Yo sé que brillaba, lucía como una estrella…

Belén del Campo | 9 de agosto de 2011 a las 18:31

El pasado miércoles día 3 de agosto prestamos un asesoramiento integral de imagen a una señora, María, en una de las boutiques más elegantes de Málaga, Thirty30, ubicada en C/ Especerías. Su propietaria, Gemma, nos cedió el espacio de su preciosa tienda para realizar este trabajo coordinado por Demetrio de la Torre, del diario Málaga Hoy

Gemma de Thirty30, Demetrio de la Torre, Letybid, Salas Peluquería y el equipo de BDC

María es una mujer de treinta años, Diplomada en Protocolo y Relaciones Institucionales, casada y con dos hijos pequeños de 3 y un año. Es joven, guapa, estilosa… pero, tiene o tenía, según se mire,  una enorme carencia: no es nada coqueta. A ella le gusta pasar desapercibida, apenas utiliza maquillaje –y la verdad es que no lo necesita por su juventud- pero ya saben, me refiero a ese suave toque de atención, aunque sea un gloss y un poco de máscara. Implica programación y armonía y resulta siempre un valor.

El proceso

Con una personalidad tan definida, un asesor nunca puede franquear el umbral de su estilo propio y disfrazar a la persona. Un experto debe saber que su función es brindar pautas y herramientas para enseñar a esa persona a sacar mayor rendimiento de su imagen, a través de un aprendizaje en la combinación de colores y texturas, recomendaciones sobre productos y formas de peinado y sencillos trucos de maquillaje.

Todo ello debe ceñirse a la estructura morfológica de su cuerpo pero también a esos mensajes que conforman la expresión de su esencia y de su personalidad, en fin.

Así pues, realizamos una entrevista personal con mi equipo, “bdc”, compuesto por Jasmina Nolé y Cristina Muñoz, junto con nuestras colaboradoras, la maquilladora Letybid y las profesoras de la firma Peluquería Salas, que se desplazaron también hasta el comercio para realizar conjuntamente su labor.

Cada una de nosotras habíamos percibido el concepto estético de María desde el minuto uno y no lo habíamos comentado entre nosotras cuando empezamos a exponer las líneas cada actuación particular. Es decir, identificábamos lo que veíamos pero también conocíamos lo que ella quería mejorar y lo que le convenía por su composición física y psicológica. Teníamos un proyecto y la ejecución estaba clara.

Una orgullosa María junto a Jasmina Nolé, Cristina Muñoz de BDC

Otras veces, no es tan sencillo capturar el estilo propio de una clienta porque no emite mensajes transparentes acerca de él, porque directamente no tiene un patrón estético propio, o porque, por ejemplo, suele ir tan adornada que no se la llega a ver.

Con María el asesoramiento no presentaba complejidades. Tras el diagnóstico y las propuestas de cambio, comenzamos por el pelo. En una imagen, la importancia del peinado asume porcentajes altísimos, superiores al 50%. Una persona puede ir con la cara lavada, unos jeans, camiseta y sandalia plana; puede no llevar anillos ni otro complemento. Si su peinado es perfecto, esta naturalidad y discreción puede resultar incluso atractiva. Por consiguiente, conviene no olvidar esta exigencia a la hora de estar, donde fuere, siempre bien peinada.

Su pelo encrespado y con mucho volumen se transformó en una melena sobre los hombros, con cuerpo y planchada en los extremos. Tal y como lo muestra el  reportaje gráfico, con este arreglo habíamos cambiado radicalmente su imagen.

Este gran logro se lo debemos al equipo de Salas. Pero más importante que el resultado final de peluquería fue la convicción que María asumió respecto a la necesidad de hacerlo cada día. “Recuerda, María, hazlo también por tus hijos, que siempre te recuerden guapa, bien arreglada, aseada, aunque estés en casa. Con ello lograrás que ellos desarrollen mayor sensibilidad hacia la armonía y la belleza y aprenderán a dar valor a los pequeños esfuerzos”, le comentaba.

Leticia, de Letybid, proporcionó a María las últimas técnicas del maquillaje pulverizado con aerógrafo. Bastaron unos segundos, después de preparar la piel y estudiar su naturaleza y los colores que le favorecían, para darle un aspecto impecable a su cara como si se la acabase de lavar.  Contemplada desde muy cerca, su piel suavemente bronceaba lucía un discreto resplandor que no podía ocultar su enorme satisfacción por el trabajo realizado.

Luego, la combinación de las sombras y el color de los labios para un estilismo de mañana le proporcionaron un juego de luces y sombras muy interesantes. Parecía que no iba maquillada y habían estado con ella cinco personas durante más de una hora.

Finalmente, los estilismos elegidos fueron un look de mañana, al más puro estilo lady, con vestido a la rodilla, salón, de estampado floral con complementos de color rosa chicle. Por su complexión física menuda y su carácter sobrio, parecía haber sido sacada de un maletín de muñecas. Parecía una princesita. Favorecidísima y muy natural, se dio cuenta que no es necesario gastar un capital, es una cuestión de cuidar los detalles para lograr un efecto de armonía y buen gusto.

El look de noche la vistió de coral con un vestido de gasa ceñido a la cadera, clutch negro de capullitos de rosa, un maquillaje un poco más intenso en base a sombras más luminosas y blush más pronunciado, salón de noche y perfecta para un cocktail.

Le indicamos algunos consejos sobre cómo caminar con mayor feminidad, cómo llevar el bolso… y supo aguantar con dignidad y sin perder su encantadora sonrisa durante el flashing final del reportaje.

Estuvimos 9 personas con ella durante más de dos horas para lograr lo que nos había pedido. Sinceramente, fue todo muy fácil, en primer lugar, por su disposición a dejarse asesorar con confianza y también, por el ambiente del equipo de trabajo. Absoluta sintonía, respeto, trabajo profesional y un merecido resultado.

Yo sé que brillaba, lucía como una estrella, porque desprendía dicha y gratitud y porque se sentía bella.

En general, la gente gasta muchísimo dinero en compras inútiles que no rentabilizan y que tal vez nunca lleguen a vestir. Quisiera agradecer a todas mis clientas y amigas la confianza que prestan a nuestro trabajo como asesoras de imagen y expertas en compras rentables que vienen a aportar valor a nuestro fondo de armario.