Luto por un rociero

El Fiscal | 15 de julio de 2018 a las 5:00

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OTROS con el potencial de Pepín Lirola (1930-2018) lo hubieran jugado todo a la casilla de ser un personaje de la ciudad. Empresario de éxito, fluidas relaciones sociales, vecino de una de las zonas más cotizadas del centro, cofrade, taurino con hondas amistades en la afición mexicana… Pero no. El caso es que se limitó a trabajar en la firma Vilima, la que varias generaciones de sevillanos tienen interiorizada con la misma fuerza que hoy tenemos El Corte Inglés, y a ser rociero de la Hermandad de Sevilla, cuando la corporación era eminentemente familiar. Fue hermano mayor un solo mandato (1971-73), lo que le bastó para dejar huella material e inmaterial. Creó un rito precioso: la jura del hermano mayor en la ermita el 12 de octubre. ¿Cuántos nuevos hermanos mayores juran su cargo ante la Patrona de Almonte? Pues el de Sevilla lo hace desde que Pepín instauró esa costumbre. Promovió la construcción de las viviendas de dos plantas en la casa de hermandad en la aldea. Entonces costaba un mundo tener un cuartito para pasar los días de estancia. Pepín construyó estancias dignas, amplias y con hermanos dispuestos a ocuparlas y pagar la renta. ¿Y la construcción de la capilla con campana de esa misma casa de hermandad antes de ser hermano mayor? Cuánto sabía de cómo fue posible aquella obra junto con Antonio Jurado, ¿verdad hermanos veteranos del Rocío de Sevilla?

Pepín Lirola es Vilima, es el Salvador, es un jinete con chaquetilla blanca y vara dorada en una Sevilla que tímidamente empezaba a tener color. Aquella Sevilla del Banco Hispano-Americano, el Ecovol emergente de su amigo Valentín Álvarez Vigil, el cine Fantasio, Infantes Florido de párroco del Salvador, los coches aparcados en la Plaza Nueva y los grandes años de Curro Romero, inolvidable la temporada del 71. Se marcha Pepín al camino con la niña Magdalena en su regazo en una ciudad distinta. Tiene cerca a su amigo Juan Rojas. Muchos compañeros del comercio acuden a despedir a la hermandad.

La hermandad del Rocío de Sevilla, que tanto ha crecido desde entonces, es hoy en buena parte la que aquellos rocieros impulsaron con su manera de ser y sus ganas de vivir la fe con una alegría limpia, júbilo de arenas, raya, salves y tamboril. Este Pepín no cultivó la notoriedad, no buscó los azulejos conmemorativos. No le hicieron falta segundos mandatos ni prórrogas. La ciudad de hoy es distinta, la devoción a la Virgen está intacta, aunque los tiempos se vuelvan, como escribió el poeta Aurelio. Los 12 de octubre que jura un nuevo hermano mayor en la aldea se rinde un homenaje a Pepín Lirola, el de Vilima, el de la chaquetilla blanca que promovió casas dignas para los peregrinos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Movimientos
Los sigue habiendo de todo tipo tras la crisis en el Consejo de Cofradías que ha provocado el cambio repentino en la presidencia. Hay gente que no quiere dejar el cargo tras las elecciones de otoño. Tengan en cuenta una cosa, nadie quiere abandonar un puesto para el que estaba, en principio, cuatro años. Pero todo se ha visto alterado en muy pocos días. Hay consejeros que tenían claro que seguirían con el presidente Piñero, pero si don Antonio no se decide, opta por convocar elecciones y encima parece que no se presenta, pues hay que ir con Paco Vélez, que por ahora es el único que ha dado el paso al frente. Por eso, estos días se aprecian muchos movimientos, algunos nervios y las previsibles cenas en las que los consejeros se expresan…

Las cenas…
El peligro de comer mucho por la noche es que después se duerme mal, se descansa poco, los cuerpos no se regeneran y, entonces, se dicen las mismas tonterías o más por la mañana que por la noche. Algunos siguen erre que erre mirando al pasado, cuando se quiera o no, el Consejo ha hecho las cosas en tiempo récord y con bastante elegancia. Hay que dejar de mirar tanto hacia atrás.

¿Otra candidatura?
Permítanme la comparación. Que Rajoy no vote en el congreso del PP no quiere decir que no tenga una opinión formada sobre Soraya o Pablo Casado. (Casado, por cierto, tiene todas las hechuras para llevar traje de servidor y farol de mano). A lo que íbamos: el deber de neutralidad de la autoridad no quiere decir que no tenga un criterio sobre quién debe ser el presidente… Y, sobre todo, quién no se quiere que lo sea. Hay que saber interpretar los silencios. Yalgunos gestos. La autoridad, ya lo dijimos, desea a toda costa que no haya elecciones. ¿Reconsiderará Piñero su decisión? La ventaja de la Iglesia es que dicta las normas y siempre, siempre, se reserva la dispensa.

Lo dicho
Si algunos consejeros claramente piñeristas se han pasado con Vélez no es por otra razón que porque quieren seguir en la institución. A ver: los chaqués hay que amortizarlos y al pregón hay que seguir yendo al patio de butacas. ¿O no? Y, además, hay mucha gente buena en ese equipo, que sabe de cofradías bastante. Además, si Piñero no sigue no hay bandos, luego no se están pasando de un bando a otro. Estos días me gustaría saber qué opinan ex presidentes como Manuel Román o Adolfo Arenas… Tendré que llamarlos por teléfono. A Adolfo a lo mejor me lo encuentro en un taxi… Sí, sí, sí.

El pertiguero
Primer golpe. Lo peor de ser un cofrade impertinente no es mandar mensajes impertinentes, sino reenviar las respuestas que se reciben a la persona equivocada. Eso es quedar como la chata. Segundo golpe. El debate de la hostelería. ¿A quién apoyan Las Lapas y Casablanca? ¿A Piñero, a Vélez o a una tercera vía? Tercer golpe. Alguien promueve el encuentro entre Piñero y Esquivias, pero no parece que de ahí salga una unión… Y ciriales arriba. “La bendición para formar una candidatura la tenemos, de eso no te quepa duda. Falta convencer al cabeza visible. Si Marcelino se empleara algo más… Queda tiempo, mucho tiempo”.

El lagarto de la Catedral: “Pues como sé que te gusta afinar en estos asuntos, te confirmo que ayer comenzaron los días de merecido descanso del arzobispo. Ha sido un curso intenso en la diócesis. Don Juan José estará en permanente contacto con el vicario general. ¿Su regreso? Para los días de la novena de la Virgen”

 

El paso al frente de Vélez en el Consejo de Cofradías

El Fiscal | 8 de julio de 2018 a las 6:00

Foto: Victoria Ramírez

VAmos a decir eso tan sevillano del yo ya lo avisé. Te lo dije. Te lo venía diciendo. Qué poquito me he equivocado. Lo escribimos el domingo: Paco Vélez miraba el VAR, la pantalla del ordenador, durante la asamblea del adiós de Sainz de la Maza. Vélez miraba el VAR porque lleva meses calculando la maniobra del pasado jueves: dar el paso al frente y proclamar su candidatura. Para unos lo hizo de forma valiente. Con determinación, que diría Iván Redondo, el asesor de imagen de Pedro Sánchez. Para otros lo hizo saltándose al hoy presidente, que tendría un derecho preferente. El propio Antonio Piñero, un jurista serio y un cofrade de prestigio, sabe que esa prelación no existe. Es cierto, y aquí lo hemos escrito muchas veces, que nos gustan que los hermanos mayores sean respetados y se les deje repetir un mandato. Pero también lo es que Piñero ha tenido en su mano ser presidente, al menos durante dos años, con todo el apoyo y la bendición de la autoridad eclesiástica. Y no ha querido porque estaba empeñado en no jugar el papel de Bourrellier. Pretendía obtener la legitimación en unas elecciones, que son las que ha convocado, pero se ha encontrado con el paso al frente del tesorero.

Vélez ha anunciado que se lía el capote y que hace el paseíllo. Solo o acompañado. Eso merece un respeto. Tiene escasos apoyos internos, pero los que votan no forman parte de la junta superior, sino 124 hermanos mayores. Tampoco vota Marcelino Manzano. Piñero, que siempre ha ganado las elecciones a las que se ha presentado con más de una lista, medita si formar o no una candidatura. En principio dijo que no, mostró su desagrado a ofrecer ese “espectáculo”, pero después no ha dejado de recibir muestras de apoyo. Cuenta con el aval del secretario López Bravo (al que Vélez le tiró los tejos para la vicepresidencia) y con casi todos los delegados de Penitencia. Ya se verá. Agosto da para mucho. Si no se decide, es muy probable que se forme una segunda candidatura liderada por alguien que ahora no está en la institución, e impulsada por muchos agentes (digámoslo así) especialmente interesados en un perfil distinto al del actual tesorero.

Vélez lleva muchos años en el Consejo. Conoce muy bien la institución. Ha trabajado con los presidentes Román, Arenas, Bourrellier y ahora deberá hacerlo con Piñero por unos meses. El Cecop lo tiene como interlocutor. Controla un presupuesto de casi cuatro millones, las subvenciones, las sillas, los palcos, etcétera. Tiene devotos y detractores porque acumula poder. Le deben favores tanto como no le perdonan algunos nones. Nunca se pueden ni se deben atender todas las peticiones de un mundillo cofradiero que habitualmente concibe el Consejo como organismo proveedor de prebendas.

En meses se sabrá si se le censura el no respetar el teórico orden de prelación, o si se le premia la veteranía en la institución.

IMG_5913

Los 50 años de ordenación de Gómez Guillén

Muy agradable fuer la velada que se vivió el martes con ocasión del homenaje tributado al canónigo Ángel Gómez Guillén, que ha cumplido los cincuenta años de ordenación sacerdotal. El cardenal Amigo telefoneó a don Ángel durante la cena. Se recordaron momentos muy especiales de la larga trayectoria como presbítero de quien fue el cura que guió a Don Carlos en sus primeras visitas a los pueblos de Sevilla en 1982. Ay, aquel coche amarillo en el que el nuevo arzobispo y él se recorrieron la provincia. Y, cómo no, se evocó su íntima vinculación al templo del Salvador, donde fue nazarenito de blanco de su Hermandad del Amor.

Movimientos
Andrés Martín, el ex turbo consejero de Glorias y hermano mayor de la Pastora de Santa Marina, apoyará la candidatura de Paco Vélez. Nadie debe dudarlo. Las consejeras Milagros de Ciudad y Miriam Olga de Frutos están con el tesorero, al igual que el consejero Ernesto Martín, de Sacramentales. José María Cuadro y Enrique Durán son los principales apoyos internos del presidente Piñero. El secretario López Bravo defendió en la junta superior del jueves que debía dejarse que Piñero fuera el único aspirante en las elecciones.

Oído en San Gregorio
“Te aseguro que Vélez ha llamado a antiguos halcones como Joaquín de la Peña, ha pulsado a mucha gente y sabe que encontrará muchas dificultades en el camino, pero ha dejado claro que tira para adelante pase lo que pase”.

El pertiguero
Primer golpe. La opción prudente. Reguera será el capataz general de la Redención. Asume, pues, el mando de la cuadrilla de la Virgen del Rocío. Segundo golpe. “No, Paco Vélez no tenía intención de eclipsar las primarias del PP, pero la cosa salió así”. Tercer golpe. “El dijo que como Piñero se quedara y eligiera un vicepresidente de perfil muy fuerte, se marcharía de tesorero. Lo dijo porque sabía que esa opción se estaba manejando con cierta fuerza”. Y ciriales arriba. “Por eso en cuanto olió que no Antonio se quedaba y que habría elecciones, se tiró al ruedo”.

El Lagarto de la Catedral: “Es muy extraño que la autoridad eclesiástica haya avalado la expulsión del hermano de Montesión que quería ser hermano mayor. Te diría, querido Fiscal, que resulta una torpeza a primera vista. Es una reacción tan contundente que me genera muchas dudas. Raro, todo muy raro”.

 

 

 

El VAR del Consejo

El Fiscal | 1 de julio de 2018 a las 6:00

REUNIÓN EN EL CONSEJO DE COFRADIAS

TODO el mundo pendiente del discurso del presidente en la noche del miércoles. Todo el mundo especulando con que Sainz de la Maza iba a reñir al personal, a ajustar cuentas o tal vez a echar alguna lágrima. Nada de nada. El presidente, que ya había entregado el viernes anterior su carta de dimisión a don Juan José, estuvo de lo más natural. Muchas gracias por todo y apúntenme qué se debe si es que se debe algo.

–No se debe nada, don Joaquín. Vaya usted en paz.

¿Pero ustedes no cayeron en la cuenta del gran detalle de esa última reunión de Penitencia del curso? A la mayoría se les pasó por alto. Sí, señor, nos referimos al tesorero Paco Vélez, que se pasó la noche ante el ordenador. Como lo ven. Toda la sesión mirando el VAR de San Gregorio. Dicen que estaba consultando las subvenciones, cuestiones de economía y número. Nanai de la china. Vélez estaba mirando las distintas opciones que salen de la jugada del presidente de dejarle las llaves del Consejo al vicario general: “Ahí las tiene usted, don Teodoro. La de abajo se resiste un poco, pero usted apriete que al final termina cediendo. Y entrar en el Consejo, lo que se dice entrar en la sede, usted acaba entrando. Otra cosa es cómo se encuentre el gallinero”. Pues eso. El tesorero estaba mirando la colocación de los consejeros en el momento exacto de la presentación de la dimisión. Vélez sabe quién está metido en el partido, quién está en fuera de juego y quién está calentando la banda. Se lo chiva el VAR, que no es el Casablanca de las patatas aliñás, sino el que se escribe con uve. ¡Qué astuto Vélez!

Ya lo vimos en Semana Santa. Día que había riesgo de lluvia, allí estaba Paco con su pedazo de gabardina. Día de cielos abiertos, no había gabardina. Algunos estamos convencidos de que San Pedro miraba primero si Paco se enfundaba o no el tabardo de lluvia para soltar o no el aguacero. Toda la sesión mirando la pantalla, con la moviola de San Gregorio: si Piñero sigue, si Piñero no sigue, si Marcelino está contento o con el ceño fruncido, si Piñero sigue con un vicepresidente fuerte que venga de fuera pero que no asuste a don Marcelino, si sigue con un vicepresidente que sea un consejero de los actuales y que le guste al cura, si se va pero convoca elecciones, si se va de pronto y que las convoque otro, etcétera. Yo quisiera tener el VAR de Paco Vélez, que te da las claves de todo en un santiamén. El VAR de Paco Vélez es la bola de cristal de la casa. La de años que lleva Paco Vélez en el Consejo y el trabajo que cuesta tener ese VAR que sólo él tiene. Veteranía se llama. Es el hombre que lo sabe todo: de quién es cada palco, cuántos palcos tiene cada uno, dónde se gasta cada euro de los casi cuatro millones que maneja la institución, quiénes son los pedigüeños de entradas del Pregón y de sillas, etcétera. ¿Ustedes saben lo que se ve en esa pantalla del gran Paco Vélez? Lo dicen los alemanes. Quien manda en un gobierno es el ministro de Hacienda. Quien manda en el Consejo es el tesorero. Y el actual va por los catorce años con asiento en la casa y tiene un VAR. Como para no pasarse la noche mirando la pantalla mientras los demás atendían las palabras del presidente saliente. Paco, déjenos usted echar una miradita, por favor.

La era Piñero
Comienza una nueva etapa en la institución de la calle San Gregorio. Antonio Piñero ya ejerce la presidencia, un cargo que como mínimo desempeñará tres meses aun cuando se decida a convocar elecciones. Piñero maneja en este momento todas las opciones. La autoridad eclesiástica quiere que siga al frente del Consejo, está bien visto en la planta alta del Palacio Arzobispal.

El Valle
Gonzalo Pérez de Ayala es el nuevo hermano mayor, lo que supone la apertura de un nuevo periodo en el gobierno de la hermandad en todos los sentidos. Votaron nada menos que 900 hermanos, una cifra insólita. La participación fue de casi el 60%. La victoria de Pérez de Ayala sobre Eduardo Bonet se produjo por solo siete votos de diferencia.

La Esperanza de Triana
El cabildo general trató el pasado jueves la negociación de la cláusula contenida en los préstamos hipotecarios contraídos por anteriores juntas de gobierno. Con tal motivo, la hermandad ha buscado el asesoramiento de un experto ajeno a la corporación, como es el abogado Joaquín Moeckel. El catedrático Alfonso de Julios, hermano mayor, pidió dispensa al Palacio Arzobispal para que compareciera Moeckel ante el cabildo de hermanos, unruego que fue complacido por escrito en un documento con sello dePalacio. Si la hermandad ganara el pleito, caso de que fuera necesario llegar ante el juez, la eliminación de la cláusula suelo supondría la devolución de los intereses indebidamete percibidos de alrededor de 900.000 euros. Si la hermandad perdiera el pleito en la instancia judicial que fuera, solamente estaría sujeta al pago de unas costas que en todo caso no serían excesivas. Ahora mismo, la negociación parece abierta sin que se haya optado, por el momento, por la vía judicial. Estaremos atentos.

Memorial Pepe Peregil
Mañana lunes se sabrá quién es el galardonado con la séptima edición del Memorial Pepe Peregil, premio con el que se homenajea a una personalidad de la ciudad y se tributa así un cariñoso homenaje al desaparecido tabernero, inolvidable en su estilo tanto en su oficio como a la hora de interpretar la saeta. La asociación cultural Amigos de Peregil mantiene viva la llama del recuerdo del cofrade de la Cena y el Museo. El premiado el pasado año fue nada menos que el cardenal Amigo, que recogió la distinción en la basílica del Gran Poder.

El pertiguero
Primer golpe. Hasta desde el Palacio de San Telmo se han hecho gestiones interesándose por la situación de la hermandad. Recuérdese la muy estrecha vinculación de las altas esferas con el arrabal de Triana. Segundo golpe. ¿Qué hermano mayor no aplaudió en la despedida final al presidente Sainz de la Maza en la asamblea del jueves? Dicen que hubo uno que se quedó con las manos juntas. La ovación, por cierto, fue iniciada por el hermano mayor del Santo Entierro. Tercer golpe. Todo apunta a que Los Panaderos afronta un cabildo electoral con dos candidaturas. Yciriales arriba. Todo cuadra. El Consejo de Cofradías ingresó casi 3,7 millones de euros. De esta cantidad, 2,1 millones se reparten entre las cofradías que pasan por la carrera oficial.

El Lagarto de la Catedral: “Querido Fiscal, Marcelino Manzano se ha merecido unas buenas vacaciones, ¿no crees?Lo que lleva pasado el hombre es menudo… Yel arzobispo supongo que se irá pronto a su tierra unos días, que también ha sido un curso duro y agitado con el final añadido de los cambios de destino”.

La bola del Consejo

El Fiscal | 24 de junio de 2018 a las 5:00

la Bofetá 3 Parroquia de San lorenzo FOTO.JUAN CARLOS VAZQUEZ

LO peor de las bolas de cera es cuando el chorreón cae en la mano y te quema por instantes la piel. Ese escozor forma parte del patrimonio inmaterial de muchos niños de Sevilla. Los niños de hoy cogen cera con la precaución de un palito o con la protección de un guante para proteger la piel, marcas del modelo educativo sobreprotector de hoy. La bola que crece debe hacerlo habiéndose dejado gotas en las manos blancas e inocentes de los niños hasta que el niño aprende, o la bola es de tal tamaño que ya no se escapa ninguna gota.

La bola del Consejo de Cofradías crece por días sin que nadie ponga palito ni guantes a quienes están llamados a su control. Los goterones están quemando las manos de quienes deberían afinar en estas lides. La bola, otro tipo de bola, aumenta poco a poco –¡menuda bola!– sin que nadie enderece la dirección que ha tomado la cosa. Pareciera que el estilo de Rajoy marca los dos centros de decisión, el Arzobispado y el Consejo: dejar pasar los días, no hacer nada, no proponer soluciones, no anticiparse a las fórmulas que pudieran venir impuestas, buscar referencias en el pasado que pudieran ser tomados como ejemplos… Y muchos chorreones van cayendo en las manos provocando escozores repentinos.

Los estatutos convertirán a Antonio Piñero en presidente en el momento en que entre en vigor la dimisión de Sainz de la Maza. La autoridad eclesiástica no quiere elecciones anticipadas, prefiere que Piñero asuma la responsabilidad por muchos motivos:hay confianza en su prestigio y en su capacidad, no se desea una campaña electoral en unos momentos que podría derivar en una exhibición de luchas de poder, y se tiene claro que los estatutos están concebidos precisamente para cumplir un fin. Piñero se ha abonado a un particular y legítimo proceso de reflexión. El ex hermano mayor de Los Estudiantes puede renunciar a la presidencia, o puede asumir el encargo con unas mínimas garantías, como la libertad para solicitar el nombramiento de un vicepresidente que reúna las características adecuadas para hacer frente a dos años cargados de retos. Nunca se olvide que en el futuro aguardan los debates de la carrera oficial, el Martes Santo o la consolidación de las medidas de seguridad de la Madrugada. Este vicepresidente debería ser de un perfil sólido, con disponibilidad de tiempo para atender los requerimientos y absolutamente leal al arzobispo y al presidente. En las circunstancias actuales del Consejo no se debería seguir adelante sin un número dos. Precisamente ha sido el propio Piñero quien le ha dado sentido estos dos años a la vicepresidencia, un cargo habitualmente descafeinado. Ha sido Piñero el principal puntal del presidennte, el que ha gestionado muchas de las designaciones y ha asumido la interlocución con otras instituciones.

Si Piñero no da el paso, el Consejo quedaría abocado a unas elecciones anticipadas, o a una situación análoga a la anteriormente descrita. Esto es, una coyuntura en la que podría asumir la presidencia el actual tesorero, Francisco Vélez, pero habría que nombrar a alguien para la siempre compleja tarea de cuadrar las cuentas.

Los momentos de tensión vividos en la reunión informal del jueves 14 no deben volver a repetirse. Afrontar el final de curso con una crisis abierta sería terrible. Y mucho más comenzar septiembre con un proceso electoral abierto. Por estos motivos, si la autoridad quiere un cambio tranquilo, un clima de estabilidad y normalidad institucional, debe convencer a Piñero y éste debe plantear con claridad sus necesidades. De lo contrario, seguiremos sufriendo chorreones en la piel. Ycrecerá la bola equivocada: la del runrún, los movimientos internos, las conspiraciones, los conatos de candidaturas al calor de la cerveza, los cabildeos en el Casablanca, etcétera.

El Lagarto de la Catedral: “Estate al loro, mi querido y siempre inquieto Fiscal, porque tu admirado Marcelino Manzano asumirá nuevas responsabilidades nada menos que en el Seminario como formador de los futuros sacerdotes. Sí, sigue con las cofradías, pero la parroquia de San Vicente… ”

Plaza de España 

El viernes se celebró la toma de posesión del nuevo delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Monseñor Asenjo asistió al acto en lugar destacado y fue saludado protocolariamente por Celis al comienzo de su discurso. Alfonso es hermano de La Exaltación desde su infancia. Hijo de un destacado hermano y padre de dos nazarenos.

¿Paso al frente?
Se dice que Enrique Esquivias, que perdió las elecciones de hace dos años por poquísimos votos, recibe alientos estos días para formar una candidatura al Consejo en caso de que haya elecciones anticipadas. Unos creen que está amortizado como aspirante y otros que los hechos lo relanzan.

50 años
Son los que cumple como sacerdote don Ángel Gómez Guillén, cofrade del Amor, canónigo de la Catedral y uno de los grandes expertos en Liturgia de la Iglesia en España. Habrá misa especial en el Salvador, el templo donde Gómez Guillén fue nazarenito blanco de la Borriquita.

El pertiguero
Primer golpe. Oído en San Gregorio: “Si Antonio no da el paso, se convocan automáticamente elecciones, Fiscal. ¿Cómo? Ya, claro… Ya sé que todas las soluciones son posibles, ya sea por decreto, por dispensa o por cualquier otra vía de las que dispone la jeraraquía eclesiástica”. Segundo golpe. La carta de dimisión está formalmente entregada desde el viernes. Tercer golpe. El presidente se dirigirá por última vez a la asamblea de hermanos mayores. Quiere hacer bien las cosas. Y ciriales arriba. El pregonero y el cartelista se eligen, en principio, en septiembre. Así estaba previsto.

El lagarto de la Catedral:

“Te avisé, mi querido y siempre inquieto Fiscal, de que tu admirado Marcelino Manzano asumiría nuevas responsabilidades nada menos que en el Seminario como director espiritual de los futuros sacerdotes. Sí, sigue con las cofradías, pero deja San Vicente…”

 

La dimisión de Sainz de la Maza: la cantera de piedras está intacta

El Fiscal | 17 de junio de 2018 a las 5:00

Entrevista con Joaquín Sainz de la Maza, nuevo presidente del Consejo de Cofradías

HAN sido los servicios de inteligencia americanos. Esto es cosa de Trump, agobiado por el exceso de protagonismo del pregón del caracol de Luismi Martín Rubio. Es lo que tienen los espías: provocan cortinas de humo para despistar, para acabar con la ola de notoriedad que han alcanzado quienes no interesa que asciendan en la escala social. Se lo iba a preguntar esta semana a Julio Cuesta, que sabe mucho de los Estados Unidos, pero no lo voy a molestar, porque veo clarísima la jugada. Los yanquis, ya se sabe, siempre están detrás de todo fenómeno inexplicable. Lo proclaman las pintadas de la cartelería de la A-49: “Si te zumba el oído, te espía la NASA”. Y han ido esta vez a por el Consejo. Es que estoy viendo la llamada del Pentágono a la Gendarmería Vaticana: “Tiene que dimitir este señor de los cafés, tiene que dimitir porque esto se nos está yendo de las manos”. No se habla de otra cosa en Sevilla que de la exaltación del molusco de Martín Rubio. Que si la Fundación Cajasol de Antonio Pulido quiere editar el texto, que si ya hay varios posibles presentadores para el acto, que si se debía hacer el año que viene en el Lope de Vega, que quién repartió las invitaciones tan malamente que se enteró tan poca gente… Se acabó. Una buena dimisión y todos los mochuelos a su olivo. Ya no se habla más del caracol. Que la gente habla demasiado, oiga. Yescribe también demasiados mensajes. Cuánta maldad, cuánto ocio, cuantísima mirada tras el visillo… Fue dimitir Sainz de la Maza y todo el mundo dejó de hablar del pregón del caracol. Efecto conseguido. La guerra inteligente es así. Ocurrió como con el vídeo de la detención de los gamberros de la Madrugada, que se vio con toda claridad que no había yihadistas, ni enemigos de la Semana Santa con turbantes, ni camiones calentando en el Charco de la Pava (sin segundas) para irrumpir en el centro de la ciudad en hora punta. Todos se callaron de pronto. ¿Pero no erais todos expertos en lucha antiterrorista, control de masas y medidas de seguridad? Un cofrade tras una madrugona era como un tertuliano en los días de la yihad: sabía de todo. Qué palizas. Pero enmudecieron. Vaya por Dios, se nos rompió la teoría de la conspiración de tanto usarla.

Ahora no podían dejar que el pregón de caracol eclipasara al de Semana Santa. ¡A dimitir, don Joaquín! ¡Hay que salvar la Semana Santa, hay que acabar con los elementos secundarios y la banalización! Se acabó Sainz de la Maza en el Consejo como se nos fue Ecovol, Munarco y el cine Fantasio.

–¿Por qué lo tapas?
–Tápate tú con la manta Paduana y entra en calor, a ver si te quitas esa cara de manigueta.

Definitivamente han sido los espías. Quieren elecciones urgentes. La Moncloa (San Gregorio) a toda costa. Un desembarco como el de Pedro Sánchez. Moción de censura exprés. ¡Zas! Ay, ay, ay, que me sabe a Calisay. Quieren hacer torrijas en junio. Humo, humo y más humo. Y todos buscando teorías. Yo era de los que creía que todo se debía a que el chaqué se le había quedado chico al presidente. Se le vio algo incómodo en el Corpus y pensé que no ha visto mejor hora para darse el piro. Pero los espías me explicaron lo del caracol. Y hay que reconocer que han sido finos haciendo sus deberes.

–Que parezca que ha sido todo voluntario.
–Estamos en ello.
–Y dejad que la gente largue, eso nos ayudará todavía más a que se olviden del tío del caracol.

La verdad es que el espionaje norteamericano lo ha tenido fácil. Aquí la gente no es que largue, es que sienta cátedra. ¿Pues no que sabía todo el mundo lo que iba a pasar? Todos conocían el día y la hora en que se iba a producir la dimisión. No hay cosa que le guste más a esta ciudad que clavar una banderilla corta al toro pasado. “Ya te lo dije”. “Yo lo sabía”. “¿Te acuerdas que te lo conté con todo detalle?”. Ojipláticos están los espías de cómo colaboran los ciudadanos de Sevilla, blonda y mantilla. La dimisión ha sido el sonajero para frenar la ola de notoriedad del pregonero del caracol, para que todo se centre en lo que verdaderamente importa: el Pregón por antonomasia. Si el Rey abdicó para salvar la Monarquía, ¡cómo no iba a dimitir don Joaquín para salvar nada menos que la Semana Santa!

Qué espías más finos estos americanos. Están asombrados, además, porque la cantera está intacta. Nadie se atreve a tirar la primera piedra. Y todos se han puesto a largar en privado mientras comen caracoles. Quede claro que yo me pido cabrillas. Es por disimular, ¿sabe usted? Porque yo lo sabía todo. Por eso lo publiqué tal como me lo dijeron ellos. Los espías. Y eso que en inglés ando cortito, muy cortito. A todo lo que me decían respondía siempre lo mismo: “Yes, yes… In the morning”.

Jueves
El presidente se reunió por la tarde con todos los consejeros. Se consiguió la asistencia de todos. La sesión era informal, sin orden del día ni levantamiento de acta. Habló, explicó, formuló algún lamento y hasta alguna crítica. Ya saben ustedes:razones personales. Hubo algún momento de tensión, finalmente disuelto. Y un mensaje:“Me voy con la conciencia tranquila del deber cumplido”.
El futuro
Antonio Piñero tiene la facultad para decidir si quiere agotar el mandato o marcharse tranquilamente a casa. La autoridad eclesiástica no quiere elecciones, sino continuidad, una transición tranquila. Para eso están los estatutos. A don Carlos Bourrellier en su momento se le pidió la convocatoria de elecciones (este Fiscal incluido) y que se presentara a los comicios si quería ser presidente. Y Bourrellier pilotó –no sin dificultades ni polémicas– la nave del Consejo hasta el final. Se lo pidió la autoridad. Y obedeció. ¡Qué remedio! Las circunstancias, todo sea dicho, no eran exactamente las mismas.
El pertiguero
Primer golpe. ¡Qué menos! Si Piñero apuesta por continuar de acuerdo con los estatutos, deberá tener manos libres para designar a un vicepresidente con el debido aval de la jerarquía eclesiástica. Segundo golpe. El presidente fue libre para tomar su decisión. No se le forzó en ningún momento. Tercer golpe. La carta de dimisión todavía no está entregada. Hay días por delante, tiempo suficiente para dejar rematadas las gestiones. Yciriales arriba. Si Piñero se marcha porque no lo tiene claro o porque no encuentra un número dos idóneo, ocurrirá lo que la autoridad eclesiástica no quiere. Atentos.

El lagarto de la Catedral: “Te aseguro, siempre inquieto Fiscal, que Félix Ríos es ya el seglar favorito de Palacio, el hombre de referencia. Ha desplazado de ese puesto a tu amigo el magistrado. Sí, sí, sí. No me mires con esa cara y hazme caso. Recuerda que nunca te oriento mal”

El pregón del caracol

El Fiscal | 10 de junio de 2018 a las 5:00

La Mina  Pregón del Caracol a cargo de Luis Miguel Martín Rubio

CUANDO el mundial de fútbol en Corea y Japón se comprobó en España la cantidad de gente que no tiene nada que hacer por las mañanas, o que tiene una gran flexibilidad para quitarse del currelo y dejar de darle a los pedales de la productividad. Los bares de Sevilla, como los de Madrid y como los de muchas ciudades de España, se llenaban de clientela rojiblanca a las diez o a las once de la mañana para ver correr a los de Camacho hasta que cayeron en cuartos de final, como de costumbre hasta 2010. España es una nación (por ahora) donde la gente está muy ocupada hasta que, sencillamente, deja de estarlo. En Sevilla se apreció con nitidez el pasado lunes, con ocasión de la II edición del Pregón de Caracol.

–¿Pero eso existe?
–Ahora se lo cuento.

El acto no era a las ocho y media de la tarde, cuando se convocan la mayoría de las citas sociales en los salones de Cajasol o la Caja Rural. No, no, no. El pregón era a las dos de la tarde en el bar La Mina. El que no ha estado nunca en La Mina no sabe lo que es una taberna en Sevilla. Y la Mina estaba hasta la corcha de un público que se hartó de reír con las ocurrencias y la gracia de Luis Miguel Martín Rubio. Pero no crean que estaba aquello repleto de parados deseosos de trincar una espumosa sin pasar por taquilla. Repetimos: no, no, no. Allí había tanto personajes de la ciudad como grandes aficionados al género, pasando por empresarios y seguidores incondicionales de Luismi. Y era lunes a mediodía, oiga. El maestro Olivencia recordaba habitualmente la cita del si quieres que algo se haga en plazo debes encargárselo a una persona ocupada. Es la forma de asegurarse el éxito. En Sevilla, si quieres llenar de verdad un acto, debe ser restringido y en horario laboral. La II edición del pregón del caracol fue un exitazo, sobre todo cuando Luismi rimó cabrilla con Sevilla… ¡Eso es un pregón digno de un molusco tan preciado! Cómo no, expuso la dualidad entre el caracol y la cabrilla, que no sólo rimó con Sevilla, sino también con orilla, del Guadalquivir naturalmente. Luismi es el poseedor de la gracia. Cae bien porque siempre tiene un minuto para usted, aunque vaya con prisas. Luismi se quedó sin carrera política municipal cuando fue enviado al frente cordobés de Cajasur. De Agesa a la caja de ahorros del Cabildo Catedral que ya estaba al borde del golletazo. De la Cartuja, con opciones casi diarias de proyección en Sevilla, a la lanzadera cotidiana hacia Córdoba a las siete de la mañana. Qué astuto fue el que mandó a Luismi a echarle una mano a los curas en Córdoba. ¿Quién sería?

Por fortuna llegó para Luismi uno de los momentos más anhelados de su trayectoria pública. No todo en la vida son baches como el premio envenenado de Córdoba. ¡Por fin ha dado el pregón del caracol! Subido en lo alto de una caja de botellines, ligando rimas imposibles y cantándole a algo tan serio como es el manjar predilecto de las primaveras altas.

Luismi suena para el pregón de los apartamentos turísticos, para el pregón de la SE-30, para el pregón de las despedidas de soltero, para el pregón de las bicicletas, para el pregón de las peatonalizaciones, para el pregón del AVE Sevilla-Huelva y hasta se perfiló para el pregón del congreso provincial del PP donde todos éramos de Juan Bueno hasta que fuimos siempre, siempre, de Virginia y Beltrán Pérez, dualidad particular de Sevilla que rima con cabrilla tomada bajo la sombrilla. O encima de una esterilla.

Sevilla es un continuo pregón, un eterno receso de los problemas del día a día, un motivo perpetuo para hacer algo tan serio como reírse. Sí, se apreció con claridad el pasado lunes. Como se vio en toda España aquel 2002. “¿Pero no tenéis que trabajar, criaturas mías?” Siempre lo preguntan los envidiosos. “Todo el día dando pregones”. Siempre lo proclaman los resentidos. “No hay día sin fiestorro”. Siempre sueltan el dardo los que tienen gatos en la barriga. En el fondo es porque todos quieren ser Luismi, todos querrían poder escaparse del trabajo o de casa nada menos que un lunes.

Sevilla es un atril con cola de espera donde o das un pregón o te lo dan. Ni un español sin pan, ni un sevillano sin pregón. Arrepentido, el lunes por la mañana estabas arrepentido, porque Luismi dio el pregón del caracol… Y tú no habías ido. Pringao, estabas trabajando.

Pregonero
Dicen que al Consejo han llegado fuertes presiones desde los días de Feria para imponer a un pregonero en particular para 2019. Recuerden que se elige en septiembre. Incluso se refieren todopoderosos padrinos de la operación. Nanai. Los supuestos avalistas o mentores ya han dejado claro que ellos no tienen absolutamente nada que ver con la iniciativa por legítima que sea.

Hace 25 años
El martes se cumplen exactamente los 25 años de la llegada del Papa Juan Pablo II. Lo que mejor recuerdan los sevillanos es la imagen del pontífice de rodillas ante la Pura y Limpia en altar de la Statio Orbis. La fotografía se exhibe enmarcada en la capillita del Postigo. Pasar por allí estos días puede ser la mejor forma para recordar aquella visita de la que hay que hablarle a las nuevas generaciones.

El pertiguero
Primer golpe. Los Estudiantes. Se buscan donantes para costear el nuevo paso del Cristo de la Buena Muerte. Segundo golpe. Oído en San Gregorio: “Te dije que la clave era no decir tan pronto que no al intento de reforma de la carrera oficial, sino dejar que los de siempre mareen la perdiz. Y cuando tengamos en la mesa los mantecados, entonces decimos que no con rotundidad. Y en ese momento ya no da tiempo a seguir elucubrando de cara a 2019 y no hay más remedio que dejar el debate para 2020”.  Tercer golpe. Días de felicidad en el taller de los Hermanos Delgado. El encargo de la corona para la Virgen del Rocío, patrona de Almonte, sigue teniendo un gran eco. Y ciriales arriba. Verídico. Sí, me escribió Irene Gallardo cuando estaba en Jerez. Yle dije que estaba casualmente en un sitio llamado… Canela y clavo.

El lagarto de la Catedral:

“Querido Fiscal, te aseguro que a nadie le ha sorprendido la última lista de nuevos cardenales. En Sevilla se tiene muy claro que los tiempos son ahora muy distintos, que la diócesis no puede aspirar a nuevas púrpuras. Por eso no ha sido ninguna sorpresa”

 

Adiós a Eduardo Recio y Manuel Lozano, dos cofrades auténticos

El Fiscal | 3 de junio de 2018 a las 5:00

Recio

HEMOS tenido el inmenso privilegio de conocer el Silencio de Eduardo Recio, trato exquisito, saludo formal de los de antes, cuerpo enjuto, túnica añeja, formas únicas de vestir al Nazareno, señor que se ve venir de lejos y se paladea de cerca, hondo sentido del humor, y el Valle de Manuel Lozano, poeta, con tacto para todas las tareas creativas, fiel a la Anunciación, siempre con la ilusión de una mañana de Jueves Santo, un entrevistado de largas parrafadas propias de quien tenía mucho que contar. Esta semana se nos han ido dos cofrades auténticos en una Semana Santa sofisticada, dos cofrades que las nuevas generaciones deberían conocer, dos cofrades con señorío natural, lejos de imposturas, dos cofrades que hicieron de sus devociones el eje de sus vidas. Fueron católicos al sevillano modo, entendieron la sede de su hermandad como el acudidero de sus días, como el refugio cierto, como la prolongación de su casa. Yo veo hoy a Eduardo Recio levantar el esterón para entrar en San Antonio Abad, escrutar cuántas personas hay en el templo con ese gesto inicial de cierta desconfianza y sentarse, ya relajadamente, en esos bancos antiguos maravillosamente incómodos, recta la espalda y la vista al frente, a charlar en silencio con el Jesús Nazareno que siempre lo aguarda en su hornacina de oro. Lo veo llegar a San Antonio Abad en una Madrugada metida en cielos panza de burra, con el final del Jueves Santo desarbolado por el agua, y tener claro en una tertulia del patio, búcaros, cigarros y antifaces al hombro, que la cofradía del Silencio no puede permitirse hacer “ninguna tontería”. Y no se hizo. Claro que no.

Veo a Manuel Lozano escribir en la sacristía de la Anunciación, que Palomino le ha abierto a deshoras la puerta de la calle Compañía porque estaba limpiando candeleros. Lozano escribe entre cuadros de Hohenleiter, bulas papales enmarcadas, elegantes fotos de Fernand. Por allí están Lucas Maireles, Javier Mejía con la cámara de fotos, Rafael Molina fijando la fecha de la fundición de la cera, Miguel Ángel Osorno con un manojo de llaves que tintinea… Cuántas horas de hermandad y de devoción han acumulado estos dos cofrades, que nada sabrían de redes sociales, sino de vivir con coherencia su hermandad y sus devociones con la fidelidad aprendida desde niño.

Lozano se extasia mirando al Cristo de la Coronación en su último altar de cultos, cera tiniebla, clámide, faroles de plata. Va de maniguetero de la Virgen del Valle hasta el final, ayudado con un bastón. Eduardo Recio está poniéndole las potencias al Nazareno de ojos grandes, cuello erguido y mirada mansamente altiva.

Ha pasado la Semana Santa. Recio llega al cielo como un señor: trajeado y con un ramillete de azahar que asoma con gracia por el bolsillo alto de la chaqueta, símbolo de la Resurrección en la que creen los primitivos nazarenos de Sevilla, con una fe a prueba de avalanchas. Nunca tiraron a este Eduardo de figura espigada. Como el Nazareno de sus devociones. Siempre con la vista al frente.

 

Lozano

El alférez Moeckel

EN Sevilla nos hartamos de aplaudir al Ejército en la procesión del Corpus. Es una suerte de ad calorem muy necesario para la tropa en estos días que corren. Emocionante si cabe. Seguro que los soldados lo agradecen en esta nación donde tanta falta hace el fomento de la cultura de defensa. También hay otra forma de apoyar al Ejército de hoy, que es haciéndose reservista voluntario, lo que ha logrado Joaquín Moeckel, ex hermano mayor del Baratillo. Fíjense si hay vida después de ser hermano mayor, que Moeckel no ha parado desde entonces de emprender iniciativas en beneficio de la sociedad. ¿Recuerdan la restauración del Salvador, las gestiones para que los afectados de la explosión de las Letanías recuperaran su casa, o el debate sobre la normativa jurídica de las hermandades? Algunos se han sorprendido al verle de uniforme, señal de que ha superado su primer período de instrucción militar, del que saldrá con el empleo de oficial en la categoría de alférez del Ejército de Tierra, adscrito a los servicios del Cuartel General de la Fuerza Terrestre que gobierna el querido don Juan Gómez de Salazar.
Se llama compromiso. Se llama ausencia de complejos. Y se llama la fuerza del carácter, ¿verdad Félix Machuca? En tiempos de zozobra hace falta dar testimonio, ora en las hermandades, ora en el Ejército. Moeckel se aplica a sí mismo el lema de las manifestaciones: No nos mires y únete. Y se ha unido al Ejército por el que siempre ha sentido una honda emoción.
Cuando algunos se recluyen tras ser hermano mayor, otros siguen canalizando esa fuerza en la que unos ven la muestra de una sociedad civil pujante y otros la coherencia con una forma de ser. ¡Y decían que no daba el perfil para otras tareas! Menos mal, don Joaquín, porque si llega usted a darlo para otros menesteres, a lo mejor nos privamos de verle sirviendo como alférez. Y está claro que el Ejército ha salido ganando. Y la cultura de defensa.

Foto MOECKEL2

 

Impresentable
Así resulta no el número de los asistentes, sino la actitud de muchos de los que acuden a la procesión. Gafas alzadas como policías de pueblo que ponen multas, tíos de chaqué con las manos en los bolsillos, cofrades con el teléfono móvil, charletas interminables en señores ya talluditos… Oiga, que se trata de acompañar al Santísimo Sacramento. Convendría enseñar al que no sabe y corregir al desahogado.

De las novedades
Las novedades en la procesión resultaron raras. Esas lecturas con megafonía en algunos puntos del recorrido provocaron cortes en el cortejo. Y chirriaron un poco. Lo de los cánticos estuvo bien. Eso sí. Genera un ambiente propicio para una procesión eucarística.

El pertiguero
Primer golpe. Oído en la Plaza Nueva. “Lo de la calle del cardenal Amigo se ha retomado, esperemos que haya una solución satisfactoria antes del final de mandato”. Segundo golpe. Oído en el Consejo: “Qué mala cara llevaba el subdelegado del Gobierno en la procesión del Corpus. Sabría ya que la moción de censura prosperaría, ¿no? No puede haber otra explicación. Se nos va don Ricardo y perdemos el apoyo a ciertas reformas de la Semana Santa para reducir el número de nazarenos”. Él estaba muy implicado en esta iniciativa. Tercer golpe. Oído en la collación de Santa Catalina. “¿Y si nos toca el premio y tenemos un hermano ministro del Gobierno de España o delegado del Gobierno en Andalucía? Celis siguen siendo muy querido en la hermandad”. Y ciriales arriba. Oído en la Plaza del Cristo de San Agustín. “¿Sabes que uno de los hermanos más antiguos de la nómina de San Roque es ahora mismo el ex alcalde Alejandro Rojas-Marcos?”.

El lagarto de la Catedral:

“Mi querido Fiscal, ¿te fijaste  en lo nutridas que eran las representaciones de seminaristas y sacerdotes en la procesión del Corpus? Mucho hablar de los cofrades, que asisten en número insoportable, pero habría que empezar por dar ejemplo, ¿no crees?”

 

De Perú al corazón de Sevilla

El Fiscal | 27 de mayo de 2018 a las 5:00

perú1 perú2 perú3

A Sevilla viene de vez en cuando gente importante que no sale retratada en los papeles. En el aeropuerto de bajo coste y de los taxistas piratas aterrizan algunas veces personajes de prestigio, pero nadie se entera de su presencia. No son futbolistas, no hay fotógrafos. Esta semana acudió a Sevilla el arzobispo de Ayacucho, monseñor Salvador Piñeiro, que quiso parar en la capital de Andalucía antes de seguir camino de Fátima, donde le esperaban para impartir un retiro. No paró en Sevilla para conocer las setas, ni para montarse en el tranvía, ni para acudir a un tablao flamenco cargado de chinos. Vino con el objetivo de peregrinar a los lugares más representativos de la vida de San Manuel González en Sevilla. Monseñor tiene una gran relación con la congregación de las Nazarenas que fundó el santo porque estaban en la feligresía de la que fue párroco en Lima, la archidiócesis de la que también fue vicario general antes de ser nombrado obispo castrense del Perú. Desde hace unos años es arzobispo de Ayacucho y hasta hace un mes ha ejercido nada menos que de presidente de la Conferencia Episcopal del Perú durante seis años. En enero recibió al Papa Francisco en un viaje memorable a la nación iberoamericana.

Ayacucho tiene un rico legado español y es ejemplo de gran piedad popular, lo que se refleja en una Semana Santa muy singular que es referencia para toda Iberoamérica. Por todo eso no quiso dejar de acudir a nuestros lugares más representativos. Visitó la Catedral, la Capilla Real, la casa de la congregación de las Nazarenas en la calle Mateos Gago y la parroquia de San Bartolomé, donde el santo fue bautizado en la misma pila que Miguel Mañara. También acudió a la casa donde nació San Manuel, en la calle Levíes, número 22, donde estuvo acompañado por el párroco de San Bartolomé, Juan José Sauco. Visitó también la capilla del Palacio Arzobispal donde San Manuel fue ordenado por el beato Marcelo Spínola. En el Palacio saludó al Arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo. Y anduvo acompañado en varios momentos por Enrique Belloso.

Durante su breve estancia en Sevilla visitó la casa Madre de las Hermanas de la Cruz. Rezó en la capilla donde está el cuerpo incorrupto de Santa Ángela y el sepulcro de Santa María de la Purísima. Visitó con devoción, también, la habitación donde murió Santa Ángela. Durante su visita saludó a la Madre General de las Hermanas de la Cruz, Madre Reyes, a la cual impartió su bendición.

Muy consciente de la importancia de la piedad popular, como el Papa Francisco, visitó la Basílica del Señor del Gran Poder y la Basílica de la Esperanza Macarena, donde oró ante sus imágenes en compañía de sus respectivos hermanos mayores, Félix Ríos y José Antonio Fernández Cabrero. Estuvo presente también en la exposición Pasión según Sevilla, en el Ayuntamiento, donde saludó, al alcalde, Juan Espadas, y al hermano mayor de Pasión, José Luis Cabello. Y de todo esto no ha salido una línea, ni una foto. Solo vemos turistas y más turistas.

Dos cabalgan juntos
Tenemos un nuevo dúo en la vida urbana de la ciudad. El presidente del Consejo y su vicepresidente. No se recuerda una conexión tan fluida en los dos principales cargos de la institución. Joaquín Sainz de la Maza y Antonio Piñero acuden juntos a cada vez más actos. Ycoinciden en muchísimos pareceres sobre el futuro.
Pasión
Qué gran hermano mayor tiene la cofradía del Salvador. José Luis Cabello es una de las excepciones en el mundillo de las varas doradas. Se ve en el estilo de gobernar, de presidir y de gestionar. El miércoles recogerá la Medalla de Oro de Sevilla en nombre de su cofradía. La exposición en el Ayuntamiento ha sido otra muestra más de saber hacer las cosas.
50 años
Los que pronto cumplirá como sacerdote don Ángel Gómez Guillén, canónigo y uno de los mayores expertos de liturgia de la Iglesia. Sí, sí, como han leído. Gran hermano del Amor, donde salió de nazareno de la Borriquita, habitual del Salvador desde niño. Será en este templo donde tendrá lugar la celebración de tan feliz acontecimiento.
Imparable
Así se ha visto esta semana al cardenal Amigo en Sevilla. Se ha venido arriba de nuevo. Asistió a la cena de la entrega del Premio Manuel Clavero. El hermano Pablo tiene verdaderos problemas para ajustar la agenda por el número de peticiones que recibe para que Su Eminencia acuda a muy diferentes ciudades del mundo. Terminan de estar en México y ya tienen las fechas cogidas para un año. El propio Pablo, tan querido en Sevilla, no tendrá días libres para acudir a su tierra natal. ¡Yque no falte la actividad!

El lagarto de la Catedral: “Don Juan José Asenjo se fue directo al pintor Ricardo Suárez en cuanto terminó el acto de las medallas de oro de la provincia. Algo comentaron en privado. El arzobispo impartió la bendición al artista. Testigos de la escena fueron Alfonso Guerra y otros personajes”

La lucha de la Parroquia del Sagrario contra los turistas mal vestidos

El Fiscal | 20 de mayo de 2018 a las 5:00

sagrario

EL centro de la ciudad muda de piel los fines de semana. Se vuelve feo, horripilante, inhóspito, desagradable, chusco. En la misma tarde de ayer confluían la estética de las comitivas de primera comunión con las de los turistas con las pelambreras al aire y las despedidas de solteros haciendo el indio (y la india) en esa carrera oficial del mal gusto en la que se convierte cada sábado el eje de la Alfalfa y el Salvador. Es sabido que la actual Catedral está concebida para los turistas. Poderoso caballero es el tío del pantalón corto, la camisa hortera y la cámara de fotos. Por fortuna aún quedan algunos templos donde se recuerda al visitante que está entrando en una iglesia, un lugar sagrado donde se debe vestir con decoro, esos sitios donde se tiene la costumbre de celebrar misa, un rito que no debe ser alterado por quienes buscan el consumo de experiencias, que es en lo que consiste básicamente el turismo de masas de hoy, por el que los tontos de aquí van a Roma sin haber pisado Itálica, y los tontos de fuera vienen buscando las setas y dejan de entrar en el Alcázar porque cuesta dinero.

El intento de hacer las cosas bien o, al menos, con cierto criterio, se aprecia nada más acceder a la Parroquia del Sagrario, donde se cuida que aquello no se convierta en la orilla de Mazagón, la Higuerita o la Cuesta Maneli. El párroco manda guardar silencio y vestir con decoro. Bien hecho. Y se vigila el cumplimiento de estas directrices. Lástima que estas indicaciones no se cuiden con el mismo celo en la Catedral. La verdad es que si dejamos fuera a los turistas que no visten con decoro, ¿quién entra en la Catedral además de los canónigos para los rezos matinales y las azafatas que abren y cierran la cinta (con mayúscula, patrona de Huelva)? He ahí la clave. La entrada a la joya de la Parroquia del Sagrario es gratis total, con derecho añadido a contemplar el Niño Jesús, el Nazareno de la Corona y, con una pizca de suerte, a saludar a don Luis Rueda. Pero en la Catedral hay que pagar, por lo que el criterio del decoro se relaja. Y aquello parece la cafetería de la Guerra de las Galaxias con estética de camping y mobiliario de venta de tickets para otras atracciones. La Parroquia del Sagrario es un oasis en la Catedral, una suerte de aldea de los galos que trata de resistir la invasión del turista que ha hecho suya la ciudad, espantando los valores netamente locales, diferenciadores y ubicadores que ahora –quién lo diría– están más que nunca en los barrios. El centro parece una gran covacha los fines de semana, cuando se lo dejamos enterito a esos señores de los que vivimos todo el año. “Ea, ahí lo tienen”. Ay, de aquellos hoteles que no permitían alojarse a equipos de fútbol para evitar que los jugadores se pasearan en ropa deportiva por el suntuoso vestíbulo principal. ¡Sería facha el director del hotel! Pasen, pasen, y vayan como plazcan.

Ramón Vila
Mucho se ha escrito sobre la faceta del que fue 33 años cirujano de la plaza de toros, pero poco de su perfil cofradiero. Ramón Vila, que falleció esta semana a los 80 años, fue nada menos que el primer delegado de la cuadrilla de costaleros de su querida Hermandad de la Amargura. Era otoño de 1978 cuando comenzaron los ensayos en unas noches frías. Vila tenía dos sueños imposibles, como recuerda Alejandro Ollero: sacar a la Virgen vestida de hebrea el Domingo de Ramos y sacar el palio más alto de Sevilla por la puerta ojival del templo, a lo cual el ilustre capataz le contestó: “Ramón, olvídate de eso porque vamos a tener que bajar a la Virgen del paso y sacarla de la iglesia con nuestras propias manos”. Aquella primera cuadrilla se quedó sin salir el Domingo de Ramos de 1979 por culpa de la lluvia. Pudo debutar ese año con motivo de la procesión extraordinaria del 25 aniversario de la coronación: “Mi querido amigo Ramón vivió aquel día uno de los momentos más felices de su vida”. Ollero de vez en cuando se dirige en voz baja a los costaleros en los momentos de mayor emoción del Domingo de Ramos y les dice: “Abrid los capotes”. Y esa exhortación, cómo no, le encantaba al doctor Vila.

IGLESIA DE SANTIAGO

Original altar en Santiago

La Hermandad de la Redención figura con todo honor en el grupo de hermandades más innovadoras en asuntos de priostía en los últimos años, junto con el Buen Fin, la Exaltación o la Esperanza de Triana. En los cultos de Pentecostés a la Virgen del Rocío llaman la atención los candelabros antiguos de la Virgen de los Ángeles, de Los Negritos, con sus características formas de piña. El uso de enseres de otras cofradías es siempre una apuesta con ciertos riesgos, por lo que se exige mucho criterio y un gusto más que refinado.

El pertiguero

Primer golpe. Andrés Martín ha estado en el Palacio Arzobispal para renovar la cesión de la capilla de la Divina Pastora por parte de la autoridad eclesiástica en favor de su hermandad. Segundo golpe. Un llamamiento a la mesura. Asenjo ha dejado claro su deseo para el Jueves de Corpus: menos participantes en las representaciones, por favor. Tercer golpe. Sobre la carrera oficial: “La clave es no decir que no al primer proyecto hasta que sea Navidad, así no da tiempo a que saquen otro invento”. Yciriales arriba. Oído. “Sí, tenías razón, había facturas de whisky de aquel viaje”.

El lagarto de la Catedral: “Querido Fiscal, ¿te has dado cuenta de que los mensajes de la cuenta de Twitter denominada ‘primavera eclesial’ coinciden mucho, pero mucho, con el pensamiento de un párroco muy polémico que ya tuvo problemas con la curia del arzobispo Asenjo”

El susurro de Pedernal

El Fiscal | 13 de mayo de 2018 a las 5:00

Pedernal

SIEMPRE hemos mantenido que uno de los mejores carteles de la Semana Santa está en la vitrina del mueble de los cubiertos del Rinconcillo, unos cristales donde se van colocando las estampas de imágenes sagradas que dejan los clientes. De forma natural, espontánea, se conforma una obra de arte, porque si es verdad que el tiempo pinta, también lo es que la sucesión de actos voluntarios a lo largo del tiempo generan estampas preciosas como la que se admira en esta popular taberna. Esta semana se ha presentado un cartelazo en esta ciudad: el del Junio Eucarístico. En Sevilla ya sabemos a qué cartel nos referimos cuando hablamos del cartel a secas. Como el Pregón tenemos claro que no necesita de más precisiones, pues solamente hay uno. Todo lo demás son novillás sin caballos, pedreas, premios de consolación o como quieran ustedes llamarlos. Ocurre que a veces salta la sorpresa en alguno de esos festejos supuestamente menores. Y eso ha conseguido José María Pedernal con su muy precioso y laffoniano cartel del Junio Eucarístico sevillano que se aproxima en el calendario al paso de mudá que marca un mayo que combina fríos y calores. Qué cosa más elegante, sencilla y fina al mismo tiempo ha pintado Pedernal, que, por cierto, es el hermano mayor de la Amargura. Para que luego digan las malas lenguas que los hermanos mayores de hoy pintan poco… Este pinta y mucho.

La obra de Pedernal está cargada de detalles, pero sin incurrir en el horror vacui. El motivo principal son los carteles de las convocatorias de cultos que aparecen pegados con cepillo y agua en el azulejo de San Juan de la Palma. Una escena de la vida cotidiana, como la vitrina del Rinconcillo con sus estampas. La calle está cargada de obras de arte que modela el tiempo, las casualidades, las coincidencias. El mérito está en saber verlas. Dice el autor que su cartel es un susurro, en contraposición a la teoría de que los carteles deben ser un grito en la pared. Qué bonito es susurrar en este mundo de ruidos, en esta Semana Santa estridente, en esta sociedad que no sabe hablar en voz baja. Susurra el diputado de sección de la Amargura para preguntarle a un penitente en la calle Cuna si se ha clavado algo en el pie, como susurra el fiscal al capataz Ollero para que levante el paso de la Virgen ante la amenaza de lluvia. Susurran los carráncanos entre bostezos, los vencejos de la Plaza de San Lorenzo cuando Su Majestad sale hoy por las calles de la feligresía en un cortejo refinado de tiros largos, susurran las Santas Justa y Rufina en su pasito sin música caminando detrás de Sor Ángela, susurra el mes de junio que busca su personalidad entre el final de la primavera y el comienzo del período estival donde las calles, otro año más, serán el perfecto retrato de una ciudad de persianas echadas y zumbido de aparatos eléctricos.

Las cosas importantes nunca se dicen gritando, sino con el habla serena, casi con la mirada, como este cartel de Pedernal que tiene la elegancia propia de un nazareno con el escudo de la Cruz de Malta. Dios está en el silencio, en el recogimiento, en la clausura de oraciones bisbiseadas, en el torno (“Ave María Purísima”), en la mirada pérdida de un penitente tras un paso de palio, en la fina sencillez de este cartel. Aquí hay cartel, claro que hay cartel, como hay un cartelista.

Aparecen entre los predicadores de las convocatorias de culto los nombres de dos sacerdotes importantes, como el arzobispo Asenjo y Jesús Maya, como figura el pajarito de la popular red social, entre otros detalles llamativos. A partir de ahora hay que buscar el pájaro del azulejo de San Pedro como hay que hallar el pajarito del cartel de Pedernal. Este junio de cera roja, comunión de los enfermos y doble genuflexión ante Dios alzado, tiene un cartel perfecto que invita al reencuentro con esas manifestaciones de religiosidad popular que tienen el aforo justo, que a veces hasta se las ven y se las desean para cumplir con su recorrido sin la asistencia de policías. Que se mantienen aunque los tiempos se vuelvan, incluso salen a la calle cuando no hay enfermos.

El mundo es de los que tienen buena ideas. Y saben pintarlas. Cada vez que entre en el Rinconcillo, fíjese en esa vitrina, mosaico sagrado hecho con las devociones que viajan en bolsos y carteras. Cuando vean a Su Majestad bajo palio por las calles, recuerden el cartel de Pedernal, el susurro de un artista que buscó a Dios en lo sencillo, en la solemnidad del Tantum Ergo, en los colores de una paleta donde está el color de la fe.

Año 2019
Nos atrevemos a vaticinar que la Semana Santa del próximo año no presentará cambios de importancia en la carrera oficial, pese a las elucubraciones de muchos sobre la ubicación del palquillo. Los cambios leves en los que se trabajan para mejorar la carrera oficial van perdiendo adeptos. Sólo cabría reducir asientos en Sierpes, donde se ha mejorado, pero donde queda mucho por hacer para reducir el efecto de avispero. Si a esto se le suma la firme determinación de que el Martes Santo vuelva a la normalidad (sí, he dicho normalidad), la de 2019 será una Semana Santa, sobre el papel, calcada a la de este año. ¡Y que así sea también en lo meteorológico!. ¿Verdad?.

Percance
La que ha sufrido el presidente del Consejo de Hermandades al caerse nada menos que en el interior del Palacio Arzobispal. Don Joaquín se recupera con paciencia y sin perder la sonrisa de la lesión sufrida en el brazo izquierdo. Por cierto, estos días le han oído decir con sentido del humor que estará ocho años en el cargo y que no descarta una prórroga. Aviso a delfines…

Felicitaciones
Las que se está hartando de recibir de forma pública y privada el pintor y escultor Ricardo Suárez, que recibirá nada menos que la Medalla de Oro de la provincia de Sevilla el próximo día 23 en una ceremonia solemne en la que coincidirá conAlfonso Guerra, nombrado Hijo Predilecto. Suárez es hermano de San Gonzalo y el Silencio, devoto del Cristo de la Buena Muerte, autor de innumerables carteles de categoría, como el pintado para la Macarena que luce en el museo; diseñador de una portada de Feria, etcétera. Por eso referimos aquí tan justa y merecida distinción.

El lagarto de la Catedral

“Mi querido Fiscal, fíjate qué bien hace la Parroquia del Sagrario al advertir a los fieles y visitantes que al templo se debe entrar vestidos con decoro. Hace muy bien el párroco en cuidar estos detalles. Con un cartel e incluso con un vigilante. Así se hace”