Espadas al PP: “Trabajemos juntos”

El Fiscal | 6 de abril de 2017 a las 5:00

alcalde

ESTABAN juntos y en un ambiente de armonía que recordaba a corporaciones municipales del ayer. Estaba el gobierno, con el alcalde, Juan Espadas, y el delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera. Estaba el líder de la oposición municipal, Alberto Díaz, y Rafael Belmonte, también concejal del PP. Estaba el presidente del Consejo, Joaquín Sainz de la Maza , y el vicepresidente de la institución, Antonio Piñero. Todos reunidos con ocasión de la tertulia El Homo Cofrade, que entregó su distinción anual al edil Cabrera. A los postres fue cuando el alcalde se refirió a la Semana Santa mirando a los ediles del PP y, por supuesto, a los señores del Consejo:“Trabajemos juntos”. Espadas sabe que él solo no puede hacer nada, que el éxito del año anterior se debió a las orejas altas que pusieron los chicos del PSOE del Ayuntamiento y los del PP de la Delegación del Gobierno tras aquella Madrugada de 2015 nefasta para el recuerdo de los cofrades. “Colaboremos juntos”, reiteró el alcalde en un foro donde también estaban ex ediles y ex presidentes del Consejo. La Semana Santa, su seguridad, es obra de todos. Espadas refirió cómo se rebajó con celeridad la alarma causada por una mujer en el Duque la noche del pasado Lunes Santo, lo que provocó unos instantes de histeria. Esto es cosa de todos. Incurrir en frikismos en las redes sociales o en propagar bulos nos afecta a todos. Bien está que unos y otros sean capaces de entenderse, para empezar, en el muy cofradiero foro de una tertulia.

Más del ministro en el Pregón

El Fiscal | 5 de abril de 2017 a las 5:00

EN el Consejo de Cofradías están cantando con alegría aquella canción del Laura se fue… ¿La recuerdan? Dicen que Laura se llama la responsable de protocolo que llegó anunciando la presencia del ministro de Dentro, perdón del Interior, al acto del Pregón. Ella exigió la bandera del Reino de España en el escenario al estar presente un ministro. ¡Viva España! Se le dijo que no, que ni en tiempos de Franco (ese hombre) figuraba la enseña nacional en el acto. Ella indicó que las autoridades debían salir a recibir al ministro a la puerta principal, como hacen los canónigos cuando don Juan José llega al templo metropolitano. Se le dijo que no. Don Zoido, al final, llegó como uno más. Y se pidió un cafetito en los camerinos cuando era casi la hora de salir al escenario, lo que tensionó al Consejo porque se apuró demasiado el horario. Demasiado… Menos mal que Laura se fue…

Tiempo

El Fiscal | 4 de abril de 2017 a las 5:00

YA todo es el tiempo en esta fiesta que como principal vara de medir temporal tiene la memoria. Ya todo es el tiempo, pero del meteorológico, en esta fiesta que teme a las nubes grises más que un tobillo la embestida de un carrito de bebé en la tarde del Domingo de Ramos. Ya todo es tiempo, el que va faltando de espera, cada vez más corto, cada vez más arena mojada por el oleaje de la Semana Santa que se nos viene encima a paso de mudá. Ya nada importa más que el tiempo:el de los cielos y el del reloj que no perdona. La última semana de cuaresma sólo interesa el tiempo. Corred a por las colgaduras para vestir los balcones, fundid las últimas ceras, recoged las papeletas reservadas y preparad esos caramelos que irán en el bolsillo.

El pregonero inteligente

El Fiscal | 3 de abril de 2017 a las 5:00

LA buena educación abre todas las puertas. Y escribir bien da acceso a todos los postigos, incluido el del aceite. Torear a favor de querencia, en los dominios de uno, es propio de inteligentes. Qué original resultó combinar la Tauromaquia con la Piedad del Baratillo, el pasaje más bello del Pregón con mucha diferencia; qué innovadora para algunos la introducción de la guitarra, lástima que a cierto pregonero no le permitieran en su día la Centuria Romana, y qué bello del tramo final el pasaje dedicado a la Macarena (se impuso de nuevo la letanía buzoniana). El cofraderío podrá largar, que larga, pero no se podrá quejar, aunque se queje. Alberto García Reyes fue el pregonero inteligente, porque pisó los terrenos propios, se llevó a sus dominios la encomienda de anunciar la Semana Santa. Hasta en dos ocasiones nos reímos por la narración de anécdotas, como en el pregón de Javierre en 1993. Reclamó libertad, libertad, libertad, como hizo Herrera cuando proclamó la necesidad de paz, paz y paz. Hizo un extenso prólogo al estilo de Burgos. Un homenaje a las madres, como su admirado Berjano. Y una despedida, muy hermosa, dedicada a la ciudad, que otros pregoneros prefirieron hacer al principio.

Jipíos, guitarras, gitanos. Juncales, morenos, soleares. Flamencos, toros, saeteros con gracia. Lo mejor, lo más novedoso y tal vez lo mas enriquecedor para muchos, es que en algunos instantes, ¡por fortuna!, parecíamos estar en un sitio muy distinto al habitual tostón del pregón de Semana Santa. Así que no se quejen. Porque hubo momentos preciosos. Y hubo hasta un ministro en el escenario. Ministro de Dentro. Perdón, ministro del Interior. O del Interió. Juan Ignacio (Zoido) lució el chaqué, mandó al arenista Sanz a la primera fila del patio y después se fue a almorzar a un restaurante italiano. No al Alcázar (donde ya hay menos fotógrafos) sino a un italiano. La melva pierde terreno.

A una semana

El Fiscal | 2 de abril de 2017 a las 5:29

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El oro de las emociones hay que salir a buscarlo con fe, sin que ningún pelmazo fastidie con una charleta el encanto de disfrutar de un cortejo de la cruz al palio


 

SÓLO siete días para el reencuentro con esos nazarenos del gozo que compendian con su silencio la mejor y más auténtica Semana Santa: la de la estrechez de Cuna, de escaso público a deshoras, de balcones cegados y fatiga alegre. Sólo siete para disfrutar de esa selección de momentos en la que se ha convertido la Semana Santa. Según se ganan años, la Semana Santa va menguando, se achica, se resume, se convierte en un perfume caro que se administra en pequeñas dosis. Hay muchísimas cosas que se dejan de ver y hay algunas a las que no se renuncia de ningún modo. Siete días para contemplar esos nazarenos albos camino de San Juan de la Palma. ¿Quién ha dicho que no sale la Amargura en los años de lluvia? Sólo ver a sus nazarenos cruzando la Encarnación, llegando por la calle Feria o bajando por Regina es una forma ya de ver a la Amargura aunque el sol de su corona se quedara sin nacer en la noche del domingo.

A siete días de dejarnos llevar, de no distraernos con la logística, las polémicas o los relatos forzados de una Semana Santa de diseño. Bajarán las túnicas de los altillos, se desenrollarán los espartos, cogerán la horma los capirotes revestidos por los antifaces, se desabrocharán las sandalias, se alisarán las arrugas del almidón de las capas, se alzarán las palmas a los balcones y nacerá una nueva Semana Santa en el enjambre de capirotes blancos de esos nazarenos blancos que son en sí mismos el mejor pregón.

No dejen que las vallas le coman el terreno de la emoción. La logística es el mal necesario, el instrumento, la herramienta. No dejen que el obstáculo de la carrera oficial, los tíos que hacen de porteros, las sillas de los chinos o los roedores de pipas le priven de contemplar esas estampas que son la mejor Semana Santa: la atmósfera que se recrea en la parada de un paso de palio, el nazareno que lleva un monaguillo de la mano camino de un templo, el primer nazareno de ruan que se dirige al Salvador, el penitente que retorna a casa en las primeras horas del Lunes Santo, la mirada que recibe una Virgen desde un balcón, el nazarenito con varita que se siente un rey por unas horas, la floritura de plata de esa orfebrería del paso que se ha quedado justo delante de usted por unos minutos, las lágrimas de alguien que no se ha podido resistir al orar ante ese lirio tronchado que es la cabeza de la Buena Muerte, el tío de la caña que levanta el cable del tendido eléctrico para que pase el mástil del madero de un crucificado, las madres del Tiro de Línea que caminan tras el Cautivo, la melena en cascada de ese mismo Cautivo, la belleza de Claudia Prócula, la Virgen morena de la saya rosa que sale a recrear su hermosura en la noche del Martes Santo, la escolta de Artillería de San Bernardo, altos los candelabros del Cristo de la Salud, la maravilla vanguardista del manto de la Virgen de los Negritos….

A siete días para vivir todo lo que de verdad importa. El Silencio Blanco de Dios, oro blanco, mirada aviesa de Herodes, destellos de los anillos, joyería en el pecho. Azul y plata en San Julián, el palio blanco de Maireles recortado en el Parque, y Gracia y Esperanza buscando la sombra de Santa Catalina a los sones de una marcha macarena.

Dicen que este año pintarán las zonas aforadas del centro. Dicen que habrá más de 3.000 agentes de Policía. Dicen que habrá una vigilancia especial contra la venta ambulante. Dicen que… Pero nadie dice que la verdad de la Semana Santa es la emoción que generan las imágenes, el momento de intimidad que se produce cuando un paso de palio se aleja, el sorbo de cerveza rehabilitador entre cofradía y cofradía, el atajo de una calle que conduce a una cruz de guía, la bulla que se hace y se deshace como en los mejores tiempos, los codales iluminados de un balcón a la espera de un saetero, el cristal de un comercio donde se refleja la silueta elegante de un nazareno de negro o el vacío de una capilla cuando solo queda por salir el cortejo del preste, niños con dalmática, cirios en vertical y el tío del carro preparado para echar la llave del templo.

Salgan a la calle dispuestos a dejarse sorprender por cualquier cofradía. Elijan una de las buenas, admiren su cortejo al completo, disfruten de los detalles, de las miradas de los penitentes, de las manos de los nazarenos, de las cuentas del rosario, de la cera, de los bordados, de las insignias… Disfruten en silencio, no dejen que ningún pelmazo les distraiga con una charleta, porque esa cofradía que pasa, ese nazareno que de pronto le retiene la mirada, esa caída de palio que se mece con gracia justo por donde está usted, no pasará por segunda vez. A siete días de que todo empiece. Déjese llevar una vez más. El oro de la emoción hay que salir a buscarlo con fe.

Chaqués

El Fiscal | 1 de abril de 2017 a las 12:19

Andan en el Consejo inquietos con el protocolo de chaqués en el escenario del Pregón. ¿Recuerdan que en los años de Monteseirín como alcalde se recortó la presencia de representantes institucionales para rebajar el tono nacional-católico del acto? Pues como don Zoido, ministro del Interior, quiere estar mañana arriba, el efecto inmediato es que habrá que bajar a don Sanz, delegado del Gobierno en Andalucía, a un lugar preferente del patio de butacas para no duplicar la representación del Estado. El otro día, en la entrega de premios universitarios y taurinos de la Real Maestranza, Zoido y Sanz estuvieron arriba, pero el domingo no es tan fácil el asunto.  La sombra de Zoido en Sevilla es alargada. El ministro sigue aprovechando la mínima para ejercer de alcalde. Tal vez por eso en Madrid dicen que Zoido es más Ministro de Dentro que del Interior. En cualquier caso, es ministro del Interió. Anda que no.

Rosa

El Fiscal | 31 de marzo de 2017 a las 5:00

AYER por fin la vimos cómo más nos gusta. Ayer por fin apareció la Virgen morena de San Lorenzo con la saya rosa, destellos de belleza que la hacen más singular, más genuina, más guapa, más rica en gracia. Si ya es distinto su rostro, más distinta es su efigie con esa saya de amor regalado, la cera aún a la espera de ser funda, el palio ya alzado y el templo parroquial cogiendo la horma de sus mejores días.  La Virgen del Dulce Nombre   luce su mejor saya, con la que saldrá el próximo Martes Santo, con la que la vimos por primera vez a principios de esta centuria.  Qué mejor joya que esta saya con todo lo que simboliza, con todo lo que la distingue.  Virgen, palio y saya, tríada perfecta de uno de los grandes días de la Semana Santa. No me hablen de horarios e itinerarios, que está el Dulce Nombre de rosa.

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Jesús

El Fiscal | 30 de marzo de 2017 a las 5:00

 

DOCE años después vuelve a los atriles. Se trata de Jesús Rodríguez de Moya, aquel joven que en su día dio el pregón universitario. Este sábado exaltará la Semana Santa por encargo del Dulce Nombre, la hermandad de la Virgen morena de la saya rosa. La cita es a las 21 horas en la Parroquia de San Lorenzo. Habrá momentos para la vibración, porque Jesús tiene el don de la poesía, prueba de lo cual es que tiene ya un primer libro de versos en el mercado. Gran observador de la Semana Santa, hermano de los Estudiantes, la Quinta Angustia y de la Redención. Jesús se fija en esos detalles urbanos de la fiesta más hermosa de la ciudad que a otros pasan inadvertidos. Se puede afirmar que es un cofrade completo. Paladea el centro, Triana, los barrios, el verso, la prosa… Yahora vuelve a declamar. Recuerden: es el sábado.

90 nazarenos

El Fiscal | 29 de marzo de 2017 a las 5:00

Parroquia del Sagrario de la Catedral.

UNA cifra de otros tiempos, de los años de discos y el libro del padre Federico Gutiérrez con esos ripios en los márgenes. Ni otra Amargura mayor, ni otro rostro más bonito que el de esa bendita flor, orgullo de San Benito, Madre de la Encarnación. La Corona ha cerrado el reparto de papeletas de sitio. Este año tendrá 90 nazarenos. Ni un centenar siquiera. Una delicia de cortejo, un bocado exquisito en las vísperas en pleno centro. La Corona es una cofradía rescatada del ayer para selectos paladares de hoy. No hay tachiros, no hay bullas, no hay cornetería alambicada. Silencio, Nazareno que abraza la cruz, graderío de la Catedral y Patio de los Naranjos. 90 nazarenos pasan tan rápido como la vida misma. Ayer era un hermosos vía crucis, hoy una cofradía que crece como las antiguas: poquito a poco, siempre de frente.

Velocidad

El Fiscal | 28 de marzo de 2017 a las 5:00

EN una semana, menos de una semana, ya sólo interesará mirar los partes meteorológicos. El vía crucis del primer viernes de marzo nos parecerá lejanísimo, la ceniza un recuerdo vago, los templos concentrarán todas las atenciones y los actos de cuaresma que vayan quedando serán de menor importancia. Todo conducirá al primer nazareno, que unos disfrutarán el Viernes de Dolores mientras otros, que haberlos haylos, preferirán ver el Domingo de Ramos. La cuaresma coge velocidad, va orillando lo superfluo, y se queda con lo sustancial:las iglesias, los pasos y el clima. Prepárense para la letanía de las nubes de Huelva, las nubes del Aljarafe y el tío que está en América dando sus particulares pronósticos, porque en breve comenzará a oírse. Yresulta inevitable. Todo cofrade tiene un meteorólogo en su interior.