Revolución televisiva

Jesús Cabrera | 17 de abril de 2012 a las 7:00

Un antiguo canal local de TDT lleva desde hace unas semanas anunciando una nueva programación, puramente comercial, basada en productos y establecimientos cordobeses. La cosa promete. En los primeros días había una grabación en bucle en la que a todas horas salían dos chicas micrófono en mano promocionando Canal Chollo en la Corredera, Capitulares o la plaza de las Tendillas. Aquello despertó un interés inusitado que ha decaído cuando lo han sustituido por un cartel fijo que nos priva de ver a la morena y a la rubia andando por la plaza de las Cañas o Cruz Conde. El anuncio era tan cansino que acababa enganchando y conseguía que al rato volvieras a cambiar de cadena para ver si de verdad empezaban ya a anunciar los magníficos productos cordobeses. Pasa el tiempo y Canal Chollo sigue sin despegar, con una audiencia plenamente fidelizada que espera ver qué es lo que se puede comprar a través de la televisión. Atrás quedaron los parches para absorber grasa y marcar abdominales o los cuchillos que lo mismo cortan una tarta que el hueso de un jamón o la mopa que la dejas sola y te limpia el piso en un momento. Los productos norteamericanos quedan anticuados y ahora lo que mola son los locales, aunque a la vista del tejido industrial con que cuenta la ciudad de Córdoba en estas fechas cuesta trabajo, mucho trabajo, adivinar qué es lo que se acabará anunciando.

  • Julio

    Estuve dos días en Córdoba poco antes de Semana Santa y no podía dejar de ver Tele Chollo. Grandísimo. A ver si empiezan a vender bonos de acceso a la piscina del cuñado del Higuerón, puestos de preferencia en la degustación de habas de Las Ermitas y un techado en los Villares para el día de San Rafael, por si llueve. Cosas de Córdoba, vamos.