Archivos para el tag ‘Cecop’

El vídeo clave de la Madrugada de 2017

El Fiscal | 11 de julio de 2017 a las 19:14

IMG_3110 (2).JPG

METIDOS en las calores de chanclas y pantalones piratas, cuando el sopor convierte en un acto heroico (que rima con paranoico) esto de escribir de cofradías, conviene hacer ya el debido acto de homenaje y justicia a quien lo merece, lo cual en Sevilla llega siempre tarde: como corresponde al ADN de la ciudad cicatera con los suyos. Llevamos meses hablando de la Madrugada, la noche antaño más hermosa que se ha convertido en un vuelo de Rainayr: un cachondeo vigilado. Meses analizando, meses escrutando, meses recabando testimonios, meses discutiendo en las tabernas… Pero aquí lo que de verdad sabemos, lo único cierto e incontestable, es cuanto se ve en el vídeo de Antonio Martín Iglesias, el único que estaba en el sitio oportuno, en el momento justo y haciendo lo que tenía que hacer: grabar el antes, el durante y el después de la avalancha que echó contra la pared siete siglos de historia en la calle Cuna. Que viene, que viene, psss, psss… Y no venía nadie. ¡A mi que los arrollo!. Y nadie arrollaba a nadie, todos se arrollaban a sí mismos. Gracias al momento estelar de este hermano del Silencio (va por usted, Stefan Zweig), que ha prestado un gran servicio a su cofradía sin estar vestido de nazareno, a toda la Semana Santa y a toda la ciudad, hemos visto que la Madrugada no tiene más enemigo que su propia vulnerabilidad, ni mayor defensa que la de quedarse quietos. Con lo bien que sabe Sevilla quedarse quieta y aún tiene que aprender a hacerlo en la noche más importante. Gracias a Toni vemos la perfecta reacción de los nazarenos del Silencio, que se abren como el Mar Rojo para abrir paso… ¿a quién? A nadie. Y se vuelven a cerrar para seguir haciendo lo de siempre: retornar a San Antonio Abad. Gracias a Toni, hermano primitivo desde 1980, vemos cómo los diputados canastilla se quedan como José Tomás ante el toro, o como Adolfo Suárez cuando entraba Tejero en el Congreso: clavados. Y esos mismos canastillas llaman a la calma con una rapidez y naturalidad dignos de reconocimiento. Vean el vídeo de Martín Iglesias una y otra vez. Oirán voces que claman: “¡No pasa nada, no pasa nada!”. Es la ciudad que corre de sí misma, la ciudad que ha construido su propio fantasma a medida y que sólo lo extirpará con el tiempo, porque sólo con el tiempo se reconstruye la confianza. Aún no se ha valorado suficientemente el poder de las imágenes grabadas en la calle Cuna. No había ningún enemigo extraño más allá de la fatal combinación de la psicosis con la mala educación en un contexto de degradación de la convivencia urbana. El informe oficial del Ayuntamiento incluye hasta un sesudo estudio sobre la evolución del clima de la Semana Santa para evaluar factores de riesgo en la Madrugada. Pero nada como el vídeo de Martín Iglesias, al que bien podrían dar el Demófilo a la Contribución Permanente. ¿No daban uno al Arte Efímero? Pues que inventen el de la Contribución Permanente. Se ve cómo se rompe la normalidad sin causa alguna. Por eso, precisamente por eso, se restauran de inmediato el público y la cofradía: porque no hay nada. Por todo eso y, además, por el sentido de la disciplina.

Hubo hermanos temerosos de Dios que fundaron la cofradía en el XIV, otros que levantaron la capilla, los altares y los retablos, otros que defendieron dogmas antes de que Roma los proclamara, muchísimos que diseñaron con la escuadra y el cartabón de los años, de los siglos, una cofradía perfecta, otros que impulsaron el cambio de Virgen, otros que sellaron las grietas de la iglesia… Y ha habido uno que ha mostrado a todos las verdades desnudas de la Semana Santa que nos ha tocado vivir: el miedo es libre y hay cofradías, como Lázaro, que se levantan y andan.

Cuna1

Madrugada 04:37

El Fiscal | 13 de abril de 2015 a las 10:58

Gráfico: Detalle de los incidentes de la Madrugada de 2015

Gráfico: Detalle de los incidentes de la Madrugada de 2015. Pinche para ampliar.

 

 

TODO estalla a las 04:37 minutos. Ahí se quiebra verdaderamente la Madrugada. El golpe desaborla el cortejo de una cofradía de siete siglos, cuyos nazarenos se recomponen con gran celeridad por el sentido de la disciplina que todo hermano del Silencio lleva interiorizado, sello del patrimonio inmaterial de esta primitiva cofradía. La noche había transcurrido con normalidad con el único antecedente, aislado hasta entonces, del tumulto que afectó a los tramos del Señor de la Salud, de Los Gitanos, en la calle Butrón.

El caso es que a las 04:37 minutos del Viernes Santo se sufren los efectos de una gran estampida en lugares muy distintos como el sector de Orfila, Cuna, Lasso de la Vega y el sector de la Plaza del Duque. El Ayuntamiento atribuye todo a las carreras generadas por la intervención policial en una reyerta en la Plaza de la Encarnación. Pero la Encarnación y el Duque están separados en Semana Santa por las parcelas de sillas de la Campana, que actuarían como bloque de contención de la fuerza arrolladora procedente de Laraña. Y en la Campana a esa hora estaba entrando la Macarena con toda normalidad y sin el menor incidente. La primera hipótesis que se baraja, por lo tanto, es que no sólo fue la reyerta de la Encarnación la que sembró el pánico en la cofradía del Silencio. Hubo, al menos, una estampida más que afectó a la cabeza del cortejo, situada en el Duque. La otra hipótesis, la que defiende el Ayuntamiento y la Policía Nacional, es que las carreras provocadas por la reyerta en la Encarnación sí tuvieron fuerza como para expandirse en menos de un minuto hasta el Duque, pues habría habido gente de Orfila y Lasso de la Vega que desembocó en el Duque a través de la calle Tarifa.

Madrug‡ Peleas y gente corriendo en la calle Cuna y Encarnaci—n.

Así se vivió el tumulto

Son las 04:37. La Santa Cruz está en la Plaza del Duque, justo a la altura de la puerta de acceso al gourmet de El Corte Inglés. El fiscal reanuda la marcha con toda naturalidad, según lo previsto, cuando una avalancha procedente de la zona central de la plaza, justo desde el lugar donde se localiza el monumento a Velázquez, se dirige contra los primeros tramos de la cofradía. El fiscal de cruz protege con sus brazos a los dos pequeños pajes que lo flanquean y se los lleva a los soportales de los grandes almacenes, donde los mantiene a salvo junto a una columna durante los instantes que duran los tumultos. La madre de uno de los pajes contempla la escena y agradece la labor inmediata y rápida del fiscal de cruz. Pasan dos o tres minutos. No más. La cabeza del cortejo se recupera para reanudar la marcha. Un agente de Protección Civil solicita entonces al mismo fiscal de cruz que no tenga prisa en regresar a San Antonio Abad –“déjese ir un poquito”– porque el ambiente en las calles Alfonso XII y El Silencio no es el más apropiado para la entrada de la cofradía. Hay que dar tiempo a la Policía a garantizar la seguridad de la entrada. La Santa Cruz entra finalmente a las 4:46 en lugar de a las 4:42, un pequeño retraso obligado que terminaría siendo más que recuperado.

Todos los tramos de nazarenos sufren en mayor o en menor medida los efectos de la algarada. La representación de la Hermandad de Jesús Nazareno de Setenil de las Bodegas, situada justo delante del estandarte que abre el último tramo del Señor, sufre la avalancha en la calle Aponte. El hermano mayor de esta cofradía gaditana pierde la medalla. De esta representación forma parte una nazarena embarazada que es instada por el diputado canastilla a tomar asiento en un marmolillo de grandes dimensiones. El diputado acaba en el suelo cuando trata de asistir a esta señora. Los dueños del restaurante chino de la calle Aponte sacan botellas de agua que ofrecen al público y a los nazarenos. Se trata de calmar los nervios.

El paso de Jesús Nazareno se encuentra a las 04:37 avanzando por la confluencia de las calles Javier Lasso de la Vega, Amor de Dios y Tarifa, un punto especialmente conflictivo en 2000. El capataz ordena arriar el paso en cuanto comienza el tumulto. Uno de los pajes sale corriendo ante la fuerza arrolladora que viene por detrás del paso procedente de Orfila. Su padre, que va de contraguía, se lanza a por el pequeño y se lesiona la clavícula. Los demás pajes se refugian en el interior del paso. Uno de los agentes de la escolta de la Guardia Civil desaparece de la escena sin que nadie acierte a saber el motivo. En lugar destacado del público está el joven sacerdote Antonio Romero Padilla, párroco de Carrión de los Céspedes. Vestido de clériman, es de los escasos miembros del público que no sólo no se lanza a la carrera, sino que contribuye a calmar al público. Entre las personas a las que asiste se encuentra, presa de un ataque de nervios, una mujer ciega que aguardaba en primera fila a tocar el paso de la Virgen en recuerdo de su madre fallecida recientemente, de nombre Concepción. La labor de este cura resultó clave para reinstaurar la calma, al igual que la de un agente de la Policía Nacional que luce la medalla de la hermandad y que desde el primer momento recorre el cortejo de tramos del Señor moviendo los brazos en señal de tranquilidad. Todo ocurre en pocos minutos en un contexto de gritos, rostros de pánico y escenas de angustia. Los tramos se rehacen muy pronto. Hay nazarenos a los que les tiemblan las manos. En el público hay pequeños y mayores sumidos en la congoja. La capilla musical recibe instrucciones para no dejar de tocar las saetillas hasta la entrada.

Los tramos de cera blanca se despliegan por Lasso de la Vega y Orfila, donde un particular toma un vídeo que resulta clave para que la ciudad se haga una idea tanto de la agresión sufrida por la cofradía como del sentido de la disciplina de los nazarenos del Silencio. El tramo tercero, el de las cruces, está formado en la curva entre Orfila y Lasso de la Vega en el momento de los tumultos. Los penitentes ruedan, se parte una cruz, desaparecen dos cruces y aparece un antifaz por el suelo. La representación de los Panaderos se refugia en el interior de su capilla, que ofrece para atender a los nazarenos con ansiedad y al público en general. Un nazareno se protege de la turbamulta encaramado a un ventanal. Las vallas de la puerta de la capilla de Los Panaderos se caen y provocan un estruendo que aumenta aún más la alarma. Hay diputados que preguntan uno a uno a los nazarenos de su tramo por su estado de ánimo. Dos diputados exteriores, que van de paisano, hacen lo posible por calmar a los nazarenos y atienden a varias mujeres con ataques de ansiedad. San Antonio Abad está cerca. Un diputado va con el canasto roto. Alguien del público le ayuda a recuperar los papeles con el listado del tramo. Un agente de la Policía Nacional se dedica en exclusiva en el arranque de la calle Orfila a tranquilizar a una joven que muestra evidentes síntomas de estar sufriendo un cuadro de ansiedad. Toda la cofradía queda marcada por el miedo a una réplica de las avalanchas. Pero toda la cofradía retoma el paso en orden y compostura. Y la inmensa mayoría del público también.

El paso de la Virgen de la Concepción está a la altura del número 11 de la calle Cuna a las 04:37. Está arriado cuando se percibe el estruendo que antecede a la avalancha. Un testigo cualificado asegura que la estampida procedente de la Plaza de la Encarnación es similar a las carreras de los Sanfermines. Los ocho policías que hay en la confluencia de Laraña con Orfila no pueden detener a la masa. El fiscal del paso protege a todos los pajes. El público que corre aparece por los laterales del paso. Los manigueteros traseros salen despedidos. Uno de los pajes que realiza funciones de peón y que se sitúa detrás del paso decide refugiarse en un bar muy próximo. Después retorna a su lugar con toda naturalidad. El cortejo del preste, situado a la altura del número 13, se rompe al completo. Sus componentes, donde hay varios niños de diez años, se protegen pegándose a las fachadas de los edificios de ambas aceras. En medio de la fila sólo queda un agente de la Guardia Civil que se echa la mano al arma reglamentaria mientras escruta su alrededor. Uno de los acólitos veteranos que flanquean al preste también recupera muy pronto la posición en el centro de la calle y pide calma. El diputado canastilla del cortejo está con los brazos abiertos protegiendo contra la pared a cuatro o cinco acólitos, todos ellos menores. Una señora del público pide tranquilidad y ofrece al canastilla un auricular de la radio para que compuebe que la Macarena está entrando en la Campana con toda normalidad. “¡No pasa nada, no pasa nada, puedes escucharlo, os quieren hacer lo mismo que en 2000!” Aparecen rápidamente varias madres de acólitos. Se hace recuento de todos los niños y se comprueba que ninguno ha perdido los zapatos. El cortejo del preste no se recompone hasta que entra en Javier Lasso de la Vega, cuando se vuelven a encender los cirios, pero varios están rotos. Queda una hora para la entrada del paso de palio, una hora de tensión contenida. Cuando el paso entra a las 05:38, el agente de la Policía Nacional se dirige al diputado canastilla en el último tramo del recorrido: “Mete ya el tramo que por el Museo hay más guasa”. El cortejo del preste no espera a que el paso avance en el interior del temlo y deje espacio libre. Todos los niños acceden al templo pegados al manto o haciéndose hueco por los laterales. La puerta es cerrada. La fiera ruge en el exterior. La angustia, como la procesión, queda dentro.
cuna cortejo

Vodevil

El Fiscal | 20 de marzo de 2015 a las 5:00

La noche los confunde. La Madrugada, ay aquella culminación y síntesis en el pregón de los pregones, ha tenido el efecto de dejarnos ver el pelo de la dehesa de la actual Semana Santa. Ha sido como el debate de los tres candidatos en las autónimicas que emitió TVE, que sirvió para que el personal viera lo que nunca había visto de La Que Manda en el PSOE. La supuesta reforma de la Madrugada, con un objetivo inicial lógico (el retorno del Gran Poder por Cuna) ha derivado en un vodevil cuyo último capítulo es que quien parte el bacalao es el Cecop (Ayuntamiento), porque la Semana Santa está secuestrada por la seguridad desde los sucesos de 2000 tanto como por los porcentajes de lluvia desde que existe internet y miles de druidas de las isobaras. ¿Yla clase dirigente cofradiera? Una tropa…

¿Quién manda en las cofradías?

El Fiscal | 28 de enero de 2013 a las 18:17

Tal vez se lo hayan preguntado alguna vez en alguna tertulia a esas peligrosas horas en que aparecen los aspavientos y dejan de hablar las lenguas para hacerlo los brazos. ¿Quién manda en la Semana Santa? ¿Quién manda en las cofradías? ¿Quién maneja los hilos? En su tiempo había hermanos mayores a los que no era fácil toserles. Pero la nómina fue perdiendo fuerza y prestigio, al igual que le ha ocurrido a la política. Han llegado a hermanos mayores gente que no debiera haber pasado de secretario segundo. Así de duro. Y, claro, a esta gente la sueltan a negociar en el Palacio Arzobispal, en el Ayuntamiento o en el Cecop, y se los meriendan con queso.
Ejemplos actuales
Esta semana hemos vivido un episodio más de la falta de autoridad de las cofradías. Ha bastado un movimiento de la Subdelegación del Gobierno para tumbar todo el planteamiento de recorridos del vía crucis del día 17. Llegó el Cecop, como el comandante, y mandó callar. Y todo ha ocurrido después de haberse hechos públicos horarios e itinerarios. El Cecop manda ya en la Semana Santa más que los gobernadores civiles de Franco. A los hermanos mayores los convocaron por la vía de urgencia en el Consejo, cuyo presidente niega que haya imposiciones, sino recomendaciones. ¡Marchando media ración de buenismo! Las cosas son los que son y no lo que las partes dicen que son. En la noche del viernes hubo atragantamiento de sapos en la sede del Consejo. Tan es así que en la puerta estaba la pizarra con el plato del día: El cheff recomienda hoy sapo a la plancha. Pero era solo una recomendación, ¿eh?
Vera-Cruz
El próximo viernes, a las 20:30 horas, la Hermandad de la Vera-Cruz presenta en su capilla el nuevo trabajo discográfico Músicas de la Vera Cruz, a cargo de las formaciones que han participado en este disco: el cuarteto de voces graves Punctum mora vocis, de Sevilla, y el trío de capilla Gólgota, de Huelva. La corporación compendia así en un disco su patrimonio inmaterial, esos sonidos que muchos asociamos al sello inconfundible de una cofradía y al recogimiento de la noche del Lunes Santo.
El pertiguero
Primer golpe. Elogiable. La Carretería baja el precio de las papeletas de sitio nada menos que un 25%. Ylas cuotas de hermano se abaratan hasta en un 16%. Segundo golpe. Oído en el Tardón. “Te aseguro que hay costaleros de la Virgen que no quieren participar en la salida del día 17 en desacuerdo por el tramo de recorrido que se les ofrece”. Tercer golpe. Pasarela blazer. A Eusebio León se atribuye la sugerencia en las redes sociales de crear un nuevo Simof, pero en versión Salón de la Moda Cofradiera. Y ciriales arriba. Quienes esperan con más ilusión el domingo 17 de febrero son los empresarios de la hostelería. Enero y febrero son tradicionalmente los peores meses del calendario. En ese día tienen puestas la esperanzas de hacer una caja que remonte los balances.

Nuevo alto mando en el Cecop

El Fiscal | 9 de agosto de 2012 a las 5:00

El cofraderío militante ya puede ir familiarizándose con este rostro, que es el del señor que mandará en la Semana Santa. Vaya que si mandará… Se trata de José Manuel Lebrero Ramírez, de 60 años. Es el director del Centro de Coordinador Operativa (Cecop), el invento de Monteseirín para coordinar los servicios de seguridad después de ver cómo los nazarenos y el público corrían como gamos en aquella madrugada de 2000 huyendo de no se sabe qué. Porque hemos quedado en que no lo sabemos, ¿no? Huuuum. Pues el señor Lebrero tendrá el mando a la hora de decidir cuándo regresa una cofradía tras refugiarse de los meteorólogos, perdón queríamos decir tras guarecerse de la lluvia. El director del Cecop fue hermano de La Mortaja en sus tiempos y está muy vinculado a Los Negritos por su familia, así que no se trata de ningún ignorante al que el listillo de turno de la junta de gobierno le pueda birlar la cartera. Lebrero tiene experiencia en la logística de la Semana Santa y de la Feria, así como en los servicios de Protección Civil. Ea, a ponerle flores al altar del Cecop que tiene nuevo santo en la hornacina. Artículo primero: la soberanía del pueblo cofradiero reside en el Cecop.

La medalla de Guillermo Lohmann

El Fiscal | 14 de diciembre de 2010 a las 10:32

lohmann1Defendía un viejo zorro de la fauna local que si querías tener una aventura en Sevilla con una discreción a prueba de chascarrillos lo más recomendable era citarse con la amada en el Real Alcázar o en el Museo de Bellas Artes: “Allí no te encontrarás a ningún sevillano”. Podría añadirse a esa lista de lugares recogiditos el Archivo de Indias, o simplemente Indias, como decía aquella ministra frivolona con el mismo estilo en elipsis que el vigilante del Metro que le pregunta al viajero “¿Te bajas en Blas?” Y el tío deja sin apellidos al Padre de la Patria Andaluza. Pues en lo que de toda la vida ha sido simple y llanamente el Archivo (como la Avenida es la Avenida o Plaza no hay más que una en Semana Santa) colocaron el pasado junio el busto que homenajea a quien se llevó más de 60 años visitando la sala de investigadores para sus trabajos americanistas, el busto del peruano Guillermo Lohmann.

Van para seis meses que lleva ya el busto en la planta alta sin que ningún miembro del muy novelero cofraderío se haya percatado de que la escultora María de los Ángeles Cordero tuvo el acierto de inmortalizar a Lohmann con la medalla de la Amargura, porque este peruano, como cuentan Enriqueta Vila y la misma directora del Archivo, María Isabel Simó, se integró en la ciudad con verdadera pasión. Tan fue así que en una de sus primeras estancias se quedó literalmente prendado de esa Virgen que tiene el sol por corona y la acompañó a la vera de su paso un Domingo de Ramos de los años cuarenta, cuando no existían ni el Cecop, ni la autogestión de la carrera oficial, ni la prensa morada. Y tantos años estuvo sin faltar a la cita que los propios miembros de la cofradía le animaron a inscribirse como hermano con esa capacidad para acoger que tienen los cofrades cuando les da la gana. Aquel peruano se hizo hermano y vistió esa túnica blanca con la cruz de malta que simboliza esa Semana Santa que resiste a las decadencias y los frikismos. Pura, auténtica y sin aditivos.

No faltó Lohmann ni los años de lluvia, cuando se vestía de nazareno en los despachos de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos. El busto de Lohmann representa en esa planta alta del Archivo –que tan pocos sevillanos frecuentan– esa alianza entre la cultura y la fe por la que tan buenos cofrades han trabajado siempre. Cuando tanto intelectualoide cree pasar por moderno por renegar de las cofradías, este peruano no eligió otro símbolo para la inmortalidad que la medalla de la Amargura, de la que se enamoró cuando vino a Sevilla a hacer ciencia.

Rescoldos

El Fiscal | 28 de septiembre de 2010 a las 19:53

“Estoy convencido de que Sevilla falló, dicho en términos generales. Tuve una acreditación especial con acceso a todos las zonas y rincones del estadio. Hice más de cien fotografías. Te aseguro que había gente de los pueblos y muchos extranjeros. Pero faltaron los sevillanos, lo tengo claro, por eso por televisión se vio tanta grada vacía. ¡Si de los curas faltaron dos tercios de los convocados! Y lo de los 45.000 asistentes no se le cree nadie que haya estado en la organización. El Cecop hizo suya esa cifra porque Luis Rueda y Joaquín de la Peña son muy inteligentes. Pero que no hubo más de 30.000 personas lo sabemos quienes entendemos mínimante de cálculo”.

Procesión de la Virgen de los Reyes

El Fiscal | 18 de agosto de 2009 a las 13:07

Lo mejor
Sin duda, las devotas que estaban en la Puerta de los Palos a las 23:15 horas del viernes. Los asistentes al concierto de vísperas que organiza la Delegación de Fiestas Mayores no daban crédito a la conclusión del recital. ¡Ya había señoras con sus sillas en la plaza cuando aún faltaban nueve horas para la salida del paso!

Lo peor
Las vallas del recorrido, que aportan frialdad a la procesión. Las escasas sillas que ha dispuesto el Cabildo Catedral durante los días de la novena, una falta de previsión que obliga a poner un cero a los rectores del templo metropolitano. Y el exceso de celo de los agentes de la Policía Nacional al impedir el acceso de los fotógrafos profesionales a la Catedral una vez concluida la procesión. Faustino Valdés, subdelegado del Gobierno, debería tirar de su notable experiencia en el Cecop para explicarle a algunos de los agentes cómo debe procederse en días como los de ayer.

Verídico
Una señora situada tras una valla de la Avenida ve llegar al alcalde y exclama: “¡Pues no está tan gordo como parece en televisión! Otra señora grita: “¡A ver si te paseas más por el centro!” Una asesora de Monteseirín, Pilar Vargas, se acerca para atender sus inquietudes. Se llevó una sorpresa cuando la ciudadana anónima le explicó que no se estaba metiendo con el alcalde, sino con Zoido, líder del PP municipal, al que demandaba que no visitara tantos barrios y que le prestara más atención al casco antiguo.

Un despertador
El que hay que regalarle urgentemente a la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro, que se incorporó a la celebración cuando la Corporación municipal bajo mazas llegaba al Patio de los Naranjos. En el PP recordaron de inmediato que ya le ocurrió algo similar en el Corpus de 2008.

Ausencias comentadas
Las de los concejales del PP, Beltrán Pérez y Evelia Rincón, que no asistieron al pontifical posterior. En el PSOE se apresuraron en hacerlo notar para reducir los efectos de la demora matutina de la edil de Fiestas Mayores.

Los sms del Fiscal
Recibido el día 11 a las 19:41: “Fiscal, Jerez está de luto. El gran cofrade y cronista de la ciudad en Diario de Jerez, Manuel Liaño, ha fallecido”. Ayer a las 7:56: “Hay diez concejales del PP por cuatro del PSOE”. A las 8:38: “Hay tres generaciones de la familia Moeckel viendo la Virgen”. A las 8: 39: “Fiscal, si quieres desayunar picatostes, te esperamos en el Aero. Un abrazo”.

Evolución
Es curioso. El cortejo de la procesión más corta del calendario nunca se ha caracterizado por ser muy extenso. Más bien al contrario. Ayer se pudo apreciar un crecimiento considerable de las parejas con cirios, sobre todo en la representación de la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes. La participación es siempre saludable, pero ojo… El 15 de agosto mimetiza a la Semana Santa en las sillitas plegables… ¿Y al Corpus en el aumento de trajes oscuros?

Muy recomendable
Hoy comienza la octava en honor de la Virgen en la Capilla Real, un culto reservado a los pata negra de la devoción de la Patrona, amantes del agosto de la Virgen que arranca el 4 de agosto con el primer besamanos y concluye el 22 con la apertura de la urna de San Fernando. Si tienen oportunidad, no se priven de participar en alguno de estos cultos posteriores al día 15.

Felicitación… y guasa
El cardenal reconoció la labor del predicador de la novena, el muy reputado y afable Fray Juan Dobado. El prelado se refirió a él como Juan Doblado. De entre el público se oyó rápidamente: “Doblado debe de estar verdaderamente el fraile después de haber dado nueve sermones consecutivos con la caló que ha hecho”. ¡Vaya tela!

Palio de tumbilla
Primer varal. José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto, estuvo esta semana en una tertulia en la costa gaditana en la que estaban presentes varios hermanos mayores. El alto mandatario deportivo se quejó de que aún no se haya nombrado pregonero de la Semana Santa al cardenal Amigo.
Segundo varal. Andrés Martín, consejero de Gloria, no faltó a la cita con la Patrona. No se puede decir lo mismo de algunos compañeros de sección.
Tercer varal. Hemos echado en falta el traje rosa chicle de Carmen Tovar. La representación de la Diputación Provincial ya no es la misma.
Y cuarto varal. Agosto feliz. Hay que darle la enhorabuena con color azul baratillo a José Luis Cantalapiedra, delegado de penitencia, que se ha estrenado como abuelo de un niña que se llamará Blanca.

Carrera Oficial: Las cifras clave

El Fiscal | 23 de julio de 2009 a las 20:08

Nada mejor para afrontar una negociación compleja que armarse de un buen argumentario. Y el verano es propicio para la forja de las grandes estrategias que habrá que poner en práctica en otoño. La agenda a la vuelta de las vacaciones está marcada por la necesidad imperiosa de negociar un nuevo convenio de explotación de la carrera oficial entre el Ayuntamiento y el Consejo de Cofradías. No caben mayores situaciones de provisionalidad, ni procede seguir estirando artificialmente la vigencia del acuerdo anterior.

La negociación arrancará condicionada por el pliego de condiciones ya presentado por la Delegación de Fiestas Mayores, cuyas exigencias combinan lo sustancial con lo complementario. Rosamar Prieto-Castro reclama lo siguiente: las cofradías deben asumir todos los gastos de organización y montaje de la carrera oficial, cualquier modificación en la logística debe ser comunicada previamente a la autoridad municipal, todos los accesos y el parcelario deben ser adaptado para los minusválidos, una comisión estudiará en firme las posibilidades de ampliación de la carrera, el Consejo facilitará 200 entradas para el acto del Pregón al Ayuntamiento (que hasta ahora sólo recibe 50), el Ayuntamiento dispondrá de 50 palcos en la Plaza de San Francisco (al igual que hasta ahora) y de 60 sillas en la Avenida de la Constitución y –¡ojo porque aquí viene la gran clave!– la carrera oficial deberá ser adaptada a la legislación vigente sobre seguridad en los espectáculos públicos de más de 20.000 personas. Esta última adaptación plantea algunas interrogantes más allá del manido debate sobre el número de asientos que tendrían que ser suprimidos: ¿Cómo se adaptan los palcos a los minusválidos? ¿Y los pasillos de la Avenida? ¿Cuántos pasillos existen aún que no cumplen la mínima medida de seguridad de 1,20 metros? Si las sillas han de estar unidas por imperativo legal, ¿cómo se organizará entonces el montaje y desmontaje de cada día?

A nadie escapa que la adaptación de la carrera oficial tendrá un alto coste. El Ayuntamiento es consciente de que en este punto surgirán las fricciones, pues a la autoridad municipal le tocará apretar la tuerca y al Consejo poner la mano para pedir ayuda con la que sobrellevar los gastos. Para el momento en que el tesorero de las cofradías insista, el Ayuntamiento tiene preparados sus propios argumentos con cifras. No hará falta recurrir a la crisis económica, ni siquiera al remanente de 280.000 euros que las cofradías se han repartido hace dos semanas, con polémica interna incluida, sin acordarse que tal vez era mejor guardar el dinero en la caja para las necesidades de la carrera oficial de 2010.

En los despachos de la Casa de la Moneda se apunta todo… Como en Hacienda. El Ayuntamiento parte de la base de dos grandes cifras. La primera apunta a que la carrera oficial es un negocio redondo que deja en las arcas de las hermandades 2,8 millones de euros, lo que contrasta con un exiguo pago de tasas municipales que no alcanza los 49.000 euros. Con este flujo de gastos e ingresos, el beneficio de este negocio es el soñado por cualquier empresario. Cada año se entiende más la trifulca que se originó cuando los silleros de toda la vida fueron desalojados del esquema de explotación de la carrera. La segunda gran cifra es la referida al coste que la propia Semana Santa tiene para el Ayuntamiento: ¡6 millones de euros! De ellos, dos se dedican a recursos humanos para pagar los salarios y horas extras de la Policía Local, Bomberos, personal de la Casa Consistorial, mantenimiento, Protección Civil y diversos equipos vinculados al Cecop. El dossier detallado de los 6 millones de euros está preparado para responder a la más que probable petición del Consejo para que se reparta el coste de las reformas por seguridad. El argumentario municipal ya empieza a tomar forma a falta del definitivo informe de la Delegación de Convivencia y Seguridad sobre las medidas necesarias y a la espera también del que manejará el propio Consejo. Si el negocio es redondo para las cofradías, las cofradías tendrán que pagar las reformas necesarias. Arenas ya ha sorprendido asegurando que puede potenciarse la seguridad sin suprimir asientos. Y todo lo cual, dicho sin meterle el diente a la ampliación…

El pertiguero

El Fiscal | 23 de junio de 2009 a las 18:44

Primer golpe. ¿Un ERE por Bustos Tavera? Se dice que el muñidor de la Mortaja ya ha expresado su intención de dejar el puesto. Resta por ver si todo quedará en familia a la hora de la sucesión.

Segundo golpe. Los hermanos mayores del Domingo de Ramos se han quejado por escrito al Consejo por la publicación en el boletín oficial del Informe Draco, el que contaba compulsivamente los nazarenos. La respuesta en San Gregorio no ha tenido desperdicio: “Sólo son ocho, ¡eso no es nada!”.

Tercer golpe. El restaurante Papasá donde robó un individuo vestido de nazareno del Baratillo ha echado el cerrojo para siempre.

Y ciriales arriba. El Cecop que dirige Rafael Pérez prepara un informe donde se recomendará la prohibición expresa de instalar sillitas plegables en las consideradas como vías de evacuación durante la Semana Santa, que son las calificadas como de Nivel 1 en el lenguaje técnico.