El estreno de la marcha ‘Amor de Madre’

Juan Parejo | 9 de octubre de 2013 a las 13:18

De vez en cuando en la historia de la Semana Santa han surgido genios que han supuesto una evolución en la manera de hacer las cosas. Que rompieron el concepto del arte en la Semana Santa. Ocurrió, por ejemplo, con Martínez Montañés o Pedro Roldán en la imaginería, con Juan Manuel Rodríguez Ojeda en el bordado y en el diseño, con Cayetano González en la orfebrería, con López Farfán en la música, o, más recientemente, con Manuel Palomino en la priostía, que también es un arte. Ayer la banda de las Cigarreras publicó en twitter el vídeo del estreno de la marcha Amor de Madre, allá por al año 1991. Aquel fue un momento histórico para las bandas de cornetas y tambores y, por tanto, para la Semana Santa, puesto que la música, es un arte más, pese a que la compuesta para pasos de Cristos sea ninguneada y despreciada en muchas ocasiones.

¿Y por qué fue aquel un momento histórico? Porque supuso una ruptura definitiva con lo anterior, con lo conocido. Supuso seguir y ahondar en una senda que ya había empezado a recorrer Bienvenido Puelles con ¡Y tú, Estrella! Para muchos, entre los que me incluyo, Amor de Madre es la marcha por excelencia de las cornetas y tambores. Para las Cigarreras es un himno.

El vídeo es un documento digno de analizar. Se puede comprobar el alto nivel que ya tenía la banda en aquella época. Un nivel que ha aumentado año a año sin que se sepa donde está realmente el techo de esta formación que, sin excesos y sin buscar protagonismo, persigue la excelencia. Cuando termina la marcha, muchos de los componentes abrazan con fuerza al autor, Francisco Javier González Ríos, para felicitarlo por el estreno de su ópera prima. Parecen ser conscientes de que han vivido un momento histórico. Y hoy, 22 años después, está claro que así fue. Francis González Ríos es uno de esos genios que aparecen de vez en cuando en la Semana Santa para regalarnos lo mejor que llevan dentro. A él y a Dionisio Buñuel, que hoy está al frente de la banda, hay que agradecerles que se preocuparan por la formación musical, por querer llevar a las cornetas y los tambores a cotas inimaginables entonces.

La música es tan importante en la Semana Santa como lo es la imaginería, el bordado, o la orfebrería. Invita a crear esa atmósfera que hace única a la fiesta. Francis González Ríos ha contribuido con su música a hacer más grandes a nuestras cofradías. Como lo hicieron Montañés, Roldán, Rodríguez Ojeda… Sólo hay que citar algunas de sus composiciones: Amor de Madre, Pasión, Muerte y Resurrección, Refúgiame, Eucaristía, Al pie de tu Santa Cruz, Dios Padre, Dios del Amor… Siempre dando un paso más allá. Desafiando los límites de la corneta.

No se pierdan esta joya publicada en Youtube por “Bormukiko” difundida por la banda en su cuenta de Twitter.

El aldabonazo de Manolo García

Juan Parejo | 7 de junio de 2013 a las 11:09

Dice Manolo García, hermano mayor de la Macarena, en la entrevista que hoy publica Diario de Sevilla, que si la Macarena es la que estorba en la Madrugada se buscarían otra madrugada nueva para salir. Aquí lo pueden leer.

Lo que dice el hermano mayor macareno, y lo recalca varias veces, es una opinión personal que no está consultada ni con su junta de gobierno ni, por supuesto, con el cabildo de hermanos. Pero lo cierto es que García advierte y da un golpe en la mesa. En la Macarena están cansados de que se les achaque a ellos todos los problemas de horarios e itinerarios de la Madrugada. ¿Se imaginan a la Macarena sola en la Madrugada del Jueves Santo? (es la noche del miércoles). Yo no. Y Manolo García seguro que tampoco. Pero ahí está su aldabonazo. Argumenta que su hermandad es la única que no ha cambiado su itinerario desde que existe la carrera oficial, mientras que otras sí que lo han hecho en alguna o varias ocasiones. ¿Son estos los llamados derechos adquiridos? En la Macarena no quieren ni oír hablar de la Alfalfa. Bueno, lo que no quieren es dejar de pasar por la Anunciación, el Mercado de la Encarnación y el convento de las Hermanas de la Cruz.

La solución de la Madrugada es compleja y el próximo delegado tiene ante sí un ingente trabajo diplomático. ¿Alterar el orden de paso? Mmmmm. El caso es que, como también dice, y con razón, el hermano mayor de la Macarena, no se le puede prohibir a ningún hermano que salga de nazareno para aliviar los tiempos de pasos… salvo que lo diga el Arzobispado.

Mientras tanto, en las reuniones de los diputados mayores de gobierno se seguirá pidiendo la máxima implicación a todas las hermandades y el mayor de los esfuerzos para que se cumplan los horarios y para no perjudicar el resto de la jornada. Pero esto es como lo del valor en los soldados: se les presupone.

El aldabonazo está sobre la mesa. Está claro que es una opinión personal., pero de alguien que dirige a la hermandad con más hermanos de Sevilla. Y ojo a la sentencia: “Después de haber ido a la Cartuja no nos debe dar miedo de nada”.

Ahí queda eso.

Una procesión fuera de contexto

Diego J. Geniz Velázquez | 28 de mayo de 2013 a las 18:22

Uno no deja de asombrarse. Aparece en las fachadas de algunos templos la convocatoria de cultos de una hermandad de pueblo (esto último sin menosprecio alguno). Cuando uno fija la vista se da cuenta de que el mencionado cartel hace referencia a los actos que celebrará la Hermandad de la Asunción de Cantillana. Hasta ahí todo normal. Lo extraño y el levantamiento de estómago –a cierta hora en la que aún anda huérfano de viandas– se produce cuando uno se percata de que dichos cultos se celebrarán en Sevilla en la víspera del Corpus: Una misa a las 19:30 en la parroquia de San Lorenzo y a continuación un traslado del Simpecado, llamado de Gala, hasta el altar que dicha corporación  ha preparado para la procesión eucarística  del jueves delante de la fachada del Círculo Mercantil, en plena calle Sierpes, como ya hiciera en 2010, cuando el montaje efímero causó la admiración de todos los sevillanos. Altar, por cierto, que no entrará en concurso.

Dije antes que uno no deja de asombrarse. O sí. Porque acostumbrado a la novelería propia de una ciudad que hasta hace poco era modelo de religiosidad popular en otras provincias y ahora importa actos de difícil anclaje con su idiosincracia, no ha de extrañarle que por sus calles se pueda ver una procesión -el traslado del Simpecado incluye banda de música- tal cual sucede en Cantillana la noche del 14 de agosto, víspera de la festividad litúrgica de la Asunción, como gusta decir a los miembros de la corporación que protagonizará (si Palacio no lo impide) este culto público que vendrá a sumarse a todos los tradicionales de esa tarde-noche. Más allá de preguntarse por los permisos concedidos (o no) para este traslado con acompañamiento musical, cabe reflexionar sobre la transmutación de una fiesta en la que la jornada previa, llena de altares y procesiones varias que concitan a un público ávido de estéticas barrocas, ha ganado la partida a la base principal que la sustenta -la adoración a Cristo Vivo en la Sagrada Forma-reducida a una mera y a veces desapercibida justificación de todo lo anterior.

Este cambio de la que fue hasta principios del siglo XX la fiesta principal de la ciudad viene motivado por diversos factores, pero entre ellos toma preponderancia la tendencia del referido público por exaltar todo lo nuevo (novelería hispalense), una actitud en la que encuentra hueco lo previsto por la hermandad asuncionista. Un rosario de gala digno de ver el 14 de agosto en dicha localidad.  Si no lo conocen, es muy aconsejable que lo visiten. No les defraudará. Pero reitero: en la víspera de la Asunción y en Cantillana. Antes del Corpus y fuera de esa localidad pierde todos los sentidos. Entre ellos, el del ridículo.

El Corpus, San Fernando y la bandera

Juan Parejo | 22 de mayo de 2013 a las 12:49

En una ciudad en la que la masa rinde culto y profesa devoción a decenas de vírgenes y cristos tenemos un Patrón olvidado. Casi sin sitio. Al pobre San Fernando, el rey que entró triunfante en la ciudad en 1248, no paran de moverle la festividad. Este año, la culpa es del Corpus Christi que como dicta la tradición se celebra 10 días depués de Pentecostés. Afortunadamente en Sevilla se mantiene el jueves, que para el domingo están la Magdalena y Triana.

A San Fernando el Corpus le ha quitado este año el protagonismo. Un protagonismo sustraído en más de una ocasión por el propio Ayuntamiento o por el mismo Cabildo Catedral. La entrega de la Medallas de la Ciudad se ha pasado al día 31. Y en la Catedral, los actos litúrgicos, al día 1. No es la primera vez que esto sucede. Este año el Corpus obliga. Para el año que viene también se plantea el debate. ¿O no es de esto de lo que se habla en los Plenos? Con una Feria metida de lleno en mayo y sin ningún festivo el Grupo Socialista  planteará que el festivo del Día del Patrón se pase al miércoles de Feria.  Donde se ponga el Día del Rebujito que se quite el del Patrón.

No estaría de más que se empiece a reivindicar de verdad la figura de San Fernando. Que se apueste por su festividad y que se dote a su día de un programa de actos digno y completo  que vaya más a allá de las, por otra parte irrenunciables, misas en la Catedral, o de la apertura de la urna. En una ciudad en la que salen procesiones casi todos los días a San Fernando la suya le duró dos telediarios. Pero no se preocupen. Este año el próximo jueves 30 no se abrirá la Urna, pero por la tarde se celebrará una jura de bandera en la Plaza Nueva que para eso San Fernando también es el Patrón el Cuerpo de Ingenieros. Eso sí, si no es familiar de los militares o del personal del Ayuntamiento olvídese. ¡Firmes!

Dime de que lado te sientas…

Juan Parejo | 26 de noviembre de 2012 a las 20:23

En una de las entrevistas que le pude hacer a Adolfo Arenas mientras fue presidente del Consejo me confesó que las cosas se ven de manera muy distinta según el sitio en el que estés sentado. Es decir, frente a la junta superior o frente a los hermanos mayores. Arenas fue cocinero antes que fraile y no le faltaba ni un ápice de razón en esa aseveración. En otra charla distendida a cuenta de la redacción de los nuevos estatutos también acertó a decir: “El Consejo será lo que las hermandades quieran que sea”.

Y la pregunta es: ¿Qué quieren las hermandades, o sus hermanos mayores, que sea el Consejo? Pues parece que no tienen mucho interés en que sea lo que tiene que ser: una institución modélica y eficiente. En el Consejo de Cofradías todos pugnan por ser los que más mandan. Los hermanos mayores frente a la junta superior, o los cargos generales frente al conjunto de consejeros (y viceversa). Por supuesto quien salen perdiendo son las Hermandades y Cofradías.

Ahora hay quien está empeñado (con razón o no) en que se convoquen elecciones de manera anticipada. Hay un grupo de hermanos mayores que están locos por la música (gregoriana). Desde su óptica (con la junta superior enfrente) piensan que las cosas se pueden hacer de otra manera. Que hay otros modos de gobernar. ¡Ay! Pero ya lo dijo Arenas, las cosas son muy diferentes según el lugar desde el que se miren. Le pasó a él y seguro que a todo el que ha ocupado ese sillón. Si este movimiento consiguiera su propósito y en un futuro a corto-medio plazo (después de Semana Santa) o largo (dentro de 3 años y medio) llegan a la junta superior, se darán cuenta de lo difícil de su propósito. Frente a ellos se sentarán otros señores que les reivindicarán lo mismo que ellos hacían y se darán cuenta de lo difícil que es estar al otro lado y sentirse atado de pies y manos y víctima de mil presiones.

“El Consejo será lo que las hermandades quieran que sea”. Es hora de que todos, hermanos mayores y junta superior, se den cuenta de que el futuro de la institución está en juego. Todos tienen que arrimar el hombro por el bien común y pensar en el colectivo antes que en lo individual. El día 15, durante la asamblea de aprobación de los nuevos estatutos, se dará una ocasión más que propicia para demostrarlo. Es hora de apartar los egos y las vanidades por el bien de las cofradías, la Semana Santa y la Iglesia de Sevilla.

Dime de que lado te sientas… y te diré quien eres.

Una procesión más que aconsejable

Diego J. Geniz Velázquez | 23 de marzo de 2012 a las 6:36

A estas alturas de la Cuaresma, cuando el listado de besamanos visitados, conciertos escuchados y pregones sufridos en la capital supera el medio centenar es conveniente oxigenarse con una escapada a la provincia. Más allá del extrarradio hispalense (expresión barroca donde las haya) hay localidades que atesoran una Semana Santa rica en patrimonio y costumbres propias no contaminadas por el canon capitalino. Ejemplo de estas joyas de la Pasión es Alcalá del Río, una población a menos de 20 kilómetros de Sevilla.

Este municipio cuenta con una Semana Santa que es referencia obligada en el circuito cofradiero de la provincia. Imágenes del siglo XVI y palios de finales del XIX son testimonio de una devoción que no surgió precisamente ayer por la mañana. Cruceros y soleanos han rivalizado siempre por dar un gran esplendor a sus cortejos, de ahí el valioso patrimonio que atesoran tanto en enseres, como en piezas musicales y, sobre todo, en tradiciones locales.

Podría decirse que la Semana Santa ilipense (como así gusta llamar a los más rancios) comienza esta noche con la Bajada de la Virgen de los Dolores en Su Soledad Coronada a la parroquia de Santa María de la Asunción para el septenario, culto que cumple 200 años. Será a las diez de la noche cuando se abran las puertas de la Real Capilla de San Gregorio de Osseth (patrón de la villa) para que de ella salga el largo cortejo de hermanas soleanas con sus hachetas. Mujeres de todas las edades que preceden al paso de una de las Dolorosas más antiguas de la provincia, al estar datada a finales del XVI, de ahí su hieratismo tan alejado de las expresividad barroca. Pero si importante es la talla por los siglos que atesora no menos interesante es el paso sobre el que hoy sale a la calle. Se trata de uno de los palios más antiguos que existen en la provincia y su morfología se asemeja a las primeras representaciones gráficas que se conservan sobre este tipo de paso.

Contiene ocho varales de mediana estatura que soportan un palio de cajón de bambalinas muy cortas. En su interior se reproducen en plata los primeros versos del Stabat Mater Dolorosa, que un principio (siglo XVIII) estaban incrustradas en el exterior hasta que sus piezas fueron sustituidas por las bordadas del antiguo paso de palio del Viernes Santo, día en el que esta cofradía realiza su estación de penitencia por la calles alcalareñas.

Igual mérito tiene el manto bordado que luce la Virgen de los Dolores realizado a mediados de la centuria decimonónica. La iluminación también es especial, al estar conformada por candelabros de brazos, al igual que la exorno floral, constituido por calas que florecen en los patios soleanos estos días. Contemplar este paso supone volver la mirada a una Semana Santa que ya pocos recuerdan y en la que naturalidad era el sello común de una celebración que se ha sofisticado con los tiempos perdiendo, quizá, la autenticidad de otras épocas.

La procesión -en la que participa la banda del Carmen de Salteras- dura aproximadamente dos horas horas y concluye en la parroquia donde ya se encuentra montado el espectacular altar de septenario (con elementos creados ex profeso) que comenzará mañana y concluirá el Viernes de Dolores con la función principal y el besamanos de la Virgen. El Domingo de Ramos, de nuevo a las diez de la noche, tendrá lugar la procesión de Subida hasta la capilla, de donde saldrá la cofradía el Viernes Santo, en esta ocasión con el cortejo conformado por nazarenos y mujeres ataviadas de mantilla más los pasos de la Muerte (la Canina), el Cristo Yacente y la Virgen de los Dolores bajo su palio de finales del XIX.

Así, que ya sabe, si tiene la oportunidad de desplazarse esta noche a la antigua Ilipa Magna no lo dude. Le dejará un excelente sabor de boca.

PD: (Y en mayo no se pierdan la bajada de los titulares de la Vera-Cruz, de la que le informaremos llegado el momento)

A la espera de un beso

Diego J. Geniz Velázquez | 1 de marzo de 2012 a las 12:37

Esta imagen que ven aquí no corresponde a la cola de una oficina del INEM. Las personas que esperan no lo hacen para pedir un trabajo. En tiempos de crisis hay gente dispuesta a soportar días y noches sobre la acera para dar un beso. Si no acaban de situarse tampoco crean que se trata de una calle de Sevilla. Con la entrada de un nuevo mes este blog se monta en Santa Justa para apearse en Atocha. A no mucha distancia de allí hay decenas de españoles que desde el domingo ya aguardan su turno para visitar a Jesús de Medinaceli en la cita de cada primer viernes de marzo, “el viernes de los favores”. Aunque la mayoría viven en Madrid, son muchos los que proceden de otros puntos de la geografía española, en esa especie de imperio devocional donde todos los caminos conducen hacia un Hombre que con los brazos cruzados supo conquistar las almas.

En la cabecera de la cola dos mujeres se encargan de imponer cierto orden. Tarea oficiosa que se ejecuta sobre una mesa plegable que ha conocido más de un verano la arena de esas playas que quedan tan lejos de Madrid. Allí se dan los “números”. A su vera, varios cartones sirven de refugio al frío que impera en las calles capitalinas cuando el sol se esconde y el viento susurra desde la sierra. Toda una gama de sillas sirven de reposo a los devotos que cuentan los minutos para que sus bocas sellen peticiones sobre los pies de este Señor Cautivo al que primero salvaron los trinitarios de la mofa en África y luego Picasso de la barbarie del 36 (esto último no es una paradoja, es la historia cierta y verdadera que escapa de estereotipos).

La imagen de Jesús de Medinaceli es una de las más peregrinas de España. Siempre fue -perdonen por el juego fácil de palabras- Cautivo del destino. Salió de un taller sevillano en el siglo XVII (muchos atribuyen su autoría a Ocampo) para acabar al otro lado del Estrecho. Allí logró rescatarla la orden trinitaria, de ahí su escapulario, que la devolvió a España. Una vez comenzada la guerra civil, cuando el célebre pintor malagueño aún era el director del Museo del Prado, los franciscanos le piden que interceda para que no sufriera ningún ataque. Picasso, conforme a su palabra, logra incluir esta talla en el listado de obras que pone a salvo enviándola entre lienzos de Goya, Velázquez o el Greco a Ginebra.

Cada primer viernes de marzo son famosas las colas que se forman para besar sus pies. Dos por cada uno. Lo que ven aquí es un pequeña muestra tomada el pasado martes, cuando aún quedaban tres días para este culto. La espera para quien llegue el viernes puede ser de nueve horas, ya que la fila de devotos alcanza hasta Atocha, lo que en la comparativa hispalense equivaldría al espacio comprendido entre la Plaza Nueva y la Alameda.

Hay quien piensa -la ignorancia suele ser bastante atrevida- que es difícil encontrar estampas de devoción popular más allá de las colas que cada Domingo de Ramos se forman para besar las manos del Gran Poder. Supino error. En Madrid, sin ecos de tambores ni del cacareado olor del azahar, se produce todos los años por estas fechas una imagen a la que le sobran palabras. Entre el olor a cocido de mediodía y al del café de la tarde, cientos de personas aguardan el momento de cumplir con la promesa que busca la madera gastada por el fervor. Ese sentimiento que no entiende de cortas ni de medias distancias. Va por directo. Sin aditamentos. Sin farfolla.

Una gran publicación para una gran hermandad

Juan Parejo | 29 de febrero de 2012 a las 13:40

La semana pasada llegó a nuestras manos el primer número del nuevo anuario de la Hermandad del Museo. Se trata de una publicación moderna, con un formato renovado que se aleja del manido boletín, fácil de leer, muy gráfica, cuidada, elegante… se podrían añadir muchos más calificativos para describir este nuevo producto de información cofradiera.

Además del magnífico diseño de Pepe Barahona, el anuario cuenta con interesantes reportajes, entrevistas  y tribunas de opinión coordinados por el joven periodista Tomás Muriel. Prestan su firma profesionales destacados del periodismo como Javier Rubio o Antonio García Barbeito.  Muy interesantes son los artículos dedicados a las primeras cuadrillas de costaleros de la hermandad. Y muy recomendables son las reflexiones que hace José María Rubio, galeno y pregonero de la Semana Santa del año 1991, sobe las hermandades como escuela de valores.

La selección de imágenes para ilustrar los textos también está a la altura de esta magnífica publicación. Por citar algunos autores, han cedido sus fotos Salazar-Bajuelo, Antonio Sánchez Carrasco, o Juan Alberto García Acevedo. Diario de Sevilla también ha colaborado poniendo a disposición de  la corporación su archivo gráfico.

La junta de gobierno presidida por Alfonso Gentil ha decidido muy acertadamente dar un paso al frente y apostar una publicación moderna y de gran calidad, confiando en jóvenes profesionales sobradamente preparados para sacar adelante el encargo. El esfuerzo para publicar este primer número en apenas 2 semanas ha sido encomiable. Así que nos imaginamos lo que pueden llegar a hacer con más tiempo por delante.

No se pierdan el anuario del Museo, que se abre con un gran dibujo del Cristo de la Expiración realizado por Alejandro Ginés.

 

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Dubé es fiel a Dubé

Juan Parejo | 11 de febrero de 2012 a las 19:51

Ya ha visto la luz el cartel anunciador de la Semana Santa de Sevilla realizado por Antonio Dubé.

Dubé ha cumplido con el encargo del Consejo de Cofradías con una pintura cuyo mensaje: la pasión, muerte y resurrección de Cristo, está conformada mediante tres escenas diferenciadas. Tres imágenes que forman parte de un todo: la Semana Santa de Sevilla. Dubé ha sido fiel a Dubé y, para bien o para mal (que cada uno opine aquí como le parezca, que para eso doctores tiene la Iglesia y muchos catedráticos de Historia del Arte aficionados tienen las cofradías), ha realizado lo que se esperaba. Ni más ni menos.

Para su “pregón pictórico”, el veterano cofrade, imaginero, pintor, diseñador, proyectista, hermano mayor… se ha valido de una de las imágenes más importantes del arte sacro, como es el Señor de Pasión; del primer paso de su (en el más amplio sentido) cofradía de los Servitas; y de la Esperanza Macarena, cuyos nazarenos de cera verde abandonan la Catedral mientras el palio se observa como un ascua de luz en el interior del templo. En la cara de la Esperanza ve Dubé, según reconoció, la resurrección de Cristo.

La Semana Santa de Sevilla ya tiene su cartel oficial. El cartel que se esperaban muchos, para bien o para mal. Dubé en estado puro.

Y el Ayuntamiento, mientras tanto, recogiendo las naranjas para dejar paso al azahar. Ya queda menos para el Domingo de Ramos y para ver la resurrección en el rostro de la Esperanza.

La progresía y la Hermandad del Tiro

Juan Parejo | 30 de enero de 2012 a las 13:49

Andan los “progres” muy revueltos porque al alcalde Zoido, al que tachan de sectario y de pertenecer a la derecha más reaccionaria, ha iniciado los trámites para cambiar el nombre de la calle Pilar Bardem (antigua General Merry) por el de Nuestra Señora de las Mercedes. La noticia ha llegado incluso a ser portada de los informativos nacionales y de ciertos medios que han querido buscar una “polémica” en una iniciativa avalada por 2.327 firmas, 20 entidades y asociaciones de la zona y 3 hermandades. Hasta la señora Bardem, tras conocer el cambio, se ha apresurado a decir que no le importa caerle mal a quienes le caen mal a ella…

La decisión tomada por el gobierno de Juan Ignacio Zoido no viene más que a cumplir el deseo de todo un barrio y de buena parte de la ciudad que no entendían cómo se había distinguido con una calle a una señora que en ningún momento mostró interés alguno en formar parte del callejero de una ciudad en la que nació por accidente. Lo que esta “progresía” no sabe (o no quiere contar) es que el Tiro de Línea es una barrio obrero de Sevilla, de gente sencilla y trabajadora, de izquierda y de derecha, pero con un asidero común que son el Señor Cautivo y la Virgen de las Mercedes.

Se podrían pasar estos “progres”, esos que afirman que “se le va a quitar una calle en Sevilla a Pilar Bardem para darsela a una Virgen”, el Lunes Santo por el barrio, y ver que esa “Virgen” es acompañada por cientos de vecinos que tras ella y tras su hijo piden salud y trabajo para los suyos. El próximo Lunes Santo, la Hermandad del Tiro de Línea volverá a salir acompañada de todo su barrio. Como cada Semana Santa, sus vecinos conquistarán el centro de Sevilla, y se despedirán de las imágenes de su devoción a la entrada de La Campana para volver a encontrarse con ellas a la salida de la Catedral para escoltarlas hasta su casa.

Donde hoy pone “Avenida Pilar Bardem” hubo hasta 1992 un cartel de hierro forjado que recordaba que aquello era la barriada de Nuestra Señora de las Mercerdes. El Ayuntamiento, aplicando de la mejor de las maneras la Memoria Histórica, volverá a rotular la zona con un nombre que nunca debió perder.

¿Acaso la Memoria Histórica no es ésto?