El Fiscal | 26 de junio de 2012 a las 20:47
¿Hacia nuevas normas?
El espectáculo que se está ofreciendo en este junio electoral en muchas hermandades está dando que pensar a la autoridad eclesiástica. La última vez que se promulgaron unas normas diocesanas fue en diciembre de 1997. En ellas se dejó abierta la posibilidad de que las cofradías redactaran reglamentos acerca de la estación de penitencia, siempre acordes al espíritu de la normativa superior.
Evitar el circo
Alguien tendrá que tomar alguna decisión en algún momento. ¿Cabrá una normativa diocesana para los cabildos electorales o se instará a realizar reglamentos? Recuérdese que empezamos con las guerras de los censos y hemos terminados con los patrocinios y vídeos. Y, claro, todo esta parafernalia incluye jugadas sucias. A punto hemos estado de ver la fotografía de un puñetazo en una cruz de mayo que dejaba en un lugar feo a un potencial aspirante a cargo en el Consejo.
Posibles objetivos
La difusión de los mensajes para captar el voto, los plazos y el uso de las nuevas tecnologías, de las casas de hermandad y de las imágenes sagradas son cuestiones que deben quedar bien delimitadas. No se trata de incurrir en un reglamentismo ni en un intervencionismo, pero hay que poner orden. Lo que está ocurriendo este junio no es precisamente de junio… eucarístico.
‘Tigris party’
Son lo más chic. Dicen que a ellas asiste mucho cofraderío de relumbrón. En los años ochenta se sentenciaba que si uno cruzaba la calle Sierpes sin ser saludado ni por el trilero, podía considerarse un don nadie en la ciudad. Es como si usted ahora invita a una velada al presidente del Consejo y éste se presenta sin Andrés Martín, pues ya sabe que lo suyo es de medio pelo. Pues si a usted no le han invitado todavía a una Tigris Party, mal lo lleva en el cursus honorum de la ciudad. Son sin fecha fija, a la luz de las estrellas y terminan con el kikirikí. Las hermanas García Perea reparten los tarjetones para esos encuentros selectos (sin fotógrafos) en la calle Tigris de Sevilla Este que ya se sabe que viene por calle Tigris y por calle Tigris no cabe…
¿Ojaneta de la manigueta?
Estaba el presidente del Consejo (ese hombre que viaja en taxi…) en televisión cuando le preguntaron por las elecciones en el Cachorro. Arenas cogió el capote y se quitó el burel con oficio. Prefirió opinar del que se va antes que hacerlo de los que aspiran a llegar. Puso por las nubes a Rosco Ruiz. Como Rosco ha sido de los más especialmente críticos con Arenas, después de ver aquello a uno le queda esa vieja impresión que se plasma a la perfección en lo que se decía en tiempos del torero Paco Ojeda. Unos vienes y otros van, Arenas siempre está.
Rescoldos de la carta
Dado el número de peticiones que ha recibido este Fiscal para que se sepan los nombres de los cofrades a los que Medina citó como colaboradores en el intento de candidatura al Consejo (el metisaca), reproducimos el párrafo clave por si a alguno aún no le ha llegado: “Me quedo por supuesto con vuestra amistad y cariño, que correspondo y agradezco infinitamente, con vuestra disposición a trabajar por nuestra Iglesia y nuestras hermandades, con los momentos buenos vividos con Pepín Álvarez, Juan Hernández, Álvaro Enríquez, Antonio Jiménez Minaya, Joaquín Sainz de la Maza, Rafael Durán, José Ramón Pineda, Jose María Ruiz, Eduardo Carrera, Manuel Domínguez del Barco, Pablo Espinosa, Fran Díaz, Manolo Huerta, Antonio Barrero, Antonio Piñero, Manuel Bermudo, Ricardo Laguillo, Fernando López Carrasco, Félix Sánchez Lahulé, José Carlos Orta, Jesús Calvillo, Mané Berjano, Ignacio Pérez Franco, Jesús Basterra y un larguísimo etcétera”. Al pregonero de 2012 lo cita hasta en dos ocasiones. Ea, arrepentidos los quiere Arenas…
El pertiguero
Primer golpe. Si los cargos tuvieran sueldo, ¿cómo serían las campañas, Dios mío? Segundo golpe. Era una injusticia que el Rocío de Triana, con 200 años, no tuviera la medalla de la ciudad antes que otra. Tercer golpe. ¿Te has enterado de quién es el representante de la autoridad en el cabildo electoral de la Esperanza de Triana? Dicen que la cosa apunta a Manuel Haro. Y ciriales arriba. Fue de los poquitos que le dijo la verdad: “Mira, yo no voy a votar a Adolfo, al que sí voté en las anteriores. Pero a ti tampoco te votaría. Y que sepas que te vas a estrellar”.