La bisutería de Herodes

El Fiscal | 11 de abril de 2017 a las 5:00

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Mirada aviesa, antiguo terror de los niños, siempre despierta la curiosidad este Herodes de San Juan de la Palma. Ayer lució muchísima bisutería gracias a las donaciones de hermanos. Hasta un anillaco verde en el meñique izquierdo. Herodes no deja indiferente. Su pecho lustroso  llama la atención. Tiene su público, como Caifás, como Pilatos, como la Canina, como esos personajes secundarios que despiertan hasta admiración, que hay gente pa tó.

Magnífico anuncio
El que ha realizado el Ayuntamiento para concienciar al público de la necesidad de ser limpios. Esa calle Cuna cargada de suciedad y el nazareno de capa blanca caminando entre los desperdicios constituyen una secuencia muy acertada de la estampa que se debe evitar. ¡Y que siempre se repite! Enhorabuena a los creativos que han trabajado para Lipasam. Lo han bordado.

Cosa fina
Fíjense en las joyas que lució ayer la Virgen del Subterráneo: medalla del Papa Pío XII, cruz del cardenal Segura, anillo del cardenal Segura, alfiler de oro con el nombre de Subterráneo, medalla de oro de Tejera, medalla de oro de la Asociación de la Virgen de los Reyes, medalla de oro de Morata de Tajuña (Madrid), medalla de oro de Ávila, medalla al Mérito Naval, rosario de oro, puñal a base de joyas donadas, rosa de pasión de plata, oro blanco y lágrimas de brillantes, y una cinturilla de brillantes. Y ojo porque ayer lució la corona de Seco que hacía tres décadas que no usaba un Domingo de Ramos. La saya de Ojeda también contribuía a una estampa poco habitual.
Trabajando
Así estaba ayer el tabernero Álvaro Peregil en su popular establecimiento de Quitapesares de la Plaza Ponce de León. Hermano de la Cena, estaba sirviendo a su público, al frente del negocio, mientras su cofradía buscaba la carrera oficial. La obligación es lo primero.
Lopera llegó
El balcón habitual de la calle Sierpes donde se deja ver el ex dirigente bético estaba sin engalanar el Sábado de Pasión. Alguien pensó: “¿No vendrá don Manuel a la Semana Santa?” Llegó la Borriquita, apareció la colgadura de damasco y también don Manuel, sonriente más que nunca.
Feliz
Así iba el delegado diocesano de hermandades, don Marcelino Manzano, en la presidencia del Señor de las Penas de San Roque, larga sotana, fajín y una sonrisa eterna en el rostro. Es la cara más amable de la Iglesia de Sevilla, la sonrisa de la curia, el pastor feliz que desea el Papa Bergoglio.
Calor
El que tenía que pasar el tío que estaba haciendo ruedas de calentitos a pleno sol de la Plaza Ponce de León. Eran las 18:15 y allí andaba el buen hombre sobrellevando los pedidos con oficio.
Esos secretos
Te entran ganas de orinar en una visita matinal a un templo. ¿Dónde está el baño? ¿Habrá un aseo próximo? ¿Se podrá entrar o estará vedado el paso por el segurata de turno? En la Amargura siempre está ese pequeño y socorrido retrete, debajo de una escalera, que un día nos enseñó don José Luis Peinado. Esos pequeños y útiles secretos… ¿Y dónde está el interruptor de la luz? Ah, esa información nos la reservamos.
La lección de servir
Pasaba la Borriquita y delante del paso iba el gran Arturo Candau, de paisano, disfrutando de ese misterio que parece que pide las órdenes de la voz rota del recordado Antonio de León. Alguien le preguntó a Arturo si no iba de capataz del paso como otros años, pues forma parte del equipo de la cofradía, a lo que respondió que haría de capataz por la noche, con el Amor. “Servir es estar allí donde la hermandad te necesita en cada momento”.
Entusiasmado
Así estaba el alcalde, el socialista Juan Espadas, en la visita matinal a los templos, acompañado por el edil Juan Carlos Cabrera. En la Hiniesta, de chaqué, se rió mucho cuando un fotógrafo le dijo: “Alcalde, le he pillado cara al sol”.

La naveta del tiempo

El Fiscal | 9 de abril de 2017 a las 5:07

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Alba, cucharilla, guantes, cordón y medalla. El Nazareno de los siglos, el niño de los días. Ambas miradas tiernas, ambos juntos el mismo día. Unidos por una naveta que custodia el incienso que habrá de quemar el tiempo en sus carboncillos de la vida. Las imágenes sagradas y los niños constituyen la mejor Semana Santa. El niño, el nazareno adulto y el Señor, trilogía del paso del tiempo, combinación de futuro, presente y esperanza. La belleza de un viernes.

¡A los barrios, a los barrios!

Semana Santa, políticos, sonrisas, varas. La vara es el símbolo del poder. El alcalde, el socialista Juan Espadas, aún no tiene la vara en Torreblanca en el momento de la salida cuando se ha disparado esta fotografía. Ignacio Flores, del PP, agarra la suya con la izquierda. Y Javier Millán, de Ciudadanos, la coge casi sin tocarla, en plan que no se mueva un varal. La izquierda radical (IU y Participa) ni está ni se le espera. Quién me presta una vara cada primavera, es el cantar de los políticos. ¡A los barrios, a los barrios! Que es donde están las grandes masas de votantes. ¡Que se nos vea en los barrios! Cantar del pueblo andaluz…

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Públicos

¿La Corona fue muy rápida o sólo se lo pareció a este Fiscal?¿Acaso estaban equivocados los mil y un programas de papel que se reparten estos dias? En cualquier caso, la Corona se lleva el público del centro, un público exquisito y minoritario. Las masas del Viernes de Dolores están lejos de la Plaza Nueva, se congregan allí donde hay música, palios y romanos. Tampoco hay masas con el ruan de Pasión y Muerte en Triana, que se pudo ver con comodidad en Pureza, cuando el Cristo es vuelto hacia la Esperanza. Queda claro que la Semana Santa, al margen de las grandes devociones, tiene dos perfiles de público muy definidos. ¿Recuerdan cuando el Carmen salía los Viernes de Dolores? Congregaba una legión de cofrades en torno al paso de misterio.

Maniguetas

Mucho ojo a la antiguedad en la nómina de la cofradía de los manigueteros de la Amargura. Los cuatro del paso del Señor son los números 36, 37, 38 y 42. Y los del paso de Virgen son los números 15, 22, 24 y 27. Estos manigueteros son caros, carísimos. Ahí hay años de fidelidad a una cofradía.

San Bernardo

Precioso acto simbólico el vivido en la noche del jueves en el templo parroquial, cuando los priostes entregan los pasos ya definitivamente montados después de que se fundan las velas rizadas y el cirio de los donantes. Éste último fue fundido por una joven hermana trasplantada de pulmón. Allí estuvo el doctor Pérez Bernal, feliz porque en el reparto de las papeletas de sitio de la cofradía del arrabal ha recibido 1.400 donaciones de órganos. Pérez Bernal se recorre estos días más hermandades que el padre Marcelino Manzano.

San Isidoro

Delante del templo parroquial, declarado Bien de Interés Cultural, ha sido colocado uno de los centros médicos en los que la Cruz Roja atiende las urgencias de estos días. Esta instalación, de material reversible, afea verdaderamente una esquina que es preciosa, ya de por sí agredida cotidianamente por las mesas y sillas de un restaurante. Hay vecinos que no entienden por qué no se ha ubicado, como otros años, en la Plaza de la Pescadería, donde no se agrede ningún monumento. ¿Será por no entorpecer la entrada a ciertos bares de moda? Huuuum. ¿Acaso ciertas tabernas de taperío selecto son los nuevos BIC de la ciudad? ¿Habrá habido en el propio seno del gobierno de la ciudad opiniones enfrentadas sobre la ubicación de este mamotreto? Huuuum. Dicen que la hermandad de San Isidoro está de acuerdo. Eso cuentan. Pero otros gerifaltes y otros vecinos, nanai.

Ni en los mejores sueños

El buen tiempo está asegurado hasta el jueves. Maldonado apunta incluso a que es muy probable que puedan salir todas las cofradías. ¿Será la de 2017 la Semana Santa del pleno soñado? Cuando se anuncian termómetros por encima de los 30 grados conviene tener en cuenta la norma del ‘triple poco’ que se dicta a los nazarenos antes de la salida: poco comer, poco beber y poco abrigarse. Sólo las malas prácticas personales pueden dar al traste con un día de Semana Santa soleado. Y ojo a las noches, que se anuncian fresquitas, lo que suele esquilmar de público las calles del centro antes de lo previsto. Y, entonces, la verdad es que es un placer acompañar a ciertas cofradías en su regreso nocturno.

Esto empieza

A las diez sale la procesión de palmas de la Catedral. A mediodía, la Paz en la calle. Comienza la película real de la Semana Santa que se rueda en sesión continua. Ojo a los otros estrenos: los montadores de las sillas de la carrera oficial. Y el ministro del Interió, don Juan Ignacio.

Las palmas de Andrés

El Fiscal | 8 de abril de 2017 a las 5:00

LO habrán visto días atrás en el patio del Círculo Mercantil enseñando a rizar palmas. Andrés Martín forma parte de ese grupo de sevillanos que conocen este oficio artesanal, como Juan Ortega o Esther Ortego, y que lo transmiten a quienes tienen un mínimo de interés y de pericia. La palma rizada engalana los balcones con fondo de damasco. Las hay con rizos de distinto tipo, incluso con flores añadidas hechas también del mismo material. Yfíjense mañana cómo hay quienes lucen palmas de miniatura en el hojal de la chaqueta en lugar del escudito de la hermandad. Andrés viaja al Levante para adquirir nuevas técnicas. Es un estudioso de la cuestión. Innova y enseña, universidad pura de la calle.

Vida

El Fiscal | 7 de abril de 2017 a las 12:33

CASI 130 monaguillos por paso llevará la cofradía de Los Estudiantes, buena nueva que confirma la vitalidad de la Semana Santa. No hay mejor música para un paso que la algarabía de este “pequeño ejército del Señor”, como los define el sacerdote Álvaro Pereira, director espiritual de la hermandad. Cuantos más monaguillos, mejor. Todo lo que se haga por fortalecer este peculiar tramo será poco. El futuro de la Semana Santa pasa por ellos. Son los lirios del mañana. Atrás quedan los intentos de algunos por reducir su presencia, viendo ruido y alteraciones donde siempre hay alegría y cantera.

Espadas al PP: “Trabajemos juntos”

El Fiscal | 6 de abril de 2017 a las 5:00

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ESTABAN juntos y en un ambiente de armonía que recordaba a corporaciones municipales del ayer. Estaba el gobierno, con el alcalde, Juan Espadas, y el delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera. Estaba el líder de la oposición municipal, Alberto Díaz, y Rafael Belmonte, también concejal del PP. Estaba el presidente del Consejo, Joaquín Sainz de la Maza , y el vicepresidente de la institución, Antonio Piñero. Todos reunidos con ocasión de la tertulia El Homo Cofrade, que entregó su distinción anual al edil Cabrera. A los postres fue cuando el alcalde se refirió a la Semana Santa mirando a los ediles del PP y, por supuesto, a los señores del Consejo:“Trabajemos juntos”. Espadas sabe que él solo no puede hacer nada, que el éxito del año anterior se debió a las orejas altas que pusieron los chicos del PSOE del Ayuntamiento y los del PP de la Delegación del Gobierno tras aquella Madrugada de 2015 nefasta para el recuerdo de los cofrades. “Colaboremos juntos”, reiteró el alcalde en un foro donde también estaban ex ediles y ex presidentes del Consejo. La Semana Santa, su seguridad, es obra de todos. Espadas refirió cómo se rebajó con celeridad la alarma causada por una mujer en el Duque la noche del pasado Lunes Santo, lo que provocó unos instantes de histeria. Esto es cosa de todos. Incurrir en frikismos en las redes sociales o en propagar bulos nos afecta a todos. Bien está que unos y otros sean capaces de entenderse, para empezar, en el muy cofradiero foro de una tertulia.

Más del ministro en el Pregón

El Fiscal | 5 de abril de 2017 a las 5:00

EN el Consejo de Cofradías están cantando con alegría aquella canción del Laura se fue… ¿La recuerdan? Dicen que Laura se llama la responsable de protocolo que llegó anunciando la presencia del ministro de Dentro, perdón del Interior, al acto del Pregón. Ella exigió la bandera del Reino de España en el escenario al estar presente un ministro. ¡Viva España! Se le dijo que no, que ni en tiempos de Franco (ese hombre) figuraba la enseña nacional en el acto. Ella indicó que las autoridades debían salir a recibir al ministro a la puerta principal, como hacen los canónigos cuando don Juan José llega al templo metropolitano. Se le dijo que no. Don Zoido, al final, llegó como uno más. Y se pidió un cafetito en los camerinos cuando era casi la hora de salir al escenario, lo que tensionó al Consejo porque se apuró demasiado el horario. Demasiado… Menos mal que Laura se fue…

Tiempo

El Fiscal | 4 de abril de 2017 a las 5:00

YA todo es el tiempo en esta fiesta que como principal vara de medir temporal tiene la memoria. Ya todo es el tiempo, pero del meteorológico, en esta fiesta que teme a las nubes grises más que un tobillo la embestida de un carrito de bebé en la tarde del Domingo de Ramos. Ya todo es tiempo, el que va faltando de espera, cada vez más corto, cada vez más arena mojada por el oleaje de la Semana Santa que se nos viene encima a paso de mudá. Ya nada importa más que el tiempo:el de los cielos y el del reloj que no perdona. La última semana de cuaresma sólo interesa el tiempo. Corred a por las colgaduras para vestir los balcones, fundid las últimas ceras, recoged las papeletas reservadas y preparad esos caramelos que irán en el bolsillo.

El pregonero inteligente

El Fiscal | 3 de abril de 2017 a las 5:00

LA buena educación abre todas las puertas. Y escribir bien da acceso a todos los postigos, incluido el del aceite. Torear a favor de querencia, en los dominios de uno, es propio de inteligentes. Qué original resultó combinar la Tauromaquia con la Piedad del Baratillo, el pasaje más bello del Pregón con mucha diferencia; qué innovadora para algunos la introducción de la guitarra, lástima que a cierto pregonero no le permitieran en su día la Centuria Romana, y qué bello del tramo final el pasaje dedicado a la Macarena (se impuso de nuevo la letanía buzoniana). El cofraderío podrá largar, que larga, pero no se podrá quejar, aunque se queje. Alberto García Reyes fue el pregonero inteligente, porque pisó los terrenos propios, se llevó a sus dominios la encomienda de anunciar la Semana Santa. Hasta en dos ocasiones nos reímos por la narración de anécdotas, como en el pregón de Javierre en 1993. Reclamó libertad, libertad, libertad, como hizo Herrera cuando proclamó la necesidad de paz, paz y paz. Hizo un extenso prólogo al estilo de Burgos. Un homenaje a las madres, como su admirado Berjano. Y una despedida, muy hermosa, dedicada a la ciudad, que otros pregoneros prefirieron hacer al principio.

Jipíos, guitarras, gitanos. Juncales, morenos, soleares. Flamencos, toros, saeteros con gracia. Lo mejor, lo más novedoso y tal vez lo mas enriquecedor para muchos, es que en algunos instantes, ¡por fortuna!, parecíamos estar en un sitio muy distinto al habitual tostón del pregón de Semana Santa. Así que no se quejen. Porque hubo momentos preciosos. Y hubo hasta un ministro en el escenario. Ministro de Dentro. Perdón, ministro del Interior. O del Interió. Juan Ignacio (Zoido) lució el chaqué, mandó al arenista Sanz a la primera fila del patio y después se fue a almorzar a un restaurante italiano. No al Alcázar (donde ya hay menos fotógrafos) sino a un italiano. La melva pierde terreno.

A una semana

El Fiscal | 2 de abril de 2017 a las 5:29

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El oro de las emociones hay que salir a buscarlo con fe, sin que ningún pelmazo fastidie con una charleta el encanto de disfrutar de un cortejo de la cruz al palio


 

SÓLO siete días para el reencuentro con esos nazarenos del gozo que compendian con su silencio la mejor y más auténtica Semana Santa: la de la estrechez de Cuna, de escaso público a deshoras, de balcones cegados y fatiga alegre. Sólo siete para disfrutar de esa selección de momentos en la que se ha convertido la Semana Santa. Según se ganan años, la Semana Santa va menguando, se achica, se resume, se convierte en un perfume caro que se administra en pequeñas dosis. Hay muchísimas cosas que se dejan de ver y hay algunas a las que no se renuncia de ningún modo. Siete días para contemplar esos nazarenos albos camino de San Juan de la Palma. ¿Quién ha dicho que no sale la Amargura en los años de lluvia? Sólo ver a sus nazarenos cruzando la Encarnación, llegando por la calle Feria o bajando por Regina es una forma ya de ver a la Amargura aunque el sol de su corona se quedara sin nacer en la noche del domingo.

A siete días de dejarnos llevar, de no distraernos con la logística, las polémicas o los relatos forzados de una Semana Santa de diseño. Bajarán las túnicas de los altillos, se desenrollarán los espartos, cogerán la horma los capirotes revestidos por los antifaces, se desabrocharán las sandalias, se alisarán las arrugas del almidón de las capas, se alzarán las palmas a los balcones y nacerá una nueva Semana Santa en el enjambre de capirotes blancos de esos nazarenos blancos que son en sí mismos el mejor pregón.

No dejen que las vallas le coman el terreno de la emoción. La logística es el mal necesario, el instrumento, la herramienta. No dejen que el obstáculo de la carrera oficial, los tíos que hacen de porteros, las sillas de los chinos o los roedores de pipas le priven de contemplar esas estampas que son la mejor Semana Santa: la atmósfera que se recrea en la parada de un paso de palio, el nazareno que lleva un monaguillo de la mano camino de un templo, el primer nazareno de ruan que se dirige al Salvador, el penitente que retorna a casa en las primeras horas del Lunes Santo, la mirada que recibe una Virgen desde un balcón, el nazarenito con varita que se siente un rey por unas horas, la floritura de plata de esa orfebrería del paso que se ha quedado justo delante de usted por unos minutos, las lágrimas de alguien que no se ha podido resistir al orar ante ese lirio tronchado que es la cabeza de la Buena Muerte, el tío de la caña que levanta el cable del tendido eléctrico para que pase el mástil del madero de un crucificado, las madres del Tiro de Línea que caminan tras el Cautivo, la melena en cascada de ese mismo Cautivo, la belleza de Claudia Prócula, la Virgen morena de la saya rosa que sale a recrear su hermosura en la noche del Martes Santo, la escolta de Artillería de San Bernardo, altos los candelabros del Cristo de la Salud, la maravilla vanguardista del manto de la Virgen de los Negritos….

A siete días para vivir todo lo que de verdad importa. El Silencio Blanco de Dios, oro blanco, mirada aviesa de Herodes, destellos de los anillos, joyería en el pecho. Azul y plata en San Julián, el palio blanco de Maireles recortado en el Parque, y Gracia y Esperanza buscando la sombra de Santa Catalina a los sones de una marcha macarena.

Dicen que este año pintarán las zonas aforadas del centro. Dicen que habrá más de 3.000 agentes de Policía. Dicen que habrá una vigilancia especial contra la venta ambulante. Dicen que… Pero nadie dice que la verdad de la Semana Santa es la emoción que generan las imágenes, el momento de intimidad que se produce cuando un paso de palio se aleja, el sorbo de cerveza rehabilitador entre cofradía y cofradía, el atajo de una calle que conduce a una cruz de guía, la bulla que se hace y se deshace como en los mejores tiempos, los codales iluminados de un balcón a la espera de un saetero, el cristal de un comercio donde se refleja la silueta elegante de un nazareno de negro o el vacío de una capilla cuando solo queda por salir el cortejo del preste, niños con dalmática, cirios en vertical y el tío del carro preparado para echar la llave del templo.

Salgan a la calle dispuestos a dejarse sorprender por cualquier cofradía. Elijan una de las buenas, admiren su cortejo al completo, disfruten de los detalles, de las miradas de los penitentes, de las manos de los nazarenos, de las cuentas del rosario, de la cera, de los bordados, de las insignias… Disfruten en silencio, no dejen que ningún pelmazo les distraiga con una charleta, porque esa cofradía que pasa, ese nazareno que de pronto le retiene la mirada, esa caída de palio que se mece con gracia justo por donde está usted, no pasará por segunda vez. A siete días de que todo empiece. Déjese llevar una vez más. El oro de la emoción hay que salir a buscarlo con fe.

Chaqués

El Fiscal | 1 de abril de 2017 a las 12:19

Andan en el Consejo inquietos con el protocolo de chaqués en el escenario del Pregón. ¿Recuerdan que en los años de Monteseirín como alcalde se recortó la presencia de representantes institucionales para rebajar el tono nacional-católico del acto? Pues como don Zoido, ministro del Interior, quiere estar mañana arriba, el efecto inmediato es que habrá que bajar a don Sanz, delegado del Gobierno en Andalucía, a un lugar preferente del patio de butacas para no duplicar la representación del Estado. El otro día, en la entrega de premios universitarios y taurinos de la Real Maestranza, Zoido y Sanz estuvieron arriba, pero el domingo no es tan fácil el asunto.  La sombra de Zoido en Sevilla es alargada. El ministro sigue aprovechando la mínima para ejercer de alcalde. Tal vez por eso en Madrid dicen que Zoido es más Ministro de Dentro que del Interior. En cualquier caso, es ministro del Interió. Anda que no.