Quiniela de amigos

Elena G. Antón | 10 de febrero de 2010 a las 19:49

Hoy voy a ser muy clarita, sin introducciones biensonantes: me parecen bochornosas las reacciones de los ‘amigos’ frente a las quinielas sobre los finalistas que hacen algunos carnavaleros. Este año, cuando voy a preguntarle a la gente su apuesta y me dicen que no, tiro del que creía que sería un buen recurso. “¡Pero si el año pasado me la diste!” A lo que la mayoría responde: “Ya, por eso mismo, no sabes la que me dieron…”

Como es lógico, los miembros de las agrupaciones tienen amigos en muchas otras agrupaciones. Pero lo que no es lógico es que, si no incluye el grupo de todos sus amigos en su apuesta, la gente se enfade y recrimine que le ha dejado fuera.

Creo que somos todos suficientemente mayorcitos, y deberíamos ser suficientente razonables, como para actuar de una manera más adulta. No es una quiniela de a ver quién me cae mejor o con qué amigo yo muero más, es simplemente una apuesta personal, y no siempre de los que quieren que pasen si no de los que creen que van a pasar, sobre los finalistas de un concurso de coplas. A veces estarás dentro de los elegidos de tu amigo, y a veces no. Dependerá no sólo de lo que tu grupo haya hecho ese año, que puede considerarlo igualmente bueno, si no de si considera que hay tres que pueden estar por encima. No por eso es menos amigo ni peor persona.

Al final, esto se convierte en un vértice más para el enfrentamiento dentro del Carnaval. O lo que es peor, dentro de la vida personal de los que se dedican al Carnaval. Me parece absurdo, de verdad. Así, es normal que este año me esté costando la misma vida convencer a las personas de que me den su apuesta. Total, yo no les prometo que puedan ganar nada y, en cambio, por lo visto si pueden perder algún amigo. Qué despropósito.

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