El Fiscal | 30 de marzo de 2013 a las 13:24
Lo del Consejo a cuenta del recreo costaleril de los Panaderos (por llamarlo de alguna manera fina) recuerda al chiste de los testigos de Jehová. ¿Nunca han tenido un amigo brasa que les haya contado ese chiste una y mil veces? Llegan dos tipos a una vivienda, siempre en pareja como la Guardia Civil; con los libritos bien agarrados, con los Dustin y luciendo las corbatas del piojito, llaman a la puerta y el vecino incauto les abre: “Buenas tardes, somos los testigos de Jehová”. Yel anfitrión responde espantado: “¡Yo no he visto ná, yo no he visto ná!” Al presidente del Consejo, señor Bourrellier, le preguntan por lo de la noche del Miércoles Santo, que toda la ciudad pudo ver en directo gracias a Telesevilla y ayer con todo detalle gracias a las fotografías de Diario de Sevilla, y el hombre responde con un “¡Yo no he visto ná, yo no he visto ná!” Al Consejo, cuando menos, tiene que ir el óptico con un muestrario de lentillas.
Problemas, problemas
Una vez dijo un alto dirigente cofradiero que a él no le gustaban ni los problemas, ni las polémicas. A lo que el abogado Moeckel le respondió con tino: “Pues entonces deja el cargo, porque tu cargo es para tener problemas y para tener capacidad de resolverlos”. Carlos Bourrellier es una buena persona del que además todo el mundo dice que fue un buen hermano mayor del Buen Fin, una afirmación que no hay por qué poner en duda; pero la presidencia del Consejo es otra cosa, es un puesto de gestión y no sólo de representación. No dejan de sumarse circunstancias que están dejando en evidencia la capacidad de coordinación de una institución que parece que entra en crisis cuando se la saca de repartir las entradas del Pregón y medir los tiempos de paso de la carrera oficial.
¿Alguien asume la culpa?
Ayer nadie habló con criterio ni asumió responsabilidades por el esperpento ocurrido. La autoridad eclesiástica, ni mú. Lo del padre Soria también fue de cuarto y mitad de testigo de Jehová. Lo del Consejo, ya lo hemos referido. En los Panaderos, nadie dice nada. ¿Mandan algo los hermanos mayores de hoy? ¿Mandan algo los fiscales de paso, o es un puesto que se está asignando para quedar bien con algunos hermanos? ¿Tienen los fiscales de paso verdadera autoridad frente a capataces convertidos en personajes mediáticos en muchos casos?
Bonito detalle
El que está previsto para la mañana de hoy, cuando Teresa de los Reyes Sainz de la Maza y Ana de los Reyes Iglesias entregarán un ramo de flores a la Virgen de la Esperanza cuando el paso sea arriado delante de la histórica Joyería Reyes. Se cumplen cien años de la hechura de la corona de la Macarena en un taller de alta joyería ligado a los mejores hitos de esta ciudad.
Oído en Palacio
“El enfado que tiene el que más manda es monumental. Imagínatelo. Te aseguro que el nombramiento del nuevo delegado diocesano de hermandades estaba previsto para finales de mayo o principios de junio. Sí, sí, se trata de Fray Florencio, que ha tenido que esperar por la tramitación de su exclaustración. Pero es que resulta que Fray Florencio…¡es el director espiritual de los Panaderos! El numerito ha sido demasiado escandaloso. No sé lo que hará ahora. Te tengo informado. Pero deberías comer con él, como hacen otros, y él mismo te lo contaría todo sin mayores problemas. A mí cualquier día me va a pillar. Ya sabes que de los temas del consejillo sabemos muy pocos”.
Los mensajes del Fiscal
A las 12:51: “El alcalde ya ha recogido la papeleta de sitio de San Isidoro”. A las 16: 15: “Te mando foto de la Virgen de la Victoria recién salida. Una de las Dolorosas más bellas de Sevilla”. A las 16: 03: “Anoche presencié una discusión entre un nazareno del Baratillo y el capataz en la calle Arfe”.
El Fiscal | 7 de marzo de 2013 a las 21:39
ES la sonrisa del régimen en el actual Consejo de Cofradías. Gracias a su oficio volvió el jamón a la caseta municipal y desaparecieron los canapés con trienios. Hasta que Zoido llegó y mandó guardar la jamonera. Tiene un negocio de hostelería que dicen que este año atiende con alto lujo en balcones de Sierpes. Pero lo más importante de esta gloria de las consejeras de gloria es que cada cuaresma da su particular pregón portando palmas de un rincón a otro para que sean rizadas en el rito de la víspera. Dicen que ya han visto a Esther Ortego cruzando la Alfalfa con una palma al hombro. Qué gloria de estampa. Gloria pura.
El Fiscal | 18 de febrero de 2013 a las 5:00
Aquella era una Madrugada de verdadera incertidumbre con un cielo nocturno más negro si cabe. Melodía de toses, ritual de espartos apretados y estética de cuellos abiertos. El hermano mayor se estrenaba en el cargo de la vieja cofradía. Subió la escaleras para reunirse con sus oficiales de junta, liturgia obligada de borrasca. Avanzó como pudo entre los hermanos arremolinados en la dependencia mientras musitaba las buenas noches de rigor. De pronto, el viejo maniguetero, de apellido asolerado, antifaz al hombro y gafas resbaladas por la nariz, irrumpió en la escena llamando por un momento la atención de aquel hermano mayor debutante:“No vayas a hacer ninguna tontería, ¿eh?” Aquel comentario sonó como una lección impartida ex catedra, tuvo el valor de la brújula y la oportunidad del quite preventivo. El hermano mayor se encerró con sus oficiales en un encuentro breve tras el cual la estación de penitencia quedó suspendida. En efecto, no hubo lugar a tonterías. Por si acaso, el viejo maniguetero, con la experiencia en una mano y el cartucho de malaje bien despachao en la otra, había dado la voz de alarma para, con la diligencia de un buen padre de familia (expresión literal del Código Civil) evitar que el hermano mayor, mucho más joven y acaso bisoño, pudiera quedar en evidencia y empañar si cabe la imagen de la añeja institución con un espectáculo en la calle nada apropiado.
A la autoridad eclesiástica le ha faltado ese aviso, le falta en asuntos cofradieros hace muchos meses. Alguien debió advertir con buena fe que el horno de las cofradías no estaba para ciertos bollos. O que si se encendía, había que dejar las cosas bien reguladas en evitación de esperpentos. Una muestra muy simple: permitir que catorce cabildos de oficiales decidan si se sale o no es propiciar la escenificación de una división. Yasí fue. No ha habido autoridad única, no ha habido una buena organización, no ha habido buenas ideas. Falló la base al exportar un modelo de Madrid, pero en Domingo de Piñata; elegimos a las imágenes participantes con criterios muy discutibles que generaron discordias y hasta cambiamos a última hora los recorridos y los horarios que ya habían sido difundidos porque la Policía cuestionó su validez. A sólo tres días del Vía Crucis, el presidente del Consejo quería promover tímidamente la suspensión, pero ayer por la mañana hablaba de la conveniencia de tomar “decisiones arriesgadas porque estamos en el Año de la Fe”.
Por cierto, la elección de las imágenes se realizó con el objetivo principal de garantizar el máximo poder de convocatoria a costa de generar descontentos o situaciones difíciles de ser explicadas. Todo fue planificado para congregar a una gran masa de público en el prime time de un domingo huérfano de noticias. ¿A quién interesaba tanta notoriedad y despligue de fuerzas? No se entiende que se forzara la presencia de hasta tres Nazarenos o que, por ejemplo, el pasaje del encuentro de Jesús con las Mujeres no lo representara el misterio del Valle, salvo por el interés evidente en reunir a los principales referentes devocionales de la ciudad a costa de saltarse criterios mucho más lógicos. ¿Por qué un Vía Crucis tan megalómano si meses antes se prohibió uno, precisamente a los hermanos de Torreblanca?
El Vía Crucis ha salido mal. La amenaza de lluvia ha dejado al desnudo la peor cara de las hermandades con una mañana de primer domingo de cuaresma más próxima al show -carrusel morado que al ejercicio piadoso que debía llamarnos a la conversión. Bandazo tras banzado sólo faltaba un acto de rebeldía que evidenciara que lo importante era sacar los pasos a toda costa. Y lo hubo.
La autoridad eclesiástica necesita ayuda en esta materia. La clave es quién le dice al rey que está desnudo, quién le hace ver que las cofradías se mueven muchas veces en la frontera de la fe. Recuerdo ahora el comentario de un dirigente empresarial como Rafael Álvarez Colunga cuando se supo de la llegada de un arzobispo coadjutor a Sevilla. “¿Viene de Córdoba y es manchego? Habrá que ayudarlo”.
Personas tiene la diócesis muy capaces de hacer ver a la autoridad los riesgos que entrañan determinadas empresas. La diócesis no tiene una guardia suiza para hacer cumplir sus disposiciones. La Iglesia carece de aparato coercitivo. Sus poderes van por otros carriles. Por eso es tan importante la suprema habilidad de no exponerse más de lo debido, de no presentarse como vulnerable. Dos cofradías intentaron ayer salir pese a que cualquier salida estaba desautorizada. Y una tercera lo hizo. Por pocos metros, pero lo hizo con cura por delante, representantes del Consejo y cámaras de televisión.
En el haber de un día para el olvido quedan al menos las preciosas instantáneas del Vía Crucis por el interior de la Catedral, con la Santa Cruz portada por un hermano del Silencio con sotana y sobrepelliz, y la bendición final con el Lignum Crucis de la Vera-Cruz. Entre las anécdotas, esa Sevilla pícara que pervive y que hizo negocio con el cartel del Vía Crucis vendiendo ejemplares en las colas del templo.
La autoridad eclesiástica necesita de ese viejo maniguetero, sabio, malaje y que nada le mueve ya más que el amor puro a una institución, que sepa decir las cosas claras, en corto, por derecho y en el momento preciso. El Vía Crucis de la Fe no ha salido precisamente bien porque quizás se apostó por un formato sin la autenticidad suficiente o desde un desconocimiento manifiesto de ciertas claves de ámbito local.
Pide el arzobispo que Sevilla le comprenda, cuando él también debe comprender a Sevilla. Tiempo tiene por delante de tomarle el pulso a la diócesis, de oír de vez en cuando a las voces que cree discordantes, de no dejarse confundir por cierta curia más preocupada por pequeñeces personales que por el beneficio del ordinario del lugar. Al rey hay que hablarle, pero el rey tiene que oír y prescindir de agradaores con y sin sotana.
Y un tercer recuerdo. Una vez un camarero con guasa de la mala le preguntó a un cliente por el que no sentía especial simpatía: “¿Qué le traigo al Señor?” Y el cliente, que había captado la mofa, respondió: “Al Señor lo deja en la basílica… Y a mí me trae una cerveza”.
Me quedo con el Asenjo que ora y confiesa en la intimidad de San Onofre. Ahí veo una autenticidad indudable.
El Fiscal | 29 de enero de 2013 a las 5:00
DICEN que para que una convocatoria tenga verdadero éxito en Sevilla debe quedarse gente fuera. Si todo el mundo pudiera asistir al pregón, por ejemplo, se perdería todo el interés (morbo) por conseguir una entrada. Lo de llevarse el pregón a Fibes dejaría más calvas en el auditorio que una marea de alopecia. Seguro. La clave está en restringir y crear espacios exclusivos. El runrún ya se ha disparado con el mero anuncio de las parcelas de sillas que tendrá cada hermandad participante en el tinglado del día 17, vulgo vía crucis. Por cierto, ¿dice ya San Maldonado bendito si ese día viene alguna nube negra procedente de Huelva?
–No sea usted pájaro de mal agüero, Fiscal, invocando ya a la lluvia. Se está usted avinagrando. ¡Es que ya no le gusta nada!
En las hermandades habrá tortas para tener derecho a silla junto al paso. Las más cotizadas serán las que se den si necesidad de haber cargado el cirio en el traslado. Anda que no. Pero la gran tribuna, donde arderá la hoguera de las vanidades, es sin duda la tribuna pescuecera, la de autoridades, la VIP. ¿Y qué puñetas pinta una tribuna de autoridades en un vía crucis, acto piadoso por excelencia? Ahí sí que va a haber codazos entre el baranderío local por tener una silla. El presidente Bourrelier resta importancia a este tribuna. Dice que sólo serán unas sillas reservadas sin mayor importancia. Ay, mi querido Bourrellier… Tenemos en Sevilla a los cangrejeros de pasos. Pues este vía crucis será la oportunidad inmejorable para recuperar aquellos pescueceros de la extinta parcela de gorra que rodeaba el palquillo de la Campana hasta no hace muchos años. Hay que reclamar sin complejos el orgullo pescuecero, cuyo principal escenario (ahora que todos son escenarios de corrupción, escenarios económicos o escenarios políticos) son los salones de la Fundación Cruzcampo cada vez que se presenta un libro. Sea de la materia que sea la nueva publicación, Julio Cuesta pasa lista cada noche a los pescueceros de cerveza y queso viejo y forma la cofradía en formación de a tres con esos camareros de batín blanco a modo de celadores de tramo. El pescuecero tiene todo un hito el día 17: lograr silla en la tribuna VIP. No sabe Bourrellier lo que ha hecho anunciando la instalación de esa tribuna que recuerda a la final de la Copa Davis en la Cartuja. El morbo está servido. Ya va teniendo interés la cosa. Menudo escenario…
El Fiscal | 28 de enero de 2013 a las 18:17
Tal vez se lo hayan preguntado alguna vez en alguna tertulia a esas peligrosas horas en que aparecen los aspavientos y dejan de hablar las lenguas para hacerlo los brazos. ¿Quién manda en la Semana Santa? ¿Quién manda en las cofradías? ¿Quién maneja los hilos? En su tiempo había hermanos mayores a los que no era fácil toserles. Pero la nómina fue perdiendo fuerza y prestigio, al igual que le ha ocurrido a la política. Han llegado a hermanos mayores gente que no debiera haber pasado de secretario segundo. Así de duro. Y, claro, a esta gente la sueltan a negociar en el Palacio Arzobispal, en el Ayuntamiento o en el Cecop, y se los meriendan con queso.
Ejemplos actuales
Esta semana hemos vivido un episodio más de la falta de autoridad de las cofradías. Ha bastado un movimiento de la Subdelegación del Gobierno para tumbar todo el planteamiento de recorridos del vía crucis del día 17. Llegó el Cecop, como el comandante, y mandó callar. Y todo ha ocurrido después de haberse hechos públicos horarios e itinerarios. El Cecop manda ya en la Semana Santa más que los gobernadores civiles de Franco. A los hermanos mayores los convocaron por la vía de urgencia en el Consejo, cuyo presidente niega que haya imposiciones, sino recomendaciones. ¡Marchando media ración de buenismo! Las cosas son los que son y no lo que las partes dicen que son. En la noche del viernes hubo atragantamiento de sapos en la sede del Consejo. Tan es así que en la puerta estaba la pizarra con el plato del día: El cheff recomienda hoy sapo a la plancha. Pero era solo una recomendación, ¿eh?
Vera-Cruz
El próximo viernes, a las 20:30 horas, la Hermandad de la Vera-Cruz presenta en su capilla el nuevo trabajo discográfico Músicas de la Vera Cruz, a cargo de las formaciones que han participado en este disco: el cuarteto de voces graves Punctum mora vocis, de Sevilla, y el trío de capilla Gólgota, de Huelva. La corporación compendia así en un disco su patrimonio inmaterial, esos sonidos que muchos asociamos al sello inconfundible de una cofradía y al recogimiento de la noche del Lunes Santo.
El pertiguero
Primer golpe. Elogiable. La Carretería baja el precio de las papeletas de sitio nada menos que un 25%. Ylas cuotas de hermano se abaratan hasta en un 16%. Segundo golpe. Oído en el Tardón. “Te aseguro que hay costaleros de la Virgen que no quieren participar en la salida del día 17 en desacuerdo por el tramo de recorrido que se les ofrece”. Tercer golpe. Pasarela blazer. A Eusebio León se atribuye la sugerencia en las redes sociales de crear un nuevo Simof, pero en versión Salón de la Moda Cofradiera. Y ciriales arriba. Quienes esperan con más ilusión el domingo 17 de febrero son los empresarios de la hostelería. Enero y febrero son tradicionalmente los peores meses del calendario. En ese día tienen puestas la esperanzas de hacer una caja que remonte los balances.
El Fiscal | 22 de enero de 2013 a las 5:00
AHORA sí que tenemos ya el cuerpo listo para ser metido en la caja de la cuaresma, que con estos fríos nos ha costado trabajito. Ahora que la lluvia retorna, sí que va oliendo esto a Semana Santa. Y por fin nos ha llegado el sobre con la foto de Martín Cartaya en la que el pregonero recoge las pastas (gallo) del pregón. La verdad es que este pregonero bien merece un ad calorem del Cirio Apagao y del encendido, porque la criatura ha sido una víctima colateral de aquellos episodios de noviembre, presidente caído por Dios y por sabe Dios qué otros motivos… Ojú. Vaya desde aquí toda mi admiración por Francisco Javier Segura, Francis para sus familiares y para esa cantidad de amigos que ahora lo cortejan cual ratones al sonido de la flauta del pregonero Hamelín. A la foto de Martín Cartaya no le falta un detalle, óptica Rodríguez del Valle. Aunque no nos haya llegado vía mail ni vía WhatsApp, es una instantánea de lo más actual. Sí, está el cirio que es símbolo de eso que llaman precuaresma, junto al que han cenado casi todos los pregoneros que ha habido. Decimos que casi todos porque uno que yo me sé hizo rabona. Están los claveles encarnados con los lirios salpicados. Están las inconfundibles sillas de estilo ochentero. Está la copa con resto de tinto, el bollo pellizcao y la tónica en vaso sidrero, ay esa tónica en la que se intuye el golpe de pértiga de alguna ginebra premium de las que ahora tanto se estilan y destilan. Este pregonero es tan actual, tan de hoy y tan nuestro, que estoy deseando preguntarle si prefiere schweppes o nordic. Ya está bien de la estulticia esa de preguntar si verso o prosa, si las nombrará a todas y si se imagina a un pregonero declamando en el recinto de Fibes. ¿No le dedicó Enrique Henares unos acertados párrafos al tabernerío cofradiero en su Pregón? Pues ya es hora de que al pregonero se le pregunte por las cuestiones verdaderamente esenciales, que no son si conoce las últimas encíclicas o si nos castigará con su experiencia en la bajada de las vírgenes. A ver, un poné para ir orientando las entrevistas de la inminente cuaresma.
–Señor pregonero, tras el almuerzo en su honor en el Real Alcázar, después de soportar estoicamente los tostonazos de las intervenciones de los pregoneros anteriores, hay una cuestión nada baladí: ¿elegirá frutos secos para acompañar la tónica aliñá o seguirá fiel al bollo pellizcao?
No se rían ni crean que están ante una perspectiva frívola de algo tan serio como el Pregón, que aquí ha habido pregoneros que han elegido aparecer con corbata o a cuello abierto en las entrevistas previas según el periódico del que se tratara. Los hay que siguen viviendo de la faena del día Pregón, cual Antoñete con su toro ensabanao; que se han quedado a dos pasos de pedir número para el diván de Criado, e incluso que ese día dieron la verdadera talla, que gracias al pregón les ocurrió lo que a Manolillo con el carguillo. Y hasta tenemos uno que hubo que decirle que dejara de pegar voces que ya estaban saliendo los carráncanos del Corpus.
Por eso, yo me quedo con Francis. Tan natural como la vida misma. Con su tónica y su bollo pellizcao. Ya lo sabe Pedro Sánchez Cuerda, ilustre tabernero del almuerzo del Domingo de Pasión en el Alcázar. El pregonero prefiere schweppes. Ahí, es de verso.
El Fiscal | 14 de enero de 2013 a las 14:10
CUALQUIER costalero sabe que es más importante gozar de la consideración y del respeto del compañero de palo que del propio capataz. La ley nunca escrita que rige las relaciones entre la gente del costal sirve muchas veces para resolver problemas que nunca toman el camino ascendente que conduce al capataz. Mucho menos que lleva a la junta de gobierno. Entre la gente de abajo se sabe quién se alivia al coger kilos, quién falla en la levantá y pone en peligro las cervicales del compañero y quién se comporta como verdadero hermano en todos los momentos. Por eso es mucho más vital contar con la bendición del compañero de palo que con la del capataz, quien al fin y al cabo no está ni debajo del paso ni detrás del faldón, sino fuera, en el exterior.
Podrá Carlos Bourrelier argüir que goza de la legitimidad de la autoridad eclesiástica para perpetuarse en un cargo que sólo debería asumir de forma interina, habida cuenta de que no fue elegido directamente para el puesto. Hace mal en colocarse a la defensiva cuando un hermano mayor le pregunta donde hay que preguntárselo (una asamblea) si tiene pensado convocar elecciones. “¿Tiene usted algo contra mí?”, respondió Bourrelier. No se trata de tener algo contra nadie. Se trata de que los hermanos mayores eligieron a Adolfo Arenas como los andaluces eligieron un día a Manuel Chaves. Los primeros se encontraron a los cinco meses con Bourrelier y los segundos tan sólo un año después con Griñán.
–Oiga, Fiscal, ese ejemplo es de política pura y dura. Y aquí estamos hablando de la presidencia de un organismo supeditado a la jerarquía eclesiástica.
–¿Sí? Pues cuando a usted le quitan un palco o una silla no se dirige al Arzobispado, sino a la Justicia ordinaria. ¿O no?
Lo más sensato sería permanecer en el cargo el tiempo justo para salir airosos del tinglado del vía crucis y, por supuesto, de la Semana Santa. Cumplidos estos dos objetivos, sería bueno buscar la legitimidad directa que sólo se obtiene por el voto de los hermanos mayores. Ni el actual presidente ha sido elegido para presidente, ni el actual vicepresidente para vicepresidente, ni el secretario para secretario. Sólo un cargo general, el tesorero, fue votado como tal.
Podrá el costalero presumir de contar con el favor del capataz. Pero corrido el faldón, llegada la hora de estar puestos y de atender el martillo, todos se conocen en el mundo de abajo. Convoque elecciones tras Semana Santa, preséntese si lo desea y gánese en las urnas la legitimidad que ahora sólo le concede la autoridad eclesiástica. Seguro que así se llevan mejor los kilos.
El Fiscal | 25 de septiembre de 2012 a las 5:00
Ocurrió esta semana. Una cadena de televisión organizó un debate sobre el asunto del cobro de la entrada a los visitantes de templos restaurados con fondos públicos, ese sonajero anticlerical que agita este PSOE de ahora (el de Felipe no lo hacía) para distraer la atención y no perder más votos por la izquierda. A la mesa invitaron a un profesor de Periodismo, al abogado Joaquín Moeckel y al vicario general Teodoro León. Pero el alto mando de la curia no compareció. A la productora le llamó la atención la excusa: “Si va el señor Moeckel, entendemos que nosotros ya estamos representados”.
Ojú
Lo de las cofradías se está poniendo peor que la España de las autonomías. Agárrense que vienen curvas. Hace menos de un año que funciona en la ciudad la denominada Federación de Asociaciones Cofrades de Sevilla, nacida “de la mano de las distintas asociaciones y tertulias cofrades de la ciudad de Sevilla”. En su web se dice que la federación “se constituye como un órgano colegiado coordinador de las entidades existentes en Sevilla. En la actualidad son 34 las asociaciones cofrades existentes en nuestra ciudad (1ª fase federativa) y 83 las tertulias (2ª fase federativa)”. ¡Toma del frasco! En sus funciones destaca la siguiente: “Nombramiento de comisiones auditoras para aquellas asociaciones federadas que por los motivos que se acuerden y éstas acepten, necesiten del apoyo y reconducción en los fines principales de su constitución”. ¿Cómo se toman en San Gregorio el nacimiento de un nuevo organismo que agrupa a 117 colectivos? Tal vez ni se hayan enterado, tan entretenidos ellos en las sillas y la elección del pregonero…
Urbanismo recaudatorio
Y en delirios pregoneriles estábamos cuando, ¡zas!, salió el documento con las nuevas tasas de Urbanismo para 2013. Un documento que no ha sido aprobado porque el PP lo retiró en el último minuto, pero del que nos hemos enterado de todo. Incluía subidas de hasta el 100% en muchas tasas y la creación de otras nuevas. ¿Pero qué recogía de interés para la Sevilla cofradiera? Pues hemos pasado del urbanismo morado al urbanismo recaudatorio, porque planteaba una subida del 84% de la tasa que el Consejo debe pagar al Ayuntamiento por ocupación de la vía pública. ¡Al suelo que vienen los nuestros! La perlita aparece en el informe que justifica la subida. Los técnicos dicen que no pasa nada por subir tanto el impuesto, que el Consejo va a seguir haciendo un negocio redondo porque lo que se pretende cobrar es sólo un 3% de los beneficios que genera la carrera oficial (más de tres millones de euros) y que las sillas no son “artículos de primera necesidad”. En esto último es donde los técnicos no tienen ni pajolera idea de cofradías.
Yo por mi silla, mato
Estos sesudos técnicos de las caracolas ignoran que aquí el personal por el asiento de enea hace como la Esteban (no confundir con San Esteban): “Yo por mi silla, mato”. Si los técnicos supiera que las sillas no han hecho más que subir de precio en la última década y que las peticiones de asiento no han hecho más que aumentar en el mismo período de tiempo, hubieran propuesto un encarecimiento de la tasa mucho mayor aún. Señores técnicos, la silla en la carrera oficial es un artículo de primerísima necesidad. Por eso hasta se regula su transmisión de padres a hijos en un reglamento y hasta figura expresamente en muchos acuerdos de divorcio. A estos técnicos les bastaría pasar una tarde del período de renovación de abonos en la sede del Consejo. Allí verían la de llamadas de protesta que se reciben cuando al personal se le ha pasado el plazo. Y verían a ese empleado que ya no sabe cómo librarse de la paliza que le da una abonada indignada: “¡Señora, que ha perdío usted una silla y no el cortijo del Torbiscal!”
El pertiguero
Primer golpe. Lleno en la presentación de un nuevo medio de comunicación: sevilladirecto.es Segundo golpe. Lo dirige el periodista Antonio Silva, al que lo de cofrade de la O le viene en el ADN. Tercer golpe. La información cofradiera la hará Víctor García Rayo. Y ciriales arriba. ¿Han visto ya en internet el cabecero de la cama que recrea la salida de la Macarena? Con muralla y tó. “Esto está para borrarse, Fiscal”.
El Fiscal | 21 de agosto de 2012 a las 5:00
Así es conocido ya el poderoso tesorero del Consejo, señor Vega, por su habilidad para recortar gastos en la institución, que en las cofradías recortar, lo que se dice recortar, se está recortando, porque lo del rescate es imposible. No es que el señor Vega use las tijeras, es que se ha aficionado a la podadora, que no es lo mismo. El tesorero, que como todo tesorero que se precie es el malo de la película, ha terminado, por ejemplo, con los gastos de Las Lapas. En esta bar se han dejado “millones de pesetas” en un año en épocas pretéritas, según aseguran expertos en la materia. Ahora no sólo se acude a otro bar, sino que se aplica el muy eficaz criterio de Bollullos: cada uno se paga lo suyo. El administrador cumple a rajatabla el papel de responsable de Hacienda. Y ya sabe lo que pregonan los propios políticos municipales:que todo gobierno es una coalición entre el ministro de Hacienda y el resto del gabinete. Así que el presi Arenas gobierna en coalición con su administrador.
Y aún hay más
El administrador también ha conseguido que un producto deficitario como el boletín (ojú) comience a generar algunas perrillas. Yya en eso hay que quitarse el sombrero y pedir para este tesorero la medalla Pro Ecclesia et Pontifice. ¿A que sí? Porque eso pertenece a la serie de hechos misteriosos de la ciudad. Un poné: ¿cómo siguen funcionando los autobuses de Tussam con la losa que arrastra la empresa? Otro poné: ¿cómo son rentables los puestos de turrón de la Feria de Abril sin nunca se avista a nadie comprando? Yotro más: ¿es verdad que cuando San Fernando entró en Sevilla ya estaban Cañete en Aprocom y José Joaquín Gallardo en el decanato de los abogados? Ea, dónde hay que firmar que quiero ser el primero en pedir los honores para quien ha hecho del boletín del Consejo un producto rentable. ¡Este administrador es una mina!
Los estatutos
En octubre será, por fin, la asamblea en la que deben ser aprobados. En el Consejo hacen sus cábalas usando como referente el resultado de las pasadas elecciones, en las que participaron 105 de los 120 hermanos mayores convocados, pese a que hacía un fuerte calor, jugaba la selección española y sólo concurría una candidatura. Como recordarán, 26 votos fueron en blanco. Que ya hay que tener gatos en la barriga para ir a votar en blanco con un partidazo en la televisión. Y 77 fueron a favor del poder establecido. Una extrapolación de estos datos revela que prácticamente se consigue la mayoría cualificada que se requiere para la reforma estatutaria, que son dos tercios del total del censo de votantes. Por cierto, los analistas gregorianos aseguran que entre los 15 que no acudieron a votar los hay a favor de la reforma.
El pertiguero
Primer golpe. Escasas donaciones. Dicen que sólo cinco hermandades han aportado fondos al monumento en honor a Juan Pablo II. Segundo golpe. Oído en el arrabal. José María Lobo no quiere repetir como hermano mayor. Parece que lo tiene muy claro. Tercer golpe. Ojo a las obras en la calle Almirantazgo. El ensanche de la acera y su nuevo diseño obligarán a determinadas cofradías, como La Paz y Santa Genoveva, a una nueva revirá. Yciriales arriba. Este fiscal manda parar en la Puerta de los Palos y se despide de sus lectores por un tiempo. Los cuatro zancos por igual a tierra, poco a poco.
El Fiscal | 20 de agosto de 2012 a las 5:00

El camino está marcado. Yse ha comenzado a andar. No sólo de estatutos vive el hombre. Agosto es proclive a la forja de esas decisiones que habrán de llegar con la caída de la hoja caduca y la arriá de las calores. Hay una corriente de opinión muy favorable a que este año, por fin, se elija una pregonera de la Semana Santa. Y una cartelista. Porque sí, porque ya nombres de solvencia más que contrastada encima de la mesa con tapete de damasco. El currículum de una nominada ya ha llegado a algunos consejeros. Yconvence. Y el de la otra es de sobra conocido. Se aspira al doblete. ¿El presidente? Adolfo Arenas está concentrado en sacar adelante los estatutos. Bastante tiene con eso. Además sabe que la historia está cargaíta de presidentes cuyas propuestas personales no han prosperado. ¡Para qué moverse si ya sabe lo que es un cajonazo! Los delegados de Penitencia tienen la palabra. Únicamente deberían evitar el espectáculo de ese almuerzo previo al sábado de la elección en el que todo quedó amañado el pasado año, porque con tanta preparación previa se perdió la emoción y la junta superior resultó descafeinada. Una pena. Lo bueno de todo esto es que las nominadas son eso: nominadas. En ningún caso se trata de aspirantes o que anden lampando por pregonar o pintar un cartel. Nunca mandarían jamones ni quesos para obtener votos. Son mujeres muy preparadas, que conocen perfectamente el mundillo cofradiero. Saben escribir, saben pintar. Yles gusta participar en actos cofradieros. No son políticas del mundillo morado, ni buscan el protagonismo, ni mucho menos el ingreso en la oficialidad cofradiera. El doblete sería una gran apuesta de los delegados de penitencia en el primer año de un nuevo mandato. Ellas ni se imaginan que alguien ha comenzado a mover sus nombres. Y muy probablemente, la autoridad eclesiástica, tan preocupada en los últimos años por determinados nombramientos, no vería nada mal estas designaciones, pues sus perfiles pueden encajar sin problema alguno en la ortodoxia requerida. Y no se olvide que esta autoridad cofradiera también hará todo lo posible para que don Juan José respire tranquilo. “Si nos han demostrado que en los Juegos Olímpicos son mucho mejores que nosotros, es hora ya de promover un doblete femenino”. Parece que el Consejo gira hacia ellas después de algunas experiencias que han sabido no ya a poco, sino que han resultado algo sonrojantes. En los últimos años, en cualquier caso, se ha hecho bien en no forzar nombres por el mero hecho de elegir a una mujer. Pero ahora, es verdad que hay propuestas que han cuajado. Esos artículos y esos cuadros dan la confianza suficiente. Y encima muchos de ellos, no se olvide, han dejado el nivel como el vuelo del grajo. Qué frío.