Ni Virgen, ni Estrella

Pablo Bujalance | 17 de octubre de 2013 a las 5:00

 

Así es la 'Estrella Sublime'

Así es la ‘Estrella Sublime’

El episodio en torno a la suspensión de la Estrella Sublime de la compañía Bastarda Española, con Lola Marmolejo metida en cuerpo y alma en el papel de la Venerable Señora, en Écija y Vera por obra y gracia de sus ayuntamientos resulta sintomático de lo que la clase política española, especialmente ésa que gobierna en pueblos y ciudades considerando que todo lo que hay allí es suyo (un momento: ¿acaso hay otra?), piensa del teatro. Pero más sintomática fue aún la decisión del ayuntamiento sevillano de recular y dar vía libre a la función programada en un principio, con el concejal de cultura y las cofradías reprochándose mutuamente la responsabilidad sobre la anulación, achacada en un principio a las presiones del “mundo cofrade y eclesiástico” y, tras el consiguiente escarnio de la opinión pública, reparada cuando ya no había manera de tapar el ridículo. Vaya por delante que un ayuntamiento que cede ante las presiones cofrades cederá por lo mismo ante las presiones de tiranos, especuladores, constructores de casinos y cualquiera que plante sus partes nobles o un maletín sobre la mesa. Sin quererlo, esta obra que desde 2001 se ha representado en más de 600 ocasiones en toda Andalucía, y que nunca había suscitado problemas de este tipo, ha servido de termómetro democrático para nuestras instituciones. Ciertamente, un representante público que cede ante presiones de cualquier grupo por ahorrarse un dolor de cabeza (¿pudo haber otro motivo?) no merece seguir en el cargo. Nada se puede achacar a quien patalea porque no le gusta una obra de teatro, una oficina del paro, la marquesina de una parada de autobús o el pescado del mercado; pero sí a quien hace de ese pataleo argumento político y gobierna en consecuencia. Al final, se trata simplemente de usar el teatro como mero capricho, vulnerando contratos si hace falta, con tal de tener contentos a quienes más rédito electoral puedan aportar en su momento. Si entretiene, votará el público; si molesta, votarán los censores.

Menos explicación tiene, a mi parecer, la suspensión de la misma obra por parte del Ayuntamiento almeriense de Vera, donde ya se representó la obra en 2004 con gran éxito, y donde, por lo que sé, y al menos mientras escribo estas líneas, la función prevista para comienzos de noviembre sigue cancelada. El único motivo que se me ocurre para dar coartada (nunca justificar) a la desconvocatoria es aquél de poner a remojar las barbas propias después de haber visto cortadas las del vecino, pero la torpeza del Consistorio es aquí mayúscula. Me cuesta imaginar, que conste, a las cofradías de Vera puestas en pie de guerra contra la representación de la obra, primero porque no lo hicieron hace nueve años y segundo porque del asunto no se había hablado entre los vecinos del pueblo (que conozco bien) ni media palabra. Me da la impresión de que el Ayuntamiento se ha apresurado a compartir un mérito más que dudoso, y claro, el tiro le ha salido por la culata. Existe otro dato significativo: una de las cofradías más importantes del municipio, la Hermandad de San Juan, tiene un grupo propio de teatro aficionado ya veterano y de profundo calado en Vera que el año pasado representó una Lisístrata bastante explícita (todos sabemos lo que es Lisístrata) sin que nadie pidiera explicaciones, lo que demuestra que las personas a las que se les quiere achacar la decisión de eliminar la programación de Estrella Sublime no parecen especialmente predispuestas a sentirse ofendidas. Pero si Vera quería salir en el mapa por algo más que por sus playas nudistas, quienes se han quedado en pelotas son sus próceres municipales. Parecía que estos arrebatos totalitaristas de aquí se hace y se ve lo que me dé la real gana eran más propios de otros tiempos: ha tenido que venir una obrita humilde, sostenida desde la más sencilla resistencia, para despojar de sus máscaras a algunos jefes del cuartel.

  • Joaquín

    No hay que olvidar que la historia de España está llena de cierres y persecusiones al teatro como expresión artística, y que fueron siempre perpetradas por la Santa Inquisición. ¿Quienes son los herederos morales de aquellos señores tan aficionados a las barbacoas? Pues eso, más claro agua.

  • camarina

    Perfecto artículo, soy cofrade, he visto la obra en Moguer, y aunque iba con algún temor, la crítica que hace autor al mundo cofrade no es ni gratuita ni desproporcionada. Muchos de los gags los has oido en chistes que se cuentan en familia o en la barra de un bar, lo que pasa que aquí son todos seguidos. Nadie se salió en la ctuación y al final muchos aplausos.

  • Pepa

    Soy una persona de creencias religiosas, pero no veo bien que se suspenda la representación, al que le gusta que vaya y al que no, pues no. Pero me hago una pregunta, por qué no se hacen obras de teatro parodiando al profeta Alá ó a otras religiones? miedo verdad? ó respeto?midamoslo todo con el mismo rasero y no seamos tan”descastados”

  • Hipolito Crita

    Resulta que quitan una foto de Padilla en Barcelona y claman todas las voces al cielo (con ella, ‘mi arma’) contra el fascismo catalán, la censura y no sé cuántas cosas más… Cuando en este país se ignora, se ridiculiza, se censura y, finalmente, se castiga todo aquello que no les interesa a ‘los de siempre’… A los que dictan la moral de la nación, los que tergiversan el lenguaje, demócratas de toda la vida con un dedo acusador muy ágil… demasiado ágil… ‘Billys El Niño’ de la moral…de los demás.

  • Juan Larrondo

    Magnífico artículo, Sr. Bujalance. Es intolerable que pasen estas cosas. Suenan a rancio, a tiempos oscuros, turbios y pretéritos que se resisten a morir. Mi solidaridad con la compañía teatral y por su magnífica obra. Su “Estrella Sublime” también es mi Virgen celestial en “Mariquita aparece ahogada en una cesta” y también yo he pasado por la censura fundamentalista cofradiera. ¡Qué los dioses nos asistan y nos pillen confesados!
    http://elandreion.blogspot.com.es/

  • Santiago Escalante

    Los que sabemos y hemos sufrido la persecución -Teatro del Mentidero- por parte de los socialistas -simplemente por no comulgar con sus maneras mafiosas de repartir los dineros públicos de subvenciones- si que hemos padecido, mucho más cuando lo denunciamos. Claro, que aclarar la verdad o decir que lo unico que le importa a la izquierda de los artistas es su fiel apoyo a cambio de unas suculentas cantidades de dinero entregadas a dedo – eso, no viste- meterse con la derecha si. La demagogia.

  • luis

    Que pena, que en pleno siglo 21, volvamos a los tiempos de los censores de la señora Collares, (aunque tengamos un Papa que está tratando de mitigar todos los errores, que han sido muchos, cometidos por individuos y corporaciones que medraban en nombre de Dios)y que todavia en los ayuntamientos democráticos haya rectores que sean sicarios meapilas de estos censores.

  • JOSE PEPE

    ME GUSTA EL TEATRO COMO A VALLE IN-CLAN PERO NO ME-GUSTA QUE POR MUCHO TEATRO QUE ME-PONGAN , NO SE PUEDE ATENTAR A LOS IMPULSOS PROPIO DEL CORAZÓN Y DE LOS SENTIMIENTOS RELIGIOSO MIO O TAL VEZ TULLO, POR ESO PROPONGO QUE ME GUSTARÍA VER LA OBRA TITULADA LOS POLÍTICOS ESPAÑOLES QUE HOY NOS ROBARON A LOS ESPAÑOLES A ESPORTONES, DEJANDO AL PUEBLO HOY A PUNTO DE OTRA GUERRA CIVIL.PORQUE ESTAMOS YA LOCOSSSSSSSS. SIN FUTURO, SIN ESPERANZAS ZAS Y SIN CASI DIGNIDAD.

  • Nacho

    A veces somos mas papistas que el papa.

    Y quien se quejan? los de siempre.
    Aquellos que se golpean el pecho y no se que se creen.

    Es lo que pasa en muchas provincias donde la neurona no da para mas y son de la gaviota y van cogido de la mano de la iglesia, que algunos se creen que todavía están en la edad media y no saben que hay que evolucionar.

  • Antonio 62278

    Todo eso está muy bien y, efectivamente, que vaya a verla quien quiera. Pero puestos a molestar a los creyentes, ¿por qué no montan una obrita sobre Mahoma y sus moritos?. De paso, comprobaríamos la reacción “civilizada” de tan respetable colectivo.

  • Dr. Carlos Jimenez

    Yo particularmente pienso que en el teatro se puede criticar y decir todo lo que se quiera, dando razones por supuesto de sentido comun, sean o no compartidas, y esto ya limita la obra a una tesis ideologica, sea cual sea, al no haber personajes que contradigan con otras razones la tal tesis, o denunciar cualquier tipo de injusticia o vicio, como hizo siempre el teatro clasico. Pero de ahi a la mofa gratuita contra las tradiciones de otros ciudadanos sin manifestar cual sea el mal que socialmente produzcan en un Estado de Derecho, eso me parece inadmisible, y mucho menos si se subvencionara con dinero publico. Ademas, ya estas obra de genero infimo no tienen otro proposito que la mofa de todo, sin razon alguna, como el teatro del Bajo Imperio. A quien que le interesa el teatro le interesa eso eso ni que’ diferencia tiene con Belen Esteban, por ejemplo?

  • Dr. Carlos Jimenez

    Pienso tambien que es completamente inadmisible, por irrespetuoso (y la democracia y la convivencia se basan en el respeto mutuo) que cualquier deidad de culto contemporaneo de la religion que sea, aparezca como figura de mofa ni en un escenario ni en parte alguna. Otra cosa seria expresar o no la creencia en ello. Pero rebajarlo a la mofa es un insulto a los que tal fe profesan, los cuales a nadie obligan a profesarla. Y esto tampoco debe ser tolerado en aras de la convivencia. Cada uno es libre de creer lo que su mente le de a entender, de manifestarlo, de contradecirlo, de exponer sus razones, de criticar incluso los males que tal fe puedan causar socialmente atendiendo al sentido comun, si tal fuera el caso, pero no de mofarse de ello, pues en esto se crean resentimientos que no son buenos para el pacto social. Y esto fue tan asi siempre que lo ilustra la leyenda de la ejecucion de Fidias por haber moldeado el rostro de un dios en un ciudadano conocido de la Acropolis.


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