¡Ya está aquí el frio!

Belén del Campo | 8 de noviembre de 2011 a las 17:43

El regreso de la capa

Mi querida colaboradora, Yasmina Nolé, me pone al día acerca de las últimas pasarelas…. ¡No me lo pierdo!

Y con él vienen numerosas tendencias para estar calentitas, y es que esta temporada los diseñadores se han preocupado por nosotras más que nunca y además de hacer que estemos radiantes nos han proporcionado unas buenas armas contra el invierno.

Pero como no podemos olvidarnos de nuestro querido verano, se han quedado entre nube y nube tendencias que vimos bajo el sol, como, por ejemplo, el color block, esta vez adaptado al tiempo que entra con colores más oscuros. Y las pamelas de fieltro se cogen de la mano de los abrigos de cheviot.

Abrigos son de lo que nuestros ojos no van a poder desprenderse. Ellos y las capas inundan las tiendas tanto en clave oversize como lady, eso sí, a todo color y es que estas prendas serán las que den el toque alegre y divertido este invierno.

Una gran alianza ha surgido entre el punto grueso y las pieles y nos prometen este invierno mantenernos fuera de casa todo el tiempo que queramos.

Los tejidos que nos harán suspirar serán el cuero y los brillos en vestidos, chaquetas, pantalones… todo vale… Solo hay una regla: combinar con sombreros tipo gánster o chisteras y guantes largos como una antigua diva.

Sin embargo, la moda también se acuerda de las mujeres a las que les gusta el mundo universitario y este año rinde tributo a todas las chicas preppy graduadas o por graduar.

Pero si lo que más te gusta son los prints, entonces estás de enhorabuena pues encontraremos multitud de accesorios en leopardo o con aplicaciones de este estampado, porque deja paso al rey indiscutible esta temporada: el pitón.

Chistera de ala ancha

Aunque en tema de color esta vez la corona la lleva el granate y todas sus variantes.

Las chicas "preppy"

No podemos olvidarnos de esas noches de glamour y sofisticación que tanto nos gustan. En esas noches priman la delicadeza de la mano de los encajes, la suntuosidad irá cogida del brazo de los bordados y la sensualidad de las transparencias, todo perfecto para una velada, sea del tipo que sea, inolvidable.

Para el día a día en nuestros pies, nada mejor que llevar unas cuñas bien calentitas como las que este año nos proponen las grandes marcas: bien forraditas de piel de borrego.

Pero si esta tendencia no termina de encajar con tu estilo no tienes que preocuparte ya que puedes optar por botines y botas tanto de tacón como planas con flecos, print animal, acordonados, estilo mosquetero, dominatrix, de caza o la innegable punta que vuelve con fuerza acompañada del charol… Otros zapatos que se resisten a dejarnos son los masculinos imponiéndose los blucher y los mocasines. Y para ir más brillantes que nunca unos zapatos dorados o plateados que cada vez se dejan ver con más frecuencia.

Print de pitón

¿Y qué pasa si tenemos el outfit perfecto pero comienza a llover? Genial! La oportunidad perfecta para sacar la inmortal gabardina que este año vuelve con más fuerza que nunca en su estilo clásico pero también renovado y con apliques de cuero.

La prenda fetiche

Belén del Campo | 7 de noviembre de 2011 a las 17:24

Lanvin, Marc Jacobs... La manga larga...

Ojo al culto. La nueva prenda que las celebridades han elegido como objeto que suscita veneración es la chaqueta sastre masculina en versión feminizada, con pinzas que la entallen para pronunciar  volumen en caderas y hombros, de estilo smoking con solapas de raso.  Ha sido el must de muchos diseñadores en la mayoría de las pasarelas internacionales.

Tampoco es que hayan inventado la pólvora pero es cierto que esta prenda vuelve con gran sofisticación en combinación con otras de mayor fantasía y seducción. Así, tenemos la chaqueta sobre pantalones de amplio pernil y cintura alta, para terminar de definir un estilo provocador sobre vestidos básicos con hombros en  transparencia de encajes, a cuerpo y sobre leggings de tul ceñidos al tobillo… En fin, una opción multivariante que confiere a nuestro armario un aire de renovación y actualidad.

Algunas de estas personalidades han tenido mayor fortuna que otras al vestir esta prenda. Muy discreta Ellem Pompeo de “Anatomía de Grey” en la fiesta de Nochevieja del Marquee Nightclub en The Cosmopolitan, Las Vegas (2010) y un total horror Chloë Sevigny, esta actriz, diseñadora y exmodelo estadounidense en el desfile de Hugo Boss en Berlín en enero de este año, con ese bolso colgado al hombro, la flor lila en total desincronización con el color rojo pasión de los labios y los botines negros. Lejos de todo el glamour parecía una gótica perdida en una pasarela llena de buen gusto y diseño.

Otra de las nuevas estrellas del firmamento son los vestidos con manga larga. Buscando en todos los comercios, como mucho y con inspiración en los cortes asimétricos, encontraba una sola manga, pero siempre me preguntaba por qué en temporada de frío se llevaban los vestidos sin manga o con manga corta. Me resultaba irritante no encontrar ninguno hasta la muñeca, como mínimo. La manga super larga y estrecha me encanta, pero eso era mucho pedir.

En estas últimas pasarelas hemos contemplado muy diversas propuestas: en piel, en lana, con mangas en tul o en transparencias, con pliegues en los hombros, con frunces… Para mí no es sólo una cuestión de estética sino de temperatura. La verdad es que ahora sí que estoy contenta, un vestido como Dios manda, sí  señor, incluidas las partes que cubren el brazo, las dos.

Zapatos longevos

Belén del Campo | 18 de octubre de 2011 a las 17:54

Esta mañana una de mis asesoras me ha comentado acerca de un artículo sobre el cuidado de los zapatos que me parece interesante tratar pues el calzado es una de mis grandes pasiones y como tengo la suerte de no estropearlos, no sé si es de corte genético o bien debido a mis recurrentes mimos, tengo modelos de hace veinte años que suelo utilizar al menos un par de veces cada temporada.

Lustra tus zapatos cada día

No hay cadalso posible en mi armario, ni es allí donde mueren mis zapatos. Para ser honesta, tengo tantos pares que los atropello en su habitual espacio con esmero si bien es cierto que esta aglomeración no es recomendable. Lamentablemente, no dispongo de otro lugar.

Por esta razón, he adquirido unas preciosas cajas micro plastificadas que he situado bajo mi armario isabelino donde guardo los modelos que utilizo menos pero quedan bien custodiados y ordenados, lo cual es muy importante para mi serenidad visual.

Tras la lectura del artículo que he mencionado, me preguntaba si hoy día hay alguien que se ponga los mismos zapatos dos días seguidos. Obviamente, me refiero a todas las personas que pueden permitirse el ya exclusivo lujo de disponer de varios modelos.

Recuerdo que en mi adolescencia, hace ya unos cuantos años, no existían ni la oferta ni los precios que hoy disfrutamos y que un par de zapatos siempre resultaban caros, porque principalmente, eran genuinos. Hoy, es diferente. Existe una pluralidad ingente de nuevos materiales para diseñar zapatos cómodos a precios competitivos, especialmente en las grandes franquicias, cuyos modelos suelen ser muy asequibles y nos enamoramos locamente de ellos.

Pasar un paño húmedo con solución jabonosa suave y secar

Volviendo al asunto de la cantidad, yo no utilizo el mismo par dos días seguidos, esencialmente porque cambio de atuendo y complementos cada día. Sin embargo, ello no es óbice para que les dedique mayor cuidado y protección. Los mantengo nutridos, limpios, cepillados; nunca guardo un zapato pendiente de alguna reparación: hebillas, flecos, cordones, tapillas, troquelados, ornamentos… siempre están perfectos. Este cuidado me parece esencial tanto en el hombre como en la mujer. Esta es una exigencia inexpugnable para una imagen buena.

En el artículo también se menciona la circunstancia de qué hacer cuando se mojan. Una cuestión delicada.

Nunca debemos dejarlos secar al sol ni ante una fuente directa de calor, como el socorrido: “ponlos encima del radiador”. Craso error. Si haces esto, se quedarán como un cartón y la piel se cuarteará.

Cuando se mojen tus zapatos, porque has metido el pie en un charco, porque te ha sorprendido una lluvia inesperada, porque literalmente un autobús te bañó cuando caminabas por la acera…. Mantén la calma. Tus zapatos maravillosos conservarán su dignidad si al llegar a casa los secas y les untas grasa de caballo por dentro con un papel secante y los colocas en un lugar seco, nunca en la terraza, en el lavadero ni otro entorno tan cruel.

Cuando estén secos, nútrelos, dales brillo y guárdalos. Puedes acelerar el secado situándolos en un espacio que esté caldeado, como un dormitorio, siempre y cuando los hayas nutrido con grasa en el interior.

Recuerda que tus pies sostienen todo el peso de tu cuerpo pero tus zapatos aportan el 40 % de tu imagen. Merece la pena.

Buena imagen contra la crisis

Belén del Campo | 10 de octubre de 2011 a las 19:00

El pasado día 7 de octubre tuvo lugar la inauguración del Seminario de Protocolo Profesional e Imagen Personal que se celebra este trimestre en el Hotel Molina Lario organizado por “bdc” en colaboración con AMUPEMA, Asociación de Mujeres Empresarias y Emprendedoras de Málaga. La presentación reunió a 20 mujeres empresarias y directivas malagueñas interesadas en seguir formándose en este cada vez más olvidado arte del saber estar, pero ahora, al frente de una empresa.

Tiene un gran mérito pedirle a estas profesionales, en su mayor parte, madres de familia, nueve viernes por la tarde, reunirse en el salón de un hotel para recibir las indicaciones  que los expertos en la materia pueden brindarles. Veinte mujeres que quieren mejorar su imagen y traer mayores beneficios a la cuenta de resultados de su empresa. Y si para ello hay que apretarse el horario, pagar la formación y recluirse ante la experta oratoria de los ponentes invitados, se hace.

Hablar de imagen es también hablar de moda. Siempre insisto en que el vestido es sólo una parte de la percepción que los demás tienen de nosotros. El vestido es llevado por el alma y si no cuidamos esta ineludible parte de nosotros, si no la robustecemos y llenamos de referencias trascendentes y de méritos cotizables, probablemente el atuendo se convierta en una estructura hueca que nada transmite y por consiguiente, nada comunica.

Lamentablemente, hoy tenemos que escarbar en las postrimerías de los últimos tiempos para lograr recuperar los valores que distinguían la buena imagen, los códigos estéticos que diferenciaban a las personas atribuyéndoles o no elementos externos de armonía, saber estar, buen gusto y elegancia; valores socialmente omnipresentes que representaban el paradigma de la buena conducta, de los pensamientos nobles proporcionando una línea divisoria bien definida entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, lo bello y lo feo.

No obstante, hoy día hay que buscar pretextos y justificar la pretensión que muchos tenemos por volver a disfrutar del simple placer de contemplar por la calle a gente bien vestida, con una conducta correcta, y en fin, el respeto debido a las normas que de forma natural fluían de los congéneres y guiaban las relaciones con nuestros semejantes.

Pues bien, esos códigos estéticos y de urbanidad es lo que buscamos ahora con ocasión de estas acciones formativas. Queremos lo que se ha perdido y luchamos para recuperarlo. Deseamos que nuestros hijos lo reciban como patrimonio universal y que les sea de utilidad para que puedan lograr mejores relaciones humanas y mayores objetivos profesionales.

Debemos conocer las herramientas que nos proporcionan los nuevos avances en el conocimiento de la imagen para elaborar  productos o servicios excelentes, empresas que generen riqueza y empleo bajo el predicamento de mejor posicionamiento en el mercado, mejor atención, mejor conducta, mayor solvencia ante las dificultades, mejor gestión del tiempo, mejores relaciones en el equipo de trabajo, mayor paz y sosiego para los empresarios, en fin.

Hay que ponerse las pilas y no seguir llorando en la adversidad. Hay que llorar, sí, pero luchando al tiempo.

Vuelta al cole “low cost”

Belén del Campo | 6 de septiembre de 2011 a las 19:35

La vuelta al cole para muchos padres se ha convertido en una nueva vuelta, pero de tuerca para las ya muy limitadas economías. Como madre de familia numerosa, me he pasado la vida aprovechando los despojos de uniformes y libros que nuestros hijos dejan cuando finalizan el curso en junio. Suelo preguntarme, ¿lo tiro o no?

La verdad es que yo siempre fui una niña buenísima. Puede resultar pretencioso si soy yo quien lo afirma pero mis libros y uniformes acababan en estado excelente, sin pintarrajear, manteniendo sus forros, y mi uniforme impoluto, el cual solía aprovechar una compañera de un curso menor.

Lamentablemente, mis hijos no han salido a mí. Mucho antes de Junio ya estoy remallando costuras, cambiando cremalleras, reponiendo zapatos (¡¡¡lo rápido que crecen estos niños… y lo que rompen!!!), material escolar… Todas las semanas tiro del presupuesto de mi hucha de la cocina: mamá, necesito un mapa, colores, bolígrafos, cuaderno de dibujo, cartilla de lectura, 10 euros para la excursión, chuches por mi cumple, el regalito de un compañero, una mochila nueva, otra  camiseta de deporte reglamentaria….

Y no piden nada que no necesiten, es lo cierto. La pregunta es, ¿cómo hacer para empezar sin gastar una millonada y cubrir todas las necesidades?

Material escolar

En mi opinión, no hay que pagar por un pantalón de tergal lo que piden en algunos establecimientos. Me refiero a ese pantalón gris o azul que corresponde al uniforme reglamentario, que siempre es de una calidad horrible, aunque luego resultan muy longevos, pero que son ásperos y corrientes. Hay superficies comerciales que te venden el paquete dúo: dos pantalones al precio de uno, dos politos al precio de uno, cinco pares de calcetines a precio muy interesante…

Incluso los zapatos. Olvidémonos de las marcas. Tengo la experiencia que mejores o peores, cada uno de mis hijos rompe un par cada dos meses. Seamos prácticos. Ningún zapato de 100 euros les va a durar todo el curso. Es preferible hacer inversiones periódicas, de cantidades asequibles y así mantenemos el uniforme impecable. Y si tu hijo es super cuidadoso, mejor; ahorrarás dinero.

Yo recomiendo comprar la ropa interior, los zapatos y todo lo que no es reglamentario en este tipo de centros. Luego, cuatro polos: dos de manga corta y dos de manga larga con el escudo del colegio junto con el  jersey. Y aprovecha las ofertas de estos establecimientos para adquirir otros cuatro polos sin escudo para echar el invierno. Con el jersey puesto nadie reconoce si el polo es o no el reglamentario. El abrigo o anorak azul de toda la vida, también lo podemos encontrar en este tipo de comercios.

La eterna cartuchera

En relación a los libros, la cosa se complica. Aquí tienes que pagar su precio, no hay equivalencias. Yo diría que los padres debemos asumir todo el cuidado que ellos no tienen, es decir, aparte de inculcarles la atención y custodia de todo lo que portan en sus mochilas, incluida ésta, hacer mayor énfasis en administrar y conservar el material y no dejando que se acumulen los desperfectos. Aunque hoy en día no se menciona, algunas madres deberían aprender a zurcir calcetines, coser botones, coger los bajos, arreglar descosidos… Son tareas sencillas para una mujer actual. Basta ponerse a ello. Y no es una cuestión de tiempo, sino de ganas.

En todo caso, si no te sientes capaz, haz uso de las empresas que hacen arreglos de este tipo, pero te aconsejo involucrarte. Yo, los domingos por la tarde, abro plancha y costura, saco dos o tres horas de estudio y programación de la agenda y todo es posible con disciplina y orden. Aunque parezca mentira, saber que has arreglado tú misma una cremallera brinda muchas satisfacciones y es otra forma de ahorro.

Asimismo, el material escolar se parece a un bizcocho que nunca  se termina. Cuando ya creías haberlo completado, tu hijo te recuerda que te falta el compás, ah, y las reglas, y la cartuchera de los lápices. Por cierto, que muchas veces basta meterlas en la lavadora para dejarlas como nuevas. Pruébalo.

Para la compra de estos fungibles no hay que andar muy lejos. Hay superficies de suministro de papelería con precios muy interesantes y en un rato lo adquieres todo, incluso esas grapas de 1,15 cm que nadie conoce.

Utiliza las listas y cíñete a ellas. Calcula bien los metros de folio para forrar y compra juegos de lápices, bolígrafos, marcadores y ese tipo de material: le darás uno a cada uno y el resto lo guardas bajo llave. Es también una forma de prevención. Especialmente si no vives en un lugar céntrico y tienes que salir un lluvioso jueves por la tarde a comprar unos colores porque a tu hijo se le ha olvidado recordártelo durante el día. Y no te olvides de que ellos lo necesitan todo para mañana.

Ea, pues manos a la obra.

Va de retro

Belén del Campo | 31 de agosto de 2011 a las 17:01

Este otoño podremos disfrutar de una moda muy femenina, con color, muy actualizada y sofisticada al tiempo.

Como tal, la innovación no ha sido muy destacable, más bien la recuperación de prendas retro y la combinación con colores o texturas que sorprenden por su gran armonía.

Color rey, el camel

Me refiero singularmente a diversas prendas de tendencia como las que indico a continuación.

Comencemos por los zapatos. Regresan los de punta, tipo stiletto que tanta distinción  han proporcionado a piernas imposibles. En contraste, seguimos con el tacón Oxford, grueso y muy alto, sandalias de invierno con calcetines y los abotinados con bocado de pez, tiras o malla de piel sujetos al tobillo; con cordones y hebillas de inspiración militar, para un estilismo algo más extremo, como las de Roberto Cavalli,  Lanvin o Chanel.

Continuamos con las botas super altas, muy ceñidas a la pierna y con la incorporación de pelo largo, tipo esquimal, -presente en la colección de Chanel-, combinadas con vestidos, minishorts con medias tupidas, incluso vestidos de cóctel o tricot.

Respecto de los pantalones, reaparecen tímidamente los de pata de elefante, con pernil más proporcionado inspirado en el estilo seventies de cintura alta pero confeccionado con paños y texturas propias de la estación, gran caída y mucho vuelo. Ideal para una mañana de trabajo. También los tenemos en versión mono, elegantísimo, en el color rey de la temporada nuevamente, el camel. Aparecen combinados con jerseys de cuello de cisne y éstos con falda midi, cuya versatilidad es cuestionada pues sólo favorece si eres muy delgada y aún así, confiere un aire de convento que no encaja bien en las tendencias de actualidad. Sólo se salva en versión lady estructurada al bies y con tejidos de gran dinamismo.

Por otro lado, seguimos con el estampado animal, presente en accesorios como bolsos, cinturones, zapatos y foulards aunque coexiste con el print floral para conferir un aire un poco más vintage, especialmente en blusas y faldas.

Dolcce&Gabbana presenta un total print animal para las más atrevidas.

Deep Teal combinado con print animal

El año pasado también causó furor en las pasarelas la recuperación de la chaqueta de aviador con piel de borrego interior vuelta en la zona del cuello.

La combinación de esta prenda con la camiseta de leopardo y la falda con lazo tipo tubo y cortada a la rodilla representa la imagen exacta de lo que está triunfando en la calle.

Capa o estola de piel

Respecto de los colores, el nuevo negro o color  comodín es el camel y todas las tonalidades tierra, ocre, beige, etc. Combinado con colores marinos, marrón chocolate o negro confieren un estilo muy elegante con el que no te la juegas. En mi opinión es un estilismo muy femenino que merece la pena tener en tu fondo de armario. Estas imágines lo muestran.

Otros colores maravillosos de la temporada son el “deep teal”, verde azulado, de compleja combinación, pero que también inunda los escaparates. Inspira no sólo la moda sino también es un color de tendencia para el hogar. Otros colores imprescindibles son el gris ostra, realmente precioso, el rosa polvo, el rojo labial, especialmente en brocados y terciopelos, el color orquidea, el verde militar, entre tantos otros.

Sigue inundando las tiendas y los grandes almacenes el chaleco de piel, la versión estola o el cuello redondo muy ceñido y caído sobre los hombros. Es una pieza fundamental que además podemos adquirir a precios razonables, por supuesto, artificiales. También en hechura de chaqueta larga y con diseños en marabú. Son fantásticos.

Asimismo, continuamos con las prendas tricot: vestidos, gorros, jerséis y un largo etcétera. Se trata de prendas muy consumibles por su gran comodidad y versatilidad tanto de mañana como de tarde. Combinadas con pañuelos de seda y zapatos de salón constituyen la imagen opuesta a la versión todoterreno con boina, botas largas planas y chaquetas aviador. Muy confortable.

Finalmente, los vestidos destacan nuevamente por la inspiración de décadas precedentes. El cortado a la rodilla con falda de vuelo propio de los años 50 o el típico vestido básico en colores prominentes, como el rojo o el naranja.

Para cóctel contamos con brocados y pedrerías en oro. De la moda yo siempre me quedo con lo que me gusta. Obviamente existe un firmamento de tendencias que no he mencionado y otras muchas que habré olvidado. No obstante, entiendo que estas líneas de indumentaria tienen un target muy amplio de mujeres que con facilidad y a buen precio pueden mejorar y actualizar su fondo de armario.

La abundancia… no es moda

Belén del Campo | 25 de agosto de 2011 a las 17:14

¡Qué complejo se está volviendo  el mundo de la moda!  No puedo con tantos estilos y colores. Todo es posible y todo se lleva. La gente se queja de tal exceso de patrones y me parece natural. No tenemos tiempo de complicarnos tanto la vida. Demasiadas alternativas.

Paleta de colores para Temporada otoño-invierno 2011 - 2012

Los gurús del Instituto Pantone han elaborado una paleta cromática inspirada en los diseños que han confeccionado los artistas para las pasarelas del otoño 2011 y han estimado que diez son los colores de moda para este otoño desde el ámbar, café o nugat hasta lo que conocen como el “deep teal”, terminológicamente “verde azulado”, un must para esta temporada.  Desde luego,  es un color muy bonito aunque bastante incombinable, y, claro, ahora que todo se lleva, apuesto a que  no será tan desesperante elaborar un estilismo que resulte en una estructura visual proporcionada.

Hace al menos seis años compré unos mocasines de ese color, en textura charol, con unas lengüetas muy grandes y borlas flequeadas. Tenía sombrero y cuello a juego además de un bolso de piel de ante en ese color y un jersey precioso que combinaba de muy diversas formas. Pero cuando me quedé sin esta pieza, no volví a usar los zapatos y escasamente el sombrero y el cuello. No sé por qué, no lo veía  convertible con las prendas de mi fondo de armario.

Y ahora resulta que es el color estrella para esta nueva temporada de otoño-invierno de 2011 – 2012. Es, pues,  una magnífica noticia. Un blusón amplio en esos tonos, con falda y los zapatos y ya tengo estilismo. No es necesaria mayor inversión.

Verde azulado inspira moda y hogar este invierno

Cuando hacemos el cambio de temporada siempre nos preguntamos acerca de esa prenda que ha estado todo el tiempo colgada impertérrita rogándonos ser utilizada y no le hemos dado oportunidad. Si acaso, al final de la estación decidimos destinarla a las múltiples organizaciones benéficas que gestionan tiendas vintage para obtener más recursos económicos o bien la donamos a familiares o a personas cercanas.

En realidad, uno no debe desprenderse de las piezas que dan color o se distinguen no ya por su marca sino porque en sí mismas poseen un valor excepcional. En mi opinión, se puede ir muy a la moda pero no es preciso dejarse llevar por tanta tendencia. Debemos hacer funcionar nuestro cerebro y hacer trabajar a nuestra imaginación. Una combinación singular de colores o de hechuras es lo que atribuye personalidad al vestido, aparte de llevarlo con elegancia y seguido de una conducta impecable.

No obstante, estamos inmersos en un ambiente consumista en el que todo es de usar y tirar y reemplazo por nuevas prendas.  Como afirma en su libro Eduardo Punset, “Excusas para no pensar”, “(…) La abundancia de opciones característica de los tiempos modernos hace un flaco favor a la gente… Cuantas más opciones, más difícil es elegir la opción” por la que decidirnos y “(…) la abundancia produce ansiedad y ésta reduce nuestro bienestar”. O sea, que habernos creado la necesidad de comprarnos este color, encima no nos ayuda pues sufrimos un atascamiento de estímulos que lejos de beneficiarnos, nos perjudica.

La verdad es que estamos disponiendo en desuso la prudencia, cualidad que nos guía y conduce en la vida hacia puerto seguro. Debemos comprar moda, vestir a la moda, leer moda, ver moda, inspirar moda con nuestra forma particular de lucir un atuendo, pero no debemos olvidar que sólo el vestido no es moda. Piénsalo.

Yo sé que brillaba, lucía como una estrella…

Belén del Campo | 9 de agosto de 2011 a las 18:31

El pasado miércoles día 3 de agosto prestamos un asesoramiento integral de imagen a una señora, María, en una de las boutiques más elegantes de Málaga, Thirty30, ubicada en C/ Especerías. Su propietaria, Gemma, nos cedió el espacio de su preciosa tienda para realizar este trabajo coordinado por Demetrio de la Torre, del diario Málaga Hoy

Gemma de Thirty30, Demetrio de la Torre, Letybid, Salas Peluquería y el equipo de BDC

María es una mujer de treinta años, Diplomada en Protocolo y Relaciones Institucionales, casada y con dos hijos pequeños de 3 y un año. Es joven, guapa, estilosa… pero, tiene o tenía, según se mire,  una enorme carencia: no es nada coqueta. A ella le gusta pasar desapercibida, apenas utiliza maquillaje –y la verdad es que no lo necesita por su juventud- pero ya saben, me refiero a ese suave toque de atención, aunque sea un gloss y un poco de máscara. Implica programación y armonía y resulta siempre un valor.

El proceso

Con una personalidad tan definida, un asesor nunca puede franquear el umbral de su estilo propio y disfrazar a la persona. Un experto debe saber que su función es brindar pautas y herramientas para enseñar a esa persona a sacar mayor rendimiento de su imagen, a través de un aprendizaje en la combinación de colores y texturas, recomendaciones sobre productos y formas de peinado y sencillos trucos de maquillaje.

Todo ello debe ceñirse a la estructura morfológica de su cuerpo pero también a esos mensajes que conforman la expresión de su esencia y de su personalidad, en fin.

Así pues, realizamos una entrevista personal con mi equipo, “bdc”, compuesto por Jasmina Nolé y Cristina Muñoz, junto con nuestras colaboradoras, la maquilladora Letybid y las profesoras de la firma Peluquería Salas, que se desplazaron también hasta el comercio para realizar conjuntamente su labor.

Cada una de nosotras habíamos percibido el concepto estético de María desde el minuto uno y no lo habíamos comentado entre nosotras cuando empezamos a exponer las líneas cada actuación particular. Es decir, identificábamos lo que veíamos pero también conocíamos lo que ella quería mejorar y lo que le convenía por su composición física y psicológica. Teníamos un proyecto y la ejecución estaba clara.

Una orgullosa María junto a Jasmina Nolé, Cristina Muñoz de BDC

Otras veces, no es tan sencillo capturar el estilo propio de una clienta porque no emite mensajes transparentes acerca de él, porque directamente no tiene un patrón estético propio, o porque, por ejemplo, suele ir tan adornada que no se la llega a ver.

Con María el asesoramiento no presentaba complejidades. Tras el diagnóstico y las propuestas de cambio, comenzamos por el pelo. En una imagen, la importancia del peinado asume porcentajes altísimos, superiores al 50%. Una persona puede ir con la cara lavada, unos jeans, camiseta y sandalia plana; puede no llevar anillos ni otro complemento. Si su peinado es perfecto, esta naturalidad y discreción puede resultar incluso atractiva. Por consiguiente, conviene no olvidar esta exigencia a la hora de estar, donde fuere, siempre bien peinada.

Su pelo encrespado y con mucho volumen se transformó en una melena sobre los hombros, con cuerpo y planchada en los extremos. Tal y como lo muestra el  reportaje gráfico, con este arreglo habíamos cambiado radicalmente su imagen.

Este gran logro se lo debemos al equipo de Salas. Pero más importante que el resultado final de peluquería fue la convicción que María asumió respecto a la necesidad de hacerlo cada día. “Recuerda, María, hazlo también por tus hijos, que siempre te recuerden guapa, bien arreglada, aseada, aunque estés en casa. Con ello lograrás que ellos desarrollen mayor sensibilidad hacia la armonía y la belleza y aprenderán a dar valor a los pequeños esfuerzos”, le comentaba.

Leticia, de Letybid, proporcionó a María las últimas técnicas del maquillaje pulverizado con aerógrafo. Bastaron unos segundos, después de preparar la piel y estudiar su naturaleza y los colores que le favorecían, para darle un aspecto impecable a su cara como si se la acabase de lavar.  Contemplada desde muy cerca, su piel suavemente bronceaba lucía un discreto resplandor que no podía ocultar su enorme satisfacción por el trabajo realizado.

Luego, la combinación de las sombras y el color de los labios para un estilismo de mañana le proporcionaron un juego de luces y sombras muy interesantes. Parecía que no iba maquillada y habían estado con ella cinco personas durante más de una hora.

Finalmente, los estilismos elegidos fueron un look de mañana, al más puro estilo lady, con vestido a la rodilla, salón, de estampado floral con complementos de color rosa chicle. Por su complexión física menuda y su carácter sobrio, parecía haber sido sacada de un maletín de muñecas. Parecía una princesita. Favorecidísima y muy natural, se dio cuenta que no es necesario gastar un capital, es una cuestión de cuidar los detalles para lograr un efecto de armonía y buen gusto.

El look de noche la vistió de coral con un vestido de gasa ceñido a la cadera, clutch negro de capullitos de rosa, un maquillaje un poco más intenso en base a sombras más luminosas y blush más pronunciado, salón de noche y perfecta para un cocktail.

Le indicamos algunos consejos sobre cómo caminar con mayor feminidad, cómo llevar el bolso… y supo aguantar con dignidad y sin perder su encantadora sonrisa durante el flashing final del reportaje.

Estuvimos 9 personas con ella durante más de dos horas para lograr lo que nos había pedido. Sinceramente, fue todo muy fácil, en primer lugar, por su disposición a dejarse asesorar con confianza y también, por el ambiente del equipo de trabajo. Absoluta sintonía, respeto, trabajo profesional y un merecido resultado.

Yo sé que brillaba, lucía como una estrella, porque desprendía dicha y gratitud y porque se sentía bella.

En general, la gente gasta muchísimo dinero en compras inútiles que no rentabilizan y que tal vez nunca lleguen a vestir. Quisiera agradecer a todas mis clientas y amigas la confianza que prestan a nuestro trabajo como asesoras de imagen y expertas en compras rentables que vienen a aportar valor a nuestro fondo de armario.

Color blocking

Belén del Campo | 1 de agosto de 2011 a las 10:54

El arte de combinar los colores estridentes se ha convertido en la tendencia del verano que no sólo ha cautivado las pasarelas sino que también es posible ver en la calle. Se trata de colores que nunca nos hubiésemos atrevido a mezclar pero que encuentran este año el recibimiento en todas las firmas de moda y complementos así como en las colecciones de los diseñadores de Alta Costura.

Colores imposibles ahora son la tendencia

Colores imposibles ahora son la tendencia

Para quien se atreva....

Bien es cierto que se necesitan ciertas dosis de atrevimiento y descaro, si acaso, para los casos más extremos, obviando las miradas de los transeúntes, pero está claro que si eres trendy, has de lucir alguno de estos estilismos.

Tales mezclas podrían abarcar segmentos de colores como el naranja y el morado, el azul y el rojo, el amarillo y el fucsia, el naranja y el turquesa en un variado elenco de prendas. Por ejemplo, una blusa flúor con falda verde; un bolso azul eléctrico para un vestido rojo;  un vestido rosa flúor con unas gafas de sol de color naranja, etc. Prueba a llevarlos siempre con complementos en tonos neutros, como el color nude, los colores arena y dorados o el negro.

Y si tanto color te intimida, prueba a llevarlo sólo en los complementos. Utiliza los tonos que te definen y pon una nota de color con las gamas propias de esta temporada: sandalias de madera coral, bolso en color magenta, collar en azules eléctricos…

Pero ojo, si no te sientes cómoda, no lo lleves, tu lenguaje corporal te delatará. Sólo si te gusta.

Las curvas ahora son lo que eran

Belén del Campo | 18 de julio de 2011 a las 16:29

Desde la Antigüedad, es una verdad inapelable que las curvas han sido siempre un signo de salud y belleza: quien portaba una silueta dibujada por las formas derrochaba energía, seducción, apetito, feminidad, fertilidad… No es hasta la década de los sesenta cuando la delgadez se convierte en el único canon estético posible, en algunos casos extremos.

Hasta la década de los 80, se habían registrado pocos casos de anorexia y bulimia pero tras el fallecimiento de la estadounidense Karen Carpenter, vocalista de este grupo, acaecida en 1983, se llegaron a conocer verdaderamente las desoladoras consecuencias de estos terribles trastornos alimentarios.

La causa de la muerte de Karen fue un paro cardíaco provocado por la anorexia que padecía bajo la presión de tener una figura delgada. A pesar de su 1.70 m de altura, su peso no rebasaba los 40 kilos y lamentablemente falleció. Una pérdida lastimosa para la música y para la historia de una joven cuyo sueño era ser una gran cantante. Y lo fue. Aunque la báscula la mató.

Este patrón ha persistido y existe, en verdad, en nuestros días pese a las advertencias de las autoridades sanitarias que se esfuerzan por advertir a los consumidores de adoptar hábitos alimenticios saludables, mostrando a través de campañas asociadas que las curvas y la voluptuosidad son otra forma de atractivo que, de hecho, representa con mayor fidelidad la realidad de las mujeres. Si sólo un porcentaje mínimo de la población femenina puede lucir una talla 36, ¿por qué imponer esta regla autolesiva a la mayoría?

Parecía imposible que una revista como Vogue pudiera dedicar su nº de junio de este año a las rotundas formas de bellísimas mujeres que lucen sus espectaculares caderas ante la sensibilidad del fotógrafo Steven Meisel, bajo el título de “Las curvas son bellas”.

En opinión de la editora, Franca Sozzani “(…) las curvas femeninas han vuelto en todo su esplendor. La exuberancia del cuerpo con líneas redondeadas es mucho más encantadora y sexy (…) El concepto de belleza es algo mucho más complejo, mucho más genuino que una cuestión de talla. Cada vez son más los lectores que nos piden un mundo real hecho con gente real que no esté obsesionada con la delgadez y que sea capaz de aceptarse de forma natural y respetar su cuerpo”.

Yo no tendría nada mejor que aportar a esta manifestación de sentido común y respeto hacia el propio cuerpo. El deseo de mejora y crecimiento personal no representa una incompatibilidad para asumir que cada uno es como es. La mujer debe liberarse de esta tremenda opresión que recibe mediante todos los canales de comunicación. La cuestión no está en los kilos sino en la presentación de uno mismo. Tan desagradable es una mujer gorda y desaliñada como una delgada descuidada y hundida en el abandono personal. Lo hermoso es la capacidad de cada quien para embellecerse y sacar mayor rendimiento de las cualidades físicas bajo el dominio de la inteligencia, claro está.

La perfección no tiene medidas, es una cuestión de armonía  y buen gusto.

Cierto es que para llegar a esto es necesario hacer uso de lo que denominamos “mesura”, cualidad que postula poner freno a los impulsos, implica actuar de forma racional haciendo frente a las situaciones que pudieran menoscabar nuestra salud y bienestar. Nada de atracos a la mesa, pasarse con el alcohol, adquirir hábitos nutritivos sanos y actuar como personas que saben autogobernarse frente a una caja de bombones, una bandeja de pasteles, una mariscada o una buena pringá.

Yo, como soy vegetariana, no tengo el problema de restricciones de la mayoría porque tengo la suerte de que lo que me gusta comer no engorda pero, en cualquier caso, tengo que hacer esfuerzos para incrementar dosis de nutrientes y aportar valores calóricos para compensar mi desequilibrio.

Ningún extremo es recomendable. Como siempre, actuar con raciocinio y buscando el término medio. Además, el cuerpo pasa factura de todos los excesos o defectos, según el caso, que inexorablemente se han de saldar.

Las imágenes de este artículo son un ejemplo de cómo la belleza no es sinónimo de delgadez. Las fotografías son maravillosas.

http://www.vogue.es/articulos/vogue-italia-dedica-su-portada-de-junio-a-las-curvas-femeninas/13318