La versión morada de Gran Hermano

El Fiscal | 20 de noviembre de 2017 a las 5:00

INDICACION DE ZONA VIGILADA POR CAMARAS DE TV FOTO RUESGA BONO

Vamos hacia una nueva Semana Santa, estamos forjando la Semana Santa que legaremos a las siguientes generaciones. Una Semana Santa más sofisticada, videovigilida, más fría para ser más segura, menos espontánea por ser más planificada. Y probablemente una Semana Santa peor de la que recibimos de nuestros padres y abuelos: cosificada, amenazada, con una Madrugada en jaque perenne y con las hermandades reacias a cualquier reforma por no elevar la vista más allá de las tablillas de horarios e itinerarios. El gran ojo nos vigilará, una suerte de Gran Hermano en versión morada. La alta definición revelará hasta si se le afloja el nudo de la corbata al señor de la primera fila, quién aprovecha la bulla para qué cosas entre la cuarta y la quinta, y a qué hora se plantó la primera sillita plegable junto al Postigo. El pueblo quiere saber, tiene derecho a un gobierno que le diga la verdad, que diría Rubalcaba. Salvo en el año 2000, siempre hemos tenido la convicción de que el gobierno dijo la verdad, que no había pasado nada, que no hubo organización ni planes premeditados. Bueno, también es verdad que en 2015 el gobierno local intentó directa y puerilmente que no se supiera nada, rebajar los hechos al calificativo de anécdota y caer en el más espantoso ridículo, pero eso es otra historia.

El gobierno sabrá todos nuestros movimientos, quién da la primera zancadilla en Arfe, quién se estrena en el vociferío tronante en ese callejón que desemboca en Cuna, quién provoca la revuelta junto a las murallas del Alcázar. Sabrá cuántos somos, a qué dirección nos encaminamos y cuál es nuestra actitud. Que a la Semana Santa le apliquen, con razón, las mismas cámaras que se usan en los Samfermines, da idea de hasta qué punto la degradación de la vida urbana marca la fiesta religiosa que ha llegado a nuestros días. Una fiesta espectacularizada donde muchos sevillanos no se reconocen, donde moverse, callejear, perderse por los rincones y buscar los atajos se ha convertido en misión imposible, no ya por las vallas, sino por la afición a las sillitas plegables que cultiva el público estático y roedor de pipas. La Liga introducirá la próxima temporada el VAR, el videoarbitraje que permitirá resolver qué jugador merece ser sancionado, si el balón ha entrado o no en la portería, o si ha habido o no penalti. La Semana Santa incorporará la alta definición, la grabación día y noche, los medidores de público, la megafonía… Y tendremos que exclamar: “¡Vivan la cadenas!” Porque esta Semana Santa enferma es como el hijo imposible que se enviaba al internado de Umbrete. Haga usted lo que pueda con él, señor profesor. La Semana Santa monitorizada, la Semana Santa en la UVI.


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber