Archivo de autor

Millenials

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 6:02

Indepes

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 5:59

Apadrina a un sevillano

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 5:00

Nuevo juego

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 3:58

Camina o revienta

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 2:57

A mitad de mandato

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 1:53

Propuesta de Javi Osuna

Fernando Santiago Muñoz | 14 de junio de 2017 a las 0:50

Se va López Gil

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 17:55

Sediciosos

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 8:48

2017-06-13-PHOTO-00001985Habrá que saber si el alcalde apoya la independencia de Cataluña y defiende ese referéndum ilegal que pretenden llevar a cabo quienes apoyan el gobierno de la Generalidad. La corriente de la que al parecer forma parte el alcalde dentro de Podemos, Anticapitalistas, apoya esa iniciativa. Sería bueno saber quién gobierna la ciudad de Cádiz.

En la foto Pablo Iglesias llega esta mañana al Congreso escoltado por Juan Antonio Delgado. No estaría tampoco mal saber la opinión del diputado gaditano y guardia civil en excedencia, aunque él no es Anticapitalista.

Belizón

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 8:44

Decía Napoleón que él no quería buenos generales sino generales con suerte. Ese es el caso de Juan Luis Belizón. Juega muy mal al fútbol pero siempre marca. O jugaba, que según parece ahora se dedica a la bicicleta. He jugado contra él al fútbol tres veces en mi vida: la primera vez con arbitraje de Mejuto González hace ahora 16 años. Otra vez tras un día de lluvia y el balón se atascaba en los charcos siempre a su favor. La última vez en el Velódromo de Chiclana, cuando la Asociación de la Prensa tenía un equipo mixto.

A ver si Juan Luis Belizón tiene suerte con el tranvía, con el Tiempo Libre, con la Ciudad de la Justicia, con el carril bici, con Valcárcel y así sucesivamente. Falta hace.

Somos Bahía

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 8:29

Alrumbo

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 4:35

Jóvenes gitanas guapas y con chispa

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 4:33

Pep

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 3:32

Teófila Martínez sobre el Caso Matadero

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 2:30

El Falla

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 2:07

Mañana

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 1:02

Contrastes

Fernando Santiago Muñoz | 13 de junio de 2017 a las 0:52

Gol-pep de Estado. Jorge Bustos en El Mundo

Fernando Santiago Muñoz | 12 de junio de 2017 a las 14:06

La prueba de que el separatismo ha degenerado en folclore, tipo pan con tomate o castillos humanos, la aportan los dos costaleros que apuntalan los últimos sillares de su ruinoso prestigio: un cantautor protesta y un entrenador de fútbol. Por un lado está Lluís Llach, que ha pasado de cantar contra Franco a repartir estacazos de advertencia sobre los funcionarios que permanezcan leales a la ley. Y luego está Josep Guardiola, Pepe Hucha en traducción, que ha pasado de defender la camiseta de la Roja -no consta que lo llevaran a los mundiales a punta de pistola- a cargar contra los «abusos de un Estado autoritario». Si está aludiendo a la Duodécima y a la Liga, comprendemos su frustración: la hegemonía del Real Madrid empieza a resultar ciertamente abusiva. Y para colmo el único título que puede celebrar su Barça colonial lo entrega el Rey de la metrópoli.

Cualquiera activista de Unicef que oiga a Pep hablar de «persecución de derechos» pensará que se refiere a los niños usados en cadenas humanas y televisiones públicas para revestir de ternura kitsch la propaganda de un plan de expropiación de soberanía. Pero suponemos que don Pep no se refiere a ellos, ni a los derechos escolares de los castellanoparlantes, ni a la maniobra venezolana con que han excluido a la oposición del debate parlamentario en su propia cámara. Ni tampoco a las comisiones que financiaron durante décadas al partido que aún lidera el golpe.

Ocurre que el prestigio de Guardiola nunca se fundó en el conocimiento jurídico, sino en hacer rondos con la pelota. Su única incursión en política antes de la epifanía indepe fue un reportaje hagiográfico sobre Zapatero tan jabonoso que hasta Roures, que tanto le debía, mandó sepultarlo. Por lo demás, que Guardiola tribute en Reino Unido no ayuda nada a la problemática liquidez de su pequeño país, siquiera sea a través del FLA.

Ayer, mientras Guardiola ejecutaba su manspreading constitucional en Barcelona, en París el himno de la nación emocionaba a otro deportista catalanoparlante que sí conoce su lugar sobre la tierra.

Selectividad

Fernando Santiago Muñoz | 12 de junio de 2017 a las 14:04