Archivos para el tag ‘Esther Ortego’

Las palmas de Andrés

El Fiscal | 8 de abril de 2017 a las 5:00

LO habrán visto días atrás en el patio del Círculo Mercantil enseñando a rizar palmas. Andrés Martín forma parte de ese grupo de sevillanos que conocen este oficio artesanal, como Juan Ortega o Esther Ortego, y que lo transmiten a quienes tienen un mínimo de interés y de pericia. La palma rizada engalana los balcones con fondo de damasco. Las hay con rizos de distinto tipo, incluso con flores añadidas hechas también del mismo material. Yfíjense mañana cómo hay quienes lucen palmas de miniatura en el hojal de la chaqueta en lugar del escudito de la hermandad. Andrés viaja al Levante para adquirir nuevas técnicas. Es un estudioso de la cuestión. Innova y enseña, universidad pura de la calle.

Honores para Pascual

El Fiscal | 26 de febrero de 2017 a las 5:00

INAUGURACIÓN DE LA CALLE DE PASCUAL GONZÁLEZ
A Pascual González le han dedicado una calle en el barrio de la Calzá. Eso está muy bien. Se la han dedicado tarde, lo cual no está tan bien. Es el estilo habitual de una ciudad que no aprecia a sus vecinos. Hace tiempo que Pascual debió tener una calle y hace años que debió haber pronunciado el Pregón de la Semana Santa. Ni la Filarmónica de Londres tuvo reparos en grabar con Cantores de Híspalis, ni don Eduardo Ybarra tuvo complejo alguno en presentarle el libro ‘Chicotá pá Sevilla’. Otros miraron por encima del hombro a quien revolucionó el género de las sevillanas, muchas de ellas con letras cofradieras que están en el imaginario colectivo. Hay sevillanas de Pascual que ya no son de Pascual, sino del pueblo. El mérito es mérito con independencia de quien sea su autor. Y Pascual logró vender 400.000 discos de sevillanas en sólo un año. Que levante la mano quien haya conseguido esa marca en los años ochenta. A ver, a ver, que no se ven dedos. Pascual, hermano del Silencio, era el nazareno alto que cada Madrugada disparaba las alarmas en el interior de San Antonio Abad, cuando las hermanas no podían hacer la estación de penitencia. La coleta de Pascual, antifaz al hombro, siempre generaba dudas en algún celoso canastilla. Cuando se le miraba de frente esperando una fémina, aquel rostro sorprendía por su característico bigote poblado:

–Ah, Pascual. Buenas noches, hermano.

A Pascual no lo ha esperado Sevilla, pero sí su puente de la Calzá. Pascual son los años ochenta, la capa almidonada, las cuatro de la tarde (la misma hora a la que se inauguró el rótulo de su calle), los nazarenos descubiertos en las Hermanitas de los Pobres antes de la salida, la cerveza del Jota, el misterio de la Sagrada Presentación haciendo el serrucho en las imágenes de Super8, el paso de palio entrando en el hospicio para recibir las oraciones sedentes de los rostros surcados por los años y las gafas gordas, los diputados de tramo agitando los palermos para meter los tramos en la sombra de la Puerta Carmona, la disparidad de morados en los antifaces, los ramos de flores a los pies de Madre Angelita, trompetería de Alma de Dios, tarde de sol, primavera…. Pascual es una cofradía de San Benito pujante como las sevillanas. El puente le ha esperado todo lo que no lo ha hecho la ciudad. Allí estaban la otra tarde el alcalde y un ramillete de amigos fieles: Ecos del Rocío, El Mani, Manuel Marvizón, Las Carlotas, Pepe de Los Romeros de la Puebla, Juanini de Los Marismeños, el doctor Kely…
Pascual le cantó al Silencio y a San Benito, sus amores de cuaresma. Ahí viene Jesús, siempre viene Jesús. Rezó a su estilo: cantando, declamando. Llevando su cruz. Metió a las sevillanas en los terrenos de la industria, introdujo guitarras eléctricas y percusiones originales, innovó, ganó dinero y lo hizo ganar. Y nunca, nunca, cambio de puente.

Imagen Ortego
La grata sorpresa de Ortego
Ocurrió en la noche del lunes en el Teatro Lope de Vega, donde se celebraban los pregones hasta el año 1992. Esther Ortego pronunció el denominado Elogio de la Radio del acto que abre la temporada de cuaresma de Canal Sur Radio. La ex consejera de Gloria y durante veinte años camarera de la Virgen de Regla sorprendió gratamente, con una dicción amable, dulce y gustándose como pregonera. Persona muy querida y valorada en los ámbitos cofradieros, todos recuerdan su labor con las corporaciones de Gloria, las más necesitadas de mimos. Ya lo escribimos hace tiempo: Esther Ortego, gloria de consejera.

El alcalde, en el Rinconcillo
Veo, veo. ¿Qué ves? Al alcalde más a gusto que un arbusto en ciertos actos cofradieros. El otro día estuvo en la presentación del cartel que edita la tertulia El Rinconcillo. ¿Zoido? No, Espadas. El alcalde socialista se está gustando, se está recreando. Se deja ver cada día más por esos círculos antes exclusivos para el líder del PP. No extraña que en privado diga que tiene ya dos concejales más asegurados que en las últimas elecciones. ¡Si se lleva de calle al público cofradiero! De rey mago a las tertulias cofradieras de rancio abolengo. Del refresco simplón a la pavía. Espadas ya no aburre. Se ríe. Yhasta hace bromas con su mijita de picante: “Hoy es lunes, seguro que el ministro del Interior está en algún acto de Sevilla”.

Buena nueva en Montserrat
A la hermandad de Montserrat le han tocado más de 20.000 euros en un sorteo ordinario de la Lotería Nacional. El dinero vendrá de dulce para las obras de la casa de hermandad. Algunos hermanos también han sido agraciados a título particular.

¡El ministro pregonero!
El jueves nos desayunamos con una lluvia de barro que tiñó de marrón el cielo de Sevilla y dejó unas estampas de belleza insólita. Ytambién nos tomamos el café (con sacarina) leyendo una noticia de impacto: el ministro del Interior, don Juan Ignacio Zoido, pronunciará el pregón de la Semana Santa de Talavera. La Junta de Hermandades y Cofradías de Talavera asegura en un comunicado que el ministro ha aceptado con “total entrega y predisposición, dada la vinculación que mantiene con la ciudad y con Castilla La Mancha, región de la que fue delegado del Gobierno de 2000 a 2002”.

El pertiguero
Primer golpe. Oído en el Consejo: “No te puedes hacer una idea de lo que manda ese delegado en particular, es el que lleva las riendas del día a día. Es leal al presidente, le consulta todo, pero es que el presidente le dice a todo que sí”. Segundo golpe. El viernes 10 de marzo hay cita importante en Escacena del Campo (Huelva), de las que atraen público sevillano. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno presidirá el vía crucis anual que organizan las hermandades del Condado que tienen un Nazareno entre sus titulares. Tercer golpe. El Nazareno de Escacena ha sido escogido por cumplirse este año el 75 aniversario de su hechura. El domingo 12 habrá pregón extraordinario a cargo de Antonio Vázquez Miranda. Yciriales arriba. Oiga, ¿y el azahar para cuándo?.

El pregón de Esther Ortego

El Fiscal | 7 de marzo de 2013 a las 21:39

ES la sonrisa del régimen en el actual Consejo de Cofradías. Gracias a su oficio volvió el jamón a la caseta municipal y desaparecieron los canapés con trienios. Hasta que Zoido llegó y mandó guardar la jamonera. Tiene un negocio de hostelería que dicen que este año atiende con alto lujo en balcones de Sierpes. Pero lo más importante de esta gloria de las consejeras de gloria es que cada cuaresma da su particular pregón  portando palmas de un rincón a otro para que sean rizadas en el rito de la víspera. Dicen que ya han visto a Esther Ortego cruzando la Alfalfa con una palma al hombro.  Qué gloria de estampa. Gloria pura.

Defensa del tío del carro

El Fiscal | 18 de marzo de 2012 a las 19:16

¡Ahí va, que el Consejo nos ha salido políticamente correcto con la bendición del vicario! Y yo con estos pelos. Resulta que en las normas para la Semana Santa de 2012 se alude hasta en seis ocasiones a los “nazarenos y nazarenas”, pero curiosamente no se sigue la misma disciplina de género al hacer referencia a otros colectivos como los músicos (para los que se utiliza la expresión componentes de las bandas) o los acólitos (donde parece que se admite que el masculino incluye el femenino). Ni siquiera en los siete folios que recogen estos preceptos se alude a los delegados y las delegadas de día como agentes de la autoridad del vicario, cuando haberlas haylas y de gran categoría, como nuestra dilecta Esther Ortego, que sabe rizar palmas, lo que equivale casi a saber latín en materia cofradiera. Mal, muy mal por parte de este vicario al que cualquier día me lo echan sin piedad a los leones del Instituto de la Mujer. Los señores del Consejo tienen tan interiorizada la cuestión de la incorporación de la mujer a las cofradías, que alguno ha asumido el lenguaje mitinero en sus escritos. Y se la han colado al vicario general (está el sello y la firma). Pero no se vayan todavía, amigos, que aún hay más. El primer precepto, apartado g, regula que las hermandades “cuidarán del correcto comportamiento de los nazarenos, nazarenas, acólitos, costaleros y componentes de las bandas fuera de la carrera oficial y, muy especialmente de los costaleros, antes, durante y a la finalización de la estación de penitencia”. Esto recuerda a lo de la sevillana, pero cambiando una palabra: Padre, no me riñas más por salir de costalero. No se explica en ningún momento el significado y justificación de esa especialísima advertencia. ¿Por qué se insta a la autoridad –cofradiera, por supuesto– a tener un especial celo con los costaleros? Tal vez al vicario le molesta la exhibición de tatuajes, los costales fashion o el avituallamiento regado con botellín de algunos en ciertas calles traseras. O quizás simplemente se trata de una cuestión de estética y bienestar por aquello de los sudores de la gente de abajo. Y ojo al precepto segundo, apartado e, que dice lo siguiente sin caridad alguna: “Los portacirios no podrán transcurrir por la carrera oficial”. ¿Pero quién la tiene tomada con el popularmente conocido como el tío del carro? Urge una defensa del tío del carro, como del tío de la escalera y del tío que lleva la horquilla para alzar los tendidos eléctricos y otros cables. Mucho más sevillano es el tío del carro, con su chaqueta de hechura vencida y su identificación de la hermandad prendida malamente en el bolsillo superior con un imperdible XXL, que algunos de los personajes que pueblan la carrera oficial de los horrores y vanidades de baja estofa. ¿A santo de qué no puede pasar el tío del carro por la Campana o los palcos y sí lo hacen músicos vestidos de domadores de fieras o papafritas de paisano con vara en una presidencia con tratamiento capilar en Spejos? El tío del carro cumple una función: lleva los cirios de repuesto, los que se han roto, las varas de sustitución, los ramos de flores que recibe la hermandad en su itinerario y hasta botellas de agua. El tío del carro soporta bullas como pocos y tiene que bregar muchas veces con vehículos de ruedas mal engrasadas, que da pena ver cómo el hombre empuja para la derecha más que una encuesta de intención de voto para corregir el desequilibrio del eje hacia la izquierda. Y cuando llega la carrera oficial, con sus vallas y su camino expedito de codazos, me lo echan. “Hala, váyase usted y vuelva al salir de la Catedral”. El año que viene podría el señor vicario firmar unas normas mucho más útiles y prácticas en las que se recogieran los siguientes preceptos: los señores del Consejo no estorbarán en las presidencias de los pasos, puesto que la Semana Santa es perfectamente posible sin ellos desde los tiempos del Cardenal Niño de Guevara (ojú, el del foro), ni aprovecharán su acreditación para ronear donde no sólo no sirven para nada, sino que estorban; el vicario verá todas las cofradías en la calle, nada de estar en su casa ante la televisión ni eso de delegar la autoridad en los señores del Consejo; el tío del carro pasará por todo el recorrido, pues tiene la dignidad de un oficio que sí ayuda realmente a hacer posible la Semana Santa; las hermandades no cederán más soberanía que la imprescindible, sobre todo al Cecop, un organismo que se inventó hace doce años cuando la primera cofradía que hizo estación los cuenta por siglos y, por último, un buen número de normas irá encaminado al fomento de programas de reeducación y convivencia de los abonados y señores titulares de los palcos, a los que hipócritamente se evita la contemplación del tío del carro, cuando muchísimos de ellos parecen niñatos de una botellona por cómo dejan las parcelas de la basura más variopinta, que cualquier día nos encontramos con un el hueso de jamón. A estas normas de 2012 con rúbrica eclesiástica se le podría aplicar eso de menos rollo y más manteca al bollo. Ea, a seguir empujando el carro.

Hay vida más allá del Consejo

El Fiscal | 2 de marzo de 2011 a las 16:32

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No, no se trata de la conclusión de un reportaje de impacto del programa sobre fenómenos paranormales de Iker Jiménez. Resulta que se puede ser consejero y seguir cultivando tus aficiones en vez de darle la barrila a los amigos contándoles el enorme sacrificio que supone atender las obligaciones gregorianas. Tequiyá, con lo a gusto que está el tío jugando con el cronómetro y trabajando la pavía sin aparecer por el salón de su casa una noche sí y la otra también. Hemos conocido señores del Consejo que parecían ministros de Franco. Ojú. Hasta que han llegado las señoras y han desmontado todas las leyendas. Ahí tienen a Esther Ortego, rizando las palmas y enseñando a rizarlas. Le da tiempo a todo, hasta de organizar una meriendas de lo más chic. Si a usted nunca le han invitado a una es que no es nadie en Sevilla por mucha gente que salude por Sierpes. Este Fiscal no ha ido a ninguna. Así le va…

Una gloria de consejera

El Fiscal | 6 de mayo de 2010 a las 10:56

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¿Ustedes saben que en la caseta municipal se ha avistado por primera vez el jamón en muchisísimos años? No, no es necesario llevar de urgencia en faetón a Iker Jiménez y al doctor Jiménez del Oso para investigar sucesos sobrenaturales bajo las altas lonas de la calle Pepe Luis Vázquez. ¿Jamón a punta de pala del que no se cae con el plato en vertical? Sí, sí, el mismo, el de las lonchas que se quedan más firmes que el negro de San Benito. Y jamón en cantidad para alimentar la cuadrilla de un paso de misterio con su plumerío de cohorte de romanos. Jamón de tal calidad que dice la leyenda que hasta el alcalde debió comentarle a su inseparable Marchena la noche del pescaíto: “Manolo, el jamón existe”. ¡Pero qué me dice! La consejera de gloria Esther Ortego, primera espada del catering Medinaceli, sigue marcando hitos en la particular historia de la ciudad. No sólo forma parte del primer Consejo con féminas, sino que esta Feria ha pegado el pelotazo con su equipo de profesionales y ha mandado a mejor vida esos bocaditos de anchoas minimalistas con su tomatito centinela que daban tanta penita que inspiraba un cante por saetas.

¡Ayayayayayayayay…! Medinaceli aspira incluso a colocar su pica en el Real Alcázar y servir el almuerzo del Pregón. En el diccionario de Carrero habría que incluir ya este catering de camareros de delantales rojigualdos que hicieron las delicias de la recepción de las cofradías. Si al final será verdad que el presidente Arenas había hecho grandes fichajes. Gloria de consejera esta consejera de gloria que ha resucitado el jamón. Y cuentan que había tanto jamón por bandeja que las lonchas iban más apretadas que los nazarenos del Gran Poder por Sierpes.