Dos vidas paralelas

Doña Cuaresma | 14 de enero de 2018 a las 9:12

AQUÍ hay uno que se proclama Chele de Cádiz aunque responde a varios nombres: Oselito en casa, Cari para su novia y ‘¡Picha mía!’ para su Tata. Sus amigos le dicen ‘Cabesa’.
También tiene 26 años Arnau, de Torrellas de Llobregat, que firma las pintadas como El Noi del Barri, le dicen Nen en su casa, la tata le llama Carinyet y la novia le dice Imbécil, porque se han peleado.
Chele salió de niño en la Borriquita con el antifaz recogido en la frente del capirote y Arnau iba en la processió de la Pollinica de San Vincent des Horts de monaguillo. Chele, ya con bigote, se aplastaba la nariz con un varal en una cuadrilla de acólitos y se apuntó a una chirigota infantil.
Arnau de niño fue hasta caganer en un belén viviente y ya púber se metió en los castellers de Les Corts y aprendió la sardana y el contrapás en los campamentos de verano de la Generalitat
Uno muere con el Cádiz y es socio de la peña cadista ‘Amarillo cazón, mira que coló’. Arnau es furibundo del Barça y pertenece a la ‘Penya Blau-grana Madrid Pet de Puta’.
Arnau no sabe quien es Blas Infante ni El Chele un tal Wilfred el Pilós. En Semana Santa Chele carga un paso en Cádiz, es costalero en La Isla y mirón en Sevilla. Arnau sale en la Setmana de Passió tocando La Santa Espina en la cobla del pueblo de su madre.
Chele se parte con lo de los verdugos y Puigdemont en el Falla, pero Arnau se indigna y larga de los vagos de Cádiz que viven a costa del dinero que produce Catalunya.


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