Blanca del Rey

Jesús Cabrera | 8 de junio de 2012 a las 7:00

La bailaora cordobesa Blanca del Rey se despidió ayer de los tablaos. La creadora de la soleá del mantón lo hizo ayer volar por última vez sobre los escenarios y a partir de ahora nace el mito de esta niña de Santa Marina que taconeaba como nadie y que triunfó en Madrid de la mano de Ginés Liébana. “Hay que irse así, entera y llena de creatividad, no cuando ya estás desgastada y los años no te permiten dar más de sí”, dijo ayer la cordobesa en el homenaje que se le rindió en los madrileños Teatros del Canal, donde puso punto y final a una brillante trayectoria profesional. Para este acto, enmarcado dentro de la VII edición de la Suma Flamenca, escogió un mantón con más de 100 años de antigüedad, cuyos largos flecos de seda cobraron vida con la emoción de que era la última vez que se ceñían a la cintura de la genial bailaora. Blanca del Rey ha conseguido que su nombre sea sinónimo de profesionalidad y que su presencia en un escenario sea todo un marchamo de calidad. La peculiar forma en que la vida le ha permitido entender su trayectoria ha hecho que seleccionara muy bien los lugares en los que salía a bailar, lo que ha prestigiado aún más cada uno de sus triunfos. Si importante ha sido todo esto, no lo es menos la faceta que Blanca del Rey ha desarrollada como promotora artística, dando a conocer en el Corral de la Morería a muchos de quienes hoy triunfan en el baile flamenco. Desde hoy ya no pisará las tablas, pero seguirá activa, creativa y fecunda en favor del arte.

  • firnas

    Yo era estudiante del antiguo bachillerato elemental, allá por los años 60 en el Colegio del Carmen. Todavía recuerdo aquella niña bellísima y espigada con la que me cruzaba casi todos los dias por la calle Mayor de Santa Marina. Ni que decir tiene que todos los que la veíamos estábamos medio enamorados. Con el tiempo supe de su maravillosa trayectoria artística y me sentí afortunado por conocerla, aunque sólo fuera de vista. Desde aquí mi felicitación a una gran mujer artista que ha llevado el nombre de Córdoba siempre consigo. Esta Córdoba tan ingrata a veces con sus hijos, le debe un gran homenaje.