Ya nos vamos

Doña Cuaresma | 5 de marzo de 2017 a las 11:08

Afortunadamente. El Carnaval de este año está a punto de finalizar y es hora de hacer balance, aunque el resultado final está clarísimo: desastre absoluto.
Con Kichi en el sillón de Salvochea, como dicen los de Podemos, o en el sillón de San Juan de Dios, como dicen los del PP, el Carnaval sigue siendo una cagarruta grande.
El esquema no varía. Un Concurso eterno cuya única novedad ha sido que el alcalde Kichi ha nombrado a dedo al presidente del Jurado, el escritor Téllez, sin pasar siquiera por la Fundación del Carnaval. El resultado quedó a la vista de todos: triunfo de los grupos más próximos al alcalde y derrota estrepitosa para los demás. Roma no paga traidores, pero Kichi premia a los sumisos autores.
La gran final del concurso fue la digna culminación a tanto desatino. Doce horas de gritos y cursiladas para que el personal terminara dormido en sus butacas o tumbado en las gradas del Gallinero.
Con Kichi en el Ayuntamiento y con sus asesores traídos desde Madrid y pagados desde Cádiz, lo que los cursis llaman batalla de coplas tampoco funciona. El Carnaval en la calle es un simple y vulgar botellón que deja nuestra ciudad con porquería para varios meses.
La solución es muy sencilla. Basta un poco de imaginación y algo de trabajo. Yo les podría dar en este momento tres o cuatro ideas, pero, la verdad, no me apetece.
Yo estoy ya cogiendo sitio en la puerta de San José para ver la salida de la Borriquita.

El Kichi lo borda

Doña Cuaresma | 4 de marzo de 2017 a las 10:18

ESTO se acaba ¡Cuanta felicidad! Ya es el momento de ir haciendo balance porque este año hemos ganado unas cuantas batallas para eliminar el Carnaval de la faz de la tierra.
La primera batalla ganada ha sido eliminar a las ninfas. A la venta. Además de eliminar a uno de los ingredientes importantes del Carnaval, se ha puesto de manifiesto la fuerte carga machista de las coplas y que la mujer no tiene sitio en la fiesta. Bien Kichi.
Lo segundo el alumbrado. No hace falta. La gente no se ha dado cuenta de que Kichi lo ha eliminado de tramos como Novena y que en las calles hay un arco cada 30 metros. Por ejemplo de San Francisco a Nueva nada más que hay cuatro. Total si en el Carnaval van ciegos, para que quieren iluminación. Bien Kichi bien.
Lo de mandar a las comparsas al Paseo Marítimo genial. Y dejarlas sin micro, mejor todavía. Para lo que hay que oír. Menos falsetes y pianos y se os oiría. Mira como a un orfeón donostiarra no le hace falta megafonía. Bien Kichi, bien.
Genial también alargar el concurso del Falla para que no lo aguante nadie y que entre gente que no tiene ni idea en la final. La imagen del gallinero con la gente durmiendo ha dado la vuelta a España. Desprestigio. Bien, Kichi bien.
La elección del pregonero, puntera. Uno que no conoce nadie. No ha salido el pregón ni en las televisiones locales.
Y lo mejor, que ganen el concurso los amiguetes. Como en la época de las Fiestas Típicas. Kichi, lo estás bordando. En dos años te cargas el Carnaval.

Carritos de bebé

Doña Cuaresma | 3 de marzo de 2017 a las 10:50

El Carnaval de Cádiz es muy poco original. Lo siento, pero cualquiera que conozca otros carnavales puede comprobarlo fácilmente.
Chirigotas hay en muchos sitios. Con este nombre o con el de murga, grupos de jóvenes recorren las calles con letras de actualidad enmuchos lugares de España. Por ejemplo, en Verín, en Badajoz o en Isla Cristina, hay chirigotas con el mismo o más ingenio que las gaditanas.
Comparsas hay en todos lados, desde Tenerife a Sitges, pasando por Navalcarnero. El fenómeno de los octavillitas no es propiedad exclusiva de los gaditanos, aunque aquí tengamos uno de alcalde.
Cabalgatas hay todas las que usted quiera. En Zaragoza, en Madrid y hasta en Lugo hay cabalgatas carnavalescas con mayor o menor lujo.
Botellones en la calle con el pretexto de los carnavales, no digamos. Hasta mis queridos sevillanos pierden la cabeza durante algunos fines de semana carnavalescos.
Lo que no existe en ningún lugar del planeta son los carritos de bebé participando en la fiesta. Pero no como adorno o atrezzo de una chirigota, sino con niño dentro. No hay bulla, no hay aglomeración, no hay bronca carnavalera en la que no aparezca una buena señora con su carrito de bebé por delante. Y la mayor parte de las veces el pobre niño comparte el carrito con litronas, tortillas, bocadillos, papelillos y serpentinas.
Carritos de bebé en las bullas carnavalescas , solamente se ven en Cádiz. Patrimonio exclusivo de los gaditanos.

Ciencia de comparsa

Doña Cuaresma | 2 de marzo de 2017 a las 7:55

VENÍA yo de la imposición de la ceniza maldiciendo al Carnaval, pese a la limpieza de espíritu con que una afronta la Cuaresma, cuando me acordé que la noche antes habían quemado al tal Momo ese.
¿Y quién lo encarna? ¡Qué pregunta más tonta! Un comparsista. El alcalde comparsista , el pregonero comparsista, el Dios Momo, comparsista y amigo del alcalde comparsista; la estrella del Carnaval 17 -porque por fin se ha retirado- ha sido un comparsista. Que no se iba ni con el Nuca Max el Milagrito.
Están en todas partes los comparsistas: debajo de los pasos, en las barbacoas de la playa, en el Fondo Norte… Menos en los plenos chillándole a su colega los puedes encontrar por todo Cádiz. Yo no sé como ya nos superan en todo en Jerez, El Puerto, Algeciras, San Fernando y hasta en el barrio Jarana, si en esos pueblos no hay comparsistas .
Porque los comparsistas lo saben todo y lo arreglan todo. Y pontifican de lo divino y de lo humano, los demás no somos nadie. Ellos dictan la verdad en sus coplas. Si yo fuera presidente del Cádiz quitaba a los futbolistas y ponía a once comparsistas, seguro que jugábamos la Champions Ligue. ¡Qué lumbreras!
Fíjate querido lector lo listo que es el alcalde comparsista, con el talento que tiene, la experiencia que suma de ser punta jurado y experto en tablaos, que monta cuatro escenarios en la playa para que canten las agrupaciones y se le olvida la megafonía.
Sigue entrenando Kichi. ¡En manos de quien estamos!

Gran peloteo

Doña Cuaresma | 1 de marzo de 2017 a las 8:18

Como ustedes comprenderán no he tenido el mal gusto de ver la final del Concurso del Falla. Pero las redes sociales, como se dice ahora, están que echan humo hablando de los premios, que dicen se han otorgado a los grupos próximos al alcalde.
Ni lo se ni me importa. Pero no me extraña. El Carnaval de Cádiz es lo más pelota que pueda uno imaginarse. Lo que verdaderamente caracteriza a esta fiesta es el peloteo a la situación dominante.
El otro día creo que se hizo una selección de coplas de la II República. Unas coplas ‘reivindicativas’, como les gusta decir a los intelectuales de la fiesta. También se podrían haber reunido coplas de alabanza a los que terminaron en Cádiz con esa República, Varela y López Pinto, que las hubo y a mogollón.
Aquí se ha cantado y peloteado a todo el mundo. A Salvochea, a Moret, a Pemán, a Manuel de la Pinta, a Primo de Rivera y durante un montón de años a don León y a don Vicente. Ahora tocan letras a favor de Kichi, Barcia y Camelo.
No hay que preocuparse. Aquí ha habido y habrá coplas para todos los gustos. Letras a favor y en contra de Teófila. Letras a favor y en contra de Carlos Díaz. Nuestros poetas carnavalescos son así.
No hay que dar más vueltas. El carnaval sirve únicamente para cantar las excelencias de la Caleta y demás rincones de nuestra ciudad.
Si usted quiere mensajes interesantes, hágame caso: Compre un libro. Tiene más interés que una comparsa y encima no grita.

Os echan de comer

Doña Cuaresma | 28 de febrero de 2017 a las 8:20

UNO de los momentos del Carnaval que no han sido absorbidos por las agrupaciones es el acto gastronómico.
No se lo han apropiado por dos razones. La primera porque le cuesta dinero a la peña o asociación de vecinos organizadora y eso es incompatible con las agrupaciones, que van a llevárselo.
Lo segundo, porque es un yacimiento de empleo para las agrupaciones, ya que cantan y trincan en dinero o especie.
Pero ni por eso se salvan los actos gastronómicos, que son un bastinazo. En el sentido auténtico de la palabra porque allí lo que se degusta es pura bastina.
Por ejemplo, ni langostinos ni centollos ni bogavantes ni petit sous. El Carnaval es de erizos, ostiones y corrusquillos. Por mucho roneo que se pegue el castizo gaditano que te lo quiere colocar, un erizo sabe a tragarse agua en una jogaílla. Y cuando se lo comen parece que están haciendo sexo oral con un ratón.
Tampoco tiene nivel gastronómico alguno el ostión, que como su propio nombre indica no es más que una ostra basta, nada que ver con las de Arcade o las de Arcachón fin de Claire número 1. Cuando te tomas lo que es una ostra de verdad ya no quieres ostiones ni muerta. Cómetelo tú.
Y mucho menos si te lo abre un tío con tatuajes y el cuchillo más oxidado que el pájaro jaula de Puerta Tierra.
Y aquí lo dejo porque si sigo con lo de las panizas, corrusquillos y huevos de fraile, les corto la digestión.
El Carnaval no vale un duro ni a la hora de comer.

Gana Tenerife

Doña Cuaresma | 27 de febrero de 2017 a las 8:35

EL otro día estuve viendo el Carnaval de Tenerife. Concretamente la elección de la diosa de los carnavales de esa simpática ciudad. Lo vi por TVE, mientras que el Carnaval de Cádiz era transmitido a esa misma hora por Canal Sur. Lógico, el primero es una fiesta de interés internacional y la nuestra cada día es más cutre y localista.
Derroche de calidad y buen gusto en Tenerife. El carnaval canario es una fiesta atractiva para todos. Las televisiones de toda Europa rivalizan en transmitir sus actos y las emisoras de radio emiten sus primeros programas desde la isla. En Cádiz, desgraciadamente, ocurre lo contrario. No interesa a nadie. Nuestro Carnaval sigue empeñado en mirarse al ombligo y apenas sucita el interés más allá de la calle Patrocinio. Estamos en plena globalización y seguimos hablando de los encantos de la piedra cuadrá.
En Tenerife no hay complejos podemitas. Una delicia. Elijen a sus diosas en un espectacular programa. Las candidatas desfilan con vistosos trajes, poca ropa y con sus larguísimos muslos al aire. No hay temor a ser acusados de fiesta machista. Aquí, en este cutre carnaval gaditano, teníamos unas bellas señoritas aspirantes a ninfas, vestidas pudorosamente con el trajede piconera inventado por la Sección Femenina, y nos hemos apresurado a eliminarlas.
Tenerife nos gana en todo. Hasta en algo que nunca pudimos sospechar:
¡Qué de mondris hay en el Carnaval de Tenerife!

Comenzó la batalla

Doña Cuaresma | 26 de febrero de 2017 a las 10:48

LA Muy Noble, Antigua e Ilustre Ciudad de Cádiz, vencedora del Sitio, continua en estado de guerra. Estamos en guerra contra nuestra propia fiesta, tenemos que defendernos del Carnaval. O lo que ahora llaman Carnaval pero no lo es. Es la dictadura de las agrupaciones porque todo hoy gira en torno a ellas.
Ni bailes ni nada, a la bim bom vá, agrupaciones nada más: se han apropiado del Falla y son ya los dueños del pregón, que lo da ya cualquier comparsista. La ciudad está en guerra contra esa porquería de Carnaval que tenemos.
Cómo será la cosa que tenemos que blindar nuestros parques, jardines y fuentes, para que no queden arrasadas por el Carnaval y las hordas que nos visitan. Porque la gente de Cádiz huye. No había nadie de Cádiz en el Falla la noche de la final, salvo los colaos del Kichi y sus pulgas amaestradas. El Diario no tenía ni un famoso que retratar.
Tenemos que defendernos del tiroteo de los meados, del fuego graneado de las vomitonas, de los morteros de los botellazos a los que este año se suman los naranjazos porque el Ayuntamiento no los recoge de los naranjos de las calles.
Tenemos que gastar dinero en armas de limpieza masiva: millones en baldeos extraordinarios y horas extras de los operarios. Esquivar copas de moscatel picao y ostiones y erizos ajenos a cualquier control sanitarios que venden en esas trincheras que son las barras callejeras.
Por cierto, enhorabuena a Por Cádiz Sí Se Puede. Por ganar la final del Falla.

La Gran Carpa

Doña Cuaresma | 25 de febrero de 2017 a las 10:13

NO sé si ustedes han visto la monumental carpa que nos han colocado en el muelle. Un coloso de lona y plástico, pegado a la ciudad para que los vecinos huyan todavía a mayor velocidad a los pueblos de la Sierra.
Lo tengo dicho. El Carnaval disloca a la ciudad y vuelve majareta a sus ciudadanos. Cuando llegan las grandes regatas y Cádiz recibe miles de forasteros, para tomar un Mirinda en el muelle hay que llegar hasta el Frigorífico. En Carnaval, cuando los forasteros llegan con sus litronas incorporadas, la carpa la colocamos pegada a la cervecería de Joselito.
La carpa es necesaria, lo reconozco. Todo el día a base de pititos de caña y punteados comparsistas no lo aguanta ni los fanáticos comentaristas de Canal Sur. En una fiesta popular hace falta otro tipo de música y que la gente pueda entretenerse sin necesidad de estar escuchando piropos cursis a la Caleta.
Yo pondría carpas más pequeñas y distribuidas a lo largo de Canalejas. No digo tipo casetas para que el personal no crea que hablo de las Fiestas Típicas. Hablemos, por ejemplo, de carpitas.
Estaría la carpita del Comparsista, la del Corista, la del Pregonero, la del Jurado y la carpita municipal, para que Kichi sea solidario con el que le apetezca.
Y los gaditanos de paladar también dispondríamos de nuestras carpitas para escuchar grupos rocieros y flamenquitos. Y con u

Igual que ayer

Doña Cuaresma | 24 de febrero de 2017 a las 8:32

PARECE que el título del libro de ese tal Juan Carlos Aragón, comparsista vestido de comparsista, lo he puesto yo: “El pasodoble interminable”.
Interminable como el concurso del Falla, como una final vista por la tele. Interminable hasta que sale el presidente del jurado a leer el fallo, que como su propio nombre indica, es una equivocación que encima no agrada a ninguno de los carnavaleros.
Por cierto que el simpático presidente del Jurado me cae muy bien, es el Pemán de este régimen. Lo que pasa es que en vez de ser del régimen de los 40 años de Paz, estar en todas las academias, en todas las instituciones y publicar mucho, es del régimen de los 40 años de socialismo andaluz, está en todas las academias, en todas las instituciones y publica mucho. Más que el Boletín Oficial del Estado. ¡Qué sabe tu cuerpo Téllez!”
A lo que iba: interminable como el fin de semana que se avecina. Menos mal que yo hago como todos los gaditanos de bien y me tiro un puente más grande que el puente nuevo.
Pero lo peor de todo es la propaganda y el autobombo que se da el Ayuntamiento como si hubiera inventado el Carnaval, que es más antiguo que las lisas mojoneras e igual de exquisito. El afán de protagonismo del equipo de gobierno no tiene límites. Ya no saben que hacer para cobrar notoriedad.
Ahora resulta que han puesto una estatua de Ana Camelo, con su pelo lila y todo, en el balcón del Ayuntamiento.