Inhóspita Catedral

El Fiscal | 4 de mayo de 2015 a las 12:27

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Cambian los obispos, cambian los deanes, cambian los alcaldes. Pero la Catedral permanece con el Patio de los Naranjos clausurado como plaza pública, con el enjambre de vallas en su interior que conducen a nuestros señores los turistas como el ganado obediente vigilado por perros pastores con radiotransmisores. El turista paga. Tiene derecho a ir como quiera. Que quiere ir en camisa de tirantas asomando el bosque de las axilas, que lo haga. Para eso paga. Que quiere ir con el pantalón pirata, botines y camiseta fluorescente. Que lo haga. Para eso paga. Que quiere ir directamente en pantalón corto, cortísimo. Que lo haga. Para eso paga. La Catedral es una de las grandes cajas recaudadoras de la diócesis desde los tiempos de la Exposición Universal. No se puede poner en riesgo. Hace muchos años que a la hora de la verdad prima el turismo sobre los actos religiosos. Para maquillar la cosa se acordó denominar la visita turística como visita cultural. Suena más suave, ¿verdad?
Yo creo que cada mil turistas, el dean manda voltear las campanas de la Giralda. Ypasa que la gente no se orienta.

–Niño, suenan las campanas. Eso es que ya han hecho cardenal a don Juan José.
–Que no, mamá. Que son otros mil, otros mil que han entrado dejando cargadas las alcancías.

Y por cada cien mil euros de recaudación, hay un golpe de badajo de la campana de San Cristóbal. Tiene guasa (tela) que quienes reglamentan sobre el uso extralitúrgico de los templos, sean los mismos que no se atrevan a exigir al turista el decoro mínimo que se exige para visitar lo que se supone que es un lugar sagrado.

La otra noche, cuando llegó el Simpecado de la Hermandad del Rocío de Sevilla para presidir el pregón de las Glorias, se armó la marimorena. Los tíos de la seguridad de la puerta pegaron el cerrojazo en cuantito el Simpecado entró por el atrio de la Puerta de los Palos. La gran cantidad de fieles y hermanos que caminaban tras el Simpecado recibieron un cancelazo en las narices. Así, de pronto. ¡Zas! ¿La razón? Órdenes superiores. ¿La verdad? Estas criaturas no pasan por taquilla. No interesan. Cuanto más público entra, más se tarda luego en desalojar el local. Perdón, la Catedral.

A los fieles, cerrojazo. A los turistas, una pedazo de alfombra roja. En la Catedral hay tantas chanclas a cualquier hora del día que la Nave del Lagarto parece la Avenida de Castilla de la Antilla. Menos mal que la web Diario de Pasión captó el cerrojazo indigno ordenado por la superioridad. Ycómo disfrutan algunos dejando a la gente en la calle . Qué inhóspita la Catedral para los sevillanos, qué complaciente y permisiva para los turistas. Qué papelón (con veladores) el del Cabildo, duro con las espigas y suave con las espuelas.
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El perro más capillita de la ciudad

El Fiscal | 21 de abril de 2015 a las 5:00

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Es de escayola pero tiene alma. Cresterín habita en el balcón que hay justo encima de la Cordonería Alba, en esas estrecheces de la calle Francos. Ocurre que el can se arrima demasiado al balcón, asoma el hocico en exceso y dificulta el tránsito de algunos pasos de palio. Al perro tuvieron que retranquearlo una mijita, una vez alertado el Cecop. Pero Cresterín siguió disfrutando de lo lindo…

El intento abortado de silenciar los hechos

El Fiscal | 19 de abril de 2015 a las 5:00

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Anoche cuando dormía soñé, ¡bendita ilusión!, que salía en estampida cuando iba de procesión. Eso pretendieron algunos con mando en plaza, que la Madrugona de 2015 quedara en un sueño de cuatro locos, cuatro exagerados y cuatro juntaletras. Que todo fuera un verso de Machado en el delirio onírico de un cofrade. Menos mal que Diego J. Geniz avanzó en la edición digital de Diario de Sevilla su espeluznante testimonio como penitente del Silencio, con más de 200.000 lecturas. Menos mal que este periódico publicó siete páginas el Domingo de Resurrección con todos los detalles y varias firmas de opinión. Porque algunos, incautos ellos, pretendían silenciar los hechos, reducirlos a la anécdota (sí, he dicho anécdota, ¿pasa algo?) y al aquí no ha pasado nada. Hay que ser ingenuo o creerse un ser superior para creer que a estas alturas de la película se puede controlar ese patrimonio inmaterial que es la buena información.

Menos mal que el cura Romero Padilla corroboró la gravedad delos hechos con su testimonio publicado en este periódico. ¡Y por fin reaccionó el gobierno local, con su alcalde al frente, reuniéndose con los hermanos mayores de la Madrugada! Nunca es tarde si la melva es buena.

Alguno pretendía ya que aceptaramos como normal que en la Madrugada puede haber estampidas, que no pasa nada por correr un par de minutos y después volver al sitio. Hay que hacerlo con naturalidad, con tanta naturalidad que ya hay quien sueña con carteles que adviertan de los riesgos de carreritas en las zonas sensibles. ¿No se avisa a los motoristas de los riesgos de caída por la cera? ¿No alerta el Ayuntamiento a los peatones del riesgo de resbalón para ahorrarse la indemnización con cargo al seguro de responsabilidad patrimonial? Pues alertemos de la alta probabilidad de que haya que salir corriendo al paso del Silencio o de Los Gitanos. ¡Si todo es una mera anécdota! ¡Si no ha pasado nada del otro mundo! Habrá hasta que cambiar las fichas de las cofradías del programa de mano. Es que lo estoy viendo:“Los nazarenos visten túnicas de negro ruán, ancho cinturón de esparto y calzado deportivo para las estampidas habituales a lo largo del recorrido”. Pues eso, todo normal, hay que asumirlo, no hay que sobrevalorar una anécdota, ¡si hemos vivido una gran Semana Santa!

¿Una previsión para 2016? El Ayuntamiento colocará carteles para advertir de las estampidas. Un poco de deporte siempre es sano, rebaja el colesterol, mejora el humor y facilita el descanso. ¿O no? Todos a correr. Sigamos soñando con estampidas que deshacen cortejos, rompen cruces, espantan a los niños pajes y provocan cuadros de ansiedad… Fue un sueño de cuatro ociosos. Una anécdota, ganas de mancillar la marca de la ciudad. A dormir, que es lo que hay que hacer por las noches. ¿Pero a quien se le ocurre estar despierto y correr por las calles?

Madrugada 04:37

El Fiscal | 13 de abril de 2015 a las 10:58

Gráfico: Detalle de los incidentes de la Madrugada de 2015

Gráfico: Detalle de los incidentes de la Madrugada de 2015. Pinche para ampliar.

 

 

TODO estalla a las 04:37 minutos. Ahí se quiebra verdaderamente la Madrugada. El golpe desaborla el cortejo de una cofradía de siete siglos, cuyos nazarenos se recomponen con gran celeridad por el sentido de la disciplina que todo hermano del Silencio lleva interiorizado, sello del patrimonio inmaterial de esta primitiva cofradía. La noche había transcurrido con normalidad con el único antecedente, aislado hasta entonces, del tumulto que afectó a los tramos del Señor de la Salud, de Los Gitanos, en la calle Butrón.

El caso es que a las 04:37 minutos del Viernes Santo se sufren los efectos de una gran estampida en lugares muy distintos como el sector de Orfila, Cuna, Lasso de la Vega y el sector de la Plaza del Duque. El Ayuntamiento atribuye todo a las carreras generadas por la intervención policial en una reyerta en la Plaza de la Encarnación. Pero la Encarnación y el Duque están separados en Semana Santa por las parcelas de sillas de la Campana, que actuarían como bloque de contención de la fuerza arrolladora procedente de Laraña. Y en la Campana a esa hora estaba entrando la Macarena con toda normalidad y sin el menor incidente. La primera hipótesis que se baraja, por lo tanto, es que no sólo fue la reyerta de la Encarnación la que sembró el pánico en la cofradía del Silencio. Hubo, al menos, una estampida más que afectó a la cabeza del cortejo, situada en el Duque. La otra hipótesis, la que defiende el Ayuntamiento y la Policía Nacional, es que las carreras provocadas por la reyerta en la Encarnación sí tuvieron fuerza como para expandirse en menos de un minuto hasta el Duque, pues habría habido gente de Orfila y Lasso de la Vega que desembocó en el Duque a través de la calle Tarifa.

Madrug‡ Peleas y gente corriendo en la calle Cuna y Encarnaci—n.

Así se vivió el tumulto

Son las 04:37. La Santa Cruz está en la Plaza del Duque, justo a la altura de la puerta de acceso al gourmet de El Corte Inglés. El fiscal reanuda la marcha con toda naturalidad, según lo previsto, cuando una avalancha procedente de la zona central de la plaza, justo desde el lugar donde se localiza el monumento a Velázquez, se dirige contra los primeros tramos de la cofradía. El fiscal de cruz protege con sus brazos a los dos pequeños pajes que lo flanquean y se los lleva a los soportales de los grandes almacenes, donde los mantiene a salvo junto a una columna durante los instantes que duran los tumultos. La madre de uno de los pajes contempla la escena y agradece la labor inmediata y rápida del fiscal de cruz. Pasan dos o tres minutos. No más. La cabeza del cortejo se recupera para reanudar la marcha. Un agente de Protección Civil solicita entonces al mismo fiscal de cruz que no tenga prisa en regresar a San Antonio Abad –“déjese ir un poquito”– porque el ambiente en las calles Alfonso XII y El Silencio no es el más apropiado para la entrada de la cofradía. Hay que dar tiempo a la Policía a garantizar la seguridad de la entrada. La Santa Cruz entra finalmente a las 4:46 en lugar de a las 4:42, un pequeño retraso obligado que terminaría siendo más que recuperado.

Todos los tramos de nazarenos sufren en mayor o en menor medida los efectos de la algarada. La representación de la Hermandad de Jesús Nazareno de Setenil de las Bodegas, situada justo delante del estandarte que abre el último tramo del Señor, sufre la avalancha en la calle Aponte. El hermano mayor de esta cofradía gaditana pierde la medalla. De esta representación forma parte una nazarena embarazada que es instada por el diputado canastilla a tomar asiento en un marmolillo de grandes dimensiones. El diputado acaba en el suelo cuando trata de asistir a esta señora. Los dueños del restaurante chino de la calle Aponte sacan botellas de agua que ofrecen al público y a los nazarenos. Se trata de calmar los nervios.

El paso de Jesús Nazareno se encuentra a las 04:37 avanzando por la confluencia de las calles Javier Lasso de la Vega, Amor de Dios y Tarifa, un punto especialmente conflictivo en 2000. El capataz ordena arriar el paso en cuanto comienza el tumulto. Uno de los pajes sale corriendo ante la fuerza arrolladora que viene por detrás del paso procedente de Orfila. Su padre, que va de contraguía, se lanza a por el pequeño y se lesiona la clavícula. Los demás pajes se refugian en el interior del paso. Uno de los agentes de la escolta de la Guardia Civil desaparece de la escena sin que nadie acierte a saber el motivo. En lugar destacado del público está el joven sacerdote Antonio Romero Padilla, párroco de Carrión de los Céspedes. Vestido de clériman, es de los escasos miembros del público que no sólo no se lanza a la carrera, sino que contribuye a calmar al público. Entre las personas a las que asiste se encuentra, presa de un ataque de nervios, una mujer ciega que aguardaba en primera fila a tocar el paso de la Virgen en recuerdo de su madre fallecida recientemente, de nombre Concepción. La labor de este cura resultó clave para reinstaurar la calma, al igual que la de un agente de la Policía Nacional que luce la medalla de la hermandad y que desde el primer momento recorre el cortejo de tramos del Señor moviendo los brazos en señal de tranquilidad. Todo ocurre en pocos minutos en un contexto de gritos, rostros de pánico y escenas de angustia. Los tramos se rehacen muy pronto. Hay nazarenos a los que les tiemblan las manos. En el público hay pequeños y mayores sumidos en la congoja. La capilla musical recibe instrucciones para no dejar de tocar las saetillas hasta la entrada.

Los tramos de cera blanca se despliegan por Lasso de la Vega y Orfila, donde un particular toma un vídeo que resulta clave para que la ciudad se haga una idea tanto de la agresión sufrida por la cofradía como del sentido de la disciplina de los nazarenos del Silencio. El tramo tercero, el de las cruces, está formado en la curva entre Orfila y Lasso de la Vega en el momento de los tumultos. Los penitentes ruedan, se parte una cruz, desaparecen dos cruces y aparece un antifaz por el suelo. La representación de los Panaderos se refugia en el interior de su capilla, que ofrece para atender a los nazarenos con ansiedad y al público en general. Un nazareno se protege de la turbamulta encaramado a un ventanal. Las vallas de la puerta de la capilla de Los Panaderos se caen y provocan un estruendo que aumenta aún más la alarma. Hay diputados que preguntan uno a uno a los nazarenos de su tramo por su estado de ánimo. Dos diputados exteriores, que van de paisano, hacen lo posible por calmar a los nazarenos y atienden a varias mujeres con ataques de ansiedad. San Antonio Abad está cerca. Un diputado va con el canasto roto. Alguien del público le ayuda a recuperar los papeles con el listado del tramo. Un agente de la Policía Nacional se dedica en exclusiva en el arranque de la calle Orfila a tranquilizar a una joven que muestra evidentes síntomas de estar sufriendo un cuadro de ansiedad. Toda la cofradía queda marcada por el miedo a una réplica de las avalanchas. Pero toda la cofradía retoma el paso en orden y compostura. Y la inmensa mayoría del público también.

El paso de la Virgen de la Concepción está a la altura del número 11 de la calle Cuna a las 04:37. Está arriado cuando se percibe el estruendo que antecede a la avalancha. Un testigo cualificado asegura que la estampida procedente de la Plaza de la Encarnación es similar a las carreras de los Sanfermines. Los ocho policías que hay en la confluencia de Laraña con Orfila no pueden detener a la masa. El fiscal del paso protege a todos los pajes. El público que corre aparece por los laterales del paso. Los manigueteros traseros salen despedidos. Uno de los pajes que realiza funciones de peón y que se sitúa detrás del paso decide refugiarse en un bar muy próximo. Después retorna a su lugar con toda naturalidad. El cortejo del preste, situado a la altura del número 13, se rompe al completo. Sus componentes, donde hay varios niños de diez años, se protegen pegándose a las fachadas de los edificios de ambas aceras. En medio de la fila sólo queda un agente de la Guardia Civil que se echa la mano al arma reglamentaria mientras escruta su alrededor. Uno de los acólitos veteranos que flanquean al preste también recupera muy pronto la posición en el centro de la calle y pide calma. El diputado canastilla del cortejo está con los brazos abiertos protegiendo contra la pared a cuatro o cinco acólitos, todos ellos menores. Una señora del público pide tranquilidad y ofrece al canastilla un auricular de la radio para que compuebe que la Macarena está entrando en la Campana con toda normalidad. “¡No pasa nada, no pasa nada, puedes escucharlo, os quieren hacer lo mismo que en 2000!” Aparecen rápidamente varias madres de acólitos. Se hace recuento de todos los niños y se comprueba que ninguno ha perdido los zapatos. El cortejo del preste no se recompone hasta que entra en Javier Lasso de la Vega, cuando se vuelven a encender los cirios, pero varios están rotos. Queda una hora para la entrada del paso de palio, una hora de tensión contenida. Cuando el paso entra a las 05:38, el agente de la Policía Nacional se dirige al diputado canastilla en el último tramo del recorrido: “Mete ya el tramo que por el Museo hay más guasa”. El cortejo del preste no espera a que el paso avance en el interior del temlo y deje espacio libre. Todos los niños acceden al templo pegados al manto o haciéndose hueco por los laterales. La puerta es cerrada. La fiera ruge en el exterior. La angustia, como la procesión, queda dentro.
cuna cortejo

Gorrones

El Fiscal | 27 de marzo de 2015 a las 5:00

QUE no se nos vaya esta cuaresma sin referirnos al gorrón de caja, que es el tipo que vivaquea estos días por las setas de la Encarnación esperando a que alguno de los promotores de La Caja de la Semana Santa le ofrezca acceder a la sala sin pasar por taquilla. ¡Oiga, que son tres euros! Pues por tres euros se retrata el personal, que alguno se ha presentado directamente con familiares y metiendo el pie en la zona sin que le piten personal. El gorrón de caja es de baja estofa, presume de contactos y se presenta sin previo aviso. También es verdad que algún gorrón muy torpe ha sido debidamente interceptado y parado en la puerta, ante lo cual ha buscado la mirada compasiva de algún amigo próximo que acudiera a su rescate. Esta caja está siendo la mar de interesante no sólo por registrar ya más de diez mil visitas –un éxito rotundo– sino porque algunos no aún no han acudido por considerarse tan reinones y tan reinonas que nunca ven el momento de sentirse especiales, que es lo que son ellos: especiales. Pero lo mejor, no me lo negarán, son los retratos a tres euros.

#yoconbourrellier

El Fiscal | 25 de marzo de 2015 a las 5:00

NADA es igual desde que ilumina nuestras vidas, nos ofrece la guía y solución para cada problema y anuncia nuevos conteos de nazarenos y hasta el estudio de las velocidades de las cofradías. La Madrugada es más Madrugada con él, la noche es más noche con él, las vísperas son más vísperas con él, los días son más días con él. Cada ciudad debería tener uno, prueba palmaria del estado del bienestar. Pero Bourrellier es de Sevilla. Ante Bourrellier hay que rendirse, entregarlo todo y darse por vencido. Es el hombre que susurra al oído del arzobispo, guardián de la Alfalfa y siempre con chisteras de las que salen los conejos más insospechados. ¿Y por qué no un segundo Domingo de Ramos? A Bourrellier lo van a hacer patrón de la hostelería. Subirá el PIB local. Por eso, todos juntos: #yoconbourrellier.

Una exquisitez

El Fiscal | 23 de marzo de 2015 a las 22:12

ppregón de Semana Santa a cargo de Lutgardo García
Lutgardo García Díaz nos ha contado su Semana Santa, la de su casa, la de su padre, la de sus familiares, la de sus particulares ritos. Un pregón más de vivencia que de Semana Santa. Más personal que de compromiso público sobre asuntos de actualidad. Y eso se agradece, porque la autenticidad es un valor. Y lo hizo con exquisitez académica, métrica pulcra y correcta dicción. Hubo metáforas preciosas, imágenes de un valor excepcional y literatura como para entrar en la Real Academia de las Buenas Letras, donde seguro que lo veremos ingresar de frac una mañana de domingo más pronto que tarde. ¿O no?

Se entendió
La gran mayoría entendió el pregón, a pesar de que existía el temor de que la literatura fuera de tal densidad que el público se perdiera mirando las plantas. También es cierto que la mayoría no vibró en tantos momentos como se esperaba. El pregón tuvo tres hitos: el Gran Poder, las Hermanas de la Cruz y el final dedicado a la ciudad con el ayudado por alto del trío de Estrella Sublime, un golpe de efecto que provocó respingos en las butacas. Y tuvo otros dos momentos destacados, como fueron la preciosa nana al nasciturus y el poema a su mujer, Paula Rubio, cuyo padre, José María Rubio, dio uno de los pregones de los que el personal salió recitando versos y aún siguen recitando.

Para leer
El pregonero no engañó: quería que su pregón fuera para ser leído. Lejos de tomárselo como una crítica, era su deseo. Quienes tuvieron el texto por delante, disfrutaron más que todos los demás. Al menos, eso decían los compañeros que estaban en la sala de prensa. Por cierto, una sala de prensa con camarero, torrijas, dulces y café. ¡Qué nivel!

Gregorio Serrano
¡Qué aplauso se llevó el delegado de Fiestas Mayores tras la presentación! Su última presentación, “por ahora”, como apostilló. Gregorio es tan cumplido como el alcalde, por eso no se le escapó ni uno de los fallecidos en el curso cofradiero que va de pregón a pregón. Tampoco se olvidó ninguna efeméride: desde la hechura de las imágenes hasta las del tabenerío. ¡Olé por hablar de los históricos bares cofradieros como la bodeguita de San Lorenzo y Casa Ricardo! Yse deshizo en agradecimientos a Juan Ignacio Zoido, que no cabía en el chaqué viendo a su concejal predilecto.

Los mensajes al Fiscal
A las 10:05: “¿Te veo en el pregón o en la comida? ¿A que el Fiscal va a ser benévolo ? ¿A que va mirar con cariño a nuestro hermano? Un abrazo”. A las 12:07: “¿Confundirá el arzobispo el nombre del pregonero como el de las Esperanzas? A las 12:12: “¿Y si al pregonero tuviera que presentarlo el año que viene un concejal de Podemos?” A las 12:13: “Qué de efemérides recuerda Serrano… Le falta decir que se cumplen 45 minutos de que se ha jincao una tostá con jamón… Y vaya con las necrológicas”. A las 12:21: “Se echa de menos en la presentanción del pregonero la finura de Rosamar, la autenticidad de Floranes y la mesura de Bretón”. A las 12:23:“Presentación convertida en mitin”. A las 12:40: “Lirismo intimista ausente de emociones”: A las 12:48: “El club de los poetas muertos”. A las 13:30: “Por debajo de la expectativa”. A las 14:41: “Pregón muy sentido, poético, algo largo y evocador. El detallito final de la banda parece de Pascual González”. A las 18:47: “El pregón está decadente. Creo que es un género agotado, de verdad”.

El pertiguero
Primer golpe. El blindaje previo. Antonio Burgos, Paco Robles e Ismael Yebra conocían el texto de antemano. Segundo golpe. Dicen que Aquilino Duque, el cuñado del inolvidable pintor Daniel Puch Rodríguez Caso, también estaba en el grupo de los escogidos consultados, además del círculo familiar. Tercer golpe. Marcelino Manzano dirigió la oración previa en la capilla de la Hermandad de las Aguas. Yciriales arriba. Curiosidades. En el pregón apareció el “caudillo”, referencias a los “teléfonos móviles” y el uso del vocablo “cofrade” en lugar de “cofradiero”.

Los cielos
¿Pero va a llover o no? La web weather.com da una inmejorable previsión desde el Sábado de Pasión hasta el Martes Santo: 0%de llluvia.

Vodevil

El Fiscal | 20 de marzo de 2015 a las 5:00

La noche los confunde. La Madrugada, ay aquella culminación y síntesis en el pregón de los pregones, ha tenido el efecto de dejarnos ver el pelo de la dehesa de la actual Semana Santa. Ha sido como el debate de los tres candidatos en las autónimicas que emitió TVE, que sirvió para que el personal viera lo que nunca había visto de La Que Manda en el PSOE. La supuesta reforma de la Madrugada, con un objetivo inicial lógico (el retorno del Gran Poder por Cuna) ha derivado en un vodevil cuyo último capítulo es que quien parte el bacalao es el Cecop (Ayuntamiento), porque la Semana Santa está secuestrada por la seguridad desde los sucesos de 2000 tanto como por los porcentajes de lluvia desde que existe internet y miles de druidas de las isobaras. ¿Yla clase dirigente cofradiera? Una tropa…

Andrés

El Fiscal | 18 de marzo de 2015 a las 5:00

la foto
Calma de cuaresma en el patio del Círculo Mercantil. La camisa remangada y la corbata anudada. Andrés Martín enseña a rizar las palmas a quien quiera conocer este arte. ¿Quién es Andrés? Un consejero de Gloria, un orgulloso hermano de la Divina Pastora, un artesano de la madera. Hasta el sábado, cada tarde pueden ver rizar las palmas en directo y hasta comprar pequeñas palmas rizadas para el ojal de la chaqueta. El domingo más soñado del año, cuando la vasta colección de capas pluviales rodee la Catedral, las palmas lisas y rizadas serán los primeros ciriales que anuncia el comienzo de una nueva Semana Santa. Ylo serán gracias a las manos de estos artesanos que cuidan de un precioso rito. No pocas palmas ennegrecen después durante el año en los balcones de las casas, calendarios apócrifos del paso del tiempo.

Le llaman dispensa…

El Fiscal | 15 de marzo de 2015 a las 18:35

TOMA DE HORAS
Por no pedir perdón, por no implorar disculpas, por no llamar a las cosas por su nombre, por no quedar por debajo. Dicen que el vicario general ha concedido una dispensa para que el Cabildo de Toma de Horas se pueda seguir celebrando en la Capilla Real como desde hace 411 años, pues una reciente normativa de los obispos andaluces regula el uso extralitúrgico de los templos. Oiga, señores cofrades, el asunto no es para iniciar ninguna cruzada contra la altiva autoridad eclesiástica, ni para disparar el déficit de eclesialidad como en los peores tiempos de la prima de riesgo, que ya se sabe que la eclesialidad consiste en hacer lo que digan los curas sin rechistar y doblando el espinazo. El asunto, señores cofrades, es que ustedes ya se están dando cuenta de lo que tienen enfrente. El tiempo va colocando a cada cual en su sitio. Y ese puntillosismo que antes no pasaba de anecdótico comienza ahora a mostrarse como el pelo de la dehesa. El vicario general y ex párroco del Palmar de Troya y sus aldeas adyacentes, don Teodoro León, ha tenido que rectificar, camuflar su necesidad de hacerse notar y dejar el Cabildo de Toma de Horas donde estaba. Pero como eso de rectificar está feo, se le llama dispensa. ¡Marchando una nueva acepción de la dispensa para el diccionario cofradiero! Ahí la reproducimos.

Dispensa
Dícese de la solución que adopta el vicario general tras provocar un problema donde no lo había después de una decisión mamarracha y que tiene como principal efecto que el puntillosismo del personaje, que sólo conocíamos unos pocos, sea ya de dominio público en todo el orbe cofradiero.

Muy recomendable
No dejen de leer la columna que al respecto firmó ayer Carlos Colón en este periódico. “Comparado con el uso litúrgico que durante la mayor parte del día tienen la Catedral y el Salvador, el Cabildo de Toma de Horas sería una de las cosas menos extralitúrgicas que allí podrían celebrarse. Por lo menos los capillitas no van en pantalones piratas, camisetas que exhiben pilosidades del sobaco o gorritos estrafalarios. Y no acuden allí para hacerse selfies viendo las imágenes sagradas como si fueran estatuas y recorriendo las naves como si fueran los restos de una religión desaparecida hace siglos, sino que van a sancionar los recorridos de las cofradías que, al fin y al cabo, tienen algo más que ver con el culto que los tour operadores. A lo mejor –pensé– si los capillitas se disfrazaran y medio despelotaran, hablaran en japonés, inglés o alemán y, sobre todo, aflojaran la bolsa más de lo mucho que lo hacen –porque nuestra Catedral y el Salvador son pay per view– tal vez se relajaran las estrictas normas de los usos extralitúrgicos”.

Torpeza
Si el vicario y sus adlátares conocieran el paño, jamás se les hubiera ocurrido sacar precisamente este Cabildo de Toma de Horas de la Capilla Real, que es uno de las sesiones con mayores polémicas previas que se recuerdan a cuenta del lío de la Madrugada y la posición de defensa del Jueves Santo. Cuando un hermano mayor quiere asegurarse un cabildo tranquilo, siempre se prefiere su convocatoria en un templo, donde la sola presencia de los sagrados titulares tiene el efecto de amortiguar los ánimos. Hay que tener el alma de cántaro, por decirlo finamente, para haber amagado con el cambio justamente este año. Lo dicho: sacada de pinrel. Perdón, dispensa.

El pertiguero
Primer golpe. Manuel García, hermano mayor de la Macarena, advirtió ayer en estas páginas: “Me siento defraudado con algunas actitudes personales y lo que más lamento es que percibo un deterioro en las cordiales y fraternales relaciones que hemos venido manteniendo todas las hermandades de la Madrugada y éstas con el Consejo”. Segundo golpe. De lunes a jueves. Un gran orador. Mañana a las ocho de la tarde comienzan los ejercicios espirituales ignacianos dirigidos por monseñor Camilo Olivares en la iglesia de la Santa Caridad. Tercer golpe. Novedad en el mercado. Lo contento que está Antonio Lebrero con el recortable de La Macarena, de 62 figuras. Y ciriales arriba. Oído:“Pues si el Cabildo de Tomas de Horas hubiera sido finalmente en la Fundación Cajasol, tal vez Antonio Pulido nos hubiera invitado después a un cafelito, ¿no? Nos hemos quedado sin saberlo”.