¡Vaya cruz!

Belén del Campo | 28 de febrero de 2011 a las 21:50

Cruz Bizantina de Bulgari

Cruz Bizantina de Bulgari

Ahora que algunos gobernantes han logrado arrancar los crucifijos de nuestros centros escolares, mira por dónde es la moda quien rescata su prevalencia para posicionar este símbolo en el pecho de tantas mujeres y resplandecer ante el mundo.

Como reza esta jaculatoria latina que muchos fieles repetimos a diario, “Nulle die sine cruce, Deus, in laetitiae”, (ningún día habrá de venir sin cruz pero habremos de recibirla con alegría), no podrán arrebatarnos este símbolo de la caridad cristiana pues representa una identidad histórica y cultural de nuestro patrimonio y de nuestra civilización.

Dejando a un lado el contenido de este signo, es un hecho cierto que lucir una cruz al cuello puede ser, además de un recordatorio de nuestra fe, un ornamento de gran distinción y belleza.

En estos tiempos que corren, defender una imagen como esta, aunque sea solamente por un capricho estético, entraña gran seguridad y firmeza. Las propias convicciones no están de moda. Nada excepto un relativismo crónico  es sólo planteable.

Por suerte, los grandes diseñadores han elaborado maravillosas creaciones utilizando una variedad de gemas y piedras preciosas para lograr bellísimas composiciones en base a nuestra cruz.

En mi opinión, la cruz de oro con tres brillantes flotantes de Chopard dignifica la representación de este símbolo de forma exquisita valiéndose de un estilismo muy sencillo pero original y emocionante.

En la misma línea, Cartier ha elaborado una pieza realizada en oro con pavé de diamantes, también con un planteamiento espectacular que resurge de una composición nada pretenciosa.

Cruz Diamantes Cartier

Cruz Diamantes Cartier

Igualmente bella y cautivadora es la cruz de oro blanco con diamantes de Bulgari. A diferencia de las anteriores, presenta una línea más moderna y sofisticada, más para una velada como gargantilla; una apuesta suave e impactante a la que ninguna mirada podría resistirse.

Alejándose y, mucho, de esta vocación, la joya de Pomellato está realizada en azabache con remates de oro rosa. Sensacional diseño para una noche de gala, muy sobria pero con un gran poder de atracción.

Ya sabemos que el precio de estas alhajas (entre 2.000 y 6.000 euros) no es asequible para muchas economías pero baste el conocimiento de las tendencias que engalanan los patrones de actualidad para luego ir a buscar en comercios vintage  o en bisutería alguna pieza que encaje en esta línea.

En realidad, todo vuelve y muy especialmente, vuelve ese gusto por recuperar ornamentos y costumbres de siempre que nos re-direccionan para consolidar nuestras raíces y proteger lo nuestro.

  • Abogado Marbella

    No podemos comparar la cruz que llevan las mujeres como adorno con los crucifijos que se ponen en las aulas…las que se ponen las muejeres es un elemento decorativo que nada tiene que ver con la religión…salvo que sea una cruz con algún santo. Aún así..una es elección personal y la otra obligatoria…

  • Belén del Campo

    Nunca he intentado comparar las dos cruces y ruego disculpas si le he ofendido. Para mi la cruz representa la fe que día a día vivo y la respeto muchísimo porque forma parte de mi vida y de mis creencias. Respecto al hecho de llevar un crucifijo con cristales en el cuello también me encanta. Gracias por su comentario.