Una Semana Santa al borde de la troika

El Fiscal | 23 de abril de 2017 a las 5:00

INCIDENTES EN LA MAGRUGç

Una Semana Santa en crisis, como una nación en crisis, requiere de grandes reformas. Cuanto más tardó Zapatero en negar la crisis económica, más tardó España en comenzar a ver la luz del túnel de la recuperación macroeconómica. La otra, la microeconómica, ni mucho menos está lograda, como denuncia monseñor Asenjo en sus recientes intervenciones públicas: “No olvidéis a los pobres”. Las denuncias sobre los excesos y despropósitos que marcan esta Semana Santa de comienzos del siglo XXI han sido tildadas no pocas veces de estar formuladas por puristas, defensores de esencias perdidas o directamente por carcas. Esta Semana Santa que nos ha tocado vivir, heredera del boom de los años 90, exige mucho cariño y ninguna reticencia a determinados cambios. Exige decir no, exclamar un basta ya ante muchas prácticas con las que las propias cofradías han contribuido a viciar el ambiente, a generar un tufo de decadencia que ha tenido efectos perversos. Esta Semana Santa está a un paso de quedar intervenida por una troika (Ayuntamiento-Cecop-Delegación del Gobierno) ante la incapacidad de las propias cofradías para resolver sus problemas.

La desaparición del cofrade ejemplar. Luis Rodríguez-Caso reivindicó el concepto de capillita en su Pregón de Semana Santa de 1988. ¿Sería posible hacer lo mismo hoy? El capillita como tal es una minoría. Su tipo ha sido orillado, sustituido, reemplazadlo. Su figura, culta, inquieta y habitualmente de indumentaria pulcra hasta en los meses de calor, ha sido desplazada por la del friki, el aficionado, el obsesionado por grabarlo todo con el teléfono inteligente. Ya no está Luis para defender al capillita, ni Sánchez Dubé para denunciar el fenómeno del bandismo, que pone en evidencia la excesiva notoriedad de los músicos. Ya no están cofrades modélicos como Juan Carrero, Manuel Toro, José María O´Kean, Ramón Martín Cartaya o Vicente Acosta, ni sacerdotes como Eugenio Hernández Bastos, Juan Garrido o Manuel Benigno García Vázquez. ¿Dónde están esos modelos de conducta ejemplar? ¿Ustedes se imaginan ahora un señor como don Antonio Colón en la salida del Silencio? A las doce de la noche, una hora antes de que la Santa Cruz se pusiera en la calle, el público de los alrededores de San Antonio Abad era más propio del que hace espera para un concierto de heavy metal en la Cartuja. A veces pareciera que la gente culta y formada huye de las cofradías como de la política. Y, claro, los nichos vacíos son ocupados por aficionados, o por gente de buena voluntad pero ineficaz para asumir los grandes retos que hoy se precisan.

Las prácticas a deshoras. Admitir que un paso de palio como el de la Virgen del Dulce Nombre entra puntual cuando lo hace a las 3:55 horas es un horror. Las cuatro de la madrugada no son horas para que una cofradía transite por la calle una jornada laborable. Lo mismo cabe decir de San Gonzalo y, muchos años, de la Candelaria o los Panaderos. Hay que reducir tantas horas de exposición al riesgo. Aún están recientes los episodios de reyertas en los alrededores de la calle Orfila en las primeras horas del Jueves Santo. Tanto se ha permitido el crecimiento de la nómina de la Semana Santa sin criterio alguno que se han colmatado franjas horarias que ahora serían necesarias para ciertas reformas. Se han asfixiado las jornadas. Se ha agotado el crédito por aplicar un buenismo por el que cualquier cofradía valía siempre que las que ya estaban no perdieran su orden de paso o sus sacrosantos minutos de tránsito, como si éstos fueran los vellocinos de oro particulares. De los lodos de la falta de miras de estos últimos años son muchos barros de hoy. La Semana Santa se ha ido construyendo su propio callejón sin salida.

La decadencia total. Cofradías decadentes, perfiles bajos en casi todos los mandatarios y, en paralelo o en consecuencia, un público degradado. Nada es casualidad. Todo coincide. La sensiblería ha sustituido a la emoción tanto como la afición a la Fe. Hasta en múltiples pregones, exaltaciones y meditaciones se ha podido comprobar en los últimos años. La Semana Santa, las vísperas, la cuaresma, los pregones… Todo está pasado de rosca. Las sillas de playa han aparecido como champiñones en entradas y salidas y, por consiguiente, los utensilios con comida traída de casa, al estilo dominguero, y juegos de mesa para aliviar la espera. ¿Cuándo se había visto antes el uso de colchones y esterillas para acomodarse mientras llega una cofradía? Sillitas de chino, butacas plegables de playa, roedores de pipas, calles traseras convertidas en urinarios… En definitiva, una cochambre apreciable desde el mismo Domingo de Ramos, la jornada de público más chusco. La gente sale a la calle a sentarse o a tumbarse y, lo que es peor, en una actitud agresiva, crispada, virulenta. De los cangrejeros de los años noventa que no dejaban ni dejan avanzar al paso (incluidos algunos pregoneros de supuesto prestigio y hasta algunos clérigos) al público de barriada que se monta su propia carrera oficial como alternativa a la ocupada por los supuestos señores. La evolución ha ido a peor. A mucho peor. Hay locales comerciales de la carrera oficial que funcionan en Semana Santa como palcos de las carreras de caballo de Sanlúcar de Barrameda. ¡A beber y a yantar que la Semana Santa se va a acabar!.

La barbaridad de 32.805 sillas. La documentación oficial aprobada por la Gerencia de Urbanismo establece con toda claridad cuántos asientos hubo en la carrera oficial la pasada Semana Santa. Y fueron demasiados. Hay más localidades que en doce de los veinte estadios de fútbol de primera división. La distribución de los asientos revela unas cifras que –no nos engañemos– son temerarias. Y todo para ingresar más dinero y que las cofradías puedan tener subvenciones mayores. Hay que reducir el número de sillas, sobre todo en Sierpes. Si las subvenciones se recortan, los cofrades tendrán que rascarse el bolsillo, como dice el ex fiscal jefe, Alfredo Flores, pregonero que fue de la Semana Santa. En la Campana hubo 6.921 sillas. En Sierpes nada menos que 4.719. Sierpes es un túnel del terror hasta cuando no hay incidentes. Allí no están cómodos ni los que están sentados (arrullados en muchos casos), ni los nazarenos que pasan como pueden, ni las personas que tratan de desplazarse. Nadie. Imagínense cómo tuvieron que pasarlo nazarenos y público con ocasión de las avalanchas.

Todo está sujeto a debate. El propio Consejo de Cofradías admitió en su día que la Semana Santa era un espectáculo cultural con tal de beneficiarse de un tipo de IVA rebajado en la carrera oficial. Puestos a considerarla un espectáculo, aplíquense las leyes que regulan la seguridad de las grandes concentraciones de masas. Tal vez convenga retrasar el inicio de la Madrugada, dos o tres horas; tal vez convenga modificar órdenes de paso por la carrera oficial, tal vez cambiar cofradías de día o tal vez ampliar la carrera oficial o modificarla sustancialmente. Hay que decir no a las posiciones intransigentes. Es la hora de las medidas innovadoras. Nadie se puede negar a ningún debate. Ante un paciente en estado grave y sin un diagnóstico claro, conviene estudiar todas las posibles causas de los males e ir preparando los tratamientos. No estamos en meses de tertulias, ni para ir preparando los proyectos delirantes en la orilla de la playa, sino en una crisis muy grave de la fiesta más hermosa de la ciudad. La pasada Madrugada pudo haber diez o más muertos en el sector de Arfe, según el testimonio de un experto en seguridad y gran conocedor de la Semana Santa. La zona cero de la tragedia se localizó en el corazón del Arenal. Por muy mal que lo pasaran en otras zonas, nada fue comparable a lo de la calle Arfe.

El efecto dominó. No hace falta una estructura organizada para reventar una Madrugada. La zona sensible del centro no es tan extensa a determinadas horas en las que las seis cofradías coinciden en un radio muy limitado y, además, fácilmente comunicado. En el Ayuntamiento mantienen que estaríamos ante el mejor supuesto: los sucesos no responden a una trama, por lo que con ciertas medidas drásticas se puede controlar la situación. El cierre de los bares es una medida que ya tomaron muchísimos establecimientos hace años, cuando la cochambre se adueñó de la noche más hermosa (peligrosa) del año. A los propios bares no les compensa tener que soportar una clientela pasada de copas y que se toma la Madrugada como una Nochevieja con pasos. La troika optará por decretar los cierres de bares, acotar las zonas más sensibles y emplear detectores de metales con quienes pretendan ingresar en algunos de esos sensores considerados de especial protección. Hay mucho dinero en juego, la denominada marca de la ciudad, el prestigio de una urbe que hace 25 años, precisamente, vivía su período más brillante de toda la era contemporánea, como para dejarlo todo en manos de las propias cofradías o al arbitrio de una autoridad rehén de los opinadores de las redes sociales. La Semana Santa ha de ser intervenida, puesto que las hermandades, que en su día llegaron a hacerse con ella, no tienen capacidad para resolver el gran fracaso de la Madrugada.

El reto. La ciudad que sabía moverse en la bulla deberá demostrar ahora que tiene capacidad también para autorregularse en una avalancha. Casi acabó por demostrarlo la pasada Madrugada cuando en pocos minutos pasaba de correr atropelladamente a aplaudir a unos nazarenos asustados. La gente echaba a correr cuando oía un ruido, no cuando veía a alguna persona en actitud amenazante. Si no se supera pronto este trauma colectivo, renunciaremos a vivir en paz la Madrugada que otros nos legaron con toda su belleza, y, aún peor, condenaremos a las nuevas generaciones a tenerle miedo a la noche sevillana del año por excelencia. La autoridad debe ejercer como tal y establecer las máximas garantías. Una mayor seguridad pasa necesariamente por un control más intenso y, por consiguiente, por una renuncia a cierto grado de libertad. Esta Madrugada que nos ha tocado vivir está al borde de ser declarada en estado de excepción, de suspensión de ciertas garantías, porque la ciudad no puede correr el riesgo de que haya una nueva zona cero, ni por supuesto una sola víctima mortal. El Rey inauguró el miércoles el Foro Mundial sobre Violencias Urbanas y Educación para la Convivencia y la Paz. Eso es lo que ha faltado en la Madrugada: saber convivir. Unos han agredido los hábitos pacíficos de otros en un contexto de psicosis colectiva. Y falta desde que en 2000 quedara en evidencia la fragilidad de una fiesta que funcionaba sola, pero que ahora está al borde de ser intervenida. Es la hora de los cambios, de decir no a ciertas prácticas, de sacar a la luz pública nuevos modelos de cofrades ejemplares, de enseñar, en definitiva, una Semana Santa vivida desde la autenticidad de la Fe.

fiscal23 (II)

El ministro en el palquillo

El Fiscal | 15 de abril de 2017 a las 5:00

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¿No estuvo el Rey de España en el palquillo un Lunes Santo? ¿Por qué no iba a estar don Zoido en el mismo sitio que el momarca, pero en jornada de prime time? Ahí lo tienen, estaba tardando en sentarse en el lugar más cotizado para la oficialidad cofradiera. Más Zoido que nunca, más ministro de Dentro que nunca. Perdón, del Interior. Ya estuvo el miércoles viendo la salida del Baratillo desde el mismo balcón que los entonces Príncipes de España.

 

El poder de los símbolos de la Pasión

SEMANA SANTA 2017. SALIDA DE LA EXALTACIÓN.

No hay quien vea la cruz de guía de La Exaltación (vulgo Los Caballos) y no se detenga en los símbolos de la Pasión que luce, como ocurre con la del Gran Poder. Tenazas, esponja con vinagre, escalera, lanza, martillo… Cruces de guía que generan tertulias, preguntas, dudas, curiosidades. Cruces con poder de atracción.

Un aviso inútil
Alguien debería apagar la megafonía del tranvía en las horas en que pasan cofradías por alguna de sus paradas. Es un absurdo que por los altavoces se den explicaciones en español y en inglés sobre la interrupción del servicio –¡algo obvio!– cuando precisamente está cruzando un cortejo de silencio y el estruendo rompe el ambiente. No tiene sentido alguno. Igual que se cuidan mil y un detalles, se debería tener en cuenta también que el exceso de información, nunca mejor dicho, genera ruido. Es un horror.

La razón

El portero que no dejó acceder al obispo auxiliar, monseñor Gómez Sierra, a la parcela del palquillo del Consejo llegó a justificar su exceso de celo con una razón de peso. No lo conocía por un motivo claro: “No llevaba el gorro”. Eso explicó a los señores de la institución cofradiera.

La calle Cuna
Es curioso. Qué distinto es el público que espera a la Amargura en la calle Cuna la noche del Domingo de Ramos –primeras horas del Lunes Santo– del que aguarda a Los Panaderos en su regreso nocturno del Miércoles Santo. El domingo no se ven, por ejemplo, sillas de chino. Ninguna. Yel miércoles, como dijo aquel, estaba la “alta nobleza” tomando posiciones cuando aún faltaba una hora para la llegada de la cruz de guía. ¿La causa? Probablemente que el jueves es festivo. Y esta circunstancia es fundamental para explicar las diferencias sustanciales entre uno y otro público.

El cura Ignacio
Fue pregonero de relumbrón y es un habitual de las presidencias de los pasos desde hace muchos años. Al sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp le gusta tela ver cofradías, ejerce de capillita todos los años. Ayer, por ejemplo, se le vio confesando nazarenos de su cofradía de la Quinta Angustia por la calle Rioja, sacramento de la penitencia impartido con la fórmula de la absolución larga. Como Dios manda.

Vicepresidente y cirineo
Dicen que Antonio Piñero es casi más un cirineo que un vicepresidente. O, mejor dicho,mucho más que un vicepresidente. Joaquín Sainz de la Maza lleva un ritmo frenético estos días. Tanto que a veces tiene que salir Piñero a darle un respiro con tanta visita, tanto cumplimenteo y tantos compromisos institucionales.

Dos horas antes
¿Por qué había público sentado en los jardines de Murillo dos horas antes de la llegada de la Candelaria? Se trataba de personas de todas las edades. ¿De verdad que es por ver a la cofradía por ese sitio? ¿O es que no se sabe buscar los pasos por otras calles?

El cimbreo
Menos mal que el Señor del Descendimiento se cimbreaba ayer como casi todos los años. Hubo quien recordó ayer el Jueves Santo –no hace tantos años– en que la sagrada imagen fue especialmente fija al madero de la cruz. La Quinta Angustia no se concibe sin el cimbreo del Señor.

Muestras de pesar
Las que recibió ayer Miguel Bazaga, el querido director de la Delegación de Fiestas Mayores, que ha perdido a su padre esta Semana Santa. Desde el alcalde, Juan Espadas, hasta muchísimos cofrades de a pie le han dado especiales muestras de afecto.

Fotazo
El que hizo el pintor Ricardo Suárez del Cristo de la Salud, de San Bernardo, en la calle San José. El crucificado aparece enmarcado en un farol. Una estampa preciosa, digna de premio, que se puede admirar en sus perfiles de las redes sociales.

Morante vive las vísperas de la fiesta

El Fiscal | 13 de abril de 2017 a las 18:41

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Ahí tienen a Morante de la Puebla a escasos días de hacer el paseíllo en la plaza de toros de la Real Maestranza. El Martes Santo lo vivió en la finca de Lora del Río donde pastan los miuras, en Zahariche, ta como se ve junto a estas líneas. Estuvo tentando junto al macareno Eduardo Dávila Miura y Pepe Luis Vázquez, hermano de San Bernardo. Y ayer se vistió junto a Joaquín Moeckel de nazareno baratillero de la Piedad.

Detalle en la Macarena
Fíjense en la saya de la Macarena. Hoy luce la réplica en oro de la medalla Pro Ecclesia et Pontifice que recibieron en su día Otto y Joaquín Moeckel por decisión del papa Benedicto XVI a petición del cardenal Amigo. La Virgen de la Esperanza la lucirá esta Madrugada, en sus mejores horas. Pocos sevillanos, muy pocos, tienen la más alta distinción que un Papa puede conceder a un laico por sus servicios a la Iglesia. Y a su romano pontífice.
Policía Local
Los guardias de gala tienen un trato exquisito con los nazarenos cuando han de pedirles que aguarden un minuto mientras hacen el relevo en la presidencia de la ciudad. Los nazarenos, los de todas las cofradías, esperan pacientes a que hagan sus maniobras, bastante vistosas por cierto. “Muchas gracias, hermanos, por esperarnos”, musita el agente de turno a los nazarenos a los que ha tocado esperar. Muy distinto, por desgracia, es el comportamiento de uno de los agentes que el Martes Santo estaba en el cruce de Alemanes, que cortaba los cortejos cuando estaban avanzando, sin esperar a que se detuvieran. A su antojo, sin criterio. Y lo peor es que hablaba (gritaba) de “tíos” cuando se refería a la cantidad de gente que estaba esperando para cruzar. “¡Hay tres mil tíos esperando, vamos a colaborar!”, chillaba el agente de la autoridad (hay que llamarlo así) a un nazareno que le pidió que esperara a que la cofradía se detuviera para pegar el corte. No decía “ciudadanos”, ni “personas”, ni siquiera “sevillanos”, ni “peatones”. Tíos, las personas eran tíos. Y por supuesto el nazareno no era un “hermano”, ni nada por el estilo. Y así pretende ser respetado el tío. Para tío, mejor Tío Pepe, llena ahí, no el tío de la gorra del cruce de Alemanes que era policía. O eso dice. Los demás agentes de ese control, exquisitos, por cierto. Y los de gala, lo dicho: de chapeau. Unos señores de la autoridad. No como el otro. El tío.
Vómito
El que cayó en la parcela del palquillo en la Plaza de la Campana. Una señora indispuesta vomitó, hubo que atenderla y llamar a los servicios sanitarios y, por suuesto, de limpieza. Los empleados del Consejo, siempre eficaces y pacientes, gestionaban la solución a este problema mientras controlaban que Santa Cruz no se encontrara ningún obstáculo en la Plaza de la Virgen de los Reyes en dirección hacia Alemanes. Todo a la misma vez, que diría don Manuel, al que, por cierto, se le está viendo menos en su balcón de Sierpes.
Cabrera en acción
Las noches de Semana Santa son para el delegado de Fiestas Mayores muy especiales. Se dedica a ir a ciertos bares para controlar in situ la venta de alcohol. Hay veces que ha de soportar algunas reacciones airadas de jóvenes pasados de copas. Cabrera recuerda a Manolo García, ex delegado de Seguridad Ciudadana y hoy hermano mayor de la Macarena, cuando se montaba en el patrullero y se plantaba en las plazas y calles de la movida para pegar el persianazo a los establecimientos sin permisos o que cometían abusos. Cuando Cabrera llega a un bar estas noches de Semana Santa, dicen que suena el Last Order! de los bares ingleses cuando advierten a la clientela para que pidan la última consumición.
Preguntas
¿Por qué no paró el paso de palio de San Esteban en la presidencia de la ciudad en la Plaza de San Francisco? ¿Es verdad que los escoltas de propio alcalde van recriminando a los que beben en la calle aunque sea en vasos de plástico? ¿Es cierto que Ricardo Suárez ha hecho una foto del Cristo de la Salud, de San Bernardo, que es todo un cartel? ¿Cuánto disfruta esta noche el presidente del Ateneo con la visita de los armaos?

Una cita con la memoria

El Fiscal | 12 de abril de 2017 a las 5:00

Martes Santo

Esta tarde de luz de hachón tiniebla, cielo azul Contratación y algarabía de roquetes. Esta tarde de lirios clavados como dardos de amor, de cruces apiladas en las naves que ligan la cultura y la fe. Esta tarde de heráldica de latines, túnicas ala de mosca tras los brazos caídos del Señor, cera alta, palio de plata y bordados de Castilla. Esta tarde de cabeza tronchada, pesados los ciriales que anuncian su llegada, guiones alzados, larga letanía de penitentes y el Padrenuestro rezado bajo las trabajaderas al compás del paso racheado por la Catedral. Esta tarde de orfebrería cara, paños de bocina suntuosos y aguaores con pantalón gris de pinza. Esta tarde de calor, emoción y apreturas de esparto. Esta tarde desnuda, sin potencias ni corona, sólo con ese paño de pureza que a lo lejos se distingue y ese cuerpo de hombre que de cerca tiene hechuras de Dios.  Esta tarde será la del reencuentro con tu memoria, con la madera del tronco de tu árbol, con la silla de enea que siempre te está esperando para la tertulia, con la elegancia que se hereda y las devociones que se reciben como fruto de amor que habrás de traspasar. Esta tarde de Martes Santo, alta rejería del Rectorado, rosario rezado por la megafonía mientras la cofradía se ahorma. Esta tarde la memoria se extenderá por la lonja de tus recuerdos, te esperará sentada en el asiento mullido del Círculo de Labradores, te aguardará en la madera sencilla de una manigueta. Esta tarde iréis juntos. Yen esa alianza, en esa unión de horas, estará la gran verdad que sostiene la Semana Santa. Hay imágenes que hacen sentir vivos por unos instantes a quienes ya no están. Y hay tardes que sólo pueden comprender quienes desde pequeños han sido modelados en el torno de la fe con las manos blancas de sus padres. Esta tarde, Antonio, tú con tu padre.

Insólita
Así resultó la estampa del obispo auxiliar, monseñor Gómez Sierra, cuando no podía acceder a la parcela del palquillo de la Campana porque el portero le pedía el cartoncito. Alguien del Consejo debió ir a su rescate y, por fin, pudo acceder a la presidencia de palquillo. ¿No veía el buen hombre la vestimenta de don Santiago?

Sotanas
Las que se vieron ayer en el cortejo de la Redención. Entre ellas la del cura Adrián Ríos, que recientemente se inscribió de nuevo en la cofradía de la que ya fue hermano en una primera etapa. Adrián es delegado episcopal de medios de comunicación. De vivir un cónclave en Roma a presidir el palio de su Virgen del Rocío. Experiencias edificantes.
Se dice…
Que Carlos Herrera, muy activo en este arranque de Semana Santa, se presentó con 25 acompañantes en un restaurante especializado en bacalao, muy próximo a la Campana, donde había reservado para sólo diez personas. La cosa se solucionó con oficio… No hizo falta la intervención del Cecop.
Y se dice…
Que las flores de la Virgen del Rocío, al ser secas en su mayoría, se pueden aprovechar en días venideros como centros para altares. Ventaja se llama.
Preciosidad
La contemplación de la Virgen de la Amargura por la calle Laraña a los sones de Virgen del Valle tiene muy poquito que ver con los frikis, el cofraderío de nuevo cuño y los diseñadores de estilos. Palio, Virgen, marcha, adoquines, capataz, buen gusto. No se puede pedir más. Ahí está todo.
Casi 40
Son los pasos de palio que llevan este año el cirio especial que alude a los donantes de órganos, un éxito para el doctor Pérez Bernal, infatigable en las tareas para concienciar a los sevillanos de la necesidad de donar vida.
Las Cobo, capillitas
Las hermanas Cobo cada día ejercen más de hermanas de la Redención. A mediodía participaron de una copa muy reducida de hermandad en un ambiente muy familiar y después cangrejearon delante de paso de palio por la calle Santiago. Le han cogido el gusto a la cofradía.
Oído
Dice Julio Domínguez Arjona que habrá un senatus de canto por la calle Francos para que el paso de misterio pueda pasar con mayores garantías. ¿Maldad o verdad? Atentos a la chicotá.
De muy buen gusto
El monte del Cristo de la Expiración, del Museo. Si todos los años hay que fijarse en las flores de la Virgen de las Aguas, en este Lunes Santo hemos dirigido también la mirada hacia el primero de los pasos. Rosas, tulipanes y calas rojas, entre otras variedades, conformaban un monte que huía de la uniformidad para presentar un aspecto más asilvestrado.
San Jacinto
En varios tramos de la popular calle trianera no es que haya sillas de chinos, sino sillas de tijera metálica a modo de pequeñas parcelas organizadas.
De tour
La diputada nacional de Ciudadanos Virginia Salmerón anda estos días de visita matinal por los templos. Ayer se le vio en San Vicente y luego en la capilla de Vera-Cruz atendiendo las explicaciones sobre las imágenes.

La bisutería de Herodes

El Fiscal | 11 de abril de 2017 a las 5:00

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Mirada aviesa, antiguo terror de los niños, siempre despierta la curiosidad este Herodes de San Juan de la Palma. Ayer lució muchísima bisutería gracias a las donaciones de hermanos. Hasta un anillaco verde en el meñique izquierdo. Herodes no deja indiferente. Su pecho lustroso  llama la atención. Tiene su público, como Caifás, como Pilatos, como la Canina, como esos personajes secundarios que despiertan hasta admiración, que hay gente pa tó.

Magnífico anuncio
El que ha realizado el Ayuntamiento para concienciar al público de la necesidad de ser limpios. Esa calle Cuna cargada de suciedad y el nazareno de capa blanca caminando entre los desperdicios constituyen una secuencia muy acertada de la estampa que se debe evitar. ¡Y que siempre se repite! Enhorabuena a los creativos que han trabajado para Lipasam. Lo han bordado.

Cosa fina
Fíjense en las joyas que lució ayer la Virgen del Subterráneo: medalla del Papa Pío XII, cruz del cardenal Segura, anillo del cardenal Segura, alfiler de oro con el nombre de Subterráneo, medalla de oro de Tejera, medalla de oro de la Asociación de la Virgen de los Reyes, medalla de oro de Morata de Tajuña (Madrid), medalla de oro de Ávila, medalla al Mérito Naval, rosario de oro, puñal a base de joyas donadas, rosa de pasión de plata, oro blanco y lágrimas de brillantes, y una cinturilla de brillantes. Y ojo porque ayer lució la corona de Seco que hacía tres décadas que no usaba un Domingo de Ramos. La saya de Ojeda también contribuía a una estampa poco habitual.
Trabajando
Así estaba ayer el tabernero Álvaro Peregil en su popular establecimiento de Quitapesares de la Plaza Ponce de León. Hermano de la Cena, estaba sirviendo a su público, al frente del negocio, mientras su cofradía buscaba la carrera oficial. La obligación es lo primero.
Lopera llegó
El balcón habitual de la calle Sierpes donde se deja ver el ex dirigente bético estaba sin engalanar el Sábado de Pasión. Alguien pensó: “¿No vendrá don Manuel a la Semana Santa?” Llegó la Borriquita, apareció la colgadura de damasco y también don Manuel, sonriente más que nunca.
Feliz
Así iba el delegado diocesano de hermandades, don Marcelino Manzano, en la presidencia del Señor de las Penas de San Roque, larga sotana, fajín y una sonrisa eterna en el rostro. Es la cara más amable de la Iglesia de Sevilla, la sonrisa de la curia, el pastor feliz que desea el Papa Bergoglio.
Calor
El que tenía que pasar el tío que estaba haciendo ruedas de calentitos a pleno sol de la Plaza Ponce de León. Eran las 18:15 y allí andaba el buen hombre sobrellevando los pedidos con oficio.
Esos secretos
Te entran ganas de orinar en una visita matinal a un templo. ¿Dónde está el baño? ¿Habrá un aseo próximo? ¿Se podrá entrar o estará vedado el paso por el segurata de turno? En la Amargura siempre está ese pequeño y socorrido retrete, debajo de una escalera, que un día nos enseñó don José Luis Peinado. Esos pequeños y útiles secretos… ¿Y dónde está el interruptor de la luz? Ah, esa información nos la reservamos.
La lección de servir
Pasaba la Borriquita y delante del paso iba el gran Arturo Candau, de paisano, disfrutando de ese misterio que parece que pide las órdenes de la voz rota del recordado Antonio de León. Alguien le preguntó a Arturo si no iba de capataz del paso como otros años, pues forma parte del equipo de la cofradía, a lo que respondió que haría de capataz por la noche, con el Amor. “Servir es estar allí donde la hermandad te necesita en cada momento”.
Entusiasmado
Así estaba el alcalde, el socialista Juan Espadas, en la visita matinal a los templos, acompañado por el edil Juan Carlos Cabrera. En la Hiniesta, de chaqué, se rió mucho cuando un fotógrafo le dijo: “Alcalde, le he pillado cara al sol”.

La naveta del tiempo

El Fiscal | 9 de abril de 2017 a las 5:07

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Alba, cucharilla, guantes, cordón y medalla. El Nazareno de los siglos, el niño de los días. Ambas miradas tiernas, ambos juntos el mismo día. Unidos por una naveta que custodia el incienso que habrá de quemar el tiempo en sus carboncillos de la vida. Las imágenes sagradas y los niños constituyen la mejor Semana Santa. El niño, el nazareno adulto y el Señor, trilogía del paso del tiempo, combinación de futuro, presente y esperanza. La belleza de un viernes.

¡A los barrios, a los barrios!

Semana Santa, políticos, sonrisas, varas. La vara es el símbolo del poder. El alcalde, el socialista Juan Espadas, aún no tiene la vara en Torreblanca en el momento de la salida cuando se ha disparado esta fotografía. Ignacio Flores, del PP, agarra la suya con la izquierda. Y Javier Millán, de Ciudadanos, la coge casi sin tocarla, en plan que no se mueva un varal. La izquierda radical (IU y Participa) ni está ni se le espera. Quién me presta una vara cada primavera, es el cantar de los políticos. ¡A los barrios, a los barrios! Que es donde están las grandes masas de votantes. ¡Que se nos vea en los barrios! Cantar del pueblo andaluz…

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Públicos

¿La Corona fue muy rápida o sólo se lo pareció a este Fiscal?¿Acaso estaban equivocados los mil y un programas de papel que se reparten estos dias? En cualquier caso, la Corona se lleva el público del centro, un público exquisito y minoritario. Las masas del Viernes de Dolores están lejos de la Plaza Nueva, se congregan allí donde hay música, palios y romanos. Tampoco hay masas con el ruan de Pasión y Muerte en Triana, que se pudo ver con comodidad en Pureza, cuando el Cristo es vuelto hacia la Esperanza. Queda claro que la Semana Santa, al margen de las grandes devociones, tiene dos perfiles de público muy definidos. ¿Recuerdan cuando el Carmen salía los Viernes de Dolores? Congregaba una legión de cofrades en torno al paso de misterio.

Maniguetas

Mucho ojo a la antiguedad en la nómina de la cofradía de los manigueteros de la Amargura. Los cuatro del paso del Señor son los números 36, 37, 38 y 42. Y los del paso de Virgen son los números 15, 22, 24 y 27. Estos manigueteros son caros, carísimos. Ahí hay años de fidelidad a una cofradía.

San Bernardo

Precioso acto simbólico el vivido en la noche del jueves en el templo parroquial, cuando los priostes entregan los pasos ya definitivamente montados después de que se fundan las velas rizadas y el cirio de los donantes. Éste último fue fundido por una joven hermana trasplantada de pulmón. Allí estuvo el doctor Pérez Bernal, feliz porque en el reparto de las papeletas de sitio de la cofradía del arrabal ha recibido 1.400 donaciones de órganos. Pérez Bernal se recorre estos días más hermandades que el padre Marcelino Manzano.

San Isidoro

Delante del templo parroquial, declarado Bien de Interés Cultural, ha sido colocado uno de los centros médicos en los que la Cruz Roja atiende las urgencias de estos días. Esta instalación, de material reversible, afea verdaderamente una esquina que es preciosa, ya de por sí agredida cotidianamente por las mesas y sillas de un restaurante. Hay vecinos que no entienden por qué no se ha ubicado, como otros años, en la Plaza de la Pescadería, donde no se agrede ningún monumento. ¿Será por no entorpecer la entrada a ciertos bares de moda? Huuuum. ¿Acaso ciertas tabernas de taperío selecto son los nuevos BIC de la ciudad? ¿Habrá habido en el propio seno del gobierno de la ciudad opiniones enfrentadas sobre la ubicación de este mamotreto? Huuuum. Dicen que la hermandad de San Isidoro está de acuerdo. Eso cuentan. Pero otros gerifaltes y otros vecinos, nanai.

Ni en los mejores sueños

El buen tiempo está asegurado hasta el jueves. Maldonado apunta incluso a que es muy probable que puedan salir todas las cofradías. ¿Será la de 2017 la Semana Santa del pleno soñado? Cuando se anuncian termómetros por encima de los 30 grados conviene tener en cuenta la norma del ‘triple poco’ que se dicta a los nazarenos antes de la salida: poco comer, poco beber y poco abrigarse. Sólo las malas prácticas personales pueden dar al traste con un día de Semana Santa soleado. Y ojo a las noches, que se anuncian fresquitas, lo que suele esquilmar de público las calles del centro antes de lo previsto. Y, entonces, la verdad es que es un placer acompañar a ciertas cofradías en su regreso nocturno.

Esto empieza

A las diez sale la procesión de palmas de la Catedral. A mediodía, la Paz en la calle. Comienza la película real de la Semana Santa que se rueda en sesión continua. Ojo a los otros estrenos: los montadores de las sillas de la carrera oficial. Y el ministro del Interió, don Juan Ignacio.

Las palmas de Andrés

El Fiscal | 8 de abril de 2017 a las 5:00

LO habrán visto días atrás en el patio del Círculo Mercantil enseñando a rizar palmas. Andrés Martín forma parte de ese grupo de sevillanos que conocen este oficio artesanal, como Juan Ortega o Esther Ortego, y que lo transmiten a quienes tienen un mínimo de interés y de pericia. La palma rizada engalana los balcones con fondo de damasco. Las hay con rizos de distinto tipo, incluso con flores añadidas hechas también del mismo material. Yfíjense mañana cómo hay quienes lucen palmas de miniatura en el hojal de la chaqueta en lugar del escudito de la hermandad. Andrés viaja al Levante para adquirir nuevas técnicas. Es un estudioso de la cuestión. Innova y enseña, universidad pura de la calle.

Vida

El Fiscal | 7 de abril de 2017 a las 12:33

CASI 130 monaguillos por paso llevará la cofradía de Los Estudiantes, buena nueva que confirma la vitalidad de la Semana Santa. No hay mejor música para un paso que la algarabía de este “pequeño ejército del Señor”, como los define el sacerdote Álvaro Pereira, director espiritual de la hermandad. Cuantos más monaguillos, mejor. Todo lo que se haga por fortalecer este peculiar tramo será poco. El futuro de la Semana Santa pasa por ellos. Son los lirios del mañana. Atrás quedan los intentos de algunos por reducir su presencia, viendo ruido y alteraciones donde siempre hay alegría y cantera.

Espadas al PP: “Trabajemos juntos”

El Fiscal | 6 de abril de 2017 a las 5:00

alcalde

ESTABAN juntos y en un ambiente de armonía que recordaba a corporaciones municipales del ayer. Estaba el gobierno, con el alcalde, Juan Espadas, y el delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera. Estaba el líder de la oposición municipal, Alberto Díaz, y Rafael Belmonte, también concejal del PP. Estaba el presidente del Consejo, Joaquín Sainz de la Maza , y el vicepresidente de la institución, Antonio Piñero. Todos reunidos con ocasión de la tertulia El Homo Cofrade, que entregó su distinción anual al edil Cabrera. A los postres fue cuando el alcalde se refirió a la Semana Santa mirando a los ediles del PP y, por supuesto, a los señores del Consejo:“Trabajemos juntos”. Espadas sabe que él solo no puede hacer nada, que el éxito del año anterior se debió a las orejas altas que pusieron los chicos del PSOE del Ayuntamiento y los del PP de la Delegación del Gobierno tras aquella Madrugada de 2015 nefasta para el recuerdo de los cofrades. “Colaboremos juntos”, reiteró el alcalde en un foro donde también estaban ex ediles y ex presidentes del Consejo. La Semana Santa, su seguridad, es obra de todos. Espadas refirió cómo se rebajó con celeridad la alarma causada por una mujer en el Duque la noche del pasado Lunes Santo, lo que provocó unos instantes de histeria. Esto es cosa de todos. Incurrir en frikismos en las redes sociales o en propagar bulos nos afecta a todos. Bien está que unos y otros sean capaces de entenderse, para empezar, en el muy cofradiero foro de una tertulia.

Más del ministro en el Pregón

El Fiscal | 5 de abril de 2017 a las 5:00

EN el Consejo de Cofradías están cantando con alegría aquella canción del Laura se fue… ¿La recuerdan? Dicen que Laura se llama la responsable de protocolo que llegó anunciando la presencia del ministro de Dentro, perdón del Interior, al acto del Pregón. Ella exigió la bandera del Reino de España en el escenario al estar presente un ministro. ¡Viva España! Se le dijo que no, que ni en tiempos de Franco (ese hombre) figuraba la enseña nacional en el acto. Ella indicó que las autoridades debían salir a recibir al ministro a la puerta principal, como hacen los canónigos cuando don Juan José llega al templo metropolitano. Se le dijo que no. Don Zoido, al final, llegó como uno más. Y se pidió un cafetito en los camerinos cuando era casi la hora de salir al escenario, lo que tensionó al Consejo porque se apuró demasiado el horario. Demasiado… Menos mal que Laura se fue…