Bodegas Bordoy, Sa Rota

Alvaro Martín | 10 de abril de 2014 a las 21:05

Para ser sincero, aun dedicándome a esto del vino desde hace ya un montón de años, me sigue costando hablar de vino. Hacerlo supone muchas cosas, muchos parámetros a tener en cuenta, muchos detalles que a menudo se te escapan y muchas personas implicadas en un proceso de producción. Personas que invierten su dinero, su tiempo y su esfuerzo por conseguir que ese maravilloso líquido de color que te aporta tantas sensaciones, esté en tu copa y consiga trasladarte por un rato mas o menos largo a un sitio maravilloso…y juzgar esto, así como así, la verdad me sigue imponiendo.

Tanto es así que muchas veces me dan vinos para que hable de ellos, pero en ocasiones no lo hago sencillamente porque no me han gustado, porque no he sentido lo que pensaba debía sentir…y la verdad, ni me gusta la idea de engañar al escribir, ni me gusta la de hablar mal de un vino que me han dado para que “juzgue”…

Dicho esto, os cuento que los vinos que he estado catando estos días, son de un colega, compañero y amigo de este mundo, alguien con quien tuve el placer de compartir mi etapa en Mallorca, y que en aquel momento, estaba casi recién llegado  allí como yo, a las Bodegas Bordoy, y cogiéndole el pulso a la zona, su viñedo,  su jefe y por supuesto sus vinos. Ya han pasado mas de cinco años de aquello, y me comentó si quería catarlos, a lo que yo le respondí más o menos lo mismo que acabo de escribir. La verdad es que a pesar de habérselo dicho, yo estaba bastante convencido de que sus vinos me gustarían, primero porque tras ese tiempo, si continuas en el cargo, lo mas normal es que no lo hagas demasiado mal, segundo, porque si me los ofreció, supuse que estarían buenos, aún así, (siempre hablo en los cursos de la sugestión al catar) tenía por un lado el miedo de ser excesivamente crítico al tratarse de un amigo, y por otro lado de ser demasiado positivo por ese mismo motivo.

Llego la caja de vino, con la sorpresa de que no me envió un par de botellas, sino 6, cosa que le agradecí por teléfono y ahora hago públicamente. Mas trabajo ;) y la posibilidad de ver con perspectiva el trabajo realizado. Pero como hablaba de la sugestión, todas y cada una de las botellas, han sido catadas primero por mi, y después compartidas con diferentes personas, entre ellas, un grupo de curso de cata con quien experimenté un poquito.

Técnicamente podría decir un montón de cosas, y alguna diré, pero personalmente, la palabra que mas  claramente se me viene y con las letras en grande, es ¡¡FELICIDADES SERGIO!!, felicidades porque has conseguido hacer unos vinos realmente ricos, variados, interesantes y con una gran proyección aún, no solo por lo que ya son, sino por lo que puedo ver han cambiado desde que los probé por primera vez allí.  Blanco joven, blanco con crianza en barrica, tintos de media crianza, tintos de guarda, tinto de autor e incluso un dulce…no habéis dejado pasar una, bien por vosotros!! Catar 6 vinos y disfrutar con cada uno de ellos, es algo que no suele pasar, y que verdaderamente, no me facilita el trabajo, sino todo lo contrario, ya que, no puedo en un post ponerme a hablar de cada uno de ellos sin resultar tremendamente aburrido y pesado, por lo que hablaré de los tres que más me han gustado. Os digo de antemano que hablamos de Mallorca, donde los vinos podríamos apuntar de una manera genérica, no se parecen a casi ninguno de la península. Iba a describir de un modo técnico las características cuando me he dado cuenta de que a nadie le iba a importar demasiado eso…al menos a nadie a quien le guste disfrutar de un vino. Desde aquí insisto en que probéis al menos tres vinos baleares, porque si probáis solo uno, puede que no os hagáis una buena idea de lo que os quiero decir, son vinos diferentes, lo son. Pero Sergio, ha conseguido respetar esa tipicidad, cosa digna de alabanza, a la vez que ha conseguido elaborar unos vinos elegantes y algo comerciales. Cuando digo lo de comerciales, a veces alguien entiende que les quito valor, como cuando se habla de la música comercial dando a entender que no es buena. Sin embargo, mi intención es justo la contraria. Si los mas exquisitos chefs hicieran una comida tan compleja que nadie entendiera, se la terminarían tomando ellos solos en su casa convenciendo a sus mejores amigos y familia de que es algo único y maravilloso….sin embargo, lo habitual es que haya muchas gente que diga los exquisita que es y lo especial que es, no olvidemos que las bodegas son un negocio (nunca me canso de repetirlo) y lo que quiero decir, es justo eso, respetar la tipicidad (conseguir expresar el “terroir”) y al mismo tiempo hacer un vino comercial, creo que es la mejor fórmula para hacer que un vino funcione. Lo diré de una manera fácil, el vino blanco fermentado en barrica, es sensacional, elegante, complejo, largo, sabroso, untuoso….la verdad es que me ha encantado, desde  su ataque hasta su retrogusto, felicidades! En cuanto a los vinos de larga guarda, entre el edición especial (Terra del Mares) y el reserva, hubo disputas en cuanto a cual era el mejor. En el curso de cata, hubo quienes defendían que el edición especial era mas complejo y por tanto diferente y difícil, y que el reserva era mas comercial y al alcance de todos…pero aquí mi opinión creo que cuenta….cuando deje el vino un día en botella, volví a catarlo, tranquilamente en el salón y en silencio, y pude ver como ese vino, había desplegado toda su esencia, y a la vez que encontrábamos esas maderas dulzonas, la fruta, estaba más que presente. Aromas minerales, y también algo de montebajo, completaban ese vino, realmente armónico.

Por la noche del fin de semana, en muy buena compañía, abrimos el dulce para acompañar el postre….solo decir otra vez, felicidades y gracias!

 

Captura de pantalla 2014-04-10 21.02.30

Vinos de Bajoz, placer inesperado

Alvaro Martín | 16 de diciembre de 2013 a las 15:09

Este verano, aprovechando mi estancia en la bodega de Toro,  me di alguna que otra vuelta por diferentes bodegas. La verdad es que hay bodegas para todo tipo de público y bolsillo, y con bolsillo no solo me refiero al del consumidor, sino al del empresario que también tiene que gastar, y mucho, en conseguir que su bodega funcione bien. Cuántas veces habremos charlado entre colegas de profesión sobre si las bodegas llegan a ser rentables algún día en la vida o solo es un mito…

Pues claro, pensando en estas cosas, y aprovechando que me habían invitado a conocerla, tuve la ocasión de visitar la bodega de Felix Solis de Bajoz, que tienen en el pueblo de Morales de Toro.

Es una antigua cooperativa, que compraron, y adecuaron para imbuirse en un colosal proyecto de elaboración. Hablar de cinco millones de kilogramos, no es hablar de ninguna tontería, hablar de técnicas de elaboración de la mas alta calidad, no es hablar de cualquier cosa. Y el debate está servido…siempre que se habla de vinos de calidad, se habla de que los grandes vinos se elaboran en pequeñas bodegas en las que el enólogo y los trabajadores miman el vino con sumo cuidado. Siempre se dice (yo el primero) que el vino, no se produce en fábricas, ya que este es un producto artesanal, y que el día en que se hiciera de otra manera, dejaría de tener su tipicidad y pasaría a ser otro gran producto de masas como cualquier refresco conocido….y claro, aquí es donde a mi se me rompen los esquemas…

La bodega de Bajoz, tiene unos equipos increíblemente sofisticados. Al visitarla y escuchar como Rubén, uno de sus tres enólogos me iba explicando el proceso, realmente quedé fascinado. Todo está perfectamente controlado por válvulas que se abren y cierran con controles remotos por ordenador, el numero de trabajadores que mueven la uva, es bastante reducido (optimización de los costes), y la limpieza de la bodega era una maravilla. Realmente al visitar la bodega, y al haber conversado con una colega enóloga durante mi estancia allí, sinceramente, se abre en mi cabeza una duda razonable.

No tendría sentido, decir esto, si después el producto, no valiera un duro, pero no es así en absoluto. Los vinos de la bodega están muy a la altura, teniendo aún más en cuenta la relación calidad precio. Unos vinos, que sinceramente, me gustaron mucho, y que puedo recomendar sin miedo, insisto a unos precios muy asequibles para cualquiera. Puede ser que Toro sea una tierra increíble, así lo pienso, pero como media, sus vinos, no por abuso, sino porque son terrenos muy pobres y viñedos muy viejos, suelen ser  de precios elevados, y esta puede ser una de las excepciones a tener en cuenta, de cara a un producto asequible para todos e igualmente disfrutable. Si tuviera que aconsejar, me gustaron más los jóvenes y medias crianzas que los de larga crianza, pero quizás sea un poco cuestión de gustos…

Por si fuera poco, en esta bodega, están desarrollando un ambicioso proyecto de un museo por todo lo alto, donde si lo visitáis, podréis ver la evolución y elaboración del vino de una manera interactiva y divertida. Muy recomendable la visita a Bajoz, así como el disfrute de sus vinos.

Brindo con vosotros por Bajoz!!!

 

FICHA DE CATA GRAN BAJOZ

FICHA DE CATA BAJOZ TINTO CRIANZA

FICHA DE CATA BAJOZ TEMPRANILLO

FICHA DE CATA BAJOZ ROSADO

Bajoz roble. esp

2013-10-31 14.00.31 2013-10-31 14.00.48 2013-10-31 13.48.22 2013-10-31 13.45.30 2013-10-31 13.45.14 2013-10-31 13.43.15 2013-10-31 13.37.42 2013-10-31 13.37.35 2013-10-31 13.25.50 2013-10-31 13.25.32 2013-10-31 13.25.11 2013-10-31 13.25.05

 

Bodega Dominio del Bendito, un vino excelente, un equipo que lo hace mejor

Alvaro Martín | 25 de noviembre de 2013 a las 19:51

Cuando en Abril de 2013 me invitaron a una cata de vino, mis intenciones no iban más allá de aprovechar dicha cata, para hablar con el propietario del local sobre algún posible negocio, pero claro, el destino no entiende de negocio ni de catas de vino, se limita a hacer su papel.

Allí, junto con Pablo de “El decantador de vinos”, asistí a la cata, donde conocí a Antony Terryn copropietario y enólogo -o como el se define orgullosamente, “Vigneron”- de la bodega Dominio del Bendito, quien nos atendió con una naturalidad extrema. La suerte de estar en este mundo, hace que ya haya ido a muchas catas, y de claro, observar en cada una de ellas, como quien transmite, puede transportarte mucho mas allá de lo que el vino sería sin él, o hacer que este se vuelva algo tremendamente aburrido.

Antony, en ningún momento, nos hizo sentir, como si le estuviéramos sacando el dinero al bebernos su vino, sino justo lo contrario, no paraba de ofrecer, unas y otras añadas. Sus vinos, de la D.O. Toro, me parecieron una pasada. “El Primer paso“, el llamado Roble porque así lo quiere la D.O. (en la mayoría de las D.O. sería un crianza) es fruta pura, envuelto por una sutil madera elegante, fresca y sedosa, que lejos de enmascarar su estructura, u ocultar dichos aromas primarios, lo hace más complejo. Pero hablar de primer paso, sería como limitarse a hablar de un equipo de fútbol, queriendo explicar lo que es deporte, ya que al ir comparando añadas, entiendes realmente como pueden afectar las diferencias entre uno y otro año en un mismo vino. Al probar “Las Sabias”, entramos en un plano de complejidad aún mayor. Un vino maduro, elegante y señorial, que conserva aún la picardía de un adolescente, pero de la misma manera que  con “El primer paso”, la influencia de las añadas, siempre dentro de la misma línea, hace que cada vino sea diferente.

La cata, fue tremendamente original, ya que Antony, francés, como algunos habréis pensado, a pesar de tener un marcado acento en su habla, dista mucho de ser el remilgado francés que habla de sus vinos. Con una sinceridad casi infantil, comentaba la dureza de los vinos al embotellarlo, los problemas de reducción que habían sufrido algunos, las paradas de fermentación que le habían quitado el sueño por la noche, las lluvias de la vendimia que por poco destrozan alguna añada…la verdad es que me encandiló.  Al acabar la cata, no pude evitar acercarme a él y preguntarle si era posible que me fuera allí durante la vendimia a aprender con ellos, y me dijo que claro, que lo llamara más adelante…y así  hice.

Dicho y hecho, este año, he tenido la suerte de compartir una vendimia en dicha bodega. El trabajo ha sido duro, y la vendimia ha sido un poco difícil debido a las lluvias que se adelantaron. El saber hacer de Antony en el campo, ha hecho, que posiblemente, estemos en una de las añadas mas especiales en alguno de sus vinos.

La verdad es que ha sido una experiencia muy positiva, por muchos motivos, y quiero comentarlos, porque cada vez estoy mas convencido de que el vino es lo que es además de por la uva, por la gente que en ella trabaja.

Antes de llegar, Antony, se había encargado de buscarme un pisito superchulo en el pueblo de Toro, a tan solo cinco minutos a pie de la bodega. Cuando fui a trabajar, conocí en primer lugar a Rebeca, la chica que se encarga de toda la administración de la bodega, un encanto, siempre dispuesta a echar un cable, y con la que he conocido mucho de la cultura de la zona, las fiestas de Toro, parte de su gastronomía, y también alguna que otra interesante recetilla de dulces. Y después conocí a Gonzalo, de quien prácticamente, por suerte para mi, no me he separado en toda le vendimia.

 Las vendimias no se puede decir que sean precisamente fáciles, ya que  el estrés de la entrada de uva, acabar de meterlo todo antes de que sea tarde, las prisas por vaciar y limpiar las cajas para seguir vendimiando, el control de cada uno de los depósitos, el ruido de todas las máquinas funcionando, la necesidad de la higiene en todo momento….estas cosas unidas a que prácticamente no se descansa ni un día, hacen que en determinados momentos, se acumule la tensión, y alguna vez alguien salte. Sin embargo, cuando hay un buen equipo de gente trabajando, esto se hace mucho mas llevadero. Cuando todo el mundo trabaja a una, todo es más fácil. Y como en todas las casas se cuecen habas, como es normal, en alguna ocasión esa chispa prende. Sin embargo, he tenido la suerte de dar con un equipo de gente que unos por una cosa, otros por otra, conseguíamos pasarlo bien, y trabajar a tope haciendo que los días pasaran rápidamente. Muchos días, Antony, se encargaba de sacar una botellita de vino al final de la jornada y catábamos si no un buen vino de la bodega, algún que otro vino de guarda francés, para acabar con una sonrisa (quien pueda permitírselo, que pruebe el Titan del Bendito, impresionante). Otros días, al terminar, Gonzalo, Rebeca, y yo, nos íbamos a tomar un vinito con una tapa, por supuesto, vino de Toro. Y cuando llegaban los fines de semana, una cenita al menos caía, y disfrutábamos tomando buenos vinos todos juntos en casa de Gonzalo y su mujer Nicola, también dedicada a este apasionante mundo, pero en el sector de ventas, además de ser gran cocinera y gran anfitriona (y eso que es inglesa!!! J)

Se me hace complicado resumir en post, dos meses intensos aprendiendo y compartiendo. Pero no quería dejar de contar, que un año más me he dado cuenta de que la uva es importante para hacer buen vino por supuesto, pero las personas, probablemente lo sean incluso más…

Gracias Antony, Gonzalo, Rebeca, Dimitri, y todos los demás!

Como siempre acabo, brindo por Dominio del Bendito, y su gente… Salud!!!

AQUÍ PODEIS VER MUCHAS DE LAS FOTOS DE LA BODEGA

 2013-10-19 14.27.282013-10-26 18.45.35 2013-10-12 21.52.25 2013-10-13 14.23.29-2

Terras Gauda 2012, Abadía San Campio y La Mar

Alvaro Martín | 5 de septiembre de 2013 a las 23:11

logo_cabecera

 

Acabo el verano,  y da la sensación de que se han terminado los problemas económicos…Qué alegría…Parece como si  todo el mundo, durante sus vacaciones hubiera respirado hondo y guardado todo el aire en su interior, cerrando con ello sus bolsillos y disipando las ganas de salir y de consumir. Nunca había visto tantos bares vacíos en los veranos que recuerdo..

Volvemos de las vacaciones, y parece como si el resultado de lo dicho, fuera que en el verano, todo el mundo, y me refiero a los extranjeros, hubiesen venido a disfrutar de lo que nosotros no hemos sido capaces por nuestra precaria situación. Disminuye el paro, el Ibex continua en alza, la póliza de riesgo sigue bajando….y menos mal, los bares, vuelven a llenarse….alegría!!! Parece como si el anuncio de la coca cola, tuviese un efecto enternecedor, y la gente volviera con afán a llenarlos…habría que preguntar a los gerentes y propietarios, si se continua pidiendo una cervecita y un plato de aceitunas para cinco…pero a priori, la sensación es de que la gente vuelve a ocupar los bares, y vuelve a consumir, y yo, lo celebro! Que la rueda se mueva, los engranajes se engrasen y se desentumezcan los músculos, andemos de nuevo!!! Y por favor, que se beba y conozca el vino!!!

Al mismo tiempo, momento apretado en bodega, los enólogos que elaboran blancos generosos, ya han cogido el pulso a la bodega. Según las zonas, y tipo de blanco a elaborar, algunos comienzan a entrar uva, mientras que otros, ya casi han terminado. Los de tintos, comienzan a calentar motores, depósitos vacíos en su mayoría a la espera de la entrada de uva nueva, y jaulones llenos con botellas que reposan madurando para estar listos cuando llegue el momento de su venta.

Muchas sensaciones en mi cabeza, nervios, a la espera de recomenzar y ganas, muchas ganas….y no tuve más que celebrarlo con amistad y con buenos vinos :) En esta ocasión aproveché para celebrarlo con Terras Gauda, una bodega que para mi gusto, no para de mejorar año tras año. Como éramos varios, nos pegamos el lujazo, y disfrutamos de tres de sus vinos: “Terras Gaudas, Abadía de San Campio y  La Mar”. Todos  de una elegancia sublime, cada uno con un punto diferente y para un público también diferente.

Si hablamos de Terras Gauda, para mi gusto, este año, está aún mejor, un equilibrio muy conseguido, y una acidez más que correcta. Refrescante, agradable voluminoso, graso y bastante largo al retrogusto. Su composición este año, es de 70% Albariño, 18% Loureiro y 12% Caíño blanco.

En el caso de Abadía San Campio, también diría que ha mejorado. El año pasado, a pesar de gustarme mucho, encontré una diferencia importante entre éste y Terras Gauda en lo que a calidad se refiere. Este año, a pesar de tener una personalidad diferente, al menos para mi, lo he encontrado más expresivo, más redondo, y en resumen, más vino, toda una alegría para maridar con todo tipo de mariscos e incluso algún que otro queso. Muy fresco. Composición 100% albariño.

Y por último La Mar, un vino elaborado para paladares que buscan algo más especial que comercial, no apto para todo tipo de público, tanto por su precio, algo más elevado, aunque no desmesurado, como por su complejidad, un vino, para amantes de lo singular y lo especial. Una pequeña producción de vino, elaborado con una variedad que tratan de rescatar de las olvidadas, La caiño, y que tiene gran importancia en este vino tan singular. Con una composición de 85% Caíño blanco, 10% Albariño, 5% Loureiro, hablaría de él como algo digno de probar y de ir conociendo poco a poco. Un volumen sensacional producto de su battonage, así como del comportamiento de esta variedad.

Galicia cada vez me gusta más, y los vinos de su tierra, se están poniendo las pilas a un ritmo de infarto. No me extrañaría en absoluto, que en muy poco, se ponga como una de las zonas de vinos más demandada. Tiempo al tiempo…

Brindo por ustedes, brindo por la vuelta del verano, y brindo por Terras Gauda!

Salud!!!

Aquí os dejo las fichas técnicas, que os pueden hacer conocer un poquito más las elaboraciones y las opiniones del enólogo.

La_Mar Terras Gauda Abadia de San Campio

 

El oído importa…Someone like you…

Alvaro Martín | 11 de abril de 2013 a las 1:02

Hace ya más de un año que lo escribí, pero no me atreví a publicarlo…se ve que he perdido la vergüenza…aquí os la dejo :D

La cata de los sentidos….vista, olfato, gusto…entonces no cuentan los otros, oído y tacto…ya….

Pero bueno, pensemos, para qué nos sirven estos en definitiva? Cada uno de ellos nos hablará de lo que será la sensación global, que nos servirá para  juzgar lo que finalmente  nos producirá un placer en mayor o menor grado, o a las malas una sensación poco agradable…

Entonces, si lo pensamos, qué diferencia hay entre una cata de vino, de carne, de turrón de agua, o yendo mas lejos, de cualquier otra cosa….de una película, de un discurso, de una canción…y he de ahí donde va mi post de hoy…

Venía en el coche de una comida con unos amigos, habiendo disfrutado de un exquisito puré de lentejas, y un magnifico pollo asado con ensalada aderezada con una salsa digna del paladar más exquisito y una extraña combinación de pimientos rojos en tempura que quitaban el sentido. Todo ello acompañado de un vino ya muy familiar para mí, vino tinto de Ronda crianza, Altocielo. Una comida la mar de agradable y una conversación aún mejor.

Pues con la sensación de haber disfrutado mucho y volver a la realidad, en el coche, camino de casa, con la radio puesta, para aún mejorar el día, me ponen “Someone like you” de “Adele” una canción que me fascina.

Quizás por la alegría del momento y por la pequeña ida de cabeza de la costumbre…no he podido evitar pensar en una cata de una canción, porque, ¿Quien dice que no se puede hacer?…y aquí os la dejo:

 Y aunque no sea una cata de vino al uso, ya que no es un vino, a  grandes rasgos podría pasar perfectamente por una de ellas:

Inicialmente, la fase visual puede echar un poco para atrás, excesivamente estructurada  lo que podría condicionarnos en el resto de los sentidos, sin embargo, no lo suficiente como para no darle un oportunidad.

Una vez en boca, tiene un inicio suave, que poco a poco te va cautivando. Su evolución es sensacional,  haciendo que te llene,  hasta que tus sentidos pierdan el norte, y cada una de las sensaciones e colmen completamente, llegando un punto en que quedas embelesado .

Francamente, sensaciones que hacen que, para mí, te emociones, y llegues a quedar petrificado, haciendo recordar y percibir multitud de cosas.

En boca no es redondo, es esférico….y el retrogusto es tan largo como tu memoria y tu entendimiento sean capaces de hacerte sentir, recomendable, no una copa, sino al menos una botella.

En fin, si fuera un vino, diría que es la sensación del momento, pero como es una canción y ha ganado 6 gramis….poco más tengo que añadir…

La maridaría con una buena copa…por ejemplo un oloroso, o mejor aún, una copa de un buen brandy…;)

 

Que el vino pare al tiempo!!!

Alvaro Martín | 21 de marzo de 2013 a las 12:55

La verdad es que cada vez escribo menos, y no es por falta de ganas…la verdad, es porque cada vez encuentro menos tiempo para hacer lo que me gustaría….o no,  es que cada vez pienso menos lo que me gustaría hacer, o es que me enredo haciendo lo que no quiero hacer…? ¿Será que hago lo que no quiero, porque quiero lo que no hago….?Este pensamiento tan ñoño, y enmarañado tiene su por qué…y me explico.

Cada vez que le digo a alguien por primera vez a lo que me dedico, siempre sale una sonrisilla sardónica en la cara de mi interlocutor, a lo que acto seguido, añade, “vamos que tú ganas dinero por estar todo el día bebiendo, y divirtiéndote”, o algún tipo de comentario por el estilo…Está claro que no, que no es ese mi trabajo exactamente, y que cualquiera que esté en el mundo de los vinos, lo afirmará. Está claro, que sí, que catamos vinos, y es obvio que cuando lo hacemos intentamos disfrutar lo máximo para poder apreciar lo que el consumidor va a poder sentir cuando lo haga, comunicar, que lo llaman…Pero os aseguro que de eso, a lo que disfrutar, en su sentido profundo se refiere…va un mundo. Cato, pero no bebo, disfruto, pero no me relajo, explico, pero no llego a dejarme llevar…todo tiene su pero…. “Pero” no soy la excepción, y se que a todo el mundo le pasa mas o menos lo mismo en su trabajo, que a todos nos falta ese poquito de pararnos, y apreciar con cara de satisfacción lo bien que hemos sido capaces de hacerlo, compartir con otros nuestra gran obra, o al menos, darnos esa palmadita en el hombro que hace que ese esfuerzo merezca la pena….simplemente disfrutar haciendo lo que hemos hecho bien.

Vivimos en un tiempo en el que no hay tiempo para la recompensa, el elogio y el disfrute….voy a contar en Facebook lo que hago, que no se me olvide el tweet, uf, tengo que mandar los mails, se me olvidaba la reunión, casi no llego, que no se me olvide mañana que….STOP!!!!

Hoy, os animo a cambiarlo…Os animo, a que “perdáis” (se dice que para ganar hay que saber perder, aunque no sea el contexto, permitidme la licencia de usarlo) un rato  de vuestro valioso tiempo, y os acerquéis a esa pequeña tienda de vinos a la que nunca os animáis a entrar y dediquéis unos minutos a mirar el escaparate, las paredes repletas de vinos, las etiquetas que con ese esmero (el mismo que ponemos todos en nuestro trabajo), han sido escritas por el dependiente tratando de transmitir tanta información en tan poco espacio, que preguntéis lo que os sorprenda o lo que os gustaría encontrar…y que después de un cuartito de hora, os deis el gustazo de comprarla, y la llevéis a vuestra casa con vuestra pareja, vuestro amigo, vuestro perro, gato o con quien simplemente os encontréis a gusto, como si es con la mismísima soledad…os descalcéis, y con todo el protocolo del mundo, ese que os haga sentir especiales, la abráis, y os sirváis esa copa de vino, esa, que sabéis os merecéis desde hace tanto tiempo….que el mundo se pare…a disfrutar!!!!

Yo, lo voy a hacer también…;)

Tomar grandes vinos franceses en Sevilla es posible, de hecho es fácil…Le Coin Perdu

Alvaro Martín | 8 de diciembre de 2012 a las 13:53

Me habían hablado hace algún tiempo, de una persona que de una manera altruista podía facilitarte unos vinos franceses, ya que los traía simplemente por el hecho de tenerlos y compartirlos…que cosa más rara…tenía curiosidad por ir y enterarme cuanta verdad había en esto….pero el tiempo pasa y muchas veces dejamos de lado las cosas a las que sabemos mas jugo podemos sacarle simplemente por el hecho de que no son “importantes”…pero como a veces sucede, las cosas que tiene que pasar, pasan :). Y el otro día en la feria de los vinos de Ronda, me presentaron a Francisco Díaz, con quien al rato de tomar un vino y charlar, comenzamos casualmente a hablar de los vinos franceses, y mira tú por donde, era aquel de quien me habían hablado….Le Coin Perdu, así se llama su casa. Y digo su casa, porque realmente es allí donde vive….Algunos pueden pensar que que rollo trabajar donde se vive, pero no seré yo quien os convenza de lo contrario…simplemente os animo a que vayáis a conocer el sitio…Un lugar del que estoy seguro nadie, y repito nadie, quedará defraudado. Un lugar insólito en Sevilla. Es como si al pasar la valla donde se ubica, te transportaras a un pueblo de la montaña, a la plaza de un pueblo donde el silencio sepulcral dominara todo  el día irrumpido únicamente por las voces de los ancianos, los juegos de los niños o los cuartos del campanario.

Aquitectura sobria pero elgante, hierro soldado y artesonado de madera en su interior…botellas que cumplen la funcion de muro y barricas que hacen de mesas….y el placer de escuchar a Francisco en quien se encuentra el gusto de la charla por el vino y del compartir sus conocimientos gratuitamente. Y he aquí donde retomo el concepto del que me hablaron de altruista, ya que Francisco, no gana ni un centimo a cada botella que  vende, ya que, lejos de ser un negocio, es el placer de compartir estas botellas y este conocimiento, simplemente ese agrado, lo que le lleva a mantener ese “negocio”, su casa. Cuando pasa algo de tiempo, coge su coche y se hace miles de km en busca de una buena feria donde probar nuevos vinos, conocer  nuevos,  encontrarse con  antiguos bodegueros y traer nuevos vinos por los que seguir brindando con los amantes de este alimento.

Le Coin Perdu, en la C/ Gandesa, detras de la Plaza de San Isidoro, en Sevilla.

Os animo, invito,convoco, o como queráis a que todos aquellos que quereis conocer vinos franceses, y simplemente pasar un rato agradable, pulséis el timbre que hay junto a a la puerta, ya que, al no ser más que su casa, el horario de apertura es ese, el de su casa, bueno, y el de su estudio de arquitectura que también tiene allí.

Por Francisco Díaz, salud!

 

Inauguración V muestra de los vinos de Granada

Alvaro Martín | 30 de noviembre de 2012 a las 17:04

Os transcribo tal cual esta noticia que me ha llegado, y a los que podáis asistir, os  animo a ello!

Inauguración V Muestra Vinos de Granada

La V Muestra Vinos de Granada ha sido inaugurada este jueves, 29 de noviembre de 2012. La ciudad de Granada ya puede degustar los caldos de las bodegas adscritas a la Denominación de Origen protegida. Durante los días 29 y 30 de noviembre y 1 y 2 de diciembre los vinos de calidad de Granada estarán en la carpa situada al lado del Palacio de Congresos de Granada.

Las bodegas que han participado de este evento son: Bodegas Al Zagal, Bodegas Anchurón, Bodegas Aranzada, Bodega Cuatro Vientos, Bodegas Domingo y Quiles, Bodegas Dominio Buenavista, Bodegas Fernández Herrero, Bodegas Fontedei, Bodega Los Martos, Bodega Marqués de Casa-Pardiñas, Bodega Méndez Moya, Bodegas Pago de Almaraes, Bodegas Hacienda Señorío de Nevada y Bodegas Vertijana.

Todas las autoridades han dejado claro en su discurso la importancia que tiene consumir productos granadinos, en este caso vinos, para reivindicar la provincia. La situación es difícil para todos, “hay que estar a la altura de las circunstancias y trasladar a los ciudadanos el mensaje de que reclamen vinos de Granada”, anuncia Juan García Montero, portavoz y concejal de Cultura del Ayuntamiento.

Se han entregado los premios a la Excelencia en la Defensa de los Vinos de Calidad de Granada a trece establecimientos de la provincia:

  • La Cata con Botas D. Néstor Velasco
  • Collados de la Sagra D. Jose Fabian Gómez Gor
  • Despensa Alpujarreña D. Jose Francisco Carmona
  • Taberna El Garnatí D. Alfonso García
  • Taberna La Guindilla D. Juan José Tirado
  • Mesón Antonio D. Antonio Magán
  • Mesón Gala D. Antonio Miguel Ruiz Bustos / D. Luciano Ruiz Bustos
  • Paladar D. Fernando Leyva Espadafor / D. Jose Leyva Espadafor
  • Poetas Andaluces D. Jose Calvente Bonet /D. Jose Antonio Calvente González
  • El Rincón Cristóbal D. Cristóbal Solano Gómez
  • Restaurante El Sevillano Dña. Gracia Escobar
  • Sabores del Altiplano D. Frutos Perez Vilar
  • El Ventorro de Alhama D. Manuel Miranda

También se ha entregado el Premio Especial Honorífico a la Asociación de Sumilleres de Granada y lo ha recogido D. Javier Castro, presidente de la Asociación de sumilleres de Granada. Los premios han sido entregados por Juan García Montero, portavoz y concejal de Cultura del Ayuntamiento; Luis Aribayos, secretarios general de la Confederacion de Empresarios; Eduardo Peralta, director de Ideal; la comisión permanente de la Denominación de Origen Vino de Calidad de Granada, Javier Rodríguez, presidente; Juan José Castillo vicepresidente; Jose Olea Varón secretario y Emilio Romero tesorero.

El área de Comunicación queda a su disposición,

comunicación@dovinosdegranada.es

Por los vinos de granada ¡Salud!

Vino Tadeo, Bodega Cortijo Los Aguilares y Bibi…

Alvaro Martín | 30 de noviembre de 2012 a las 14:17

Que las bodegas andaluzas van posicionándose en el un sector reconocido de vinos de calidad es un hecho, pero en la mayoría de los casos, además de un hecho, es un derecho merecido, por el duro trabajo que no dejan de hacer día a día.

Reiterándome una vez más, quiero hablar de la Serranía de Ronda, donde lo habitual mucho más que la excepción, es que allí tomar un vino cada día es más garantía de tomar calidad.

Mucha gente sigue hablando de que el problema de los vinos andaluces es que son muy caros, que en comparación con los vinos de otras D.O.  sus precios son excesivamente elevados.  La verdad es que si miramos la media de los precios, algo de verdad existe en esto, pero solo algo y me explico. ¿Qué estamos comparando? Si hablamos de que en muchas D.O. existen vinos muy baratos, y en general en Andalucía no, es cierto, los  vinos de Andalucía no son en general baratos. Ahora, si analizamos en mayor profundidad, la cosa cambia. ¿Qué hace que el precio de un vino  sea caro…?Multitud de factores intervienen en este análisis y me podría llevar demasiado tiempo escribiendo algo que al final no sería más que un rollo, así que hablaré de las cosas más básicas:

  • La producción de uva por hectárea: en Ronda por ejemplo, raramente se superan los 5.000Kg de uva.
  • Las edad de las barricas: no suele ser superior a los tres años como norma.
  • La calidad de las botellas y presentación de las etiquetas: en la gran mayoría de los casos es exquisita.
  • El trato a la uva y el momento de la recolección: casi todas las bodegas, por no decir todas, recogen manualmente en cajas de máximo 30Kg y la gran mayoría tiene cámara frigoríficas donde rebajan la temperatura de la uva antes de introducirla en los depósitos.
  • Por supuesto existe otra cosa que es que todas las bodegas son nuevas y están hechas con muchísimo mimo, acero inoxidable es la norma, con equipo de frío y control de temperatura en las fermentaciones…

Iba a seguir, pero no quiero ser más pesado. Pero finalmente todo esto no sirve para nada si la prueba no es el producto, pero es que lo es…ah, y por supuesto el equipo de enólogos que dan todo de si mismos por hacerlo tan bien como lo hacen!!!

Hoy quiero hablar de Bibi García y de la bodega “Cortijo los Aguilares” Una semana  me he llevado catando tres de sus vinos, el joven, que es la pura expresión de la fruta, goloso donde los haya (para que aún exista quien hable de los aromas vegetales de los vinos de Ronda, que lo pruebe y hable), Pagos del Espino (prueba de cómo la botella hace que un vino se redondee y mejore, cada día más y más rico. Media hora después de abierto (media botella después…;)) cambia radicalmente para que esa madurez adquirida se transforme de nuevo en un niño alegre y juguetón (la fruta resurge explosiva) y por último Tadeo…cosa rica rica donde las haya. Un vino serio, con carácter, estructurado, que una vez lo tienes en boca se transforma en la expresión total de la calidad. La madera presente suaviza a esa Petit Verdot tan compleja, la fruta roja, negra, el cacao hacen que ese “verdot” no se aprecie en absoluto…la conjunción de su tanino con el de la barrica es fantástico. Y si me dijeran de donde es este vino, sin ver la botella, lo más probable es que dijera que es de la Ribera del Duero o de Toro, pero de Toro de los ricos ricos…no puedo sino felicitar a todos los enólogos de Ronda por lo bien que lo hacen, pero en esta ocasión en especial a Bibi por esa maravilla que es Tadeo, de veras, gracias!!

Como colofón os dejo una foto, y os comento que lo que se ve en el plato es cola de toro que tuvo el detalle de cocinarme mi comadre…y disfruté con mi compadre, qué más puedo pedir?

Salud! A seguir mejorando!!

Catar un vino por segunda vez. Otra oportunidad puede ser un triunfo…Mentor

Alvaro Martín | 29 de noviembre de 2012 a las 18:48

Siempre lo digo y lo repito, si se quiere conocer un vino, no se puede catar una sola vez, hay que  darle al menos un par de oportunidades. La conservación de las botellas puede haber sido diferente, te pueden haber servido de una botella que lleve mucho tiempo abierta, o tener algún problema con corcho….esto sin hablar de las añadas, claro, cada añada es un mundo en muchas ocasiones.

Son multitud los factores que pueden hacer que una botellas sea diferente a otra, o de otra manera dicho, peor que otra.. por lo que si de veras quieres tener una opinión cierta de cómo es un vino, te animo a que lo cates varias veces.

En esta ocasión a mi me ha pasado, pero como el vino tenía buenas referencias, le di una segunda oportunidad antes de hablar mal de él. Hablo de Mentor, un vino reserva 2005 de la Rioja. El propietario vino a verme y estuvimos charlando sobre las elaboraciones que realizaba, la selección de vinos que Jerez que estaba haciendo con la intención de ofrecer un producto de alta gama, de la mejor apuntaba (en breve lo cataré y os contaré, tiene muy buen pinta), y finalmente, al marcharse, me ofreció una botella de este vino que os hablo, Mentor.

Me dijo que lo dejara reposar un par de días, ya que estaba con el coche para arriba y abajo y posiblemente el vino iba a estar un poco “alterado”. Así hice, esperé un par de días para abrirlo…al hacerlo, los olores que me llegaron, recordaban mucho al cuero, a reducción y en general a aromas poco agradables. No quise adelantarme y esperé un rato, el vino cambió…no tenía prisa, ya que estaba en la oficina, así que le di un buen rato para ver si mejoraba aún más, pero esto no sucedió. En boca se mostraba algo agresivo, y la verdad es que la nariz, a pesar de mostrarse más amable que en el ataque inicial, no acaba de convencerme….Llamé a este señor (Roberto Amillo) y le conté lo que me había pasado, él me dijo que no me preocupara en absoluto, que podría haber sido una botella que hubiera estado mal colocada en el coche o vete tú a saber qué…así que me envió otra muestra para catar.

Con algo de miedo, me la traje a mi casa, y primero yo sólo, hice el ejercicio de abrirla, y tranquilamente comenzar a observarla. La nariz ahora sí era franca, aromas terciarios maduros, café, especias dulces, al agitar la copa aparecieron aromas de montebajo muy agradables, el cacao, también predominaba, y aunque la fruta no fuera el aroma mas importante, también se encuentra bien integrado, frutillas negros maduros. Como dicen algunas  personas mayores, estaba ante un vino “de verdad”… En la boca largo, predominio de amargos agradables, el tanino dulce pero no empalagoso, un vino serio, un vino para conversar. Después vino mi señora madre con quien compartí la comida, y ya que estábamos, el vino, y efectivamente confirmó todo lo que os he dicho, a su manera…este sí que es un vino bueno…:) no hay nada más que decir…

La verdad es que, no voy a decir sorpresa, ya que esperaba bastante de él, pero sí os digo que el placer de disfrutar de un buen vino después de haber tenido una experiencia poco agradable, hace que se saboree mucho más. Mentor, un vino que ha aparecido por sorpresa, y que hace que una vez más Rioja, sea una D.O. con una innegable calidad, apoyada por el saber hacer de muchísimo años.

Brindo por las segundas oportunidades, brindo por la paciencia y brindo por Mentor.