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Un primitivo en la gestora del PSOE

El Fiscal | 11 de octubre de 2016 a las 5:00

SESIÓN DE CONTROL EN EL PARLAMENTO ANDALUCÍA
Cuando Podemos apuntaba alto en las encuestas, el cura Marcelino calmó a sus inquietos feligreses: “No pasa nada. Si Podemos gobierna, podemos estar tranquilos. Tenemos ahí a nuestro hermano Chamizo”, en alusión al tantos años ex Defensor del Pueblo Andaluz. Ahora que dicen que el PSOE anda con el vuelo bajo porque se podemiza, muchos también nos quedamos tranquilos sin necesidad de que intervenga el cura Marcelino, porque tenemos a un primitivo en la gestora que manda en Ferraz. ¡Sí señor! Nada menos que un hermano de la Primitiva Hermandad de los Nazarenos, más conocida como la del Silencio. Sí, el onubense Mario Jiménez es hermano de la Madre y Maestra desde marzo de 2007, cuando llegó a San Antonio Abad pidiendo ser costalero. Y algún año lo fue. Si Susana Díaz es de la Esperanza de Triana, don Mario es del Silencio, un capillita tapado hasta ahora. La cosa queda en la Madrugada. Por algo en el PSOE hay tantas turbamultas. Y con sus carreritas…

1940: Una papeleta de sitio muy excepcional

El Fiscal | 6 de abril de 2011 a las 9:37

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Se llamaba Blanca. Debió tener una promesa muy importante que cumplir. No se explica de otro modo que consiguiera salir con la túnica de ruán en el Silencio nada menos que en 1940, cuando las mujeres no participaban desde hacía años en el cortejo por decreto del cardenal Ilundáin. Y cuando lo habían hecho era vestidas de paisano y situadas inmediatamente detrás del paso del Señor. Blanca salió de penitenta, tal como se reseña a mano en su papeleta de sitio, con la cruz abrazada como Jesús Nazareno. Los anales de la primitiva cofradía están jalonados por innumerables referencias a la participación de las hermanas en la estación de penitencia, pero sin vestir el hábito nazareno.

Escojamos tres fechas muy distintas. Año 1578. “El 24 de abril, el licenciado Valdecañas y Arellano, provisor general y vicario del arzobispado por el prelado don Cristóbal de Rojas y Sandoval, aprueba las reglas presentadas con cinco objeciones o enmiendas, de las cuales la más singular y curiosa es la prohibición de que las hermanas figuren en la procesión de penitencia junto a los cofrades, debiendo hacerlo detrás del último paso, pero con el rostro al descubierto de manera que sean conocidas”.

Año 1910. “El 25 de marzo, Viernes Santo, la Hermandad de la Santa Cruz en Jerusalén hizo su estación de penitencia desde la llamada Capilla de Jesús Nazareno en la iglesia de San Antonio Abad hasta la Catedral. Aquel año figuraron 132 nazarenos más un nutrido grupo de hermanas, portadoras de cera blanca, que iban con un diputado canastilla, tras el paso del Señor. El itinerario de regreso se hizo ese año por Cardenal Lluch, Alemanes, Hernando Colón, Plaza de San Francisco, Plaza del Salvador, Cuna, Orfila, Unión, Trajano, Plaza del Duque, Alfonso XII y Riego”.

Año 1939. “La cofradía hace su salida de la capilla a las dos en punto de la madrugada con 130 nazarenos portadores de cirios encendidos de cera morada en el paso del Señor y blanca en el de la Virgen, un nutridísimo número de penitentes con cruces que obliga a colocarlos en fila triple tras el paso de Jesús Nazareno […]; también tras los pasos de nuestras imágenes marcharon numerosas hermanas, cubiertas sus cabezas con velo de tul negro y portando velas de cera blanca encendidas”.

Aquella leyenda de los casos aislados de mujeres que vistieron clandestinamente de ruán encuentra aquí una prueba palmaria. Quién pudiera hoy hablar con Blanca y preguntarle cómo fue su Madrugada.

¿Homilía-mitin?

El Fiscal | 14 de diciembre de 2010 a las 21:43

Ocurrió el jueves en el primer día de triduo a la Virgen de la Concepción en San Antonio Abad. El sacerdote Ángel Sánchez hizo referencia en un momento de la predicación a asuntos de la memoria histórica y a la situación de la Iglesia en España durante la Segunda República. De pronto, tres o cuatro fieles comenzaron a abandonar el templo. El cura se percató: “No estoy hablando de política”. Pero alguno de los que se marcharon no lo había interpretado así. Desde la salida por la calle El Silencio (antes General Moscardó, ojú) se oyó alto y claro lo siguiente: “¡Fascista!”. Para unos pocos, sin duda, aquel sermón era una homilía-mitin. ¿No dicen también que existen los pregones-mitin? ¿Y no hay hasta tramos de agnósticos?

Entre La Campana y El Palillero

El Fiscal | 1 de diciembre de 2010 a las 21:44

josejoaquinNo había una edición mejor. Como buen capillita en el más puro sentido del término, que es el que le dio Luis Rodríguez-Caso en su inolvidable pregón de 1988, a José Joaquín León le han dado el XXV Premio Andalucía de Periodismo. No hay cosa que le guste más al selecto cofraderío que una fecha bien rematada. Y el jurado lo ha bordado. Entre otros méritos, este galardón reconoce la trayectoria profesional de un periodista que lo mismo le saca el jugo a Santiago Carrillo o Javier Arenas que analiza con precisión la evolución y el momento actual de esa Semana Santa a la que ama más y mejor que muchos de los que han nacido por estos lares. Esa es la verdadera visión global de la ciudad.

León tiene una esposa, Maripaz, y dos novias bonitas: Sevilla y Cádiz. Encarna a la perfección el periodista del sentido común y la mesura en un oficio marcado por las prisas y en no pocas ocasiones por los excesos. Esa trayectoria que ahora reconoce la oficilidad juntera es la de un periodismo de integración y jamás de exclusión, de consenso, de moderación y nunca, nunca, de imposición de su particular visión de la realidad. Una trayectoria en la que es innegable que las cofradías están muy presentes. La Junta que restaura templos y que se lleva la mar de bien con los curas es la misma que ahora galardona una carrera donde hay una brillante veta morada. Chaves daba primeros golpes de gubia y Griñán ensalza a uno de los exponentes más consolidados de lo que ahoran llaman la prensa morada, aunque lo de León haya ido siempre por carriles aún más anchos y rápidos que los de esa AP-4 que une sus dos amores.

No busquen nunca a este periodista en el sectarismo descarado ni en el prejuicio maquillado. León escribe y enseña al que quiera aprender con esa actitud que el Código Civil llama “la diligencia de un buen padre de familia”. Supo entender las cofradías de Sevilla y entrar en ellas mejor que mucho sevillano de cuna. Será tal vez por la mucha Sevilla que Cádiz lleva dentro. O viceversa. Habría que preguntárselo a su admirado Antonio Burgos, que fue aquel redactor jefe que lo tuvo como alumno en prácticas en la redacción de Cardenal Ilundáin.

No busquen nunca a León entre los codazos de las primeras filas de los actos, ni buscando padrinos para dar pregones. Lo encontrarán cualquier Madrugada escondido entre los nazarenos del Silencio, en la bulla de ruán del antiguo compás de San Antonio Abad, donde al oír su nombre para recoger la cera blanca responde como sólo saben los primitivos nazarenos de Sevilla: “¡Está!”. O con la elegante túnica de la Soledad de San Lorenzo, cuando ya la Semana Santa va cogiendo el tono sepia y tiene la música melancólica del cierre de las sillas. Y hasta en las sillas de la Plaza del Salvador para hacer a la sombra de las velas la crónica de un Corpus de cortejo cada año más variopinto. Con una sencillez que es marca de la casa ha hecho y hace sonar siempre La Campana, la columna de opinión de cofradías de indiscutible referencia, primero en Abc y después en Diario de Sevilla, sin perder la vinculación con sus orígenes por medio de su columna El Palillero en Diario de Cádiz, ciudad donde es profeta emergente y donde ha sido pregonero de la Semana Santa y ahora ejerce hasta de hermano mayor del Carmen. Cuando el presidente Griñán lo llame para entregarle el premio, seguro que acude con la misma elegancia personal y humildad con las que que recoge su cirio blanco para colocarse de inmediato en la fila como un nazareno más. Quienes lo conocen, lo saben.

La gran noche primitiva

El Fiscal | 18 de octubre de 2010 a las 19:00

Hoy es la primera proyección de la película Gloria Nazarenorum en el salón del pretorio de la Casa de Pilatos, pero en breve se convocará otra en un auditorio con mucho más aforo. La demanda de entradas ha sido tal que Antonio Rodríguez Cordero ha optado por una solución que, además, permitirá disfrutar de la alta calidad de la película en otro tipo de pantalla.

El pertiguero

El Fiscal | 18 de octubre de 2010 a las 18:41

Primer golpe. Verídico. Cuando la guardia judía comenzó sus ensayos las noches de cuaresma por Ciudad Jardín hubo un vecino que le comentó a otro: “No sabía que había patrullas vecinales”.
Segundo golpe. Otro verídico. ¿Qué conocido ciudadano telefoneó a Endesa para dar parte de un apagón la noche del Jueves Santo? Le respondieron: “Mire usted, es que junto a su casa va a salir en unos momentos la del Silencio y tenemos la luz apagada durante una hora”.
Tercer golpe. ¡Tremendo! El tío firma las notas para la prensa como responsable del gabinete de comunicación de la hermandad. A este paso habrá en breve hasta Casa Civil del señor hermano mayor.
Y ciriales arriba. Tam-tam electoral. José Ramón Pineda tendrá web para darse a conocer a todos los soleanos. Promete una comunicación personalizada por correo electrónico.

Las mejores imágenes del Silencio

El Fiscal | 13 de octubre de 2010 a las 8:19

silencioLa cita es el 18 en la Casa de Pilatos. Para crear estilo y no repetir moldes. Ese día se estrenará en el salón del pretorio la película Gloria Nazarenorum que ha dirigido Carlos Colón con la participación de Carlos Valera en las tareas de realización y edición. Tiene una duración de casi dos horas para mayor deleite de los primitivos. Hay imágenes de impacto, como las que recorren la historia de la cofradía o las que ilustran las cargas de la cruz, plasmadas mediante instantáneas de atentados, guerras y personajes históricos de nefasto recuerdo. Y hay imágenes de gran belleza, como las de la cofradía avanzando por la Avenida de la Constitución con la santa cruz al frente abriendo la Madrugada, un pasaje filmado con la cámara a pie de calle y con un zoom impresionante desde la misma Puerta de San Miguel. Esta secuencia es una de las dos joyas de la película, según el propio Colón. La otra es el estudio que se ha realizado desde todos los ángulos posibles del Dulcísimo Nazareno, cruz y carey, el que en tiempos iba por Cuna cuando la Macarena estaba en la Campana.

La voz la pone Chano Amador, sonido inconfundible para el cofraderío. Y en los textos hay surtido variado: desde el filósofo danés Kierkegaard hasta Joaquín Romero Murube, pasando por Núñez de Herrera, Rafael Montesinos y Juan Alberto Fernández Bañuls. Tratamiento especial merecen las reglas de la cofradía, de Mateo Alemán, o las espectaculares e inéditas imágenes de la cofradía deshecha en el interior del templo, un tramo bautizado por Colón como La agonía del azahar.

El colofón de la película se titula La danza del tiempo. Gloria Nazarenorum es una muestra del cine al servicio de la cofradía por excelencia, una tarea minuciosa y hecha indudablemente desde el amor, el respeto y el tacto. Un ejemplo de buen gusto y calidad en tiempos de decadencia, excesos y farfolla. Bien por Antonio Rodríguez Cordero al apostar por este trabajo como el fruto que corona sus seis años al frente de la cofradía. Y bien por Colón y Valera por enseñar una vez más lo mejor de la Semana Santa de siempre sin necesidad de sacar pasos fuera de calendario.

Obituario

El Fiscal | 20 de septiembre de 2010 a las 17:53

Este verano falleció en Huelva el conocido cirujano Adolfo Rey Niño. Su Hermandad del Silencio le dijo una misa el pasado viernes. Siempre recordaremos su llegada a Sevilla cada comienzo de Semana Santa cargado de ilusión, su presencia en el atrio cada mañana de Jueves Santo, sus impecables trajes cruzados, su barba característica, su discurso afectuoso y, sobre todo, sus últimas visitas a Sevilla para charlar en la intimidad con Jesús Nazareno al saberse ya en las últimas parejas del tramo de cera morada de la vida.

El desaire

El Fiscal | 15 de junio de 2010 a las 14:59

(Publicado en Diario de Sevilla el domingo 13 de junio de 2010)

Cabildo Triana

EL viejo, viejísimo, cuento de la reivindicación de la autonomía de las cofradías tiene un nuevo capítulo en Triana. Por mucho que la normativa diocesana vigente desde 1997 proclame que las hermandades son asociaciones públicas de la Iglesia Católica (con lo que ello conlleva, sobre el papel, de pérdida de disposición sobre los bienes en favor de la autoridad eclesiástica), las cofradías siguen en su vida cotidiana funcionando como si los cabildos generales fueran absolutamente soberanos. Y lo mejor de todo es que la práctica demuestra que, efectivamente, lo siguen siendo en muchos casos. Se trata de una forma de proceder especialmente hábil, pues ya dejó dicho el cardenal Amigo que la Iglesia no tiene un cuerpo de policías para hacer cumplir sus deseos y disposiciones. Triana ha dicho masivamente que no en un cabildo general a la pretensión del Arzobispado de llevar el paso de misterio de las Tres Caídas a Madrid con motivo de la visita del Papa en agosto de 2011.

El trasfondo de la cuestión no está en el número de dimisiones que puedan producirse en la junta de gobierno de turno. Eso son cuitas internas, películas del Oeste en versión morada, chascarrillos para la barra del Santa Ana. La clave, la gran clave, es que al arzobispo de Sevilla se le ha hecho un desaire del que ya veremos sus consecuencias. Monseñor Asenjo se ha volcado especialmente con la iniciativa de que una imagen de la Semana Santa de Sevilla participe en ese vía crucis capitalino de dudoso gusto, pues cuando los curas se ponen a jugar a las cofradías son mucho peores que los cofrades. La perseverancia del prelado en sacar adelante la propuesta provocó que el hermano mayor de la Esperanza de Triana, Adolfo Vela, pusiera de buena fe todo su empeño en la empresa.

El precedente jugaba en contra. El Cachorro rechazó el traslado del crucificado al contar con un informe de los Cruz Solís sobre la incidencia del calor en la escultura. Al hermano mayor hay que decirle en este caso aquello tan definitorio de Rosco, usted sí que sabe. Larga cambiada sin necesidad de un cabildo general y con un veredicto técnico por delante. Y en la calle Pureza, claro, no han querido ser segundo plato.

¿Cómo queda ahora este arzobispo nuestro recién llegado a la ciudad y que ya ha tenido varios episodios con el mundillo de las cofradías? ¿Qué le dirá a su gran mentor, cardenal Rouco Varela? ¿Cómo explicará que en ese vía crucis falte una imagen de peso de la Semana Santa sevillana? Su Excelencia se ha metido en el agujero negro (o morado) de las cofradías del que aquel célebre cardenal aconsejaba huir. Ni fías ni porfías.. Tiene ante sí varias vías: desistir y apostar por llevar una imagen del tipo del Cristo de la Clemencia de la Catedral, confiar en el ofrecimiento de última hora de alguna hermandad de relevancia que quiera dar la sorpresa, forzar un tercer plato o dar un decretazo en función de ese carácter público de las hermandades y obligar a Triana a pasar por el aro.

Monseñor Asenjo debe saber ya que Sevilla no es Córdoba, que aquí tiene que lidiar con casi 700 corporaciones, que cuando las hermandades le ceden en las visitas a sus templos la vara dorada lo hacen de forma absolutamente simbólica, pues las cofradías (que anidan muchas veces en la frontera de la fe) son ultracelosas de su autonomía; que un arzobispo no se puede confundir de Esperanza en una homilía que pronuncia en Triana y citar a la Macarena (como le ocurrió en la reciente bendición del templo), que el Pregón tiene mucho de cuchillo de doble filo (recuérdese el tirón de orejas de Henares que marcó el inicio de su pontificado y las polémicas declaraciones de Barbeito), que Pasión ni es una estatua ni sale en un trono, y que cuando un asesor (al estilo de los agradaores) le dice en el coche oficial al final de la mañana del Jueves Santo que se marche a Palacio a descansar y que no pasa nada por dejar de visitar a la Hermandad del Silencio se está equivocando de plano. Sí que pasa. Y tanto que pasa. Serán cosas de la micropolítica del gobierno pastoral, pero tienen su importancia. Y sus consecuencias. Por cierto, cuando Su Excelencia acudió el Sábado Santo al atrio de San Antonio Abad para formar parte de la comitiva del Santo Entierro, quiso desagraviar de alguna forma a la hermandad y pidió firmar en el libro de honor, pero el hermano mayor, Antonio Rodríguez Cordero, le recordó que el prelado estaba allí no por el Silencio, sino por el Santo Entierro, que ya habría ocasión para hacer las cosas como hay que hacerlas. Ojú.

Si en Córdoba basta una velocidad media, Su Excelencia debe saber que Sevilla no es que mate a los obispos (Asenjo dixit en una reciente audiencia privada para justificar la elevada petición de entidades que solicitan su presencia), sino que exige alta velocidad. El desaire del viernes deja amortizado a un hermano mayor y condena a todo un arzobispo a una posición nada agradable. La gestión no ha podido ser más deplorable, como suele ocurrir cada vez que la autoridad eclesiástica tiene ideas propias en asuntos cofradieros. ¿Recuerdan aquella ocasión en que tuvo la ocurrencia disparatada de sacar a Santa Ángela en el paso de la Urna del Santo Entierro? Los medios de comunicación jugaron su papel para evitar un esperpento que no merecían ni la ciudad ni mucho menos la fundadora de la Compañía de la Cruz. A un arzobispo en dificultades sólo podemos ofrecerle la versión capillil de aquella célebre recomendación: “Usted haga como este Fiscal, no se meta en cuestiones de cofradías”. Y que Rouco se las apañe.

Los ‘sms’ del Fiscal

El Fiscal | 25 de mayo de 2010 a las 20:36

Recibido el día 19 a las 08:49: “No a los peregrinos de primera y de segunda. Triana es mucha Triana como para llevar una T que nos diferencie. Pásalo”.
El mismo día a las 19:09: “El pro-delegado del Rocío está hoy cumplimentando a Evo Morales. Je, je, je”.
El sábado 22 a las 13:39: “Fiscal, ¿te imaginas que El Silencio aplicara el sistema de encendido de velas de promesa a San Judas por teléfono móvil?”

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