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Enrique Alcina

Invitados | 11 de enero de 2010 a las 16:01

Estimado señor Selu. Suena raro, ehin? Atentamente se le saluda. Principio y final del cachondeo.

Primera carta de los corintios al Cossío de la risa absoluta gaditana.

¿Quillo, qué? ¡Te va a jartá de placas este año y los sucesivos! Homenajes con musho age, parabienes, la morterá de Cruzcampo y pa colmo el pregón. Ya tienes tu merecido, enterao.

Hoy en día, dios menguante, el pregón es como un premio a la promoción turística y sin embargo esdrújula. Agua oxigená pa los criticones y derrotistas, miradores de su propio ombligo cuadrao y reponedores de cinta aislante fosforescente. Selu, genuino y mundial, capaz de sacar una chirigota por la parte de Soria y partir la nieve a base de cuplés sociológicos. Parece ilógico, claro, Carnaval endogámico que triunfa allende Puertatierra. Ya lo hicieron los Beatles de Villegas, el gran Enrique, el maestro que precisamente te dio la alternativa en Quince Piedras, los Fifteen Stones, más de uno cantó contigo el popurrí por los contornos de los madriles, cuando lo único que conocían de Cádiz en la meseta eran los goles de Mágico. González, para más señas.

Hola, peluquero, cartero, parado de larga duración, guionista moranquero, por fin el tablao de San Antonio será tuyo, y la alegría compartida. En Cádiz la risa suele tener dos sílabas: Selu, Yuyu, Love, Kike, y muchas formas de autogestión. La tuya suena surrealista y absurda, palabras de ida y vuelta, gestos asimilados, retratos en do mayor de los personajes que todos llevamos dentro, riéndose de uno mismo, sin faltar. Turismo de la risa, turismo de costa, turismo de interior. Selu pertenece ya al rocanrol hall of fame, que es donde los rockeros se reparten antifaces de mentirijillas y pamplinas verdaderas. Selu, perteneces a todos y a nadie, y cuentas con tantos imitadores que nadie puede emularte en condiciones, manda narices. Desde los sanmolontropos verdes, canela fina y pocas cagarrutas del monte adornan tu historial carnavalesco, en Cádiz nadie es nadie sin su correspondiente currículo carnavalesco. Chirigotas en contra mano, tanguillos mesetarios, los duros antiguos y los euros modernos, la ruína y el tesoro envuelto en voces y guasa. Piconeros galácticos antes de la beckhamización de la península histérica. Ballet Zoom Zoom por derecho, dos chirigotas en un año, la revolución del centrifugado, los pioneros tienen estas cosas, primero percuten, luego ejercen de precursores y a la postre se convierten en clásicos. Selu, eres Vivaldi, pisha. O Beethoven, que este año no te enteras.

Borrachos, ricos, encarajotaos, calzonazos, marujas, recónditas primeras personas del singular Cádiz, emblemas inalcanzables, pequeñas obras maestras de la literatura no escrita, puro teatro gadita al servicio de usted, óptica malé, un grupo de amigos, un público expectante, alguien dice “ya” y se activa la capacidad de  asombro, encantados de conocerte, Selu, el heredero perfecto del pregonero Ruibal. Y antecesor del siglo próximo de la imaginación, la inventiva, la complicada sencillez del ser humano del sur y la fina o gruesa ironía de la baja Andalusía. Salud, suerte, felicidades, nos vemos !!!