La cuesta de septiembre

Jesús Cabrera | 1 de septiembre de 2012 a las 7:00

Septiembre siempre ha sido un mes que se ha hecho muy cuesta arriba para todos. Pero esta escarpada dificultad para superarlo era algo más psicológico que otra cosa, porque era el regreso de las vacaciones, el inicio de la actividad y el afrontar un nuevo curso dejando atrás los diversos placeres estivales que cada uno se puede permitir. Este año, gracias a nuestro Gobierno central, septiembre incorpora a la psicológica el tormento económico con la subida de los tipos impositivos del IVA, aunque la diferencia, para nuestra desgracia, está en que esta circunstancia no es temporal ni mucho menos, sino que durará por tiempo indefinido. A partir de hoy recibiremos sablazos por todos sitios. Usted habrá comprobado que este periódico le ha costado lo mismo que ayer, gracias a Dios, pero que si ha entrado en una tienda le han advertido que el producto ha subido hasta el 21%. Si esta tarde se le ocurre ir al cine, tenga en cuenta que la estocada será de antología si, además, se le ocurre comprar la cubeta de palomitas y el aguado refresco de grifo. Todo a precio de oro. Los planes que tenga preparados para mañana está aún a tiempo de cambiarlos si va a necesitar el coche, puesto que en las gasolineras también está más caro el combustible. Esta pesadilla, que nos seguirá desde ahora como una sombra funesta no tendrá respiro en ninguna de las actividades que hagamos. Ah, y si piensa morirse, sepa que las funerarias también han subido sus precios al IVA del 21%.

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