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La reforma Arenas entra en juego

El Fiscal | 11 de enero de 2016 a las 5:00

Consejo de Cofradías. Entrevista con el presidente, Adolfo Arena
ANOTEN tres conclusiones en materia electoral gregoriana en caso de pluralidad de candidaturas, como parece que ocurrirá el próximo junio. Primero. Se puede ser presidente del Consejo con los votos de la sección de penitencia, que suman ya 70 con la incorporación de la Hermandad de la Milagrosa. Pero nadie, nunca, ha podido presumir de una mayoría absoluta de apoyos en esa sección. Segundo. No se puede ser presidente del Consejo con el exclusivo voto de la sección de Gloria (46) pero, ojo, porque se trata de hermandades que votan en bloque. Y tercero. Ningún presidente lo ha sido hasta ahora sin el apoyo mayoritario de las glorias. ¿Cuál es la clave entonces? Garantizarse las glorias y arañar todo lo posible en una sección de penitencia mayoritaria, pero que siempre vota dividida en función del delegado del día y, por supuesto, de filias, fobias, parentescos y otros causas análogas. ¿Por qué votan las glorias habitualmente en bloque? Porque agradecen las caricias de lomo recibidas y recuerdan con precisión los agravios sufridos. Las glorias no olvidan los afectos ni los desprecios. Y en los últimos años ha habido de todo, sobre todo a cuenta de la reforma de los estatutos y de los debates sobre la necesidad de establecer el voto ponderado o de arbitrar un sistema de subvenciones por el que no vaya un euro de la carrera oficial a las corporaciones letíficas.

Eso ha sido así hasta ahora. A Luis Rodríguez-Caso le ayudó Antonio Muñoz en materia de glorias en las elecciones de 1988 frente al ex alcalde Juan Fernández. Y Andrés Martín lo hizo con Manuel Román (frente a Jesús Creagh) y Adolfo Arenas (frente a Juan Caros Heras y Joaquín de la Peña). Antonio Ríos no precisó de ayuda en ese aspecto, pues no tuvo rival en las urnas en ninguna de las dos ocasiones que se presentó.

La gran novedad del próximo junio es que se aplicarán por primera vez los nuevos estatutos, reformados por impulso decisivo de Arenas, el presidente que dimitió y no pudo presidir la asamblea en la que el texto resultó aprobado. En materia electoral, se estrenará la lista única. El hermano mayor votará a un equipo completo de cargos generales y consejeros. No se dará ya el caso, por ejemplo, de que resulte elegido un presidente con un delegado de penitencia del equipo del candidato a presidente perdedor. Se trata de garantizar que el presidente victorioso gobierne con un equipo elegido según su criterio al cien por cien, y de reducir la posibilidad de que haya elementos rebeldes (pistoleros, diría Bourrellier) que provoquen quebraderos de cabeza durante cuatro años.

La lista única puede tener efectos curiosos. Es de suponer que si un candidato logra un candidato de consenso como delegado de día, las hermandades de esa jornada votarán a ese candidato. O no, que diría Rajoy. La guasa puede estar ahí, por mucho que a priori se pueda presumir el respaldo de la jornada entera.

También puede ocurrir que las hermandades de una jornada propongan dos candidatos para delegado: uno para cada lista. Y así se aseguran esa ambigüedad que gusta tanto a las cofradías, y la libertad absoluta de voto, porque, en cualquier caso, el resultado será del agrado de todas. O, al menos, se supone.

Por todo esto, la negociación de los delegados de día será la primera gran prueba para los candidatos a presidente, que les permitirá calibrar sus verdaderas opciones de victoria. Si una jornada sólo tiene un candidato, el presidente que lo incorpore podrá garantizarse el apoyo de ese día. Por eso todo apunta a que es mucho más importante en esta ocasión el cierre de los cuadrantes de delegados de día que los cargos generales.

En cualquier caso, de aquí a junio no hay que descartar reproches (esperemos que sólo cofradieros) entre las candidaturas para erosionar las posibilidades electorales del contrario. Las hemerotecas y videotecas se pondrán a funcionar para hallar pruebas que dejen en evidencia a un aspirante frente a una sección. Recuerden que algunos sueñan desde hace años con ser meros consejeros. Y que hasta hubo un intento de debate en televisión con los aspirantes de 2000. En esto somos únicos, como la lista impulsada por el único (también) que dimitió.

Se mueven…
Enrique Esquivias se mueve con sus incondicionales Ignacio Pérez (secretario), Eduardo García (vicepresidente) y José Ramón Candau (tesorero), así como con Juan Coto y Miguel Genebat. De asesora en materia de glorias cuenta con la gran Esther Ortego, aunque ella asegura que no se meterá en fangos electorales. Joaquín Sainz de la Maza ha dado un nuevo barniz a su candidatura al trascender que no concurrirá en soledad a las elecciones de junio. Aunque no figurará en la lista, cuenta con el apoyo entregado de Andrés Martín como ministro sin cartera en el sector letífico… Martín podría escribir un tratado sobre las elecciones en el Consejo de los últimos 20 años. Con Sainz de la Maza irán Antonio Piñero (vicepresidente), Carlos López Bravo (secretario), Eduardo Carrera, Milagros Ciudad, José María Cuadro y José Carlos Campos, entre otros. El tesorero puede tener un perfil muy de San Lorenzo. O incluso muy de Triana.

Cartel
El delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, visitó el viernes el estudio del pintor Ricardo Suárez para conocer in situ el cartel de las Fiestas de Primavera 2016. Se quedó maravillado. Al salir, hizo algunas llamadas de teléfono con mucho entusiasmo.

Verídico
La carroza de la Estrella de la Ilusión estaba saliendo cuando una señora compraba en La Casa del Cofrade, en el Altozano, una túnica morada lisa, como las del Gran Poder, para amortajar a su madre el día que fallezca. La vida misma.

Bourrellier
En la copa de Navidad dijo que no ha dicho su “última palabra” en materia electoral. Esto se puede animar más, señores.

El soplido de Eolo

El Fiscal | 7 de julio de 2014 a las 12:44

RG200411- APERTURA CHIRINGUITOS DE LA PLAYA - TERRAZAS DE VERANO
El camarero se lleva con desidia los platos con los restos de la paella y también el que se ha usado para desechar las cáscaras de los mejillones. Deja las copas de vino y agua. El caldo ha sido barato, un blanco de Villanueva del Ariscal que no llega a tres euros en el súper del barrio. La oferta del chiringuito tampoco da para más. Han tenido que echar las lonas porque Eolo sopla como es costumbre por este tramo de costa andaluza. Se recuesta tanto como le deja el plástico de la silla, hace amago de buscar un cigarro, pero en realidad se asegura de que su mujer va a tardar en volver de un aseo portátil para el que hay mucha cola de espera… En ese momento, aleja las copas de sus dominios para poder gesticular sin obstáculos y mira fijamente a su interlocutor.
“No eres consciente aún, ni tú ni ninguno de tus compañeros, de la que se pudo liar la pasada cuaresma a cuenta de la polémica de las comisiones y los parientes contratados. Aquello fue realmente bochornoso, unos días en los que no sólo se dio la imagen de un corral de porteras, sino de verdaderos entusiastas de eso que tú diste en llamar como micromangazos: la hija con lo de las comisiones del almuerzo del pregón, el pariente trincando las comisiones de los viajes a Roma, el hijo cobrando una pintura, algunas facturas pasadas al Consejo que eran de tragos largos en el avión, el delegado de día que se rebeló y empleó en una reunión el calificativo de despreciable, la falta de transparencia en la cobertura de los gastos del viaje a Roma, los gastos que no figuran en los estadillos o que lo hacen bajo camuflaje contable… Te aseguro que no eres consciente de que la institución como tal estuvo al borde de quedar dinamitada, de quedar en manos de una gestora a cargo de Jesús Creagh o incluso de una presidencia eclesiástica. Algunos temimos sin exagerar que aquello iba a acabar con la institución si seguía trascendiendo. ¡No, no me mires así, no te exagero! La expulsión de un consejero por denunciar las comisiones hubiera sido un hecho gravísimo. Los que lo vivimos recurrimos incluso a la figura del ex presidente Adolfo Arenas, que nunca te lo reconocerá, pero medió aquellos días para calmar los ánimos y que se impusiera la cordura. No podíamos consentir que la autoridad eclesiástica expulsara a nadie. ¿Cómo íbamos a quedar?Por su despacho de la Campana volvió a pasar el presidente Bourrellier con los cargos generales, como en los buenos tiempos. ¿A que tú no sabías eso? ¿Cómo te quedas, eh? Alguien tenía que hacer de árbitro y apagar el fuego, alguien tenía que moderar a las partes. Ypor aquel despacho también pasaron más consejeros aquellos días en los que vivimos peligrosamente, algunos fueron solos y otros fuimos en grupo. Al final, se impuso la paz. Se evitó un verdadero estallido, porque incluso hubo un cargo general que telefoneó a algunos compañeros de junta superior para que los borrara de su lista de amigos. Literal, como lo oyes. La verdad es que todos aceptamos tácitamente el arbitraje de Adolfo con buena voluntad. Creo que todos éramos conscientes de que la historia no podía seguir creciendo. ¡Qué vergüenza! Yen un acto público que no recuerdo bien cuál fue se escenificó un gesto de reconciliación entre las partes. ¿Las comisiones? No sé si las seguirá habiendo, de lo que se habló en todo momento fue de evitar nuevas denuncias y, por supuesto, de que el Arzobispado no expulsara a nadie ni a petición del Consejo ni por iniciativa propia. Eso hubiera sido un escándalo de consecuencias impredecibles. ¿El retorno a una presidencia eclesiástica? ¿Una gestora? Quién sabe si volveremos a vivir ese riesgo, pero estoy seguro de que el arzobispo hubiera tomado cartas en el asunto. ¡Y todo por eso que tú llamaste micromangazos! Te lo repito bien claro: ¡Qué vergüenza! Fíjate cómo será la cosa que un consejero se puso a trabajar en una especie de código ético o algo así, que ya es para pensárselo que haya que regular por escrito cosas tan básicas como que los familiares no se colocan… Hay cosas incluso más graves. Nadie nunca ve ciertas cuentas al detalle, no sabemos cuáles son los gastos propios de la institución, las dietas, el uso de las tarjetas de crédito o por qué no se convoca un concurso para la adjudicación de la seguridad de la carrera oficial cuando se trata de un contrato muy elevado. Aquí sabemos los gastos de la Casa Real, pero ni pajolera idea de los del Consejo. El propio Arzobispado publica sus cuentas y os las entrega a los periodistas desde hace años. ¿Ono compareció don Juan José esta semana y se sometió a vuestras preguntas junto al ecónomo? ¿Por qué no hace eso el presidente del Consejo? A los hermanos mayores no se les manda la información económica antes de los plenos para por lo que no pueden ir preparados. No hay transparencia alguna y si alguien pregunta algo, la mesa se molesta o responde que las cosas siempre han sido así…”
El camarero pregunta por los cafés, que advierte que han de ser en vaso de plástico. La señora regresa repentinamente del aseo. La conversación se centra ahora en el nuevo delegado diocesano de hermandades, Marcelino Martínez. Ella lo pone por las nubes y se confiesa seguidora de su programa de los viernes en la Cope. Eolo sigue haciendo de las suyas. Se lleva los débiles servilleteros de papel y hasta las palabras… Se lo lleva todo. Verba volant…

El tío del contador

El Fiscal | 16 de junio de 2014 a las 5:00

Casa de PIlatos. Funeral por la duquesa de Medinaceli. Fotos de conocidos y famosos entrando.
El contador suena a Emasesa, la empresa metropolitana que gestiona el ciclo integral del agua que lleva años con la barrila sobre la importancia de instalar contadores individuales. Y el tío del contador es el que llama a mediodía al portero electrónico para que se le abra el portal, vea cuánto se ha chupado usted de luz y le mande una factura de las que provoca un sopitipando. Agua y luz, suministros básicos para la vida cotidiana. Y ahora el contador es el que ha puesto Don Bourrellier para que sepamos cuántos nazarenos, penitentes, personas y hasta “sujetos” llevan las cofradías, según la terminología empleada en tan sesudos informes. ¿De verdad de la buena que Don Bourrellier sabe ya cuantísimos “sujetos” van en las cofradías como truenos vestidos de nazarenos? Me extraña. Lo del conteo, que suena a contador de la luz y del agua, pero también a mamoneo, debe ser otro suministro básico, basiquísimo para las mentes reblancedidas con estas calores.

Ese balcón… ¿Saben ustedes que el tío del contador ha trabajado toda la Semana Santa desde el balcón del despacho profesional del ex presidente, Adolfo Arenas? Sí, el que dimitió por no aguantar lo inaguantable. Sí, el que se fue solo en el taxi a su casa. Y eso que en el taxi cabían los tres cargos generales que siguen en el sillón gracias a su dedo. Yeso que las organizaciones de consumidores recomiendan coger los taxis entre cuatro para ahorrar costes y evitar más tráfico rodado. Sí, el que miró para atrás y vio a sus consejeros dormidos cual apóstoles. Sí, el que sigue siendo generoso con la institución pese a todo. Dios, qué buena oveja si tuviera…

Reduccionismo. Hubo una vez que el Consejo de Cofradías redujo la Semana Santa a espectáculo cultural ante la ventanilla de la todopoderosa Hacienda con tal de conseguir un IVA rebajado de las sillas y palcos de la carrera oficial, cuando aún no estaba tramitada la exención del impuesto vía Javié (Arenas). El actual equipo del Consejo ha reducido la Semana Santa a números. Locos por los números, locos como el Conde Draco de Barrio Sésamo, antes con el tonto del contador (un voluntario que ya hizo esta tarea hace unos años demostrando eso de que hay gente pa tó) y ahora por medio de una empresa especializada en el ramo (de olivo). Ni el mayor enemigo de la Semana Santa consigue la campaña de desprestigio y cosificación de la fiesta más hermosa de la ciudad que se ha hecho esta semana desde las mismas entrañas oficiales de las cofradías. El cofraderío ha quedado a la altura del betún, como tontos de las tardes libres que en su exceso de ocio siguen dándole vueltas al reloj, los minutos y la velocidad de paso de los nazarenos.

La llave. Lo mejor de todo fue cuando el presidente, Don Bourrellier, dijo que ya estaban los informes listos, que todo era confidencial y que el dossier completo lo tenía guardado bajo llave. A los dos días de aquella proclama, este periódico publicaba el informe de mayor interés del tío del contador:el de la Madrugada. Y después han ido saliendo todos. ¡Esa llave, señor presidente, debía ser más inútil que la del candado de una bici BH! La estrategia de comunicación ha sido del TBO. Haga usted un pleno de hermanos mayores, entregue los informes a cada hermano mayor y a su término convoque a los medios de comunicación para dar a conocer todos y cada uno de los resultados del tío del contador. Y no que el oscurantismo pueril ha servido para exhibir durante toda una semana y por capítulos la trastienda logística de una fiesta que merece más tacto.

Los olvidos. En los sesudos informes no se han contado la de curas con clerygman que aprovechan la publicidad de su condición en la vestimenta para cangrejear delante de los pasos, con lo que los cangrejeros ralentizan la marcha, ¿verdad?; la de señores del Consejo que recorren las cofradías entre las filas de los nazarenos, la de hermanos mayores, tenientes y otros mindundis de oficiales que también cangrejean aprovechando sus amistades con los cargos de la cofradía. Tampoco se han contado los poquísimos curas que van donde tienen que ir en una cofradía, presidiendo el cortejo litúrgico detrás del paso. ¿Yel tío del carro? ¿Se ha contabilizado al tío del carro o se le sigue marginando cual mantecado de limón?

Y más… ¿Por qué no se cuentan las sillitas de los chinos? Anda, Don Bourrellier, ahí hay tarea. ¿No hubo un tonto (que yo conozco bien) que contó los veladores que colmatan las calles del centro? Pues cuenten cuántas sillas de los chinos hay en Tetuán, Velázquez, Gamazo, Imagen , Laraña, etcétera. Ea, a contar. Y contraten a un tío que cuente las veces que se oye en Semana Santa eso de por aquí no pasa nadie más, cierra ahí que no se no cuele más gente o yo no me muevo que llevo dos horas esperando a la Virgen. ¿O por qué no cuentan cuantísimos dirigentes cofradieros acuden al despacho de abogados de la calle Tomás de Ybarra a que les saquen las castañas del fuego en los pleitos con Hacienda, las bandas de música o los escultores? A la hora de la verdad, cuando Santa Bárbara despliega los decibelios, nadie va al Consejo –institución cuya heráldica debía estar presidida por una silla y un cronómetro– sino al alemán de guardia

Coda. No se me enfade usted, Don Bourrellier, que hay quien defendió en tiempos antiguos que la sabiduría está en los números. Ymejor es Don Bourrellier que lo que se avecina tras Don Bourrellier… ¡Larga vida a Don Bourrellier en el sillón de San Gregorio! Que dicen que se avecina la tecnocracia que rezuma su medio pelo revestida de piel de oveja. Ojú, qué miedo. Yo me monto en el taxi de Adolfo Arenas y así lo pagamos a medias. Y si va Andrés Martín, ya somos tres a repartir la carrera. ¿Qué dirección lleva usted, don Adolfo, que me subo ahora mismito?

Gana Pilar

El Fiscal | 8 de marzo de 2014 a las 5:00

Fumata blanca en la collación de los Terceros. Buena nueva en el mostrador de El Rinconcillo. Ya tenemos Juas 2014: Pilar Lacasta, directora de comunicación y relaciones institucionales de la Fundación Cajasol, periodista, gran aficionada a los toros y muy vinculada a Triana. Sus devociones son la Estrella y la Esperanza. El premio, entre otros motivos, es por la recuperación del legendario programa de mano Gota a Gota. Y como a este Fiscal le encanta eso de preguntar quién ha quedado segundo en toda votación, no sólo nos hemos enterado con precisión, sino que hemos tenido acceso (¡toma ya!) al acta que demuestra que quien se quedó este año con la miel en los labios ha sido don Adolfo Arenas, ex presidente del Consejo. Estoy seguro de que el veterano letrado con despachazo en La Campana reconocerá la victoria de Pilar y la telefoneará con toda elegancia por su éxito.

“¡Adolfo, tienen que rodar cabezas!”

El Fiscal | 4 de noviembre de 2013 a las 18:42

Consejo de Cofradías. Entrevista con el presidente, Adolfo Arena
A Adolfo Arenas le han organizado un homenaje de acuerdo con el programa acostumbrado: cena, palabritas tras los golpes de cuchara en las copas de ese cava que siempre se sirven a la mitad y casi nadie se bebe, el regalo que no cabe ya en ningún sitio de la casa y besamanos de despedida y cierre. Los homenajes en Sevilla tienen el peligro sordo de un morlaco amorcillado, regordío y que difícilmente se sostiene en las cuatro patas. Cuando ya nadie se acuerda, zas, llega el arreón y te montan un homenaje. Cuando el personal ni mentaba ya al zorro de San Julián en las barras de taberna, el teletipo del homenaje escupe su amenaza. Y eso que había pasado ya casi un año. Ni un español sin pan, ni un sevillano sin su homenaje. El homenaje vivifica al que lo recibe, tranquiliza la conciencia de quien lo organiza y da la oportunidad de quedar bien a los que participan. Hace no mucho asistimos al homenaje tributado a una concejal por un motivo particular, nada que ver con su paso por la política. Tras los parabienes de rigor, preguntamos en voz baja con sana imprudencia:
–¿Y esto quien te lo ha montado?
–La misma persona que me ha hecho la vida imposible tantas veces. Y mira lo feliz que está…
El cojuelo carga las pistolas. Y en Sevilla, además, tiene el valor añadido de organizar los homenajes, según parece. A Adolfo Arenas le han organizado un ad calorem de aceitunas, consomé, entrecot con patatas panaderas y fragmento de contessa la noche del 15 de noviembre los mismos que le hicieron la vida imposible. Habría que preguntarle a Adolfo si acudirá a ese acto con el espíritu con el que Carlos Herrera dijo que iba a vivir la ceremonia posterior al pregón en los pasillos del teatro, cuando haya habido pestiño o torrija, todo el mundo se deshace en abrazos con el orador. A Herrera le preguntamos aquella cuaresma por esa exaltación de la ojana local durante un paseo por Santa Cruz.
–¿Usted es consciente de la falsedad de esos parabienes que con toda seguridad recibirá en cuanto acabe de leer el pregón?
–Sí, pero es una ceremonia que quiero vivir, forma parte del rito.

Vamos a pensar unos minutos y a lanzar preguntas inocentes a ese aire hispalense que siempre está perfumado de incienso. Pueden ir respondiendo con aullido de lobo, una vez más. ¿Asistirá al homenaje el que ahora es presidente por la Gracia de Asenjo?
–¡Auuuuuuuu!
¿Irán quienes provocaron los momentos de tensión tras aquella elección de pregonero que no tuvo nada de particular pero que molestó a la autoridad eclesiástica, que quedó retratada?
–¡Auuuuuuuu!
¿Irá el cura que tiene perfectamente claro a quien sirve y que cada dos por tres quería arreglar las cosas mediante destituciones fulminantes y que hasta quiso ventilarse a un pregonero porque no iba a misa? El tío irrumpía en el despacho para desasosiego de los presentes:
–¡Adolfo, Adolfo! ¡Tienen que rodar cabezas!
Hasta el día que Adolfo, harto de la murga, le dijo: “Pues aquí tienes la mía”. ¿Irán esos falsos que nunca le votaron y que le habían prometido su voto? ¿Irán quienes no tuvieron la valentía de dimitir junto con Arenas sabiendo en su interior que debían hacerlo? ¿Irán quienes no le han vuelto a llamar salvo en Navidad, pero que gracias a él se les puede decir aquello de no te has visto en otra?
–(El lobo tiene ya afonía)
El mejor homenaje que se le podía haber hecho a Adolfo Arenas es acompañarle en su salida. Porque aquel día lo dejaron solo como los canónigos dejaron el coche fúnebre del cardenal Segura en soledad en cuanto llegó a la Puerta Jerez y se fueron a rendirle pleitesía al nuevo ordinario del lugar. Porque, claro, hasta el cerro de los Sagrados Corazones iba a subir andando su…
–¡Pararse ahí!
Ni uno de los cargos generales se marchó con su presidente. Y remarcamos bien: su presidente. Ni uno. Y eso que los tres componían su núcleo duro, los únicos que habían sido nombrados directamente por él. Yo, si fuera Adolfo Arenas, me iría esa noche de cena con los taxistas. Son los que nunca le han fallado llevándole de una función principal de instituto a un entierro y de un entierro a la sede del Consejo. Y si no hay más remedio que asistir,preguntaría si, además del servicio de guardarropa, lo hay de armería, por aquello de soltar las pistolas antes de sentarse a la mesa. Porque la verdad, Adolfo, es que al final el cura aquel tenía hasta razón. Tenían que rodar cabezas. Hay homenajes que los organizan los enemigos para quedarse con la conciencia tranquila. Y tienen la inmensa suerte de que un señor de los pies a la cabeza como es Adolfo Arenas tenga la generosidad de sentarse, otra vez, a compartir mesa con ellos. Algunas cosas le han pasado al gran Arenas por darle Möet Chandon a quienes quizás nunca debió de pasar de convidarle a Dubois.
–Oiga, si no se come su trozo de contessa me la pasa, por favor. Que se le está derritiendo con tanto vinagre.

Las verdades de Arenas

El Fiscal | 3 de octubre de 2012 a las 5:00

El presidente del Consejo de Cofradías se mojó de lo lindo el jueves. Y no precisamente por los 33 litros de agua por metro cuadrado que cayeron durante una impagable jornada en la que nos sentimos como en un Domingo de Ramos o un Jueves Santo. Porque los hay que vemos el agua caer para abajo y nos ponemos el pinganillo de la radio con la misma disciplina que un perro de Pavlov reacciona al estímulo (¿guauuu, guauuu!). La famosa ley del reflejo condicional debería tener su epígrafe cofradiero. ¿O no? A lo que íbamos. Adolfo Arenas calificó ese día de “barbaridad” que el Ayuntamiento quisiera incrementar la tasa que cobra por la instalación de la carrera oficial de Semana Santa en un 84%. Una subida incluida en ese proyecto de nuevos tasas que el gobierno del PP (¡Cuerpo a tierra que vienen los nuestros!) retiró a última hora del orden del día.

Los argumentos
El presi Arenas estuvo valiente en sus fundamentos. “Desde nuestro punto de vista hay que mirar a quién se le está cobrando ese dinero y para quién va, que es para Sevilla y para las innumerables obras sociales que hacen las hermandades. Y más en este tiempo”. Yal delegado de Urbanismo le soltó una suerte de ¡No te enteras, Vílchez! cuando explicó lo siguiente:“Todavía no nos hemos enterado de lo que hacen las cofradías y para qué quieren ese dinero. Nos quedamos en la simplicidad de que se le cobran cien mil euros porque tienen ese dinero. Nosotros no tenemos ni un duro”. Está visto que a Arenas no le gustó que los técnicos de la Gerencia se metieran hasta la cocina calculando las ganancias de las cofradías, pues en el informe económico se decía que el aumento de la cuota por ocupación de la vía pública supondría solamente un 3% de lo que se ingresa por la explotación de las sillas, unos tres millones de euros. Arenas fue rotundo: “Las cofradías generan un movimiento de dinero para la ciudad de más de 300 millones de euros cada año. Todo eso hay que tenerlo en cuenta. No suponen lo mismo todas las cesiones de suelo, por lo que creo que el incremento está absolutamente fuera de lugar”. ¿Se habrán enterado el delegado de Urbanismo, el reverendo Vílchez?

Sesudos estudios
Arenas utilizó en su defensa el impacto económico que genera la Semana Santa en la ciudad. El último estudio al respecto, realizado por la Universidad de Sevilla en 2010, lo cifró exactamente en 240 millones de euros (Arenas lo elevó a 300). Cada euro gastado esa semana se multiplica por 2,14. El mismo estudio calcula que 910.000 personas tienen alguna participación en la fiesta, que los visitantes gastan una media de 235 euros por 65 de los sevillanos y que la mayoría del dinero se queda en el tejido económico de Andalucía. Frente a los 240 millones que genera la Semana Santa, hay que tener en cuenta que el gasto total de las instituciones públicas y privadas es de 8,5 millones de euros, donde se incluyen fundamentalmente el transporte, los gastos de personal, infraestructura y mantenimiento y las actividades de limpieza y exorno. Alguno en Urbanismo ha visto en la Semana Santa la gallina de los huevos de oro. Cocouaua…

Palacio
El día que se harten los curas, se cargan el voto por correo… Otra vez soplan vientos del arrabal.

La habitación 101

El Fiscal | 3 de julio de 2012 a las 5:00

En la clínica de Fátima ha sido operado esta semana con éxito el arzobispo de Sevilla. Ayer recibió el alta tras varios días de ingreso en los que recibió ilustres visitas, como la del cardenal Amigo y el hermano Pablo . Entre las llamadas telefónicas, la del presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, con quien se lleva especialmente bien desde hace años. El alcalde Juan Ignacio Zoido y el concejal Gregorio Serrano lo llamaron el miércoles desde Madrid. Y Serrano ha estado en contacto con Borja, el secretario del prelado, todos los días. E innumerables han sido las tarjetas recibidas en esa habitación 101 con saludos y deseos de pronta recuperación. Los principales miembros de la curia diocesana también fueron a visitarlo a pie de cama. La 101, curiosamente, es la más próxima a la capilla. Un detalle de la dirección del centro. Quizás por esa proximidad con la capilla, según cuentan, no lucía en la habitación ninguna imagen sagrada en especial.

San Gregorio, sin novedad

Adolfo Arenas puede seguir tomándose tranquilo su pescadito a la plancha en la rancia cafetería de La Reja. Le han votado más del 70% de los hermanos mayores en la noche que se jugaban las semifinales de la Eurocopa. Al final, el perro ladrador de las conspiraciones y los recursos a Palacio era poco mordedor. Como de costumbre. Algunos fueron a votarle con cara de tiernas ovejitas después de portarse como lobos en los últimos meses. ¡Auuuuuuu!

Nombramientos

Antes de la intervención quirúrgica programada, el arzobispo dejó publicados los nuevos nombramientos en la diócesis. De ellos ha llamado la atención la renovación del Cura Soria al frente del secretariado diocesano de las hermandades, pues se daba por seguro que iría a un nuevo destino. Al cura Isacio lo descargan de los asuntos jurídicos de las cofradías. A Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp lo envían a la parroquia de Santa María de las Flores y San Eugenio (Pío XII), donde hace dos años pululaba aquel falso cura de la polémica. Y hay quienes no terminan de entender la creación de esa vicaría para la nueva evangelización por cuanto supone tener a un sacerdote liberado de funciones parroquiales. Yeso que los curas no sobran, precisamente. Si doctores tiene la Iglesia, está claro que el secretario general y canciller, Francisco Román, también tiene sus criterios. Y a sus elegidos.

De otras elecciones…

¿Pero esta semana ha habido más elecciones? Sí, claro. En la hermandad de ánimas de San Onofre, la que tiene su sede en la preciosa capilla de la Plaza Nueva, junto a la parada del trenecito, la de la adoración perpetua. Esta hermandad tiene una nómina de cuarenta hermanos varones (mucho Abaurrea y García Pesquera) que reeligieron en la tarde del jueves a Carlos Serra, marqués de San José de Serra, como alcalde antiguo, que así se llama el cargo. Que no todo a va a ser San Gregorio ni Triana.

El blanco es bello

Este Fiscal se pirra por las elecciones con una sola candidatura. Porque la clave está en el número de votos en blanco. El manual apócrifo de interpretación de estos sufragios dicta lo siguiente: entre cinco y diez, conclúyase que no hay oposición; entre 10 y 20, aplíquese la teoría del taxi; entre 20 y 30, hay dos resentidos con la junta entrante que han llevado a sus familias a votar con el estómago, y entre 30 y 50 revela que han acudido los familiares y bastantes allegados. En cualquier caso, el hermano mayor siempre puede escribir en el primer boletín del mandato que la hermandad “está viva”. ¿No ven ustedes como el blanco es bello? Coda: A Arenas le cayeron 26 en blanco. Pero ahí no votan parientes. Sólo hermanos mayores.

El pertiguero

  • Primer golpe. Hay vida más allá de San Gregorio. Y tanto. Hay que felicitar al consejero José Luis Cantalapiedra, que esta semana ha sido abuelo de dos nuevos baratilleros.
  • Segundo golpe. Oído. “Mi ídolo es el espontáneo que se presentó a delegado de Gloria y sacó cinco votos. Ole, ole y ole”.
  • Tercer golpe. Nada en la vida es para siempre. “Ya no van a Las Lapas, prefieren Casablanca”. Y ciriales arriba. De Eurocopa en Eurocopa en los Estudiantes. Ya se dice eso de que hace más calor que yendo a votar a Antonio Piñero a la Universidad.

La candidatura del metisaca

El Fiscal | 18 de junio de 2012 a las 17:32

Uno se ha criado oyendo hablar de esos gloriosos cofrades que siempre se nos presentan como la esperanza blanca que nos han de rescatar de la mediocridad imperante en la clase dirigente. Uno no sabe la de veces que ha leído y oído hablar en los últimos doce años (se dicen pronto doce años) de la solución Medina, la alternativa Medina, la vía Medina y otras fórmulas alusivas siempre rematadas por el tal Medina. El 30 de mayo vimos la luz. Los titulares de prensa cantaban la buena nueva: Medina se presentará al Consejo. ¡Albricias! Tal repercusión tuvo que la prima de riesgo no bajó, pero dicen que provocó por similitudes fonéticas la dimisión de otro Arenas (Javier) muertito de miedo. Medina ya tenía la tropa preparada. Fin de rumores y conspiraciones tabernarias. Paso al frente, pecho descubierto, programa de gobierno, apuesta por la juventud y bla, bla, bla. ¡A por los palcos que quedan pocos libres!  El actual equipo de San Gregorio le puso las pilas al turboconsejero Andrés Martín, réplica del portugués Pepe marcando a los hermanos mayores de Gloria (¿Verdad Eduardo Carrera?), y dicen que Jesús Becerra preparaba ya los reservados para fidelizar el voto a Adolfo Arenas de hace cuatro años. No se hablaba de otra cosa en Sevilla. Escena verídica en un acto social: “Oye, ¿te has enterado de lo de Rafael Medina” “¿Otra vez se ha muerto el duque de Feria?” Pero hete aquí que el 11 de junio se nos desmonta el chiringo. Ni solución Medina, ni vía Medina ni alternativa Medina. Ni juventud, ni otro Consejo es posible. Metisaca en toda regla. Paso atrás. Según ha explicado el propio Medina en una carta privada (privacidad entendida por muchos de sus receptores según el criterio del mayordomo del Papa) ha habido una serie de razones “socioeconómicas” que han impedido la presentación de una candidatura. Toma del frasco, Carrasco. ¡La culpa es de la crisis! ¿Pero esa misma crisis no existía el 30 de mayo, alma mía? Yhay una frase de Medina que retrata el mansurreo del cofraderío en lides electorales:  “Los síes rotundos se convirtieron en quizás.  Los síes en ya veremos y los quizás en noes”. ¡Eureka! La jindama del cofrade es la que ha impedido la candidatura. La afición por la hípica morada (que siempre monta el caballo ganador) le ha dado siempre la espalda a Medina, pero casi nadie se lo ha dicho a la cara. No ha encontrado ni los tres cargos generales. Han esperado a que el hombre diera el paso para –sólo entonces y al sevillano modo– dejarlo en una soledad que retrata a la mayoría de quienes pasaban por sus colaboradores. Le ha pasado como a aquel artillero que asomó el cañón y tuvo que retirarlo porque cuando se agachó a por la bala se hizo un siete en culo. Otra víctima más de la ojana. Sevilla pura. Doce días acaban con doce años. Ay, la crisis. Ni Feria, ni ducado. Como el gallo de Morón.

El pertiguero

El Fiscal | 22 de junio de 2011 a las 12:37

Primer golpe. Polémica en La Puebla del Río. El Ayuntamiento debe a la banda municipal 32.076 euros. Tras 19 años tocando detrás de la custodia, corre serio peligro la participación de esta formación musical en la próxima procesión del Corpus.
Segundo golpe. Oído. “El nuevo director de Fiestas Mayores asegura que no sabe quién es Andrés Martín, el superconsejero de gloria. Pues que se vaya poniendo las pilas porque tendrán que hacerse íntimos”.
Tercer golpe. La estrategia de Arenas (Adolfo) ha sido certera. Ha sido anunciar que se presenta a la reeleción y se ha hecho el silencio en el tramo de los amagadores.
Y ciriales arriba. ¿Que quiénes son los amagadores? Los de siempre, hijo, los de siempre. Señores de Sevilla…

Arenas repite

El Fiscal | 8 de junio de 2011 a las 17:52

Lo lleva al estilo vaticano, cuya escuela dicta que lo mejor en tiempos de incertidumbres es poner el intermitente a la derecha y girar a la derecha. Y en caso de pregunta, abonarse al no sabe, no contesta. Pero este Fiscal coloca todas sus apuestas a la casilla de la repetición. Sí, Adolfo Arenas se presentará de nuevo a las elecciones al frente de la institución de San Gregorio (Serrano). Es muy probable que al menos dos de sus cargos generales lo acompañen igualmente. Y no hay que descartar que al final sean los tres. Dicen que se siente joven, con ganas y, sobre todo, con fuerza. Sus relaciones con el poder eclesiástico pasan por su mejor momento y la empresa de la reforma de los estatutos está casi concluida.  ¿Cuándo lo hará público? Dependerá de que lo dicte el Código Vaticano. El hombre que viaja en taxi es el hombre que tiene metida la quinta velocidad… A Arenas le quedan muchas cosas buenos por hacer. Y, sobre todo y por encima de todo, aún no ha utilizado los 2.300 taxis que circulan por Sevilla. Yo creo que aún le quedan unos 600 taxistas por conocer. Y eso con cuatro años más por delante es pecata minuta…

Conjunción planetaria

¿Pero aún no se han dado cuenta? Es la que se puede producir en 2012, con Arenas (Javier) mandando en Andalucía y Arenas (Adolfo) mandando otros cuatro años en el Consejo de Cofradías.