Los Galván. Por Fernando Fernández

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018

Quiero hacer una aclaración por si alguien piense y con razón que estas fotos que mando son mejorables.

He de aclarar que una gran parte de las fotografías fueron realizadas hace 30 o 40 años o como es el caso de las joyas fenicias hace casi 50 años cuando la palabra macrofotografía aún no había aparecido en el vocabulario de  la mayoría de los fotógrafos de esta ciudad.

Fdo. Fernando Fernández

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Mister Skoda al ataque

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018

Descontrol gaditano

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018

Pepe Losada con Nekounan

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018

Manipulación de antes y la que está por venir

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018

Fronteras. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 7 de julio de 2018

L62PNXQREn tiempos de la socialdemocracia y del estado del bienestar que la crisis financiera ha intentado liquidar, Manolo Vázquez Montalbán sostenía que Europa era un balneario en el centro de un mundo inhóspito e insolidario. En 1998 mantuve un encuentro con Francesco Dal Co, profesor de Historia en el Instituto de Arquitectura de Venecia. Volvía de Nueva York tras visitar una exposición, mediante la cual el Museum of Modern Art (MoMa) celebraba el centenario del maestro finés Alvar Aalto. Me habló de la sociedad americana, liberal e individualista, concluyendo que la gente vivía mejor en nuestra Europa solidaria; y establecía una comparación acerca de las diferencias entre España e Italia durante los siglos XVI y XVII, entonces la hegemonía política correspondía a la Corona española, pero la gente vivía mucho mejor en Italia; de la misma manera que a finales del siglo XX, los Estados Unidos controlaban el poder, mientras que Europa ofrecía una situación más confortable. Algo ha cambiado ese panorama, con todo Europa aún representa una sociedad más habitable con relación al resto del mundo, envuelto en graves conflictos y sometido a tremendas desigualdades. Pero ahora que hombres y mujeres huyen de situaciones extremas, el balneario europeo les cierra sus puertas con desdén.

 

La crisis del barco Aquarius, en el cual las organizaciones “Médicos sin Fronteras” y “SOS Mediterranée” acogían a 629 personas, rescatadas de pateras a la deriva en plena noche, se ha resuelto gracias a un cambio en las políticas de inmigración por parte del gobierno español, con relación al de Mariano Rajoy que no movió un dedo para facilitar la entrada de refugiados sirios. Así ha terminado la infernal odisea de esa pobre gente, rechazada de forma sucesiva por Malta y por Italia; mientras que la señora Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, el mandamás de la CEOE Juan Rosell, o el ministro italiano Matteo Salvini, vomitaban discursos inhumanos que podrían figurar en una antología universal de la infamia. El partido ultra derechista Vox propuso una encuesta capciosa, a favor de “proteger las fronteras”, rechazada rotundamente a través de las redes sociales por las que circuló, lo cual prueba una sensibilidad mayoritariamente solidaria por parte de la sociedad española.

 

Creo y quiero pensar que los pueblos de España por lo general se conmueven ante el sufrimiento de los hombres y las mujeres de otras tierras, respondiendo de forma solidaria las más de las veces, aunque algunos de sus políticos no siempre representen esta disposición humanitaria. No podía ser de otra manera, pues la Península Ibérica ha sido a lo largo de la historia tierra de acogida para los pueblos más diversos. Por otra parte, nuestras gentes han sufrido en el pasado la rudeza del exilio, como sucedió con los republicanos españoles, refugiados dispersos por un mundo hostil tras el desenlace de nuestra guerra civil. El pasado martes día 3 de julio falleció Carlos Perales, responsable socialista de memoria histórica en la provincia de Cádiz y muy implicado en la defensa de los derechos humanos, pensar ahora en su ausencia nos compromete con su riguroso empeño. Andrés Trapiello comentó que el desenlace de la guerra civil podría tener unas consecuencias semejantes a las derivadas de la expulsión de judíos y musulmanes a finales del siglo XV. Memoria histórica y derecho de acogida son las mejores armas para garantizar la dignidad democrática de los españoles, frente a la hipocresía y el incumplimiento del deber de asilo por parte de otros Estados.

JULIO MALO DE MOLINA

El sorayismo gaditano entra en pánico

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

En Cánovas del Castillo más de uno no caga duro, con perdón, ante la posibilidad de que Soraya Sáenz de Santamaría no gane el Congreso. El temor a perder el chollo que les hace vivir de la política desde hace 30 años es algo grande. El día de las primarias no querían que se inscribieran más de un interventor de otra candidatura, habían montado la caja de cartón que hubo de deshacer para volver a montarla y no habían previsto un lugar para la votación secreta. Algunos ejemplos de cómo se las gastan en Cánovas del Castillo. Como he contado antes, hace un mes que Pozuelo sabía que iba a ir como delegado al congreso del partido. Es lo que tiene esta democracia recién estrenada en el PP, que Antonio Sanz ya tenía sus decisiones tomadas sin esperar al voto de los militantes. La barra de Los Dedócratas ha entrado en obras para dar cabida a los cesantes.

Vía crucis pepperoni

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

La Iglesia hace caja

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

Vaya papeleta

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

De cañas a lanzas

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

De tomarse cañas en todos los bares de San Juan de Dios a dar leñazos . Queda un año escaso para las municipales y la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa ha reforzado las expectativas del PSOE a escala local. Si antes Podemos trataba con cariño al PSOE porque no le convenía que se hundiese en las municipales, ahora la aritmética ha cambiado y el temor es grande. Si el año pasado la Autoridad Portuaria avisó al Ayuntamiento de que alojar personas sin hogar en el Elcano alteraba las condiciones de la concesión, nadie dijo nada. El Ayuntamiento se calló. Ahora le dice lo mismo la APBC sobre los migrantes y  el Equipo de Gobierno monta un show. El nerviosismo es lo que tiene. Volveremos a las ocupaciones de casapuertas , a “que coman los niños” , a citar al PSOE  cara al público y al resto de espectáculos de hace tres años. Todo sea por Cádiz.

El PSOE que levante de una vez las alfombras de la Zona Franca. Que nos cuente las andanzas del Tío del Bigotillo y de los dos colocados que escondían la basura, la del administrativo que cobraba como un alto ejecutivo, la nave regalada para el congreso del PP. Y otras lindezas. Vicky que saque la basura.

Ramoní de delegado al congreso de Madrid. Para dar lecciones de ética. Pozuelo sabía que iba a ser delegado desde hace un mes, por eso anunció que no iba a ir a la fiesta de las guayaberas. El Clan de los Dedócratas hará pleno en el congreso de la regeneración del PP:  Cosas de la democracia.

Dimisión en diferido

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

No entiendo las cosas de Maribel Peinado. Si pensaba que debía dimitir ¿por qué no lo hace ya? Dice que es porque se incorpora en septiembre al colegio Trocadero (a 100 metros de su casa). Pues mejor: dimite y empieza las vacaciones. Digo más: si el motivo de su dimisión es la sentencia condenatoria por haber negado información a la oposición , podía haber dimitido en su momento. Salvo que se vea venir la sentencia por el caso de los aceites usados y  piense que la inhabilitación es para todo cargo y empleo público , con lo que le afectaría en su condición de funcionaria de la Consejería de Educación.

Quizás sea para que su pléyade de asesores tengan tiempo para buscarse otra cosita. Grande su sustituto: se iba a ir pero ante la posibilidad de ser diputado provincial (65 mil eurazos al año) se lo ha pensado mejor y se sacrifica.

Gran elenco

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

Amigo del poniente. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

Este año está siendo maravilloso . Llevamos un verano de viento de poniente que evita cualquier tentación de ir a la playa. Solo falta que LLORECA salga a decir que es un desastre para que colme todas mis expectativas. Un verano fresquito, de rebequita, sin necesidad de ir al norte de Europa. Un verano para quedarse en Cádiz y disfrutar del buen tiempo. Ni anticiclón, ni subidas de las temperaturas, ni levante ni nada que se le parezca. Espero que se corra la voz y que no vengan los vascos a Sancti Petri, los madrileños al Palmar , los sevillanos a Chipiona y Sanlúcar y los alemanes a todos lados. Que el aeropuerto de Jerez baje su actividad y la hostelería mantenga los precios del invierno. Una temperatura fantástica para que las cucarachas no salgan de sus escondrijos, para que no haya plaga de ratas ni de grillos. Un verano sin sombrillas, sin las sillas de la playa, sin el cruzado Don Romualdo, sin bingueras en La Caleta, sin la conexión de Andalucía Directo con los topicazos de todos los años, sin que la gente se tire del Puente Canal, sin caballas, sin la niña del altavoz qué guasa tiene en la voz, sin los taxistas con calzonas y chanclas, sin la gente en bañador por la calle Ancha, sin terrazas hasta las cinco de la mañana. Un verano en condiciones, con tranquilidad, en silencio, sin salitre en la espalda y sin el coche del Balneario a reventar de gente, sin colas en las paradas del autobús. Un verano donde no va a hacer falta regular el horario de las terrazas, donde no hará falta que LLORECA llene de veladores, mesas y sillas la ciudad porque hará el frío suficiente para que la gente prefiera quedarse en su casa viendo la serie que no pudo ver en el invierno o leyendo ese libro maravilloso para el que no tuvo tiempo durante el curso. Un paseo por la Alameda, aunque el Ayuntamiento la tenga hecha un asco, un aperitivo en el Terraza, en La Quilla, en La Taberna del Anteojo, en el Labra, en el Chicuco, El Malagueño, en La Sorpresa, en el Cumbres Mayores. Un topolino en Los Italianos o un cucurucho en Bajo 0, un café en el Royalty, un chocolate en La Poeme, una puesta de sol en El Pelíkano. Y a casa. Nada de arena, de sudor, de pepitas de sandía, de los niños dando la brasa, de la radio puesta a toda pastilla a 20 cms , de las duchas que no funcionan o los lavapiés asquerosos. Como en casa de uno en ningún lado. El que tenga calor que se abanique, que Tony Carbonell los hace preciosos. Eso sí, el arreglo del Paseo Fernando Quiñones para otro año.

Fernando Santiago

Prometo mi ausencia

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

El descontrol de la carga y descarga

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

Parecidos razonables

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

A Rolex o a setas

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

Así conserva el Cabildo. En Cádiz Directo

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018

Manadas

Fernando Santiago Muñoz | 6 de julio de 2018