Archivos para el tag ‘Adolfo Arenas’

Investigación

El Fiscal3 de Febrero de 2010 a las 12:40 pm

En los próximos días habrá que estar muy atentos a la investigación que ha anunciado el presidente Adolfo Arenas. Veremos si la cosa va en serio o las pesquisas las dirige Mortadelo y Filemón, agencia de información, razón en San Gregorio. “¿Acudir a la Policía? Yo, como en el póker, nunca descarto nada”. Lo mejor en esta historia han sido dos afirmaciones. La primera, la del portavoz de Facua, Rubén Sánchez, que ha instado al Consejo a interponer cuanto antes un par de sanciones ejemplarizantes. La cosa es bien fácil porque para eso hay abonados que han dejado sus nombres y sus teléfonos móviles en los anuncios en internet. Y la segunda, la del catedrático José León-Castro: “Estamos ante la versión sevillana-cofradiera del principio de libre mercado”. Óle.

Acuerdo inminente

El Fiscal9 de Diciembre de 2009 a las 9:00 pm

Celis&Millán, actuales paladines del urbanismo morado y del neourbanismo del torno por su preocupación por los conventos, tienen ya perfilado el acuerdo sobre la carrera oficial de 2010 con el Consejo de Cofradías.  Se confirma lo avanzado por este periódico: no se perderán más de 500 sillas. Ambos esperan que Antonio Rodrigo Torrijos (IU-CA) avale la concesión de licencia de ocupación de la vía pública como miembro de la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo. Celis&Millán confían en aplacar la ira de Torrijos contra la Sevilla Eterna ofreciendo en su altar el sacrificio de semejante número de asientos. Ay, Torrijos, tan preocupado él (¡tururú!) por la seguridad de la Semana Santa.  Todo indica que Celis y el presidente Arenas darán una rueda de prensa para hacer públicos los detalles sustanciales de un acuerdo que ustedes ya conocen por este periódico.

Una inquietante petición

El Fiscal9 de Diciembre de 2009 a las 1:48 pm

El presidente Arenas arqueó la ceja al leer el requerimiento de información procedente del Arzobispado. El ecónomo quiere saber el número de nazarenos exacto de cada cofradía. Huuuum… ¿Para que querrán los servicios económicos de la Diócesis semejante dato? Huuuum… ¿Se tratará de una disposición del nuevo prelado, al que estos días ni se le ve ni se le oye, tal que parecería que sigue siendo obispo de Córdoba y que realmente es administrador apostólico de Sevilla? Huuuum… El ecónomo ha frenado cualquier conato de polémica asegurando que se trata de datos para un trabajo sobre el impacto económico de la Semana Santa. Huuuum…

Arenas, reforzado

El Fiscal11 de Noviembre de 2009 a las 12:25 pm

“El arte de mandar consiste en hacer creer a los que obedecen que son ellos los que mandan”. Tenemos la convicción de que Maquiavelo ha sobrevolado la sede del Consejo en los últimos meses.

El convenio Millán

El Fiscal24 de Octubre de 2009 a las 1:56 pm

En una ciudad aficionada a las colas desde el 92, este joven de la política quiere acabar con la que crece peligrosamente a la sombra de las caracolas de Urbanismo. Tal es la lista de espera de hermandades queriendo trincar del urbanismo morado que  el gerente Miguel Ángel Millán redacta ya el texto del convenio que a partir de 2010 regulará la concesión de las subvenciones. Una comisión mixta, formada por mandamases del Ayuntamiento y el Consejo, decidirá el orden y cuantía de las ayudas en función de los proyectos. Se terminó el rollito del hermano mayor influyente que se coge el C2 y se planta en la caseta de control de la Cartuja: “No tengo cita con el señor Millán, pero me dijo ayer en el besamanos que viniera cuando quisiera. Es que tenemos que reedificar la casa de hermandad, sabe usted”.

Este Millán tiene la sabiduría de los nacidos en el Cerro del Águila. Si presumiera de sus orígenes una cuarta parte de lo que lo hace el edil Fran Fernández –el que habló de los tontos de capirote en un Pleno– no habría quien lo aguantara. Pero es de la cofradía del silencio (en minúscula) de la política local. Y eso se premia. Entre sus amistades principales se encuentra el portavoz adjunto del PP municipal, Beltrán Pérez, como la mejor herencia de sus años de pasilleo por la Facultad de Derecho, donde hicieron sus primeras campañas electorales a representantes del claustro. En el PSOE hay quien le pregunta por lo bajini por esta relación, pero Millán mantiene vivo el espíritu de aquellas corporaciones municipales que se arreaban en el Pleno todo lo que tenían que arrearse pero limaban después las asperezas en El Portón.

A Millán se lo encuentra uno entre la bulla de la manifestación contra Lopera, jurando las reglas del Baratillo, almorzando en el Aero o disfrutando de la Fiesta Nacional en la fila tres de una barrera de la Real Maestranza. Este Millán encajaría quizás más en cierto sector del PSOE de Felipe que en el de ZP, pero le ha tocado vivir su momento y el hombre está en ello. Maneja directamente un presupuesto de 500.000 euros con el epígrafe de Hermandades. Por eso tiene a un ramillete de hermanos mayores que le persiguen como ratoncillos tras el flautista de Hamelín. No infravaloren ustedes el urbanismo morado, porque es tan potente que puede provocar efectos secundarios reveladores, como que un hermano mayor mantenga un discurso ambiguo en temas del aborto porque tres días después le sueltan la pastora (divina) en el Ayuntamiento del puño, la rosa, la hoz y el martillo. El convenio Millán promete, porque su paladín ha conseguido una sinergia perfecta con el presidente Adolfo Arenas, viejo zorro del mundo de las cofradías que está ganando peso interno en su institución gracias a la habilidad con la que se desenvuelve en los asuntos externos.

El joven Millán y el veterano Arenas serán las apócrifas Santas Justa y Rufina del nuevo urbanismo morado de la era Celis. En los meses que quedán dará tiempo a liquidar los compromisos previos: 200.000 euros del ala a la Hiniesta, 30.000 a Montserrat y un piquito al Cerro. Después comenzará a regir el nuevo orden y más de uno tendrá que tomarse el almax antes de llamar al presidente: “Adolfo, ¿qué hay de lo mío?”

Las cinco horas clave en el Aero

El Fiscal15 de Octubre de 2009 a las 2:12 pm

FINALES DE AGOSTO.
Bajo de Guía. En un velador toman café el delegado de Urbanismo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y el ex delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla, Demetrio Pérez. En un momento concreto se incorpora a la reunión el abogado Joaquín Moeckel. Sabido es que nadie se puede mover por Sanlúcar de Barrameda ni por el barrio del Arenal sin que el intrépido letrado se entere, pues son las dos áreas geográficas que componen sus dominios. Los tres departen hasta la caída de la tarde, cuando Gómez de Celis decide regresar a Sevilla para seguir con sus ruedas de prensa agosteñas para mantener firme el pulso político del gobierno. De aquella charla salió un compromiso para abordar en firme el asunto tan complejo y delicado de la seguridad en la carrera oficial, sobre todo tras el dictamen demoledor del secretario municipal, Luis Enrique Flores, que advierte de las irregularidades y riesgos del recorrido. El informe ata de manos a Gómez de Celis, que ya no podrá otorgar la licencia de ocupación de la vía pública para la Semana Santa de 2010 si no se le presentan los planos visados y un rosario de medidas para potenciar la seguridad de unas parcelas que acogen a casi 30.000 almas durante una semana.

FINALES DE SEPTIEMBRE.
Avenida de la Constitución. Salón de la pecera del Aeroclub, la entidad donde dicen que se elegían los alcaldes de la Sevilla en blanco y negro. Algunos minutos antes de las 14:30. Joaquín Moeckel y el presidente del Consejo, Adolfo Arenas, acceden a las selectas dependencias. Hay una mesa reservada para cuatro comensales. Uno de los camareros advierte a Arenas de la necesidad de lucir corbata. Le exhibe un muestrario y el veterano abogado elige una. A los pocos minutos comparecen Alfonso Rodríguez Gómez de Celis y el gerente de Urbanismo, Miguel Ángel Millán, que presume de su condición de nuevo hermano del Baratillo, cofradía en la que ha ingresado con la firma del propio Moeckel como aval.

COMIENZA LA COMIDA.
Capotes al viento en la charla de inicio antes de que salga el morlaco de la carrera oficial. Los contertulios rompen el hielo abordando el recurrente tema de si los políticos tienen que asumir el cien por cien la posición de sus partidos sobre los temas de actualidad. Arenas se muestra como un hombre viajado, un liberal próximo a los postulados de la democracia cristiana y un buen conocedor de la cultura británica por sus cinco años de residencia en Londres. Por los ventanales opacos de la Avenida entra la luz. Los comensales pueden ver a los viandantes sin ser vistos. He ahí el gran atractivo de la pecera del Aero. Ni son vistos por el público, ni lo son por los propios socios del club. Moeckel escucha atentamente los primeros lances. Difícilmente aceptaría él la disciplina férrea de partido. Celis se revela como un animal político, sacando más información de la que aporta. Y Millán hace de perfecto gerente que cuenta ya con la suficiente confianza tanto con Moeckel como con Arenas. El camarero toma la comanda: gazpacho de primero para todos, con taquitos de jamón y pan frito optativos. De segundo, huevos fritos con patatas y jamón para Celis y Moeckel. Arenas y Millán prefieren tortilla. Rioja Viña Ardanza para regar la comida. Y agua mineral, pero sin gas, que suficientes burbujas pone ya Torrijos…

CELIS ROMPE.
“Esto hay que arreglarlo”. En diciembre se ultima el proceso de renovación de abonos de palcos y asientos y el Ayuntamiento quiere tener ya semejante patata caliente sacada del horno. El delegado de Urbanismo se presenta en todo momento como el miembro del gobierno que tiene encomendada la gestión de un asunto muy feo y del que los socios de IU han hecho bandera política de forma tan legítima como oportunista. Arenas da cuenta de la tortilla mientras deja clara la “barbaridad” que supone aplicar el Reglamento de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades de 1982 a la carrera oficial de Semana Santa, la normativa autonómica en la que se basa el informe del secretario municipal. “Entiendo que ese reglamento no nos afecta, Alfonso. Aplicarlo a la carrera oficial es algo que en el Consejo repugna”. Gómez de Celis hace una lectura general, trata de limar las aristas del asunto, reduce la gravedad del tema y explica que si el gobierno municipal fuera cómodo o pusilánime apostaría por posiciones estáticas para evitar polémicas. Exige que el Consejo de Cofradías entregue los planos de la carrera oficial debidamente visados y que se ofrezcan soluciones para cumplir con las directrices de seguridad. Moeckel y Arenas desarrollan la teoría de los cuatro tramos, la que se presume como la solución final al problema. Consiste en no tratar de forma unitaria la carrera oficial (los 1.250 metros que hay entre la Campana y la Plaza de la Virgen de los Reyes) sino dividida en cuatro tramos (Campana, Sierpes, Avenida y Plaza) a afectos de la planificación de la seguridad. La cifra de espectadores cambia así sustancialmente. No es lo mismo abordar la tramitación de una licencia de ocupación de la vía pública para 28.000 espectadores que para 7.000. Los comensales abordan detalles como la necesidad de no romper núcleos familiares en un posible plan de reubicación de abonados. El Consejo no quiere perder ni un asiento. Celis solicita que la teoría de los cuatro tramos se plasme en un informe oficial. Dirige la mirada a Moeckel. Arenas comenta que el catedrático de Derecho Administrativo, Alfonso Pérez Moreno, ya prepara un dictamen al respecto. La normativa aplicable a la carrera oficial sería otra muy distinta por “analogía” con otros acontecimientos públicos. Curiosamente, Pérez Moreno es el maestro de Luis Enrique Flores, el secretario municipal que ha puesto contra las cuerdas el modelo de carrera oficial. Pérez Moreno es también el abogado que ha logrado la victoria judicial de la Macarena frente a la decisión del Gobierno de ZP de retirar la millonaria subvención para las obras de ampliación del museo concedida por el entonces vicepresidente del Gobierno, Javier Arenas. Ninguna de las partes quiere mentar la palabra pleito. A ninguno le interesa. Pero cada parte ha asomado la punta de los cañones.

DE POSTRE, HELADO.
Celis y Millán se relajan. Los comensales ven la luz al final del túnel tras un agosto duro de declaraciones, amenazas y dimes y diretes. Arenas se compromete a que el Consejo de Cofradías visará los planos en el Colegio de Arquitectos. También adjuntará a la petición de licencia de ocupación de la vía pública para 2010 un informe propio sobre la seguridad de la carrera oficial. Se trata de un documento que está elaborando un estudio de ingenieros especializado en riesgos en grandes acontecimientos. El Consejo quiere que las inquietudes de seguridad no se limiten a la carrera oficial, sino también a los alrededores. El presidente recuerda que desde 1874 no se ha producido ningún altercado grave en la carrera oficial, y que lo realmente importante es que los pasillos de evacuación “cumplan su finalidad” y no estén ocupados por carritos, sillas mal colocadas o público de pie. Los comensales quedan en hacer los deberes, una vez que la hoja de ruta ha quedado marcada.

LARGA SOBREMESA.
La reunión se prolonga hasta pasadas las ocho de la tarde con el tañido del tranvía de fondo cada pocos minutos. Millán cuenta que las subvenciones del urbanismo morado se gestionarán a partir de ahora entre la Gerencia de Urbanismo y el Consejo de Cofradías de forma directa y en virtud de un convenio de próxima firma. Las hermandades tendrán que llamar necesariamente a las puertas del Consejo para sacar tajada de las arcas de la Isla de la Cartuja, lo que refuerza la posición del presidente Arenas. Tras cinco horas en el Aero, las partes abandonan el salón de la pecera con la convicción de que la solución a la carrera oficial de 2010 no será drástica. Sobre la mesa queda la jarra de agua y varios vasos. No hubo copas de balón. También queda la sensación de que la mediación de Moeckel, recogiendo el espíritu de Bajo de Guía, ha sido clave. El hombre que fue vetado para delegado de la Madrugada se ha mostrado mucho más decisivo como ministro sin cartera. Y eso que hubo quien lo cuestionó por carecer del perfil necesario. Dios le conserve a alguno, por lo menos, el oído.

DETALLE DE CABALLERO.
Arenas se marcha aliviado y satisfecho. Devuelve la corbata al amable camarero. Cae en la cuenta de lo difícil que es sorprenderle a él un día laborable sin media etiqueta, pero el fuerte calor de San Miguel y la repentina convocatoria
le pillaron con el cuello aliviado. Echa mano del teléfono mientras retorna a su despacho en la Campana e informa de los acuerdos oficiosos a la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro. Al entrar en su despacho y saludar a la secretaria se topa con una inscripción latina en el muro: Verba volant scriptamanent…

Oído en San Gregorio

El Fiscal12 de Agosto de 2009 a las 4:27 pm

“Ahora que Adolfo está por fin en Valdelagrana te puedo contar que el momento en que Vicente García Caviedes puso su cargo de delegado a su disposición fue algo tenso. Pensé que Adolfo le diría que sí para reducir de una vez por todas la oposición interna, pero ocurrió todo lo contrario. Al parecer, el presi es absolutamente contrario a la erección de nuevos mártires…¡Qué estratega!”

El pertiguero

El Fiscal12 de Agosto de 2009 a las 4:27 pm

Primer golpe. La oposición en la Carretería se organiza en El Punto. ¿Beberán Freixenet?
Segundo golpe. Ojo al almuerzo estival entre Adolfo Arenas y José Luis Martínez, de artesacro.org.
Tercer golpe. El cardenal irá con el Círculo de Labradores a Roma este octubre.
Y ciriales arriba. Qué olor a nardo…

Carrera Oficial: Las cifras clave

El Fiscal23 de Julio de 2009 a las 8:08 pm

Nada mejor para afrontar una negociación compleja que armarse de un buen argumentario. Y el verano es propicio para la forja de las grandes estrategias que habrá que poner en práctica en otoño. La agenda a la vuelta de las vacaciones está marcada por la necesidad imperiosa de negociar un nuevo convenio de explotación de la carrera oficial entre el Ayuntamiento y el Consejo de Cofradías. No caben mayores situaciones de provisionalidad, ni procede seguir estirando artificialmente la vigencia del acuerdo anterior.

La negociación arrancará condicionada por el pliego de condiciones ya presentado por la Delegación de Fiestas Mayores, cuyas exigencias  combinan lo sustancial con lo complementario. Rosamar Prieto-Castro reclama lo siguiente: las cofradías deben asumir todos los gastos de organización y montaje de la carrera oficial, cualquier modificación en la logística debe ser comunicada previamente a la autoridad municipal, todos los accesos y el parcelario deben ser adaptado para los minusválidos, una comisión estudiará en firme las posibilidades de ampliación de la carrera, el Consejo facilitará 200 entradas para el acto del Pregón al Ayuntamiento (que hasta ahora sólo recibe 50), el Ayuntamiento dispondrá de 50 palcos en la Plaza de San Francisco (al igual que hasta ahora) y de 60 sillas en la Avenida de la Constitución y –¡ojo porque aquí viene la gran clave!– la carrera oficial deberá ser adaptada a la legislación vigente sobre seguridad en los espectáculos públicos de más de 20.000 personas.  Esta última adaptación plantea algunas interrogantes más allá del manido debate sobre el número de asientos que tendrían que ser suprimidos: ¿Cómo se adaptan los palcos a los minusválidos? ¿Y los pasillos de la Avenida? ¿Cuántos pasillos existen aún que no cumplen la mínima medida de seguridad de  1,20 metros? Si las sillas han de estar unidas por imperativo legal, ¿cómo se organizará entonces el montaje y desmontaje de cada día?

A nadie escapa que la adaptación de la carrera oficial tendrá un alto coste. El Ayuntamiento es consciente de que en este punto surgirán las fricciones, pues a la autoridad municipal le tocará apretar la tuerca y al Consejo poner la mano para pedir ayuda con la que sobrellevar los gastos. Para el momento en que el tesorero de las cofradías insista, el Ayuntamiento tiene preparados sus propios argumentos con cifras. No hará falta recurrir a la crisis económica, ni siquiera al remanente de 280.000 euros que las cofradías se han repartido hace dos semanas, con polémica interna incluida, sin acordarse que tal vez era mejor guardar el dinero en la caja para las necesidades de la carrera oficial de 2010.

En los despachos de la Casa de la Moneda se apunta todo… Como en Hacienda. El Ayuntamiento parte de la base de dos grandes cifras.  La primera apunta a que la carrera oficial es un negocio redondo que deja en las arcas de las hermandades 2,8 millones de euros, lo que contrasta con un exiguo pago de tasas municipales que no alcanza los 49.000 euros.  Con este flujo de gastos e ingresos, el beneficio de este negocio es el soñado por cualquier empresario. Cada año se entiende más la trifulca que se originó cuando los silleros de toda la vida fueron desalojados del esquema de explotación de la carrera. La segunda gran cifra es la referida al coste que la propia Semana Santa tiene para el Ayuntamiento: ¡6 millones de euros! De ellos, dos se dedican a recursos humanos para pagar los salarios y horas extras de la Policía Local, Bomberos, personal de la Casa Consistorial, mantenimiento, Protección Civil y diversos equipos vinculados al Cecop. El dossier detallado de los 6 millones de euros está preparado para responder a la más que probable petición del Consejo para que se reparta el coste de las reformas por seguridad. El argumentario municipal ya empieza a tomar forma a falta del definitivo informe de la Delegación de Convivencia y Seguridad sobre las medidas necesarias y a la espera también del que manejará el propio Consejo.  Si el negocio es redondo para las cofradías, las cofradías tendrán que pagar las reformas necesarias. Arenas ya ha sorprendido asegurando que puede potenciarse la seguridad sin suprimir asientos. Y todo lo cual, dicho sin meterle el diente a la ampliación…

La firmeza del presidente

El Fiscal23 de Julio de 2009 a las 3:48 pm

Arenas está convencido más que nunca de que no es el momento de tomar medidas contundentes. Admite que en su círculo hay quienes se las han pedido  como un gesto de fuerza, sobre todo tras las dos grandes polémicas internas: la del Informe Draco y la del reparto de dinero a las de gloria.  Pero el presidente ha optado por aguantar todo lo que pueda sin destituir al director del boletín, ni fomentar la confrontación con determinados hermanos mayores. No quiere darle la razón a sus críticos, ni está en condiciones de buscar un nuevo responsable de la publicación. “Tampoco es tan fácil”. Respecto a la resaca por los asuntos monetarios, está dispuesto a permanecer alerta a los movimientos de los delegados de día, sobre todo de los que opinan de forma más hiriente para con su gestión. Cada vez que detecta posibles reuniones conspiratorias, levanta el teléfono para salir de dudas. “Oye, ¿tú te has reunido con…?” La consigna para los próximos meses está clara: Prietas las filas (aunque se trate del boletín) y la guardia alta, bien alta.

Autor

El fiscal, un blog sobre la Semana Santa de Sevilla

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