Ceses estivales

El Fiscal | 22 de julio de 2009 a las 12:34

Los clubes de fútbol hacen sus limpias así que llega el 30 de junio. Y las cofradías también. ¡Anda que no ruedan cabezas por la rampla del Salvador cada veranito! Montesión ha destituido esta semana al capataz general, José Monge, aquel que ensayó con costaleras. ¿Recuerdan? Ahí queó.

El lagarto de la catedral

El Fiscal | 22 de julio de 2009 a las 12:32

<<Inquieto y pérfido Fiscal, entérate de la que se ha liado a cuenta de las próxima ordenación de nuevos presbíteros para septiembre. Hay un caso en que al interesado le han dado nones a dos meses de convertirse en cura. ¿Qué ha pasado para que se le eche el freno de mano a ese diácono?>>

Un cura con sus vecinos

El Fiscal | 16 de julio de 2009 a las 11:06

Hubo un tiempo en que la gente hablaba con los curas como el que va al psicólogo o al diván de Javier Criado. La figura del cura gozaba de una autoridad moral innegable. Ejercía de confesor y de orientador. Esta función fue marginándose paulatinamente en favor de otros interlocutores. Incluso el cardenal Amigo redactó un día una carta pastoral alertando del auge de los adivinos y echadores de cartas de las televisiones locales como nuevos orientadores espirituales. No soplan vientos favorables a los clérigos como asesores de cabecera. Atrás, muy atrás, queda ya la figura en blanco y negro de esa sotana perseguida por la cantinela peloteril de ciertos feligreses. Hoy, ni los curas lucen sotana, salvo el padre Polo, que tiene una que a este paso acabará en el Museo de Artes y Costumbres Populares, ni se guarda mayoritariamente el tratamiento de don a los clérigos. Tal vez a los curas les falle la comunicación, como dice la ex ministra de Fomento Magdalena Álvarez que le ha pasado a ella. O, simplemente, se han ido atrincherando en las sacristías, búnker desde el que se otea malamente el exterior entre nubes de incienso. Por eso fue toda una sorpresa agradable encontrar esta semana al cura Pedro Ybarra en la concentración de los vecinos del barrio de Santa Cruz en contra del cambio de rotulación de la Plaza de la Alianza. Allí estaba con su porte noble y la proclama de rigor en mano. Don Pedro, Perico Ybarra o el cura Ybarra, llámesele cómo mejor proceda, acompañó a sus feligreses a esas horas de una tarde de verano en que lo fácil es recostarse cómodamente en el sillón del despacho parroquial y disfrutar del sabor de ese patio que da paso a la antigua Escuela de Cristo, o revestirse para algún culto vespertino de esa canonjía que dicen que le sobrevino sospechosamente tarde, porque don Pedro es de esos canónigos de primera clase, pero de último vagón, como Javierre, o como lo fue el padre Leonardo. Pero nada de asientos mullidos o suntuosas vestimentas. Allí estaba la tarde del lunes el pastor con sus ovejas. Como acostumbra. Ora tomando el café en el Aero tras la entrada de la Virgen de los Reyes, ora en aquellas noches de presidencia eclesiástica de cabildos de oficiales de su cofradía familiar del Silencio, de donde regresaba a casa en lento paseo por Tetuán mordiéndose en ocasiones la lengua por algunas de esas cuestiones absurdas en las que a veces se consumen los debates en una cofradía, ora abriendo el templo de Santa Cruz al ecumenismo, igualmente vertebrando el barrio en sus homilías, dando cuenta del fallecimiento de un vecino o de una religiosa de las Teresas, ora parándose ante un grupo de jóvenes una tarde de Nochevieja para improvisar la tertulia e interesarse por la forma en que despedirán el año, ora atendiendo a quienes todavía le tienen como el mejor oído de las penas de la cruz de cada día, aquellos que no sustituirán nunca la labia del sacerdote por las cartas del tarot, ora al frente del colegio parroquial, lidiando con la Junta e integrando a los alumnos musulmanes. Hay quienes siguen asegurando todavía que, dada la experiencia acumulada en pastorales anteriores, este sacerdote hubiera preferido en su día un destino pastoral más combativo, tal vez en una de esas zonas marginales de la ciudad, de esas en las que los chabolistas van y vienen como un acordeón, pero que el que todavía manda (con permiso de Rouco) lo puso en Santa Cruz aposta, sabedor de que sus preferencias estaban en las antípodas de la judería. Yahí sigue, hasta rejuvenecido en los últimos tiempos. Este cura espigado y enjuto, de pelo albino, ojos claros e inconfundible voz nasalizada de púlpito en San Antonio Abad, forma parte ya de las mejores postales de un barrio cuya estética ha ido degradándose a los anuncios de paelladores exprés y camisetas de la caló. Menos mal que aún queda la figura de don Pedro entre los naranjos de Mateos Gago a la búsqueda cualquier tarde de una oveja descarriada para reconducirla a la sombra de la que fue Escuela de Cristo.

El pertiguero

El Fiscal | 16 de julio de 2009 a las 11:01

Primer golpe. El cura Azcárate tuvo que acudir en auxilio del Mudo de Triana para asegurar su derecho al voto en libertad. Le mostró las dos papeletas y el popular personaje de Triana escogió la de Adolfo Vela.

Segundo golpe. Carlos Herrera y Luis Miguel Martín Rubio han charlado hasta de cofradías durante el camino de Santiago.

Tercer golpe. Parece mentira lo que se divierten ciertos delegados de Penitencia con ciertos sms sobre convocatorias de reuniones conspiratorias en el Alfonso XIII con la que está cayendo en la casa.

Y ciriales arriba. Tal vez por eso va la casa como va…

El feo gesto de monseñor Perrier

El Fiscal | 14 de julio de 2009 a las 16:34

El obispo de Lourdes habla por móvil en plena procesión del Corpus.

Y a mí que lo de Perrier me sonaba hasta ahora a la marca de un agua con gas con la que cierto cofrade combina el whisky de malta en las noches de cuaresma y Trinity. Pero resulta que es el apellido del obispo de Tarbes y Lourdes, que el pasado Jueves de Corpus dicen que se presentó en Sevilla casi en bermudas y camiseta, por lo que se le hubo de gestionar el ropaje adecuado para participar en la solemne procesión como canónigo de honor de la Catedral de Sevilla. Por lo que se ve, monseñor se adaptó perfectamente a las manías locales del saludo, el cumplimenteo y la charla por el móvil. Si los altos ministros no dan ejemplo de cómo se debe acompañar al Santísimo Sacramento, poco se le podrá exigir a la grey. Este Perrier (sin gas) sí que se ha enterado en que consiste lo del Corpus, fiesta todavía más decadente que esa Semana Santa en la que algunos ya difícilmente se reconocen. Entre uno hablando por el móvil delante de Su Divina Majestad y el otro confundiendo Pasión con una estatua y su paso con un trono, aviados vamos…

Una casa talismán

El Fiscal | 14 de julio de 2009 a las 16:31

¿Ustedes nunca han visto pasar un décimo de Lotería por el manto de una Virgen? ¿Y las legiones de velitas rojas que alumbran al San Judas Tadeo de enfrente del Corte Inglés a la espera de una gracia? ¿Y quienes creen que les caerá un premio del cielo por encontrar el pajarito del azulejo de San Pedro? Nada de nada. Aquí lo que da verdadero resultado y concede gracias con forma de urnas atestaditas de votos son las veladas en la casa de Alfonso de Julios, la de la trianerísima Callao. Usted se reúne allí con sus partidarios en las vísperas de cualquier elección y no es que acabe barriendo el patio, es que barre usted del mapa electoral al que se le ponga por delante. La casa de este ex delegado del Consejo tiene mucho de la planta baja de la sastrería de O’Kean, donde se forjó uno de los cambios de rumbo más saludables que ha vivido la Hermandad del Valle en su historia reciente. Cualquier día de estos le pide Arenas la llave de la casa al bueno de Alfonso. Pero Arenas, el del PP, no el de San Gregorio, al que le va a hacerle falta un juego de llaves, pero inglesas, para deshacer entuertos. Así que ya saben, en Triana hay que pasar por esa casa si quiere comerse usted algún rosco en el barrio. Y no nos referimos al que manda en el Cachorro…

El lagarto de la catedral

El Fiscal | 14 de julio de 2009 a las 16:30

<<El coadjutor sigue con su labor callada de inmersión en la diócesis, procurando una suerte de cambio tranquilo. Una de sus obsesiones ahora mismo es no molestar al cardenal. El otro día estuvo en una ceremonia en San Juan de la Palma, de donde salió contentísimo por los cánticos>>

El baile de los 280.000 euros

El Fiscal | 7 de julio de 2009 a las 19:10

Estado de crispación
El que se vivió la noche del lunes en la sede del Consejo con motivo de la asamblea de cierre de curso, a la que están llamados todos los hermanos mayores de penitencia, gloria y sacramentales. La cita tuvo lugar pocos días después de que el pleno de penitencia echara para atrás la propuesta 2-2-1 del presidente Arenas, consistente en repartir un excedente de dinero que existe en la tesorería del Consejo entre todas las hermandades a razón de 2.000 euros para las de gloria, otros 2.000 para las sacramentales y 1.000 para las de penitencia. Una plan que la mayoría de las de penitencia entienden que esconde la necesidad del presidente de cumplir sus promesas electorales para con las de gloria, que fueron al fin y al cabo las que masivamente le apoyaron en las elecciones de hace un año. Lo ocurrido el lunes fue en buena parte un nuevo y lamentable episodio de histrionismo capillita que daría para una novela.

El excedente
Ese fondo de dinero supuestamente sobrante asciende a 280.000 euros y procede en parte de los años de presidencia de Manuel Román, cuando se fue acumulando para reformar y modernizar la sede del Consejo. Entre otras reformas, se pretendía construir un ascensor, pero el proyecto de obra finalmente nunca se llevó a cabo. Otra parte de dicho fondo, unos 100.000 euros, tiene sus orígenes en las gestiones realizadas por el actual equipo de Arenas. Una clave que no hay que perder de vista es que la crisis económica ha menguado las subvenciones que las hermandades de gloria y sacramentales reciben desde hace años de una entidad financiera, razón por la cual Arenas tenía un especialísimo interés en sacar delante su plan 2-2-1.

El presidente
Arenas, que no atraviesa un momento personal especialmente boyante, no oculta tras la polémica asamblea que durante la campaña electoral ya anunció cuáles eran sus intenciones “innovadoras” en caso de alcanzar el gobierno: fomento del principio de solidaridad entre las hermandades, redacción de nuevos estatutos y mejora de la seguridad de la carrera oficial. En el primer punto, el presidente entiende que el mundo de las hermandades tiene su particular Tercer Mundo. Está convencido de que hay que repartir talentos entre las hermandades de gloria si se pretende que promuevan obras sociales de enjundia: “Si después resulta que los entierran, se les deja de dar. Pero hay que ayudarlas”. Y tiene también la plena convicción de que semejante partida económica no puede dejarse muerta en una cartilla de ahorro.

Una carta que pudo ser clave
El hermano mayor de San Bernardo, el abogado Antonio Rodríguez Hidalgo, dirigió una carta a los delegados de día del Consejo tras la celebración del pleno de penitencia y con anterioridad a la asamblea. Su objetivo es que sus planteamientos, ya conocidos en el pleno, llegaran a conocimiento de los hermanos mayores de penitencia sin ruidos ni crispaciones. En su misiva admite el mal sabor de boca que le había dejado el debate sobre este asunto, aunque ni mucho menos renunció al fondo de sus principales tesis. Rodríguez Hidalgo había hablado largo y tendido el tema por teléfono con el presidente. A nadie escapa que muchos hermanos mayores de penitencia estaban preocupados con la posible imagen que habían proyectado de “peseteros e insolidarios” para con las hermandades de gloria y sacramentales, las pobres de San Gregorio. Este hermano mayor en particular propone que a estas hermandades, siempre que sacan procesiones, se les aseguren, al menos, los mismos ingresos que el pasado año más un 4% en concepto del IPC. De esta forma, del excedente de 280.000 euros se detraerían alrededor de 1.300 para cada una de estas corporaciones “exclusivamente por este año”. No se cumplía el plan inicial de Arenas, pero menos daba una piedra. El plan es toda una medida en tiempos de crisis.

Una asamblea encendida
Comenzó a las 20:30. Tres horas después se seguía discutiendo con dureza. Se oyeron intervenciones muy aceradas. El que más atacó la propuesta presidencial fue, efectivamente, el hermano mayor de San Bernardo, que sin discutir el fondo de la medida (ayudar a las hermandades más necesitadas), arremetió contra la forma de hacer las cosas sin un consenso previo. El presidente Arenas, preso una vez más de unos estatutos marcados por las contradicciones y las lagunas, las pasó canutas en muchos momentos hasta tal punto que se refugió en varias ocasiones en su supuesta ignorancia para las cuentas: “Yo no sé de números”. El cura Soria le tuvo que echar un capote en varias ocasiones. Bien es verdad que otros hermanos mayores, como el de Vera-Cruz, también admitieron la dificultad de asimilar determinadas cifras y porcentajes.

La ‘bomba’ de Criado
Al filo de las 23:30 intervino el hermano mayor de Pasión, Javier Criado, que abundó en los argumentos ya expuestos por algunos de sus homólogos. Es decir, que las hermandades de gloria no son todas iguales en número de hermanos, pues es sabido que los miembros de algunas caben en un taxi, y que el potencial de obras sociales de algunas cofradías no es comparable a las de las glorias. Reveló el altísimo coste que está teniendo para Pasión la constitución de una fundación con fines sociales. El psiquiatra admitió que los cofrades deben ayudarse unos a otros, pero lamentó que el plan económico de Arenas se hubiera expuesto con tanta “falta de claridad”. Incluso apuntó indirectamente al presidente (al que Criado votó en las elecciones) cuando aseveró que no era de recibo que “no se supiera de números” por parte de quienes presentan el plan. Criado dio en la clave que la mayoría callaba al decir lo siguiente recurriendo al catálogo de ejemplos al que está acostumbrado por su profesión: “Aquí lo que está pasando es que cuando a uno le miran la cartera, instintivamente se la agarra porque piensa que le quieren robar”. En ese momento se levantaron varios hermanos mayores de gloria con ademanes de marcharse de la sala de forma airada. Se oyó por el fondo: “¡Esto es bochornoso!” El presidente Arenas llamó a la calma y tuvo que poner orden. Por fortuna, el ambiente se calmó y hasta los más alterados por el discurso del hermano mayor de Pasión acabaron fundidos en un abrazo con Criado a la salida. No pocos coinciden con el planteamiento de quien puso el dedo en la llaga. ¿Cómo se explica si no semejante grado de nerviosera y estado de acaloramiento?

La duda que le acompaña
¿Echará de menos Arenas haber perdido la oportunidad de incluir en su equipo a una persona de perfil más preparado y sagaz para estos momentos en apuros?

El lagarto de la catedral

El Fiscal | 7 de julio de 2009 a las 19:02

<<Hay que preguntarle a Trifón por la fórmula del cura cántabro don Alberto García, que ha predicado en varias hermandades de Sevilla, para encontrar hueco para aparcar. Este arcipreste del Soto invoca a Regina Aparcorum, a lo que sus acompañantes de viaje responden Ora pro nobis>>

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Rosamar, 1 – Torrijos, 0

El Fiscal | 1 de julio de 2009 a las 18:09

Al portavoz municipal de IU-CA le ha salido el tiro por la culata en su particular cruzada contra la cesión del suelo público para la instalación de las sillas en la procesión del Corpus. Sostenía Rodrigo Torrijos que dicha práctica encubre una subvención a las cofradías que él –tan preocupado estos días por promocionar el gran festival del marisco en el Prado de San Sebastián (Gambaria)– no estaba dipuesto a seguir consintiendo. Le encargó un informe al secretario del Ayuntamiento para despejar las dudas, pese a que la capitular de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro, defendió una y otra vez la legalidad y utilidad del acuerdo. El fedatario municipal, Luis Enrique Flores, se ha despachado a gusto. Tras recordar que cesiones del suelo como las de la carrera oficial de Semana Santa se iniciaron precisamente para acabar con las subvenciones directas a las cofradías, considera en su primera conclusión que la cesión gratuita del suelo, por el que se cobra religiosamente la correspondiente tasa municipal, es “perfectamente ajustado a derecho”. Deja bien clarito que esta cesión “no se justifica en la tradición o en modo secular de realizar esta actividad”, que probablemente es la razón que le provoca urticaria a ciertos señores de Izquierda Unida, “sino que es una técnica contemplada por el ordenamiento jurídico y plenamente adecuada al mismo. No estamos ante el supuesto de la Feria de Abril, cuya ocupación mediante casetas sin ningún tipo de concurrencia ha venido avalada por los tribunales en base a la citada tradición singular”. El informe avala las tesis defendidas por Rosamar, que hasta explicó en su día que el dinero que se recauda por las sillas del Corpus sirve para mantener vivas a las hermandades sacramentales, muchas de las cuales mantienen obras sociales con niños con dificultades dignas de elogio. El fedatario municipal ha tenido que documentarse con acuerdos plenarios desde 1956 y redactar 17 folios para acabar con el erre que erre de Torrijos en las últimas juntas de gobierno y reuniones de altos cargos municipales. Cuando Torrijos debería estar henchido de gloria por haber montado en bici a tanto cofrade rancio, a los que tiene enganchados a su cóctel de movilidad, pierde el tiempo y las fuerzas en las sillitas del Corpus, unos asientos que vienen a ser una novillá sin caballos al lado del festejo gordo, el de abono, donde está el mamelón de la historia: las 25.000 sillas de Semana Santa. Ay, qué falta de vista la de este ingenuo Torrijos. Ahí sí que están los millones, ahí sí que hubo en tiempos pleitos y tráfico de jamones. Por cierto, eso de Gambaria tiene que ser como Munarco por lo civil… Ojú.