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El VAR del Consejo

El Fiscal | 1 de julio de 2018 a las 6:00

REUNIÓN EN EL CONSEJO DE COFRADIAS

TODO el mundo pendiente del discurso del presidente en la noche del miércoles. Todo el mundo especulando con que Sainz de la Maza iba a reñir al personal, a ajustar cuentas o tal vez a echar alguna lágrima. Nada de nada. El presidente, que ya había entregado el viernes anterior su carta de dimisión a don Juan José, estuvo de lo más natural. Muchas gracias por todo y apúntenme qué se debe si es que se debe algo.

–No se debe nada, don Joaquín. Vaya usted en paz.

¿Pero ustedes no cayeron en la cuenta del gran detalle de esa última reunión de Penitencia del curso? A la mayoría se les pasó por alto. Sí, señor, nos referimos al tesorero Paco Vélez, que se pasó la noche ante el ordenador. Como lo ven. Toda la sesión mirando el VAR de San Gregorio. Dicen que estaba consultando las subvenciones, cuestiones de economía y número. Nanai de la china. Vélez estaba mirando las distintas opciones que salen de la jugada del presidente de dejarle las llaves del Consejo al vicario general: “Ahí las tiene usted, don Teodoro. La de abajo se resiste un poco, pero usted apriete que al final termina cediendo. Y entrar en el Consejo, lo que se dice entrar en la sede, usted acaba entrando. Otra cosa es cómo se encuentre el gallinero”. Pues eso. El tesorero estaba mirando la colocación de los consejeros en el momento exacto de la presentación de la dimisión. Vélez sabe quién está metido en el partido, quién está en fuera de juego y quién está calentando la banda. Se lo chiva el VAR, que no es el Casablanca de las patatas aliñás, sino el que se escribe con uve. ¡Qué astuto Vélez!

Ya lo vimos en Semana Santa. Día que había riesgo de lluvia, allí estaba Paco con su pedazo de gabardina. Día de cielos abiertos, no había gabardina. Algunos estamos convencidos de que San Pedro miraba primero si Paco se enfundaba o no el tabardo de lluvia para soltar o no el aguacero. Toda la sesión mirando la pantalla, con la moviola de San Gregorio: si Piñero sigue, si Piñero no sigue, si Marcelino está contento o con el ceño fruncido, si Piñero sigue con un vicepresidente fuerte que venga de fuera pero que no asuste a don Marcelino, si sigue con un vicepresidente que sea un consejero de los actuales y que le guste al cura, si se va pero convoca elecciones, si se va de pronto y que las convoque otro, etcétera. Yo quisiera tener el VAR de Paco Vélez, que te da las claves de todo en un santiamén. El VAR de Paco Vélez es la bola de cristal de la casa. La de años que lleva Paco Vélez en el Consejo y el trabajo que cuesta tener ese VAR que sólo él tiene. Veteranía se llama. Es el hombre que lo sabe todo: de quién es cada palco, cuántos palcos tiene cada uno, dónde se gasta cada euro de los casi cuatro millones que maneja la institución, quiénes son los pedigüeños de entradas del Pregón y de sillas, etcétera. ¿Ustedes saben lo que se ve en esa pantalla del gran Paco Vélez? Lo dicen los alemanes. Quien manda en un gobierno es el ministro de Hacienda. Quien manda en el Consejo es el tesorero. Y el actual va por los catorce años con asiento en la casa y tiene un VAR. Como para no pasarse la noche mirando la pantalla mientras los demás atendían las palabras del presidente saliente. Paco, déjenos usted echar una miradita, por favor.

La era Piñero
Comienza una nueva etapa en la institución de la calle San Gregorio. Antonio Piñero ya ejerce la presidencia, un cargo que como mínimo desempeñará tres meses aun cuando se decida a convocar elecciones. Piñero maneja en este momento todas las opciones. La autoridad eclesiástica quiere que siga al frente del Consejo, está bien visto en la planta alta del Palacio Arzobispal.

El Valle
Gonzalo Pérez de Ayala es el nuevo hermano mayor, lo que supone la apertura de un nuevo periodo en el gobierno de la hermandad en todos los sentidos. Votaron nada menos que 900 hermanos, una cifra insólita. La participación fue de casi el 60%. La victoria de Pérez de Ayala sobre Eduardo Bonet se produjo por solo siete votos de diferencia.

La Esperanza de Triana
El cabildo general trató el pasado jueves la negociación de la cláusula contenida en los préstamos hipotecarios contraídos por anteriores juntas de gobierno. Con tal motivo, la hermandad ha buscado el asesoramiento de un experto ajeno a la corporación, como es el abogado Joaquín Moeckel. El catedrático Alfonso de Julios, hermano mayor, pidió dispensa al Palacio Arzobispal para que compareciera Moeckel ante el cabildo de hermanos, unruego que fue complacido por escrito en un documento con sello dePalacio. Si la hermandad ganara el pleito, caso de que fuera necesario llegar ante el juez, la eliminación de la cláusula suelo supondría la devolución de los intereses indebidamete percibidos de alrededor de 900.000 euros. Si la hermandad perdiera el pleito en la instancia judicial que fuera, solamente estaría sujeta al pago de unas costas que en todo caso no serían excesivas. Ahora mismo, la negociación parece abierta sin que se haya optado, por el momento, por la vía judicial. Estaremos atentos.

Memorial Pepe Peregil
Mañana lunes se sabrá quién es el galardonado con la séptima edición del Memorial Pepe Peregil, premio con el que se homenajea a una personalidad de la ciudad y se tributa así un cariñoso homenaje al desaparecido tabernero, inolvidable en su estilo tanto en su oficio como a la hora de interpretar la saeta. La asociación cultural Amigos de Peregil mantiene viva la llama del recuerdo del cofrade de la Cena y el Museo. El premiado el pasado año fue nada menos que el cardenal Amigo, que recogió la distinción en la basílica del Gran Poder.

El pertiguero
Primer golpe. Hasta desde el Palacio de San Telmo se han hecho gestiones interesándose por la situación de la hermandad. Recuérdese la muy estrecha vinculación de las altas esferas con el arrabal de Triana. Segundo golpe. ¿Qué hermano mayor no aplaudió en la despedida final al presidente Sainz de la Maza en la asamblea del jueves? Dicen que hubo uno que se quedó con las manos juntas. La ovación, por cierto, fue iniciada por el hermano mayor del Santo Entierro. Tercer golpe. Todo apunta a que Los Panaderos afronta un cabildo electoral con dos candidaturas. Yciriales arriba. Todo cuadra. El Consejo de Cofradías ingresó casi 3,7 millones de euros. De esta cantidad, 2,1 millones se reparten entre las cofradías que pasan por la carrera oficial.

El Lagarto de la Catedral: “Querido Fiscal, Marcelino Manzano se ha merecido unas buenas vacaciones, ¿no crees?Lo que lleva pasado el hombre es menudo… Yel arzobispo supongo que se irá pronto a su tierra unos días, que también ha sido un curso duro y agitado con el final añadido de los cambios de destino”.

Madrugada, la hora de intervenir

El Fiscal | 3 de diciembre de 2017 a las 5:00

Entrevista con el delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera.

EL silencio municipal sobre el frágil pacto de las hermandades de la Madrugada extiende un manto de sospechas sobre las garantías y la validez del acuerdo. Hay veces que las cofradías parecen vivir en los años ochenta, como si todavía imperaran el Plan Trabajadera y la teoría sobre lo bien que nos portamos los sevillanos en la calle (tururú). El Ayuntamiento no ha dicho esta boca es mía en el diseño de la Madrugada de 2018 que han confeccionado los hermanos mayores a puerta cerrada. Lo que interesa a todos ha sido ventilado por unos pocos en una casa de hermandad, sin luz ni taquígrafos, sin presencia de las administraciones competentes, sin informes previos sobre la idoneidad de los cambios, sin que los mandos policiales hayan dicho ni pío sobre si las reformas planteadas aumentan verdaderamente la seguridad. Los familiares del paciente (una Madrugada en la UCI) han decidido el tratamiento sin convocar a los médicos (el Ayuntamiento, la Junta, la Delegación del Gobierno). Los hermanos mayores y la cúpula del Consejo han podido tener buena voluntad, incluso haber puesto el corazón para tratar de ayudar en la resolución de un problema grave, pero han sido transparentes como niños al dejar ver la debilidad del acuerdo desde el primer momento. Lo avisamos en esta página el domingo pasado: qué poquito nos gustó la reiteración de que el acuerdo era válido sólo por un año. En cuarenta y ocho horas, el hermano mayor del Calvario arremetía contra el pacto que él mismo había firmado en su propia casa de hermandad. Nadie entiende nada. O se entiende todo.

La Madrugada que ha llegado a nuestros días, por desgracia, no se puede dejar en manos de las cofradías. Este lagarto no entiende de Ciencia Natural. La Madrugada está desbordada. Necesita una suerte de cortafuegos que impidan las temidas correas de transmisión de las posibles carreras y, al parecer, los expertos en seguridad ya intuyen que con el modelo planteado por las seis cofradías no se consiguen las prevenciones deseadas. El otro día, alguien reputado en la Administración municipal exclamó: “Tal como están las cosas, lo mejor que puede ocurrir es que haya una ola de frío esa noche”. El problema de la Madrugada no lo arreglan las cofradías por su cuenta encerrados en una especie de cónclave hasta altas horas de la noche. Repetimos: por desgracia no lo pueden arreglar. Han de ir de la mano de las Administraciones. Todos juntos. Ha habido ya demasiadas sorpresas desagradables, nadie puede garantizar que la lacra se extienda a otras jornadas de riesgo, caso del Domingo de Ramos, por lo que es la hora de que la autoridad competente intervenga. Aceptar que las cofradías marquen los tiempos en un asunto de ciudad es asumir demasiados riesgos. Que la Madrugada se convierta en un asunto donde los hermanos mayores quieran ganar su batallita particular para quedar bien ante sus cabildos es no tener altura de miras, rebajar un asunto muy delicado al nivel de rifirrafes de una comunidad de vecinos y terminar de liquidar el hermoso legado de la otrora noche más hermosa del año.

Hay tiempo todavía de hacer las cosas bien, de emprender reformas con profundidad, de establecer garantías. Jugárnosla al frío resultaría penoso. No son tiempos para versos. El Plan Trabajadera se acabó. Como Ecovol. Como el cine Fantasio. Estamos en otra Sevilla, que pasa del extremo de correr con pánico a sentarse en una silla de chino. No hay término medio.

JUNTA ORDINARIA DE ACCIONISTAS DEL BETIS

La presidenta cuida su cofradía

Susana Díaz ejerce de trianera como Arenas de macareno. A la presidenta le encanta acudir a su hermandad, presidida por un catedrático que ya impartía clases de Derecho Natural cuando ella era alumna en las caracolas de la facultad en la Sevilla de la pos-Expo. Ay, aquellos tiempos de don José Luis Murga, don Antonio Gordillo Cañas, Mikunda, Polaino, el gran Martín Serrano y algún otro aficionado a los cargos que aspira a rector y que se puede comer una… rueda de calentitos. Triana une hoy de nuevo a la presidenta y al profesor con motivo de la inauguración del nuevo tesoro de la cofradía. Al fondo, la preciosa Esperanza que estos días luce el manto y la saya del taller de Brenes, donde se inspiraron en las caídas del palio y en  el popular manto de los dragones, y el original fajín comprado por unos hermanos en un anticuario. ¡Cómo luce la Esperanza con Javier Hernández! Hay que preguntarle: ¿Qué vas a dejar para el día 18, pedazo de vestidor?

Morante da ejemplo de compromiso en el Baratillo

Moeckel sigue recogiendo apoyos a su plan de exigir tres años de pertenencia a una hermandad antes de salir de nazareno, lo que supone ponerle trabas a los capiroteros noveleros, o a los capiroteros profesionales, como usted prefiera llamarlos. José Antonio Morante, Morante de la Puebla, ha acudido al besamanos de María Santísima de la Caridad en su Soledad. Se acabó eso de acudir sólo el Miércoles Santo a vestirse de nazareno y agarrar la vara. Hay que dar ejemplo y asistir a los cultos. ¿O no? No está mal que las cofradías, con cierto criterio siempre marcado por la mesura, difundan en sus redes sociales ejemplos de participación de personajes conocidos en la vida cotidiana de la cofradía. Puede servir de testimonio útil. Hay que implicarse antes de hacer algo tan serio (y sufrido) como salir de nazareno.

 

La lección de democracia

El Fiscal | 6 de julio de 2015 a las 20:10

Elecciones a hermano mayor en la ESPERANZA DE TRIANA
MUCHO hemos escrito de la metástasis que las peores formas de estrategia electoral de los partidos políticos han hecho en las cofradías. Los arriolos en versión morada se han multiplicado en forma de analistas geopolíticos (a la búsqueda de bolsas de votantes por barrios y comarcas), responsables de prensa (a la caza y réplica de cualquier contenido perjudicial para los intereses del candidato) y soltadores necesarios (que financian los gastos electorales, ya sea en viandas, teléfonos o transporte para los votantes). La sofisticación de estos procesos ha obligado a la autoridad eclesiástica a realizar el papel de junta electoral central, tratando de llamar a la mesura y de restablecer el orden perdido en instituciones que, nunca se olviden, son asociaciones públicas de la Iglesia católica.

–Son privadas, diga lo que se diga en códigos y normas, pues las ha erigido el pueblo y no la autoridad eclesiástica.
–Oiga, no interrumpa.

El proceso de contagio es evidente. Lo que llama la atención es la naturalidad con que las cofradías asumen ciertas tácticas electoralistas, cuando todo debiera ser más doméstico, más simple y, por supuesto, con mucha menos tensión.

La pluralidad de candidaturas dispara la participación electoral en las cofradías por la movilización (y tensión) a la que se somete el cuerpo de hermanos. Lo mejor de todo es que nadie discute que el gobierno corresponde a la lista más votada. Se puede ser hermano mayor sin ningún problema con una victoria por veinte, ciento cincuenta o mil votos. Si el gobierno no goza después de estabilidad, será por otros motivos, pero nunca por el escaso margen de una victoria. Las cofradías, por fortuna, no han copiado la necesidad de alcanzar pactos si el que ha ganado lo ha hecho sin una mayoría fuerte. Los que pierden se retiran. Incluso no se les ve más por la hermandad en varios años. En política, los derrotados en las urnas fabrican alianzas que los lleven al poder, incluso orillando a la lista más votada; o se aferran al cargo de la oposición mientras el partido les busca una salida.

Nadie discute que Alfonso de Julios será el hermano mayor de la Esperanza de Triana, por mucho que sólo haya vencido por 171 votos de diferencia en unas elecciones en las que votaron 2.504 hermanos. Y ésta es la gran lección de democracia que los partidos políticos no han aprendido. Gana el que obtiene más sufragios. Y no hay que pactar con los costaleros, ni con los músicos, ni con el tío del bar. Sólo faltaba eso.

Todo por ser hermano mayor

El Fiscal | 28 de junio de 2015 a las 19:54

mensaje
Decíamos la pasada semana que las cofradías habían mimetizado a los partidos políticos. Y apuntamos algunos ejemplos, sólo algunos. Los hechos de esta semana corroboran con nuevos hábitos que andamos en la senda correcta. Las cofradías imitan descaradamente las técnicas de captación de votos como si en lugar de casas de hermandad, se tratara de gabinetes electorales en Génova o en Ferraz. En las cofradías hay tontos de la estrategia al modo del Arriola de turno. ¿No ha habido en el gobierno de Zoido tontos que hasta hace dos meses dividían los distritos en zonas frías, calientes o templadas según la supuesta intención de voto del sesudo analista?

–¡A los barrios templados, Juan Ignacio, hay que ir a los barrios templados!

Menudo carajazo se pegaron, pero no en templado, sino en caliente. Pero todo sea por que los teóricos se ganen su pan, que las criaturas tienen derecho. En las cofradías hay teóricos para montar consultoras electorales. Se pelea el acceso a los censos para tener acceso directo a los electores (con los correspondientes conflictos con la Ley de Protección de Datos) y analizan para organizar la búsqueda de votantes por barrios y por comarcas. Ha habido elecciones modélicas desde el punto de vista político, que han creado escuela y que han servido de referencia para posteriores cabildos. ¿Recuerdan una del Gran Poder en la que se repartieron bonos de aparcamiento para facilitar la llegada a la basílica? ¿Recuerdan uno anterior de la Macarena en la que hubo cena y barra libre para cierto colectivo importante de la hermandad?

Lo de los teléfonos móviles es descarado. Hay quienes se pasan meses recogiendo números de hermanos para hacer un seguimiento de su intención de voto. Llegado el día de las elecciones, se mandan mensajes de texto por la mañana y se hace una batida final por la tarde para garantizar la presencia del votante, al que conviene recibir en la puerta con un apretón de manos.

Fíjense en la estrategia seguida por una de las candidaturas de la Esperanza de Triana. ¡Fletan un autobús para trasladar a los votantes! Falta el derecho a bocadillo de salami y un vale para una cerveza en el bar Santa Ana, botellín o tirador a elegir por el votante. Esto está como los mítines del PSOE de los años ochenta, o como los actos de adhesión en blanco y negro de la Plaza de Oriente.
Ríanse de la cartita que antaño se mandaba a los votantes. Eso son técnicas de convento. La sofisticación de ahora es extrema. Y, por lo tanto, el orillamiento de los perdedores hay que darlo también por descontado, al igual que ocurre en la política. ¿Cuántos candidatos derrotados en las urnas no han vuelto a ser vistos por la cofradías, salvo el día de la estación de penitencia en el mejor de los casos?

Y al igual que ocurre en política, en caso de resultado estrepitoso, el teórico nunca tiene la culpa. La culpa es del votante, que ha engañado al captador del sufragio, que no ha sabido apreciar la gestión o las bondades del aspirante. Hombre, por favor. Pero el arriolo jamás falla. Al menos, hay elecciones que generan actividad económica en el sector de la hostelería y en el del transporte privado. El problema es a qué dedican las tardes libres los de la candidatura perdedora. Pero los psiquiatras también tienen derecho a comer, ¿o no?

La llamada al orden

El Fiscal | 22 de junio de 2015 a las 21:16

Capilla de los Marineros. El arzobispo de Sevilla, Juan José Ase
Las hermandades de Sevilla han asumido en los últimos veinticinco años todo lo que de bueno y malo ha ido adquiriendo la sociedad con ocasión de los profundos cambios sociales. Escrito está que nada de la sociedad es ajeno a las cofradías, como las cofradías no son nunca ajenas a la sociedad de cada momento. Las hermandades fueron instaurando poco a poco, una a una, la igualdad de derechos y obligaciones entre hombres y mujeres. Lo hicieron a la velocidad que marcaron los cabildos generales, de forma natural y sin tensiones. Sólo al final, en casos muy contados, tuvo que ser decretada la igualdad por decisión acertada del actual arzobispo. Pero desde la prueba con nazarenas efectuada por los Javieres en los años ochenta, a la aprobación de las nazarenas en la Macarena en el año 2001, noticia que difundieron los telediarios de aquel domingo a mediodía, el proceso fue un éxito con tan sólo algún interesantísimo incidente jurídico por los intentos fallidos de imposiciones de la igualdad por la vía rápida, caso del Baratillo, la Carretería y el Calvario.

Se instauró la igualdad, como se han multiplicado las relaciones con la prensa, alargado la vida pública de las cofradías durante todo el año, modernizado la gestión interna de las cuentas y de la listas de las cofradías, protegido derechos de imagen, gestionado exenciones tributarias, solicitado subvenciones municipales, autonómicas y estatales; abierto cuentas en las redes sociales, potenciado y mantenido obras sociales modélicas… Y en los cabildos electorales, ay amigo, se han mimetizado prácticas de los partidos políticos.

El propio arzobispo ha tenido que llamar al orden a los aspirantes a hermano mayor de la Esperanza de Triana. La repercusión y notoriedad de la propia corporación y de uno de los candidatos, el torero Rivera Ordóñez, ha disparado los habituales efectos negativos de un cabildo con pluralidad de candidaturas. Se vio en la Macarena hace poco más de un año, como se ve ahora en Triana. Pareciera que se consigue un sueldo vitalicio por ser oficial de la junta de gobierno de ciertas cofradías. De las cartas tradicionales se ha pasado a trípticos, cuentas de propaganda en las redes sociales, eslóganes, almuerzos o cenas con la prensa, etcétera. Un espectáculo que deriva en acusaciones veladas o expresas sobre aspectos de gestión económica o de vida personal.

Más vale que la llamada al orden de monseñor Asenjo sea eficaz, de lo contrario saldría también deteriorada la autoridad eclesiástica, pues su poder es moral. No hay guardia suiza. La causa bien merece el intento.

Pescando en río revuelto

El Fiscal | 2 de julio de 2012 a las 5:00

Menos mal que a Triana siempre le queda su gracia sazonada con cien gramos de guasa. Un comerciante del arrabal, harto de que le pidieran el voto, montó en el escaparate de su establecimiento su particular visión de la película más vergonzosa que se está viviendo en los procesos electorales de las últimas décadas: un maniquí con una caña de pescar, tres peceras con sus pescaditos y las fotos de cada candidato. Aquí de lo que se sigue tratando es de pescar. Pero votos. Yel río está revuelto.  Esta pesca es bajuna en unas aguas alquitranadas y tóxicas. Hemos pasado de aquellos comicios de San Lorenzo donde se ofrecía aparcamiento gratis a los votantes a  unas prácticas de baja estofa. A campañas de puerta trasera de retrete.  Nadie dice hasta aquí he llegado. Nadie impone orden. Nadie tiene el sentido común de poner punto final a esta cadena de despropósitos donde parece que se juegan la pensión de un antiguo ejecutivo de Bankia. Se pegan dentelladas por lo bajo. Ylo más gracioso es que cuando todo acabe se darán el abrazo de la ojana sevillana. Me quedo con el tío de la caña de pescar. Pican, pican… están picando. Ylo que sale es una bota roída.

Triana no se merece un circo

El Fiscal | 18 de junio de 2012 a las 17:34

Lo que hay montado en torno a las elecciones en la Esperanza de Triana con tres candidaturas resulta en ocasiones un verdadero circo, un espectáculo en el que se ha perdido no ya esa medida que tanto gusta referir a los cofrades, sino la mismísima vergüenza. A las fotos electorales de algún candidato usando las sagradas imágenes hay que sumar los vídeos promocionales con locución profesionalizada y –agárrense que viene la mejor– hasta la petición a empresas privadas de patrocinios a cien euros. La peor política metida hasta las trancas del arrabal. Por supuesto, no faltan los comunicados de confirmación de capataces, las invectivas entre candidatos y los actos públicos de presentación. Triana merece otra cosa. Lo de exhibir el logo de una empresa en la propaganda electoral por cien euros no lo mejora ni Jesús Maza cuando en nombre de las empresas municipales buscaba dinero para la Copa Davis cediendo gratis el Alcázar. Estos místicos de escaparate que se rasgan las vestiduras al leer la prensa no tienen escrúpulos cuando se trata de conseguir un cargo. Tururú. Estos son los cofrades de golpe en el pecho y escudo hortera de solapa que reparten los carnés de trianeros y de cofrades y que cuando llegan las elecciones se tiran los censos a la cara y despliegan una escuela de captación de voto que no la mejora el PSOE de los grandes años. Son políticos metidos a cofrades que luego saltan de hermandad en hermandad cuando pierden el machito. Y pasan la bolsa para recaudar cuatro perras (guau, guau) que los aúpen al cargo al que grandes trianeros de otra época dieron lustre. Ya es que ni se molestan en aparentar la pureza. Los místicos salen del armario de lo políticamente correcto. Triana merece candidatos con más estilo que no sean del Todo a Cien.

Una casa talismán

El Fiscal | 14 de julio de 2009 a las 16:31

¿Ustedes nunca han visto pasar un décimo de Lotería por el manto de una Virgen? ¿Y las legiones de velitas rojas que alumbran al San Judas Tadeo de enfrente del Corte Inglés a la espera de una gracia? ¿Y quienes creen que les caerá un premio del cielo por encontrar el pajarito del azulejo de San Pedro? Nada de nada. Aquí lo que da verdadero resultado y concede gracias con forma de urnas atestaditas de votos son las veladas en la casa de Alfonso de Julios, la de la trianerísima Callao. Usted se reúne allí con sus partidarios en las vísperas de cualquier elección y no es que acabe barriendo el patio, es que barre usted del mapa electoral al que se le ponga por delante. La casa de este ex delegado del Consejo tiene mucho de la planta baja de la sastrería de O’Kean, donde se forjó uno de los cambios de rumbo más saludables que ha vivido la Hermandad del Valle en su historia reciente. Cualquier día de estos le pide Arenas la llave de la casa al bueno de Alfonso. Pero Arenas, el del PP, no el de San Gregorio, al que le va a hacerle falta un juego de llaves, pero inglesas, para deshacer entuertos. Así que ya saben, en Triana hay que pasar por esa casa si quiere comerse usted algún rosco en el barrio. Y no nos referimos al que manda en el Cachorro…