Díselo con alcauciles

Pepe Monforte | 14 de febrero de 2016 a las 12:11

Imagen alcaucilesESTABA arropaita debajo del nórdico (el edredón). Serían las nueve menos cuarto… yo que sé, no voy a mirar el reloj, con lo calentita que se está debajo de un nórdico (el edredón). Sintió la puerta. ¡Se ha acordao, se ha acordao! A lo mejor es como aquel que me trajo el primer año de casados. Se hizo la dormida. Lo escuchaba subiendo por la escalera. Sonrió.

Se abrió la puerta. El no tuvo ningún dimisulo. ¡Mira Margari!…Margari se salió a medio cuerpo del nórdico dejando ver su esquijama. Con el tiempo Margari había ido necesitando más calor exterior para dormir. Cuando se conocieron dormía en tanga… y a veces sin tanga. Luego vino un camisoncito, el pijama cortito, el larguito… y finalmente el esquijama que le regaló su suegra, que parece que estaba tejío con las cuerdas del puente nuevo, del grosor que tenía.

Cuando lo vió le dio algo. Delante suya apareció Manolo, en estado de antes de desayunar, que es cuando es más auténtico: Despeinao, con una oreja colorá y las gafas sin limpiá. Efectivamente, Manolo, traía entre sus manos una docena, como la primera vez, pero esta vez no eran rosas rojas, deseosas de explotar, sino que eran doce alcauciles de Conil.

La frase de Manolo no fue tampoco la misma de aquel día. En vez de decirle “Para mi amorcito” dijo “…pa que me lo hagas con Papa, Margari”.
Le entraron ganas de meterse otra vez debajo del nórdico (esta vez no el edredón, sino el que conoció un verano en La Barrosa) pero prefirió decirle algo al de ramito de alcauciles. ¿Tú te cree que tú te puedes despertarme a mí así, con 12 alcauciles entre tus brazos… Hombre Margari, tampoco es pa ponerse así…peor hubiera sido que trajera entre mis brazos a una docena de Mama Chichos.

¡Po te lo va a hacé con papa, tu puñetera madre! (la madre en grado de puñetera suele salir mucho en este tipo de discusiones antes del desayuno). ¡Es que soy tonta… soy tonta… yo que me creía que me traía un ramo de rosas! …Margari a ver si ta creío que yo soy Ferrá Adriá…a mi me gustan los clásicos, los alcauciles, el menudo, los higaditos…

Se levantó, apartó al nórdico y ella y su esquijama se perdieron escalera abajo. Manolo bajó detrás con su ramito de alcauciles, despeinao, la oreja colorá y las gafas sin limpiá.

En el comedor olía a Colacao con humito y sobre la mesa estaban los croasanes que comieron en el desayuno de Mallorca, donde no hubo diamantes, pero tampoco hizo falta. Junto a la olla grande, donde Margari hace los alcauciles, había 36 rosas rojas, los años que llevan juntos. Margari se volvió…sonrió…y le preguntó ¿…va a queré que te cuaje un huevo?

Cádiz zarapastroso

Pepe Monforte | 14 de febrero de 2016 a las 12:09

ME gusta el Carnaval zarapastroso, el de los cuplés a media voz, cuplés de corrillo que sólo los escucha el que los quiere escuchar, que tiene que poner sus cinco sentidos en la copla para no entretenerse con nada, acercar la oreja, como el que escucha la radio debajo de la alhomada por las noches.

Me gustan los disfraces imaginativos que tienen una pamplina por milímetro cuadrado, disfraces trabajaos, pero sin gastarse un duro. Me gustan los dobles sentidos, las miradas complices entre el chirigotero y tú, la calle estrecha, el casco antiguo, que te protege del relente.
Me gusta el Carnaval de chaquetón por la noche, de dos tapitas al voletio para no perderse nada. Me gusta la conversación, devolverle las pamplinas al del Romancero, que nos riamos los dos. Invitarle a un copazo, que los dos llevamos vaso de guardia “para los imprevistos”.
Soy de los que piensa que escuchar una comparsa oliendo a adobo del freidor no se olvida en la vida. En Carnaval también existe El Silencio, pero no hace falta que nos apaguen las luces, basta con que una de esas chirigotas de voces rotas y ritmito que te mueve los pies, cante por derecho en la plaza la Cruz Verde.

Me gusta empezar la noche con una empanada de la Catedral, como si fuera un rito de iniciación, como pa entrá en calor. Me gusta el Pópulo que está hecho para los cuplés cortitos, con un golpe cada dos rimas.

Me gusta buscar a los Guatifó, a la chirigota de las niñas, como los capillitas buscan por donde va el Nazareno del Amor. Nosotros tenemos ventaja porque nunca tenemos hora de llegar a Catedral.

Disfruto el Carnaval de la mañana, el del mediodía, el de la plaza Mina, el que se vive con cartuchito de camarones. Reconozco que me gusta la fiesta del lunes, como cuando en casa, después de la cena fin de año, ya se han ido los tios y más que quedan los nuestros de verdad y puedes poner los pies encima del sofá.

Me gusta ver a esos locos que salen solos, con un disfraz llamativo y se dedican a pasearse para que todo el mundo se ría con ellos, que no de ellos.

Disfruto con el Carnaval zarrapastroso, el de las letras fresquitas, de cosa que han ocurrido hace apena un mes, los cupleses verdes, los de Carmeluchi la del cuarto. Me gusta que la gente diga “callarse carajo” cuando no funciona el “vamo a escuchá”.
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Es el Carnaval de confesionario, con pecado concebido, más de risa que de carcajá, el Carnaval de Cádiz, el deliciosamente salvaje, el de la calle, la fiesta en confianza, el de la mar en calma. Hoy me ha salido un pasoboble, perdonarme, creo que me he vuelto a enamorar.

Yuspikinglis

Pepe Monforte | 12 de febrero de 2016 a las 9:27

corvinaQUE diita el de ayer para los científicos. Qué lástima me dio que lo de las ondas gravitacionales no se hubiera sabido un par de semanas antes…porque podría haber dao para unos cuantos cuplés, aquí que nos gustan tanto las Ciencias Naturales. El informe Pisa (que a Cádiz llegó de roquefort y champiñones) ya decía que aquí lo bordábamos en ese tema y los niños de Cádiz se sabían de corrido los nombres de todos los ríos, incluidos el Tajo y el Segura.

Pero eso, para mí, lo de las ondas gravitacionales, se ha quedado en nada cuando tuve conocimiento de lo de las corvinas americanas que han llegado a Cádiz, como los marineros de la base de Rota.

Yo no sé, la verdad, porque los científicos tienen que hacer tantas averiguaciones para ver de dónde vienen las corvinas. El tema es fácil, te pones el traje de buzo y cuando veas una le preguntas Yuspiknglis y si la corvina te contesta pues ya sabes que viene de Ohio o de Ontario (no sé si estos estados americanos tienen costa pero no me voy a poner ahora a mirarlo) y si se calla y te hace un signo así como “tú esta pirao” es que es de por aquí.

Siempre he tenido pasión por las corvinas, sobre todo de dos especies concretas la pelajisus empanadensis o corvina empaná o la pelajisus filefinus, que es cuando se presenta en filetitos, preferiblemente a la plancha.

Menos conocidos, pero igualmente interesantes, son las pelajisus dadiformes taquitos de corvina o su espécimen más conocido la pejajisus dadiformes musapegotonsa, daditos de corvina con un poquito de mayonesa.

Ya hablando en términos menos científicos, me encanta como la ponen en Rota, vuelta y vuelta, y donde las conocen, las de buen tamaño pa plancha, como pardillejas.

A mí me pondría malo que vinieran las corvinas americanas a quitarle el puesto de trabajo a las corvinas de Cádiz. Además, estoy seguro que a las corvinas americanas le sabe la carne a Kepchut .

Dicen los científicos que no saben como la corvina americana ha llegado hasta aquí…pue eso ha sio un enamoramiento, las cosas del querer. Una corvina que se enamoró de una pardilleja de Rota y creyéndose atún, las corvinas son muy inocentes, se cruzó el Atlántico para venirse aquí. Eso…o que viniera en la maleta de un americano de Rota

Aquí no nos podemos dormir. Yo ya cada vez que compre una corvina en la plaza le pido el carnet, pero claro si te la encuentras ya en filetitos, la cosa se complica, de ahí la gravedad del problema.

Voy a llamar a Pedro Sánchez para que introduzca este tema en sus negociaciones con Podemos y Ciudadanos y a los de la marcha a Rota para poner en la próxima marcha una pancarta que diga Corvina go home.

La Exaltación de la Morcilla

Pepe Monforte | 11 de febrero de 2016 a las 8:43

BERNABÉ López de Gunildos no podía disimular las lágrimas. Delante del romi del cuarto baño, una de las herencias que dejó su abuela, la marquesa de Pou, ya estaba ensayando el momento. La junta de gobierno le había encargado este año, en cabildo extraordinario, la exaltación de la morcilla, uno de los sueños de cualquier poeta exaltador, que lo mismo se exalta delante de un plato de papas fritas con huevo que delante de una fuente de carne membrillo, la cosa es exaltarse. Es como si viviera permanentemente en estado de almonteño, que siempre se exaltan la reja a las tantas de la madrugá…no podían hacerlo después de almorzá, oé.

A Bernabé le encantan los ísimos. Ahí estaba delante del romy. “Excelentísimo gobernador civil, ilustrísimo Obispísimo, abigarradísimo teniente coronel de la Marina, elogiadisimas autoridades militares y civiles” decía levantando la mano en una mezcla de como si fuera a nadá patrá y la Pantoja cuando va a empezá a cantar marinero de luces.

Su currículum, con tan sólo 26 años, ocupaba ya varias páginas. Había exaltado ya a todo el mundo, hasta los semáforos se los exaltaba en rojo. Con tan sólo 14 años se exaltó…y mucho, con el que tocaba la flauta travesera en la Banda de Nuestra Señora de la Asunción. Luego vendría el pregón de la juventud, las vísperas de San Benedito, las coronas de Almibar, la Santa Berenguela, la exaltación del traje de marinero para la Primera Comunión, la exaltación de la Montilla (Moriles) y el campeonato de poesías floreadas a San Bernabé Nonato.

“Pero esto es diferente, es una gran responsabilidad. Subirse al atril, más peinao que un monaguillo de Domingo de Ramos, y cantarle a ella, a la morcilla…es que me dan ganas de repetí” dijo él, aludiendo a uno de los grandes rasgos distintivos de la morcilla…que se repite mucho.

Su madre le ponía cada día unos peazos de pringás que hasta al mantel de hule le florecían las hojas que llevaba puestas…del buen coló que tenía aquello. Mira que Bernabé era litri pa comé. Más que quería tortillitas vacias y mucho brocolí, mucho brocolí, que el decía que le ponía la piel como las fundas de los sofá de Muebles Briole.

Pero Bernabé cuando veía una pringá se metía en su papel de exaltador de la morcilla y se terminaba los cundis de a cuarto a paso horquilla.

No paraba de documentarse. Había ya conocido la untuosidad de la morcilla de hígado de Olvera, disfrutado de la elengancia y esbelta figura de la de Conil, había repetido un poquito la de Chiclana… que iba cargadita de ajo y se deleitó con la morcilla de Burgos.

Un día su primo Alejandro, el de Airbus, lo llevó a probar la morcilla lustre “para que te inspires” y la conoció pletórica en la Venta El Albero de Jeré embellecía con un poquito de cebolla partida finita y cubierta con una fritá de tomate de respeto, mientras decenas de papas fritas le cantaban por alegrías.

No le gustó la morcilla de cebolla… “más bien por la rima”, dijo Bernabé, y no sabe porqué veía una morcilla achorizá y se le aparecía Santa Rita…Barberá.

Un problema si le trajo aquella exaltación y es que con tanta probatura buscando la inspiración, el pobre Bernabé, que siempre había sido más esbelto que un colín integral, se estaba poniendo bastante morcillón… hasta el punto de que estaban a punto de proponerle también de pregonero del Lomo en Manteca de Vejer…y eso son ya palabras mayores.

Cuaresman

Pepe Monforte | 10 de febrero de 2016 a las 10:02

LA última tecnología está a su servicio. En su teléfono móvil ha instalado una utilidad que, a partir de hoy, Miércoles de Ceniza y hasta que la Borriquita entre por la Catedral, con el aroma del gallo empanao de Pelayo de fondo, hace que suene el himno de la patria cuando abre la puerta de su casa. Él entonces coge, y despacito, dando minúsculos saltitos, se da la vuelta, hasta que se pone de espaldas y así, mirando a la escalerilla y andando patrá se recoge en su templo.

Su Noemí lo espera en la cocina…¡Hay humo!. No me lo puedo creer, no me lo puedo creer…has puesto incienso… esposa mía… qué detalle. No, quillo, que se me han quemao las papas con chocos.

Cada Miércoles de Ceniza Emilio Sánchez Calasdell (su madre era catalana, un hecho que siempre obvia en sus biografías oficiales), se transforma en Cuaresman, el héroe capillita. Desde ese día vestirá traje oscuro, unos zapatos con más brillo que los zarcillos que venden en Gordillo, una corbata que parece casi de aluminio de lo tiesa que va y el pelo ungido con una especie de bálsamo que, antiguamente, cuando Cádiz no conocía el paladar, se llamaba brillantina. La cara la lleva tapada con un gato, sin capirote.

Cuaresman cruza los cielos de Cádiz, volando y al ritmo de Cádiz Cofrade. Los niños le observan desde el suelo y se comentan unos a otros… es él, es él. Lánzanos una papeleta de sitio, Cuaresman, por favor, y él, magnánimo le lanza una de la Piedad, de la Expiración, del Despojado o un vale para cuando salga el Cristo de la Palangana.

Cuentan que el héroe una vez enseñó a una mujer a hacer torrijas y que acude rápido a la llamada de la gente cuando en las procesiones no pueden quitarle el papel a los pirulises que son más pegajosos que el novio de una quinceañera.
La leyenda dice que Cuaresman se mete debajo de los pasos cuando llevan retraso para llegar a la Carrera Oficial y los pone a tiempo en menos que se canta un Ora Pronobis.

Pero la hazaña que todos esperan se puede producir un Martes Santo. Dicen los profetas que ese día lloverá en el Palillero, con viento del Sur y Cuaresman bajará desde los cielos a velocidad de paso de lluvia (antiguo paso horquilla) y con su capa blanca cubrirá los palcos vilmente destapados por el Ayuntamiento e impedirá que las aguas lleguen a los ternos de los capillitas de la presidencia… Aclamado seas por siempre, Cuaresman.

El SIPOM

Pepe Monforte | 9 de febrero de 2016 a las 9:29

piconME dijeron ayer que en Sevilla, cuando se conoció la noticia, los diseñadores estaban de acojonaos pa arriba. “Se me han quitao toa las ganas de bailar, pon, pon, arriá. Se me han puesto los huevos a la flamenca” sentenció Benjamín Flor, el mago del pespunte como se le conoce en la ciudad del paladar.

La noticia corrió por los pasillos con más rapidez que la Zona Franca de Cádiz se inventa puestos de trabajo. A primera hora la página web “cogemelasisa.com”, el confidencial de los que cosen pa la calle en Sevilla, publicaba la noticia con todo lujo de detalles. La Asociación de Madroñeras de Cádiz quiere celebrar en la trimilenaria el Salón Internacional del traje de Piconera y sus Opulentas Madroñeras (SIPOM) que iba a concentrar en la ciudad a lo más florido del mundo en lo que es cogé dobladillos
De hecho Cádiz es muy conocida por sus dobladillos de caballa, dijo el presidente de la asociación.

Cogemelasisa.com incluso incluía declaraciones de Amareto Di Saronno (el tío tiene nombre de licor, por mi madre) el comisario del salón en las que anunciaba que “haremos cosas espectaculares como un desfile de trajes de piconeras por el carril del centro de nuevo puente Carranza o una concentración de gente con máquinas de coser en el nuevo estadio Carranza.

Di Saronno también anunció que habrá lugar para la polémica porque trataremos el controvertido tema de como debe lucir el traje de piconero el maromo metidito en carne y la necesidad de ponerle la madroñera cargaíta de pompones y que le llegue a media pierna por delante, para que así le tape lo que es la tocineta del abdomen.

Di Saronno confirmó que en la parte científica del evento se tratará un tema de sumo interés como el pantalón de traje de piconero en su vertiente de apretaíto de huevos. En este sentido adelantó que pronunciará una conferencia magistral sobre el asunto un gran macho español, el torero Francisco Rivera que pronunciará una charla titulada Diferencias entre el huevo cocío y el huevo escocío, con proyección de diapositivas.

Otro tema muy interesante será el del reciclado, que está ahora de moda. Así la cofradía de pescadores de Barbate anunciará que aprovechará las madroñeras de los trajes de piconera caducaos para hacer redes y cogé corvina.

Uno de los anuncios que más llama la atención es la celebración, durante el congreso, de un pleno “goyesco” en el Ayuntamiento de Cádiz. “Queremos que sea como la corrida de Ronda”, que todo el mundo vaya a la goyesca. En este sentido hay gran expectación por ver a Pepe Blas luciendo en grana y oro su traje. “Más que un culito de panaero, tiene que tener un culito de fabricante de tartas de San Marco”, dijo uno de Podemos que le tiene gana.

Con lo que se va a liá es con la propuesta que se le hará a la hermandad del Rocío de Cádiz a los que se obligará a vestir de piconeras en vez de flamencas cuando salgan de la ciudad. Se les propondrá también sustituir al tío del tambor por el bombista de Los Serenísimos y si ponen el barco entre Huelva y Cádiz se les embarca y así no nos cortan la Avenida ni se nos llena San Juan de Dios de flamencas comiendo tapas de ensaladilla.

Amenofis chirigotero

Pepe Monforte | 8 de febrero de 2016 a las 8:19

Viendo el otro día la chirigota de Vera Luque de los fenicios (me encantó, por cierto el pasodoble a los exiliados) me dio por pensar que esos tíos eran una jartá de carnavalescos.

Si te fijas los desfiles que hacían eran como cabalgatas, les gustaba hacer pirámides igual que a nosotros nos gusta hacer puentes y escribían con simbolitos, que son como los emoticonos, pero en egipcio. Es más, estoy seguro de que cuando actuaba Milikito (era un payaso de la época) lo ponían verde igual que nosotros hacemos con nuestros pregoneros.080216_car-conciliando

Isis era la diosa de la elegancia, igual que para nosotros, que cuando queremos ir elegantes también acudimos a Isi… la tienda que está al lao de la calle Ancha. Ellos se movían en carros y a nosotros nos encantaba llevar a los pez espada a la plaza en los motocarro. A ellos los carros se los tiraban los caballos…y a nosotros nos tiran más las caballas.

Yo me imagino perfectamente a un cuarteto que se llamara Amenofis, Akenaton y su cuñao que se la dio de tacón. ¿Había cuñaos en tiempos de los egipcios? ¿Había cuñás? ¿Había cuñas de chocolate rellenas de crema como las del Don Pan?… esto último me preocupa más por si tengo que hacer un viaje en el tiempo.

Y ese Sinué, tiene nombre de cuartetero. Te imaginas a Akenaton Chico diciéndole Sinué harme un cuplé e inmediatamente el calvo coge un papiro, pone cuatro águilas, tres tíos de perfil y cuatro guanaminos y ahí lo tiene. Akenatón… dame tono…

Irá, irá: “El otro día viendo actuar el coro de Luis Rivero, racataclán, no se sabía si estábamos en el Falla o en la ópera de Milán, plin plan. Qué de coreografía, que de movimiento, en vez de el concurso de coplas, aquello parecía la fiesta de fin de curso de un colegio. Esa mezosoprano en el popurrí, como cantaba, cuanto pedigrí. Pero lo que más me emocionó ay mi faraón, Ay Akenatón, fue la presentación. Con esas cornetas… ese decorado… por mi niña chica que aquello parecía la salida del Despojado”.

“Sinué, Sinué… que me va a buscá un disgusto con el cuplé”… bueno y eso que no he hablado del faraón que llevaban, que tenía cara de haberse comío medio kilo de huevas del freidor, Akenatón…y tu viste que en la parihuela que lo sacaron no llevaba horquillas, ¿a que no te diste cuenta del detalle?… pa mí que eran egipcillitas.

Yo creo que al final nosotros somos más egipcios que fenicios. Seguro que fueron ellos los que inventaron los cuplés. Si tú te fija bien los papiros son igual que los papeles en los que se ponen los chicharrones especiales de Chiclana y les gustaba más un culto a Osiris que a nosotros un carrusel de coros. Los dos pueblos buscaban Gloria, ellos la militar…y nosotros el moscatel de Chiclana.

A ellos vino un día un tal Moises y les separó las aguas del mar Muerto… a nosotros vino otro tío y dejó sin agua al barrio del Loreto. Yo más que veo coincidencias. Lo único que faltaba ya es que una excavación se le descubriera a algún faraón un escudo del Cádi en la armadura… ya entonces no quedarían dudas, Egipto es Cádiz con menos pelo, y Cádiz es Egipto con más chícharos con huevo.

Alta conspiración

Pepe Monforte | 7 de febrero de 2016 a las 10:39

El juez Aparicio Jiménez, titular del Juzgado Número 1 de Delitos Carnavalescos del Patronato del Carnaval, ha citado para el próximo martes en el ambulatorio de Vargas Ponce, donde están situadas sus oficinas a Jorge María Bergoglio, en calidad de Papa (sin meter en amarillo), Ban Ki-moon, presidente de la ONU y a Charles Bolden, administrador de la NASA para que presten declaración en calidad de “enjaretados” (término técnico que se le da en este tribunal a lo que antiguamente se llamaba imputado) por un presunto delito de alta conspiración contra un autor del Carnaval de Cádiz.

De esta manera el juez Aparicio responde a la denuncia presentada el pasado jueves por el afamado poeta Paco El Litri, que denunció una gran conspiración internacional para evitar que su comparsa, ‘Aminoácidos gaditanos’, que calificó como la mejor que se ha visto desde que Caín y Abel sacaron un romancero, estuviera en la final.070216_car-conciliando

A raíz de las denuncias de Paco El Litri, el magistrado encargó a la Brigada Cañamaque, especializada en conspiraciones galácticas, que iniciara las pesquisas. Fuentes policiales indicaron ayer que “lo primero que se hizo fue llamar al de la NASA, ya que temíamos que los tíos se fueran en un cohete y se llevaran las pruebas”. Fuimos al grano. Yo le pregunté ¿Tú ha hablao con el Papa? Y el tío me puso cara de eclipse de Luna. En el Vaticano me dijeron que Francisco no se podía poner porque estaba en misa…y eso me pareció muy sospechoso y ya el colmo fue Ban Ki-moon, que se quiso hacer el gracioso cantándame aquello de “No tirarme bocadillos de jamón” que cantaba El Peña pero en coreano (Suituti Ñam Ñamm, iinn, iinnn).

Así que le hice rápido un informe al juez: “Yo aquí me huelo la tostá” le escribí. Aparicio Jiménez, ante la contundencia de los hechos narrados por la policía emitió un auto, en concreto emitió un Renault Twingo, con el que instaba a los tres “a presentarse el martes a las nueve y media de la mañana en Vargas Ponce para declarar, acompañado de su abogado. El auto, por lo visto, no llegó a la Nasa, porque se quedó sin gasolina a la altura de Niujasten.

Aparicio señala que “las llamadas no se hicieron esperar en cuanto vieron mi auto”. A la media hora me llamaron del Vaticano preguntando que “Si el Papa puede venir desayunao a declarar”. “Oé, reverendo – le consteté- a ver si sa creío que en vez de a testificar viene a un análisis de orina”.
“Con el de la Nasa me tuve que poner farruquito porque el tío decía que no venía, que no tenía cohete libre a esa hora y que Obama no le dejaba el avión… que declararía por videoconferencia”…” Yo en inglés, le dije. Nati. Nati. Tú paca for may moder. ¿Usted donde vive Charles?…en Colorado… Ah pues entonces coge el Comes que sale de Conil a las ocho. Yo lo preparo todo para que te recoga en la Casa de Postas…por cierto ¿me puede traer unos alcauciles, que ya ha empezao la temporada?

“Al final Charles y yo cogimos confianza. Resulta que su mujer, Wendy Orson, que es de Arkansas, le salen muy bien las papas con alcauciles igual que a mi Remedios…pero yo soy más de chicharo con huevo me dijo el de la Nasa…cada vez que voy a La Luna…cuando vengo estoy loco porque la Wendy me ponga chícharo con huevo”.

“Pero no te creas que me voy a dejar ablandar. Si estos tres han conspirado para que El Litri no esté en la final van a pasarlo peor que la Infanta Cristina. ¿No le vas a aplicar la doctrina Botín?…a estos tres les aplico yo unas buenas rebanás de pan con manteca colorá y cantan más que la del popurrí del coro de los egipcios. A ver agente proveamé de cuarto y octavo de zurrapa de lomo.

La tentación de Paduana

Pepe Monforte | 5 de febrero de 2016 a las 9:16

Dilo tú también, dilo. Tú te has dormido en la noche de la final y… además en el popurrí del segundo coro. Es el peor momento. A las diez de la noche tú te sientas con muchas ganas, que si el caldito del puchero… a mí en la final me gusta ponerle babetas, como un detalle de gaditanismo, que si la tortilla papa, que si una cervecita, que si un yogú de pera… total que te tragas la Coroterapia, casi sin darte cuenta.

Llega entonces el temido momento del sofá. Ya te has puesto el pijama, ese calentito que te conoce tan bien, las zapatillas mulliditas y puedes caer en la tentación de echarte una mantita por lo alto… no lo hagas que caerás antes.

Te ríes con la chirigota, te levantas a hacer pipí con el cuarteto y haces un poquito de zapping. Te pones un café porque empiezas a notar la cosa chunguita e incluso te atoras con alguna arvellana con los nervios de que va a cantar Martínez Ares… Incluso te levantas con el segundo pasodoble, como cuando en el furbo el Cádi ataca por la izquierda, centra y… lo de siempre despeja la defensa.

Pero después de los grandes momentos vienen las caídas. El comentario de las mejores jugadas de Martínez Ares, el rajerío de tu cuñao que es derrotista de El Almendro, como le dicen a Antonio porque ha vuelto a casa por Carnaval y el salto de tu niña la chica en tu barriga, más bien pa joé, te animan…pero viene el descanso.

¿Un gintoni te va a poné?… no lo hagas, peligro. Un gintoni, que tiene efecto calmante y dos tangos de coro, que tienen efecto fulminante son letales para tus aspiraciones. Sólo los grandes aficionados lo aguantan. Yo me confieso, yo no lo aguanto. Siempre caigo en el segundo coro igual que también me costaba resistir para ver la salida del Perdón en el Jueves Santo, cuando en Cádiz todavía no se llamaba Madrugá…que lo de madrugá es lo que hacían los obreros de la Construcción.

Este año sé que me volveré a dormir en el segundo coro. Me avergüenza decirlo. No soy gaditano de pellizco, de esos que resisten hasta que el jurado dice el veredicto y después se visten y se van a comer churros a la plaza… eso es todo leyenda… la mayoría no comemos churros, sino que estamos hechos un churro en el segundo coro.

Mañana sábado se valiente. Dilo. Te quedaste dormío en el segundo coro. Se te escuchó roncar al ritmo de la bandurria. A ti desde el dormitorio te llama la manta Paduana. Tú caíste en la tentación no en la de Jesuscristo… sino en la de Paduana, que es mucho más turbadora.

Los gallo empanao

Pepe Monforte | 4 de febrero de 2016 a las 9:41

Esta noche había ensayo con tipo incluido. Es la primera vez que iban a ponerse el traje. Para hacer “ambiente”, Juani, la novia del ‘Nerviomeñique’, al que llamaban asi por su tremenda velocidad escribiendo en el móvil, había traído cuatro kilos de croquetas del freidor de Las Flores pa meternos en el personaje. “Voy a está emgollipá hasta el Domingo de Piñata”, dijo Carmeluchi la cajera. No es que la muchacha trabaje en un supermercado, sino que es la que toca la caja en la chirigota. En el 2014 firmaron un acuerdo no sexista en la agrupación por el que acordaron que cada año le tocaba el bombo y la caja a dos tíos o dos tías. Este año le había tocado a Melu La Larga y Carmeluchi… que se cagó siete u ocho veces en las castas de la igualdad de género.040216_car-conciliando

‘Los gallo empanao’ lucirían unas mallas color carne que les llegaba hasta media pierna. A partir de ahí salía una cosa de goma espuma que simulaba el gallo empanao. Para lograr el doradito se habían jartao de picá kikos y los habían pegado a la goma espuma con agua plá. Aquello pesaba lo meno tres kilos pero es que de lo contrario iban a gastarse medio presupuesto en Loctite… y luego no vamo a tené pa vino. El efecto bien fritito del gallo lo habían logrado con una capa de barniz de roble escandinavo. Julito el que lo compró dice “que ha quedao bien. En fin yo lo compré porque estaba de oferta y porque tenía buena rima… pero es que hasta me dan ganas de ponernos mayonesa por lo alto, de lo bien lograo que está el tipo”.

Lo de la mayonesa, la eterna prometida del gallo empanao, lo habían resuelto pegándose dos tarros de Ybarra olé olé en los hombros y luego el pito lo llevaban camuflado también en los tarros de mayonesa estos que hay ahora que echan chorritos.

En la cabeza llevaban todos unas crestas y en las orejas unos zarcillos con forma de tenedó de tres puntas. El estribillo, más verde que un kiwi inmaduro, decía: “Esta noche me puesto de gallo como una marquesa… ahora sólo me falta que mi marío me ponga bien jartita de mayonesa”.
‘Los gallo empanao’ siempre llevaban unas pocas de letras verdes. Les encantaban las risas ordinarias de las maris y los “oik, oik, oik” de las mushashibiri que venían de Castilla-León a escuchar las chirigotas. Para el año que viene quieren sacar los ‘No le cabe ná’ y dicen que irán de pollos rellenos.

Este año llevaban 43 cuplés. Siete los han descartado por ordinarios y los 17 que ha escrito Paco el soso no los cantarán porque parecen de “Viernes Santo”… son tos de luto.

Sí cantarán el de Angelita Pellizco que dice que sueña cada noche con el capirote de su cuñao Estanislao. Qué largo lo lleva, creo que me ha emocionao. Yo quiero quitárselo un día… llevarmeló al bar Terraza y decirle a Pelayo: “Rellenameló hasta arriba de gallo empanao”.