Catar un vino por segunda vez. Otra oportunidad puede ser un triunfo…Mentor

Alvaro Martín | 29 de noviembre de 2012 a las 18:48

Siempre lo digo y lo repito, si se quiere conocer un vino, no se puede catar una sola vez, hay que  darle al menos un par de oportunidades. La conservación de las botellas puede haber sido diferente, te pueden haber servido de una botella que lleve mucho tiempo abierta, o tener algún problema con corcho….esto sin hablar de las añadas, claro, cada añada es un mundo en muchas ocasiones.

Son multitud los factores que pueden hacer que una botellas sea diferente a otra, o de otra manera dicho, peor que otra.. por lo que si de veras quieres tener una opinión cierta de cómo es un vino, te animo a que lo cates varias veces.

En esta ocasión a mi me ha pasado, pero como el vino tenía buenas referencias, le di una segunda oportunidad antes de hablar mal de él. Hablo de Mentor, un vino reserva 2005 de la Rioja. El propietario vino a verme y estuvimos charlando sobre las elaboraciones que realizaba, la selección de vinos que Jerez que estaba haciendo con la intención de ofrecer un producto de alta gama, de la mejor apuntaba (en breve lo cataré y os contaré, tiene muy buen pinta), y finalmente, al marcharse, me ofreció una botella de este vino que os hablo, Mentor.

Me dijo que lo dejara reposar un par de días, ya que estaba con el coche para arriba y abajo y posiblemente el vino iba a estar un poco “alterado”. Así hice, esperé un par de días para abrirlo…al hacerlo, los olores que me llegaron, recordaban mucho al cuero, a reducción y en general a aromas poco agradables. No quise adelantarme y esperé un rato, el vino cambió…no tenía prisa, ya que estaba en la oficina, así que le di un buen rato para ver si mejoraba aún más, pero esto no sucedió. En boca se mostraba algo agresivo, y la verdad es que la nariz, a pesar de mostrarse más amable que en el ataque inicial, no acaba de convencerme….Llamé a este señor (Roberto Amillo) y le conté lo que me había pasado, él me dijo que no me preocupara en absoluto, que podría haber sido una botella que hubiera estado mal colocada en el coche o vete tú a saber qué…así que me envió otra muestra para catar.

Con algo de miedo, me la traje a mi casa, y primero yo sólo, hice el ejercicio de abrirla, y tranquilamente comenzar a observarla. La nariz ahora sí era franca, aromas terciarios maduros, café, especias dulces, al agitar la copa aparecieron aromas de montebajo muy agradables, el cacao, también predominaba, y aunque la fruta no fuera el aroma mas importante, también se encuentra bien integrado, frutillas negros maduros. Como dicen algunas  personas mayores, estaba ante un vino “de verdad”… En la boca largo, predominio de amargos agradables, el tanino dulce pero no empalagoso, un vino serio, un vino para conversar. Después vino mi señora madre con quien compartí la comida, y ya que estábamos, el vino, y efectivamente confirmó todo lo que os he dicho, a su manera…este sí que es un vino bueno…:) no hay nada más que decir…

La verdad es que, no voy a decir sorpresa, ya que esperaba bastante de él, pero sí os digo que el placer de disfrutar de un buen vino después de haber tenido una experiencia poco agradable, hace que se saboree mucho más. Mentor, un vino que ha aparecido por sorpresa, y que hace que una vez más Rioja, sea una D.O. con una innegable calidad, apoyada por el saber hacer de muchísimo años.

Brindo por las segundas oportunidades, brindo por la paciencia y brindo por Mentor.

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