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Las entrañas del Martes Santo

El Fiscal | 24 de septiembre de 2017 a las 5:00

martes santo internet

MARTES Santo suena a barrila, a hermanos mayores destinados a la ingeniería de horarios e itinerarios y a oscurantismo pueril de la parrilla horaria. Sabe a aguardiente de primera hora de la mañana servido con primor en la taberna La Candelaria, por cuya ventana se puede rezar al mismo azulejo del Señor de la Salud que vio pasar al Gran Poder camino de las Misiones en 1964, evocación interrumpida por el mollatoso de guardia que –codo en la barra– despierta de su letargo.

–Oiga, ¿pero cambian el Martes Santo? No le habrán metido sabor a fresa, ¿verdad?
–Cambian la jornada de Semana Santa, no el anís, so merluzo.

Ya sabemos la razón de tanto interés en esconder los horarios e itinerarios en la caja fuerte del Palacio Arzobispal. Los Estudiantes regresan por Tomás de Ybarra, con lo cual se va a poner contentísimo Joaquín Moeckel, que ya estoy viendo a los saeteros y a los gorrones querer trincar metro cuadrado en los muchos sus balcones de su bufete, pero es que nos quitan el retorno nocturno del Cristo de la Buena Muerte por la Plaza de la Contratación. Ay, mi dilecto Jesús Resa que nos va a dejar usted sin el bautizado cielo Azul Contratación que tanto nos gusta a la vuelta. No nos haga más cambios, dejemos la rosa como está, que eso de la cofradía por delante del Casablanca y del Burguer King nos va a hacer echar de menos Las Lapas. Y ni le cuento eso de ver el nombre de Indalecio Prieto en el itinerario de Los Estudiantes. Ojú, don Indalecio. Y hablando de rosas, esperemos que en el programa de mano aparezca, al menos, el paso de Cristo con lirios. Solo con lirios, don Jesús. Muchos monaguillos, muchos lirios y muchas cruces de penitente. El Martes Santo se podrá poner del revés, pero la cofradía de la Universidad siempre recta, bien recta.

Lo mejor de este proyecto de remodelación del Martes Santo es que el hermano mayor del Dulce Nombre llama a su cofradía por su nombre: la Bofetá. A ver si en las Cigarreras y en los Caballos toman nota y se dejan los complejos en el carro de los cirios rotos.

–Mis saludos a los señores que empujan esos carros a los que siempre falla una rueda.
–Es un detallazo, oiga.

Un diez para el señor Casal por fomentar el uso de la denominación popular de su bellísima cofradía. También un diez a todos los hermanos mayores del Martes Santo por usar en la parrilla horaria las denominaciones de los bares para localizar sus preciosas cofradías. Es entrañable leer que la cruz de guía de Santa Cruz estará a las diez en punto de la noche en la confitería La Campana, donde ya estoy viendo al profesor Adolfo González con su cirio de escolta abriendo paso y donde no veo a Juan Reguera en el balconazo de la pastelería porque en esos momentos irá con su Virgen del Dulce Nombre, que, por cierto, a las dos de la madrugada debe estar con la saya rosa en El Sardinero escoltada por José Luis Trujillo. Este programa de Martes Santo parece asesorado por el gran letrado Enrique Henares, el primero que habló de las tabernas largo y tendido (mejor de pie en la barra) en el pregón de la Semana Santa. ¿Y no es bonita la referencia al azulejo de la Plaza de la Alianza para ubicar al palio de la Virgen de los Dolores a la una de la madrugada?

Sáquenle todo el partido a esta parrilla horaria, que tienen a su disposición en la web del periódico desde el viernes. Es la misma que maneja la autoridad, eclesiástico por supuesto. Se la querían quedar los curas para ellos solos. Ay, pillines. Hay que compartir.

Vargas Llosa y la pluma de oro de Joselito

El Fiscal | 14 de mayo de 2017 a las 5:00

Imagen macarena vargas llosa

OCURRIÓ el Domingo de Resurrección, pasada la hora del Ángelus, runrún en el atrio con la llegada de una visita ilustre. Hace años que las visitas de relumbrón se producen en Semana Santa y no en Feria. La Feria, mejor organizada y sin incidencias, hace tiempo que dejó de ser atractiva para los ilustres, casi el mismo que la duquesa de Alba dejó de recibir en la Casa de las Dueñas en los días de farolillos. Pero la Semana Santa sigue atrayendo algunos rostros conocidos de Despeñaperros (guau) hacia arriba que hacen eso de “bajar al Sur”, pronunciado sea con voz engolada. Estaba el teniente de hermano mayor de la Macarena, Santiago Álvarez, en el atrio cuando llegó nada menos que Mario Vargas Llosa a la búsqueda de la Esperanza, la que había visto salir una Madrugada desde el balcón de las autoridades unos años antes, pero esta vez quería verla en la intimidad de la basílica. Llegó sin la Preysler y estuvo cerca de una hora contemplando los dos pasos y, especialmente, el altar de la Hispanidad. Se paró largo rato ante el paso de palio, comentó que esa tarde iría a los toros y, justo en ese momento, fue cuando el teniente Santiago le contó la historia de la pluma de oro de Joselito, que la Virgen aún lucía en el fajín, porque ese día aún llevaba todas las joyas de la Madrugada a excepción de la corona de oro. Al premio Nobel le encantó la historia del canónigo Muñoz y Pabón, que defendió públicamente que el funeral de Joselito El Gallo se oficiara en la Catedral en contra del criterio de quienes mantenían que en el templo metropolitano sólo podían celebrarse las exequias de aristócratas. Los partidarios de José quedaron tan agradecidos a aquel canónigo que le regalaron una pluma de oro por la brillantez y eficacia de su discurso, que el sacerdote rechazó en primera instancia. Al final aceptó el obsequio con condiciones: que la pluma llevara un alfiler para poder regalársela a la Virgen de la Esperanza. Y así fue. En la pluma están grabados un gallo y un corona en recuerdo de Joselito, rey del toreo. Por ser monarca indiscutible del toreo se celebró su funeral en la Catedral. Vargas Llosa se fue con la promesa de volver. Y con él se llevó una hermosa historia que une el toreo y la escritura.

El Dulce Nombre en el Salón Colón

Imagen Salón Colón

Se casaban dos jóvenes en el Salón Colón. Cofrades y de estirpes conocidas. Se casaban en el Ayuntamiento con todo boato, en una ceremonia presidida por un concejal cofradiero, ante el retrato del Rey y en presencia del Pendón de San Fernando. Se casaba ella de blanco y él de chaqué. Había mantillas blancas, ternos oscuros y, como en la sevillana del Pali, muchos barbos en adobo, mucho vino y alegría, que de todo hubo después en el sevillanísimo convite en el convento de Santa Rosalía. Se casaban en el Salón Colón con la mente puesta en la Plaza de San Lorenzo, que para eso la novia se ha criado a la sombra de los plátanos de indias, donde los pájaros se posan cada amanecida a verle la cara al Señor cuando se despide del pueblo y el personal tiene el cuerpo tan cortado como el alma reconfortada. Se casaban dos jóvenes en el Salón Colón cuando alguien –todo un detallazo– estuvo raudo al colocar una preciosa fotografía de la Virgen del Dulce Nombre sobre un caballete en un lugar preferente de la estancia. Una sorpresa para la contrayente. La foto de la Virgen, morena como la novia, era una bellísima instantánea de los años setenta, cera baja y siempre de tertulia con San Juan, de cuando aún no tenía saya rosa pero ya era la gracia de Sevilla bajo palio. La novia al final se casó ante Ella. Eso se llama un quite providencial al Derecho Canónico. La Virgen está donde están sus devotas más fieles.

La cordura

Félix Ríos Villega

Cada vez que hablemos del bajo, bajísimo nivel de los dirigentes cofradieros, excluyan al hermano mayor del Gran Poder. Félix Ríos no sólo tiene una sólida formación religiosa y espiritual, que la tiene incliso muy por encima de la de muchos cofrades de prestigio, sino ciertas ideas muy claras sobre asuntos de actualidad. Esta semana ha impactado con una carta enviada a sus hermanos en la que opina lo que opinó este Fiscal el pasado Domingo de Resurrección. No hay tramas en la Madrugada, no hay nada organizado. Hay mucha mala educación y mucha falta de valores. Hacen falta medidas incluso “impopulares” y, por supuesto, se necesita que los cofrades no abandonen la calle. Sublime. Un ejemplo de cordura.

Rosa

El Fiscal | 31 de marzo de 2017 a las 5:00

AYER por fin la vimos cómo más nos gusta. Ayer por fin apareció la Virgen morena de San Lorenzo con la saya rosa, destellos de belleza que la hacen más singular, más genuina, más guapa, más rica en gracia. Si ya es distinto su rostro, más distinta es su efigie con esa saya de amor regalado, la cera aún a la espera de ser funda, el palio ya alzado y el templo parroquial cogiendo la horma de sus mejores días.  La Virgen del Dulce Nombre   luce su mejor saya, con la que saldrá el próximo Martes Santo, con la que la vimos por primera vez a principios de esta centuria.  Qué mejor joya que esta saya con todo lo que simboliza, con todo lo que la distingue.  Virgen, palio y saya, tríada perfecta de uno de los grandes días de la Semana Santa. No me hablen de horarios e itinerarios, que está el Dulce Nombre de rosa.

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San Lorenzo: ¿Una puerta a la buena fe?

El Fiscal | 9 de noviembre de 2014 a las 5:00

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Cuando uno es propietario de una casa, lo normal es que tenga la llave que da acceso a ella. Y que para alcanzar ese acceso no tenga que pedir permiso a nadie, ni molestar a nadie, ni depender de nadie. Uno entra en su propiedad cuando lo estima oportuno. Así de simple. O no, que diría Rajoy. La Hermandad de la Quinta Angustia goza de una preciosa puerta que comunica directamente su capilla con la calle San Pablo. No suele hacer uso de ella, pero la puerta está como un signo de dominio. La hermandad, si quiere, no depende del párroco de la Magdalena. La Hermandad de Pasión tiene acceso propio a la capilla sacramental desde el Patio de los Naranjos. No depende del rector del Salvador. Hasta los capellanes reales tienen acceso directo a la Capilla Real por el atrio de la Puerta de las Campanillas. No dependen del deán del Cabildo Catedral. Curiosamente, mire usted por donde, esta puerta ya existía históricamente, pero fue cegada y se reabrió en el año 2000 con la bendición de la Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta de Andalucía, que es el organismo que tutela la conservación del conjunto histórico declarado de la ciudad, en especial de los inmuebles catalogados como Bien de Interés Cultural (2010).
Las puertas tienen llaves. Y las llaves son el símbolo de la propiedad. Esta reflexión viene a cuenta del mangazo que sufrió la Hermandad del Gran Poder en el año 2009, cuando alguien muy ladino acudió al Registro de la Propiedad e inmatriculó la Parroquia de San Lorenzo al 100% en favor del Arzobispado de Sevilla, produciéndose un atropello palmario de los muy acreditados derechos de propiedad de la hermandad sobre la capilla donde recibió culto el Señor durante casi tres siglos.
La junta de gobierno negocia ahora una solución con la autoridad eclesiástica, al menos eso ha reconocido en las páginas de este periódico. La solución verdadera, la fetén, la de oro, la auténtica, no es otra que aquella que recoja que la Hermandad del Gran Poder es propietaria del coeficiente correspondiente del templo, expresado en el debido porcentaje. Y para eso la corporación cuenta siempre con suficientes vías de carácter reivindicatorio. La Quinta Angustia ya sufrió un atropello similar, su cabildo general autorizó a poner un pleito si era necesario, pero el Arzobispado accedió a inscribir una nota aclaratoria a la propiedad por la que se reconoce el uso perpetuo de la capilla en favor de la cofradía, aunque –ojo– no reconoce la propiedad en los mismos términos que sí lo hace, en cambio, a la hora de fijar quién es el verdadero propietario del templo parroquial: la Diócesis. En el caso de Pasión, como ya avanzamos en esta página, las cosas sí se han hecho de acuerdo con la fórmula idónea.
Mucho nos tememos que el Gran Poder lo tiene difícil para que la autoridad acceda a dar marcha atrás y establecer las propiedades en porcentajes de Bollullos: a cada uno lo suyo. El mangazo se ha consumado. Lleva cinco años efectuado sin que nadie se enterara hasta que lo publicó este periódico. Sigamos con el criterio de Bollullos y digamos que la junta de gobierno de entonces fue, cuando menos, negligente, al igual que alguien en el Arzobispado fue, cuando menos, deliberadamente taimado…
Por eso, tal vez sea bueno que si verdaderamente hay un buen clima de entendimiento entre las partes actuales, se aproveche para que, al menos, la hermandad cuente con un acceso directo a la capilla por la calle Eslava. Eso sí que sería un gesto de buena voluntad por parte de la autoridad eclesiástica, que sabe perfectamente que esa capilla es del Gran Poder, pues de hecho la hermandad la tiene arrendada por un precio simbólico a la Hermandad del Dulce Nombre. La otra solución es la de ir al pleito, como efectivamente amagó la Quinta Angustia en su momento con todo tino. Pero en el Gran Poder no debe haber mucho ánimo de enfrentarse jurídicamente de nuevo al Arzobispado como ya ocurrió a cuenta de otro atropello, cuando las últimas normas diocesanas decretaron que las hermandades son asociaciones públicas de fieles de la Iglesia, con la consiguiente pérdida de autonomía. Eminentes juristas siguen defendiendo hoy que la gran mayoría de las hermandades son privadas, erigidas por los propios fieles y no a iniciativa de la jerarquía eclesiástica. Aquel pleito perdido parece que puede pesar aún mucho en el ambiente, al margen de otras consideraciones. Ni que decir tiene que otras posibles soluciones como el condominio o servidumbres de cualquier tipo serían sucedáneos, placebos, que pueden hasta generar más problemas que beneficios. O se es propietario o no se es. O puerta grande o enfermería.
Alguien tendrá que explicar en algún momento por qué se perdió una capilla que es todo un símbolo y de qué manera se perdió. Alguien tendrá que explicar llegado el caso por qué, una vez trascendido el mangazo por vez primera en las páginas de este periódico, no se lucha con toda legitimidad y libertad para que se reconozca a su verdadero propietario. Alguien tendrá que explicar su negligencia y alguien tendrá que explicar su voracidad acaparadora. Si al menos se abriera esa puerta… Podría ser el inicio de una futura reconquista. Sería una puerta que se abre, en todos los sentidos. Y sería una prueba de buena fe por parte del Arzobispado.
Esquina de la Calle Eslava con el Gran Poder

El detalle del Cura Paco

El Fiscal | 30 de septiembre de 2014 a las 14:20

dulce nombre
ACABÓ el bautizo y el cura cogió a la niña, entró en la capilla del Dulce Nombre, la que ya no es del Gran Poder según el Registro de la Propiedad, y la presentó a la Virgen de la saya rosa que cierra los Martes Santos cuando se mustian los primeros lirios de la Buena Muerte y se oye el eco de los últimos quejíos en el Cerro. A sus pies quedan los ramos de novia, ante su cara morena son presentados los niños y en la bulla de su paso de palio se conocen los novios, ¿verdad, Luismi? El cura podía haber hecho caso omiso, no darse por aludido de que la Virgen estaba expuesta al culto más íntimo, dejar el acto ceñido a la celebración de un sacramento en el templo parroquial donde manda el párroco y se recluyen en sus capillas las hermandades. Pero como este cura no es un cura cualquiera, pues allá que se fue el Cura Paco para ponerle el broche sevillano al bautizo. Cada día nos gusta más este sacerdote que gobierna San Lorenzo con tacto de prioste. Fue el cura que dijo que no al pregón el pasado año, que los pestiños están para jamarlos, no para hacerlos. ¡Viva el Cura Paco mandando a paseo el atril de las vanidades!
Ya lo dijo el cardenal en la intimidad de una reunión: “Quiero que Sevilla me recuerde como arzobispo, no como pregonero”. Pues el Cura Paco quiere que le vean como párroco, en el ejercicio diario de su ministerio a la vera del Señor, y no ejerciendo el vocerío desde un atril. Yqué mejor pregón que el esmero en esos pequeños grandes detalles que dan alma a una celebración. Hay que fundar la asociación de amigos del Cura Paco, que huele a oveja y no a despacho de curia, que responde al teléfono y no contesta por fríos correos electrónicos a través de intermediarios, que mira de frente y siempre quiere agradar, no demostrar que está un peldaño por arriba. En este tipo de curas está puesta la esperanza de la diócesis hispalense por tener cada día más presbíteros alegres, como los quiere el papa Francisco, y menos burócratas palaciegos que disfrutan poniendo reparos como interventores de la administración pública. Hay que reconocer el acierto de don Juan José poniendo a Marcelino Manzano al frente de las hermandades, más aún al tratarse de un cura no sólo simpático, que lo es, sino con experiencia en los medios de comunicación, pues la notoriedad de la Iglesia de Sevilla, guste o no, está muy condicionada (saturada) por la actualidad de las cofradías. Y don Marcelino domina las dos áreas, sin miedo al qué dirán. Se fía tanto de las hermandades de San Vicente que les ha dado la llave.
Yo hoy me quedo con el Cura Paco dando el mejor pregón de su vida, con el alba puesta y los brazos alzando a Rocío, símbolo de la vida y de la esperanza en un futuro mejor. Un bautizo al sevillano modo. Imaginamos al Cura Paco hace un año diciéndole al Consejo:“Yo no soy hombre de esas cosas”. Ahora lo entendemos. Su pregón se escribe cada día a la sombra de los plataneros de la plaza, con la música del griterío infantil de las tardes y con la privilegiada compañía de un buen trozo de la mejor Semana Santa.

¿Abuso o negligencia?

El Fiscal | 27 de abril de 2014 a las 5:00

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No había trascendido. Se ha hecho con una discreción muy calculada. Y en algún caso con agosticidad. El Arzobispado acudió al Registro de la Propiedad en 2009 y se apropió del 100% del pleno dominio de San Lorenzo, sin tener en cuenta los derechos de propiedad del Gran Poder sobre su antigua capilla. Y acudió en agosto de 2011 y se atribuyó la Magdalena entera. La Quinta Angustia reaccionó de tal forma que la junta de gobierno llegó a estar facultada para emprender las acciones necesarias para defender sus derechos de casi 430 años. ¿Nadie hizo nada en el Gran Poder en 2009? ¿Nadie va a hacerlo ahora? ¿Acaso no tiene la Hermandad del Gran Poder sobrada documentación que demuestra sus derechos de propiedad? ¿Se renuncia a los derechos sobre una capilla cargada de simbolismo para la hermandad? ¿Se está enterando hoy la hermandad del atropello a sus derechos de propiedad? ¿Ha abusado el Arzobispado de Sevilla, ha habido quizás algo de negligencia en la cofradía o han ocurrido ambas cosas?

El Salvador
En breve será inmatriculado el Salvador, cuya propiedad no está blindada aún en el Registro aunque parezca extraño, ¿verdad? Se sabe ya que serán escrupulosamente respetados los derechos de propiedad de Pasión sobre la capilla sacramental, las dependencias de la casa de hermandad y la cripta.

Puerta de los Palos (21 de abril)

El Fiscal | 21 de abril de 2011 a las 21:40

Rescoldos del martes

Dijo Maruja Vilches, hermana mayor en funciones de los Javieres, a los compañeros de Canal Sur Radio que cuando decidió desempatar la votación del cabildo de urgencia pensó en cuando ella era una simple nazarena abrazada a su cirio. Mire usted, mi dilecta Maruja, cuando se está en determinados puestos hay que hacer justamente lo contrario. Pensar como un gobernante, como el padre que decide en función de lo verdaderamente mejor para un hijo, no en complacerlo. Cuando se gobierna un club de fútbol no se debe pensar como forofo. Cuando se dirige una cofradía, no se pueden tomar decisiones cual acólito que sale por primera vez. Y, sobre todo y por encima de todo, un gobernante nunca revela el resultado de una votación. Pinchazo en hueso. Una pena.

Y aún hay más

Y lo del comisionado del Dulce Nombre fue ya de circo. Mayor esperpento imposible. Resulta que la autoridad –eclesiástica por supuesto– nombra a un delegado episcopal para normalizar la vida de la hermandad. Eligen al señor Toledo, que ayer, de traje porque no es hermano, mandó sacar la cofradía a la calle con el cielo color negro zahíno. Imagínense ustedes cómo estaban los ánimos por el barrio de San Lorenzo. Algunos no llegaron a las manos de puro milagro. Si alguna hermandad no debía asumir riesgos ni permitirse frivolidades era precisamente la de la Bofetá. Es como meter a un alérgico en un campo de olivos. Giralda Televisión emitió las imágenes de un obispo auxiliar, testigo de la bochornosa escena, que no sabía donde meterse ante tanto infortunio. Qué espanto. ¿Y este comisionado iba a normalizar la vida interna? Dios le conserve a algunos el oído…

Camaradas capillitas

Algunos mucho presumir de pertenecer a la Iniciativa Sevilla Abierta, pero como por su casa pase una cofradía, vengan copas de tinto a mediodía y no veas cómo se ve el misterio del Beso de Judas desde mi balcón. Ay, esas teorías de que las tradiciones lastran el futuro de la ciudad, condicionan su vida cultural y tal. Y, por cierto, quienes no se pierden una cofradía por su espléndido balcón son los camaradas de las Comisiones Obreras desde la sede de la calle Imagen. Ni siquiera se han privado de contemplar el clasicismo del Cristo de Burgos, donde procesionó (horror de verbo) el ex ministro de Trabajo Juan Carlos Aparicio, hoy alcalde de la capital castellana.

Mucho azahar

El que lucirá hoy la Virgen de la Concepción tras haber peinado los mayordomos decenas de fincas de Andalucía. Al final llegó procedente de varias: Mairena del Alcor, Alcalá del Río, San José de la Rinconada, La Algaba… Y hasta de Sierra Nevada.

Falta de discreción

Cuando se es cura, ministro de la Iglesia, hay que tener cuidado de los comentarios que se hacen en una bulla. Nunca se sabe quién te oye. Ayer, un jovencísimo reverendo arremetió con una evidente falta de caridad contra la calidad de las albas de los acólitos que precedían al crucificado del Cristo de Burgos. “Mira, las albas son del tebeo”, dijo la criatura, además de otras lindezas en una evidente falta de tacto. Más le valdría perder algo de peso.

Los sms del Fiscal

A las 15:16: “Garrido Bustamente y su hijo van a retransmitir la salida del Buen Fin para Giralda TV. Los honorarios irán para el centro de estimulación precoz”. A las 17:11: “Los bares de la Alfalfa, plagados de nazarenos de San Bernardo ya talluditos. ¡Óle! Te mando foto”. A las 18:12: “Un capitán de la Guardia Civil escoltando a la Caridad. ¡Bien!”. A las 18:35: “Cirios azules del Baratillo derretidos, doblándose como relojes de Dalí. Cerería Bellido de Andújar se ha lucido”.  A las 19:52: “Un nazareno del Baratillo del primer tramo acaba de de coger una cerveza”.  A las 20:03: “¿Se puede saber qué hace un nazareno de Los Panaderos cruzando con el capirote puesto por El Corte Inglés? A las 20:15: “¿Has visto a Manuel Marchena en la antepresidencia de la Virgen de la Palma? Juró ayer”.

Puerta de los Palos (20 de abril)

El Fiscal | 21 de abril de 2011 a las 21:30

Cita ineludible

La de un grupo de bofeteros cada Martes Santo en el Eslava. Llueve o ventee los de La Mano de Malco no faltan a la cita cuando el reloj traspasa la una de la tarde y la garganta va pidiendo darse un buen baño en ese oro líquido que estos días reluce en los gaznates de los sevillanos más que las canastillas de ciertos pasos que usted y yo sabemos. Allí estuvo Rosamar Prieto-Castro, nuestra delegada de Fiestas Mayores, que no deja de recibir felicitaciones tanto por su gestión en estos cuatro años como por la presentación del pregonero. “Rosamar, eres la responsable de que estuviera cinco minutos de pie aplaudiendo. Eso, a mi edad, lo hago en contadas ocasiones. Enhorabuena”. Y la delegada le dio un cariñoso apretón de manos a quien pronunció estas palabras.

De la tele local

Y en éstas estaban los de la Mano de Malco cuando las lenguas se afilaron y hubo algún que otro hermano que recordó lo “bonita” que quedaría la penúltima cofradía del día por una calle con el fondo de un luminoso donde se anuncian películas de contenido poco recomendable para estas fechas. “Y todo por una efemérides que ya ha pasado”, decían las lenguas afiladas. Al final, la lluvia se llevó por delante –para pena de pocos y alegría de muchos– esta “fina” estampa.

Estornudos

Los que se escucharon en la parroquia de San Lorenzo cuando el viento empezó a despojar de los plataneros de la plaza esa pelusilla que se introdujo en narices y gargantas de miembros del comisionado, hermanos, devotos y curiosos que tuvieron que hacer uso del kleenex y otros utensilios a mano para aliviar los ataques de alergias. Estornudos y más estornudos. Entre ellos los del párroco del templo, Fernando Reyes Rico. Cosas de la primavera.

Vuelve el clavel

Si los primeros días de la Semana Santa las flores exóticas con nombres de dificultosa pronunciación han sido las que han reinado en los exornos de pasos de Cristo y  palios, el Martes Santo fue el clavel el que volvió a mandar, aunque con muy mala suerte.

Duelo en el Cachorro

La noticia más triste del Martes Santo llegó cuando el cielo parecía despojarse de las nubes que tanta amargura dibujó en los rostros. Había fallecido Francisco Ruiz Torrent, el pregonero de la Semana Santa de 2002, el que describió, en un imaginativo recorrido trazado a golpe de buena letra, el tránsito de su Cachorro por la calle Alfarería, por el corazón de la vieja Triana. El que le pidió a la Macarena que lo dejara allí o que se lo llevara con Ella. Se nos fue Paco en una tarde con aires de noviembre, cuando las dolorosas se cubren de negro. Nueve años se han cumplido de su Pregón y todavía resuenan sus versos a la Virgen de San Gil, que, a buen seguro, ya le ha tomado la palabra.

Los ‘sms’ del fiscal

A las 16:00: “Fiscal, más de cien monaguillos dentro de la Universidad dispuestos a salir”. A las 16:25: “Se cumple la maldición de los segundos años de mandato en los Estudiantes. Por tercera vez consecutiva no sale la cofradía un segundo año de mandato”. A las 17:10: “El despropósito de los Javieres. Abren la puerta para salir y está lloviendo. Un espectáculo evitable”. A las 17:25: “Hay que ser cursi para decir por la tele que en la votación de los Javieres hubo empate técnico, como si fuera una encuesta electoral”. A las 17:28: “Hay un individuo que es entrevistado en Giralda TV como responsable de seguridad de San Benito’. Ni el Pentágono…”.  A las 21:15: “Niños empapados en la Bofetá. Lo de salir lloviendo ha sido una enorme insensatez”.

Ocurrido en la Bofetá

El Fiscal | 30 de marzo de 2011 a las 15:18

El comisionado del Dulce Nombre comunicó el jueves a sus auxiliares la resolución del Arzobispado contra el hermano de la cofradía que, al parecer, amagó con pegarle una atragantá al máximo responsable interino de la hermandad durante el proceso de reparto de las papeleta de sitio del año pasado. Está visto que en la Plaza Virgen de los Reyes se fabrican sus propios microcuaresmazos, por lo que demuestran que en cuestiones de cofradías y de estrategias de comunicación siguen estando pez. Glub, glub. El proceso comenzó por la denuncia particular interpuesta por el propio comisionado contra su agresor. La calificación de los hechos que se expone en la resolución es de atentado contra la autoridad eclesiástica, al ser dicho comisionado un representante directo del Arzobispado, así como de desacato al tribunal porque el supuesto agresor sólo compareció una de las tres veces que fue citado. Tiene guasa (con tomate) que la resolución se haga pública a veinte días de la Semana Santa, justo cuando va a empezar el reparto de las papeletas.

La Pena

Al supuesto agresor se le impide salir de nazareno y participar en otros actos de culto externos durante tres años y se le inhabilita para formar parte de la junta de gobierno durante dos mandatos después de concluida la etapa interina del comisionado, que sabe Dios (que está cerquita, en San Lorenzo) cuando terminará. Y no se vayan todavía, que aún hay más: a la criatura se le impide acudir a la casa de hermandad por el mismo periodo de tiempo (tres años) siempre y cuando pida disculpas públicas al comisionado. Si no las pide, la prohibición será sine díe. La cosa se pone fea… ¡Hurra por la autoridad! La resolución inaugura la orden de alejamiento en versión morada. Estigmaticemos al pecador, señalémoslo ante terceros. ¿Y lo de la otra mejilla que había que poner? Aquí ponga usted media bien despachá de calamares. ¡Tequiyá!

Novedad editorial

El Fiscal | 1 de diciembre de 2010 a las 8:57

El jueves se presentó el libro titulado Las cofradías de Sevilla en la Segunda República, obra de Juan Pedro Recio Lamata, hermano del Dulce Nombre. El trabajo aporta anécdotas de la época, datos sobre la ocultación de las imágenes sagradas, más de 150 fotografías inéditas procedente de archivos particulares y de hermandades, la relación de los hermanos mayores de la época e información de la acción social de las hermandades en aquellos años.