El Fiscal | 15 de junio de 2010 a las 14:59
(Publicado en Diario de Sevilla el domingo 13 de junio de 2010)

EL viejo, viejísimo, cuento de la reivindicación de la autonomía de las cofradías tiene un nuevo capítulo en Triana. Por mucho que la normativa diocesana vigente desde 1997 proclame que las hermandades son asociaciones públicas de la Iglesia Católica (con lo que ello conlleva, sobre el papel, de pérdida de disposición sobre los bienes en favor de la autoridad eclesiástica), las cofradías siguen en su vida cotidiana funcionando como si los cabildos generales fueran absolutamente soberanos. Y lo mejor de todo es que la práctica demuestra que, efectivamente, lo siguen siendo en muchos casos. Se trata de una forma de proceder especialmente hábil, pues ya dejó dicho el cardenal Amigo que la Iglesia no tiene un cuerpo de policías para hacer cumplir sus deseos y disposiciones. Triana ha dicho masivamente que no en un cabildo general a la pretensión del Arzobispado de llevar el paso de misterio de las Tres Caídas a Madrid con motivo de la visita del Papa en agosto de 2011.
El trasfondo de la cuestión no está en el número de dimisiones que puedan producirse en la junta de gobierno de turno. Eso son cuitas internas, películas del Oeste en versión morada, chascarrillos para la barra del Santa Ana. La clave, la gran clave, es que al arzobispo de Sevilla se le ha hecho un desaire del que ya veremos sus consecuencias. Monseñor Asenjo se ha volcado especialmente con la iniciativa de que una imagen de la Semana Santa de Sevilla participe en ese vía crucis capitalino de dudoso gusto, pues cuando los curas se ponen a jugar a las cofradías son mucho peores que los cofrades. La perseverancia del prelado en sacar adelante la propuesta provocó que el hermano mayor de la Esperanza de Triana, Adolfo Vela, pusiera de buena fe todo su empeño en la empresa.
El precedente jugaba en contra. El Cachorro rechazó el traslado del crucificado al contar con un informe de los Cruz Solís sobre la incidencia del calor en la escultura. Al hermano mayor hay que decirle en este caso aquello tan definitorio de Rosco, usted sí que sabe. Larga cambiada sin necesidad de un cabildo general y con un veredicto técnico por delante. Y en la calle Pureza, claro, no han querido ser segundo plato.
¿Cómo queda ahora este arzobispo nuestro recién llegado a la ciudad y que ya ha tenido varios episodios con el mundillo de las cofradías? ¿Qué le dirá a su gran mentor, cardenal Rouco Varela? ¿Cómo explicará que en ese vía crucis falte una imagen de peso de la Semana Santa sevillana? Su Excelencia se ha metido en el agujero negro (o morado) de las cofradías del que aquel célebre cardenal aconsejaba huir. Ni fías ni porfías.. Tiene ante sí varias vías: desistir y apostar por llevar una imagen del tipo del Cristo de la Clemencia de la Catedral, confiar en el ofrecimiento de última hora de alguna hermandad de relevancia que quiera dar la sorpresa, forzar un tercer plato o dar un decretazo en función de ese carácter público de las hermandades y obligar a Triana a pasar por el aro.
Monseñor Asenjo debe saber ya que Sevilla no es Córdoba, que aquí tiene que lidiar con casi 700 corporaciones, que cuando las hermandades le ceden en las visitas a sus templos la vara dorada lo hacen de forma absolutamente simbólica, pues las cofradías (que anidan muchas veces en la frontera de la fe) son ultracelosas de su autonomía; que un arzobispo no se puede confundir de Esperanza en una homilía que pronuncia en Triana y citar a la Macarena (como le ocurrió en la reciente bendición del templo), que el Pregón tiene mucho de cuchillo de doble filo (recuérdese el tirón de orejas de Henares que marcó el inicio de su pontificado y las polémicas declaraciones de Barbeito), que Pasión ni es una estatua ni sale en un trono, y que cuando un asesor (al estilo de los agradaores) le dice en el coche oficial al final de la mañana del Jueves Santo que se marche a Palacio a descansar y que no pasa nada por dejar de visitar a la Hermandad del Silencio se está equivocando de plano. Sí que pasa. Y tanto que pasa. Serán cosas de la micropolítica del gobierno pastoral, pero tienen su importancia. Y sus consecuencias. Por cierto, cuando Su Excelencia acudió el Sábado Santo al atrio de San Antonio Abad para formar parte de la comitiva del Santo Entierro, quiso desagraviar de alguna forma a la hermandad y pidió firmar en el libro de honor, pero el hermano mayor, Antonio Rodríguez Cordero, le recordó que el prelado estaba allí no por el Silencio, sino por el Santo Entierro, que ya habría ocasión para hacer las cosas como hay que hacerlas. Ojú.
Si en Córdoba basta una velocidad media, Su Excelencia debe saber que Sevilla no es que mate a los obispos (Asenjo dixit en una reciente audiencia privada para justificar la elevada petición de entidades que solicitan su presencia), sino que exige alta velocidad. El desaire del viernes deja amortizado a un hermano mayor y condena a todo un arzobispo a una posición nada agradable. La gestión no ha podido ser más deplorable, como suele ocurrir cada vez que la autoridad eclesiástica tiene ideas propias en asuntos cofradieros. ¿Recuerdan aquella ocasión en que tuvo la ocurrencia disparatada de sacar a Santa Ángela en el paso de la Urna del Santo Entierro? Los medios de comunicación jugaron su papel para evitar un esperpento que no merecían ni la ciudad ni mucho menos la fundadora de la Compañía de la Cruz. A un arzobispo en dificultades sólo podemos ofrecerle la versión capillil de aquella célebre recomendación: “Usted haga como este Fiscal, no se meta en cuestiones de cofradías”. Y que Rouco se las apañe.
15 de junio de 2010 a las 7:13 pm | Enlace permanente
PASO ATRÁS; MONSEÑOR ASENJO ASUME CON RESIGNACIÓN.
En la portada que ayer publicamos, les anunciábamos la posibilidad de que la inclusión de una imagen sevillana en el Vía Crucis de Madrid llegase vía decreto o designación. Y lo seguimos manteniendo, ya que fuentes de toda solvencia así nos lo hiceron llegar, pero… ¿qué ocurrió en las últimas horas?
Monseñor Asenjo Pelegrina, se presenta como el gran derrotado, pero la verdad, aquí quien pierde es la Iglesia, no Rouco, ni el nuevo Prelado sevillano. Es la institución la que ve con desolación la crisis de fe que se vive en la realidad de las cofradías.
Monseñor ha declarado que no se siente un cacique (podía haber mediado baculazo) pero que no pierde la esperanza de que el cofrade sea cristiano ante todo.
http://contravaral.blogspot.com/
15 de junio de 2010 a las 8:09 pm | Enlace permanente
a ver si nos vamos enterando…
En ningún momento puede el Sr.Arzobispo sentirse desairado ya qeu no ha hecho ninguna imposición, fuen una solicitud.
tal como quedó constancia en el C_abildo Extraoridnario, el Cardenal Rouco es el que pide al Arzobispo de Sevilla la posibilidad de participar.
Así que nadie se sienta ofendido. Triana ha intentado actuar con el máximo SENTIDO COMUN.
La mayoría, perdón, la aplastante mayoría (casi un 80% de los votantes) manifestó su negativa y recordó que somos IGLESIA y antes debemos de ser CRISTIANOS Y QUE CON LA QUE ESTÁ CAYENDO ES PREFERIBLE EVITAR TANTO GSTO APARENTEMENTE SUPREFLUO Y CONTINUAR CON LOS CARNETS DE SUPERMERCADOS QUE SE LE ESTAN EMPEZANDO A DENEGAR A MUCHS FAMLIAS DE TRIANA.
Los momentos actuales no son para jugar a los pasitos y dar rienda suelta a lo que los anti-iglesia están constantemente aprovechando.
Ah,por último, el comentario de mucha Triana, después de la votación quedó tan bien, muy clarito que habría mucha gente en la puerta de la Capilla para no dejar entrar al “cajón”…
TRIANA, SIEMPRE TRIANA
16 de junio de 2010 a las 12:20 am | Enlace permanente
Enhorabuena por el artículo, amnifiesto sevillano puro de como debe hacerse el acoplamiento del mando jerárquico de la Iglesia sevillana nada más aterrizar.Monseñor, no nos dé ni medio palo, porque todos recaeran en usted, ya tenemos un antecedente de un arzobispo que dimitió, vea los anales.
No es que esto sea Sevilla y punto y aparte, pero es más fácil quer Su Excelencia se acople a que todos nosotros a que cambiemos lo que nuestros ancestros generación tras generación no ha ido dejando, sólo se ha de fijar en nuestro título de “mariana”.Sinceramente demasiado propçosito el suyo para tan poco tiempo de viaje en esta ciudad
16 de junio de 2010 a las 9:58 am | Enlace permanente
Grave error considerar que el Via Crucis de la JMJ 2011 sea algo así como que los curas estén jugando a las cofradías: se trata de un acto de otra naturaleza, acto en el que Madrid 2011 había optado por ofrecer una visión de la religiosidad española formada y conformada por la ejemplaridad de las imágenes de nuestras variadas Semanas Santas de cada lugar. La de Sevilla no debería faltar, pero la respuesta localista, pobre y cateta de tantos cofrades cortos de visión y sin el más mínimo sentimiento eclesial, ha llevado a este punto estúpido en que nos encontramos.
El mundo de las hermandades y los cofrades está tan pobre de fe que no es de extrañar que se den ejemplos como éste en que se creen que pueden vivir al margen de la Iglesia. Gracias a Dios la Iglesia es mucho más que las hermandades y todos sus fanatismos, con eso de creerse que sus imágenes son algo más que Dios, o con eso de pensarse que lo que dispone un cabildo es mucho más que la Iglesia. Damos un paupérrimo ejemplo no sólo a España y a Madrid para la JMJ, sino sobre todo al Mundo entero, porque en Madrid 2011 estará toda la Iglesia del planeta en torno a Cristo y al Papa. Un paupérrimo ejemplo que da el mundillo de las hermandades al resto del planeta y una imagen depauperada de la Semana Santa de Sevilla, que con este hecho se convierte más en un fenómeno puramente social, antes que en una manifestación de religiosidad.
Mientras tanto Madrid 2011 ha dado ejemplo de naturalidad, optando por omitir, sin más, ninguna imagen de Sevilla, sencillamente porque una organización cual sea la de la JMJ Madrid 2011 no puede esperar a que los cofrades de Sevilla, con su visión pacata y localista, respondan a los deseos de turno de algún cabildo un poco más sensible con la importancia del acto. Madrid 2011 sigue su sendero y elige otra imagen, olvida a Sevilla y mira hacia adelante. La imagen que queda de la Semana Santa sevillana es tan ridícula, que nadie quiere en Madrid ponerle apellidos a algo que no tiene nombre. Pobre Sevilla…
16 de junio de 2010 a las 10:15 am | Enlace permanente
El primer error,no de este arzobispo ya,sino de Rouco es plantear el hecho en si.Es decir con la crisis económica de fé y sobre todo económica que padecemos¿a quien se le puede ocurrir,realizar estos gastos tan desorbitados?Ni aunque se lo paguen los sponsors.En la vida hay que tener sentido común y aquí se equivoca la Iglesia palmariamente.En vez de concentrar al Papa en Madrid,denle una vueltecita por España,que falta nos hace.
16 de junio de 2010 a las 2:03 pm | Enlace permanente
No soy cofrade, sí católico crítico, por ello deseo opinar sobre la “decisión” de la H. de Triana. La clave, el meollo de la cuestión, no está, a mi enender, en el “desaire” al Arzobispo, sino en la “decisión democrática” del cabildo. Ësta y las manifestaciones del Sr.Arz. muestran dos “eclesiologias enfrentadas”. El Sr.Arz. entiende a la Iglesia desde el Derecho canónico, identificando a la Iglesia con la Jerarquía, depositaria única de lo sagrado y de su interpretación, es decir, poseen el Sacerdocio, son los Maestros y los Jueces.Su imagen es el Pastor y el rebaño. De aquí las manifestaciones del Sr.Arz.: “La naturaleza juridica de las cofradias es ser Asociaciones públicas de fieles”, “lo que legitima a las HH.es su inserción en la Iglesia”, entendida como cuerpo juridico eclesial, como institucion. Por ello, concluye, “fuera de ella (de esa Iglesia como institución) su identidad se desvanece, serían unas asociaciones culturales”. La eclesiologia de los HH.de Triana no es “juridica”, sino sociológica, de Iglesia como “Pueblo de Dios”, en mayor consonancia con el Vaticano II. Y ésto independiente de que muchos cofrades sean agnósticos, incluso ateos y las cofradías sirvan sólo para fomentar el culto barroco etc y la caridad. Esta es otra cuestion. El hecho de que ellos se sienten Iglesia por ser bautizados y por fomentar el culto y piedad a la Pasión de Cristo y que la Iglesia jerárquica las reconoe como una parte suya, aunque sometida totalmente a sus dictámenes y desos (como lo es la Acción Católica y otras Asociaciones pias), las HH. son también Iglesia.Entonces también en las Cofradías hay un “sensus fidelium”, existe un sentido de fe de los fieles e interpretan a la Iglesia como el Pueblo de los creyentes en Cristo (posiblemente con muchos defectos). Con su toma de decisión afirman que la Iglesia somos todos, jerarquía y fieles, que todos somos sacerdotes, Maestros y Jueces. Su “toma de decisión democrática” la han hecho dentro de la Iglesia y no las coloca “fuera de ella”. Esta toma de decisión no es “un desaire” al Arzobispo, es un empoderamiento del ser adulto de los fieles dentro de la Iglesia. Y esto es algo que los sacerdotes, obispos y Papa van aprendiendo, a trompicones, después del Vaticano II.- Dicho esto, ma atrevo a decir que, tanto el Sr.Arz.como las Hermandades, olvidan un tercer sentido de Iglesia, que apareció con la Teología de la Liberación. ¿Cómo ser cristianos hoy, en un mundo de pobres, de marginados de los beneficios del proceso productivo y explotados como excedentes de una sociedad que privilegia las soluciones técnicas de sus problemas? Esta visión de Iglesia se opone sobre todo al mismo Viacrucis que la Jerarquía (Conf.episc.española)quieren organizar en Madrid y al mismo viaje “triunfal” del Papa. Con lo que nos está cayendo por la crisis presente todo ese dinero y capital que puede costar el viaje del Papa y el Viacrucis hay devolvérselo a los parados, a las familias que no llegan a final de mes, a los que duermen en las calles, a los inmigrantes etc. Es decir, la Iglesia, jerarquía y nosotros los fieles, también los cofrades, debemos cuestionar y combatir este mundo de los bancos, de los mercados financieros, este sistema capitalista que primero empobreció a America Latina, Africa etc y ahora va contra Europa. Gracias por permitirme expresar mi opinión.
17 de junio de 2010 a las 10:57 am | Enlace permanente
Enhorabuena, fiscal, se puede decir más alto pero no más claro.
18 de junio de 2010 a las 11:20 am | Enlace permanente
Deberíamos sacar positividad del incidente. Las cofradías deberían dejar la popularidad folclórica (reflexionemos, no lo son todas) por la fraternidad, y claro que si, hemos de dar testimonios de eclesialidad. Les propongo un reto: observen las cifras de las aportaciones de las hermandades para la Archidiocesis, sobre todo para la Iglesia Diocesana¡qué sorpresa!; la fuente boletin del Arzbispado.Me podrían explicar ¿para qué sirve el Consejo?.
La religiosidad auténtica consiste en socorrer a huerfanos y viudas. Sant 1,27
12 de julio de 2010 a las 11:58 am | Enlace permanente
Antonio: Estoy en plena conformidad con mucho de lo que relatas en tu opinión del 16 de Junio. Espero estés de acuerdo- yo no estoy con ciertas actuaciones del Sr. Asenjo-, del tan cacareado asunto de la Eclesialidad, a muchas de las Hermandades y más intensamente a sus Juntas de Gobiernos, necesitan un acelerado curso de formación Eclesial.
Hago mención a las inversiones que en un momento de crisis como el que vivimos algunas HH tiene en curso y otras pensando. Con todos mis respetos entiendo que no es de recibo, pues, precisamente son estos momentos en los que la cordura debería incidir en las mentes de esos oficiales que se inventan modificaciones, restauraciones, nuevos proyectos – a los que no quito su necesidad en ciertos casos, en otros son caprichos de juntas que lastran la economía de la Corporación, evitando con ello una gestión de las necesidades de los hermanos de la nómina que están pasando malos momentos. En estos momentos es cuando realmente se debería notar esa Eclesialidad que demanda Asenjo
Pero el Sr. Arzobispo, parece olvidar que los hermanos de las HH, por ser bautizados, somos Pueblo de Dios, del que también formamos parte y lo que nos permite estar a la misma distancia de Jesucristo que los demás miembros de la jerarquía, incluido él-..
Ante las cuestiones que muchos hombres, y bautizados se planteaba respecto al modelo de Iglesia del Vaticano II, el 4 de Diciembre de 1962, el Cardenal Leo J. Suenes, previa la clausura de la primera etapa conciliar, lanzaba las preguntas: Iglesia católica ¿Quién eres?, ¿Qué dices de ti misma. Esto echó por tierra el esquema presentado sobre la Iglesia.
El tema de la Iglesia, recogido en el documento es la columna de todo el Concilio, la Constitución Lumen Gentium. El Capítulo I presenta el Misterio de la Iglesia, el Capítulo II El Pueblo de Dios, y el Capitulo III Constitución jerárquica de la Iglesia, y particularmente El Episcopado….
Este pueblo mesiánico tiene por cabeza a Cristo; la condición de este pueblo es la libertad de los hijos de Dios en cuyos corazones habita el Espíritu Santo (LG).
Ni que decir tiene la guerra contra la Teología de la Liberación de la Jerarquía Vaticana, y no olvidemos que la Iglesia o será la Iglesia de los Pobres o no será Iglesia .
Resumiendo, pues, el tema es apasionante, creo que el Sr. Arz, no debería inquietar al Pueblo de Dios de Sevilla con alusiones, que finalmente nos lleva a que desviemos costes importantes de dinero para la visita de Benedicto XVI, teniendo los pobres las necesidades que tienen, y con este ejemplo nos daría a todos los cofrades y no cofrades el preámbulo del gran ejemplo de eclesialidad que parece pretender para esta nuestra archidiócesis.
Gracias por su publicación