Miradas saludables

El Fiscal | 6 de junio de 2016 a las 5:00

amargura
ESTABAN los días entrando con intensidad en la barrila de las elecciones al Consejo, con dimes y diretes, presiones por aquí y por allá, gente que busca la bulla para birlar una cartera y comisiones electorales que van a regular hasta el modelo del nudo de la corbata del 30-J, cuando nos llegó uno de esos comunicados que son aire tras las aglomeración, luz tras las tinieblas de unas jornadas que no parecen intuir el final de la urna abierta y los votos escrutados, y esperanza en que otras noticias son posibles. El comunicado informaba nada menos que de la restauración de los romanos de la Amargura, con unas preciosas fotos de cada uno de los tres soldados.

–¿Y eso es tan importante?
–Pues sí, vista como está la denominada prensa morada, de la que en su día hice una suerte de declaración pública de apostasía.

Contemplar los primeros planos de los rostros esculpidos por el orfebre Cayetano González nos retrotrajo a la mañana del Domingo de Ramos, precioso altar de insignias, heráldicas en las solapas, Niño Jesús de nazarenito albo, listado con las “secciones” de la cofradía, la mirada de Herodes y su servil lacayo, angelotes ceriferarios de plata…

Los romanos de la Amargura que ahora serán restaurados, qué quieren que les diga, son un símbolo de las mejores horas de la Semana Santa. Sí, son figuras secundarias, pero cargadas de simbolismo. Hay romanos en general y luego están los romanos de la Amargura en particular. La contemplación de estos romanos en los días finales de mayo ha sido como coger una chaqueta olvidada, ponérsela y sacar de pronto de un bolsillo el programa de mano del Sábado Santo: la activación de los mejores recuerdos. Estos romanos son dignos de estar expuestos todo el año. Se defienden solos, como la buena melva. Hay quienes dicen que los tres representan al bueno, al feo y al malo. Es decir, que están generando literatura propia. ¿No hay a quien le gustan los animales en los pasos? El caballo, el perro, el gallo… Pues a nosotros nos gustan los romanos de la Amargura, el Pilatos de la Calzá y, cómo no, el negro de San Benito, el esclavo etíope (o eso dicen) que siempre ha sido la vara de medir de la tiesura.

–Tu amigo está más tieso a fin de mes que el negro de San Benito.

Pero desde esta semana, ay, nos han pisado esa vara de medir y nos la han cambiado por otra. La vida es una semana, decía Caro Romero. ¡Y tanto! El negro de San Benito ha sido sustituido por el nuevo baremo representado por el marido de la presidenta de la Junta de Andalucía, imparable. “Estamos a fin de mes y te has quedao Moriche, compadre”.

Entre tanto despropósito parlamentario y tanta barrila del 30-J, estos romanos nos han devuelto a las mejores horas. Las horas del gozo, cuando el Domingo de Ramos declina y alguien sugiere entrar en un un bar:

–Yo no, yo vengo cenado de casa, que estoy Moriche.

Y los tres romanos se alejan escoltando el Silencio de Dios.

El Consejo pasa la ITE… en la fachada

El Fiscal | 30 de mayo de 2016 a las 13:50

consejo
TIEMPO de albañiles en la casa de San Gregorio. Bourrellier se ha metido en obras. ¡Este hombre puede con todo! ¡Cómo apura los días de gobierno! Esta semana estaba la máquina elevadora con dos operarios en los alto arreglando fisuras, que para eso el tesorero, señor Vega, ha hecho caso de lo que le han dicho los técnicos para que el Consejo pase la ITE.

–Mire usted, don Tomás, tape todas las grietas porque por ahí es por donde se va todos los años la información de las votaciones al pregonero.

Y don Tomás, que se pirra por decir que no a casi todas las peticiones, tuvo que agachar la mirada y tirar de talonario:“Tiene usted razón, dígame cuánto cuesta la reparación. Para lo que nos queda en el sillón, vamos a ser generosos. Pero, hágame un favor, no le diga nada al presidente de grietas ni filtraciones que sufre mucho. Usted le dice que es cuestión menor, de estética ”.

El Consejo pasará la ITE en breve. Qué bonito lo están poniendo. De dulce. Con su gárgola zoomórfica en todo su esplendor. Están arreglando la fachada en este mayo florido. Y dicen que el 30 de junio arreglarán el interior.

–Que se cree usted eso…

Las candidaturas aprietan más que los técnicos de la ITE. ¿Pues no dicen que hay una que quiere que las votaciones se celebren fuera de la sede del Consejo? ¿pero a cuento de qué? Dicen que se pretende evitar que ciertos consejeros presionen a los hermanos mayores, para que sólo accedan al lugar quienes tienen una participación expresa en el proceso. Dios santo. ¿Tan vulnerables son esos hermanos mayores? A ver si vamos a tener que acabar enviando observadores de la ONU a modo de detectives sueltos por la carrera oficial. ¿No tiene el Consejo su sede propia, con su espléndido salón de actos, con su tabernerío próximo y su párking en el Avenida de Roma? ¿Por qué me hacen ustedes cosas raras, señores de la comisión electoral?

–¡Qué disgusto se llevará don Tomás si con lo que se está gastando en poner bonita la sede resulta que se llevan las votaciones a casa de Antonio Pulido, en Cajasol, o en casa de Paco Herrero, en la Cámara de Comercio, o en cualquier otro sitio!

Pues también hay quien dice que una candidatura pretende evitar que los empleados del Consejo no pululen por el lugar donde se celebren las votaciones.

–Vale, pero primero que lleven las urnas, las papeletas y las cabinas, que a ver quién carga con todo el material. Que aquí muchos tenemos hernias.

Con todo esto que nos estamos enterando y lo que nos queda de aquí al día 30, mucho nos tememos que la ITE interna no la pasa el Consejo tan fácilmente. Como diría el analista cursi, aquí hay problemas estructurales, por lo que a veces parece que es más fácil derribar y construir uno nuevo que arreglar lo que hay.

–Vale, pero la gárgola que me la respeten que su rostro se parece a uno que yo me sé.

Tanto presumir los leguleyos capillitas de los nuevos estatutos y ahora se comprueba que en el texto no hay soluciones para tantas ocurrencias. Por mi como si se llevan las votaciones a Fibes. O, mejor aún, a la venta esa tan famosa donde se manda a la gente que te tiene hasta el gorro. La que lían algunos para fastidiarle el final de la presidencia a don Carlos. Con lo bonito que va a dejar el Consejo. Por fuera.

Pasión: el triunfo de la moderación

El Fiscal | 23 de mayo de 2016 a las 13:55

en persona a Jose Luis Cabello
INCONTESTABLE, rotundo, demoledor. Para mandar a algunos a meditar al Tíbet. El triunfo de José Luis Cabello en el cabildo electoral de Pasión ha sido de los que marcan un hito, como ocurrió con Manuel García en la Macarena. Cabello se llevó casi el 70 por ciento de los sufragios en una noche –nunca se olvide– en la que había una finalísima de fútbol con el Sevilla en liza. Su éxito es el de la moderación, el del saber estar, el de no confrontar y aguantar ciertas embestidas con paciencia de penitente tras un pasopalio, el del juego limpio, el de la lealtad a los amigos, el del trabajo sereno y discreto en asuntos de caridad. Cualquiera que conozca a este granadino del 48 y su trayectoria profesional sabe que su perfil está muy alejado del de un títere. Cabello no ha hecho ruido cuando otros se han hartado de segregar la bilis del odio, de usar el cabildo electoral para saldar supuestas cuentas personales y de manipular torticeramente el sentido de un cabildo electoral que no debía ser más que una cita estrictamente cofradiera. Si algunos quisieron montar una suerte de plebiscito en torno al anterior hermano mayor, lo de ir al Tibet, visto el apabullante resultado, se puede hasta quedar corto.

Los hermanos de Pasión han apoyado de forma masiva a quien se ha forjado como un especialista en labores de caridad, muchos años al frente de la fundación asistencial de la hermandad a la búsqueda de recursos en los bancos de alimentos, la orden de San Juan de Dios, organizaciones varias y muchos particulares. Cabello es una persona seria y de formas exquisitas que no ha consentido nunca que cuatro cofrades con las tardes libres vengan a afearle sus particulares lealtades.

Los hermanos de Pasión han sabido distinguir el futuro de la hermandad de otros asuntos que hace tiempo se dirimen en los foros correspondientes. Pareciera que el electorado ha votado con bisturí, diseccionando con minuciosidad el perfil del nuevo hermano mayor de todos los elementos tóxicos que algunos se han encargado de generar para intentar confundir a los hermanos. O, tal vez,el electorado ha sabido castigar a quienes han pretendido usar la hermandad para fines particulares que poco tenían que ver con asuntos cofradieros o pastorales. A algunos se les ha visto demasiado el plumero. Y han sido en su propia casa donde los han mandado a paseo en una noche del florido mayo. Ha quedado claro otra vez que los cabildos electorales no se ganan con troles vomitando en las redes sociales, ni con tergiversaciones de manual, ni con ataques directos de kamikazes de taberna. Se ganan con trayectoria y prestigio. Sólo desde la base de ambos pilares se construye una gran mayoría que pone a cada cuál en su sitio. Nadie vota a títeres ni entrega su confianza en quienes renuncian a sus amigos de la noche a la mañana. Y José Luis Cabello ni es lo primero ni ha hecho lo segundo. Ojalá su estilo abundara más en el mundillo de las cofradías. Otra música sonaría. Por lo pronto, que siga sonando la Oliva.

Novelería

El Fiscal | 17 de mayo de 2016 a las 5:00

SE-28.03.99 SEMANA SANTA,LA PAZ FOTO:JUAN CARLOS MUÑOZ
Hay que ver lo que son las cosas. Éramos todos de Antonio Santiago, encumbrado como el Zidane de los capataces, y ahora somos todos de Ernesto Sanguino. Ha sido conocerse el que dicen que es el comienzo del ERE del martillo, con el relevo en la Hermandad de la Paz, y la veleta de la ciudad ha cambiado de dirección. ¿Ernesto Sanguino he dicho? Por favor, si ahora todo el mundo le dice simplemente Ernesto… Aquí quitamos el apellido a la velocidad que marca la novelería local con más rapidez que se cierran las sillas de la Campana en cuantito pasa la Soledad de San Lorenzo. Todos somos de Ernesto a secas. ¡Hombre por Dios! ¿Acaso hay otro Ernesto? ¡Sólo hay uno!

Se veía venir

Todo el mundo, al parecer, sabía que a Antonio Santiago le iban a dar largas como capataz en el Porvenir. Todo estaba cantado por los augures del incienso. “Yo ya te lo dije cuando comimos en Rufino”. “Yo te lo avisé cuando el tío se metió de costalero para dar una chicotá”. “¿Te lo dije o no te lo dije cuando se metió a reñir a los jóvenes por una petalada al pasopalio?”. ¿Pero no era el capataz técnicamente perfecto a cuyas órdenes todos querían estar y hacían más colas que en unas oposiciones al SAS los domingos en Ramón y Cajal?

Crisis de autoridad

¿Que por qué han quitado a Santago?. Porque hay cofrades que quieren recuperar el timón perdido. Un capataz no puede mandar más que un hermano mayor o que un fiscal de paso, de la misma forma que el director de la banda de música no debe decidir unilateralmente las marchas que se tocan, ni el florista poner las flores que se le antojen.

El pertiguero

Primer golpe. Oído en la calle Brasil:“¿Y no se podían haber ahorrado en el comunicado lo de la pérdida paulatina de confianza? Si eso es evidente, ¿para qué referirlo? Se dan las gracias por los servicios prestados, se anuncia el nuevo y punto”. Segundo golpe. A mediodía, mesa y mantel:“No te fíes de las manos que aprietas de aquí al 30 de junio porque a mi me miraron a la cara casi 70 hermanos mayores prometiéndome el voto y luego me votaron menos de 30”. Tercer golpe. “Que no se fíen por tener a Andrés Martín de su parte, que tenemos ya 16 votos de las glorias… ¡Ysubiendo! ¿Eh? ¿Te enteras? ¡Subiendo!”. Y ciriales arriba. A algunas hermandades rocieras no les ha gustado la presión electoral de una de las candidaturas al Consejo en sus días de culto. Nada de nada.

Círculo Mercantil. Calle Sierpes. Presentación del cartel de las Glorias realizado por Miguel Ángel González
¿Vía crucis de Itálica?
Han pasado ya unas semanas de la presentación del muy original cartel de las Glorias. ¿Qué quieren que les diga? A mi me gusta. Rompe con lo anterior tanto por el formato, muy apaisado, como por los tonos deliberadamente oscuros. Sí, me gusta. Cierto es que es muy oscuro, lo que permite realzar el efecto de los ciriales que preceden a las imágenes marianas elegidas por el autor. Y sí, también es verdad que si se pone en el Ventorrillo Canario, alguien que llegue despistado se cree que es el cartel anunciador del Vía Crucis de Itálica, el mismo que se celebra una noche de cuaresma a la luz de las antorchas.

El error de Zapatero

El Fiscal | 16 de mayo de 2016 a las 5:00

Basílica de la Macarena.. entrevista (serie Plaza Nueva) con Manolo García, ex concejal y hermano mayor de la Macarena. por favor, hacer también una foto del Pilatos del paso del Sentencia para páginas de Cuaresma.
FUE una subvención tramitada por un ministro como Arenas, hermano de la cofradía y habitual del atrio en los días gloriosos de su carrera política, más larga que San Bernardo y con más curvas que la A-92.

–Pero ahí sigue el tío.
–Y tanto que sigue.

Fue una subvención de más de un millón de euros con cargo al uno por ciento cultural que se destina a la conservación del patrimonio histórico. El consejo de ministros presidido por José María Aznar aprobó beneficiar a la Hermandad de la Macarena con una ayuda estatal para las obras de remodelación y modernización de la basílica, incluido su acondicionamiento para el acceso a minusválidos y la apertura de un museo que es hoy un lugar que recibe a miles de visitantes. Sí, es cierto que hubo quienes desde su complejo y desde su prejuicio sin cura, criticaron aquella subvención por el mero hecho de ser concedida a una asociación pública de la Iglesia Católica. Vino el 11-M, que dejó a Rajoy con la miel de la Moncloa en los labios, y alcanzó el poder quien jamás imaginó llegar a tan alta cota. Entre las primeras decisiones de Zapatero figuró la de no cumplir aquel acuerdo del consejo de ministros. Quiso darle a su ejecutivo y al PSOE el innecesario y rancio barniz anticlerical. Dejó a la Macarena sin su subvención, legalmente concedida. La hermandad buscó asesoramiento legal y decidió interponer el recurso precetivo. Pasaron los años y hubo sentencia favorable gracias a un recurso redactado por Alfonso Pérez Moreno, catedrático de Derecho Administrativo. El dinero llegó y las obras se hicieron mientras la hermandad continuaba y continúa con su ingente labor de caridad, y sin que en ningún momento dejara de recibir la visita de políticos socialistas de la ciudad, habituales de las ceremonias de bajada de la Virgen para su besamanos y antes de Semana Santa. Pérez Moreno solicitó hace poco tiempo el pago de los intereses, pues una decisión de Zapatero declarada injusta perjudicó los intereses de la corporación. Nada menos que 300.000 euros correspondían a la cofradía por los años que fue privada de los 1,1 millones de euros concedidos de forma legal. La cacicada de aquel gobierno de cejas altas ha costado a las arcas del Estado –que no se olvide que es la de todos los españoles– cincuenta millones de las antiguas pesetas.

Zapatero representa para muchos el peor período de la historia de la democracia española. Sólo acertó al quitar el tabaco de los centros públicos y recintos de trabajo. Ydicen que en la creación de la Unidad Militar de Emergencias. Comenzó su primer mandato buscando la bronca con la Iglesia española dirigida por Rouco para acabar tomando calditos en la Nunciatura, ¿recuerdan? Manuel García, que participó en Madrid en la tramitación de aquella subvención, es hoy el hermano mayor. Recuperó el dinero. Ycon propina.

La fe baratillera mueve montañas

El Fiscal | 2 de mayo de 2016 a las 17:35

Foto MILTMP49862347
LLEVA más de quince años de hermano del Baratillo. Sí, más de tres lustros. Se apuntó en 2000 y desde entonces paga religiosamente sus cuotas, que hay mucho famoso en las listas de las hermandades que se cree canónigo y no apoquina. José Antonio Morante, Morante de la Puebla, es también hermano del Gran Poder, donde ha salido varios años de nazareno. Pero esta Semana Santa cambió el ruan por la sarga. Al Baratillo llegó de la mano de Joaquín Moeckel, cuando el abogado era hermano mayor y marcaba la actualidad jurídica del mundo de las cofradías con unos enriquecedores pleitos con la curia de don Carlos Amigo. Morante regresó este 2016 a los carteles de la Feria de Sevilla tras un período de divorcio con la empresa. Por lo tanto, este año era especial. Ytocaba hacer cosas especiales, como salir en la cofradía azul y acudir a la Capilla de la Piedad a rezar antes de la corrida, como hacían los toreros en otros tiempos, pues el templo cuenta con conexión directa con el coso por medio de unas dependencias que desembocan directamente en la calle Gracia Fernández Palacios. Tan medido hizo todo Morante a la hora de recuperar el rito que se propuso hacerlo a pie. Del hotel de la calle Castelar a la capilla como un aficionado más. Y de la capilla a la plaza, pisando simbólicamente el callejón de Iris, que nunca puede faltar. En la capilla se quedaron cada tarde las oraciones del diestro al San José del XVIII que donó el matador Pepe Hillo.

Fue sonado que el balance de la primera tarde de Feria fue terrible, con tres avisos que devolvieron el toro a los corrales. ¡Nada menos que un Domingo de Resurrección! La segunda y la tercera tarde, malas de solemnidad. Todo andaba tan mal que un representante de la guasa sevillana –la que no pocas veces se presenta trufada con cierta envidia– le dijo al abogado baratillero: “Moeckel, sería conveniente cambiar de santos, ¿no?” El dedo del sevillanito de a pie ya había encontrado culpable de los fracasos en un mundo –el taurino– tan dado a las supercherías y a los miedos repentinos. Y la guasa fue respondida a pie de barrera: “Los santos y las vírgenes están para proteger de los percances, para evitar las desgracias, no para proporcionar éxitos”.

La cuarta y última tarde, Morante siguió al paso todos los ritos. No cambió nada. Ypor fin llegó el triunfo de las dos orejas, lo que le valió los premios oficiales al mejor toreo de capa y a la mejor faena de la Feria.

Y no concluyeron las pruebas de fe baratillera del matador. Esta semana ha estado en Aguascalientes (México), acompañado por su cicerone baratillero igualmente. El propietario de la plaza, el empresario Alberto Bailleres (segunda fortuna de México tras Carlos Slim según la revista Forbes), recibió al abogado sevillano en el tendido:“Traerán ustedes el buen bajío de Sevilla, ¿no?”.

Los dos toros que le tocaron en suerte al de la Puebla del Río resultaron infumables. Todo estaba perdido, pero el torero, vestido de negro y oro, no se resignó. Levantó el índice de la mano derecha y pidió al presidente un toro con cargo a su cuenta. Saltó el séptimo al ruedo, de nombre Rechi, un apellido que evoca al de los antiguos capataces de la cofradía. Moeckel echó mano de dos estampas de la Virgen de la Piedad, de las de pequeño formato que regalan los nazarenos. Se quedó con una y le dio la otra a una conocida ganadera:“Apriétela fuerte”. Rechi no fue un toro precisamente boyante, pero el diestro echó raza y logró una faena que los críticos podrán discutir, pero que fue largamente ovacionada por el público. Cortó una oreja que pudieron ser dos a no ser por un pinchazo. El Juli, de paisano, contempló el éxito desde el callejón.

La fe baratillera volvió a mover montañas. El torero se montó en el coche-cuadrilla camino del Hotel Alameda. Sonó su pasodoble por el camino y después una sevillana del Pali. Cuando se oía el segundo palo, llegó el coche al hotel, pero el torero pidió que no se abrieran las puertas del vehículo. Todos dentro. Quiso oír completa la letra. ¿De quién es esa cuadrilla que pasea El Baratillo? Es del viejo de los Ariza, sus hijos y sus nietecillos… Y así se han ido sumando en menos de un mes una serie de intensas vivencias baratilleras en la vida de este torero sevillano.

Morante no cambió los santos, no se dejó guiar por los runruneos de los mediocres. En Aguascalientes había dado un “sainete” en años anteriores. Pero esta vez llevaba a la Piedad del Baratillo, ante la que se postró las cuatro tardes de su reencuentro con la afición de Sevilla. Tanto va el torero a la capilla que al final acaba triunfando. El buen bajío, don Alberto. De Sevilla traía el buen bajío.

Todo por la caseta

El Fiscal | 28 de abril de 2016 a las 5:00

UNO no se sorprende ya de casi nada en cuestiones de cofradías. Es difícil quedarse ojiplático en una Semana Santa en la que hemos salido corriendo hasta tres veces en la Madrugada, en la que se admite la incorporación de cortejos esperpénticos, irrisorios y carentes de trapío; y en la que el nivel de los hermanos mayores, salvo excepciones, está como el de la política española, cultivos idóneos para abogados de medio pelo a los que no se conoce un solo pleito de enjundia o, sencillamente, profesionales con las tardes libres y con pocas ganas de estar en casa. Vivíamos una etapa plúmbea, marcada por las elecciones con pluralidad de candidaturas en todo tipo de cofradías. Todo el mundo quería tener un chalé en el Aljarafe y ser hermano mayor de donde fuera. Ytodo el mundo prometía eso tan original del “culto, formación y caridad”, más allá de algunos lemas de pretendida originalidad. Todo discurría así durante años, como el pregón ininterrumpido de una imparable decadencia, de una notoria sensación de estar pasados de rosca, de una peligrosa endogamia empobrecedora. Siempre lo mismo, siempre igual. Sin olvidar los candidatos revanchistas, ajustadores de cuentas personales, que revisten los intentos por borrar las huellas de anteriores hermanos mayores de promesas para retornar a supuestos estilos originales. Así estábamos, así estamos hasta que, oh sorpresa, un candidato a hermano mayor, don Manuel Vallejo, se descuelga con una carta, comunicado de prensa, anuncio público o como quieran ustedes llamarlo, en el que promete que el Buen Fin tendrá caseta en la Feria. ¡Chófer, pare el coche que esto sí que es bueno! Hasta ahora habíamos visto anuncios de coronaciones canónicas, promesas de convocatorias de cabildos para rescatar imágenes secundarias, el estudio del traslado a otra sede canónica o, por supuesto, de la viabilidad de petición de un préstamo hipotecario para levantar una nueva casa de hermandad. Pero, cáspita, lo de la caseta nos ha sacado del letargo, máxime si el lema de la candidatura es Experiencia, familia, tradición, sentimiento, que no sé a ustedes pero a mí me recuerda a aquello tan viejo de Familia, municipio, sindicato. Conste en acta que no conocemos de nada a don Manuel Vallejo, ni a su oponente en las urnas, don José Luis Foronda. Suerte y salud a los dos.

Sí sabemos con toda certeza que se trata de dos apellidos de fuerte arraigo en la hermandad franciscana. Agradecemos que haya proclamas que nos libren del aburrimiento:“Es deseo de esta candidatura llevar a nuestra hermandad al real de la Feria”. Porque así, se dice, se reactiva la vida de hermandad. ¡Fuera complejos! La caseta como elemento vertebrador. ¿No está en el origen de la Feria que el sevillano traslada su casa al real durante seis días? O siete u ocho, según lo que Espadas y su referéndum dispongan. Pues don Manuel quiere que la casa de hermandad se traslade al real. Y lo dice sin cortapisas. El problema es que uno siempre creyó que la caseta del Buen Fin, de facto, era la muy animada de La Parrilla de San Lorenzo, en Juan Belmonte, donde uno le dice al portero que va de parte de Joaquín Moeckel y te responden:“Pa dentro”. Después todos los socios buenfineros te recuerdan que el baratillero entró en la caseta como pariente de socio. “Pues eso es lo bueno, no tener caseta ni barco propios, sino familia o amigos con caseta y barco, que no os enteráis”. Y allí, en tan buenísima caseta, siempre hemos visto año tras año a los ilustres del Buen Fin en animada convivencia, Bourrellier y cuñadísimo Franco incluidos. La parrilla de San Lorenzo es al Buen Fin lo que El Cirio Apagao a la Quinta o la caseta particular de don José María Salmerón a la Lanzada. Pero en el no se vayan todavía que aún hay más, la Feria entra en las promesas electorales de los aspirantes a hermanos mayores. Vamos a más casetas cofradieras que advocaciones en el callejero. ¿Y los candidatos al Consejo no se animan? Ojú, las elecciones del Consejo. Echemos el toldo… de la caseta. Que ahí hay Feria para rato. Con su resaca. Al tiempo.

Cita con la mejor orfebrería en el Mercantil

El Fiscal | 27 de abril de 2016 a las 21:00

Foto expo ramon leon
¿Se creían ustedes que las exposiciones cofradieras se habían acabado hasta el año que viene? Nanai. El viernes se inaugura una muy interesante en el Círculo Mercantil de la calle Sierpes, donde parece que es Semana Santa todo el año. Se titula Orfebrería, pervivencia de un oficio. El comisario es Antonio María Lebrero, lo que supone siempre una garantía. La muestra, en la práctica, supone todo un homenaje al orfebre Ramón León, algunos de cuyos enseres ya pudimos ver expuestos en 2001 en San Hermenegildo, ese templo abandonado para sonrojo de la ciudad. La exposición sobre Ramón León, que estará abierta hasta el 8 de mayo, pretende ser un revulsivo para un oficio sumido en una decadencia notoria. Son malos tiempos para los artistas que trabajan para la Semana Santa, de los que siempre decimos que son, al fin, la manos que hacen posible la fiesta más hermosa de la ciudad. En esta muestra podrá usted admirar muy de cerca varios enseres de la Semana Santa de la capital:las potencias del Señor de las Penas, de la Estrella; el puñal de la Virgen del Buen Fin y del Cristo de la Lanzada; la corona, el puñal de la Virgen del Rosario y los varales de su paso de palio, de Montesión; los candeleros del paso de palio de la Virgen del Refugio, de San Bernardo; los candeleros del paso de palio de la Virgen de las Angustias, de Los Gitanos, y los candeleros del paso de palio de la Virgen de los Ángeles, de Los Negritos, entre otros. De la provincia se podrán contemplar las potencias del Jesús Nazareno de Morón de la Frontera y del Jesús Nazareno de Arahal; los faroles del paso del Gran Poder de Dos Hermanas, el frente del respiradero de palio de la Virgen de los Dolores de Arahal; el frente del paso de palio de la Virgen de los Remedios de la Vera-Cruz de Los Palacios, los varales del paso de palio de la Virgen de los Dolores de la Hermandad de Jesús nazareno de Arahal, entre otro enseres, incluso de otras ciudades andaluzas. Y para rematar la muestra, habrá piezas únicas que son propiedad del taller, incluido un belén que estamos deseando contemplar.

Los 80 años del Padre Polo, la última sotana de Sevilla

El Fiscal | 6 de abril de 2016 a las 5:00

28.07.00 IGLESIA DEL SALVADOR NECESITA RESTAURACIÓN FOTO JAIME MARTINEZ
Qué bonito detalle tuvo la Hermandad de Pasión esta semana al felicitar públicamente en las redes sociales al padre Polo por su cumpleaños. Don José Polo es la última sotana de Sevilla, una afirmación que le provoca alguna risa. Sacerdote entrañable y muy querido en la feligresía del Salvador, es de los curas que manda rezar el Padrenuestro por segunda vez si aprecia que se ha orado con desgana. Está acostumbrado a que le hagan fotos por la calle, pues las nuevas generaciones se sorprenden de una estética muy habitual en Roma y muy en desuso en Sevilla.

La hora y media de Piñero con el cardenal Amigo

El Fiscal | 5 de abril de 2016 a las 5:00

fotofiscal
Ocurrió el jueves. La congregación de los Padres Blancos invitó al cardenal Amigo a presidir el acto de bendición de las nuevas obras del colegio del barrio de Los Remedios. Tras la misa y los saludos de rigor, el cardenal se quedó un buen rato de tertulia con muy escogidos personajes, entre ellos el hermano mayor de Los Estudiantes, Antonio Piñero, antiguo alumno de los Padres Blancos y cuyo hermano, Francisco de Paula Piñero, es el primer discípulo del centro que ha sido ordenado como sacerdote. En el encuentro, de cerca de hora y media, el cardenal se mostró con gran vitalidad y se le vio tan hiperactivo como siempre, con una agenda de viajes y compromisos que nos pondría a temblar a más de uno. Hubo ocasión de repasar muchos asuntos de la actualidad y, sobre todo, de recordar el cónclave del que salió elegido Papa el cardenal Bergoglio. Don Carlos recordó la cena que compartió con el cardenal argentino en las vísperas del “extra omnes” en la Capilla Sixtina. En aquella cena de sólo tres cardenales, se dedicaron a analizar los retos que debería afrontar el nuevo Pontífice. Cuando Bergoglio, ya revestido con la sotana blanca, saludó por primera vez al cardenal Amigo, le dijo:“Fíjate Carlos, ayer tú y yo estábamos diciendo lo que debía hacer el nuevo Papa”.