Los últimos del 2016

Jesús Cabrera | 23 de octubre de 2011 a las 7:00

Las banderolas de la Capitalidad que aún ondean en balcones y ventanas son el claro signo de rebeldía de una ciudad que se resigna a tragarse la versión oficial de lo que sucedió el 28 de junio. Todavía quedan bastantes en la ciudad y se caerán de viejas cuando la meteorología así lo decida, que serán dentro de poco porque el deterioro avanza por días. Esta reacción en defensa de Córdoba no se circunscribe únicamente a nuestra ciudad, sino que lejos de ella podemos ver las características colgadoras azules. Una de ellas está en pleno centro de Barcelona, en un balcón de la calle Diputació esquina a Muntaner. Allí sigue, incomprensible para muchos y sólo entendible por quienes se emocionan ante la sorpresa de saber que el sueño que un día tuvo esta ciudad para alcanzar la Capitalidad también fue compartido en otros rincones de España.

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