Rosamar, 1 – Torrijos, 0
Al portavoz municipal de IU-CA le ha salido el tiro por la culata en su particular cruzada contra la cesión del suelo público para la instalación de las sillas en la procesión del Corpus. Sostenía Rodrigo Torrijos que dicha práctica encubre una subvención a las cofradías que él –tan preocupado estos días por promocionar el gran festival del marisco en el Prado de San Sebastián (Gambaria)– no estaba dipuesto a seguir consintiendo. Le encargó un informe al secretario del Ayuntamiento para despejar las dudas, pese a que la capitular de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro, defendió una y otra vez la legalidad y utilidad del acuerdo. El fedatario municipal, Luis Enrique Flores, se ha despachado a gusto. Tras recordar que cesiones del suelo como las de la carrera oficial de Semana Santa se iniciaron precisamente para acabar con las subvenciones directas a las cofradías, considera en su primera conclusión que la cesión gratuita del suelo, por el que se cobra religiosamente la correspondiente tasa municipal, es “perfectamente ajustado a derecho”. Deja bien clarito que esta cesión “no se justifica en la tradición o en modo secular de realizar esta actividad”, que probablemente es la razón que le provoca urticaria a ciertos señores de Izquierda Unida, “sino que es una técnica contemplada por el ordenamiento jurídico y plenamente adecuada al mismo. No estamos ante el supuesto de la Feria de Abril, cuya ocupación mediante casetas sin ningún tipo de concurrencia ha venido avalada por los tribunales en base a la citada tradición singular”. El informe avala las tesis defendidas por Rosamar, que hasta explicó en su día que el dinero que se recauda por las sillas del Corpus sirve para mantener vivas a las hermandades sacramentales, muchas de las cuales mantienen obras sociales con niños con dificultades dignas de elogio. El fedatario municipal ha tenido que documentarse con acuerdos plenarios desde 1956 y redactar 17 folios para acabar con el erre que erre de Torrijos en las últimas juntas de gobierno y reuniones de altos cargos municipales. Cuando Torrijos debería estar henchido de gloria por haber montado en bici a tanto cofrade rancio, a los que tiene enganchados a su cóctel de movilidad, pierde el tiempo y las fuerzas en las sillitas del Corpus, unos asientos que vienen a ser una novillá sin caballos al lado del festejo gordo, el de abono, donde está el mamelón de la historia: las 25.000 sillas de Semana Santa. Ay, qué falta de vista la de este ingenuo Torrijos. Ahí sí que están los millones, ahí sí que hubo en tiempos pleitos y tráfico de jamones. Por cierto, eso de Gambaria tiene que ser como Munarco por lo civil… Ojú.




4 de Julio de 2009 a las 2:27 pm | Enlace permanente
Me alegro de la reactivacion de esta seccion. Un poco de are fresco siempre biene buen
24 de Noviembre de 2009 a las 9:51 am | Enlace permanente
que tiene q ver munarco y gambaria en todo esto?se trata de darle caña a torrijos q lo hace todo como el cculo…..