Ruth y José, en segundo plano

Francisco Javier Domínguez | 7 de mayo de 2012 a las 20:20

Quizá porque nos hemos acostumbrado, vemos el drama atenuado. Presos como estamos de un feroz circo mediático, el caso de Ruth y José, los dos niños desaparecidos hace casi siete meses en el Parque Cruz Conde, se ha convertido en algo cotidiano. Sus fotos aparecen en las calles por doquier y se repiten manifestaciones y apariciones en programas que producen náuseas dado el grado de envilecimiento que puede alcanzar el ser humano. Esta semana hemos oído acusaciones de malos tratos, explicaciones de rupturas conyugales; hemos visto estrategias de acoso y derribo sin que medie ninguna prueba, sólo las declaraciones de testigos, de amigos, de familiares. El caso que protagonizan José Bretón y Ruth Ortiz se le está yendo de las manos a la sociedad porque los árboles impiden ya ver el bosque. Sólo se atiende a la pelea de un matrimonio, a la lucha de dos familias y se olvida o al menos queda en su segundo plano la realidad: dos niños de dos y seis años han desaparecido sin dejar rastro y sin que haya ninguna prueba concluyente de lo que ha ocurrido. Sólo hay palabras y cuando sólo hay palabras a éstas se las suele llevar el viento. A tal grado hemos llegado que hemos establecido un juicio paralelo y una auténtica manifestación se dirigió el otro día contra los familiares de José Bretón para tirarles en la cara carteles de los niños, para presionarlos. Sentí pena del género humano cuando observé cómo se vilipendiaba y casi se linchaba a dos octogenarios -me refiero a los padres de Bretón- cuando salían de un taxi camino de su declaración en los juzgados. Me pregunto si se podría haber evitado. Como no soy juez no valoro pero opino y si algo tengo claro en este caso es que Bretón miente, que su versión de lo ocurrido no se ajusta a la realidad, pero a partir de ahí no puedo valorar más. Pues bien, a partir de ahí se valora a diario, se juzga desde tribunas en las que minutos después comparece Belén Esteban.

No sé ustedes pero yo tengo la sensación de que lo que realmente importa ha quedado como simples fotos de cartel y todos los titulares se llenan de palabras de venganza, de acusaciones a la ligera que parecen realizadas con una boca prestada. Ya ni si quiera se busca a los niños y sólo el pulso de la instrucción judicial mantiene vivo el caso. La labor de los abogados tampoco está contribuyendo a serenar el espectáculo, pues andan dando pábulo a insidias y a declaraciones demasiado interesadas. Que un caso de esta gravedad se convierta en carnaza de esta manera me produce espanto y no quiero pensar que no hay forma de ponerle freno. Alguien, quizá el juez o la Fiscalía, debería apelar ya de forma urgente a la responsabilidad de los implicados porque el caso de los dos niños desaparecidos se nos ha ido definitivamente de las manos.

La madrina Cospedal

Francisco Javier Domínguez | 19 de marzo de 2012 a las 12:26

Sostiene la señora Cospedal que los españoles debemos trabajar más. Y tiene razón. Suscribo su máxima. Y no sólo eso. De mi cosecha afirmo que tenemos que trabajar más y cobrar menos. Lo ideal sería dar jornadas de 10 ó 12 horas por unos 800 o 900 euros al mes como mucho. Es el camino si queremos salir de la que tenemos encima. Además, con la nueva reforma la laboral, todo aquel que tenga un sueldo de los buenos, que ahora sería de unos 1.500 para arriba, si pierde el empleo no podrá encontrar nunca más quien le pague esos emolumentos. Por eso, el Gobierno va a conseguir que todo aquel que se quede en paro, como nadie contrata, monte una empresa o se haga autónomo. Así trabajará también más y para su buche, como dicen en mi pueblo. Trabajar más es la cantinela. Yo también quiero, Cospe de mi alma, pero búscame una cosita como la de tu marido en Red Eléctrica, que a mi me das 180.000 de vellón y te invento la jornada de 25 horas. Vamos, que con eso y con lo que la manchega se peina, cuando pasen los cuatro años de rigor te puedes retirar del toreo para toda la vida. Parece una broma pero es verdad. En plena campaña de las andaluzas, con Arenas haciendo del nepotismo, el enchufismo y el amiguismo subvencionado causa encendida y montaraz contra los socialistas, la Cospedal, la que dice que tenemos que agarrarnos a los manojos para salir de la crisis, se calla ante la designación -primero- y renuncia impuesta a su marido -después- en Red Eléctrica, una empresa privada pero con participación pública. Dicen que cuando La Moncloa se enteró de que Ignacio López del Hierro, que así se llama el buen señor, iba para consejero con sueldo se armó un Belén que acabó con su renuncia al cargo. Ayer, la número dos del PP, la que controla el partido que si gana en Andalucía atesorará un poder casi absoluto en España, hizo un mutis por el foro sobre el tema en Granada. Todo junto Arenas, que debía estar pensando que para este viaje -el de la Cospedal, se entiende- no necesitaba él ninguna alforja.

Estas cositas de nada son las que dinamitan los argumentos del aspirante. Porque te pegas meses con el PSOE a tu merced. Que si los ERE, que si los hijos de Chaves, que si la empresa del primo… Y luego sale a relucir un lío de estas dimensiones. Hay que trabajar más. Está claro, María Dolores. Todos estamos dispuestos y me consta que la gente se está dejando la piel en las empresas para que no los echen y que los empresarios sufren cada vez que firman un finiquito o no pueden pagar una nómina. Y eso que aprovechados también hay por doquier. Pero que quede claro, sobre todo, que se debe trabajar más.Y si se busca un enchufe pues no te digo na. Eso también podría haberlo dicho Cospedal, porque es muy español eso de bautizar sólo a los tienen padrino. O madrina. ¿Tienen usted ya el suyo?

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El honor de Arenas

Francisco Javier Domínguez | 13 de marzo de 2012 a las 13:27

Cuando Hitler se anexionó los Sudetes, una región de la antigua Checoslovaquia donde existía un elevado porcentaje de población alemana, ante la indolencia de Francia y Gran Bretaña, Wiston Churchill, que entonces no gobernaba declaró: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra; habéis elegido el deshonor, tendréis la guerra”. Algo similar habría que decirle a Arenas, pero cambiando las palabras. La cita quedaría tal que así: “Has elegido entre el honor y el debate; elegiste el honor, tendrás debate”. Y debate hay. Y tanto. Arenas no tenía nada que perder en un debate en el que se hubiera escenificado aún más, que ya es decir, que PSOE e IU, en este proceso electoral, son prácticamente lo mismo. Pero prefirió la postura presuntamente honorable de no acudir a una cita en la que según él las cartas estaban marcadas. Se equivocaba. Con la artillería que tiene Arenas contra Griñán hubiera hecho sucumbir a Valderas, que se hubiera quedado fuera del pim pam pum entre socialistas y populares. Ahora, Arenas ha permitido que ambos tengan dos horas de televisión en una cadena que ven muchos electores que, por perfil, tienen poco acceso a las cosas de la política. Griñán gana cuota y Valderas tiene muchos minutos en los que para nada aparece damnificado porque su permanente labor en la sombra sólo puede crecer. Arenas perdió una oportunidad histórica para decirle a Griñán que su hijo estaba en paro y que por ello podría obrar como muchos de su partido durante todos estos años. “Véase el propio Chaves”, le podría haber espetado. Los escándalos son tantos que la batería de argumentos de Arenas es poco rebatible. Por mucho que Griñán diga que ellos denunciaron lo de los ERE. Lo cierto es que Arenas eligió lo que entiende por honor y ahora tiene debate, debate sobre su capacidad, sobre sus argumentos. Cuando alguien quiere ganar las elecciones con mayoría absoluta tiene que estar dispuesto a todo, incluso debe ir a ganar las elecciones en lo que él califica como campo contrario. Ha elegido el honor contra un debate a tres y ha surgido un debate que no le beneficia. Debería haber leído las memorias de Churchill.

Escándalos en campaña

Francisco Javier Domínguez | 13 de marzo de 2012 a las 12:08

LA misma semana que el CIS anuncia que el PP podría no tener la mayoría absoluta -o que está a borde de conseguirla, según se mire- se han incrementado los mensajes de podredumbre que se dirigen contra las administraciones socialistas. No sé cómo afectaría esto a una encuesta con datos de hoy pero conforme vayan calando en la sociedad mensajes como el del encarcelamiento de Guerrero y salgan a relucir agujeros negros como el que conocimos el viernes en la gestión del Consorcio de Bomberos los andaluces van a ir dando la espalda a los socialistas. Es lo que hay. ¿Cómo se pueden deber más de siete millones a la Seguridad Social, irse del poder y no avisar? ¿Cómo se puede andar pagando nóminas con pólizas de crédito y quedarse tan tranquilos? ¿Cómo se puede exigir a un trabajador que firme una ayuda falsa y luego declarar que la frase estaba fuera de contexto? O los controles no funcionan o se ha montado ya tal grado de administración paralela que no hay fiscalización interna que detecte estos movimientos. Y todo esto surge en campaña con un Griñán que lleva un cuarto de hora en la Presidencia si se compara este plazo con el de su antecesor. Pintan bastos para el PSOE, que se aferra al estrecho margen que le deja saber que un escaño más o menos le puede dejar fuera del poder y que además se ve obligado a desarrollar una campaña respondiendo constantemente a los titulares de los escándalos. Alguien llamó corrupto a Griñán el viernes durante su visita a Córdoba y eso es indicativo de que el mensaje ha calado en la calle. Para el PSOE será muy difícil darle la vuelta a la percepción que tienen los ciudadanos sobre su gestión, sobre todo porque en esta situación el PP no tiene ni que vender su programa, sólo es cuestión de zurrar la badana de la corrupción para seguir adelante. Eso tiene dos ventajas para los populares: la primera, que no se queman con promesas que luego no podrán cumplir, como le ha ocurrido a Mariano Rajoy, y la segunda, que no se equivocan con mensajes de esos que piensan porque saben cómo está la situación pero que no dicen y que se refieren a asuntos sensibles de la política como las ayudas, las políticas sociales o las relaciones laborales.

Creo que cada vez más la política y los resultados electorales se construyen en torno a un conjunto de sensaciones y todos los escándalos que estamos viendo estos días ofrecen una visión muy negativa de quienes han gobernado Andalucía durante los últimos 30 años. No sé si es el momento del cambio que preconiza Arenas, pero la hemorragia de pérdida de votos socialista es ya considerable y me temo que sólo hay un torniquete posible: se llama IU, a cuya playa puede llegar el PSOE en estado de shock. El resto, se lo imaginan.

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Carta a José Tomás

Francisco Javier Domínguez | 20 de febrero de 2012 a las 19:52

ESTIMADO maestro: ante todo, no quisiera inmiscuirme en su descanso invernal. De sobra sé que los toreros en estos tiempos andan refugiados en la intimidad de la familia, pero ya huele a temporada y por ello le pido que disculpe mi atrevimiento. Supongo que sabe que TVE debate el cambio de su libro de estilo para que se puedan televisar corridas de toros, catalogadas como “violencia a los animales” en el citado manual. Ya ve. Si fuera así, todos los españoles, los franceses y buena parte de los sudamericanos deberíamos estar ahora prestando declaración ante un juez. Le envío esta misiva porque creo que usted representa una de las tablas de salvación de la fiesta. Si le sirve de algo le diré que no soy de los que le aplauden cualquier lance. Incluso he catalogado su toreo como vulgar en alguna crónica, pero tengo que decir que le admiro como torero y como figura de época. Pero al igual que le alabo le digo que es urgente que usted dé un paso al frente por la fiesta. Es el momento, porque entre la crisis, la labor más que dudable de los taurinos y el cambio de percepciones éticas, políticas y sociales del personal, la Fiesta que usted y yo amamos está herida de muerte. Nos guste o no, el toreo se ha convertido en un espectáculo de ocasión, en el que los menos son los que entienden qué ocurre en el ruedo y el resto acude por lucir palmito, porque es feria o porque torea el famoso propio del mundo del corazón.

Por eso, maestro, tiene usted que ayudarnos. Durante este invierno, los toreros del denominado G-10 -las principales figuras del escalafón- han negociado por los derechos de imagen, por la conveniencia de la televisión, por la difusión de la fiesta… Tienen a los taurinos en vilo. Los toreros tienen que mandar y lo han hecho, quizá mirándose en el espejo que usted representa en este particular. Así que todo ello me parece bien: deben defender sus derechos pero deberían, todos debemos y usted, como taquillero number one -entiéndame-, debe comprender que sólo con un golpe de efecto -añadiría que simbólico- podremos recuperar el sitio que merece uno de los signos de identidad más importantes del pueblo español. Le sugiero por tanto que hable con dos de sus compañeros, a ser posible del G-10, y que monten un cartel de lujo. La expectación sería de época y la corrida pasaría a la historia. Luego usted, si así lo desea, no haga declaraciones. Hable en el ruedo, pero hable, y ayude como ayudó en Cataluña con su presencia cargada de simbolismo. Supongo que no será tan difícil que una vez superadas las trabas se monte un festejo en Madrid que a buen seguro será récord de audiencia. Pero lo importante será que se demostrará una vez más que, aparte de los números, los toros forman parte de nuestro ADN, que son nuestra vida, que son la vida de José Tomás, el torero que pasaría a la historia por haber invertido una tendencia social con su arte.

Dos personajes en busca de autor

Francisco Javier Domínguez | 10 de enero de 2012 a las 12:31

LA historia recientísima, me refiero al último mes, de Alfredo Pérez Rubalcaba y de Carme Chacón alcanza rango de obra de Pirandello porque los libretos que rigen sus actuaciones son tan impostados y absurdos que uno piensa que como en la obra del dramaturgo italiano andan en busca de autor. Mientras se ensaya un enero dramático, y digo se ensaya porque todavía queda mucho por definir a la política que el PP impondrá para intentar sajar, en la acepción más dura de la palabra, los múltiples forúnculos de nuestra economía, Rubalcaba y Chacón, como los dos protagonistas de Seis personajes en busca de autor, llegan contando sus historias de cambio desde una aludida independencia que no es tal, pues se creen libres -como si no tuvieran autor- pero están anclados en el determinismo que les impide salir del guión que marca su pasado y que les introduce al mismo tiempo en un bucle político circular que nunca podrán abandonar. Rubalcaba ya viene de lejos en todas estas diatribas y desde el añejo felipismo trama historias desde la cocina unas veces y desde la línea de frente del partido, otras. Su fracaso ha sido tal que si tuviera autor y memoria, siquiera inmediata, ya estaría en Solares gozando de un merecido descanso, porque no puede cambiar nada quien no cambió, porque no puede ser independiente ni libre quien lleva a sus espaldas la marca de unos años desastrosos, y por consiguiente de un resultado fatal. Rubalcaba no debe liderar el equilibrio que debe representar el PSOE mientras el PP opera a manos sueltas sobre cuestiones sumamente sensibles. Rubalcaba no tiene credibilidad ya y debería abandonar la escena. Hacer mutis por el foro.

Que los políticos no tienen memoria es algo de manual. Y si a Rubalcaba se le ha olvidado la catástrofe electoral y a Rajoy sus promesas, a Chacón le ha pasado algo curioso y de pronto se ha acordado que es andaluza de Olula del Río, provincia de Almería, donde ha puesto de largo su candidatura para dirigir el PSOE, pero a la vez se ha olvidado de su papel principal en el pasado más reciente de su partido. Este lío de absurdos propio una obra, ahora, de Ionesco, la lleva precisamente a buscar su autor en Andalucía, porque le conviene escenificar que es hija de obreros que emigraron de la miseria. Porque tan catalana y tan moderna ella, ahora resulta que mola ser hija de obreros emigrantes. Y saben porque mola, porque en este partido cuajado de burguesía progre a la catalana del tipo Chacón dan caché los antepasados parias de los que sólo se acuerdan en los días señalaítos, que diría Raimundo Amador. Qué lástima me da un partido que da carácter de debate de ideas a todas estas representaciones y mensajes trasnochados. En realidad, creo que lo que buscan es un autor que les escriba un guión creíble, que se venda bien, y nada más.

Del drama al espectáculo

Francisco Javier Domínguez | 19 de diciembre de 2011 a las 17:31

Que dos niños desaparezcan y que no sepamos nada de ellos es un drama. La deriva que ha tomado el acontecimiento en algunos medios de comunicación, los de siempre, es un espectáculo para llamar audiencias y rentabilizar el dolor. Es el lado más ruin de la telebasura. Desde un primer momento, dos canales de televisión, algún medio escrito y determinados periodistas han encontrado un filón en la desaparición de Ruth y de José y han conseguido romper barreras infranqueables en busca del morbo y el titular fácil y atrayente para un público conmovido que, en la mayoría de los casos, no entra en las profundidades de un tema en el que a menudo se saltan las presunciones. Al padre le han llamado asesino, así, por la cara, e incluso se ha dudado de una madre que todavía no ha dicho esta boca es mía. A los capítulos lamentables que estamos viendo en estos matinales de vergüenza y de colaboradores en la distancia que elucubran con teorías superpuestas sin fundamento, se suma la actitud del abogado de José Bretón, José María Sánchez de Puerta, que niega el pan y la sal a los medios escritos, sobre todo a los locales, mientras se despacha a gusto con periodistas llegados en el AVE en busca de palabras altisonantes, de cartas redactadas a mano, de rumores y pistas que luego se sueltan como evangelios en el programa del día siguiente. La gresca de los espacios mañaneros es tal que hasta se traen unidades móviles para seguir al citado abogado y se envía a Córdoba a esos colaboradores que luego hablan de fuentes que nunca se sabe de dónde salen. Aquí el titular que todos estamos deseando dar es que los niños están vivos, que han aparecido. Incluso queremos escribir que José Bretón, el padre, sale en libertad porque su historia, por increíble que parezca, es cierta. Digo todo esto porque el circo mediático televisivo se recrudece a falta de informaciones viables y toma carácter de basura. A falta de noticias más objetivas, se ha disparado la interpretación de la intimidad de una familia y ya han salido en la pantalla primos lejanos, amigos, vecinos y hasta trabajadores de talleres que dicen ver a la virgen si el periodista del programa de turno les envuelve con sus habituales artimañas inducidas para buscar un titular. Ya saben aquello de no dejar que la realidad te estropee una pieza periodística. Todo esto no es noticia, la noticia es la investigación, los datos concretos, las pistas. Lo demás es bazofia alimentada por intereses diversos entre los que hay actores muy destacados. Me gustaría saber en qué medida está colaborando a todo esto el abogado de José Bretón y qué es lo que busca. Desde luego no quiero valorar con esto su estrategia, pero la cautela en determinados territorios informativos debería ser una constante y no una excepción.

La hora de la verdad (II). El quite de IU

Francisco Javier Domínguez | 23 de noviembre de 2011 a las 14:14

Al tiempo que los dos grandes partidos pactan la cesión de trastos, IU toma aire gracias a su subida en escaños y en votos. Siguen despotricando contra la ley electoral, esa norma que impide que corten orejas y rabo aunque tengan la plaza llena de pañuelos. Rajoy confirma alternativa de manos de Zapatero, que se va después de siete temporadas y media de una suprema irregularidad, y el nuevo presidente atisba en el horizonte un poder casi absoluto en el ruedo ibérico. Le falta Andalucía, donde no está clara la cosa. El resultado para los que visten de azul pavo es amplio pero podría no ser suficiente porque IU ha actuado en muchas ocasiones como muleta del PSOE para llegar al poder. No y no repiten los de IU, que más que matadores han sido siempre banderilleros. Pero no pueden negar que si en Andalucía se les abre la puerta del poder, de unas consejerías, de unas delegacione provinciales… no dudarían en apuntarse a la cuadrilla de Griñán para lidiar con un posible pacto PSOE-IU que desbancara a la terrible derecha. Todo esto no lo digo de oídas, que ya estoy viendo parte del festejo. Curro Martínez -que se llama igual que el hijo torero de Botines, y si no pongan Curro Martínez Torero en Google- y Valderas ya han apuntado que harán todo lo posible para no llegue la derecha a Andalucía. Visto así, ¿estarían ya pensando en un hipotético pacto? Claro que también en IU miran a UPyD con preocupación, pues son la figura revelación de esta feria y pueden ponerle las peras al cuarto a ellos y al PSOE. Incluso al PP, pues en el ideario del partido de UPyD no está la intención de andar en gobiernos de colleras con nadie y podrían incluso rechazar a Arenas. Pero habrá que ver, porque igual a los de rosa les ponen una consejería por delante y tampoco se pueden negar en caso de que fueran llave de gobierno. En fin, es lo que tiene la política, que uno puede estar muy bien, sacar muchos votos, pero si no remata la faena con el estoque del poder… pues nada de nada. Es la hora de la verdad también para IU porque pueden pintar mucho de aquí en adelante en Andalucía, aunque todo dependerá de su discurso y de si están dispuestos a entrar al tercio de quites con el PSOE. Veremos qué pasa, porque como me dijo ayer un antiguo cargo de IU, “Cayo Lara es menos antisocialista que Julio [Anguita]”.

La hora de la verdad. ZP se corta la coleta. (I)

Francisco Javier Domínguez | 21 de noviembre de 2011 a las 13:59

Veo a Zapatero comparecer ante los medios y soy consciente de que ya es pasado. Ocurre con Zapatero como con los toreros que se cortan la coleta, que cuando dejan de salir por los patios de cuadrillas la gente tiende a olvidarse ellos. Sólo se les recuerda cuando participan en charlas o conferencias en las peñas taurinas y por ello muchos reaparecen con frecuencia. Supongo que Zapatero no volverá a los ruedos porque ya lo ha castigado bastante la profesión, pero sí tengo claro que en el reloj de Rajoy dan las cinco de la tarde. La hora de la verdad. Cuando Zapatero estaba en activo, el gallego andaba en el callejón de la plaza murmurando entre dientes que él sí que podría hacerle faena al morlaco de la crisis, pero nunca señaló si lo llevaría a los medios, si lo torería cerrado en tablas, si llevaría varias veces al caballo o si por el contrario esperaría que se viniera arriba en banderillas. Rajoy, hasta ahora, ha visto los toros desde la barrera y sólo ha apuntado maneras de torero constante y con afición. Ahora que Zapatero se ha cortado la coleta, le toca el turno. Suenan los clarines para él y ya no hay tiempo ni para ajustarse los machos porque se da por hecho de que ya los tienen. Rajoy y su cuadrilla tienen que ir a Europa a lidiar las corridas duras primero, con Merkel y Sarkozy en el cartel, y luego tienen que desvelar cómo será la faena. No hay tiempo para más: el toro está en suerte. (Continuará…)

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El sentido de la campaña

Francisco Javier Domínguez | 7 de noviembre de 2011 a las 11:59

LOS españoles somos tercos con el voto. Lo demostramos siempre en las Elecciones Generales. No lo podemos remediar. Hay una inmensa bolsa de gente que tiene el voto decidido; qué digo, lo tienen ya hasta metido en el sobre. No sé qué porcentaje del censo suponen los del voto inmóvil, pero el tanto por ciento es elevado. Siempre, no falla. Luego, a renglón seguido se habla de los indecisos, que es a quienes hay que convencer para decantar la baraja. Pero la encuesta del CIS de esta semana, o está cocinada para movilizar el voto socialista o demuestra que el PSOE ha perdido a muchos de sus votantes fijos por culpa de la crisis. Reducto de las dos Españas, de la Guerra Civil, mucho voto fiel tiene que ver con que “a mi abuelo lo mataron los de…”. Y eso está cambiando afortunadamente. Existe más movilidad en el voto, y eso se aprecia en las encuesta del CIS si llegado el caso se extrapola a los resultados reales de las elecciones del 20-N. Digo todo esto porque unas páginas más adelante, en un reportaje sobre lo que nos jugamos con estos comicios, el ex secretario general del PP-A Juan Ojeda asegura que las campañas sólo sirven para fijar, movilizar, cambiar en un margen de un 5% el resultado final. Si eso es así, qué sentido tienen estos días. De qué sirve gastarse una millonada cuando los que fueron ayer a Dos Hermanas a ver a los grandes del PSOE están convencidos de lo que harán. Se supone que las campañas se hacen para exponer el programa de los partidos, pero cada vez más se centran en el ataque al vecino, en lo mal que lo hace o en lo mal que lo hará. Y nadie lee un programa ni por casualidad.
La campañas electorales van a menos porque o son un conjunto de críticas o se convierten en una carrera a ver quién se equivoca unos días antes de las elecciones para sacar renta del error. ¿Se acuerdan de la niña o del primo de Rajoy, el del cambio climático? ¿Aprueban el vídeo sobre la educación del PSOE? Conozco a muchos que no van a votar, que quitan la tele cuando salen los políticos, que están cansados de campañas cuando lo que hacen falta son soluciones.
La clase política está desprestigiada porque las campañas y el modelo de política que practican Rubalcaba y Rajoy es el mismo que el de la Transición y ya no estamos para esas milongas. Un mensaje en una red social, claro y conciso, tiene más efecto que un mitin multitudinario. Para qué gastar en esto último entonces. En este país de extremos, un programa lleva a la madre del Cuco a cambio de dinero y unas pocas marcas le quitan la publicidad a la televisión por considerar el hecho indecente. Deberíamos hacer lo mismo con estos políticos, deberíamos quitarles la publicidad.