Hasta pronto (esta vez sí)

Elena G. Antón | 2 de marzo de 2010 a las 10:16

No iba a terminar este nuevo periodo de ‘Con todas las eses’ sin despedirme otra vez, claro que no. Pero no podía hacerlo sin que el Carnaval hubiese acabado del todo. Había que esperar al Chiquito.

El año pasado creo que ni salí este último domingo de Carnaval. Y si salí, ni lo recuerdo. Por lo que no sería para mucho. Pero hombre, después de la mala sensación que se me había quedado de la fiesta en la calle, normal que un día más se me presentara más como una cruz que como un milagro.

Este año, sin embargo, he estrenado esa buena sensación que se experimenta cuando, tras una semana intentando hacer el cuerpo a que la vida ya no es Carnaval, de repente vuelven a sonar coplas mientras andas por San Francisco, o te cruzas con gente ataviada con su tipo y oyes un bombo y un pito.

Ojalá pudiera ser así con todas las cosas que nos gustan. Que después de volver de unas vacaciones maravillosas en yo no sé dónde, y después de tu semana de síndrome postvacacional, de repente te vieras por un día de nuevo en aquel sitio. Que tras acabar una relación, y en lo que estás con la bajona del corazón partío, una semana después vivieras un día de amor perfecto con esa persona. Todos los finales deberían ser como el Carnaval Chiquito; especiales, mágicos, después.

Sí es cierto que tampoco pude disfrutarlo demasiado. Jugarretas del destino, estuve viendo durante ocho horas desde la ventana del trabajo un sol espléndido. En lo que comí, el cielo se encapotó. En lo que iba de camino al centro, empezó a llover como si no hubiese un mañana. Así que, al final, pude ver poco. Pero suficiente para sentirme de nuevo en Carnaval.

Además, curioso, lo último que ví fue una agrupación llamada ‘Las puestas de sol’, parodia de las madrileñas (¿desfasadas?) que vienen en verano a Los Caños de Meca. Repertorio flojito aparte, me hizo mucha gracia escuchar cómo intentaban imitar el acento madrileño, (grandes intervenciones en los cuplés como: perdona, ¿el barrio de Lass Viñasss?) porque tengo que decir que somos igual de esperpentos los castellanos imitando el acento andaluz que los andaluces imitando la pronunciación de los ‘capitalinos’.

He esperado también a que pasara ayer, porque al ser fiesta sabía que algunas agrupaciones volverían a salir. Pero al final, entre toda la tarde trabajando y el frío polar que hacía cuando salí, no hubo lugar para más Carnaval.

Así que, ahora sí, me despido. No sé qué será de mí de cara al próximo Carnaval, no sé ni siquiera si, aún estando todavía aquí, tendrá sentido volver a retomar este blog. No lo sé. Pero lo que sí sé es que no puedo decir adiós, es una palabra que sentencia demasiado.

Así pues, me despido con un hasta pronto, pero no sin antes haceros partícipes de lo buena que ha sido esta nueva experiencia en el blog y, por supuesto, no sin antes dar las gracias a todas las personas que lo han seguido. A los que han compartido sus impresiones y opiniones, y a los que lo han seguido en silencio. A los amigos y a los desconocidos. Todo esto no tiene sentido si no hay nadie al otro lado, así que MUCHAS GRACIAS por haber estado ahí.

Hasta pronto…

  • kebab pendiente

    Un blog como este siempre tendrá personas del otro lado…asi que no nos dejes eh… que todos los carnavales de la vida, aquí te esperaremos…