Más de las normas

El Fiscal | 3 de agosto de 2016 a las 10:37

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SEGUIMOS con el análisis de las nuevas normas diocesanas a falta de otras noticias, que conviene dejar los cien días de rigor (y sosiego) a Joaquín Sainz de la Maza para que ponga orden en la casa y se haga con las llaves de los cajones. En este texto que nos fue dado en las vísperas de las votaciones al Consejo (¡Qué tino con la fecha!) se aprecia un fortalecimiento notable de la figura del director espiritual, que parece que pasa a disponer de facultades de dirección mucho más amplias que las relacionadas con el espíritu, y una confianza muy elevada en el instrumento de las comisiones. Estas normas dejan muy claro, por encima de todo, quién es la autoridad. Hay que recordar que las anteriores, de diciembre de 1997, proclamaron que las hermandades son asociaciones públicas de la Iglesia y, al serlo, pierden autonomía en favor de la autoridad eclesiástica, luego el hoy cardenal ya dejó preceptuado quién manda y, sobre todo, de quién son los bienes de las hermandades. Pues de la Iglesia, ¿de quién iban a ser? Entonces la mayoría de los cofrades se fijó en las nazarenas… Cuando la madre del cordero estaba en el carácter público. Ahí radica todo.

Al grano. Hablemos de la figura del director espiritual o, más bien, del superdirector espiritual. El artículo 38 dice que entre sus funciones está la de informar por escrito al delegado episcopal para los Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías “sobre la idoneidad de aquellos que pretenden ser candidatos a formar parte de la junta de gobierno”. ¡Menudo poder tiene este director! Lo estábamos diciendo. ¡Y qué término más ambiguo el de la idoneidad! Se aprecia cuán grande es Castilla a la hora de poner límites a este director espiritual. Para ser hermano mayor hay que pedir el censo de hermanos… Y trabajarse al cura.

El artículo 39: “Los directores espirituales forman una comisión…”. Pues a alguno que yo me sé hay que decirles hasta dónde está el w.c. de la casa de hermandad. Mejor no ponemos ejemplos, ¿verdad?. Esto no vale por don Marcelino, conste en acta, que se sabe perfectamente todo lo que concierne a sus hermandades y están encantadas con su labor. Pero es que hay otros…

El artículo 41 dicta que “las normas sobre elecciones se aplicarán sólo en lo que no contradigan a las propias reglas, ni a lo establecido en estas normas, de forma que esos cánones tienen sólo valor supletorio”. ¡Cáspita! Va a ser verdad por fin lo de la “sagradas reglas” que tanto repite el cofraderío. Sorprende el valor que se le otorga a las reglas, siquiera sea en materia de elecciones, relegando nada menos que cánones del propio código a la supletoriedad.

Dicta el artículo 42. “La junta de gobierno está particularmente obligada, asesorada en todo momento por una Comisión Electoral…”. ¡Más comisiones, más comisiones! Con mucha frecuencia ésta técnica es la manera perfecta de que nada funcione correctamente. Napoleón dejaba la redacción de las leyes a los legisladores reservándose él la presidencia de las comisiones. Pero mejor dejemos a Napoleón… Y sigamos con las comisiones.

Veamos el artículo 43. “Una vez acordada, conforme a las reglas, la fecha de las elecciones, la junta de gobierno designará una comisión electoral, integrada por tres hermanos mayores de 18 años, con un número de años de antigüedad que determinarán las reglas. No serán miembros de la junta de gobierno ni candidatos a ésta. Su cometido será velar por el correcto desarrollo del proceso electoral. Esta comisión podrá ampliarse con un miembro designado por cada uno de los candidatos a hermano mayor, una vez proclamadas las candidaturas. La comisión actuará en todo momento en comunicación con la junta de gobierno….”.

Aparece por primera vez la figura de los interventores. Qué similitudes con la política… El hecho que la comisión actúe en comunicación con la junta de gobierno resta autonomía a la comisión y, por otra parte, si hay más de una candidatura puede oler mal el asunto, pues se volverá a hablar de la oficialista y la de oposición, pero esta vez de forma redundantemente oficial.
Vayamos ahora con el artículo 44. “La junta de gobierno comunicará oficialmente a la Delegación Episcopal de Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías la fecha, lugar y hora señalados para la celebración de las elecciones, así como la composición de la comisión electoral regulada en el artículo anterior. Asimismo, comunicará a los hermanos […] Las comunicaciones citadas se realizarán en un plazo máximo de 15 días a partir del cabildo correspondiente”. Quizás no hubiese estado de más precisar cuál es ese “cabildo correspondiente”.

Ahora vienen las curvas. El artículo 53 prescribe: “Las hermandades y cofradías que atenten contra el cumplimiento del derecho universal y particular de la Iglesia, las reglas y reglamento de régimen interno, así como los acuerdos vinculantes del Consejo local de Hermandades y Cofradías, serán reprobadas con la imposición de una justa pena, que puede consistir en una corrección fraterna a través de una amonestación o reprensión, la prohibición de la salida del cortejo procesional o la realización de otros actos de culto o gobierno, e incluso la supresión de la hermandad y cofradía”.

Fíjense, en primer lugar, en que se alude a que habrá acuerdos “vinculantes”, es decir decisiones imperativas, de un Consejo local, por lo que dichos acuerdos se integran así en un régimen normativo sancionador a la misma altura que el Derecho Universal y Particular, de las reglas y que los reglamentos. Ojo porque esto es una novedad que no se debe pasar por alto.

El artículo 54 regula los motivos de expulsión de un hermano. Entre las primeras causas figuran la excomunión, la abjuración de la fe católica o el alejamiento de la comunión eclesiástica. Y se añaden, al mismo nivel, otras causas: “Haber sido sancionado más de dos veces con una pena de cese temporal, cuando cada una de estas penas haya sido superior a dos años. La utilización no autorizada de documentación de la hermandad, abusando del cargo que desempeñe en la junta de gobierno o de su condición de hermano, así como manipular, retener, ocultar o extraer de las dependencias de la hermandad documentación, objetos de culto u otros enseres valiosos, sin previo permiso de la junta de gobierno. El impago de cuotas sin causa justificada, debidamente expuesta ante la junta de gobierno, durante el tiempo establecido por las reglas o el reglamento de régimen interno de la hermandad”.
Se ha podido hacer cuando menos, como se hace en Derecho Penal, una graduación de las penas en función de la gravedad, pero muy al contrario se equipara un excomulgado con el que se ha llevado sin autorización una potencia o un pañuelo.

En la instrucción del expediente sancionador juega un papel decisivo (quizás excesivo) el delegado episcopal para Asuntos jurídicos, porque siendo tan varios los posibles motivos de apertura de un expediente, en algunos casos se podían haber solucionado con el reglamento de régimen interno y sin necesidad de recurrir al Palacio Arzobispal. El expedientado puede interponer un recurso, ¿pero ante quién? ¿Ante el mismo delegado que es consagrado por las normas como el gran y más auténtico intérprete de estas normas?.

Hacia las nuevas normas

El Fiscal | 11 de julio de 2016 a las 12:44

Hermandad de Santa Cruz.
ADEMÁS de pegarle abrazos a Sainz de la Maza y ofrecerle las condolencias a Esquivias, ¿hay alguien en el orbe cofradiero hispalense que se haya molestado en leer las nuevas Normas Diocesanas?.
–Oiga, ¿hay alguien ahí?
Como ustedes saben que nos gusta ir a contramano y no vamos haciendo amigos, iniciamos hoy el análisis de un texto que será absolutamente vital para las más de 600 hermandades de la diócesis, que les recuerdo que en la provincia hay cofradías, muchas de ellas con más nazarenos y mejores formas que numerosísimas de la capital.

–Lo dicho, usted haciendo amigos. Así nunca dará el Pregón.
–Ya lo dio Rafa Serna. Y después de Rafa Serna, naide.

Lo primero que me ha dejado pasmado ha sido el artículo 18: “Las hermandades y cofradías no interpondrán demanda ni podrán establecer intervención judicial alguna en el fuero civil sin licencia del Ordinario del lugar”. Ojú, que yo me entere. ¿Se contempla la restricción a las hermandades del derecho constitucional a la tutela judicial efectiva mediante una suerte de superpotestad de control de la autoridad que podría resultar contraproducente? Digo yo: si una hermandad tiene personalidad jurídica canónica, también la tendrá civil con todas sus consecuecias. ¿O no es así?
El artículo 21 no sólo eleva unas simples Normas Diocesanas al segundo lugar de prelación por detrás únicamente del Derecho universal de la Iglesia Católica y las sitúa por encima de todas las demás disposiciones, sino que faculta al delegado episcopal para los asuntos jurídicos a dispensar del cumplimiento de los preceptos. El delegado se reserva la potestad de pedirle a la junta de gobierno que solicite la dispensa por escrito, previa aprobación de la petición por parte del cabildo general. Huuuuum… Eso puede generar conflictos. Ya estoy viendo a los movimientos de oposición haciendo usa de esta vía para poner a la junta de gobierno entre la espada… Y el Arzobispado. Lo veo.
El artículo 33 es sencillamente glorioso por el término que introduce: “El cese en el cargo de la Junta de Gobierno será efectivo al formalizarse la candidatura política correspondiente –o cuando se trate de cargos no electivos, al hacerse público el nombramiento–, sin poder reincorporarse a la Junta de Gobierno en lo que reste de ese mandato”. ¿Candidatura política? ¿He leído bien? Esto sí que es un legislador que sabe lo que se cuece en las cofradías… ¡Anda que no!
El artículo 34 es tremendo: “Las reglas deben establecer y desarrollar expresamente la obligación que el derecho universal de la Iglesia atribuye al hermano mayor de cuidar de que los miembros de su asociación se formen debidamente para el ejercicio del apostolado propio de los laicos”. ¡Pista que va el artista! ¡Anda que están muchos hermanos mayores preparados para asumir nada menos que el reto de la formación de sus hermanos..! Si a la mayoría se les habla del derecho universal de la Iglesia y dicen que no saben a qué hora hay misa en ese templo. Estas normas son para una suerte de cuerpo de élite.
El domingo que viene habrá más… Lo dejamos por hoy que tenemos que ir a darle el abrazo a Sainz de la Maza, Quino para todos a partir de ahora.

Toma de posesión
La nueva junta superior del Consejo toma posesión de sus cargos este martes en la Capilla Real. Después se celebra lacuchipanda de rigor en Los Seises. Dicen que Paco Vélez no espera a la toma de posesión. Ya está ejerciendo el cargo, lo cual es perfectamente comprensible, habida cuenta de la cantidad de cosas que debe controlar a partir de ahora. Por cierto, ¿es verdad que un miembro de la candidatura perdedora telefoneó antes de las elecciones al todavía tesorero, Tomás Vega, para interesarse por la fecha de terminación del contrato de un empleado del Consejo en particular? ¿Se preveía tal vez algún tipo de represalia en caso de haber logrado la victoria? ¿O era simple morbo? Uno creía que estas cosas ocurrían sólo en la política…

San Gonzalo
El resultado del cabildo general del otro día ha sido todo un espaldarazo a la actual junta de gobierno. Como es sabido, no habrá corona nueva, sino el enriquecimiento de la actual. Todo lo que se está preparando con vistas a la coronación canónica ha tenido el refrendo de la inmensa mayoría de los hermanos, lo cual supone una tranquilidad para el hermano mayor.

Peticiones singulares
Sorprendidos se quedaron en el Ayuntamiento cuando vieron la petición de la Hermandad de los Negritos para que el presidente Obama visitara hoy la Capilla de los Ángeles. ¿Por qué no?, debió pensar alguien, consciente de que toda visita de estas características puede tener un giro improvisado. También se recibió la solicitud de una conocida firma de mantones de Manila que pretende regalarle uno al presidente norteamericano. Al final, todos los gozos en el pozo. Ni Los Negritos, ni mantón, ni fotografía con Luismi Martín Rubio.

El pertiguero
Primer golpe. “Qué contento se quedó Adolfo Arenas cuando supo del escrutinio… Si vieras la sonrisa socarrona que se le puso en el mullido sillón de su hogar. A veces la memoria escoge el camino más corto para alegrarte”. Segundo golpe. Por más que el cura Marcelino pidió que nadie filtrara el resultado, el recuento de votos se fue retransmitiendo en directo. Tercer golpe. “Ahora hay quien convoca la cerveza de fin de curso el mismo día y a lamisma hora que la toma de posesión… ¿Tú crees que eso es normal? La gente se ha dado cuenta del intento de contraprogramación. Deben haber sentido un vacío tremendo con la derrota…”. Y ciriales arriba. La designación del director espiritual del Valle como delegado de asuntos jurídicos del Arzobispado es para dejar con las “patas colgando” a los bochincheros en el asunto del mayordomo. Las faltas de respeto que tuvo que sorportar el sacerdote aún están pendientes de una petición de disculpas.

Efemérides
Justo este verano se cumplen 15 años de aquella carta que convulsionó el verano en las cofradías, la misiva que imponía la igualdad y otras cuestiones al Baratillo, el Calvario y la Carretería. ¿Recuerdan? De aquellos días nació el recurso de Moeckel que derivó en un exhorto pastoral. Al final, nada fue impuesto. El Arzobispado se sentó a negociar. Tres lustros después, las nuevas normas dejan claro quién es la autoridad. Eclesiástica, por supuesto.

El lagarto de la Catedral
“Mi querido y siempre inquieto Fiscal. ¿Qué alto miembro de la curia se está haciendo un traje en la sastrería más cara de Sevilla? Sí, es la misma que trabaja para los caballeros maestrantes. El sastre es un señor muy reputado. Yahí los precios no son de Dustin, precisamente…”

El abrazo ejemplar que no vimos

El Fiscal | 5 de julio de 2016 a las 18:44

29.06.00 ELECCIONES CONSEJO HERMANDADES FOTO JAIME MARTINEZ
Jesús Creagh era el rival de Manuel Román en las urnas en junio de 2000. Creagh esperó el recuento discretamente en un velador interior de la cafetería El Coliseo, en la Puerta de Jerez. Cuado conoció el resultado, se acercó a la sede a felicitar al vencedor y ponerse a su disposición. Creagh fue felicitado públicamente por el arzobispo Amigo. Joaquín de la Peña y Juan Carlos Heras, rivales frente a Adolfo Arenas, también felicitaron presencialmente al ganador. La noche del jueves no vimos a Enrique Esquivias en la sede de la institución que pretendía presidir, una vez terminado el recuento. ¿Por qué?.

59 votos
Muy meritoria la cantidad de sufragios obtenida por la candidatura perdedora, la encabezada por Enrique Esquivias. Casi sin representación en el equipo saliente, haciendo todo el trabajo desde el exterior, se trata de un número de apoyos muy notable. Los sobres se removieron antes del recuento, por lo que no se puede intuir cómo han votado las glorias y las penitencias. Hay quien dice que las glorias no han estado tan en bloque a favor de Sainz de la Maza, lo que equivaldría a considerar que las de penitencia tampoco habrían sido mayoritariamente de Esquivias. Lo único que está claro es que el ganador es uno. Y, en el caso del Consejo, los perdedores no forman grupos de oposición. Al menos, hasta ahora nunca ha ocurrido. Las elecciones al Consejo las han perdido hasta ex alcaldes de la ciudad de un peso indiscutible como Juan Fernández. Nada nuevo bajo el sol (del Plantinar).

‘Hat-trick’
El que ha conseguido Andrés Martín, el turboconsejero de Gloria, el hombre de Sainz de la Maza más temido por la candidatura rival. Martín ha ganado tres elecciones con tres presidentes distintos y siempre frente a uno o dos rivales. Estuvo junto a Manuel Román y Adolfo Arenas. Y aunque sale de la junta superior, ha estado implicadísimo con Sainz de la Maza. Dicen que será un leal ministro sin cartera. El nuevo presidente sabe entenderlo bien, darle su sitio y aprovechar sus innumerables recursos. Andrés es todo un personaje.

El pertiguero
Primer golpe. Oído:“Enrique llamó por teléfono a Joaquín esa misma noche, pero no pudieron hablar hasta el viernes”. Segundo golpe. Las nuevas normas diocesanas se publican el día antes de las elecciones al Consejo. ¡Qué casualidad! Qué cosas, qué cosas… Tercer golpe. ¿Se podía haber consensuado el nuevo texto con el nuevo equipo entrante en San Gregorio? Ya lo advertía el cardenal Javierre en su despacho de Roma: “En la Iglesia no hay democracia, sino Cristocracia”. Ylos curas son los que interpretan, claro… Yciriales arriba. Del régimen sancionador y otras novedades de las normas. Como don Juan José tenga que intervenir cada vez que aprecie un “afán de protagonismo” en el mundo de las hermandades, la nómina de la Semana Santa se puede quedar como el desierto de Almería.

Ilustres longevos
El gran Paco Vélez va a estar más años en el Consejo que José Joaquín Gallardo en el Colegio de Abogados o que Cañete al frente de Aprocom.

El nuevo presidente

El Fiscal | 4 de julio de 2016 a las 18:42

ARZOBISPADO MANOS UNIDAS
ESTÁ acostumbrado a cargar varias cruces desde que que era un joven penitente de Los Estudiantes y se hacía el forzudo en los patios del Rectorado junto a su amigo Pepe León-Castro. El nuevo presidente del Consejo es puro nervio, siempre parece que está pendiente de rematar un córner por mucho que aparente la tranquilidad de quien apura un pitillo en posición de firme con la chaqueta sobre los hombros. Torbellino que algunos ven con un barniz autoritario, le gusta controlarlo todo. Obediente con la jerarquía eclesiástica, que no presidente de los beatones sin fronteras. Se hace respetar por los curas y respeta a los curas. Las cofradías pueden tener un magnífico presidente por delante, sobre todo porque tiene tiempo, prestigio y una vida ya resuelta. Las cofradías no le van a dar clientes ni ingresos extraordinarios, sino problemas y compromisos. ¡Adelante con vocación!.

Estos días de búsqueda de votos no ha disfrutado precisamente, pero ha tragado con lo que había que tragar. En el peor de sus vaticinios, siempre le salía una victoria garantizada. Pero ni aun así estaba tranquilo y seguía insistiendo a su gente que no atosigaran a los hermanos mayores, que no se obsesionaran con recordar el sentido del voto, que respetaran los días de culto, que no se presentaran en las procesiones a las que nunca habían ido. Las actitudes impostadas terminan siendo castigadas. Mimetizar las estrategias de los partidos políticos acaba generando desconfianza. Eso lo tenía tan claro, como aquel escrito que le llegó en los días de Navidad titulado:Las diez normas para vencer a Enrique Esquivias. Y lo siguió al pie de la letra.

Este macareno se ha enfrentado a líos gordos en su hermandad y en otros frentes. Si la vida es cuestión de balances, se puede decir que al final no le ha ido nada mal. Tiene un verbo fluido, buenos contactos en la curia de don Carlos y en la de don Juan José. Es cofrade de la diócesis más que hombre de Iglesia. Se lame en privado las heridas, usa el margen del bloc para tomar esas notas imprescindibles para no ser engañado por segunda vez, y tiene claro quién ha estado y quién no a su lado en estos meses que ha vivido intensamente.

A Sainz de la Maza le llega un cargo precioso para un cofrade de su perfil y a una edad inmejorable. Con fortaleza física y una experiencia en penitencia, gloria y en los pasillos del Palacio Arzobispal de la que pocos pueden presumir. Lo mejor de Sainz de la Maza es que no va de místico, tiene un profundo sentido del humor y, sobre todo, la mirada limpia y la barriga carente de pescado para los posibles gatos. Con Sainz de la Maza se puede y se debe discutir sobre planteamientos y enfoques cofradieros. Pero siempre de frente.

Sabe ir solo a los sitios, sin necesidad de cuadrillas, ni agradaores. Se ha empeñado en presidir el Consejo. Allá él. Está curtido en los atrios más duros. Y en alguna que otra campaña.

Contraluz de verano

El Fiscal | 26 de junio de 2016 a las 5:00

6.4.04. ESTUDIANTES FOTO:JOSE ANGEL GARCIA
A cada lunes le sigue un martes. A cada hora otra hora. No hay un solo lirio a solas porque no se entienden los lirios sin monte, ni el monte sin cruz, ni la cruz sin un Cristo, ni un Cristo sin sudario. Una llamada, un mensaje, un aviso. Los lirios de verdad brotan cuando se necesitan, no sólo en marzo, que para eso están los invernaderos de la memoria, para tener siempre flores de guardia. Hay lirios que son alabardas de la fe de guardias suizos sin uniforme. Se les necesita a deshoras y brotan con la fuerza de la temporada alta, como cuando marcean a los pies de la Buena Muerta bajo el azul Contratación. Llamas a los lirios y los lirios vuelven, como cuando brotan cada primavera esas florecillas moradas que amanecen un buen día bajo el azulejo particular del Porvenir donde nunca faltan plegarias al Dios de la hermosa cabeza tronchada.

Sí, los lunes son la antesala de los mejores martes. Y los martes están grabados con los contraluces del calor y la lluvia, la gloria y la fatiga, la incertidumbre y la esperanza, la estrechez del esparto y la sotana suelta de los monaguillos. Este lunes dejaremos lirios a sus pies para que no le falten al martes siguiente, siempre martes, que la lonja es muy larga, amigo, y quedan muchos Postigos que cruzar. Este lunes oiremos las oraciones de Juan del Río, micrófono, estola, libro, mientras cada penitente carga su cruz y va cruzando los patios de su existencia hasta salir al atrio final.

No hay lunes sin martes. No hay penitente sin cruz. Siempre hay cirineos para cada penitente. No hay martes que la lluvia deje sin ser santos, ni vida sin días de lluvia que obliguen a buscar arquillos de refugio. La soledad de esta capilla siempre espera que alguien aparezca con lirios para dejar una súplica a deshoras, sólo alertada por el zumbido de un ventilador, el crujido del respaldo de un banco o la mirada de un apóstol orillado en un altar. Es el Día de San Juan. La Buena Muerte está en su soberbia cotidianidad de blandones y sagrario de plata.

La capilla recluye nazarenos todo el año, nazarenos de paisano que cruzan la lonja, sin guiones ni heráldicas en latín, para dejar los lirios de sus peticiones. Estos lirios son de los buenos, nunca se marchitan, sus pétalos se abren como un abrazo fraternal, se alzan para ver bien cómo la cara del Señor descansa sobre el pecho. Estos lirios del verano que mañana dejaremos otra vez a sus pies no se secarán porque traen el agua fresca renovada de años y años de su propia casa, donde los azulejos se proveen de sus propias flores cada cuaresma para recordar que la cera siempre alta, el recuerdo siempre vivo y la mirada siempre al frente.

Qué lunes más feliz el de mañana, qué víspera más hermosa de martes, qué lirios más robustos tiene el Señor a sus pies, qué contraluz de verano más prodigioso. Siempre hay lirios de guardia en la Capilla de la Universidad.

Alejandro Mateos y el sueño del Viernes Santo

El Fiscal | 14 de junio de 2016 a las 5:00

Foto Corona
Ya hay fumata blanca en el Sagrario. Alejandro Mateos renovará al frente de la Hermandad de la Corona, la de los nazarenos de ruan morado la tarde del Viernes de Dolores. Nadie duda de que en este primer mandato ha dejado bien posicionada a una de las más bellas cofradías de vísperas para alcanzar cotas mayores. ¿Por qué no soñar con la integración en la jornada en la que mejor encajaría el cortejo de esta cofradía? Sí, el Viernes Santo. Este joven hermano mayor reforzará la junta de gobierno para estos decisivos próximos cuatro años. Antonio Dubé Herdugo continuará la labor relacionada con el patrimonio de nueva creación de la hermandad. A este respecto hay que destacar la conclusión del paso renacentista del Señor será el objetivo, que lucirá majestuoso en su color terminado. El estilo sereno y sobrio será el objetivo del imaginero a la hora de desarrollar el estilo artístico de toda la cofradía. Por otro lado, nombres de estirpe cofrade como Serafín Pineda o Sandra Ruiz se incorporarán a la junta de gobierno. Rafael Belmonte volverá igualmente a su casa cofradiera como factótum de la cofradía, hombre para todas las misiones de peso con tentáculos en las más variadas ventanillas. El Viernes Santo será el principal reto. Nadie puede dudar del acierto de esta cofradía, pese a nacer en pleno centro, en la mismísima Catedral. El impulso de un grupo de jóvenes sabiamente guiados por la alta jerarquía eclesiástica cristalizó en una corporación pujante, equilibrada y ejemplo de buen gusto. Y conste, como siempre, que algunos seguimos echando de menos el vía crucis de tiempos pretéritos por el Patio de los Naranjos.

La Esperanza de la Raza

El Fiscal | 13 de junio de 2016 a las 13:28

LA MACARENA EN LA RAZA 5
QUIÉN te iba a decir, Pedro, que dos años después de verla pasar por delante de tu casa, junto a tu familia y tus trabajadores, estarías con un pie fuera del lugar donde echaste los dientes como persona y como profesional. Quién te iba a decir, Pedro, que después de cumplir el sueño frustrado por la lluvia en 1964, estaría todo al borde de desbaratarse por efecto de las interpretaciones de algo tan árido como el Derecho Administrativo, que no entiende de almas, patrimonios inmateriales o señas de identidad por mucho que a los políticos en campaña se les llene la boca al prometer un catálogo especial para proteger los negocios que constituyen la imagen más genuina de la ciudad.
Quién te iba a decir, Pedro, que la Hermandad de Santa Marta, patrona de los hosteleros, daría un paso al frente para mostrar su solidaridad con uno de los suyos, un tabernero valiente y honrado como tú al que quieren sacar de su posada para ponerlo a buscar una nueva. Qué bonito el gesto público de Santa Marta arropando a uno de los suyos, qué detalle de Isidro.

Sólo dos años hace, Pedro, que la tuviste frente a ti, junto a tus tres hijas, los metres, los camareros… Qué bonita estaba La Raza aquel 31 de mayo, con el panel de flores hecho con el mismo dibujo que el elaborado para recibir a la Virgen cincuenta años antes. En 1964 se leía: “Viva la Macarena”. Y en 2014, como en un presagio de lo que sería más necesario que nunca por las ironías del destino:“Esperanza Macarena”.

Las cofradías son las imágenes y la personas. Y desde que Enrique Henares dio el Pregón, también son las tabernas. Sin complejos. Henares tuvo el acierto de incluir una referencia a lugares tradicionales del tabernerío local. Ojalá se hablara más de cofradías en los sitios de siempre y menos en esas barras donde se escupe y no hay lista de tapas, sino de cenutrios, que son las redes sociales. No se entienden las cofradías sin El Rinconcillo como no se entienden sin La Raza, que tiene más solera que muchas cofradías.

Quién te iba a decir, Pedro, que dos años después de aquel luminoso sábado, estaríamos dudando del futuro de un negocio que forma parte de los mejores recuerdos del Domingo de Ramos, de almuerzos de hermandad, copita de cava a media altura y golpecitos de cucharillas en la taza del café para anunciar el discurso del hermano mayor; de tomas de posesión de las juntas superiores del Consejo, de comidas posteriores al Pregón cuando se celebraba en el Lope de Vega, y de tantas y tantas convivencias de hermandades de cada día de la Semana Santa.

Quién te iba a decir, Pedro, que dos años después de aquellos Suspiros de España, baile de mariquillas y golpes de dragón y plata bajo la sombra fresca del Parque –hasta Aníbal González forzó el escorzo para verla alejarse– estarías tú yendo a devolverle la visita a la basílica para pedirle unas cuantas chicotás más al negocio de tu vida.

Quién te iba a decir, Pedro, que todo esto ocurriría cuando solo hace dos años que rezabas ante Ella en tu propia casa –privilegio al alcance de pocos sevillanos– por el futuro de todos los que estaban a tu alrededor y por la gloria de todos los que te enseñaron el oficio de servir, atender, fregar si es necesario, echar las cuentas, hacer los pedidos y, en definitiva, trabajar en el horario que los demás se divierten, honor y sacrificio de todo hostelero.
Aquel día, Pedro, nació la Esperanza de la Raza.

Miradas saludables

El Fiscal | 6 de junio de 2016 a las 5:00

amargura
ESTABAN los días entrando con intensidad en la barrila de las elecciones al Consejo, con dimes y diretes, presiones por aquí y por allá, gente que busca la bulla para birlar una cartera y comisiones electorales que van a regular hasta el modelo del nudo de la corbata del 30-J, cuando nos llegó uno de esos comunicados que son aire tras las aglomeración, luz tras las tinieblas de unas jornadas que no parecen intuir el final de la urna abierta y los votos escrutados, y esperanza en que otras noticias son posibles. El comunicado informaba nada menos que de la restauración de los romanos de la Amargura, con unas preciosas fotos de cada uno de los tres soldados.

–¿Y eso es tan importante?
–Pues sí, vista como está la denominada prensa morada, de la que en su día hice una suerte de declaración pública de apostasía.

Contemplar los primeros planos de los rostros esculpidos por el orfebre Cayetano González nos retrotrajo a la mañana del Domingo de Ramos, precioso altar de insignias, heráldicas en las solapas, Niño Jesús de nazarenito albo, listado con las “secciones” de la cofradía, la mirada de Herodes y su servil lacayo, angelotes ceriferarios de plata…

Los romanos de la Amargura que ahora serán restaurados, qué quieren que les diga, son un símbolo de las mejores horas de la Semana Santa. Sí, son figuras secundarias, pero cargadas de simbolismo. Hay romanos en general y luego están los romanos de la Amargura en particular. La contemplación de estos romanos en los días finales de mayo ha sido como coger una chaqueta olvidada, ponérsela y sacar de pronto de un bolsillo el programa de mano del Sábado Santo: la activación de los mejores recuerdos. Estos romanos son dignos de estar expuestos todo el año. Se defienden solos, como la buena melva. Hay quienes dicen que los tres representan al bueno, al feo y al malo. Es decir, que están generando literatura propia. ¿No hay a quien le gustan los animales en los pasos? El caballo, el perro, el gallo… Pues a nosotros nos gustan los romanos de la Amargura, el Pilatos de la Calzá y, cómo no, el negro de San Benito, el esclavo etíope (o eso dicen) que siempre ha sido la vara de medir de la tiesura.

–Tu amigo está más tieso a fin de mes que el negro de San Benito.

Pero desde esta semana, ay, nos han pisado esa vara de medir y nos la han cambiado por otra. La vida es una semana, decía Caro Romero. ¡Y tanto! El negro de San Benito ha sido sustituido por el nuevo baremo representado por el marido de la presidenta de la Junta de Andalucía, imparable. “Estamos a fin de mes y te has quedao Moriche, compadre”.

Entre tanto despropósito parlamentario y tanta barrila del 30-J, estos romanos nos han devuelto a las mejores horas. Las horas del gozo, cuando el Domingo de Ramos declina y alguien sugiere entrar en un un bar:

–Yo no, yo vengo cenado de casa, que estoy Moriche.

Y los tres romanos se alejan escoltando el Silencio de Dios.

El Consejo pasa la ITE… en la fachada

El Fiscal | 30 de mayo de 2016 a las 13:50

consejo
TIEMPO de albañiles en la casa de San Gregorio. Bourrellier se ha metido en obras. ¡Este hombre puede con todo! ¡Cómo apura los días de gobierno! Esta semana estaba la máquina elevadora con dos operarios en los alto arreglando fisuras, que para eso el tesorero, señor Vega, ha hecho caso de lo que le han dicho los técnicos para que el Consejo pase la ITE.

–Mire usted, don Tomás, tape todas las grietas porque por ahí es por donde se va todos los años la información de las votaciones al pregonero.

Y don Tomás, que se pirra por decir que no a casi todas las peticiones, tuvo que agachar la mirada y tirar de talonario:“Tiene usted razón, dígame cuánto cuesta la reparación. Para lo que nos queda en el sillón, vamos a ser generosos. Pero, hágame un favor, no le diga nada al presidente de grietas ni filtraciones que sufre mucho. Usted le dice que es cuestión menor, de estética ”.

El Consejo pasará la ITE en breve. Qué bonito lo están poniendo. De dulce. Con su gárgola zoomórfica en todo su esplendor. Están arreglando la fachada en este mayo florido. Y dicen que el 30 de junio arreglarán el interior.

–Que se cree usted eso…

Las candidaturas aprietan más que los técnicos de la ITE. ¿Pues no dicen que hay una que quiere que las votaciones se celebren fuera de la sede del Consejo? ¿pero a cuento de qué? Dicen que se pretende evitar que ciertos consejeros presionen a los hermanos mayores, para que sólo accedan al lugar quienes tienen una participación expresa en el proceso. Dios santo. ¿Tan vulnerables son esos hermanos mayores? A ver si vamos a tener que acabar enviando observadores de la ONU a modo de detectives sueltos por la carrera oficial. ¿No tiene el Consejo su sede propia, con su espléndido salón de actos, con su tabernerío próximo y su párking en el Avenida de Roma? ¿Por qué me hacen ustedes cosas raras, señores de la comisión electoral?

–¡Qué disgusto se llevará don Tomás si con lo que se está gastando en poner bonita la sede resulta que se llevan las votaciones a casa de Antonio Pulido, en Cajasol, o en casa de Paco Herrero, en la Cámara de Comercio, o en cualquier otro sitio!

Pues también hay quien dice que una candidatura pretende evitar que los empleados del Consejo no pululen por el lugar donde se celebren las votaciones.

–Vale, pero primero que lleven las urnas, las papeletas y las cabinas, que a ver quién carga con todo el material. Que aquí muchos tenemos hernias.

Con todo esto que nos estamos enterando y lo que nos queda de aquí al día 30, mucho nos tememos que la ITE interna no la pasa el Consejo tan fácilmente. Como diría el analista cursi, aquí hay problemas estructurales, por lo que a veces parece que es más fácil derribar y construir uno nuevo que arreglar lo que hay.

–Vale, pero la gárgola que me la respeten que su rostro se parece a uno que yo me sé.

Tanto presumir los leguleyos capillitas de los nuevos estatutos y ahora se comprueba que en el texto no hay soluciones para tantas ocurrencias. Por mi como si se llevan las votaciones a Fibes. O, mejor aún, a la venta esa tan famosa donde se manda a la gente que te tiene hasta el gorro. La que lían algunos para fastidiarle el final de la presidencia a don Carlos. Con lo bonito que va a dejar el Consejo. Por fuera.

Pasión: el triunfo de la moderación

El Fiscal | 23 de mayo de 2016 a las 13:55

en persona a Jose Luis Cabello
INCONTESTABLE, rotundo, demoledor. Para mandar a algunos a meditar al Tíbet. El triunfo de José Luis Cabello en el cabildo electoral de Pasión ha sido de los que marcan un hito, como ocurrió con Manuel García en la Macarena. Cabello se llevó casi el 70 por ciento de los sufragios en una noche –nunca se olvide– en la que había una finalísima de fútbol con el Sevilla en liza. Su éxito es el de la moderación, el del saber estar, el de no confrontar y aguantar ciertas embestidas con paciencia de penitente tras un pasopalio, el del juego limpio, el de la lealtad a los amigos, el del trabajo sereno y discreto en asuntos de caridad. Cualquiera que conozca a este granadino del 48 y su trayectoria profesional sabe que su perfil está muy alejado del de un títere. Cabello no ha hecho ruido cuando otros se han hartado de segregar la bilis del odio, de usar el cabildo electoral para saldar supuestas cuentas personales y de manipular torticeramente el sentido de un cabildo electoral que no debía ser más que una cita estrictamente cofradiera. Si algunos quisieron montar una suerte de plebiscito en torno al anterior hermano mayor, lo de ir al Tibet, visto el apabullante resultado, se puede hasta quedar corto.

Los hermanos de Pasión han apoyado de forma masiva a quien se ha forjado como un especialista en labores de caridad, muchos años al frente de la fundación asistencial de la hermandad a la búsqueda de recursos en los bancos de alimentos, la orden de San Juan de Dios, organizaciones varias y muchos particulares. Cabello es una persona seria y de formas exquisitas que no ha consentido nunca que cuatro cofrades con las tardes libres vengan a afearle sus particulares lealtades.

Los hermanos de Pasión han sabido distinguir el futuro de la hermandad de otros asuntos que hace tiempo se dirimen en los foros correspondientes. Pareciera que el electorado ha votado con bisturí, diseccionando con minuciosidad el perfil del nuevo hermano mayor de todos los elementos tóxicos que algunos se han encargado de generar para intentar confundir a los hermanos. O, tal vez,el electorado ha sabido castigar a quienes han pretendido usar la hermandad para fines particulares que poco tenían que ver con asuntos cofradieros o pastorales. A algunos se les ha visto demasiado el plumero. Y han sido en su propia casa donde los han mandado a paseo en una noche del florido mayo. Ha quedado claro otra vez que los cabildos electorales no se ganan con troles vomitando en las redes sociales, ni con tergiversaciones de manual, ni con ataques directos de kamikazes de taberna. Se ganan con trayectoria y prestigio. Sólo desde la base de ambos pilares se construye una gran mayoría que pone a cada cuál en su sitio. Nadie vota a títeres ni entrega su confianza en quienes renuncian a sus amigos de la noche a la mañana. Y José Luis Cabello ni es lo primero ni ha hecho lo segundo. Ojalá su estilo abundara más en el mundillo de las cofradías. Otra música sonaría. Por lo pronto, que siga sonando la Oliva.