La abundancia… no es moda

Belén del Campo | 25 de agosto de 2011 a las 17:14

¡Qué complejo se está volviendo  el mundo de la moda!  No puedo con tantos estilos y colores. Todo es posible y todo se lleva. La gente se queja de tal exceso de patrones y me parece natural. No tenemos tiempo de complicarnos tanto la vida. Demasiadas alternativas.

Paleta de colores para Temporada otoño-invierno 2011 - 2012

Los gurús del Instituto Pantone han elaborado una paleta cromática inspirada en los diseños que han confeccionado los artistas para las pasarelas del otoño 2011 y han estimado que diez son los colores de moda para este otoño desde el ámbar, café o nugat hasta lo que conocen como el “deep teal”, terminológicamente “verde azulado”, un must para esta temporada.  Desde luego,  es un color muy bonito aunque bastante incombinable, y, claro, ahora que todo se lleva, apuesto a que  no será tan desesperante elaborar un estilismo que resulte en una estructura visual proporcionada.

Hace al menos seis años compré unos mocasines de ese color, en textura charol, con unas lengüetas muy grandes y borlas flequeadas. Tenía sombrero y cuello a juego además de un bolso de piel de ante en ese color y un jersey precioso que combinaba de muy diversas formas. Pero cuando me quedé sin esta pieza, no volví a usar los zapatos y escasamente el sombrero y el cuello. No sé por qué, no lo veía  convertible con las prendas de mi fondo de armario.

Y ahora resulta que es el color estrella para esta nueva temporada de otoño-invierno de 2011 – 2012. Es, pues,  una magnífica noticia. Un blusón amplio en esos tonos, con falda y los zapatos y ya tengo estilismo. No es necesaria mayor inversión.

Verde azulado inspira moda y hogar este invierno

Cuando hacemos el cambio de temporada siempre nos preguntamos acerca de esa prenda que ha estado todo el tiempo colgada impertérrita rogándonos ser utilizada y no le hemos dado oportunidad. Si acaso, al final de la estación decidimos destinarla a las múltiples organizaciones benéficas que gestionan tiendas vintage para obtener más recursos económicos o bien la donamos a familiares o a personas cercanas.

En realidad, uno no debe desprenderse de las piezas que dan color o se distinguen no ya por su marca sino porque en sí mismas poseen un valor excepcional. En mi opinión, se puede ir muy a la moda pero no es preciso dejarse llevar por tanta tendencia. Debemos hacer funcionar nuestro cerebro y hacer trabajar a nuestra imaginación. Una combinación singular de colores o de hechuras es lo que atribuye personalidad al vestido, aparte de llevarlo con elegancia y seguido de una conducta impecable.

No obstante, estamos inmersos en un ambiente consumista en el que todo es de usar y tirar y reemplazo por nuevas prendas.  Como afirma en su libro Eduardo Punset, “Excusas para no pensar”, “(…) La abundancia de opciones característica de los tiempos modernos hace un flaco favor a la gente… Cuantas más opciones, más difícil es elegir la opción” por la que decidirnos y “(…) la abundancia produce ansiedad y ésta reduce nuestro bienestar”. O sea, que habernos creado la necesidad de comprarnos este color, encima no nos ayuda pues sufrimos un atascamiento de estímulos que lejos de beneficiarnos, nos perjudica.

La verdad es que estamos disponiendo en desuso la prudencia, cualidad que nos guía y conduce en la vida hacia puerto seguro. Debemos comprar moda, vestir a la moda, leer moda, ver moda, inspirar moda con nuestra forma particular de lucir un atuendo, pero no debemos olvidar que sólo el vestido no es moda. Piénsalo.

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