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El presidente se siente fuerte

El Fiscal | 16 de febrero de 2015 a las 19:27

Carlos Bourrellier, presidente del Consejo de Cofradías.
Bourrellier está fuerte, se siente fuerte. A mí me recuerda a Arruza cuando hacía el teléfono a los toros. Mi presidente le está haciendo el teléfono al toro de la Madrugada, con la chaquetilla abierta y mirando al tendido de la Plaza de la Virgen de los Reyes. Pareciera que lo estoy viendo. Y oyendo:“¡Esto lo arreglo yo sí o sí, don Juan José, usted tranquilo!” Y a mí me da canguelo cómo le mira el toro a Bourrellier, que también estoy viendo al cuñadísimo decirle desde el burladero:“¡Cuidao, cuñao, cuidao! Que te coge y se nos acaba la temporá”. Bourrellier convocó a la sección de penitencia en la noche del martes. El presidente informó a los señores consejeros de los datos del proceso de renovación de los abonos de sillas y palcos. También abordó otras cuestiones de funcionamiento interno. En un momento dado, el cura Marcelino, delegado diocesano de hermandades, se tuvo que marchar por obligaciones propias del ministerio sacerdotal. Don Marcelino se perdió lo mejor, porque lo mejor estaba por llegar. El presidente dio cuenta de lo que todo el mundo sabía: la espantá del delegado de la Madrugada a dos semanas de la cuaresma. Decimos espantá por seguir con la jerga taurina. Los consejeros fueron informados de lo que todo el mundo ya sabía por los periódicos. Y acto seguido, tachán, tachán, Bourrellier dio otro dato que todos también sabíamos ya: él asume las funciones de delegado de la Madrugada. Y cuando estaba explicándolo es cuando mi presidente, hombre afable y de paz, hizo el teléfono: “La Madrugada se va a arreglar. Ysi hay que dar un puñetazo en la mesa, se da”. ¿Están viendo lo fuerte que está mi presidente, ganando autoridad al estilo de Pedro Sánchez cuando pone patas arriba al PSOE de Madrid? Bourrellier va a poner la Madrugada como la España de Felipe y Guerra, no va a la conocer ni la madre que la parió, ni Buzón que la cantó. Yno se vayan todavía que aún hay más. Bourrelier recordó a los presentes que tiene el apoyo absoluto de la autoridad eclesiástica, en tal grado que aquello que él decida por escrito vendrá refrendado por esos curas de la curia tan formadísimos en Derecho Canónico. Yo ahí le diría aquello que hemos recreado del cuñadísimo: “¡Cuidado con esos avales, don Carlos, no le vaya a pesar como al Gallo de Morón!” A mi cada día me cae mejor mi presidente, que lo mismo habla de pistoleros que de puñetazos, o dice que el prelado ha hablado en una homilía “a calzón quitado”. Lo felicito por la claridad de su mensaje y me responde: “No tomes lo del puñetazo al pie de la letra”. ¡Claro que no, presidente! Son formas de hablar. Como lo mío: son formas de juntar letras.

Pregunten, pregunten

El Fiscal | 22 de enero de 2015 a las 12:15

Fiscal pregunten
OIGA, la verdad es que, bien mirado el asunto, a alguno no nos importaría que nos preguntaran en las urnas por algunas cuestiones relativas a la Semana Santa. Declaraciones de carril aparte, respuestas de catálogo al margen y estulticias previsibles de lado, la verdad es que hace tiempo que en la Semana Santa se impone la mayoría. Claro que sí. La mayoría que arrolla cualquier medida, proporción o buen gusto. La mayoría que convierte la carrera oficial en un estercolero, la mayoría que consume Semana Santa en vez de vivirla, la mayoría que gobierna las hermandades sin criterio o siguiendo lanarmente el critero de la superioridad, la mayoría que enaltece a los costaleros como los nuevos gladiadores de Roma en el circo máximo de la Campana, la mayoría que usa las redes sociales como muros de retretes, la mayoría que deja las calles como una cerdera al paso de una cofradía, desplegada la alfrombra de pipas con el tufo a bocadillos de puesto ambulante, la mayoría que hace tiempo que dejó de cuidar su propia estética en una jornada como el Domingo de Ramos, la mayoría indolente que abandona las cofradías en sus regresos nocturnos dejando algunas entradas convertidas en el Charco de la Pava de la Semana Santa…
¡Claro que algunos querríamos que nos se preguntara por la Semana Santa! ¿Se imaginan someter a referéndum la incorporación de nuevas cofradías? Huy, huy, huy… Podríamos votar en contra de los ninot, de los escorzos de algunos romanos entrenados en gimnasios de barrio.
Y podríamos recuperar esas bolas negras que hubieran impedido la propagación de ese buenismo que lo admite todo porque sí, porque el espíritu crítico se ha quedado para contar nazarenos, porque hay que tragarse imágenes como airgamboys, que una yema de San Leandro tiene más unción sagrada que algunas tallas de la Semana Santa. Sí, lo he dicho. ¿Pasa algo?
–Nada, nada, siga usted liberando tensiones, que eso es bueno para la piel.
Qué bien hubiera estado someter a votación la ocurrencia del vía crucis del Año de la Fe para evitar ciertos espectáculos promovidos por la autoridad, eclesiástica por supuesto.
Podemos, claro que podemos, someter a votación el papafritismo de los chaqués del Sábado Santo. ¿Por qué no? Y fijar una hora límite de entrada de las cofradías para evitar las botellonas en las entradas. Y someter los uniformes de los músicos a un control previo para evitar que algunas bandas parezcan escapadas de la cabalgata de Isla Mágica. Y claro que hay un problema serio de formación en las cofradías, por supuesto que sí:nadie enseña a vivir la Semana Santa, a saber caminar por las calles, a buscar los pasos sin molestar al sufrido nazareno. Podemos someter a votación las sillitas plegables, que son el colesterol de la actual Semana Santa. Podemos consultar la duración máxima de un solo de corneta para no soportar más egos. Podemos preguntar por la propia existencia del Consejo de Cofradías, postrado de hinojos ante la autoridad eclesiástica, convencido además de que las rodillas nunca se desgastan.
Pregunte, pregunten. A lo mejor hasta nos libramos de la barrila del Fiscal de los domingos. Ysalen muchos ganando. Sobre todo uno que yo me sé…

El futuro del Consejo

El Fiscal | 23 de junio de 2014 a las 13:02

En el Consejo ya andan muy preocupados con la economía. El tesorero, Tomás Vega, está inquieto con el próximo presupuesto por la simple razón de que ya no se pueden aplazar más una serie de gastos extraordinarios. La sede de la institución está obligada ya a pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE), lo que se calcula que supondrá un gasto aproximados de 10.000 euros. Y, lo que es mucho peor, urge ya la sustitución del entarimado de todos los palcos de la Plaza de San Francisco. El coste de esta sustitución ya la vaticina el mismísimo lobo: “¡Auuuuuuuuuuuuuuuu!” Si les cuento que, además, hace falta pintar muchas de las estructuras metálicas de la carrera oficial, pueden ir añadiendo aullidos y acompañar al tesorero en el sentimiento. Yo mismo en cuanto vea al señor Vega se lo pienso decir:“Don Tomás, ¿ve usted cómo tuvo que irse cuando Adolfo Arenas llamó aquel día a Radio Taxi? ¿Ahora de dónde va a sacar usted la morterá de los palcos, de la ITE y de los pintores?”

La solución
En la junta superior ya se han deliberado las dos posibles soluciones. O se sube el precio de las sillas para la próxima Semana Santa, o se recortan las subvenciones. Las cofradías no van a estar muy por la labor de sufrir tijeretazos. Primero, porque este año no se han subido las tarifas y las subvenciones no se han reducido gracias al mérito del tesorero, que el hombre busca el dinero de debajo de las piedras. Y segundo, porque la tiesura amenaza a muchas hermandades por los impagos de cuotas, de tal forma que muchas este año no han podido esperar a junio y han pedido anticipos más que nunca. Alguna hay que casi ha recibido el 100% de la subvención antes de los plazos fijados.

El Ayuntamiento
¿Vería bien la Delegación de Fiestas Mayores un aumento del precio de las sillas en un año electoral? Recuérdese que el Pleno del Ayuntamiento debe aprobar las tarifas. El Consejo propone y el alcalde dispone. Yprecedentes hay de anteriores gobiernos que han frenado la subida de las tarifas que se pretendieron.

Nuria Barrera
Anoche tuvo lugar en el Palacio de Aranibar del Puerto de Santa María la presentación del cartel del 450 aniversario de la Hermandad del Nazareno, obra de la pintora sevillana Nuria Barrera. La obra guarda al cien por cien el mejor estilo de la artista, que se caracteriza, cómo no, por el hermoso predominio de su color preferido: el azul. Como ella misma explicó, el fondo del cartel es un original “reloj de azules” que refleja los tonos del cielo desde que sale la cofradía hasta su entrada en la Madrugada del Viernes Santo. Precioso.

Candidatos
Joaquín Sainz de la Maza ya ha aterrizado en Manos Unidas y está muy contento con este cometido. Ni afirma ni niega sus opciones a la presidencia del Consejo. Es el candidato más completo de los que se barruntan, pues a su innegable predicamento en Penitencia hay que sumar los enteros que ha ganado en los últimos años en la sección de Gloria por su labor en la presidencia de la rectora de las Nieves. El abogado Francisco Vélez, actual delegado del Domingo de Ramos, se desmarca cada vez más del actual equipo del Consejo. Es también una persona seria, considerada y valorada. Y ojo porque dicen que Bourrellier ya ha comentado a sus íntimos que eso de irse dentro de dos años está por ver. La clave, una vez más, estará en las cuadrillas. ¿Quiénes acompañarían a Sainz de la Maza como cargos generales? ¿Quiénes a Vélez? ¿Savia nueva, tecnocracia, sector de la caverna, adictos al meapilismo..? Ahí, ahí está la clave.

El pertiguero
Primer golpe. Renovación forzosa. Hasta diez consejeros no pueden repetir en su actual puesto. Segundo golpe. ¿A qué candidato apoyaría Andrés Martín, el turboconsejero de Gloria? Su influencia en la sección es notable. Y las glorias pueden decidir, cuando menos, quién no será presidente en caso de pluralidad de candidaturas. Martín, por cierto, figura entre los que deben dejar la sección. Tercer golpe. Oído en Las Lapas. “Si quería dejar su palco por otro mejor colocado, nada que objetar, pero lo que no era de recibo es que encima quisiera dejarle el palco antiguo a un pariente, por ahí le dijimos que no por mucho que sea quien es. Y no pudo hacerlo”. Y ciriales arriba. ¿Qué pasó con los GPS de los pasos de la Madrugada? ¿Otra historia de parientes?

La carrera oficial, el negocio perfecto

El Fiscal | 9 de febrero de 2014 a las 22:37

10/03/08//preparativos carrera oficial//foto jaime martinez
Comentaba el otro día un conocido empresario taurino en una tertulia improvisada en el vestíbulo de un suntuoso hotel de Madrid que estaba recibiendo numerosas peticiones de empresarios para ceder los abonos de barrera y adquirir otros en localidades más modestas. No quieren dejar de cultivar su afición por la Fiesta, pero entienden que no deben hacer ostentación en unos tiempos en los que han tenido que tomar decisiones muy dolorosas en sus plantillas. En época de crisis es recomendable guardar las joyas en la caja y lucir la piel desnuda. ¿Hipocresía o prudencia? Doctores tiene la Iglesia. En cualquier caso, realidad pura y dura. “Voy a tener más empresarios en la grada que nunca y estoy haciendo encajes de bolillo para colocarlos”. Evidentemente, los ingresos menguan, pues la tarifa de una barrera es sustancialmente mayor que la de una grada. Me venía a la memoria aquella charla por los datos que ha ofrecido esta semana el Consejo de Cofradías a cuenta del proceso de renovación de abonos de la carrera oficial, en una ciudad con una tasa de paro por encima de los 90.000 desempleados y unas autoridades políticas incapaces de generar un atisbo de ilusión, entretenidas en guerras internas de poder o en discursos basados en fuegos de artificio. No deja de sorprender en este contexto que hay peticiones de sillas para formar una segunda carrera oficial. Si el Consejo de Cofradías pudiera, podría instalar 20.000 sillas más en Semana Santa de las más de 20.000 que ya coloca. La cifra de asientos solicitadas se ha disparado un 19%. Ni la brutal subida de las tarifas en los últimos tres lustros (hubo un año que se elevaron por encima del 10%), ni las sucesivas Semanas Santas de lluvia han menguado el interés ciudadano por hacerse con un asiento, ni las cada vez más perfeccionadas retransimisiones de televisión. Este interés desmesurado deja en pañales la cifra de asientos cedidos por un año: tan sólo 1.389 sillas. La crisis no afecta a la carrera oficial. Incluso se podría concluir que tiene el efecto contrario. La carrera oficial sigue siendo el sueño de cualquier empresario. ¿Se han parado a pensar en las principales características? Un negocio instalado en la vía pública por el que se abonan unas tasas mínimas. Un negocio en el que está garantizado el cien por cien de los ingresos desde dos o tres meses antes. Un negocio en el que aunque no se produzca la celebración principal (la salida de las cofradías y su paso por el itinerario obligado), no se devuelve el dinero. Un negocio en el que hay un potencial usuario por cada uno que sea baja. Un negocio en el que los servicios públicos se hacen cargo de la limpieza y de la mayoría de los gastos de seguridad. Y un negocio en el que no está mal visto que el empresario se deje ver en un lugar de los considerados cotizados. Está claro que el tesorero del Consejo tendrá muchos problemas estos días, que seguro que los tiene; pero no son los de reubicar en zonas más modestas a usuarios con anhelos de discreción, ni el de saber si las cuentas cuadrarán o no. Su reto es el de controlar el mercado negro que hay en internet para impedir el lucro de terceros a costa del Consejo. Pero siempre con la tranquilidad de que con cofradías o sin ellas, todos los ingresos están blindados. En la España actual pocos pueden presumir de semejante tranquilidad.

Sólo faltan las palomitas

El Fiscal | 23 de septiembre de 2013 a las 17:35

cine
Decía José Luis Murga, catedrático de Derecho Romano que llegó a dar el pregón de la centuria, que la historia no es que se repita, la historia es la misma. Siempre la misma. Yrecordaba la figura de don José Luis al leer esta semana las exigencias del Consejo de Hermandades, que quiere que Zoido exima a las cofradías de pagar las tasas de la ocupación de la vía pública por las sillas y palcos de la carrera oficial. Don Bourrellier ha salido gallito y apunta a la tasa cero por rodajes de películas y anuncios publicitarios. ¿Por qué no aplicar a las cofradías el gratis total de los rodajes si ellas generan ingresos para la ciudad al igual que las empresas que vienen a rodar aquí sus largometrajes? Los ejemplos los carga el diablo. El Consejo pone a la Semana Santa a la altura de los rodajes de las películas como ya hizo no hace muchos años para zafarse de pagar el IVA de la carrera oficial. El Consejo, antes de conseguir la exención total de este tributo, suplicó el IVA rebajado del 7%, para lo cual pasó borreguilmente por el aro de considerar la carrera oficial como una manifestación cultural en función de un precepto referido a otros espectáculos muy distintos, caso de los festejos taurinos o las atracciones de feria (art.91, apartado 1º, nº 2, epígrafe 7º de la Ley del IVA). Y para obtener posteriormente la declaración de exención del pago del IVA tuvo que pasar por otro aro: reconocer el carácter social (nunca eclesiástico) de la institución cofradiera y, por lo tanto, se le aplicó el artículo que declara exento del tributo a aquellas entidades privadas de carácter social que organizan determinadas actividades. Por este motivo, se utilizó el artículo 20, apartado uno, nº 14 de la Ley del IVA, que trata actividades como las representaciones teatrales, musicales, coreográficas, audiovisuales, exposiciones y manifestaciones similares. Ahora Bourrellier dice que la Semana Santa es como el rodaje de una película a efectos de ocupación de la vía pública. Yque si tiene que pagar las tasas sería como poner la Semana Santa al nivel de los veladores, que Don Zoido no puede controlar por más que saca nuevas ordenanzas. Pues mire usted, don Bourrellier, lo de los pasos hace tiempo que está realmente como los veladores: hay demasiados, muy mal colocados en los días de salida y muchos de ellos afean la fiesta al igual que las mesas y sillas estropean la estética de un entorno monumental. Así que por ahí no cuela la cosa. Y en cuanto al argumento del cine para irse de válvula con las tasas, podría colar si se tuviera en cuenta que hay pasos que, efectivamente, parecen sacados de un rodaje; imágenes idóneas para un museo de cera y túnicas propias de Halloween, dicho todo lo cual con permiso de la corriente buenista-zapateril que considera preciossssas todas las cofradías. Pues no.
–Fiscal, detente por favor, que así no te van a dar el pregón nunca.
–Que se lo den al de los jamones. Además, este año toca una señora, que ya lo lo ha dicho don Juan José.
En definitiva, si ya claudicamos ante la poderosa Hacienda, que es la expresión del Estado, y defendimos que la Semana Santa es un espectáculo cultural y que el Consejo es una entidad social, no debe haber problemas en que el alcalde admita que la Semana Santa equivale a todos los efectos al rodaje de una película que dura siete días (¿siete?) y donde a veces se ven hasta extraterrestres, naves espaciales y pistoleros… ¿Recuerdan los pistoleros del western de San Gregorio en la elección del pregonero? Ymarcianos o seres un tanto extraños, haberlos haylos. Porque hay cofrades obsesionados por un carguillo que al pasar por la calle San Gregorio dicen ante la sede del Consejo: “Mi casaaaaa. Te-lé-fo-no”. La historia no se repite. Qué gran verdad enseñaba Murga la mar de bien en aquellas caracolas de Derecho de los años noventa que, por cierto, también frecuentaba por aquellas calendas una alumna llamada Susana Díaz. Esto es de película. Pero de película de verdad en sesión continua a cargo de Bourrellier Productions. Sólo falta que el tesorero cante aquello de “¡Movieeeeeeeerecord!” Aquí lo importante es no pagar, cueste lo que cueste. Saca las palomitas, Andrés (Martín).

Yo por mi silla, mato

El Fiscal | 25 de septiembre de 2012 a las 5:00

Ocurrió esta semana. Una cadena de televisión organizó un debate sobre el asunto del cobro de la entrada a los visitantes de templos restaurados con fondos públicos, ese sonajero anticlerical que agita este PSOE de ahora (el de Felipe no lo hacía) para distraer la atención y no perder más votos por la izquierda. A la mesa invitaron a un profesor de Periodismo, al abogado Joaquín Moeckel y al vicario general Teodoro León. Pero el alto mando de la curia no compareció. A la productora le llamó la atención la excusa: “Si va el señor Moeckel, entendemos que nosotros ya estamos representados”.

Ojú

Lo de las cofradías se está poniendo peor que la España de las autonomías. Agárrense que vienen curvas. Hace menos de un año que funciona en la ciudad la denominada Federación de Asociaciones Cofrades de Sevilla, nacida “de la mano de las distintas asociaciones y tertulias cofrades de la ciudad de Sevilla”. En su web se dice que la federación “se constituye como un órgano colegiado coordinador de las entidades existentes en Sevilla. En la actualidad son 34 las asociaciones cofrades existentes en nuestra ciudad (1ª fase federativa) y 83 las tertulias (2ª fase federativa)”. ¡Toma del frasco! En sus funciones destaca la siguiente: “Nombramiento de comisiones auditoras para aquellas asociaciones federadas que por los motivos que se acuerden y éstas acepten, necesiten del apoyo y reconducción en los fines principales de su constitución”. ¿Cómo se toman en San Gregorio el nacimiento de un nuevo organismo que agrupa a 117 colectivos? Tal vez ni se hayan enterado, tan entretenidos ellos en las sillas y la elección del pregonero…

Urbanismo recaudatorio

Y en delirios pregoneriles estábamos cuando, ¡zas!, salió el documento con las nuevas tasas de Urbanismo para 2013. Un documento que no ha sido aprobado porque el PP lo retiró en el último minuto, pero del que nos hemos enterado de todo. Incluía subidas de hasta el 100% en muchas tasas y la creación de otras nuevas. ¿Pero qué recogía de interés para la Sevilla cofradiera? Pues hemos pasado del urbanismo morado al urbanismo recaudatorio, porque planteaba una subida del 84% de la tasa que el Consejo debe pagar al Ayuntamiento por ocupación de la vía pública. ¡Al suelo que vienen los nuestros! La perlita aparece en el informe que justifica la subida. Los técnicos dicen que no pasa nada por subir tanto el impuesto, que el Consejo va a seguir haciendo un negocio redondo porque lo que se pretende cobrar es sólo un 3% de los beneficios que genera la carrera oficial (más de tres millones de euros) y que las sillas no son “artículos de primera necesidad”. En esto último es donde los técnicos no tienen ni pajolera idea de cofradías.

Yo por mi silla, mato

Estos sesudos técnicos de las caracolas ignoran que aquí el personal por el asiento de enea hace como la Esteban (no confundir con San Esteban): “Yo por mi silla, mato”. Si los técnicos supiera que las sillas no han hecho más que subir de precio en la última década y que las peticiones de asiento no han hecho más que aumentar en el mismo período de tiempo, hubieran propuesto un encarecimiento de la tasa mucho mayor aún. Señores técnicos, la silla en la carrera oficial es un artículo de primerísima necesidad. Por eso hasta se regula su transmisión de padres a hijos en un reglamento y hasta figura expresamente en muchos acuerdos de divorcio. A estos técnicos les bastaría pasar una tarde del período de renovación de abonos en la sede del Consejo. Allí verían la de llamadas de protesta que se reciben cuando al personal se le ha pasado el plazo. Y verían a ese empleado que ya no sabe cómo librarse de la paliza que le da una abonada indignada: “¡Señora, que ha perdío usted una silla y no el cortijo del Torbiscal!”

El pertiguero

Primer golpe. Lleno en la presentación de un nuevo medio de comunicación: sevilladirecto.es Segundo golpe. Lo dirige el periodista Antonio Silva, al que lo de cofrade de la O le viene en el ADN. Tercer golpe. La información cofradiera la hará Víctor García Rayo. Y ciriales arriba. ¿Han visto ya en internet el cabecero de la cama que recrea la salida de la Macarena? Con muralla y tó. “Esto está para borrarse, Fiscal”.

El detective Quidiello

El Fiscal | 23 de abril de 2012 a las 12:50

Tachín, tachín… ¿Sabían ustedes que la pasada Semana Santa hubo un detective profesional merodeando por las parcelas de las sillas? Conecten la música de La pantera rosa y quemen un poquito de incienso del tío de la calle Córdoba (a dos euros y medio la bolsita, que ya es cobrarlo bien), porque la historia pide ambientación de gabardina de cuellos altos, mascota y gafas oscura. Se trata de un profesional reputado que ha practicado una investigación del mercado negro de las sillas –denunciado en su día por Diario de Sevilla– pero que no se ha limitado a las páginas de internet donde el personal, avispado y resabiado, ofrece en venta un bolígrafo por 300 euros y, oh casualidad, dos pases de sillas para la Madrugada como regalo. No, no, no. El detective Quidiello se ha citado con los promotores del mercado ilegal durante la cuaresma, se ha introducido en los círculos de la reventa, se ha presentado después en las parcelas objeto de investigación y ha tomado las pruebas necesarias para demostrar que se han producido varios casos flagrantes de incumplimiento del reglamento. El informe final está aún en fase de redacción. Y en función de las conclusiones y de las pruebas, el Consejo de Cofradías tomará decisiones en firme. Se barrunta que varios abonados perderán sus títulos por haber mercadeado con los asientos y haber obtenido un enriquecimiento injusto. Tal vez sean más de diez los expulsados. Recuérdese que la carrera oficial es la principal fuente de ingresos de las cofradías. Su gestión y control corresponde a la institución cofradiera, que en su día elaboró un reglamento con el visto bueno del Ayuntamiento y de las asociaciones de consumidores. Una normativa que como principal novedad presentaba la posibilidad de ceder las sillas por un año al Consejo sin perder la titularidad en caso de imposibilidad económica transitoria u otras razones. Alguien en el Consejo ha visto ya tantos desmanes en cuestiones de sillas en internet y en lo que no es internet que se decidió a contar con el detective Quidiello… Un tipo la mar de interesante, que actua en soledad, como esos cofrades pata negra que van sin acompañantes en Semana Santa. ¿Lo usarán las cofradías para otros menesteres? Huuuuum.

Al humo de las candelerías

El Fiscal | 16 de abril de 2012 a las 12:50

Con la perspectiva de una semana, al humo de los candeleros y codales; con la nostalgia ya encauzada, el trompeterío callado y los resúmenes de televisión digeridos. Ahora que está cerrado el portón de las vivencias y abierto el del almacén. Ahora que la túnica vuelve al altillo…

¿Perdón en la Catedral?

Fíjense si tenemos interiorizada la Campana y muy orillada la Catedral que un capataz elige el palquillo para pedir perdón por una bronca que le pegó a la cuadrilla a la salida con alguna frase desafortunada (“¡Que no somos el Polígono!”) de las que se dicen habitualmente en las tertulias privadas y no pasa nada. El debate, por lo visto, ha derivado en si hizo bien o no en hacerlo en la Campana, aprovechando por supuesto las alcachofas de las emisoras de radio. Ytambién se ha deliberado sesudamente sobre la conveniencia incluso de haberlo hecho, pues la riña a sus hombres se produjo sin eco mediático. Pero nadie, absolutamente nadie, ha planteado por qué no pidió disculpas en la Catedral o el templo tras la recogida de la cofradía. ¿Qué mejor sitio que una iglesia, no? Está claro que la Campana la seguimos llevando muy dentro, un signo más de la decadencia.

La burbuja morada

El frikismo está también muy dentro de la hermandades. Dicen que son los taurinos los que están acabando con la fiesta nacional, que le hacen más daño que los ecologistas. Pues algo por el estilo puede ocurrir y ocurre con la Semana Santa. Los frikis cogen ya las varas doradas con sus correspondientes consecuencias. Los frikis están consentidos y promovidos en algunos casos por la autoridad eclesiástica. Y los frikis encuentran voceros a su medida que les otorgan tanta notoriedad como legitimidad a sus frikadas. Hay frikis que hasta aparecen con un halo de misticismo muy peligroso. Pero estar, están muy dentro. El día que estalle la burbuja morada, nos acordaremos todos de cuando estalló la inmobiliaria.

¿Y quién toma las riendas?

El Consejo ha perdido fuerza. Queda relegado a la administración del negocio redondo de la carrera oficial (100% de los ingresos asegurados ocurra lo que ocurra) y a la designación del pregonero. Un diez en lo primero, donde se ha mejorado incuestionablemente en los últimos tiempos, y un cero patatero en lo segundo, donde no levantamos cabeza salvo algunas excepciones. Pero este organismo se muestra incapaz de acabar con el espectáculo de prórrogas y aplazamientos de las salidas. ¿O acaso le gustan? El Consejo traga con lo que le digan las hermandades por teléfono como un padre incapaz de meter en vereda al hijo. Los horarios firmados por el vicario y el concejal de Fiestas Mayores son papel mojado. Y el cabildo de toma horas, un teatro. Lo de las cofradías con el Consejo se parece cada día más a la España de las autonomías. Cada cual va a lo suyo. Baste un ejemplo: en la Anunciación no se recibió ni una sola llamada para comunicar que la Redención iba hacia el templo buscando refugio. Entre las dos hermandades se entendieron sin necesidad de mediadores.

Estampas dañinas

¿Y dónde está la autoridad eclesiástica para, por ejemplo, impedir el espectáculo de la Hiniesta? Una cofradía que sale a la calle bajo la lluvia en una interpretación sanjulianera del Singin in the rain. Hay que tener más respeto por el cuerpo de nazarenos y por la trayectoria e historia de una grandísima cofradía. Y, al menos, un hermano mayor no puede estar hablando por la radio –bien pertrechado bajo el techo de la iglesia– mientras ha enviado a la lluvia a buena parte de sus hermanos. ¿Y qué decimos de la madrugona de los Panaderos? Con un palio en la calle a la hora de los gallos, entre botellas, vómitos, desperdicios; con la Policía Nacional practicando detenciones y decomisando cuchillos en José Gestoso; con un hermano mayor que se quita la túnica antes de tiempo, que se viste de paisano y comienza un repertorio de discursos y abrazos. Por cierto, ¿a quiénes hemos encumbrado y con qué consecuencias? No es creíble en ningún caso que los pasos no pueden andar por la bulla. El cofrade tiende a magnificar y a creer que los agentes de seguridad están a su servicio porque la ciudad es suya. Y, casualidades de la vida, el arzobispo juró por la mañana como hermano de la cofradía en agradecimiento a los servicios prestados en la Jornada Mundial de la Juventud, donde la hermandad vivió su particular Bienvenido Mr. Marshall cuando el Papa pasó de largo sin ni siquiera dirigir la mirada al paso. ¿A quién pretendemos engañar? A quien se deje. Ni una cofradía se puede exponer a los riesgos de estar en la calle a deshoras, ni un arzobispo comprometerse en cierto grado porque después ocurre lo que ocurre. Y se nos ve la mitra… En cuestión de cofradías, Excelencia, conviene hacer como al volante: cierta distancia aporta seguridad. Estamos seguros de que monseñor Asenjo está entrando en la ciudad. Y en sus cofradías. Sólo es cuestión de tiempo. Por el momento, el prelado ha acertado en cortar el rosario de procesiones extraordinarias y las coronaciones de saldo. No es poco.

Velocidad a la carta

Los aplazamientos horarios y las amenazas de lluvia han demostrado que las cofradías pueden ir más veloces. Es cuestión de querer. Y también se puede y se deben hacer recorridos más cortos. Seguro que los nazarenos de la Esperanza de Triana han agradecido tirar directamente hacia la calle Pureza tras recorrer el puente. Seguro que a los nazarenos del misterio de la Sentencia les ha encantado entrar algunas horas antes en la basílica. Segurísimo. Hay casos en que la lluvia es una bendición. Lo decía Juan Pablo II. (“Fiscal, que pareces un pregonero encíclico, cuidado…”)

Realidad ignorada

La Madrugada sigue perdiendo público. El frío, la amenaza de lluvia, la televisión y la noche porque es noche, son factores que confluyen para que las calles se despueblen. No hay peor ciego que el que no quiere ver. La bulla sólo se encuentra en lugares muy localizados. Pero no confundamos una bulla específica con calles cargadas de gentío como en los años ochenta y noventa. En cambio, las setas de la Encarnación se están convirtiendo en el lugar idóneo para ese público estático que consume cofradías y que jamás sale a patearse las calles ni a emprender la hermosa búsqueda de las cofradías.

El ojo que todo lo ve

Como ahora vemos lo que nunca veíamos y también aquello que sólo estábamos acostumbrados a oír en Canal Sur Radio, tenemos acceso a los discursitos de los hermanos mayores previos a la salida o a la suspensión de la estación. Algunos revelan un ego desmesurado cuando aprovechan el momento para despedirse del cargo, circunstancia que interesa muy poco a la legión de dignísimos capiroteros que componen los cortejos. Parecen entonar el último discurso a la nación. ¡Qué barbaridad! Y otros cultivan el género de la tragedia para comunicar que no pondrán la cruz en la calle. La ilusión quebrada merece todo el respeto, pero con la que está cayendo en el mundo, no se debe confundir un contratiempo con una desgracia. Las tragedias son otras, como bien ha explicado Enrique Esquivias en una entrevista periodística.

Aquellos tonos pastel

¿Recuerdan cuando ellas vestían tonos pasteles el Domingo de Ramos? Hubo un tiempo en que la primavera se asomaba en febrero en los escaparates de los grandes almacenes y las pequeñas tiendas. Los rosas, los azules, los cremas… Pero, ¿qué fue de la primavera en los atuendos? Hay hábitos que han quedado cercenados poco a poco. Podrá ser una observación frívola, pero no se olvide que la estética es uno de los pilares de la fiesta. Yla ciudad, y con ella sus ciudadanos, han contribuido a ella. Baste ver también las colgaduras y palmas en las casas particulares.

Y esto se acaba

“Fiscal, ¿pero te ha gustado algo de la Semana Santa? Te veo avinagrado. Tanto ruán y tanta lluvia te confunden”. En pocos días hemos vuelto a la realidad de los estatutos y las elecciones. Pero hemos puesto, sí, un ladrillo más en la arquitectura de esa Semana Santa interior que va creciendo con los años. El encanto de la Borriquita a deshoras, la Amargura por Cuna y Alcázares, la Virgen de las Aguas en su capilla (oración por Ramón Pérez de los Santos), los monaguillos de Los Estudiantes, San Bernardo serpenteando por el puente y Santa María la Blanca hasta la Alfalfa; la Piedad del Baratillo en cualquier sitio, Pasión en la grandeza del Salvador, Montserrat por Zaragoza o San Isidoro donde sea como la cofradía que cierra el negro ruán de la Semana Santa. El vinagre, para las ensaladas. Y a mí, déjenme con lo mío.

El ‘tijeretazo’

El Fiscal | 13 de julio de 2010 a las 16:56

Las subvenciones a todas las hermandades se han recortado en unos 2.000 euros menos para cada una aproximadamente. Todas (penitencia y gloria) recibirán menos, a excepción de las de vísperas. La explicación se ofreció en la reciente asamblea de hermanos mayores que sirvió como clausura del curso. La reducción de los ingresos por la carrera oficial al haberse instalado menos sillas (512 menos según el Consejo, tan sólo unas 200 menos según los técnicos de la Gerencia de Urbanismo) y la incorporación de una nueva hermandad (la del Sol) a la hora del reparto justifican el tijeretazo. Como ahora hay una menos de vísperas, el grupo de estas cofradías han salido ganando unas perrillas. Los nuevos estatutos (¡Auuuuuuuu!) deben arbitrar mecanismos para que estas situaciones no se produzcan. Al menos, es lo que el Consejo anuncia. La reducción ha escocido en muchas mayordomías mermadas por la crisis económica.

Los traslados más caros

El Fiscal | 6 de mayo de 2010 a las 20:58

kioskos

El Ayuntamiento ha tenido que soltar este año más de 82.000 euros para pagar el traslado provisional de los tres quioscos de prensa que impiden la colocación de las sillas de la carrera oficial: el de Curro de la Campana, el de Rioja y el que está enfrente del antiguo Laredo (lo de ahora ni es Laredo ni ná) . Lo mejor de todo es que el señor interventor municipal dice que ese dinero deberían apoquinarlo los “beneficiarios” del tinglado. ¿Y quiénes son? Tachín, tachín… ¡Las cofradías! Han cantado línea, oiga. Como los políticos no se han atrevido a decirle al señor Arenas (Adolfo) que suelte la pastora (divina), los propios técnicos de Urbanismo han realizado un informe a la medida donde dice que quietos todo el mundo, que el Ayuntamiento paga la convidá y que hablar de dinero es de mal gusto. El argumento empleado es curioso. Existen dos licencias de ocupación de la vía pública (los quioscos y las sillas) que por circunstancias (Semana Santa) resultan técnicamente contradictorias al coincidir en el mismo espacio urbano. Como hay contradicción, paga la banca, diga lo que diga el alto funcionario municipal que atiende por interventor. ¿Y qué ocurrirá el año que viene? Pues que seguirá pagando Urbanismo, que para eso hay elecciones en junio. Esto sí que es urbanismo morado bajo sospecha, como en los tiempos del PA. Ni las subvenciones que adormecen ni otras gaitas dignas de debate, resulta que la clave estaba en el parné de los tres quioscos tres del ala, que éstos sí que son unos traslados con categoría. Tararí, le dicen las cofradías al interventor. Tararí. Verán ustedes qué rápido paga el próximo año el señor Rey (Manuel). Tan rápido como va a quitar las farolas duchas así que llegue la campaña electoral.