El Fiscal | 15 de febrero de 2011 a las 20:15
Recibido el miércoles: “Respecto a lo que escribiste de la máquina de la Macarena que convierte una moneda en medalla, te aclaro que tengo una de la catedral de Colonia. Cuando llegué hasta lo más alto, mi hija metió el eurito y nos salió planchadita la moneda. Había que inmortalizarlo después de 600 escalones. Qué pechá de subir”.
El Fiscal | 18 de enero de 2011 a las 6:35
Singular iniciativa la que ha tenido la Macarena al colocar en el museo una maquinita que le convierte a usted una moneda de cobre de cinco céntimos en una medalla con el Señor o la Esperanza, a su libre elección. La maquinita estira la medalla tal como se aprecia en la imagen e imprime la faz de la imagen sagrada por una de las caras, respetando el dibujo original de la moneda por la otra. El lema es claro: Convierte tu moneda en medalla. En tiempos de crisis, cualquier fórmula para captar ingresos es bien recibida. Manuel García ya ha tenido la gran idea de rebajar un 5% los precios de las papeletas de sitio. Seguro que el importe perdido por este tijeretazo se recupera en buena parte con la maquinita de las medallas. Y seguro también que saldrán más hermandades colocando las maquinitas en sus respectivos atrios o salas de exposiciones. Con lo que le gusta al personal una medalla.
El Fiscal | 4 de noviembre de 2010 a las 18:32
Cuando la sola organización de un homenaje provoca críticas, discrepancias, silencios o pronunciamientos ambiguos, conviene plantearse si merece la pena tirar hacia delante con independencia del ruido o pararse a analizar si el fallo está dentro. La reflexión viene a cuento del rechazo de la Macarena a ubicar el monumento a Juan Pablo II en su atrio, tal como se le había ocurrido a su hermano mayor, Manuel García. Los promotores de la iniciativa han recibido una bofetada de donde menos se lo podían esperar. ¿Con qué fuerza ahora empujarán a los señores de la Comisión Local de Patrimonio (léase Torrijos) para sacar adelante los permisos oportunos para colocar la estatuta donde debe estar: en un lugar preferente del centro de la ciudad?
Podía haberse tramitado el apoyo macareno de forma más discreta, con mayor habilidad, de tal forma que la iniciativa no quedara al descubierto, no resultara vulnerable y debilitada a ojos de sus críticos. La solución macarena no era mala. Lo malo, malísimo, han sido los argumentos que se han empleado para echar el bronce de Juan Pablo II del atrio.
Cuentan que alguien dijo que el Papa que llenó los estadios y beatificó a Sor Ángela de la Cruz en 1982 y la canonizó en 2003 vino a Sevilla dos veces, pero que en ninguna ocasión visitió la basílica. ¡Toma del frasco! Apaguen las luces y que el último cierre la verja (del atrio). ¿Tenía algo que ver aquella monja fundadora de la Compañía de la Cruz con la Macarena o nos lo hemos inventado ahora mismo? ¿No fue por una de sus sucesoras por la que se ha llevado a la Esperanza al estadio cartujano? ¿No estaba una fotografía de la Esperanza a gran tamaño en la Plaza Colón de Madrid en 2003 cuando la canonización? Preferible es oír la teoría de la superpoblación de soldaditos de plomo en el centro. Lo de la Macarena ha sido como pegarse el tiro en el pie. Cómo duele.
El Fiscal | 2 de noviembre de 2010 a las 22:43
La Hermandad de la Macarena presentó el viernes el catálogo y la audioguía que explica su magnífico tesoro al visitante. El museo de la Macarena, conviene no olvidarlo nunca, es una oferta que no sólo enriquece a la hermandad propiamente dicha o al mundo de las cofradías, sino a toda la ciudad. No es ninguna exageración. Estas guías son un complemento perfecto para el museo macareno en el que ha tenido mucho que ver Carlos Colón, profesor de la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Editorial de Diario de Sevilla.
El Fiscal | 29 de septiembre de 2010 a las 9:15

Ciriales de Los Panaderos reflejados en un escaparate / Juan Carlos Muñoz
No salió a ver a la Esperanza el pasado fin de semana. Ni fue a ver el traslado de la Virgen de Regla a la Catedral. Faltó a ambas citas pese a que se trata de dos vírgenes por las que siente devoción. A la Esperanza no le falla nunca en los amaneceres de Viernes Santo por Cuna. Y le encanta recibir las primeras horas del Jueves Santo junto a la Virgen panadera. Pero esta vez no. En esta ocasión todo era demasiado. El contexto, las circunstancias o como quieran llamarlo, habían conseguido el efecto absolutamente contrario. Esa versión morada del No se vayan todavía que aún hay más le había alejado reveladoramente de todo aquello. La ilusión por lo extraordinario se evaporó hace algunos años. Las vísperas se han adulterado.
El Fiscal | 22 de julio de 2010 a las 8:30
En el escrito de protesta de varias asociaciones de vecinos contra el plan de cierre del centro al tráfico se hace mención expresa a que las hermandades serán también víctimas de este blindaje de la zona histórica contra los coches, pues el número de asistentes a los actos y cultos puede resentirse. Sea como fuere, ya hay hermandades del centro que luchan contra las dificultades de acceso. Entre ellas, la Macarena y Los Estudiantes.
El Fiscal | 9 de abril de 2010 a las 18:19
El Jueves Santo a las 21:54: “En calma y sosegada la ciudad”.
A las 22:33: “Frente al bandismo, Tejera tocando Margot a la Virgen del Valle. Sólo para escogidos”.
A las 23:35: “La capilla de Montesión no se abre. La cofradía detenida sin poder entrar. Al fiscal de cruz le dicen que no llame. Las llaves la llevan dos nazarenos que van en el cortejo”.
El Viernes Santo a las 05:26: “A ver si los libreas primitivos le pasan la marca del fijador a los del Calvario, que van a lo pelopincho. Toquecito también al sastre”.
A las 06:23: “Hay un tramo entero de la Macarena comiendo calentitos en la Alfalfa”.
A las 11:48: “Voy en AVE viendo la Macarena por la web de tu periódico. No es lo mismo, ¡pero qué maravilla!”.
A las 18:39: “Son las seis de la tarde y hay una nazarena de la Esperanza de Triana sin capirote y con el novio por el puente”.
A las 18:48: “Zoido va hoy escoltando a su Cristo”.
A las 20:48: “En los Gitanos esta mañana han pegado una levantá en honor de Joaquín Moeckel”.
A las 21:20: “El médico de la Mortaja le da a una nazarena de 24 años dos paracetamoles y un caramelo de naranja para el dolor de cabeza. Lleva el escudo de la cofradía en el maletín”.
A las 22:12: “¿No te dan un aire los músicos del paso de misterio de la Carretería a los recepcionistas del NH?”.
A las 11:54: “Vaya tela con la concejal del gobierno que está comiendo chicle al paso del palio de la Carretería. Mandíbula acompasada a los sones de Mater Mea”.
El Sábado Santo a las 12:15: “Qué bonito el enfoscado de la capilla del Sol”.
A las 12:19: “El único miembro de la Corporación municipal que está viendo la salida del Sol en su primera estación de penitencia a la Catedral es… ¡Zoido!”.
A las 16:44: “Hoy he visto un libro de reglas que me recuerda al contador de la luz de mi casa”.
A las 21:37: “Nazareno de la Trinidad con vara en Álvarez Quintero oyendo el Carrusel Deportivo y dando parte de los goles a sus compañeros”.
El Fiscal | 22 de febrero de 2010 a las 17:00
Por el humo se sabe dónde está el fuego y el gobierno de turno intentando despitar a la opinión pública para que no fije su atención en temas espinosos. Qué curioso que cada vez el mundo de las cofradías asimila más y más modos propios de la política. Cuando el Gobierno Aznar concedió una lluvia de millones a la Macarena, el gobierno de Monteseirín soltó al día siguiente que apostaba por ampliar la carrera oficial por la Puerta del Príncipe. Los políticos eran, hasta ahora, los que jugaban sus cartas, tratando de colocar la luz del foco allí donde interesaba a sus estrategias. Pero ahora es el Consejo el que intenta vender una moto en forma de carrera oficial por la Magdalena. ¿Pero no había que respetar el tiempo litúrgico de la cuaresma para reflexionar? Eso se decía con alguna polémicas periodísticas de años atrás. ¡Ahí va, pero si no son políticos! ¡Es el mismísimo poder cofradiero! ¡Al suelo que vienen los nuestros!
El Fiscal | 18 de febrero de 2010 a las 19:37

El editor de la revista, con el jefe de área de Fiestas Mayores, el presidente del Consejo y el hermano mayor de la Macarena
Anoche aún se ponderaba en el atrio macareno la fotografía que ilustra el primer número de la revista Diecisiete. Una perspectiva desconocida de la Esperanza gracias al encuentro íntimo durante horas del fotógrafo con la imagen sagrada. “Nadie ha podido hacerla antes de esa manera”, Manuel García dixit. La contemplación de las instantáneas del interior es para paladares exquisitos, toda una caricia en este arranque de cuaresma, un asidero entre tanta chabacanería de trompetitas, cronometradores y procesiones extraordinarias.
El Fiscal | 17 de febrero de 2010 a las 12:11

La Esperanza de Triana insta al público sevillano a tomar las calles la próxima Madrugada tras confirmar la “pérdida del ambiente” que tradicionalmente marcaba una noche mágica. La corporación denuncia este mes en su boletín la pérdida de peso específico de la Iglesia y de las hermandades, recuerda los famosos sucesos de 2000 e insta a salir en masa con respeto y devoción para que determinados “individuos desaparezcan de la Semana Santa”. Pero mucho nos tememos que el problema de la Madrugada, que ya ha dado dos serios avisos (2000 y 2009), no se arregla con una ocupación pacífica de la vía pública, dicho en términos políticamente correctos. Lo de la Madrugada es pura cuestión de falta de educación que tiene como consecuencia una falta de identidad de esos “individuos” con la principal celebración religiosa de la ciudad. No conocen la Semana Santa, luego no les interesa. Se ven ajenos a ella, luego no se identifican con ella. Ignoran, luego no les inspira el más mínimo respeto. Convendría tener claro que no por echarse a la calle en masa el público cofradiero se solucionará un problema latente, por lo mismo que no por regalar libros sube el índice de lectura. El pronunciamiento de la Esperanza de Triana está cargado de buenas intenciones, pero está condenado a tener el mismo efecto que un grito en el desierto. Cuando el Gran Poder abanderó una iniciativa similar hace varios años, la Macarena y el Silencio ya se opusieron a semejante proclama. Considerar que a mayor presencia de público cofradiero más poder disuasorio de los gamberros resulta cuando menos ilusorio. La Semana Santa no es ajena a ninguno de los problemas que afectan a la sociedad. Los estudios demuestran que el 54% de los españoles de entre 18 y 34 años confiesan no tener proyecto alguno por el que sentirse interesado o ilusionado. La generación apática, desvitalizada, indolente y criada en el confort familiar no es ajena a una celebración tan ligada a la calle como la Semana Santa. No es que se trate de meros individuos, sino de los ni-ni (ni estudian, ni trabajan) en su versión morada, heredera de aquellos punkies de los años 80 que echaban cristales en la calle Arfe para herir a los penitentes. Contra eso no sirven ingenuas convocatorias para echarse a la calle.