El cartel de ‘La Soga de Judas’

El Fiscal | 17 de marzo de 2017 a las 5:00

cartel

AYER presentó su cartel la original tertulia La Soga de Judas, la misma que el año pasado editó un cartelazo con la Canina, ay la Canina, arriada en la Campana bajo el rótulo de los seguros Ocaso y los policías locales en posición de saludo. Había que estar allí para captar ese preciso instante con sublime perfección. Este año han escogido para su cartel el gesto de la mano de Judas tras la espalda del Señor de la Redención, esa mano que simboliza a mucho sevillano que te da la palmadita de falso, falsete, al mismo tiempo que está maquinando la enésima jugarreta. Cuántas manos de esas conocemos, manos que acarician estas noches cuaresmales del gozo y hasta el año que viene. Tararí. Siga la tertulia por este camino del ingenio respetuoso, el colmillito moderado y los cien gramos de guasa bien despachados. Se agradece el soplo de aire fresco.

Guasa

El Fiscal | 16 de marzo de 2017 a las 14:31

LOS boletines dan cuenta de las fechas de reparto de papeletas, de los plazos de solicitud de puestos preferentes. Más que nunca hay acceso a una información básica. Pero hay quien siempre, siempre, acude fuera de plazo y hace la pregunta con la que tiemblan los mayordomos y secretarios de esa popular cofradía: “Quiero pedir una manigueta”. Yse les cambia la cara, porque el hermano solicitante tiene guasa y un número de antigüedad de sólo dos cifras.

Azahar

El Fiscal | 15 de marzo de 2017 a las 5:00

AZAHAR

ESTÁ brotando con timidez, con la parsimonia de la cofradía que sabe que lleva pocos nazarenos y le imprime cadencia, mucha cadencia, a la salida de las parejas. De dos en dos, poco a poco, guardando la distancia. Hay naranjos que ya destilan ese perfume anual que deleita a los rapsodas, pero aún son pocos, como también son escasos los capirotes que se ven por las calles. Algunos no hemos probado las torrijas. Todo va llegando con cierta lentitud esta cuaresma que alterna los días luminosos con los cielos panza de burra. No está mal que las cosas bajen de velocidad y se vivan con mayor intensidad interior. Nada  mal. El cuaresmazo de la Madrugada quedó resuelto con prontitud. La crisis de los quince minutos se resolvió en otros quince minutos. Se agradece, como también se agradece la salida tímida del azahar en estos días irrepetibles.

Mauri

El Fiscal | 14 de marzo de 2017 a las 5:00

MAÑANA hay noche grande en la basílica. Se presenta el cartel de Mauri que anunciará la Semana Santa en clave macarena. A nadie dejará indiferente el rostro de la Esperanza, la minuciosidad del tocado de mantilla y el fondo que tiene el color preciso de los antifaces verdes que anuncian la llegada de la Virgen. Pintar es interpretar y, dicen, que Mauri ha interpretado a la perfección a la Señora. Con el cariño de quien lleva rezándole toda una vida productiva, como si portara un cirio verde en el tramo de sus discretos devotos. Mañana es noche grande en el atrio, de emociones, reencuentros y reconocimientos. La Esperanza de Mauri pasará a formar parte de la galería de quienes han osado plasmar su cara para decirle al pueblo: Ella es la Semana Santa, Ella es la ciudad y en Ella están las oraciones de quienes nos precedieron.

Adiós a la última banda montada

El Fiscal | 13 de marzo de 2017 a las 19:34

SE acabaron los sones de retreta y polka en el Porvenir. Se acabaraon la caballería, las corazas, el corneterío del gozo, un símbolo del comienzo de la Semana Santa que recuperó en su día Francisco Acedo. Se acabó un toque original, distinto, que recordaba Semanas Santas del ayer, del brigada Rafael, cruces de guía en sepia arrancando cortejos antiguos. La Paz pierde la banda montada, que es lo mismo que decir que la Semana Santa pierde la banda montada, la única que muchos hemos conocido, llamada popularmente el escuadrón de caballería. Fue una gran idea recuperarla y es una lástima perderla. Dicen en voz baja que las razones son económicas. Cierto es que una banda montada es muy gravosa. No hay duda. Pero quizás pese más que hoy la afición por las cornetas, tan extendida, tenga otras preferencias.

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Suárez triunfa en Madrid

El Fiscal | 12 de marzo de 2017 a las 5:39

Medinaceli

Los pintores son seres libres, agitadores por naturaleza, provocadores por vocación. La inspiración es el sonajero que mueven los artistas como críos revueltos que se ríen de los incautos adultos. El pintor carga los tonos cuando quiere como el matador carga la suerte. Hoy tengo ganas de crear. O no. Hoy voy a utilizar un modelo anterior levemente reformado. O no. Hoy no pinto. O sí. No se puede torear bien todos los días, dijo el maestro. No se puede estar inspirado todos los días, se justifican los artistas. Pero todos los días hay que levantarse temprano y ponerse delante del caballete, defiende siempre Ricardo Suárez, que es mucho más que un pintor que se cita con las musas cada mañana bien temprano en la Puerta Real, café en La Espadaña, lectura de periódicos y mirada al cielo para ver cómo está la luz del día. Suárez es un ciudadano inquieto, con el alma rebelde, el espíritu inconformista, al que le gusta pisar la raya de picadores de la ortodoxia y ajustar la expresión del rostro a cada situación. El pintor habla con su obra tanto como con la mirada. La pintura es un estado de ánimo, a veces un trance, otras la expresión de un capricho, en ocasiones la ejecución de un mero encargo y muchísimas veces una denuncia sobre las injusticias del mundo que le ha tocado vivir al artista. Todo pintor, todo creativo, es hijo del tiempo que le ha correspondido en suerte vivir. Crear es un arte, es disfrutar, sufrir, llorar, reír, protestar, acertar, equivocarse, rectificar, aprender. Pintar requiere mucho oficio, es algo que no admite frivolidades, como decía Santiago del Campo cuando un fotógrafo le pidió que hiciera como si estuviera pintando: “Oiga, yo no puedo simular que pinto porque pintar es algo muy serio”.

Ricardo presentó ayer en Madrid su cartel para la congregación de Jesús de Medinaceli. Otra vez sorprendió con su obra. El rostro del Señor, Rey de Reyes, con un original fondo donde se intuyen los rascacielos capitalinos. Tradición y modernidad. Escultura y arquitectura. El Madrid de siempre y el que se proyecta al futuro. Pintar a Jesús de Medinaceli en Madrid es anunciarse en plaza de primera. Quien ha visto las colas de su besamanos no puede encontrar comparación igual en Sevilla, acaso las que se formaron en torno a la Parroquia del Sagrario cuando el besamanos extraordinario de la Macarena.

Suárez triunfa en Madrid con un cartel original, sencillo, sin barroquismos, carente de excesos, consagrado de nuevo al principio del menos es más. En la basílica de Jesús de Medinaceli se descubrió en la noche de ayer una obra hecha a base de carboncillo, lápiz graso y pastel. Nada más. Y nada menos. Otro cartel donde la fe del autor ha movido las montañas de la inspiración. El cartel de Jesús de Medinaceli hace las veces de cartel de la Semana Santa de Madrid. Se aprecia con claridad la evolución del artista desde aquel precioso cartel del Corpus de la Sevilla de mitad de los 90, Niño Jesús de Montañés vestido de seise, a este recio cartel de Madrid. Han pasado ya más de dos décadas.

El buen gusto, la experiencia vivida a pie de calle, las horas de observación, la pasión por los colores, las formas, las luces, la escultura, los edificios. La osadía, la picardía, el colmillito, las polémicas. La fe, la honra a la memoria de su madre, la dedicación y el amor al padre. El culto cotidiano a Jesús Nazareno, refugio cierto en las horas inciertas. El amor a Sevilla, Roma, Cádiz… La libreta de los viajes para atrapar la inspiración. ¿Quién osa pintar media cara de la Esperanza con un caligrama? ¿Quién plasma mejor en los óleos la Buena Muerte de Dios? ¿Quién acaricia con más tacto las riberas del río con el carboncillo? Por sus obras lo conoceréis.

 

Amarguristas de la capital

Imagen madrid

 

Ocurrió recientemente en Madrid. Los hermanos de la Amargura que residen en la capital de España se congregaron en una jornada de convivencia con misa previa en la iglesia de San Ginés. La iniciativa es bien hermosa. Hasta allí se trasladaron el teniente de hermano mayor, don Nicolás Ollero; dos oficiales de la actual junta de gobierno y el ex hermano mayor José Luis del Pueyo. Si los hermanos no pueden venir a Sevilla, la hermandad va a verlos a su ciudad de residencia, cuadro de la Virgen en el presbiterio con dos candeleros y todo el cariño de San Juan de la Palma trasladado en alta velocidad.

 

El detalle de la Policía Local

Imagen policías

 

Un capataz, un costalero de los que saca varias cofradías, un intendente con mando en plaza, varios capillitas ejercientes como tales… Y todos, todos, agentes de la Policia Local de Sevilla. Ahí los tienen. Fue el pasado lunes, tarde de vía crucis del primer lunes de cuaresma. Quisieron repetir la experiencia de 2016, cuando portaron al Cristo de las Cinco Llagas. Los policía locales se comprometen con las cofradías más allá del cumplimiento de las obligaciones propias de este cuerpo de seguridad. Con sus guantes blancos, en formación sibre los adoquines. Sin complejos.

Trasiego

El Fiscal | 11 de marzo de 2017 a las 5:00

EL movimiento que ves hoy, la marejada que te salpica con frescor el ánimo en estos días de gozo, será mañana una playa quieta donde el recuerdo apenas alisará la arena de la memoria. La prueba de túnicas, las entradas del pregón, el pedido de la cera, a ver si este año los pabilos son más largos, la entrega de las nuevas ropas para los apóstoles, el préstamo que solicita esa hermandad de la provincia que es filial, las reseservas de papeleta por internet, la cita con el carpintero para que reforme la rampa, las negociaciones con el florista, los sacerdotes que deben estar para las confesiones dos horas antes de la salida, la enésima revisión de los obstáculos del recorrido, las vallas que debe prestar el Ayuntamiento… Trasiego, movimiento, vida. Todo lo que hoy es ajetreo, mañana será quietud. Las luces de hoy serán el luminoso recuerdo del mañana.

Sorpresa

El Fiscal | 10 de marzo de 2017 a las 5:00

LA que ha causado la Hermandad de los Gitanos con la ruptura del acuerdo de horarios de la Madrugada. Ha sido una suerte de cuaresmazo. A un mes de Semana Santa, justo después del enésimo llamamiento a la mesura del delegado diocesano de hermandades, se ha producido un anuncio del que la inmesa mayoría se ha enterado por el teléfono móvil al consultar las redes sociales. Estilo Donald Trump, dijo ayer un destacado cofrade. Una auténtica sorpresa que nos deja con las patas colgando, comentó otro. ¿No había ningún indicio de que esto podía ocurrir? Ninguno, respondieron tajantes los mandamases de turno. A tomar todos calmantes. De nuevo saldrá el sector crítico diciendo que nos preocupamos todo el día de lo de siempre. Y lo peor es que tendrá razón. Al menos podremos decir esta vez que la polémica se sirve en temporada. Como las torrijas.

Palio

El Fiscal | 9 de marzo de 2017 a las 5:00

YA tenemos el primer palio alzado: el de la Virgen del Subterráneo. Un anuncio prematuro del domingo de Ramos cuando aún ni se otea siquiera el cabildo de toma de horas. Las redes sociales anuncian con fotografías e inmediatez lo que no hace mucho tiempo sólo se sabía por el boca a boca. Qué hermosura de palio eld e la Cena. Está pidiendo la calle Doña María Coronel y un sol leve. Durante la cuaresma van germinando las parihuelas, las imágenes secundarias y, seguro que muy pronto, incluso las tallas titulares hasta que el domingo del pregón amanezca la Virgen de la Esperanza sola con la platería, aún sin la candelería fundida. Quien quiera un anticipo exquisito de domingo de palmas, lo tiene ya en Los Terceros.

La familia que ensaya unida

El Fiscal | 8 de marzo de 2017 a las 5:00

Ensayo de costaleros. El tirador de cerveza sufre estrés en la previa y después del entrenamiento. Los abrazos, besos y cierto griterío marcan la escena. Mujeres y niños muy pequeños comparten  protagonismo en la noche del fin de semana. La estampa era inimaginable hace treinta años.  Tras la parihuela marcha el tramo de las mujeres, muchas empujando carritos de bebé. Otras de tertulia con los costaleros  de relevo que no están debajo del paso, ropa ceñida a los ojos.  De las fotografías en blanco y negro de los sufridos hombres del muelle, a la familia que ensaya unida que –es de suponer– permanecerá unida. Hay ensayos que son un modelo de conciliación de la vida cofradiera y familiar. Y un ejemplo de evolución.