El difícil equilibrio del prioste

El Fiscal | 1 de abril de 2013 a las 5:00

Nos remite esta fotografía con cierto desenfado un experto en temas de seguridad y salud en el trabajo. Está tomada en la tarde de ayer, en la calle Tetuán, cuando el palio de la Virgen del Sol necesitó de un arreglo al desprenderse la caída delantera. La escalera era demasiado corta para alcanzar la altura necesaria, así que se optó por una caja de refrescos de cola colocada del revés para que el prioste pudiera trabajar a mayor altura con la eficacia requerida. Para asegurar el equilibrio del buen hombre, varios hermanos aguantaron la caja, frágil soporte que resultó clave. Todo se arregló y la hermandad del Plantinar reemprendió su marcha hacia la Campana. Para que luego digan que lo de la priostía no tiene sus riesgos. ¿Hay seguro que cubra lo de subirse a la caja? Huuuum.

Un arzobispo cada vez más seguro

El Fiscal | 31 de marzo de 2013 a las 18:10

Qué relajado vimos a monseñor Asenjo en el Santo Entierro. Diríamos que iba feliz, repartiendo saludos y bendiciones. Horas después dejó un mensaje clave en la vigilia pascual: “¿Qué sería de nosotros si el Señor no hubiera resucitado? ¿Para qué servirían nuestras hermandades y cofradías?” Monseñor centra el debate. Que no todo van a ser los Panaderos. Tanto bollo…

Generaciones

El Fiscal | 31 de marzo de 2013 a las 18:08

Hay una generación de sevillanos ligada a los años del boom de la Semana Santa como la hay vinculada a la lluvia. Quienes tienen en torno a los cuarenta años saben de Semanas Santas de calor tanto como quienes tienen en torno a los veinticinco conocen al Cachorro más por las fotografías que en la calle y sólo recuerdan dos Semanas Santas sin lluvias (2001 y 2009). Qué casualidad, ¿verdad?, que el boom de la Semana Santa se produjera tras años sucesivos de buen tiempo. Acaba otra Semana Santa regular, que ya se sabe que en Sevilla es el calificativo peor que se puede emplear. Y eso que la que ahora finliza no ha sido de las peores, porque hemos llegado a vivir Semanas Santas con más de la mitad de las cofradías afectadas por la lluvia de una u otra manera
Mal gusto
En la Semana Santa de Sevilla hay cosas de muy dudoso gusto. Podemos abonarnos al buenismo y considerar que todo se justifica por el cariño y afecto con el que hacen las cosas las cofradías. Pero nos estaríamos engañando. La Semana Santa de Sevilla merece criterio, cuidado, tacto, mimo. Chirrían los xilófonos, los uniformes de músicos a lo soldadito de plomo, el estilo precocinado de cofradías que no encajan en Sevilla y que afean la Semana Santa, los cirios de los nazarenos tuneados con estampitas agarradas con gomillas, determinadas marchas de agrupaciones musicales, las coreografías costaleriles que eclipsan el pasaje evangélico que se representa encima del paso, los capataces que mandan más que fiscales y diputados mayores de gobiernos, la incapacidad del Consejo y de la autoridad eclesiástica para evitar/impedir esperpentos como el protagonizado por los Panaderos, la pitada a una cofradía, la actitud radical de algunos usuarios de sillitas plegables, el estercolero en el que queda convertida la carrera oficial, el niñateo y el macarreo de la Madrugada, los callejones, esquinas y otros recovecos convertidos en urinarios todos los días de la semana, la suciedad acumulada en plazas como la del Salvador al paso de una cofradía cual cotillón de fin de año, los bares que suprimen la tapa en favor de la ración y un largo etcétera.
Concejales y cofrades
En las vísperas de Semana Santa se celebró un encuentro informal entre concejales del PP y PSOE más capilliles. Hábito saludable, recomendable para todo el año. Cierto chiste contado por un edil socialista hizo acelerar el cierre…
Los mensajes al Fiscal
El Viernes Santo a las 04:18: “Lloviéndole al Gran Poder”. A las 09:05:“Exceso de palos en el Gran Poder y muy mala organización de la cofradía”. A las 20:07: “En Triana, colas kilométricas para ver al Cachorro. ¿Has escuchado el coro de Julio Pardo? Es horrible”. A las 20:16: “Si el coro de Julio Pardo canta a una cofradía, el próximo año veremos a Modesto Barragán retransmitiendo la salida de la Canina”. Ayer a las 16:11:“¿Para qué sirve el Consejo si la Esperanza de Triana, al estilo de los Panaderos, convierte el traslado en una procesión?” A las 18:23: “Lo de las pulseritas de los nazarenos este año es tremendo. Y que haya hermandades que lo fomenten dando pulseritas en los repartos de la papeleta es lo peor…” A las 19:05:“Acabo de ver la pértiga. Tienes razón, es la barra de una cortina de hotel de pueblo, por no decir otro sitio menos fino…” A las 19:32:“En el patio de San Antonio Abad. Espadas se niega a una foto de grupo de los concejales de los dos grupos. Dice que él no es muy de fotos. Será que prefiere que salga Susana… ¡Ay! Por cierto, qué mal les queda a algunos el chaqué. Por mucho que vistan de Bazaga, monas se quedan”. A las 21:11:“La banda municipal de La Puebla del Río llevará a Las Aguas a los tribunales por romper el contrato”. A las 21:47: “Bien llevada la Trinidad por Francos a los sones de La Madrugá”. A las 21:52: “Tres concejales acompañando al pendón en su regreso al Ayuntamiento: Demetrio Cabello, Rafael Belmonte y Juan Carlos Cabrera. ¿Diputados pendones?”.

El Consejo, de chiste

El Fiscal | 30 de marzo de 2013 a las 13:24

Lo del Consejo a cuenta del recreo costaleril de los Panaderos (por llamarlo de alguna manera fina) recuerda al chiste de los testigos de Jehová. ¿Nunca han tenido un amigo brasa que les haya contado ese chiste una y mil veces? Llegan dos tipos a una vivienda, siempre en pareja como la Guardia Civil; con los libritos bien agarrados, con los Dustin y luciendo las corbatas del piojito, llaman a la puerta y el vecino incauto les abre: “Buenas tardes, somos los testigos de Jehová”. Yel anfitrión responde espantado: “¡Yo no he visto ná, yo no he visto ná!” Al presidente del Consejo, señor Bourrellier, le preguntan por lo de la noche del Miércoles Santo, que toda la ciudad pudo ver en directo gracias a Telesevilla y ayer con todo detalle gracias a las fotografías de Diario de Sevilla, y el hombre responde con un “¡Yo no he visto ná, yo no he visto ná!” Al Consejo, cuando menos, tiene que ir el óptico con un muestrario de lentillas.
Problemas, problemas
Una vez dijo un alto dirigente cofradiero que a él no le gustaban ni los problemas, ni las polémicas. A lo que el abogado Moeckel le respondió con tino: “Pues entonces deja el cargo, porque tu cargo es para tener problemas y para tener capacidad de resolverlos”. Carlos Bourrellier es una buena persona del que además todo el mundo dice que fue un buen hermano mayor del Buen Fin, una afirmación que no hay por qué poner en duda; pero la presidencia del Consejo es otra cosa, es un puesto de gestión y no sólo de representación. No dejan de sumarse circunstancias que están dejando en evidencia la capacidad de coordinación de una institución que parece que entra en crisis cuando se la saca de repartir las entradas del Pregón y medir los tiempos de paso de la carrera oficial.
¿Alguien asume la culpa?
Ayer nadie habló con criterio ni asumió responsabilidades por el esperpento ocurrido. La autoridad eclesiástica, ni mú. Lo del padre Soria también fue de cuarto y mitad de testigo de Jehová. Lo del Consejo, ya lo hemos referido. En los Panaderos, nadie dice nada. ¿Mandan algo los hermanos mayores de hoy? ¿Mandan algo los fiscales de paso, o es un puesto que se está asignando para quedar bien con algunos hermanos? ¿Tienen los fiscales de paso verdadera autoridad frente a capataces convertidos en personajes mediáticos en muchos casos?
Bonito detalle
El que está previsto para la mañana de hoy, cuando Teresa de los Reyes Sainz de la Maza y Ana de los Reyes Iglesias entregarán un ramo de flores a la Virgen de la Esperanza cuando el paso sea arriado delante de la histórica Joyería Reyes. Se cumplen cien años de la hechura de la corona de la Macarena en un taller de alta joyería ligado a los mejores hitos de esta ciudad.
Oído en Palacio
“El enfado que tiene el que más manda es monumental. Imagínatelo. Te aseguro que el nombramiento del nuevo delegado diocesano de hermandades estaba previsto para finales de mayo o principios de junio. Sí, sí, se trata de Fray Florencio, que ha tenido que esperar por la tramitación de su exclaustración. Pero es que resulta que Fray Florencio…¡es el director espiritual de los Panaderos! El numerito ha sido demasiado escandaloso. No sé lo que hará ahora. Te tengo informado. Pero deberías comer con él, como hacen otros, y él mismo te lo contaría todo sin mayores problemas. A mí cualquier día me va a pillar. Ya sabes que de los temas del consejillo sabemos muy pocos”.
Los mensajes del Fiscal
A las 12:51: “El alcalde ya ha recogido la papeleta de sitio de San Isidoro”. A las 16: 15: “Te mando foto de la Virgen de la Victoria recién salida. Una de las Dolorosas más bellas de Sevilla”. A las 16: 03: “Anoche presencié una discusión entre un nazareno del Baratillo y el capataz en la calle Arfe”.

Cuidado con los ‘brasas’

El Fiscal | 26 de marzo de 2013 a las 15:00

Va usted a la búsqueda de un palio, pidiendo paso, dando las gracias, serpenteando entre los corrillos, caminando con tacto entre la fila de nazarenos y la primera fila de público, sufriendo goterones de cera en la chaqueta hasta que por fin logra llegar y situarse. Otea el palio, decide no avanzar más y se coloca donde menos moleste a quien parece llevar más tiempo que usted. Yes justo en ese momento cuando le dan una desagradable palmada por detrás e inician lo que se presume una larga tertulia con un comentario impertinente sobre cualquier estupidez cofradiera. No sea paciente con los brasas. Corte tajante. No merecen misericordia. Su momento no se lo va a devolver nadie. Más vale quedar como un malaje que permitir que abusen de la buena educación. Los charlatanes, a la Feria. Los brasas son malos acompañantes para ver pasos y para ver una corrida de toros.
Pedazo de balcón
Así resulta el principal de la Plaza del Altozano. Siempre bello y bien decorado. Lástima que ayer se vieran esas copas en las que se intuye la media rodajita de limón. Cuánto le gusta al personal la exhibición de cristalería, símbolo de poder como el jaco en las calles del real. Amén de una cuestión de seguridad, es también de decoro. En los impares de la calle Santiago asomaron bandejas de montaditos a la llegada del palio de la Virgen del Rocío. Yvenga a mover la bola en la boca. Ñam, ñam. ¿Hay hambre de cofradías o las cofradías dan hambre? Que no nos falte de ná.
No se explica
No tiene ninguna justificación que una hermandad exija a sus nazarenso el uso de hebillas en el calzado y que los primeros que no las luzcan sean quienes tienen asignadas tareas de gobierno dentro del cortejo. También llama la atención que los nazarenos de los últimos tramos, que son siempre los de mayor antigüedad, tampoco cumplan con este requisito, amén de lucir túnicas y antifaces decrepitos o en tonalidad fosforito. En no pocas ocasiones los nazarenos del tramo infantil son los mejores vestidos.
¿Será verdad?
Eso es justo lo que nos preguntamos después de hacer recibido una interesante llamada. ¿Será verdad que el presidente Bourrellier sigue empleando determinada terminología bélica para referirse a los consejeros díscolos? “Pistoleros”, “trincheras”… Suponemos que lo hará de tal forma que quede claro que usa los términos en un claro contexto de buen humor. Porque hay quien ya no está dispuesto a aguantar más bromas. Digamos que la broma no tiene gracia. ¿Y será verdad que a algún delegado ha molestado muy mucho que el presidente telefonee directamente a los hermanos mayores cuando él está coordinando las comunicaciones de acuerdo con sus funciones específicas?
Los mensajes al Fiscal
Recibido el domingo a las 16:01 horas: “Borrasca en Huelva. Alea iacta est”. El mismo día a las 21:41 horas: “La banda del misterio de Jesús Despojado en Fray Bartolomé de las Casas: entre Eurovisión, la princesa prometida, Sinuhé el egipcio y Conan el Bárbaro”. Y a las 22:24 del mismo día: “Al no haber palco por la lluvia, tengo reunión vaticana con cinco curas en La Moneda”. Ayer lunes a las 10:36: “Con monseñor Amigo no llovía, deberían mandar a alguien a Etiopía”. A las 19:03: “Muy mal la Policía Local en los cruces dejando que la gente estacione en los pasillos. Hoy es un desastre junto a Palacio. Ayer, igual en el Laredo”. A las 20:03:“En San Gonzalo, diez votos a favor de salir, ocho en contra”. A las 20:54: “Tejera tras el palio de las Penas serviría para resumir el Lunes Santo en una cofradía, una marcha y una calle. ¿Nadie se acuerda de darle la medalla de la ciudad a esta banda?” A las 22:42: “Cigarreras destroza el Ave María de Gounod en una marcha de cornetas, tambores y ¡platillos!”

El descanso de los orfebres

El Fiscal | 23 de marzo de 2013 a las 5:00

Como un fin de curso. Con la alegría de unos escolares sin notas ni maletas, pero con los deberes hechos. Alegría infantil, ilusión del porvenir adelantada con batas de faena en lugar de túnicas blancas. El lápiz desciende de la oreja, el cincel se detiene, el martillo calla, los trapos se cuelgan, el soplete se apaga y las labores de lampistería se enfrían. Cesa el rumor de la plata batida en el corralón, donde hasta el perro deja de ladrar. Las cofradías temen a la lluvia y los orfebres al Viernes de Dolores, cuando han de tachar todos los encargos de la lista pendiente. Es la fecha de las Lolas y la jornada en que todo ha de quedar consumado. A mediodía se echa el cierre en el taller de Hermanos Delgado, en la calle Goles. La champions del gremio tiene desde hace unos años un lugar fijo de culto, sobre todo desde que de allí salió el paso de la Virgen de la Aurora, octava maravilla labrada de la Semana Santa de Sevilla. Ydespués el de la Virgen de la Merced, con aquel querubín con gafas, cuando Javier Criado era hermano mayor en una primera etapa y se montó la exposición de presentación en la iglesia de San Juan de Dios. Y tantos y tantos más de primer orden.

El Viernes de Dolores se echa el cerrojazo hasta el Lunes de Pascua. Paréntesis de siete días en la actividad, cierre patronal por una semana. Los cofrades lloran por la lluvia, los orfebres descansan en Semana Santa. Ayer entregaron los últimos incensarios a las hermandades, las últimas piezas. José, Ángel y Francisco se fueron a La Mina (no la de Río Tinto) a libar el comienzo del descanso, junto al equipo del tallista Francisco Verdugo, el del Cerro del Águila que también labora por la calle Goles.

Los orfebres notan la crisis, como todos los gremios. Aunque en la capital han descendido los encargos, los pueblos siguen reclamando la mano de obra. Aún quedan algunas cofradías que encargan coronas de oro gracias a la donaciones anónimas. En el taller de estos tres hermanos se han elaborado las principales novedades de la Semana Santa de Sevilla de la última década. Ellos saben la verdad de los candelabros de cola de la Macarena, que llevan su sello particular en forma de caracol. Junto a aquellos candelabros cocinó el patero Pepe Miralles Fedriani un fraternal arroz ruán en el que participaron el recordado Adolfo Rey Niño, elegante cofrade de Huelva y devotísimo del Dulce Nazareno y el pintor Ricardo Suárez, magistral intérprete al óleo de la cabeza de la Buena Muerte, tronchada como una rosa en el verso gaditano de José María Pemán y adornada con lirios morados en el sevillano arte floral.

La fragua de la calle Goles se apaga. Los hermanos Delgado homenajean con su labor cotidiana a quien les enseñó el oficio del que hoy viven. Dichosas las ramas que al tronco salen. Los saeteros rezan cantando. Y los orfebres cincelando. El devoto a pie de calle pasa la mano por los respiraderos y se la besa mientras clava los ojos en la imagen sagrada.Algo tendrá la plata cuando la bendicen. A Dios por la plata.

Última cuaresma

El Fiscal | 21 de marzo de 2013 a las 5:00

DICEN que se jubila antes de fin de año, por lo que sus parroquianos están la mar de inquietos. Porque esa taberna no tiene clientes, sino parroquianos. Con él se irá un estilo de tabernero, una escuela, una forma de entender un negocio que no se explica en ningún manual sobre el know how. Sabe guardar la distancia tras la barra como la guarda el alguacil detrás de la raya de picadores a la espera del matador. De trato exquisito y de mirada escrutadora. Lo contrario del charlatán sevillano tan al uso, lo opuesto al encargado de un bar sabelotodo que se inmiscuye en las conversaciones. Los Caballos de Santa Catalina y San Isidoro, siempre presentes. Estética fija de pantalón de pinza, camisa, chaleco de cuello de pico remangado y  mandil. Vasos de vidrio duro, que dicen en número limitado como los caballeros veinticutaro;  selección de licores muy restringida y una oferta de pistachos, almendras y aceitunas para espantar el hambre. No olviden el detalle de los taburetes traídos del interior para las señoras. Y, por encima de todo, la singular estampa y la bonhomía personal de un tabernero llamado don José Yebra Sotillo.

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48 horas después del Pregón

El Fiscal | 19 de marzo de 2013 a las 12:00

HAY que postrarse de hinojos ante la realidad. El Pregón es como la política. Puede pasar de ella, pero ella no pasa de usted. Así de duro (con Ella, valiente).  Si no me preguntaron mi opinión  sobre el Pregón veinte por  la mañana y otros veinte por la tarde, no me preguntó nadie. El pregón lo tenía todo para ser desmenuzado como una merluza: la piel, las espinas, la dureza de los bordes… Pero, qué quieren que les diga. Labor tan ingrata es muy fácil hacerla cuando el orador sólo tiene la defensa de un atril durante una hora mal contada por delante y  no cobra ni un sueldo público ni uno privado por dar voces y mover los brazos cual espantapájaros. Aquí la fuerza de la crítica hay que echarla donde hay que echarla, como había que echarle lo que dijimos a la locomotora cuando iba por Despeñaperros, no en Atocha. Darle leña a un pregonero es muy fácil.

Cardenal, no pregonero

El Fiscal | 18 de marzo de 2013 a las 18:43

CÓMO ha disfrutado de los días de cónclave monseñor Amigo, cómo ha gestionado la relación con los medios de comunicación, cómo ha administrado la información, los tiempos y los sitios. Hay coincidencia en que al cardenal le ha gustado mucho más esta elección que la de 2005. Del cónclave ha salido un Papa con cara de Padre Patero, el de San Buenaventura, y que recuerda a aquel señor de los billetes de cien pesetas. Todo lo que tenga relación con Iberoamérica le gusta especialmente a Don Carlos al ser un continente que ha trabajado mucho y donde ha representado al Papa en más de una ocasión en estos años de emeritud. Próximo ya a los 79 años, a monseñor Amigo se le ve con una agilidad envidiable desde todos los puntos de vista. Hiperactivo por Roma, ora con los medios en la Plaza de San Pedro, ora de cena en la Embajada, ora presidiendo la eucaristía en su iglesia. El jueves por la mañana tenía ganas de hablar, ¡vaya si las tenía! Estaba pletórico. No era ya el cardenal bisoño de hace ocho años, debutante en la Capilla Sixtina, donde le temblaban las piernas, sino el viejo cardenal que sabe que una etapa en la Conferencia Episcopal se está acabando y un periodo nuevo empieza nada menos que en la Iglesia de Roma. Cuando toda vanidad está colmada y se está de vuelta, se disfruta mucho más de los cambios, de la condición de testigo privilegiado de un episodio importante de la historia.
Su papel en los días de Roma ha estado más próximo a los cardenales norteamericanos que daban ruedas de prensa (hasta que llegó la ley mordaza) que al estilo de monseñor Rouco, que fue de los últimos en llegar al Vaticano y que el día posterior a la elección dijo que el papa Bergoglio iba a ser muy parecido al papa Ratzinger. Dios conserve el oído a monseñor Rouco, porque Santa Lucía no está ya para tantos milagros. Tampoco ha tenido nada que ver la actitud de monseñor Amigo con la de Martínez Sistach. El primero se despidió antes del cónclave con una misa multitudinaria en la Iglesia Nacional de Montserrat y Santiago de los Españoles. El catalán lo hizo con una preciosa misa en la intimidad de la cripta del Colegio Español, con 44 curas españoles, tres religiosas y tres periodistas. Sistach esperaba un Papa que gobernara la Iglesia con mano de “madre y maestra”. Hombre hermético y frío. Sin ese don de gentes, ni la calidez de otros cardenales, pero que es muy respetado como jurista. Sistach fue consultado por altas instancias en algún que otro conflicto enconado en el mundillo de las hermandades sevillanas, ¿verdad Moeckel?
A Santos Abril, que parece Pepe Sancho en el papel de Tarancón, lo encumbró la prensa italiana a última hora en las quinielas. Pinchazo en hueso a la desesperada, lo que reafirma la reflexión del cardenal hispalense acerca de la ignorancia u osadía de quienes se tienen como expertos en el Vaticano. De los toros no entienden ni las vacas, y del Vaticano ni ciertos curas. Los vaticanistas de este cónclave han debido ser de la misma consultoría que contrató el PP andaluz para sus encuestas electorales de hace ahora un año. Batacazo. Y ahora resulta que al gran Scola le traicionaron los suyos tras la primera votación (Scola tradito dagli italiani fin dalla prima votazione). Y de Cañizares, ni mú.
Gobernáis la curia, pero no vais a decidir quién gobierna la Iglesia. Ha parecido ser el mensaje de los cardenales que no viven en Roma frente a los 66 que residen en ella. Las secciones, las corrientes, los grupos de presión existen. ¿No eligen las glorias al presidente del Consejo? ¿No bloquean las penitencias que las glorias trinquen más subvenciones? Los esquemas de poder son los mismos. Esta vez ha salido un jesuita. Mejor no recordar los precedentes de relaciones entre la Compañía de Jesús y las cofradías.
Hoy es Domingo de Pasión, domingo del Pregón. El Pregón que le ofrecieron a monseñor Amigo. Declinó la invitación por tercera vez. No lo hubiera podido leer, el destino le tenía reservada una misión en Roma. Veremos si pronto no le cae otra. En cualquier caso, el cardenal dos veces elector de un Papa tiene claro cómo prefiere que Sevilla le recuerde, según reveló en una conversación sin más testigos: “Quiero que os acordéis de mi como arzobispo, no como pregonero”. Elegir cómo quiere ser recordado uno es un privilegio casi como el de estar dos veces en la Sixtina.

Sotana

El Fiscal | 9 de marzo de 2013 a las 15:00

PASÓ fugaz por la calle Rioja, a paso de nazareno de ruán, que para eso los nazarenos de ruán van siempre con la hora justa y abriéndose camino con una mano. Pasó reeditando una estampa antigua de concilio, con esa sotana larga que ya no se ve por Sevilla, que sólo se ven ya en los secretarios de los cardenales de Las sandalias del pescador. Aquí en Sevilla hay una sotana aún, la última sotana, porque la penúltima fue la de un párroco de San Bernardo de leyenda. El padre Polo pasó veloz por Rioja. Y en la tarde de cuaresma dejo ese aire de Roma andaluza en período de sede vacante.