El Fiscal | 21 de septiembre de 2011 a las 17:14
Aún colea el enfado de algunos porque las expectativas, no nos engañemos, no se cumplieron. Acusamos recibo de un testigo directo de todo lo ocurrido en la capital de España, un indignado con el mensaje de éxito que se ha querido difundir días después, tanto en entrevistas como en cartas oficiales de enhorabuena a la cofradía portagonista: “Sé de buena tinta que al Consejo se le dijo que tenía seis asientos reservados en el vía crucis, pero menuda sorpresa se llevaron cuando llegaron fritos de calor y no tenían ninguno, porque la Corporacion municipal había invitado a sus familiares, parientes y afectos. Lo peor es que allí se presentaron el arzobispo y compañía, incluidos los amigos de sus acompañantes. ¿Sabes que solución dio don Manuel Soria? ¡Que el Consejo se quedaba fuera de la parcela! Al hermano mayor y al comisario se le desencajaron las mandíbula, pues vieron con asombro que a una entidad como el Consejo, que les había ayudado en todo lo posible, se le ninguneaba de esa forma. Aquí hay un responsable claro que le ha vendido desde el minuto uno una trola a la hermandad y a todo el que ha podido en relación con lo de Madrid, pues en ningún momento el Papa se iba a bajar del papamóvil, ni iba a dar ninguna bendición especial delante del paso de palio, ni nada por el estilo. Es más, cuando el Papa pasó por delante del stand, ni siquiera miró al palio. ¡Pues claro que no! Él estaba para lo que tenía que estar y nada más. Como es lógico, por otra parte. Todo lo demás fue vender humo a quienes se lo quisieron comprar. A él le interesaba quedar bien a toda costa ante sus jefes y prometió más que un político en campaña. Y esto es todo. Ya no te hablo más del tema”.