Vinoble ya terminó

Alvaro Martín | 3 de junio de 2010 a las 19:45

Ya acabó Vinoble, y un año más no decepcionó. El único factor algo negativo fue el calor, que hizo acto de presencia de manera más que patente.

Como os anuncié, fuí, y lo pasé en grande. La verdad es que empiezo a hacerme mayor, pero en el buen sentido…creo. En esta ocasión mi estancia ha sido mucho más profesional que mis asistencias anteriores. Ya es el cuarto año que voy, así que teniendo en cuenta que se celebra cada dos años, ya hace ocho de mi primera vez. Este año, he sido algo más exigente a la hora de catar vinos, ya que quería realmente disfrutar cada sorbo que tomaba, quería ser capaz de apreciar y diferenciar matices, ya que aunque se escupa el vino, y aunque se intercalen bocados de comida, tus sentidos se resienten, y cuando has catado muchos, tus papilas gustativas terminan por cansarse volviéndose algo perezosas. De manera que, he elegido los estandes en los que paraba y preguntaba. No obstante, siempre los hay más atractivos y menos, claro, pero en esta feria hay tantas cosas diferentes…No he podido evitar pararme en vinos elaborados con uvas provenientes de “podredumbre noble“, Tokaj de Hungría,  Sauternes de la zona francesa, y este año, sorprendentemente también probé unos de la D.O. Penedes, ni siquiera sabía que existián…riquísimos. Igualmente es imposible no parar en tantas bodegas andaluzas a degustar vinos con edad, y cuando digo esto, digo con mucha edad, habiendo catado algún vino con más de cien años…se dice pronto. En concreto y por destacar, he disfrutado mucho con vinos de Bodegas Robles, donde su enóloga y amiga mía, Rocio Márquez, ganó el concurso de mejor catadora el domingo; Grupo Beam donde Teresa Aumesquet, nos dió a probar con muchísima simpatía toda la serie de vinos de alta gama de todas las bodegas que llevan (Fundador, Terry, Harveys…); Mariela Gancheva, de Bodegas Málaga Virgen, que me estuvo poniendo al corriente de los nuevos vinos que elaboran y del interés de  la bodega por seguir mejorando. Y por supuesto no puedo olvidar el nuevo vino tinto dulce de Bodegas Bentomiz, que como en todos sus vinos, además de un diseño precioso, encontré una calidad más que recomendable, y eso que aún ganará en botella.

Probé vinos dulces de Grecia, donde me contaron que el “vinsanto“, que todos conocemos como vino dulce italiano, procedía de la isla de Santorini (Grecia) y de ahí su nombre…algo que no vi nada claro, pero bueno, una curiosidad más para investigar, si sabéis algo os invito a que lo comentéis por aquí.

Y bueno, creo que me podría pasar escribiendo sobre bodegas, personajes importantes del mundo del vino allí presentes y curiosidades un par de horas, pero para eso mejor, ya sabéis, apuntad la fecha para el año próximo y venid, ya que no os he visto….a algun@ sí! :-)

Ah, se me olvidaba, también probé una primicia! El vino tinto dulce de garnacha de las Bodegas Descalzos Viejos de Ronda, que aún sin etiquetar, su enólogo Vicente Inat, y su propietario Paco Retamero, tuvieron el detalle de llevar allí para que  degustáramos.

Si os apetece investigad, que os he puesto unos pocos de links donde curiosear y comentad lo que os parezca más interesante, hay mucho.

Salud os…!

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