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Luto por un pavero

El Fiscal | 30 de julio de 2017 a las 5:00

Jesús Izquierdo. Pavero Foto: Paula Álvarez

LOS nazarenos de ruan se echan a morir en verano para hacer el viaje hasta el cielo en absoluto silencio, sin hacer ruido, por ese camino más corto en el que jamás se vuelve la vista atrás porque cualquier futuro es mejor. Los nazarenos de verdad se mueren sin que nadie lo sepa, incluso sin que nadie les haya visto nunca el rostro. Hay nazarenos que los ves de año en año y los reconoces por el lugar que ocupan, por su silueta vertical y estilizada o por su cuerpo orondo, por sus manos carnosas donde la alianza aprieta el dedo corazón o por la forma de coger el palermo abriendo paso a la cofradía. Este julio de calores que obligan a levantar los faldones nos ha puesto de luto la Costanilla por la muerte del pavero de San Isidoro, la muerte de Jesús Izquierdo, el nazareno enjuto con gafas, el vecino inquieto que vivía su ciudad con compromiso, el comerciante de Izquierdo Benito, el cofrade de tiradora perfecta y barba cuidada. Era esperar la cofradía de San Isidoro en la estrechez de Córdoba y ver llegar la algarabía de monaguillos protegidos y gobernados por este inconfundible pavero, símbolo para muchos de la tarde del Viernes Santo como lo son el muñidor de la Mortaja o la Verónica de Montserrat. A Jesús Izquierdo lo veías cualquier día del año por la Avenida sin sombra camino de su barrio de Los Remedios y te estaba regalando un anticipo de la tarde del Viernes Santo, porque los verdaderos nazarenos de ruan andan todos los días como si fueran con la túnica puesta, de frente, bien dispuestos, sin prisas ni pausas, como a los matadores de toros o a los jinetes se les reconoce como tales aun vistiendo de paisano. Jesús Izquierdo tenía hechuras de nazareno de ruan hasta andando una mañana de Feria por su calle de Juan Belmonte.

Hoy veo a los monaguillos de la Virgen de Loreto con los ojos bien abiertos atendiendo a las instrucciones de Jesús antes de la salida. Veo como el experto nazareno se ha ganado la complicidad del más travieso para garantizarse la paz durante el recorrido, veo cómo pone orden entre dos monaguillos que han discutido por un caramelo caído, veo cómo se ha ido a buscar al que se ha escapado en la Plaza para saludar a un pariente que está de concejal en los palcos del Ayuntamiento. Veo sus brazos cruzados en momentos de sosiego, dejando ver los puños blancos de la camisa, y cómo se agacha para escuchar al monaguillo que se queja de los pies cansados en el regreso por Francos.

Siempre esperaremos al pavero de San Isidoro cada Viernes Santo en su mundo de esclavinas, incienso, roquetes, canastitos de mimbre y grandes canastos plateados, algarabía, cucharilla, pajes de terciopelo oscuro y pecherín de chorrera, y esa hermosa naveta que representa la Casa de Oro.

Siempre guardaremos su memoria de último ruan negro de la Semana Santa, de camarero del Niño Jesús isidoriano, con la proclama que él mismo mandó imprimir en una hermosa estampa para acompañar el perfil sin corona de su Virgen del alma, ataviada sólo con una toca blanca de encaje: “Y cuando llegue mi día, apúntatelo, Loreto yo solo quiero cogido de tu mano volar al cielo”.

La cofradía deja la calle Córdoba otro año más y se mete con toda su historia interior por la calle Cuna, alegre tintineo del avión de oro en la mano de la Virgen, cabezazo discreto de un nazareno de la Presidencia, escolta azul de Ejército del Aire, cortejo del preste… ¿Y dónde está Jesús? Se ha quedado para siempre en San Isidoro rezando en silencio la letanía de su vida. “…Rosa mística, Torre de David, Torre de marfil, Casa de oro…”.

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Adiós a Enrique Carpio

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El pasado día 14 falleció en Sevilla a los 83 años Enrique Carpio Rodríguez, hermano mayor de Los Panaderos de 2003 a 2006. Mayorista de ganado de profesión, hombre hecho a sí mismo, acostumbrado a la disciplina de levantarse a las cuatro de la madrugada para trabajar, tenía mucho predicamento en la hermandad por su carácter tranquilo y afable y por su sentido común muchas veces demostrado. Nada pretencioso ni protagonista. A mediados de los setenta fue teniente de hermano mayor con Pepe Castillo al frente de la cofradía  y Jose Luis Peinado como director espiritual. La hermandad cedió en aquella etapa la imagen del Cristo antiguo a la Parroquia del Juncal. Enrique Carpio jamás se olvidó de esta imagen. No se perdía un vía crucis por el barrio cada Viernes de Dolores. Participaba, además, representando a Los Panaderos. Vecino de Nervión, estaba casado con Mercedes Fernández y tuvo dos hijos, todos muy vinculados a la hermandad. Fue muchos años nazareno de la Amargura, gran impulsor del programa de acogida de niños bielorrusos y entusiasta de la iniciativa de llevar a la Virgen de Regla a Madrid para participar en los actos de la Jornada Mundial de la Juventud que presidió Benedicto XVI.

Auto de la Audiencia
Un auto de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial notificado el pasado 27 de julio resuelve que el grupo de hermanos del Valle que pretendía denunciar directamente al mayordomo por delito de apropiación indebida se puede personar como acusación particular en el polémico y delicado asunto. La posición oficial de la hermandad era contraria a que este colectivo pudiera ir por su cuenta en el pleito.

Y hay más…
El mismo auto judicial que estima el recurso de apelación del grupo de hermanos considera que los recurrentes son “perjudicados” y entiende su “desconfianza” hacia la actual junta de gobierno “por cuanto alguno de sus miembros podría resultar responsable de las apropiaciones investigadas al ser necesarias dos firmas para disponer del dinero depositado en entidades bancarias”. Conclusión: están legitimados para ejercer la acusación.

El lagarto de la Catedral

“Sí, don Juan José se ha ido unos días de descanso a su amada tierra de Sigüenza, pero no te preocupes que el 6 de agoso estará ya en Sevilla para presidir la novena de la Virgen de los Reyes en la Catedral. Te lo aseguro. Además, te garantizo que está conectado con la diócesis a diario”

Sevilla, ciudad púrpura

El Fiscal | 7 de septiembre de 2014 a las 5:00

CARDENALES
El Papa ha movido ficha en el tablero del episcopado español. El salmantino Carlos Osoro en sustitución del polémico Rouco Varela. Y Cañizares, hermano de Los Estudiantes, que estaba en la curia romana, retorna a España para ocupar la sede de su tierra valenciana. A Cañizares, por cierto, le han sacado ahora una foto de 2007 en la que aparece revestido con la capa magna que antaño usaban los cardenales, un hábito absolutamente en desuso que le hace aparecer fuera de la órbita de un Papa que sólo usa una sencilla cruz pectoral de plata y que sigue viviendo en la residencia de Santa Marta en lugar de en los aposentos reservados para el pontífice. La foto de Cañizares, un hombre afable, culto y de puertas abiertas, es demoledora para la imagen de quien fue primado de España.
¿Cómo queda Sevilla en esta nueva composición? ¿Tiene monseñor Asenjo posibilidades de ser cardenal en breve? Lo primero es que quienes ingenuamente veían a monseñor Asenjo en Madrid ya se han caído del caballo. Ni él contemplaba tal posibilidad, ni existían factores que indujeran a pensarla. Don Juan José sabe mejor que nadie que Sevilla es parada y fin de trayecto en condiciones normales, como son las suyas, por mucho que oscile entre el enojo y la actitud taciturna por las cuitas que sufre como gobernante de la diócesis. Lo segundo es que su gran mentor, monseñor Rouco, lleva amortizado desde la lluviosa noche en que un argentino salió de blanco al balcón principal de San Pedro. Asenjo, aun no contando ya con la fuerza de Rouco, goza de una consideración importante en el episcopado español. Desde marzo forma parte del comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal, de la que en tiempos fue secretario general con una eficaz gestión de la visita del Papa Juan Pablo II a Madrid en mayo de 2003. Una eficacia basada fundamentalmente en que aquel viaje le salió prácticamente gratis a la Conferencia Episcopal por el éxito en la obtención de los necesarios apoyos económicos. El Gobierno de Aznar condecoró al Nuncio Monteiro, al cardenal Rouco y al obispo Asenjo con la Gran Cruz de Isabel la Católica por la organización del viaje.
Osoro tendrá que ser cardenal. Se da por hecho que todo arzobispo de Madrid lo es. Las megápolis han ganado en peso pastoral a las sedes históricas. Ocurre que a Rouco, nacido en 1936, le quedan aún dos años como elector, una circunstancia que podría ralentizar el purpurado de Osoro. No se olvide nunca que al Papa le queda aún un segundo movimiento clave: la elección del arzobispo de Barcelona. En esta ocasión entran en juego factores relacionados con la geopolítica pastoral. No cualquiera puede ser el prelado de Barcelona, y menos aún con el ambiente caldeado por la convocatoria de un referéndum con clara vocación separatista fijado para el 9 de noviembre. Con Martínez Sistach, de la quinta del 37, ocurre como con Rouco. Tiene aún cuerda (tres años) como cardenal elector. El sucesor de Sistach también tendrá que ser necesariamente nombrado cardenal (en caso de que no lo fuera ya).
Ahora mismo hay cuatro cardenales españoles electores (Santos Abril, Rouco, Cañizares y Martínez Sistach). Si el Papa nombra cardenales a los nuevos arzobispos de Madrid y Barcelona antes de que Rouco y Sistach cumplan los 80, España puede contar hasta con seis electores, por lo que es previsible que haya que esperar a las jubilaciones como electores de ambos, o al menos de Rouco.
Toledo es otra diócesis con fuerte tradición cardenalicia. De hecho tiene un cardenal emérito, monseñor Álvarez, nacido en 1925. Aunque en Roma ya no cotiza tanto lo de ser la archidiócesis primada de España, el actual prelado, Braulio Rodríguez Plaza, deberá acceder también al cardenalato más pronto que tarde al igual que sus antecesores, caso de Cañizares, el propio Álvarez, Marcelo González y no digamos el célebre cardenal de la Transición, Vicente Enrique Tarancón.
En el caso de Sevilla aún pesa la figura del cardenal Amigo, al que en toda España se asocia indisolublemente con la capital andaluza. La identificación es plena, en buena parte por sus habituales comparecencias en los medios de comunicación. No es elector en un cónclave desde que el pasado 23 de agosto cumplió los 80 años, lo que beneficia las posibilidades de monseñor Asenjo de ser cardenal, pero Don Carlos mantiene una agenda intensa de viajes y apariciones públicas que no permiten intuir ningún interés por enclaustrarse en ningún convento franciscano. Su figura se percibe todavía muy viva, pese a la reciente intervención quirúrgica. Y Sevilla, al menos por ahora, no es una diócesis a la que Roma vaya a conceder el privilegio de tener dos cardenales, por mucho que uno no tenga ya acceso a la Capilla Sixtina. Sevilla no es Madrid ni Barcelona. Y estamos en la misma tesitura que Toledo, con dos cardenales eméritos y dos arzobispos en activo a la espera de serlo, por lo que el Papa podría meditar entre conceder ese privilegio a una diócesis sí y no a la otra.
7ª CONGRAGACION DE CARDENALES EN EL VATICANO
La arquitectura del peso de la diócesis sevillana sólo descansa sobre el pilar de la historia y, si cabe, por el peculiar estilo de gobierno que imprima el ordinario del lugar. Roma hizo esperar a Don Carlos nada menos que 21 años desde que fue nombrado arzobispo de Sevilla en 1982, una designación en la que fue determinante Don Juan de Borbón. El padre del Rey Juan Carlos fue clave para que la Nunciatura se fijara en aquel joven obispo de Tánger y le concediera un salto inusitado en una carrera eclesiástica. Y casi treinta años después tuvo que soportar que su renuncia fuera aceptada de inmediato al cumplir los 75 años, lo que no ha ocurrido ni con el polémico Rouco ni con el hábil Martínez Sistach, a los que aún se les permite una prórroga en señal de respeto y reconocimiento. Incluso todo apunta a que con Rouco se va a tener el detalle de esperar a que cumpla los veinte años como arzobispo de Madrid. Está visto que el lenguaje más claro de la Iglesia es la medición de los tiempos. Se ve con claridad en las prórrogas, cicateras o generosas, como se ve en la demora para nombrar prelado para la diócesis catalana.
A monseñor Asenjo le quedan seis años como arzobispo de Sevilla antes de presentar su renuncia obligada al Papa. De los 124 arzobispos que ha tenido Sevilla, 35 han sido cardenales antes, durante o después de presidir la diócesis hispalense. Incluso uno, Rodrigo de Borja, llegó a Papa y gobernó la Iglesia universal como Alejandro VI. Desde que en el siglo XIII los Papas designan cardenales de fuera de Roma, el 47,29 % de los arzobispos de Sevilla han recibido el capelo. Y desde el siglo XIX todos los arzobispos de Sevilla han llegado a ser cardenales, aunque no todos desde el comienzo de su pontificado. Alguno solo en el último año del desempeño del cargo.
Es cierto que las ciudades como tales no tienen derechos cardenalicios. El cardenalato es un peculiar título y oficio eclesial que el Papa concede a personas, no a una urbe o diócesis en particular. También lo es que los Papas van modificando la configuración del Colegio cardenalicio en función de criterios cambiantes con los tiempos. Incluso se nombran cardenales mayores de ochenta años, como ha ocurrido, entre otros, con el arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián, que vive su retiro en la residencia sacerdotal de Málaga y con el que el Papa Francisco ha querido tener ese detalle.
No cabe duda, además, de que quien llega a cardenal es porque ha tenido cantores de sus hazañas, padrinos, mentores y apoyos hasta de los gobiernos, tejidos éstos últimos en la influyente embajada de España ante la Santa Sede. Basta recordar las memorias confesables del recientemente fallecido Carlos Abella y Ramallo, gentilhombre de Su Santidad y hasta 2004 embajador en el Palacio de España en Roma, en las que detalla los movimientos previos para colocar nuevos cardenales españoles, entre ellos los ocurridos con motivo del consistorio de octubre de 2003 del que salieron elegidos cardenales monseñor Amigo y el cordobés Herranz, también jubilado. Que haya hueco y que haya apoyos con fuerza serán claves para que Don Juan José renueve una tradición ligada a la ciudad desde hace doscientos años. Don Carlos esperó más de dos décadas por falta de padrinos y así pagó el precio de su independencia y de su cierto desdén para con el aparato de poder que representa la Conferencia Episcopal. Por dos veces durmió Juan Pablo II en el Palacio Arzobispal de Sevilla (1982 y 1993) y ni por esas se alivió la espera.
Ahora no hay que olvidar que Rouco ya no está en la pomada. Y otro español con fuerza, Don Juan del Río, está como arzobispo castrense con línea directa con la Casa Real, es también miembro de la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal y goza de indudable sintonía con los nuevos tiempos de la Iglesia. Sin olvidar que Santiago de Compostela también ha tenido cardenales en alguna ocasión. Las opciones de monseñor Asenjo para ser cardenal no tienen muchos años de margen. Y Toledo puede cruzarse en el camino.

Venia concedida, alcalde

El Fiscal | 23 de abril de 2012 a las 12:52

Ocurrió el Viernes Santo en la plaza, que no hacen falta más apostillas para saber de cuál se trata en esa fecha de luto y cuerpos a contraquerencia. Ocurrió donde las cofradías piden la venia a la ciudad tras hacerlo a los señores representantes de las hermandades en la Campana y antes de solicitarla al Cabildo en la Catedral, tres instancias que son los tres poderes que reconocen las hermandades: el Consejo, el Ayuntamiento y la Iglesia. Aunque la verdad es que al primero lo torean, al segundo tratan de sacarle las perras y al tercero…

–Cuidado, Fiscal, echa el freno, que te veo venir…

-El de mano, echo el de mano.

Pues ocurrió en la plaza, justo a la hora en que debía pedir la venia la cofradía de San Isidoro, la que tiene más abogados, jueces, notarios y magistrados del mundo en la nómina, que cualquier día me colocan la balanza con la señora de los ojos vendados en la heráldica. Pues se quedó la cruz en el antiguo Laredo (lo de ahora ni es el Laredo ni es ná) y se adelantó el nazareno pausadamente hacia la presidencia de la ciudad, donde suele haber políticos con cara de aburridos en suntuoses sillones. Anda que no se lo saben bien los de IU, que se niegan a la práctica más aburrida del mundo: ver cofradías en los palcos. Óle por los de IU, a los que luego trincas por las calles disfrutando de cofradías a pie de bulla como buenos capillitones. El concejal de Fiestas Mayores, señor Serrano, estaba en ese momento en el sillón principal, se puso en pie y le asomó una tremenda sonrisa de funcionario a las tres de la tarde. El nazareno recitó la petición de venia. Y Serrano, henchido de gloria, se la concedió. “Venia concedida, alcalde. Venia concedida…” Y para el libro íntimo de las anécdotas quedó el pasaje. Ocurrió en la plaza.

El lagarto de la catedral

El Fiscal | 11 de noviembre de 2009 a las 12:11

<<Hay que preguntarle a don José Luis Peinado por la primera visita de Asenjo a la parroquia de San Isidoro. Estaba él litúrgicamente preparado a las puertas del templo para recibir como Dios manda al nuevo prelado cuando se llevó cierta sorpresa. Entérate…>>

El Retorno de Pasión

El Fiscal | 18 de febrero de 2008 a las 22:10

Pasión“Hace más frío que viendo el regreso de Pasión en la esquina de José Gestoso”. Pero por más que Eolo soplara, que sopló desde el cañón de la Encarnación y sus setas, había mucha, muchísima más gente que en el vía crucis del primer lunes de cuaresma. El sábado festivo y el tirón popular del Nazareno de Montañés, túnica morada corta y la luz tenue de cuatro guardabrisones encendidos, son la claves del impresionante poder de convocatoria de un traslado ni mucho menos inédito, pues sólo hace cinco años se vivieron tres con las mismas imágenes: ida y vuelta a San Hermenegildo y la ida a la iglesia de la Misericordia. La decadencia actual del mundo de las hermandades no impide que el público, al final, esté donde tiene que estar: con Pasión. Con las imágenes de siempre. Y anotamos la exquisitez de los priostes al preparar a la Virgen de la Merced. Llega la hora de amoldarse a un templo nuevo, perdido ya el carácter parroquial y la presencia paternal de don Manuel del Trigo. Hay que adaptarse a una sede renovada, donde no será posible manchar el suelo de cera, y donde habrá que aprender a convivir con los más que probables usos culturales de un templo en el que se ha invertido muchísimo dinero público. Pasión ha regresado y nos ha dejado el frío metido en el cuerpo, pero la enorme satisfacción de saber que las grandes imágenes siguen tremendamente arropadas cuando salen a la calle. Con tanto ruán verde, tanto trompetódromo municipal, tanto falso purista, tanto pasos de misterio con gallo y hasta uno que anuncian con un perro en lo alto, el reencuentro con Pasión con tanto público respetuoso es una delicia. Hace cinco años se fue sin fecha de regreso. Nihil est quod deus efficere non possit. “Nada hay que Dios no pueda hacer”.

Foto fiscalAy, aquellos días felices de fresas bañadas en champán francés

Era hermano mayor de una santa cofradía. Irrumpió con las burbujas del Möet Chandon en el mundo del adobo. Las convivencias del Miércoles Santo de aquellos tiempos en su hermandad se caracterizaban por las camareras con cofias. Como aquel trueno vestido de nazareno también mandaba en una hermandad rociera, un año se llevó a los hermanos mayores de su día a hacer el camino. Y yendo por las arenas los puso hasta la corcha de champán y fresas con nata. Nada de rebujito, que eso es muy vulgar. Ay, aquellos años. A todos les regaló una enciclopedia rociera forrada en terciopelo. Y en la Feria, ay la Feria y sus peligros, había un día dedicado a esos hermanos mayores. Coches de caballos, grupos flamencos en directo y unas cigalas que estaban para cantarles saetas. Y muchos recuerdan aún aquel bautizo en el que mandó traer agua del Jordán, pero caliente, por aquello de que se celebraba en invierno. Algunos tejieron tal amistad que le confiaron inexplicablemente sus ahorros. Esos incautos hermanos mayores lloran hoy su pena en soledad. Se emborracharon en la primera taberna, pensando que sólo se trataba de unas fresas.

Los asesores del cardenal

Su Eminencia ha incluido el denominado Consejo Diocesano de Hermandades en el diseño del nuevo organigrama de la curia. El cardenal hará oficial su foro de asesores en el gobierno pastoral de las más de seiscientas hermandades de la diócesis. Para la manida pregunta sobre quién aconseja al prelado en los asuntos morados, existirá pronto una respuesta oficial. Hasta ahora han sido varios los asesores del Arzobispado procedentes directamente de las filas de las cofradías. Hubo uno –que hoy ocupa un puesto relevante– que consiguió frenar la iniciativa de sacar un paso en el Congreso Internacional de Hermandades simplemente para que “la gente de fuera vea cómo se mueven aquí en Sevilla”, según la propuesta de un cargo intermedio de la curia.

Un proyecto interesante

No nos engañemos. Si de verdad forman ese Consejo Diocesano de Hermandades personas serias de este mundo de las cofradías se podrán evitar muchas polémicas gratuitas, como la de remitir en plena cuaresma los pliegos de la declaración de la renta. También se le podrá dar su sitio al Consejo, al de la calle San Gregorio, no nos confundamos, que a partir de ahora habrá que distinguir entre el Consejo de Villarriba (Plaza Virgen de los Reyes) y el Consejo de Villabajo (el que está junto a Las Lapas), que no será lo mismo hablar de los señores consejeros de Palacio que de los tíos del Consejo, los que eligen al pregonero, recaudan el dinero de las sillas y hasta alguno se cree presidente de Telefónica.

Un candidato ninguneado

Es extraño que una hermandad como Pasión haya incurrido en semejante ninguneo. Vayamos por partes. En mayo hay elecciones. Y se presentan dos candidaturas, ninguna de las cuales existe oficialmente por el momento por la sencilla razón de que aún no se han abierto los plazos electorales. La hermandad ha remitido a sus hermanos un boletín informativo en el que se dedica una página completa al hermano que encabezará una lista, Jaime Fernández de Argüeso, y ni una línea al otro hermano que también ha anunciado su intención de presentarse, Javier Criado. ¿Por qué se hacen así de mal las cosas? ¿Qué necesidad hay de practicar semejante ninguneo? ¿No es la propia institución e, incluso, el mismo candidato supuestamente beneficiado por esta maniobra los que resultan perjudicados con esta estrategia?

Y aún hay más…

Por cierto, en esa página se publica un amplio perfil del aspirante oficialista. “Entre sus grandes aficiones están una gran gama de deportes, como la náutica, el golf y la equitación, afición [sic] que mantiene dentro de sus momentos de ocio”. ¡Caramba! Sabíamos que en política cofradiera hay que saber navegar, pero de ahí a que haya especialistas en náutica que se presentan como tales en el boletín…

El pertiguero

Primer golpe. Muy merecido. Enhorabuena al Pleno municipal por aprobar la rotulación de una calle del centro con el nombre del investigador Juan Carrero.

Segundo golpe. No se pierdan los artículos de José Joaquín Gómez en Diario de Sevilla los jueves de cuaresma. Los dos primeros han estado atinadamente marcados por la plena actualidad. Relean sus reflexiones sobre el Consejo.

Tercer golpe. Carlos Bourrelier puede estar muy orgulloso del vía crucis del Buen Fin. Y ciriales arriba.

¿Por qué le rechina a algunos hermanos de San Gonzalo que Juan Hernández vaya diciendo que él será el próximo hermano mayor?

El lagarto de la Catedral:

Entérate, Fiscal, de la gran iniciativa del hermano mayor de San Isidoro para celebrar próximamente los veinticinco años de José Luis Peinado como párroco en la Costanilla. Peinado, que sabe latín en todos los sentidos, se merece el homenaje de las hermandades de la feligresía

Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral

La gran jugada macarena

El Fiscal | 12 de febrero de 2008 a las 19:57

CampsNi Alianza de Civilizaciones, ni tirones de oreja al Nuncio, ni laicismos, ni broncas con los peces gordos del episcopado de Despeñaperros para arriba (que con el de aquí nos llevamos de dulce), ni Educaciones para la Ciudadanía que valgan. Aquí se vota el 9 de marzo y que cada cual se busque la sombra como pueda. Es lo que habrá pensado el alcalde, que llevaba un cuatrienio en el que si pisaba el atrio macareno le entraban calambres y le pitaba hasta el llavero en el control de entrada. ZP le quitó a los macarenos los millones que Aznar les dio en el BOE con Arenas de testigo para las obras en la basílica y que el catedrático Pérez Moreno quiere recuperar ahora por la vía de los contenciosos. Qué le gusta a una cofradía un contencioso… en la Plaza Virgen de los Reyes. A lo que íbamos. Nos hemos pasado unos años en los que cualquier cosa parecida al puño y la rosa hacía fruncir el ceño de la clase dirigente macarena. Como la cofradía anda sobrada de recursos y sus tentáculos no conocen fronteras, la gaviota del PP trajo desde Valencia bien amarrado en el pico un buen puñado de millones de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. La jugada alicantina tuvo que sentarle a plumero (de armao) quemado al sufrido alcalde socialista de Sevilla, venga a aguantar fotos de los dirigentes del PP en el atrio macareno. Pasa el tiempo y en el horizonte se anuncia un 9-M en plena cuaresma. Alfredo Sanchez MonteseirinMonteseirín, víctima del fuego amigo de Madrid, donde el gobierno y los curas andan a la gresca, disfruta en cambio de un escenario particular muy favorable: una relación fluida con el cardenal y unas cofradías que beben los vientos por invitarle a portar imágenes sagradas o visitar sus obras sociales. Por esta razón lo ha pasado mal el alcalde estos últimos años. En el atrio macareno tenía la china de su zapato. Y_vaya sitio para tener la china. Necesitaba una oportunidad, como los toreros noveles, para hacerle un guiño a los macarenos, para tener un gesto más allá de la visita de Rosamar a la Velá del Rosario. Y de pronto se le abrió el cielo cuando los de San Gil tocaron las puertas del Ayuntamiento buscando posada para sus enseres durante las obras en el museo. Monteseirín tomó personalmente la decisión de acoger el paso de palio de la Macarena y dos mantos de la Virgen durante diez meses en el mismísimo Ayuntamiento. Este alcalde, definitivamente, tiene una estrella. Lo que ZP no te dé, Monteseirín te lo bendiga. Y de la Alianza de Civilizaciones ya te hablaré otro día.

Un nazarenos gigante y ¡Viva Cuba!Nazareno gigante

No se trata de una edición de Munarco bajo las setas de la Encarnación o en el Casino de Tomares, que de esta gente hay que esperarse cualquier emplazamiento. Es una de los nazarenos gigantes que han poblado la pasada edición de Fitur. Por lo colosal de sus hechuras, bien puede ser uno de esos con los que el personal sueña todo el año. Ojo porque si aparecen con frecuencia conviene acomodarse en el diván del doctor Criado. Después de ver túnicas de ruán verde, los bomberos de Nueva York en una presidencia y los húsares abriendo un cortejo, ¿por qué no invitar a estos nazarenos de Fitur? Pero con el bombo y todos sus avíos. Y que no falte el cartelito de al lado: “¡Viva Cuba!” Que viva, que viva.

¿Y el paso de misterio?

La Macarena tiene resuelta con la cesión del Salón del Apeadero la ubicación del paso de palio, dos mantos y varias insignias durante el período de obras en el museo de la hermandad. ¿Pero dónde guardará el paso de misterio, también expuesto todo el año en la planta baja del museo? El hermano mayor, Juan Ruiz, ha comenzado este fin de semana una ruta por monasterios de la zona para pedir alojamiento para tan singulares enseres. Santa Paula y San Clemente son las opciones preferidas. En 1991, por motivos también de obras, ya hizo uso la cofradía del convento de Santa Paula para ciertos enseres. Si el paso de palio estará expuesto en el Ayuntamiento con todos los honores, el de misterio no tendrá la misma suerte.

Movimientos…

Esto de las elecciones al Consejo con tres candidaturas es de lo más entretenido. Hay quienes se mueven en una única dirección (los menos), quienes no se mueven (las excepciones) y quienes se mueven en tres direcciones (los más). Por ejemplo, el cotizado delegado de las vísperas, Fermín Vázquez, ha pasado de estar integrado en el sector de Juan Carlos Heras a estar en el de Joaquín de la Peña. Y_del trío de hermanos mayores de San Roque, San Isidoro y el Santo Entierro se dice que están muy por Heras con la clara intención alguno de ellos de salvar el honor de Eduardo del Rey. Y es que hay sms enviados el día posterior a la elección del pregonero que no le harían ninguna gracia al presidente Román.

Los sms del Fiscal

Recibido el día 4 a las 18.48: “Saludos desde Nueva York. ¿Te apetece que te invite el miércoles a un almuerzo cofradiero en el restaurante San Fernando 27?”

Recibido el 6 a las 15.09 horas: “Tu amigo Cuerda Retamero quiere poner un ascensor en la casa de hermandad. Lo someterá a cabildo extraordinario. Imagino que se podrá instalar”.

El pertiguero

Primer golpe. Éxito del estreno de la Misa de la Alegría en el altar mayor de la Catedral el pasado fin de semana. El grupo Siempre Así, liderado por Rafael Almarcha, cosechó un gran resultado. Lleno de público. Y mucho cofrade por allí conociendo nuevas liturgias. Segundo golpe. Enhorabuena a la cofradía del Arenal que, alertada el pasado domingo por este Fiscal, decidió suprimir el bar de la hermandad el Miércoles de Ceniza, jornada destinada al ayuno y la abstinencia. Tercer golpe. Antonio Burgos fue visto anoche entre la bulla viendo los traslados del Baratillo y la Carretería. Y ciriales arriba. Javier Criado anda henchido de gloria de las muestras de apoyo que está recibiendo en su carrera electoral. El psiquiatra se mueve. Vaya si se mueve. Mayo se acerca.

El lagarto de la Catedral:

Entérate, Fiscal, de la llamada que Juan Ruiz Cárdenas le hizo a Su Eminencia para obtener el nihil obstat, nunca mejor dicho, a meter el paso de palio de la Esperanza en el Ayuntamiento. El hermano mayor respiró tranquilo al recibir el aval de la púrpura: Muy bien, Juan, muy bien. Adelante.

Palabra de reptil metropolitano, palabra de lagarto de la Catedral