Enlace truncado debido a su desfase

Belén del Campo | 6 de julio de 2011 a las 11:57

No sé a qué se refiere la gente cuando habla de glamour. Tengo la impresión de que su concepto difiere esencialmente del mío.

Para mí el glamour es un efecto del hechizo que provoca la fascinación, la cualidad de atraer, el misterio de evocar emociones que despiertan bienestar y la experiencia de una satisfacción estética  que nos envuelve, endiosando a quien la evoca. Glamour es belleza, inteligencia, sofisticación y simplicidad, abundancia, placer, ensoñación, deseo…

No sé, para mi alma de poeta muchas son las nociones e impresiones que me suscita este concepto y en mi opinión, la gente, en general, ha vaciado de contenido este maravilloso término desajustando su medida y restándole  gravedad.

Al parecer, hoy cualquiera puede tener glamour. Si esto es cierto, se me caen a los pies todos mis sueños de perfección y finura, todos mis deseos de proliferar mensajes de acercamiento a tan divina palabra. Y no me atribuyo ninguna capacidad gloriosa de estar en posesión de la única verdad pero es un hecho que dicho término pertenece sólo a quien puede transmitir esa extraordinaria excelencia que nos lleva a la contemplación y a la admiración de quien lo despierta en cada una de nuestras conciencias.

He presenciado con asombro el inmerecido vocablo para definir la boda de Kate Moss, idílica por el entorno de la localidad de Southrop con aires de campiña en Gloucestershire, realmente precioso.

Y el enlace en sí me pareció hermoso, incluso su vestido, de John Galiano, con pailletes y bordados así como su velo de encaje,  y las numerosas damas de honor vestidas por Stella McCartney. En mi opinión, no siendo la belleza que todo el mundo le atribuye, iba muy guapa y favorecida, digamos que iba fina en relación a sus estilismos extravagantes habituales.

Desde luego su imagen controvertida y perseguida por los escándalos se ha suavizado bastante con este enlace. De todos modos, su definición en sí no es de glamour. Ella sugiere un patrón de provocación, hostilidad y en general, falta de buen gusto.

Los contrastes de esa boda tan maravillosa en que drag queens actúan como azafatas para acompañar a los visitantes a los baños, por ejemplo, choca de frente con la elección de una hoja de ruta impecable de ceremonia, que fue religiosa, no lo olvidemos. Este hecho me parece irreverente. Fuera de contexto.

No sé a qué clase de ordinariez llamamos glamour. Para las personas normales, donde pueden encontrarse señoras y señores con gran estilo y crea-tendencias, que aportan estilismos verdaderamente maravillosos, nos resulta insultante que alguien pueda reconocer a esta modelo como soporte de estética, gracia y sensibilidad.

Luego, la historia del desmadre con el posterior striptease de la novia, según cuentan los diarios, levantando las sillas y quedando en ropa interior, me parece un insulto al buen gusto. Y es que las maneras, después de varias copas de más, se quedan en cueros y prevalece la verdadera interioridad, en este caso más desnuda que el cuerpo de la contrayente.

¡Qué manera más irracional de perder los papeles! Y a eso lo llaman glamour…

La modelo Kate Moss el día de su boda

Crecer en verano

Belén del Campo | 2 de julio de 2011 a las 16:10

El otro día me llamó por teléfono una antigua colega y amiga para contarme entusiasmada que me había visto en un programa de televisión autonómica en calidad de asesora de imagen. Hacía varios meses que no habíamos hablado así que ya se sabe, dos amigas que no se ven hace un tiempo y con historias que contar… Resultado, una hora y media dándole caña al móvil.

Me contaba muchas cosas acerca de su reciente boda, de cómo estaban los amigos comunes y del último trabajo que había realizado para una ONG de ayuda y cooperación a refugiados y extranjeros sin documentación.

Me sorprendió que hubiera pasado de un despacho de élite, pues es abogada en ejercicio, a un contrato de nueve meses en una organización sin ánimo de lucro donde muy a pesar de que la tuvieran en gran consideración y alta estima, no deja de ser un empleo de “segunda” para una persona que está profesionalmente en su mejor momento de carrera.

Me explicaba que este cambio le había brindado la satisfacción profesional más grande de toda su andadura como letrada, que aunque el salario era muy inferior a lo que solía ganar en otras firmas, los horarios eran bastante mejores, que la trataban como a una diosa y que experimentaba una alegría indescriptible cuando era capaz de cerrar con éxito un expediente.

Se me ocurría que la experiencia podría tener cabida en este post donde es mi propósito  dar unas pautas para aprovechar el tiempo en verano. Está claro que hay que disfrutar de unas vacaciones, quien se las pueda permitir, pero también hay que ponderar actuaciones para el crecimiento interior y para ayudar a los demás.

Los adolescentes,  en general, y otra mucha gente que por razones variadas, disponen de demasiado tiempo libre. Eso no es bueno para el alma. Se nos atrofian los sentidos de tanto ocio, es necesario combinar ese espacio junto a actividades que resulten de provecho también para nuestra formación y conciencia social.

Por un lado, estamos los padres que trabajamos toda la temporada y tenemos que acudir al auxilio de las abuelas, niñeras o campamentos para ubicar a nuestros hijos mientras cumplimos con nuestras responsabilidades.

Los hay que van a realizar el viaje que llevan planificando todo el año, los que dedican parte de su tiempo a actividades deportivas, los que sacan tiempo para la lectura, o el cine, o determinados hobbies que no pueden compatibilizar con las obligaciones propias del invierno. Y también los hay que trabajan, me refiero a los jóvenes, para sacar  un dinerillo con el que cubrir sus necesidades aliviando la carga a los padres y acometer así sus magníficos planes de ocio, lo cual es sencillamente admirable.

El descanso no significa no hacer nada. No implica que te levantes de la cama y te tires en plancha al sofá, te pases por la piedra echar una mano en casa y ocupes toda la mañana enganchado a la tele o al ordenador. Luego, que te den de comer y a descansar otra vez. Sobre las seis, después de dormir la siesta, te colocas el bañador y te vas a la playa y ya a las 9, de regreso, te duchas y acicalas, le pides dinero a tu madre para una copa y la cena con los amigos y no apareces hasta las cuatro de la madrugada.

Algunos dirán, qué planazo. A mí me parece penoso, pero lamentablemente esta es la imagen de muchos adolescentes en la actualidad.

Me gustaría reflexionar acerca de la responsabilidad que tenemos todos de asumir nuestras obligaciones, sean las que fueren, también durante la etapa del verano. Debe existir una motivación natural que lleve a direccionar esa laxitud y desgana hacia actividades productivas, aunque no requieran mucho esfuerzo, como la lectura, la visita a familiares, llamar a nuestras amistades más abandonadas, hacerse un horario, acudir a clases de guitarra, participar en talleres de escritura o de otras muchas disciplinas que suelen ofertarse desde los diferentes organismos y entidades públicas o privadas, participar en un voluntariado…

Ofrecerse para ayudar a ese amigo con una asignatura pendiente, participar en una campaña solidaria o realizar un viaje de ayuda humanitaria en otro país o en el barrio marginado de nuestra ciudad. Todo es posible.

Y muchos preguntarán, ¿por qué? Porque las estaciones de descanso están pensadas para interrumpir nuestras ocupaciones habituales pero no para existir como los animales, viviendo en el caos y sin aportar nada a quienes conviven con nosotros. Hay que divertirse, sí, pero también hay que invertir tiempo y esfuerzo en esas otras actividades que nos van a proporcionar una gran satisfacción personal, nos van a enriquecer y hacer crecer como personas.

Y no olvidemos la indumentaria. Vayamos sumando puntos a una ciudad que quiere mejorar sus patrones estéticos. Seamos cívicos en la playa, recogiendo nuestra basura y vistiendo dignamente cuando caminemos por las calles. Aquí también hay que mantener el tipo. Luzcamos nuestra verdadera belleza y no la carne que queda sin cubrir cuando no es oportuno. Las normas de urbanidad nos lo enseñan. Seamos elegantes y educados. Merece la pena.

“Reflexiones de una adolescente”

Belén del Campo | 21 de junio de 2011 a las 13:52

Este es el post que mi hija adolescente me ha pasado para que lo suba. Me he quedado de piedra. Tantos años y tantos mensajes no han caído al abismo sino a un cerebro que a estas alturas ya empieza a ser autónomo y a pensar….

Esta mañana me he levantado, me he mirado al espejo y me he dado cuenta que he engordado un kilo. ¡Un kilo! Un kilo que se me ha ido al pecho y a otras partes innombrables. Ahora no me podré poner esas camisetas que tanto me gustan y que suelen lograr escotes tan atractivos.  La magia del saber vestir no incluye vender tu carne como si fuera mercancía pero un poquito sexy también me gusta ir, depende en dónde y con quién.

No hace falta ir dejando al alcance de los demás esa parte que no tapa la mitad de tu barriga, esa parte que no esconde la mitad de tu pecho o esa parte de ti que brindas, en general, a los demás para que te admiren.  Para estar guapa, para hacer que los demás se giren en medio de la calle para verte de nuevo, no es necesario reducir los metros de tela. La elegancia atrae por si misma sin añadidos. La elegancia es belleza, armonía, saber estar; caminar, mover las manos, sonreír,  conversar… actuar, en fin, conforme a unos patrones de discreción y naturalidad que hacen que no se nos distinga por nada en concreto pero que nuestra imagen cautive y encante.

La verdad es que cuando hablo de estas cosas con mis amigas se me quedan mirando con cara de póker. ¿Por qué todo el mundo quiere enseñarlo todo? Tal vez sea yo una remilgada pero me parece que las adolescentes merecemos también que se nos respete aun cuando nuestra indumentaria sea diferente, menos elaborada y muy informal. Nos gusta caminar cómodas, disfrutar de los paseos, sentarnos en los bordillos a comer chuches, subirnos a la moto…  Para ello necesitamos disponer de tejidos flexibles y de ropa que se adapte a nuestra forma de actuar, pero siempre manteniendo los límites de la dignidad y el buen gusto.

Será porque mis padres me lo han metido intravenoso desde que he nacido, o porque en mi ambiente las niñas van siempre muy monas, tienen mucho estilo y les gusta ir presentables. Ahora con la graduación todas nos hemos vestido, cada quien con su arte particular, pero nos hemos hecho un poco más maduras, subiditas a esos tacones que duelen tanto (¿cómo puede mi madre aguantar tantas horas?).

Tengo diecisiete años y me gusta ir a la moda, consumir los outfits que las temporadas nos presentan y cambiar, innovar, combinar nuevas formas de presentar la ropa, los complementos, el pelo… Pero yo quiero ser yo misma y que la gente sepa cuál es mi nombre y que no se queden con mis atributos delanteros ahora más prominentes por la cosecha de ese kilillo.

La adolescencia no tiene nada que ver con el mal gusto o la falta de higiene


La Cuenta Atrás

Belén del Campo | 29 de mayo de 2011 a las 18:01

El día 1 de junio, miércoles, a las 11.30 de la mañana tendrá lugar en el Auditorio del Museo Carmen Thyssen  la presentación oficial del Desfile de la Alta Costura Malagueña en beneficio de la Fundación Malagueña de Asistencia a Enfermos de Cáncer. Dicho evento se celebrará en el maravilloso entorno del Castillo de Gibralfaro de Málaga el día 17 de junio de 2011 a las 9 de la noche.

Quedan, pues, veinte días aproximadamente para el espectáculo que estamos organizando para esta Fundación al objeto de recaudar fondos para su labor solidaria en el Décimo Aniversario de su constitución.

Este ha sido un evento muy querido desde que se gestó en sus inicios hasta ahora que, afortunadamente, va a presentarse en sociedad. Y es muy querido, insisto, por la ilusión y el cariño que hemos puesto todos los que estamos trabajando para que sea un éxito. Hemos logrado aglutinar un equipo de trabajo infatigable que nos ha llevado a pasar horas muertas sin luz y muriéndonos de frío por la noche en el Castillo para tomar medidas, comprobar luces y gestionar el patio de butaca además del resto de espacios que vamos a utilizar ese día.

Dos mil velas iluminarán desde el suelo el camino que han de recorrer los asistentes entre los diferentes ambientes que darán amparo al espectáculo: Copa de bienvenida en el Mirador, Desfile de la Alta Costura en el Patio de Armas y finalmente, Cena-Cóctel en el Pozo de Airón.

Pero, ¿quiénes son los protagonistas de este maravilloso espectáculo?

Los artistas que generosamente han prestado su talento y recursos para engalanar una noche de glamour y buen gusto son los cuatro diseñadores de Alta Costura malagueños, Jorge Menacho, Jesús Segado, Francisco Valencia y Rafael Urquízar, el diseñador de Tocados y Pamelas Antonio Gracia y los ganadores del Certamen Málaga Crea de 2011, Laura Calvente, Airam Fernández y Adriana Poggio. Todos ellos unidos para auxiliar a la FMAEC en sus tareas de ayuda a enfermos de cáncer y a sus familiares.

Desde la Organización, Gonzalo Casares-Palma, Director Artístico y yo, hemos preparado, junto a la Secretaría Técnica del Desfile desde la FMAEC, uno de los acontecimientos de moda más relevantes de los últimos años para una ciudad como la nuestra, inmersa en la plenitud de su promoción internacional. Málaga está de moda pero también, es moda.

Málaga alberga la mayor concentración de diseñadores de Alta Costura de toda España y aún muchos malagueños salen hacia otras provincias a comprar cuando han de asistir a algún evento o ceremonia que requiera de una etiqueta o cualquier otra formalidad del vestido. Los malagueños no sabemos lo que tenemos y parece siempre que lo de fuera es mejor que lo nuestro.

Este tirón de orejas lo he de dar a todos ellos pues debemos prodigar nuestro talento y nuestro ingenio comprando en nuestras tiendas y a nuestros diseñadores.

Hay un elenco tan variado de ellos que cualquier mujer puede encontrar su estilo aquí, si no en uno, en otro. Los atelieres de los diseñadores son bellísimos, preparados para recibir a una clientela que busque la excelencia y el estilo conforme a su personalidad. Cada uno de ellos es genial en su aportación al diseño concebido para la clienta y no tenemos que envidiar nada a ninguna otra ciudad. Lo nuestro es verdaderamente maravilloso.

En el curso de este año y medio que hemos dedicado a la organización y puesta en escena de este evento, hemos comprobado, de hecho, la calidad de los diseños y el buen gusto que cada uno de ellos defiende creando verdadera Alta Costura, encaje por encaje, todo artesanalmente, sobre el lecho de experiencia que han curtido sus manos, capaces de prodigiosos planteamientos.

Quiero agradecer también a todas las empresas que desinteresadamente nos han regalado productos o servicios de gran valor para rifar en el curso de la cena o bien, para hacer posible el desfile proporcionándonos estructura, medios de comunicación, modelos, seguridad, belleza, limpieza y tantas otras aportaciones.

Los interesados en reservar las entradas pueden hacerlo a través de mi página web comunicando conmigo, mi tlf., o bien en la página de la FMAEC o en su teléfono. El aforo será limitado así que los afortunados que adquieran las primeras entradas tendrán mejor ubicación para contemplar el desfile.

Habrá una copa de clausura amenizada por una actuación musical exquisita además de la rifa con excelentes regalos, que he mencionado anteriormente y una subasta de obras de arte.

Ya queda muy poquito. No os lo perdáis. Será memorable y digno de un proyecto solidario como este.

Maravilloso dibujo del pintor malagueño Andrés Mérida

El largo y pedregoso camino de ser princesa…

Belén del Campo | 21 de mayo de 2011 a las 20:58

En la última década hemos presenciado una actitud de apertura de las nuevas realezas que han mirado directamente al pueblo mortal para elegir de entre todas las mujeres las futuras sucesoras de nuestros regímenes monárquicos. Es el caso de Máxima de Zorriegueta, Mary Donaldson, Mette Marit, Leticia Ortíz y la recién casada Kate Middleton con el Príncipe Guillermo de Inglaterra.

Bellísima Mary Donaldson

En mi opinión, la elección de estos monarcas para con sus esposas ha sido acertada en todos los casos. Entiendo que los príncipes deben emparentar con su misma sangre pero no renunciar a casarse por amor. Si en la cantera de princesas donde podían elegir a su futura esposa no han encontrado a la persona idónea, antes que príncipes son hombres y todo hombre debe contraer matrimonio por amor. Por consiguiente, si es necesario habrán de reformarse las leyes que regulan la sucesión.

Los elementos comunes a estas princesas hacen referencia, en líneas generales, no sólo a su origen plebeyo sino también a su brillante formación universitaria la cual les ha posicionado en ambientes intelectuales frecuentados por los monarcas actuales que conservan, además de su entorno palatino, amistades procedentes de círculos sociales y culturales muy variados.

Esta actitud inobservante respecto de la tradición y de las leyes que han proporcionado durante siglos el marco jurídico donde deben producirse los compromisos reales ha hecho posible que la realeza se inmiscuya en otros entornos que no se circunscriben sólo a la aristocracia y a la nobleza.

Singularmente, el caso de Mette Marit de Noruega merece un tratamiento distinto por diferir de sus homólogas  en otros países europeos respecto de su evolución como futura consorte.

Sus padres, él periodista y ella, empleada de banca, conforman un núcleo de clase media sin pretensiones que hubiera sido mejor aceptado de no ser por su abandono de los estudios universitarios, por haberse convertido en madre soltera y haber sido pareja de un convicto ex traficante de cocaína además de haber participado en un programa televisivo en busca de novio.

Imagen refinada de Mette Marit

La decisión de unirse en matrimonio generó una enorme polémica pues la aspirante a princesa fue considerada impropia para un príncipe e incluso la policía noruega veía en ella una amenaza para la seguridad del Estado.

Estos hechos llevaron a Mette Marit a enfrentarse ante las cámaras de televisión del país y reconocer públicamente haber tenido un pasado “inconveniente”.

No obstante y tras su enlace matrimonial en la Catedral de Oslo el día 25 de agosto de 2001, Mette Marit recibe el título de Su Alteza Real, Princesa Heredera.

Este compromiso ha tenido un balance muy positivo para ella pues ha asumido perfectamente su rol como princesa consorte, retomando los estudios universitarios y acompañando a su esposo a eventos oficiales, participando en organizaciones de beneficencia y colaborando con instituciones orientadas a la ayuda al Tercer Mundo y a otros colectivos de enfermos.

La evolución de su imagen, por otro lado, ha sido espectacular. Desde ese aspecto grunge de falta de aseo y cuidado personal ha pasado a llevar con dignidad vestidos de ceremonia y gala, tiaras y otras joyas con el garbo apropiado para su cargo.

Ha sacado enorme rendimiento de su figura. Obviamente, es manifiesta la formación que ha recibido en protocolo institucional pero también el hecho de haber adquirido hábitos de conducta social impecable y ademanes femeninos considerados exquisitos.

Se le nota mucho su origen y forma de vida pasados pero ha sabido adquirir la imagen de princesa por fuera, y espero que también, por dentro.

La princesa australiana Mary Donaldon de Dinamarca o la princesa argentina Máxima Zorriegueta de Holanda no han experimentado tanto cambio desde sus compromisos pues antes de ser princesas eran ya mujeres elegantes, formadas, naturales y con conocimientos suficientes para saber estar en todos los ambientes.

La divertida Máxima es una mujer con los pies en la tierra, es desenfadada y divertida y tiene una sonrisa envolvente. Los holandeses la adoran. Y en relación a la princesa Mary Donaldson puede presumir de un brillantísimo currículo  que combina además con una figura espectacular.

Inteligencia y belleza

En ninguno de estos casos la imagen de una y otra ha variado respecto de sus vidas de soltera; han conservado el estilo y el encanto personal adaptándolo a su rol como consorte a la perfección. Son mujeres finas, guapas, educadas e inteligentes y tienen un encanto especial que saben lucir con total naturalidad.

Todas ellas, junto a Letizia, la Princesa de Asturias y Kate Middleton, Duquesa de Cambridge, representan el icono de la mujer actual, que trabaja y concilia sus obligaciones profesionales con ser madres cumpliendo sin carencias su papel de futuras reinas.

La verdadera elegancia es aquella que te proporciona las habilidades necesarias para saber estar en todos los ambientes con dignidad y discreción.

 

Plan B

Belén del Campo | 1 de mayo de 2011 a las 20:37

Nosotras, las mujeres, somos la joya de la creación. Por muchas razones, pero entre ellas, por tener la capacidad de poder conciliar actividades, obligaciones, desempeños… y ejecutarlos simultáneamente hasta el fin y sin desfallecer.

Si examinas tu vida cotidiana sabrás que es cierto. Al decirlo, mucha gente se me queda mirando como si fuera una presuntuosa, o una feminista radical. Y no son más que prejuicios.

Nadie puede hacer abstracción al hecho de que las mujeres disponemos de facultades y talentos maravillosos que ponemos en práctica cada día sin ruido y de forma inadvertida. Como género, no me siento superior ni inferior. Simplemente diferente, singular y única. Cada mujer lo es como también cada hombre.

Siempre perfecta

Esta mañana llevabas un vestido de seda en colores primaverales con blazer marina, medias y sandalias descubiertas sólo por el tacón; maquillaje suave, uñas esmaltadas en nude, pelo recogido y ataché en mano. Un aspecto impecable para una reunión de trabajo a las 11 de mañana.

Tus piernas cruzadas con discreción y la espalda bien recta descansando sobre el asiento del lounge donde estabais reunidos han emitido exactamente la imagen serena y perfecta de una mujer que sabe estar en cada lugar, que manifiesta sus conocimientos y puntos de vista independientes, aunque todos saben que tienes hijos y que eres una auténtica madraza.

Son ya pasadas las tres de la tarde cuando el pánico comienza a hacerte presa. Durante el encuentro has sentido calor y, al descubrir tu precioso vestido, las miradas de los presentes han confirmado la perfecta elección que hiciste al decidirte por él esta mañana. Has podido lucir un maravilloso brazalete y unos brazos aún pálidos pero en proceso de tonificación ya que todas las noches, en la cocina, realizas esos ejercicios de musculación con ocho kilos en cada mano. Muerta antes que sencilla.

No obstante, la cita con el médico para la revisión del niño es a las 6.15 de la tarde y aún sigues en la negociación, con hambre, dolor de cabeza y una angustia que va in crescendo. “En primer lugar, tengo que llegar a casa, comer y beber algo porque estoy deshidratada, asearme… y además, no puedo llegar a la consulta con esta pinta”.

Se trata de una reunión en la que te estás jugando tu futuro profesional y no puedes manifestar tensión, inseguridad ni impaciencia pero tienes que ir cerrando los asuntos para salir de allí a la mayor brevedad.

Un esfuerzo más, en un último intento por concluir, pluma en mano y ya sintetizando las cuestiones esenciales. Todo ello ha tardado un par de horas más. Ya son las cinco y tienes aún que llegar a casa. Los nervios te han hecho sudar y te sientes incómoda. Tienes la impresión  que tus colegas han percibido tu sudoración y la inquietud aún es más intensa. ¡¡¡Necesito salir corriendo ya!!!

Por suerte, ha llegado el momento, la despedida, agendas la próxima fecha y sales corriendo desvaporidamente en dirección al parking en busca del coche.

No te estreses, vísteme despacio que tengo prisa… te vas diciendo para auto convencerte de que la alarma y el nerviosismo pueden llegar a producir situaciones desesperadas que manifiestan una personalidad insegura y vulnerable.

Sólo la idea de quitarte las medias te espanta así que piensas dejarlas y cambiar de vestido y de zapatos. De repente, te ves envuelta en un caos de tráfico: viernes, cinco de la tarde, gente que llega y sale de la ciudad… Aprovechas para pensar. Siempre es bueno tener un plan B, o C, o D,.. o todos los que sean precisos para evitar la precipitación.

Me pondré esa camisola azul con los salones rojos –estás valorando-, lo cual supone bajarte de las plataformas y poder caminar más rápido, un chal rojo de batista con lunares al cuello, las mismas perlas, los mismos anillos y una rebeca de hilo ceñida. Buen resultado. Un poco de aseo, dientes, retoking de maquillaje y cabello y otra vez a la calle. Ah, y el perfume. Detalle fundamental. Bonus odour.

Eurodiputada conciliando trabajo y familia

Tienes que estar en el colegio a las 6.00 y dispones de un cuarto de hora para llegar al médico. La verdad es que siempre que vas al neurólogo, la espera se eterniza con tantos pacientes. Eso te reconforta porque odias llegar tarde. De todas formas, siempre puedes llamar a la enfermera y rogar que te disculpe por una demora de diez minutos.

Has parado en un super para llevarle al niño la merienda. Como la derrame encima del vestido, lo matas. La verdad es que el pobre no tiene ganas de ir al médico pero son diez minutos hasta la consulta y vais conversando en el coche. Te gusta que te cuente esas anécdotas; te quedas mirándole embelesada con esa carita de cielo y se te cae la baba.

Mientras sigue relatando las experiencias del día tratas de ubicarte por esas calles que desconoces a pesar de que has ido ya bastantes veces.  Ah, esto sí que es común, en general a las mujeres: la ausencia total de orientación.

Afortunadamente, no te has perdido y has encontrado plaza para aparcar en la puerta del edificio. Llevas tu carpeta de documentos por si el niño se dilata en la consulta y así puedes aprovechar para hacer unas llamadas y anotar los compromisos de mañana.

Nada más entrar en la sala de espera te das cuenta de que no hay nadie y que por consiguiente, tu hijo es el único paciente. Y no habéis llegado tarde. Qué extraño.

La entrevista con el médico ha transcurrido de forma muy breve. La medicación correcta y el progreso previsto, en curso. Gracias a Dios, todo bien.

Estas tan cansada que no sabes cómo llegarás hasta las 11.30, que es la hora en que sueles terminar de recoger la cena, preparar los uniformes del día siguiente, las mochilas, los zapatos, ordenar el baño, poner una lavadora y abrir las camas.

Supuestamente a partir de esta hora es cuando te sientas a disfrutar de unos minutos de tranquilidad junto a tu esposo, enganchado al twitter y viendo siete canales a la vez. No es que no te quiera, es que es su forma de desconectar también del cautiverio de la semana, con tanto viaje, reuniones y problemas.

A los cinco minutos estas absolutamente tiesa, desconectada del mundo y disfrutando del único espacio de paz que has tenido en todo el día. Hasta que te da un toquecito y te lleva literalmente a la cama. Hasta el día siguiente.

Si esto no es ser heroína, que venga superman a replicar. Todas las mujeres, si además somos madres de familia, nos merecemos un día al año, al menos, de reconocimiento y gratitud.

 Y no es consumismo. El poema de mi hijo pequeño esta mañana fue el regalo más caro que me han hecho, pero su precio no es económico.

Lo del plan B está chupao. Coser y cantar. Cosa de cada día.

“Málaga Crea” moda

Belén del Campo | 13 de abril de 2011 a las 18:45

Málaga Crea 2011

Málaga Crea 2011

Málaga Crea Logo

Este fin de semana he tenido el honor de participar en calidad de miembro del jurado del desfile de diseñadores noveles de moda del Certamen “Málaga Crea” de 2011 que tuvo lugar en el Centro Comercial Plaza Mayor durante la tarde noche del viernes y del sábado 8 y 9 de abril respectivamente.

Está previsto que el ganador de este galardón sea invitado a mostrar sus creaciones en el posterior Desfile de la Alta Costura Malagueña en beneficio de la Fundación Malagueña de Asistencia a Enfermos de Cáncer (FMAEC) que se celebrará en el Castillo de Gibralfaro el día 24 de junio de este año con la participación de los prestigiosos diseñadores de Alta Costura: Jorge Menacho, Francisco Valencia, Jesús Segado y Rafael Urquízar.

Los miembros del jurado, mi colega y amigo, el diseñador Jorge Menacho y Gonzalo Casares-Palma, también compañero y amigo, Director Artístico, tuvimos la enorme responsabilidad de seleccionar la obra más completa pues la mayoría de las creaciones derrochaban ingenio y voluntad de discurrir la imaginación para representar imágenes bellas y elaboradas acerca de lo que cada quien entiende por diseño, por talante innovador, por secuencias de estilo y creación, al fin.

Adriana Poggio

Adriana Poggio

Como en todo, hubo luces y sombras. Algunos trabajos nos parecieron bochornosos pero en general, la creatividad y el ingenio eclipsaron esos brotes de mal gusto que, por otro lado, parece imposible evitar entre un elenco tan variado de participantes, cuyo número casi rozaba la cifra de 50.

La ejecución de los trabajos fue la herramienta que nos capacitó para desarrollar la compleja tarea de elegir al ganador pues el denominador común latía precisamente en esta carencia de los jóvenes artistas para llevar a la realidad sus bocetos: bajos cosidos a máquina, nesgas torcidas, pinzas irregulares, tejidos muy estridentes o de baja calidad, cortes desproporcionados, etc.

La puesta en escena de las tendencias de los 80, las colecciones realizadas en gasas y arpillera cortadas al bies y la apuesta por la innovación de la moda masculina con una línea de bañadores con mallas metálicas… resultaron menoscabadas por una confección deficiente que ensombreció el impacto de los bellos diseños.

Estas carencias nos causaban un gran pesar pues las piezas tenían gran valor de talento y creatividad pero teníamos el desempeño de premiar los trabajos desde una perspectiva integral y sólo aquéllos con mayor perfección.

Y así fue finalmente. Las colecciones premiadas defendían una pluralidad de aspectos desde la escenografía y la música, la confección y el patronaje, los tejidos utilizados y la elección de los colores, la temática y las modelos escogidas para lucir sus diseños… Todos estos elementos habían de ser considerados antes de emitir un voto.

A nuestro juicio, la adjudicación de los premios fue muy justa y tras finalizar el certamen los comentarios confirmaron nuestra decisión.

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El trabajo de la diseñadora malagueña Laura Calvente, “Curvas de mujer” fue cautivador desde el minuto uno, para empezar, con sus maravillosos tocados. No sólo sorprendió a los miembros del jurado sino también al público que asistía al espectáculo, henchido de fantasía y misterio.

Una colección de corsetería creada para vestir como una prenda de exterior, ejecutada con unos cortes perfectos y realizada con lazos metidos en corchetes metálicos, tules ribeteados, mangas francesas y escotes maxi drapeados; volantes, gasas, ligueros, pasa-cintas, plisados, bombachos, corpiños… en tonos nude que se mimetizaban con la piel pálida de una mujer que no reserva para su intimidad lo mejor que tiene.

En segundo lugar, el trabajo de Airam Fernández, denominado “Caos”, impresionó brutalmente a los asistentes por la fuerza de sus diseños evocando a la película “Gladiator” que presentaba legiones romanas de mujeres, de vocación guerrera, ataviadas con túnicas y corpiños de cuero, capas con bordados en oro y portando diseños de joyería real del imperio al tiempo que vomitaban  una visualización polivalente de elementos de tierra, color y fuerza. Prendas realizadas en napa con tejidos vaporosos en combinación con tachuelas y flecos. Sin palabras.

En último lugar, fue galardonada la colección de una sensibilísima creadora, Adriana Poggio con “Simbiosis”, que proyectó su más genuina feminidad en unos vestidos de alta costura con elegantísimos largos, colores suaves, hechuras muy femeninas que rezumaban finura, delicadeza y cierta fragilidad. Sencillamente maravilloso.

Quiero felicitar y agradecer al Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga por fomentar certámenes de moda como este que contribuyen a consolidar la aptitud y formación de los jóvenes diseñadores que anhelan hacerse un hueco en este ámbito para lograr el relevo generacional de los grandes talentos de nuestra tierra.

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¿Tienes ya tu “wish list” de primavera?

Belén del Campo | 4 de abril de 2011 a las 19:07

De nuevo afrontamos otro anglicismo impertinente relacionado con las tendencias. Soy una apasionada de la Lengua Inglesa pero el castellano no necesita importar tantas veces tantos conceptos cuando dispone de mecanismos suficientes para expresar lo mismo.

Con esta recurrente irrupción de vocablos ingleses casi no me da tiempo de estar al día y evitar que mi vocabulario quede obsoleto o lamentablemente palidecer en algún medio de comunicación si desconozco alguna información esencial que me deje al descubierto. ¡Qué sonrojo!

“A wish list” no es más que un sintagma que he oído mucho últimamente en los foros de moda más “in”. Se trata de hacer una lista que contenga lo que te gustaría tener en tu armario, las películas que querrías ver, los viajes que desearías realizar, los libros que te encantaría leer… algo así como una programación para esta estación respecto de la moda y la cultura.

Para mí, todo lo que tiene que ver con estructuras y organización, atrae poderosamente mi atención pues, fiel a mi naturaleza, necesito controlar y gobernar todas las actividades y facetas para lograr el ansiado equilibrio. Los contratiempos me sientan muy mal. ¡Soy muy ortopédica!

Pues bien, voy a tratar de reflexionar sobre todos aquellos deseos que me gustaría hacer realidad en esta primavera.

Para empezar, no prescindiría de un tratamiento de belleza, que por cierto, ya he iniciado. Durante seis sesiones me he puesto en manos de mi esteticista (Centro de Belleza “Esencia” en Pinos de El Limonar) para despigmentar esos horribles círculos rosáceos que cubren mis ojos, además de hidratar y preparar mi piel para una estación de gran  agresividad y erosión.

La verdad es que ya he empezado a notar los efectos. La piel recupera la elasticidad y el brillo, perfecciona la luz del rostro y rellena las pequeñas arrugas de expresión que han empezado a quebrar la lozanía de años anteriores.

En segundo lugar, estoy loca por comprarme un  caftán de seda, pero no demasiado largo tipo túnica, para lucirlo como cocktail con algún ornamento especial y también para ocasionales reuniones de trabajo que así lo permitan. Y quiero también una chaqueta de corte Chanel desflecada que me vuelve loca, en tonos azules y grises o bien en color camel y crema.

Respecto de los espectáculos, me gustaría asistir a la retransmisión en directo de una ópera de Verdi en el Metropolitan de Nueva York que hace posible Yelmo en alta definición. Esto sí que complacería mis sueños de una noche de primavera… ¡¡La pena será que no podré ir de largo, claro!!

Este portátil está dentro de la Wish List de Paula Echevarría

Este portátil está dentro de la Wish List de Paula Echevarría

Y quizá, para las vacaciones, sería maravilloso ir de ruta por Castilla para visitar Toledo, Ávila, Segovia, Valladolid, Soria y Zamora, por ejemplo, caminar por sus estrechas calles empinadas y sus avenidas arropadas por murallas de piedra y fortalezas románicas pero sin las inclemencias del invierno; disfrutar de sus caldos y gastronomía, de sus gentes y sus ríos…

Pues, todas las celebrities y personajes relacionados con la moda y el arte ya tienen publicadas en sus respectivos blogs sus “wish lists”. Yo ya os he contado la mía. A ver, ¿quién se atreve a describirme la suya?

¡¡¡Es “trendencioso”!!!

Belén del Campo | 23 de marzo de 2011 a las 17:59

A petición de mis amigas y clientas, quiero dedicar este post a las tendencias para esta nueva temporada de primavera y verano de 2011.

La palabra en sí ya abruma y hasta resulta molesta pues inunda todos artículos y todos los post que nos hablan de moda. Si no sabes lo que es “trendy”, eres una inculta.

Supuestamente una ya viene indagando desde hace muchos meses en las pasarelas internacionales, blogs de moda, revistas y firmas cuáles son las líneas maestras que van a trazar los estilismos ahora que afrontamos nuevamente una etapa de calidez, florecimiento y esplendor en que será posible sorprender con las nuevas propuestas. Me preguntan, “(…) pero, ¿qué se lleva?”.

Largo setentero

Largo setentero

Lo cierto es que no sé cómo explicarles que este año se lleva todo. Sufrimos, y lo significo, padecemos de exceso de tendencia; he perdido la cuenta de cuántos estilos pueden llegar a definirse pues con la combinación de los patrones podemos multiplicar los efectos y lograr lo imposible, por ejemplo, un look bohemio sport de lujo.

Pero, ¿qué es eso? Pues sencillamente supone llevar unos jeans de marca con una blusa amplia de mangas larguísimas y estampado rosado muy pálido, a ser posible con un toque lencero, un collar de inspiración étnica, el pelo muy largo y un poco despeinado, unas gafas maxi y un sombrero de paja. ¿Esperpéntico?

Pues no. La verdad es que hay gente que lo puede llevar con mucho estilo pero admitamos que es bien arriesgado y que no favorece a todo el mundo.

Se me ocurre que lo mejor, ante esta ingente pluralidad de estilismos, es adoptar los formatos que se adapten con garantía a nuestra figura, eligiendo de aquí y de allá pero conservando nuestra propia identidad.

Es curioso caminar por las calles y contemplar a las adolescentes. Admito que las hay muy peculiares y estilosas. Puedes encontrar una diversidad monumental en un solo grupo de chicas y esto viene a confirmar lo que acabo de explicar: que cada una conserva su propia esencia al tratar de combinar las prendas que compran. Eso es bueno.

En consecuencia, si quieres saber algunas nociones básicas de los estilismos que puedes vestir en esta temporada, te aconsejo que leas este post.

Denim con estampado floral

Denim con estampado floral

Para empezar, me centraré en los colores. La apuesta es saber combinarlos todos juntos sin que chirríe. Por ejemplo, un minivestido azul con verde y rosa, bien cargados de tinta. Los tonos fucsia y neón están presentes también en muchas colecciones tanto de día como para noche como los vestiditos de piel en color amarillo o rojo. Los tonos pastel y nude son un must para tu fondo de armario de temporada. Otro color estrella es el color azafrán, que también se vio este invierno en muchas firmas.

Todo es color. Es como tomar la fuente de color del Word y desplazar el ratón por todas las tonalidades. Todo es moda.

En cuanto a las texturas, el flower power u omnipresencia del estampado floral, sigue inspirando toda suerte de prendas, desde bolsos, minifaldas, shorts, blusones, etc. Una muestra de este look lo encuentras en las camisas “Liberty”.

De entre los diferentes grabados, el print animal (leopardo, cebra…) definen igualmente un estilo racial o étnico que puedes encontrar, por ejemplo, en la firma Marccain Stores, en Marbella.

Collares étnicos y plisados

Collares étnicos y plisados

Asimismo, el estampado de lunares imprime también estilo en bolsos, ropa interior… Recordemos a Lady Diana con ese vestido clásico blanco de lunares negros y esa pamela a juego con los zapatos que sólo ella o Julia Roberts han sabido lucir de ese modo tan espectacular. Los zapatos de Giuseppe Zanotti de lunares son sensacionales.

Si hablamos de formas, te recomendaré los vestidos de seda drapeada. Favorecen muchísimo a un espectro amplio de siluetas así como los cortes plisados, ceñidos al cuello y final evasé. Ultrafemenino.

De Oriente hemos importado los hilos dorados sobre sedas negras y estampados exóticos, con calados muy barrocos que muestran a una mujer verdaderamente femenina. Si quieres romper el encanto, prueba a llevarlos con una chaqueta rockera de piel. Parecen mezclas imposibles pero según a quién, resultan de lo más cool.

Personalmente no soy nada fan del aspecto “grunge”, ese que muestra un estilismo un poco abandonado o desaliñado, pero aunque parezca mentira, también es tendencia.

Desde luego, no podemos olvidar el estilo marino, que viene este año roto por el color camel y el color rojo. También nos parecía imposible pero ya ves, al final te lo pones y queda genial.

Un look invencible: largos setenteros, túnicas al estilo griego, caftanes con mangas super largas y hasta el suelo. Son las llamadas prendas oversize en una multitud de formas: con algodones troquelados en blanco de estilo ibicenco, blusones estampados tipo Caribe o bien, en el otro lado de la carta de estilos, el look safari, con chalecos de cazador y pantalones cargo en marrón y beis arena.

Finalmente te recomiendo tener una prenda denim. Un mini short vaquero, para quien lo pueda aguantar, una faldita, blusón o vestido.

Marino con camel

Marino con camel

Ahí queda eso. No será por falta de información.

Do it yourself!

Belén del Campo | 10 de marzo de 2011 a las 20:51

Cromoterapia piel

Ejercicio físico

La lluvia porosa y recurrente me ha despertado esta mañana rociando su viento jadeante sobre los toldos de mi terraza. Compruebo la fecha. Es 10 de marzo. Pero, si la primavera ya se había anticipado… ¿por qué este retroceso al frío y al mal tiempo?

Pues, claramente, a pesar de esos atisbos de clima cálido de las pasadas semanas, aún no se ha producido la transición entre el invierno y esta estación romántica y plena de verdor.

No obstante, teniendo en cuenta su inminencia, deberíamos plantearnos cómo afrontar un largo período hasta octubre en el que habremos de descubrir nuestro cuerpo, envuelto hasta ahora al calor de los tejidos de invierno y privado de la luz.

Si hacemos un breve repaso por nuestro cuerpo nos daremos cuenta que necesitamos un arreglo de chapa y pintura para lucir dignamente nuestra imagen. Las nuevas tendencias se visten de tonos muy coloristas y lumínicos, tonos “energy”, con rayas, lunares y estampados florales muy llamativos, con un aire retro que anhela recuperar décadas de esplendor que caracterizaron a generaciones anteriores.

Ello no implica que acudamos a una clínica estética para que nos reparen los atascos e imperfecciones múltiples que se han ido generando en nuestra piel, nuestro cabello o que nos enseñen a modificar nuestros erróneos hábitos gastronómicos y excesos. Esto vale para quien se lo pueda permitir.

Pero para una inmensa mayoría, no es posible gastar tanto dinero. Recomiendo, por ello, eso sí, consumir los productos de belleza y aplicar técnicas de mejoramiento facial y corporal que a continuación se indican y que pueden realizarse en casa: hazlo tú misma. Basta tener constancia e interés verdadero.

Comencemos por los pies. Yo, por ejemplo, no tengo costumbre de pintarme las uñas de los pies durante el invierno pues paso el verano luciéndolas siempre esmaltadas y sin temporadas de descanso. Me parece que llevar medias y zapatos cerrados durante el invierno puede ser una oportunidad para suspender ese permanente atosigamiento al que sometemos nuestras uñas.

Masaje facialHacerse una buena pedicura, cortando y limando las uñas, hidratar la piel circundante, hacernos unos masajes estimulantes y bañarlos en crema reparadora es un lujo al alcance de cualquiera.

Podemos optar por un esmaltado de larga duración, por ejemplo. Aparte del bienestar que supone pisar firme y seguro, la imagen de unos pies cuidados exhibe pulcritud, elegancia y corrección.

Hablemos de las piernas. Existe un producto de Inneóv llamado “preparador de piernas” con acción drenante y potenciadora del bronceado gracias a su extracto de pepita de uva y vitamina C. Se trata de unas cápsulas que favorecen la eliminación de líquidos y evita su acumulación.

La verdad es que este tipo de productos auxilia el proceso de mejora que debe suceder siempre al ejercicio físico. Caminar, montar en bici, hacer pilates o gimnasia. Pocas metas y viables.

Respecto del ejercicio existen también en el mercado prendas que crean resistencia al movimiento y hacen trabajar los músculos con mayor intensidad, aumentando la capacidad pulmonar y ayudando a mejorar la postura. Es el caso de la innovadora suela de Zigsonic, de Reebok, que genera un impulso hacia adelante reduciendo en un 20% el desgaste natural de los músculos de las piernas.

Corre tan deprisa como Eva Mendes, imagen de la marca, para conseguir mayor firmeza.

Sigamos ascendiendo hacia las manos cuyo desgaste es demoledor.  Necesitamos pocos utensilios para lograr un resultado magnífico y mejorar su aspecto. El palito de naranjo, por ejemplo, se utiliza para retirar las pieles de las uñas y limpiar la suciedad.

Se trata de cortar y limar las uñas para alinearlas y darles forma. Las mejores limas son las de cartón. Normalmente tienen un lado para limar y otro para sacar brillo. Este simple tratamiento obtiene espléndidos efectos.

Si tus uñas son de las que se rompen continuamente, aplícate un endurecedor y busca un tratamiento hidratante. Por ejemplo, en mi opinión la vaselina repara, hidrata y aporta un aspecto suave y aseado a cualquier tipo de manos, por ultrajadas que estén. Igualmente es recomendable el aceite para las cutículas. Finalmente, maquíllate las uñas utilizando los colores que te gusten y que hablen bien de ti.

Ahora no se llevan las uñas muy largas. La tendencia es la uña más bien recortada, en color rojo vino para una cena o en tonos porcelana para un almuerzo de trabajo. Siempre es una apuesta por la elegancia y la discreción.

Otra pieza importante de nuestra imagen es el estado de nuestra piel. Basta con hidratarla y tonificarla con esencias naturales: aceite de almendras dulces, esencia de mandarina para pieles resecas, esencia de eucalipto, sándalo, etc. A través de sesiones de cromoterapia se pueden tratar algunos problemas: la luz violeta se aplica para purificar, la luz azul para calmar, la luz verde para la cuperosis (mejillas rosadas por la dilatación de los capilares) y la luz roja para el envejecimiento. Hay sesiones por 30 euros. Consúltalo con tu almohada.

Labios hidratadosEn este mismo sentido, los labios son una de las partes más comunicativas de nuestro rostro. Su lenguaje es asombrosamente expansivo. No debemos descuidarlos nunca, aunque estemos en casa. Después de nuestro aseo diario aplicaremos una hidratación incolora, o vaselina, que los nutre y los engrasa para aportarles brillo y volumen. Existen en el mercado miles de productos para lograr este aumento y conferirles mayor vigor estético a precios asequibles.

En cuanto a la cara, debemos recordar que podemos realizar nosotras mismas masajes faciales, aplicar exfoliantes o utilizar mascarillas reparadoras, por ejemplo, la de Kenzoki, que contiene una alta concentración de loto blanco para suavizar e iluminar relajando los rasgos. Los resultados se perciben claramente.

Claro que para lucir una cara y un cuerpo diez necesitamos descanso. El sueño repara el gesto, suaviza las facciones, aporta luz y frescura a la mirada y nos proporciona energía para desarrollar nuestros compromisos. Debemos dormir con todas las luces apagadas, incluso la de los relojes y pilotos de stand by pues se sabe que cada luz encendida evita que suban los niveles de melatonina, hormona productora del sueño. Utiliza antifaz, que está muy de moda. Los hay muy glamourosos.

Pedicura