Como se cata un vino

Alvaro Martín | 21 de noviembre de 2012 a las 20:19

Copas de vino en cata

 

 Aprovechando que ya hemos comentado como es una ficha de cata, con las limitaciones que tiene, os voy a contar como, bajo mi punto de vista, se debería catar un vino.

Para empezar, sería interesante no tener complicaciones en la cabeza, no estar pensando en diez mil cosas a la vez, sino estar relajado, tranquilo y dispuesto para concentrarnos en lo que vamos a hacer, como dice la frase latina “Age quod agis”…haz lo que hagas, y (si puedes) hazlo bien…. et bene agis. Cata con un poco de hambre, en un sitio iluminado y a ser posible, muy recomendable, hazlo con un fondo blanco.

Trata de abstraerte, intenta pensar únicamente en el vino que vas a tomar, olvídate de la botella, de la copa, del ruido y concéntrate en apreciar qué te dice ese vino. ¿Primero con la vista, qué color tiene? Siempre nos deberán decir qué estamos catando, si es un vino joven, un vino con crianza, generoso, espumoso…para así tratar de juzgarlo en función de eso mismo que es.

Qué color tiene, nos preguntaremos, ¿Es acorde al color que le debería corresponder? Con ese tipo de vino que estamos catando. Pensaremos en la intensidad que tiene, en el tono de su ribete en comparación con el centro de la copa (seno), en su capa si es un tinto, en su brillantez si es un blanco…y ensamblando todos estos conceptos, decidiremos si el color es el óptimo o si deja que desear. Además nos empezaremos a hacer una idea sobre lo que nos asaltará a continuación en nariz e incluso si ya somos experimentados en lo que probablemente encontraremos después en la boca.

Ahora ya, con una idea inicial de esa fase visual, nos acercaremos la copa a la nariz, y sin moverla aspiramos con una profundidad media un par de veces, ¿Qué encontramos? ¿Qué recuerdos nos asoman? Aromas de flores, de frutas, aromas vegetales? ¿Todo son aromas primarios? ¿Efectivamente, se trata de un vino joven como nos habían anunciado? ¿presencia de tostados? ¿Aromas que nos recuerdan a especias? ¿Quizás aromas muy balsámicos? ¿Estamos antes un gran crianza como nos dijeron?…Ningún defecto, lo vemos claro…ahora sí, agitaremos la copa y dejaremos que las moléculas de alcohol se vengan arriba y transporten todos los aromas que están deseando llegar a nuestra nariz para ser apreciados….¡Maravilla! Como se abre el vino….uhmmmm qué delicia….definitivamente sí, ahora encuentro todo lo que solo parecía un aviso de lo que quizás habría…estoy ante un gran vino y voy a tratar de reflejarlo en mi hoja de cata, ya que sí que merece la pena….ojalá sea así….Hay veces en las que no es tan fácil y tendré que agitar mi copa más veces, apartar la nariz y volver a empezar a ver si esos tímidos aromas que al principio creí encontrar, realmente se encuentran o no fue más que una visión…Paciencia, normalmente sale…aunque si nos cuesta tanto, una de tres, o es un vino con mucha botella que necesita su tiempo para mostrarse, o es un vino que ya ha caído y ya no es capaz de expresar casi nada, o sencillamente estamos ante un mal vino….

Pero con esto no estamos más que en la mitad….aún nos queda lo mejor…la parte sabrosa, la parte que nos dejará el recuerdo y nos dirá si lo que ya habíamos sentido era el preludio de una gran ocasión o si no era más que un embalaje bonito…¡Vamos a la boca!

Introducimos un buen sorbo en ella, agitamos el vino de un lado a otro, como si de un enjuague bucal se tratará, y aun más, introducimos una bocanada de aire y continuamos moviéndolo…el vino se va calentando y las partículas aromáticas se transportan, llegando así a nuestra pituitaria por vía retronasal (recordamos otra vez que la boca y la nariz están unidas). Exhalamos el aire y comprobamos como de nuevo los aromas se nos muestran. Al mismo tiempo, vamos pensando, recordando….a ver….dulce en la punta de la lengua, ácidos y salados en los laterales y centro y por último amargos en el fondo….uhmmmmm que maravilla….todos se unen produciéndonos esa sensación de equilibrio tan merecida….nos llena todos los sentidos, ¿Es áspero o es suave? ¿Es un poco astringente? ¿Aún debe mejorar en botella? ¿Es alcohólico? Siento molestias porque es demasiado cálido al tragarlo? Todas estas cosas deberemos ir pensándolas al catar un vino…En la fase gustativa…pensar y disfrutar ¿eh? Si hacemos las dos cosas al mismo tiempo, ¡Es mucho mejor!

Ya me lo he tomado, o lo he escupido si estoy en una cata y no quiero que se me suba a la cabeza….Ahora me tomo un par de segundos o tres para pensar todo lo que he hecho, uno todos las sensaciones, pienso en el recuerdo final que me ha quedado del vino…Cuánto me ha gustado, me pregunto, ¿Tengo dudas? Si es así, vuelvo a repetirlo todo una vez más….

Ahora sí, ya puedo emitir mi juicio, y si me ha convencido, ahora es el momento para saber qué es lo que he catado, ahora es el momento de contarle a todo el mundo lo que me gusta ese vino….

Mañana os contaré uno que me he tomado hoy y me ha gustado mucho…:)

Salud!!! ¡Por las buenas catas y los buenos vinos!

Cómo se critica un vino…

Alvaro Martín | 20 de noviembre de 2012 a las 18:20

La verdad es que  muchas veces los que nos dedicamos al mundo del vino, hablamos sobre la objetividad de una ficha de cata. Esta sirve para juzgar objetivamente (en teoría) la calidad de un vino.

Son cuatro las fases que en ella se tienen en cuenta:

  •  La visual: donde juzgamos la limpidez y otros aspectos diferentes a esta.
  •  La olfativa: donde nos ocupamos de la franqueza del vino, de la intensidad, siempre positiva y de la calidad
  •  La gustativa: donde además de juzgar los mismo valores que en la fase olfativa, nos ocupamos de la persistencia armoniosa y también de la calidad gustativa
  •  Y por último la armonía o el juicio final, donde además de tratar de encontrar que el vino realmente nos exprese eso mismo, su equilibrio, armonía, y en definitiva emitamos ese juicio final, también nos servimos para añadir algún puntillo que nos haya quedado corto o restar aquel en el que nos pasamos…

Se supone, que en cada una de las fases, inviertes el tiempo suficiente para apreciar los aspectos que te harán puntuar entre el excelente y el insuficiente (entre 5 y 1) cada uno de los vinos que catas. Y también se supone que eres muy objetivo, que estás ajeno a lo que hay a tu alrededor, que no te influyen las prisas, las copas, lo bien o mal que te sirvan el vino, si la sala está más fría o mas caliente y por supuesto, que no te influye, el hecho de que normalmente cuentes con poco más de un minuto para catar cada vino. Obviamente, como eres un catador cualificado, ni de broma te influye el hecho de que en una mañana puedas catar 80 vinos, ya que para eso, eres un profesional….

Si alguien cree que estoy en serio, que no se lo crea…obviamente, algún método tiene que haber, y seguramente,  como la democracia,  debe ser la menos mala de las formas de hacerlo. Ahora bien, si hemos de ser sinceros, en un concurso de vinos en los que algunas veces se consiguen una medalla y otras no, los motivos para ello, pueden ser bastante más que subjetivos.

Insisto en que tiene que haber algún método para hacerlo, y que realmente este no es del todo malo. Pero como siempre digo, una cosa es catar un vino como un profesional y otra muy diferente, disfrutar de un vino. Siempre esgrimo este argumento para animar a que se de una oportunidad a casi todos los vinos, y como siempre digo, a que los vinos se disfruten cuando se toman en lugar de buscarle los defectos….ya que de esos todos tenemos…mejor ensalzar virtudes.

Por los buenos vinos, por la subjetividad y por el disfrute…salud!

 

Cata de los vinos de Ronda II

Alvaro Martín | 20 de noviembre de 2012 a las 11:09

Acabar de trabajar e  irte a una cata, catar varios vinos elaborados por tus amigos, presenciar una cata de cuatro vinos hechos por un íntimo y que ésta sea comentada por él, irte a comer con todos ellos, y después quedarte toda la tarde con ellos conociendo a gente interesante, para muchos, sería una suerte…Pero para mí lo es más aún. Y lo es por el sencillo hecho de que son buenos amigos y de que los vinos son más que buenos…¡Qué suerte tengo!

Ayer eché un día de lo más divertido. A eso de las 14:00 me fui hacia la Primera jornada de los vinos de Ronda en Sevilla (os lo avisé por aquí…) y nada más llegar, mi amiga Bibi, me dio a catar su nuevo Pinot Noir (riquísimo), mientras su marido  Rodrigo, me hacía pensar sobre las barricas que había usado en sus diferentes elaboraciones…Al mismo tiempo, Vicente iniciaba su cata dirigida en la que me colé empezada ya, y disfruté de su blanco chardonnay, su roble, crianzas 2006 y 2008 y por último su Petit Verdot de Conarte 2007. Vicente nos daba su opinión de cómo sacar los vinos al mercado, haciéndonos dudar sobre si lo mejor era hacerlo en su punto óptimo de consumo o con necesitando aún tiempo para mejorar en botella…él opina que han de salir en su momento óptimo, ya que no todo el mundo ni tiene  el tiempo ni tiene las ganas de guardar los vinos, en contra de lo que muchas bodegas predican de que los vinos mejorarán, y es necesario guardarlas… para todo hay opiniones.

Tras acabar, mi móvil anunciaba que nos esperaban en la taberna de Alabardero con la comida casi servida. Allí disfrutamos de una comida la mar de rica, maridada, claro (para variar el día con un albariño en el primer plato y un vino mallorquín tinto para el segundo). Entre risas y comentarios de los vinos, tuvimos una interesante conversación acerca de los gurús del vino, donde todos coincidíamos en lo injusto y  absurdo que es el hecho de que el Sr. Parker, sea quien abra o cierre las puertas del mercado mundial a los vinos españoles, y de cómo el hecho de elaborar tintos en Andalucía entraña una doble dificultad:  Por un lado la de desmarcarse de las conocidas internacionalmente elaboraciones de vinos generosos andaluces, y por otro, la de que D. Robert Parker, realmente no se dedique a catar los vinos una y otra vez en búsqueda de los mejores, sino que, simplemente si te los cata(utilizando pare ello los métodos que cada cual sea capaz de ingeniar), habrás conseguido estar ahí y  poco a poco tus vinos se posicionarán y con suerte mucha gente los demandará, pero que si no encuentras esos métodos, alguna vez más que dudosos, de conseguir que lo haga, tus vinos, siempre estarán a la sombra de aquellos que sí lo consiguieron, independientemente de la calidad que tengan….conversaciones a la luz de una copa de vino….:). Ayer curiosamente, nos tocó una botella con corcho…cosas de la suerte…

Después nos volvimos al patio, donde seguimos conociendo a gente interesante y hablando de este maravilloso mundo al que tengo la suerte de dedicarme.

En fin, ayer fue un gran día. Brindo por los amigos y por los buenos vinos, brindo por Ronda! Salud!


 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ni Betis ni Sevilla, ni Sevilla ni Betis…vino Compás! El vino de Híspalis…

Alvaro Martín | 19 de noviembre de 2012 a las 12:08

 

El vino de Híspalis, la ciudad de los sevillistas y de los Béticos, de la gente que le gusta la calle y hacer las cosas al compás. Para brindar por los buenos momentos y los no tan buenos…porque siempre hay un momento para sonreír y para reír… y más para nosotros sevillanos, que siempre somos capaces de verle el lado positivo a las cosas.

Nace el vino compás, de la empresa A2 Vino y Cultura. Tenemos la alegría de compartir con vosotros el fruto de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo y de nuestra ilusión. Solo hay que cogerlo, abrirlo y saborear al compás de las cosas buenas que quieres compartir con tu mejor compañía.

Y qué os voy a contar yo de él si es como mi hijo? ¡¡¡Que está riquísimo!!!! :) Elaborado con la variedad syrah al 100%, con una crianza en barrica de roble francés no inferior a los 10 meses. Con mucha fruta y una madera sutilmente integrada. Un vino con carácter, pero agradable para maridar con estofados y carnes a la brasa. Un vino que por su asequible precio se puede beber a diario, y con el que espero contéis  muy a menudo. Ya que en este momento está a punto de salir al mercado, estamos haciendo una campaña de promoción que os puede resultar muy interesante, aquí os dejos el enlace:

Como conseguir el vino COMPÁS

¡Brindo por vosotros, brindo por compás!

 

Cata de maceración carbónica Colonias de Galeón 2012, fantástica!

Alvaro Martín | 16 de noviembre de 2012 a las 12:46

¡Que buena que fue ayer la cata de Colonias de Galeón!

La verdad es que poco a poco, la bodega ha conseguido coger una línea de elaboración lo suficientemente capaz como para que cada año, el vino sea lo más parecido posible a los anteriores y siendo influida lo menos posible por las características climáticas del año. Pero si tengo que decir algo respecto a esto, es que cada vez les sale mejor.

Fue una cata muy amena e interesante, en la que mientras  disfrutábamos de este vino cada vez más maduro, también disfrutamos de una Elena (copropietaria),  cada vez también más capaz de transmitir las sensaciones y peculiaridades del vino de una manera amena, sosegada y divertida.

Contamos con la asistencia de D. Rafael Juliá, de catering Juliá, quien se mostró especialmente encantado con el vino y quien transmitió que este año especialmente le gustaba mucho. Estuvimos comentando la necesidad del apoyo que necesitaban los vinos andaluces por parte de las distintas administraciones, cosa que comparto, pero que amplio especialmente al apoyo que necesitan los vinos andaluces de los consumidores andaluces en todo su rango…desde los de a  pié, que somos todos, hasta los compradores de grandes vinos (caterings, supermercados, restaurantes….) ya que creo que, si no somos nosotros mismos los que apoyamos y creemos en lo nuestro, nadie lo hará por nosotros.

Pero bueno, dejándome de rollos, simplemente quiero transmitiros mi agrado por este vino, maceración carbónica de Colonias de Galeón, que no es sino un preludio de lo que será la añada 2012, que estoy convencido será muy buena en rasgos generales.

Por cierto, ayer, lo maridé con un pollo al curry y con unos fideos de arroz la mar de interesantes en Cadiz nueve. Os dejo las fotos con la carta para que le echéis un vistazo. Muy buen sitio, agradable, buena comida y buen servicio…

Por los vinos 2012 y en especial por Colonias de Galeón, salud!

 

Le Beaujolais Nouveau èst arrivé

Alvaro Martín | 15 de noviembre de 2012 a las 14:39

Maceración carbónica Colonias de Galeón

Le boyolé nuvó est ajivé, que diríamos nosotros…con esta frase, el tercer jueves de Noviembre, todos los años, sale en Francia el primer vino del año, tinto además. Elaborado con la uva Gamay típica de la zona francesa de Beaujolais que se extiende por el sur de Borgoña y norte de Lyon, aunque los franceses normalmente no hablan de las variedades con las que lo elaboran…detalles poco importantes para lo que nos interesa de este vino y más aún, cuando lo que quiero contar sobre todo es para la provincia de Sevilla.

La bodega Colonias de Galeón, con Julián navarro al frente y Elena Vigueras, su mujer, viene ya desde hace cerca de 10 años elaborando algo muy parecido, un vino de maceración carbónica, elaborado con las variedades Cabernet Franc al 50 %. Tempranillo al 30% y Syrah al 20%. Este vino, mediante este proceso de elaboración, nos proporciona en cata unos aromas muy , muy especiales y característicos. Son aromas que podríamos englobar en  resumen como de yoghurt de frutas del bosque, o también de chucherías. Sí, de esas que comprábamos cuando éramos pequeños: de palote, loly-pop, piruletas, esponjitas e incluso para los más feriantes, algodón de feria.

La verdad es que son unos vinos que no dejan indiferente a nadie, para bien o para mal (No a todo el mundo le gusta es tipo de vinos), pero lo que sí que es indiscutible es que sorprender, sorprenden. A mi personalmente me encantan. Para los que le gusten las comidas opulentas, tipo solomillo de buey casi crudo o los guisos de carne de venado, que se olviden…sin embargo, para aquellos a los que el risotto, las pastas suaves e incluso  pizzas, arroces melosos,  quesos semicurados….para todo este tipo de comidas fáciles, maridan que es un delirio.

Y como siempre que puedo, os animo a que os vengáis a catarlo. Esta tarde jueves 15 de Noviembre, en la C/ Calatrava 10 a las 20:00 en “Duo Tapas” o en  “Cádiz Nueve” en la Avenida de Cádiz a las 21:00. Os podéis dar el gustazo de disfrutar de ellos.

Yo iré, claro que iré….Salud!

Cata de los vinos de Ronda

Alvaro Martín | 15 de noviembre de 2012 a las 11:53

Pues mira que estamos de suerte…que donde va una va otra y que no vamos a parar…que el lunes 19 de Noviembre, después de no habernos quitado la emoción de haber catado los vinos de Valdepeñas,  nos encontraremos con los vinos de Ronda. Con los buenos, buenos,  porque además de grandes vinos, son amigos y Andaluces.

La verdad es que tengo un montón de ganas, bodegas amigas y amigos, amigos…jejeje, va a ser un día muy divertido. Pero bueno, siendo profesional y olvidándome del cariño que siento por Ronda, hablando de vinos, tengo que decir, que las bodegas que vienen son la flor y nata de los vinos de Ronda.

Habrá catas dirigidas, y aunque hay que pagar por ellas, la cantidad que supone el aprender de los vinos por medio de los elaboradores, considero que es una minucia.

Yo estaré seguro, y os animo a que vayáis y disfrutéis con todas las de la ley del vino y su cultura, su conocimiento y su diversión.

Contaremos con las bodegas “Cortijo Los Aguilares” Con Bibi García, su enóloga; “Bodega Theo Conrad” y su enólogo Rodrigo Nieme; Bodega Doña Felisa y su propietario y enólogoJose María Losantos; “Bodega Descalzos Viejos”  y su enólogo Vicente Inat; Bodega J.M Vetas y su propietario y enólogo, Jose Manuel Vetas; “Bodega Los Lunares” “y su propietario Pedro Morales; “Bodega Martin Kieninger” y su propietario Martín Kieninger; Y las “Bodegas Federico Schatz” y su propeitario, enólogo, viticultor y todo lo demás Federico Schatz.

Espero veros y pasar una jornada la mar de agradable. En la escuela de hostelería de Sevilla, en la Plaza de  Molviedro 4 . Sevilla.

Por los vinos de Ronda, Salud!

 

 

Cómo catar un vino de Valdepeñas

Alvaro Martín | 14 de noviembre de 2012 a las 14:15

Cartel de bienvenida D.O. Valdepeñas

Esta entrada podría ser engañosa, ya que cualquiera que la busque, seguramente estaría buscando el hecho de cómo catar un vino producido en la D.O. Valdepeñas, sin embargo, no solo no es un engaño, sino que es mucho más que una explicación de como catar un vino de dicha zona. ¿Y porqué digo esto? Pues porque tenemos la suerte de que el personal de la D.O. Valdepeñas está haciendo una campaña de difusión que más que honrosa, es digna de elogio.

Tras pasar por Valencia y Madrid el 16, 17 y 18 de Noviembre, tienen el detalle de pasarse por Sevilla. Tres día para aprender como se cata, como se disfruta y todos los porqués de los vinos de Valdepeñas.

Además no solo se dedicarán a “vendernos” el vino, sino que además amenizarán los tres días con actividades lúdicas dejando claro que el vino, mucho más allá de ser un producto de culto, es un producto para disfrutar y compartir.

Este tour, concebido para dar a conocer distintos aspectos del mundo del vino y la enología, contará con cursos de iniciación a la cata, catas guiadas, degustaciones libres e incluso un monólogo de humor. Además se podrá disfrutar del espectáculo del mentalista Javier Botía, quien liderará la realización de varios concursos relacionados con la cultura del vino.

Valdepeñas, no es sólo una D.O. más de las tantas que tenemos la suerte de tener en España, sino que además es una de las más antiguas, la tercera Institución Vitivinícola Española, tanto por antigüedad como por reconocimiento en el mercado, y que poco a poco se está reinventando a si misma para ofrecer cada vez  productos de  mayor  calidad.

 

Sinceramente, os animo a acudir a este evento y catar grandes vinos, pasar un rato agradable con vuestros amigos y amenizar el fin de semana con actuaciones, catas y otras actividades.

No lo olvidéis, en la plaza de la Encarnación, “Las setas”. Os adjunto el horario para que no tengáis dudas.

Por la D.O. Valdepeñas, Salud!

 

El vino, un pretexto más para expresar

Alvaro Martín | 9 de octubre de 2012 a las 14:47

Dice la R.A.E que un “pretexto es un motivo o causa simulada o aparente que se alega para hacer algo o para excusarse de no haberlo ejecutado”. O Vamos, dicho por mi y en resumen, un pretexto es una excusa. Algo que nos hará justificar de algún modo (aunque en realidad ni nosotros mismos nos lo creamos) algo que no hemos llegado a hacer o que no hemos hecho cuando o como se esperaba que lo hubiésemos hecho…

O sea, que normalmente un pretexto tiene una connotación negativa, algo que denota nuestra pereza o nuestro error…uhm…normalmente…pero no siempre.  Muchas veces, los inventamos a voluntad…sí, inventamos pretextos para dar una sorpresa, para evitar un conflicto, para arreglar un pequeños problema, para soslayar un mal momento incluso para engatusar a alguien…y es ahí donde va Richard del Rincón y su vino Pretextos…la excusa perfecta para hacer un regalo, para despertar una sonrisa o conseguir un latido más acelerado en el corazón.

Un vino de La Rioja, que además de ser vino y de producirnos el placer del paladar, nos produce el placer del intelecto, la cultura, la escritura. Ya que, por un precio más que ajustado, tenemos la posibilidad de incluir en la contraetiqueta una poesía, una declaración de amor, una felicitación de cumpleaños o simplemente un texto donde decirle a alguien algo que sentimos…Una idea que para mi, aporta un puntito más de delicadeza a algo ya de por si delicado.

El vino en si mismo está bueno, eso está claro, acompañado, mucho mejor, pero creo que si además de estar acompañado sorprendemos a alguien con una dedicatoria expresa…creo que la combinación puede conquistar más de una corazón…Os animo a que os metáis en su web para comprobar cuan interesante es, y como no, os animo a que probéis el vino, y comprobéis como además de literatura, contiene un muy preciado líquido de la pasión…

Pretextos vino y regalo especial

¡Salud! ¡Por Pretextos y por Richard del Rincón!

Vino “El hombre bala” ¡Madriz!

Alvaro Martín | 10 de julio de 2012 a las 20:28

El Hombre Bala 2010

Llevaba tiempo escuchando hablar de él, y la verdad sentía bastante curiosidad. Ayer me invitaron a cenar a un sitio, donde realmente disfruté. Aparte de por lo que siempre digo, la compañía fabulosa, lo fue también por el servicio, lo diferente de la carta,  la variedad de vinos y en general la calidad en su conjunto: Copas adecuadas, educación óptima, vino atemperado e información adecuada sobre su amplia carta. El sitio elegido “Viavélez” , en Madrid en la avenida General Perón.

Sin embargo, no es del local de lo que pensaba comentaos o al menos no es únicamente sobre lo que quería hablar, sino que también quería hacerlo sobre el vino que me tomé como primera opción, “El hombre bala” . Un vino del que en el último año, he escuchado muchos comentarios, algunos positivos, algunos negativos.

Normalmente, cuando me hablan de un vino, no quiero que me faciliten mucha información, para de estar forma, no estar demasiado sugestionado a la hora de probarlo. Y esta vez, no ha sido diferente, no sabía más que el vino procedía de la D.O. Vinos de Madrid y que estaba elaborado con Garnacha…mentira, sabía algo más, sabía que Quim Vila, tenía algo que ver con el asunto y también que el comando G, estaba detrás de todo…parece que hable en código, pero no. Quim Vila es uno de los mayores distribuidores de vino de España, la Vilaviniteca. Y el Comando G, lo forman tres enólogos de reconocido prestigio, que se dedican a hacer vinos muy particulares cuanto menos.

Pedí el vino, en este sitio que os comento, donde lo tenían a la entrada del local, muy vistoso y la verdad con esa etiqueta, era difícil no mirarlo, un marketing muy elaborado. Al pedirlo, imaginé, estando en lo cierto, que pondrían el vino fresco, ya que hacía un calorcito considerable a pesar de ser más de las diez de la noche. El vino presentaba una capa muy baja, lo que en principio, al tratarse de una garnacha, no era de extrañar. Color fresa con ribete del mismo color, pero con una apariencia de rosado prácticamente, cosa que inicialmente no me gustó demasiado, cada uno tiene sus preferencias… Sin embargo, al llevármelo a la nariz, me sorprendió mucho, ya que al mismo tiempo, me aparecieron los característicos aromas esperados en una garnacha de ese color, mucha fruta roja, casi piruleta, y al unísono aromas de madera muy agradables. Inicialmente muy sencillos, vainilla, cedro…sin embargo, se tornaban complejos y algo confusos, apareciendo a tiempos aromas similares a los de oxidación. Al airear un poco la copa fue ganando acentuándose mucho los aromas de frutillos rojos así como los lácticos que estaban también presentes recordándome al típico yogurt de frutas del bosque, con esa omnipresente madera tostada, torrefactada.

En boca, ácido, pero agradable, al menos para mi gusto, ya que le di a probar a mi acompañante, quien lo tildó de astringente, cosa que cada vez me resulta más difícil apreciar y más aún en una garnacha…a mi particularmente, de hecho, me daba especialmente sensaciones dulzonas producidas por el alcohol y por las notas de la madera…

En definitiva me gusto más de lo esperado, ya que a pesar de que se habla mucho de él, me habían caído críticas de una buen amigo a quien no le gusto. Mi puntuación como vino es bastante agradable, complejo y sorprendente. Una buena garnacha de Madrid, a la que el precio sin embargo, no termina de acompañar, al menos por ahora que los vinos de Madrid, se están abriendo hueco, más adelante seguro que sí.

¡Mis felicitaciones!

¡Salud-os!