Dinero, dinero
Por dinero danza el perro y se mueven –y cómo– las sillas. Dos años lleva ya la subasta de asientos de la carrera oficial en internet, donde los precios se elevan hasta un 1.860% por encima de la tarifa oficial. Y dos años que el Consejo se hace el sueco. No nos creemos que ningún dirigente no supiera nada de estas prácticas que el reglamento castiga con la retirada de los derechos. Sorprende que el Ayuntamiento mire hacia otro lado cuando se trata de suelo público. Cuando interesa la carrera oficial, sobre todo para calmar los gatos en barriga de Torrijos, los señores de la Plaza Nueva le hincan el diente (o hacen como que lo hincan) a las parcelas de sillas, pero como en este caso no hay ninguna razón para complicarse la vida, pues quítame de acá estas cuitas y cuéntame como te ha ido en otras historias. Nunca se olvide que la Gerencia de Urbanismo cede la vía pública.


