Mucho ojo al futuro
¿Quién organiza oficialmente la Semana Santa? ¿El Ayuntamiento o el Consejo de Cofradías? Ojo al toro de la SGAE que viene astifino y bien llevado por el mayoral… En los despachos de Madrid han demostrado ser listos. Continuará.
¿Quién organiza oficialmente la Semana Santa? ¿El Ayuntamiento o el Consejo de Cofradías? Ojo al toro de la SGAE que viene astifino y bien llevado por el mayoral… En los despachos de Madrid han demostrado ser listos. Continuará.
Siete rosas coronaban toda una muestra de arte floral que fue llevada con diligencia hasta el despacho de la presidenta del Pleno y delegada de Fiestas Mayores. Cuando la susodicha abrió el sobre leyó el mensaje de felicitación y el remitente: Consejo General de Hermandades Cofradías. No hay ambiente que las flores no suavicen, ni relación que las rosas no refuercen.
El delegado de día se encuentra con un allegado, quien le pregunta por la situación del Consejo a cuenta de las últimas polémicas. El delegado responde con tono de angustia: “Esto está para irse, para irse. Lo que yo te diga… Cualquier día de estos…” El allegado se marcha pensando que este delegado cultiva su estilo de siempre. Y descuelga el teléfono: “Fiscal, el tío este es de los que se levanta de un bombardeo sin un rasguño y ajustándose el nudo de la corbata. De medalla, ¡lo de este tío es de medalla! Y dice que cualquier día se va… Jajajajaja”.
“Hace más frío que viendo el regreso de Pasión en la esquina de José Gestoso”. Pero por más que Eolo soplara, que sopló desde el cañón de la Encarnación y sus setas, había mucha, muchísima más gente que en el vía crucis del primer lunes de cuaresma. El sábado festivo y el tirón popular del Nazareno de Montañés, túnica morada corta y la luz tenue de cuatro guardabrisones encendidos, son la claves del impresionante poder de convocatoria de un traslado ni mucho menos inédito, pues sólo hace cinco años se vivieron tres con las mismas imágenes: ida y vuelta a San Hermenegildo y la ida a la iglesia de la Misericordia. La decadencia actual del mundo de las hermandades no impide que el público, al final, esté donde tiene que estar: con Pasión. Con las imágenes de siempre. Y anotamos la exquisitez de los priostes al preparar a la Virgen de la Merced. Llega la hora de amoldarse a un templo nuevo, perdido ya el carácter parroquial y la presencia paternal de don Manuel del Trigo. Hay que adaptarse a una sede renovada, donde no será posible manchar el suelo de cera, y donde habrá que aprender a convivir con los más que probables usos culturales de un templo en el que se ha invertido muchísimo dinero público. Pasión ha regresado y nos ha dejado el frío metido en el cuerpo, pero la enorme satisfacción de saber que las grandes imágenes siguen tremendamente arropadas cuando salen a la calle. Con tanto ruán verde, tanto trompetódromo municipal, tanto falso purista, tanto pasos de misterio con gallo y hasta uno que anuncian con un perro en lo alto, el reencuentro con Pasión con tanto público respetuoso es una delicia. Hace cinco años se fue sin fecha de regreso. Nihil est quod deus efficere non possit. “Nada hay que Dios no pueda hacer”.
Ay, aquellos días felices de fresas bañadas en champán francésEra hermano mayor de una santa cofradía. Irrumpió con las burbujas del Möet Chandon en el mundo del adobo. Las convivencias del Miércoles Santo de aquellos tiempos en su hermandad se caracterizaban por las camareras con cofias. Como aquel trueno vestido de nazareno también mandaba en una hermandad rociera, un año se llevó a los hermanos mayores de su día a hacer el camino. Y yendo por las arenas los puso hasta la corcha de champán y fresas con nata. Nada de rebujito, que eso es muy vulgar. Ay, aquellos años. A todos les regaló una enciclopedia rociera forrada en terciopelo. Y en la Feria, ay la Feria y sus peligros, había un día dedicado a esos hermanos mayores. Coches de caballos, grupos flamencos en directo y unas cigalas que estaban para cantarles saetas. Y muchos recuerdan aún aquel bautizo en el que mandó traer agua del Jordán, pero caliente, por aquello de que se celebraba en invierno. Algunos tejieron tal amistad que le confiaron inexplicablemente sus ahorros. Esos incautos hermanos mayores lloran hoy su pena en soledad. Se emborracharon en la primera taberna, pensando que sólo se trataba de unas fresas.
Su Eminencia ha incluido el denominado Consejo Diocesano de Hermandades en el diseño del nuevo organigrama de la curia. El cardenal hará oficial su foro de asesores en el gobierno pastoral de las más de seiscientas hermandades de la diócesis. Para la manida pregunta sobre quién aconseja al prelado en los asuntos morados, existirá pronto una respuesta oficial. Hasta ahora han sido varios los asesores del Arzobispado procedentes directamente de las filas de las cofradías. Hubo uno –que hoy ocupa un puesto relevante– que consiguió frenar la iniciativa de sacar un paso en el Congreso Internacional de Hermandades simplemente para que “la gente de fuera vea cómo se mueven aquí en Sevilla”, según la propuesta de un cargo intermedio de la curia.
No nos engañemos. Si de verdad forman ese Consejo Diocesano de Hermandades personas serias de este mundo de las cofradías se podrán evitar muchas polémicas gratuitas, como la de remitir en plena cuaresma los pliegos de la declaración de la renta. También se le podrá dar su sitio al Consejo, al de la calle San Gregorio, no nos confundamos, que a partir de ahora habrá que distinguir entre el Consejo de Villarriba (Plaza Virgen de los Reyes) y el Consejo de Villabajo (el que está junto a Las Lapas), que no será lo mismo hablar de los señores consejeros de Palacio que de los tíos del Consejo, los que eligen al pregonero, recaudan el dinero de las sillas y hasta alguno se cree presidente de Telefónica.
Es extraño que una hermandad como Pasión haya incurrido en semejante ninguneo. Vayamos por partes. En mayo hay elecciones. Y se presentan dos candidaturas, ninguna de las cuales existe oficialmente por el momento por la sencilla razón de que aún no se han abierto los plazos electorales. La hermandad ha remitido a sus hermanos un boletín informativo en el que se dedica una página completa al hermano que encabezará una lista, Jaime Fernández de Argüeso, y ni una línea al otro hermano que también ha anunciado su intención de presentarse, Javier Criado. ¿Por qué se hacen así de mal las cosas? ¿Qué necesidad hay de practicar semejante ninguneo? ¿No es la propia institución e, incluso, el mismo candidato supuestamente beneficiado por esta maniobra los que resultan perjudicados con esta estrategia?
Por cierto, en esa página se publica un amplio perfil del aspirante oficialista. “Entre sus grandes aficiones están una gran gama de deportes, como la náutica, el golf y la equitación, afición [sic] que mantiene dentro de sus momentos de ocio”. ¡Caramba! Sabíamos que en política cofradiera hay que saber navegar, pero de ahí a que haya especialistas en náutica que se presentan como tales en el boletín…
Primer golpe. Muy merecido. Enhorabuena al Pleno municipal por aprobar la rotulación de una calle del centro con el nombre del investigador Juan Carrero.
Segundo golpe. No se pierdan los artículos de José Joaquín Gómez en Diario de Sevilla los jueves de cuaresma. Los dos primeros han estado atinadamente marcados por la plena actualidad. Relean sus reflexiones sobre el Consejo.
Tercer golpe. Carlos Bourrelier puede estar muy orgulloso del vía crucis del Buen Fin. Y ciriales arriba.
¿Por qué le rechina a algunos hermanos de San Gonzalo que Juan Hernández vaya diciendo que él será el próximo hermano mayor?
Entérate, Fiscal, de la gran iniciativa del hermano mayor de San Isidoro para celebrar próximamente los veinticinco años de José Luis Peinado como párroco en la Costanilla. Peinado, que sabe latín en todos los sentidos, se merece el homenaje de las hermandades de la feligresía
Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral
Ni Alianza de Civilizaciones, ni tirones de oreja al Nuncio, ni laicismos, ni broncas con los peces gordos del episcopado de Despeñaperros para arriba (que con el de aquí nos llevamos de dulce), ni Educaciones para la Ciudadanía que valgan. Aquí se vota el 9 de marzo y que cada cual se busque la sombra como pueda. Es lo que habrá pensado el alcalde, que llevaba un cuatrienio en el que si pisaba el atrio macareno le entraban calambres y le pitaba hasta el llavero en el control de entrada. ZP le quitó a los macarenos los millones que Aznar les dio en el BOE con Arenas de testigo para las obras en la basílica y que el catedrático Pérez Moreno quiere recuperar ahora por la vía de los contenciosos. Qué le gusta a una cofradía un contencioso… en la Plaza Virgen de los Reyes. A lo que íbamos. Nos hemos pasado unos años en los que cualquier cosa parecida al puño y la rosa hacía fruncir el ceño de la clase dirigente macarena. Como la cofradía anda sobrada de recursos y sus tentáculos no conocen fronteras, la gaviota del PP trajo desde Valencia bien amarrado en el pico un buen puñado de millones de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. La jugada alicantina tuvo que sentarle a plumero (de armao) quemado al sufrido alcalde socialista de Sevilla, venga a aguantar fotos de los dirigentes del PP en el atrio macareno. Pasa el tiempo y en el horizonte se anuncia un 9-M en plena cuaresma.
Monteseirín, víctima del fuego amigo de Madrid, donde el gobierno y los curas andan a la gresca, disfruta en cambio de un escenario particular muy favorable: una relación fluida con el cardenal y unas cofradías que beben los vientos por invitarle a portar imágenes sagradas o visitar sus obras sociales. Por esta razón lo ha pasado mal el alcalde estos últimos años. En el atrio macareno tenía la china de su zapato. Y_vaya sitio para tener la china. Necesitaba una oportunidad, como los toreros noveles, para hacerle un guiño a los macarenos, para tener un gesto más allá de la visita de Rosamar a la Velá del Rosario. Y de pronto se le abrió el cielo cuando los de San Gil tocaron las puertas del Ayuntamiento buscando posada para sus enseres durante las obras en el museo. Monteseirín tomó personalmente la decisión de acoger el paso de palio de la Macarena y dos mantos de la Virgen durante diez meses en el mismísimo Ayuntamiento. Este alcalde, definitivamente, tiene una estrella. Lo que ZP no te dé, Monteseirín te lo bendiga. Y de la Alianza de Civilizaciones ya te hablaré otro día.

No se trata de una edición de Munarco bajo las setas de la Encarnación o en el Casino de Tomares, que de esta gente hay que esperarse cualquier emplazamiento. Es una de los nazarenos gigantes que han poblado la pasada edición de Fitur. Por lo colosal de sus hechuras, bien puede ser uno de esos con los que el personal sueña todo el año. Ojo porque si aparecen con frecuencia conviene acomodarse en el diván del doctor Criado. Después de ver túnicas de ruán verde, los bomberos de Nueva York en una presidencia y los húsares abriendo un cortejo, ¿por qué no invitar a estos nazarenos de Fitur? Pero con el bombo y todos sus avíos. Y que no falte el cartelito de al lado: “¡Viva Cuba!” Que viva, que viva.
La Macarena tiene resuelta con la cesión del Salón del Apeadero la ubicación del paso de palio, dos mantos y varias insignias durante el período de obras en el museo de la hermandad. ¿Pero dónde guardará el paso de misterio, también expuesto todo el año en la planta baja del museo? El hermano mayor, Juan Ruiz, ha comenzado este fin de semana una ruta por monasterios de la zona para pedir alojamiento para tan singulares enseres. Santa Paula y San Clemente son las opciones preferidas. En 1991, por motivos también de obras, ya hizo uso la cofradía del convento de Santa Paula para ciertos enseres. Si el paso de palio estará expuesto en el Ayuntamiento con todos los honores, el de misterio no tendrá la misma suerte.
Esto de las elecciones al Consejo con tres candidaturas es de lo más entretenido. Hay quienes se mueven en una única dirección (los menos), quienes no se mueven (las excepciones) y quienes se mueven en tres direcciones (los más). Por ejemplo, el cotizado delegado de las vísperas, Fermín Vázquez, ha pasado de estar integrado en el sector de Juan Carlos Heras a estar en el de Joaquín de la Peña. Y_del trío de hermanos mayores de San Roque, San Isidoro y el Santo Entierro se dice que están muy por Heras con la clara intención alguno de ellos de salvar el honor de Eduardo del Rey. Y es que hay sms enviados el día posterior a la elección del pregonero que no le harían ninguna gracia al presidente Román.
Recibido el día 4 a las 18.48: “Saludos desde Nueva York. ¿Te apetece que te invite el miércoles a un almuerzo cofradiero en el restaurante San Fernando 27?”
Recibido el 6 a las 15.09 horas: “Tu amigo Cuerda Retamero quiere poner un ascensor en la casa de hermandad. Lo someterá a cabildo extraordinario. Imagino que se podrá instalar”.
Primer golpe. Éxito del estreno de la Misa de la Alegría en el altar mayor de la Catedral el pasado fin de semana. El grupo Siempre Así, liderado por Rafael Almarcha, cosechó un gran resultado. Lleno de público. Y mucho cofrade por allí conociendo nuevas liturgias. Segundo golpe. Enhorabuena a la cofradía del Arenal que, alertada el pasado domingo por este Fiscal, decidió suprimir el bar de la hermandad el Miércoles de Ceniza, jornada destinada al ayuno y la abstinencia. Tercer golpe. Antonio Burgos fue visto anoche entre la bulla viendo los traslados del Baratillo y la Carretería. Y ciriales arriba. Javier Criado anda henchido de gloria de las muestras de apoyo que está recibiendo en su carrera electoral. El psiquiatra se mueve. Vaya si se mueve. Mayo se acerca.
Entérate, Fiscal, de la llamada que Juan Ruiz Cárdenas le hizo a Su Eminencia para obtener el nihil obstat, nunca mejor dicho, a meter el paso de palio de la Esperanza en el Ayuntamiento. El hermano mayor respiró tranquilo al recibir el aval de la púrpura: Muy bien, Juan, muy bien. Adelante.
Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral
Existe una cuaresma escondida. Quedan una serie de actos y hasta de hermandades poco conocidos por el gran público. ¿Quién conoce el vía crucis con el Cristo de San Agustín de San Roque? Se celebró el domingo en la oscuridad del templo, cánticos de Perdón, oh Dios mío y ambiente de gran recogimiento. Días antes tuvo lugar el de la hermandad de la Virgen de la Antigua en las Teresas. Esta hermandad con sede en el Salvador, cuyo voto en el Consejo vale igual que el de las cofradías de penitencia, dedica a los conventos de clausura más del 85 por ciento de su presupuesto.