Ni tanto ni tan poco

Jesús Cabrera | 4 de junio de 2012 a las 7:00

Cuando la crisis comenzó a apretar de verdad y los dramas humanos comenzaron a generalizarse, la sociedad tomó conciencia de que nada debía ser siendo como lo había sido hasta ahora. Las cosas comenzaron a verse de una manera diferente y lo que antes se valoraba como un gasto simpático ahora se tildaba de despilfarro. Los afectados por esta situación comenzaron a mirar a los cargos públicos, sus nóminas y prebendas, lo que desató el nerviosismo. Hubo rebajas testimoniales de sus retribuciones y gestos que intentaron calmar a la galería. Unos se quedaron cortos por defecto y otros se pasaron por exceso. En este último apartado está el alcalde de la localidad malagueña de El Borge, el socialista Salvador Fernández, quien desde hace dos semanas se encarga de la limpieza de su despacho y de loa aseos del Ayuntamiento. Esta medida está justificada en el ajuste que ha debido tomar para acogerse al plan de pago a proveedores. Esto ha tenido la consecuencia de una serie de recortes que afectan a todos; a él, que ha pedido el reingreso en su anterior trabajo para ahorrarse los 1.900 euros de su sueldo, y a la hasta ahora limpiadora, que está en el paro, también para ahorrarse su nómina. Para que lo entiendan, el regresa a una empresa pública de la Junta de Andalucía para no perder un sueldo y esta señora, que encima estaba contratada a media jornada, se entretiene ahora en la cola del paro porque el alcalde se dedica a limpiar su despacho. ¿Qué dirá este sector si a todos los regidores les da por lo mismo?

Vuelta a los orígenes

Jesús Cabrera | 3 de junio de 2012 a las 7:00

La experiencia vivida en la noche del pasado viernes hizo a muchos cordobeses reencontrarse con la verdadera esencia del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena. Esta más que centenario institución cultural tuvo sus orígenes como una estudiantina que recorría las calles de Córdoba en las fechas más señaladas y que con el paso del tiempo se convirtió en una formación musical con actuaciones en escenarios. La tradición se perdió y en los tiempos recientes, hará un cuarto de siglo, volvió a cantar en la calle con motivo de la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad. Aunque hayan cantado otras veces al aire libre, el concierto que dieron el viernes en la calle Cruz Conde fue diferente, porque existió la fusión entre lo urbano y lo musical, siendo una agradable sorpresa para los peatones que sorprendidos se encontraban con una experiencia que se debe repetir.

Una nueva experiencia

Jesús Cabrera | 2 de junio de 2012 a las 7:00

Esta ciudad tan rara en sus reacciones sociales respondió ayer de forma positiva a la mano tendida por los comerciantes del centro en lo que ya conoce todo el mundo como la Shopping Night. Pese al término anglosajón, el concepto de esta iniciativa fue captado de inmediato porque es muy simple: poder comprar de noche con numerosos atractivos, como descuentos o actuaciones. A la hora de escribir estas líneas la Shopping Night lleva sólo un par de horas y el ambiente en la calle Cruz Conde crece por momentos. Quienes han pasado por Gondomar, Jesús y María o Claudio Marcelo cuentan de que el volumen de personas es considerable y que en las tiendas hay bastante animación. A la espera de conocer el balance económico que hagan los promotores de esta iniciativa se puede avanzar ya que la Shopping Night ha calado en los cordobeses. Es algo que se ve desde el primer momento, como ocurrió con la Noche Blanca del Flamenco o con el Mercado Medieval. Nada más comenzar ya se habían convertido en “unas tradiciones de toda la vida”. Pues esa sensación se pudo percibir ayer en el Centro de Córdoba. La gente que disfrutaba de la noche fresca, de los bares abiertos, de las actuaciones en plena calle, hacía planes para la edición del año que viene. Ya tenemos otra tradición, otra marca roja en el calendario de la ciudad, otra cita para llamar a los amigos de fuera, otra oportunidad para el ocio preveraniego, otra posibilidad para que el comercio haga negocio.

Córdoba maravillosa

Jesús Cabrera | 1 de junio de 2012 a las 7:00

Google tiene mimada a Córdoba. La presencia del cordobés Javier Rodríguez en la cúpula de esta empresa se nota. Y mucho. Todos recordamos con agrado el homenaje que dedicó a los patios de Córdoba y que tanto furor causó así como que la ciudad fuera de las primeras de España en contar con las imágenes del Street View, que tanto han servido para curiosear palmo a palmo la ciudad sin movernos del ordenador. También fue Córdoba de las primeras en incorporar una visión tridimensional de la ciudad y ahora llega el Google World Wonders. Esto no es ni más ni menos que una selección de los lugares más “maravillosos” del mundo. De España sólo se ha seleccionado una docena y de Andalucía sólo hay una ciudad. ¿Adivina cuál? El centro histórico de Córdoba está a la altura de otras ciudades de todo el mundo que ofrecen a través de esta nueva herramienta una nueva dimensión que deja a todos con la boca abierta. El entorno de la Calahorra, el templo romano de la calle Claudio Marcelo y la Puerta del Puente son los tres lugares de la ciudad seleccionados que se pueden admirar nada menos que en 360 grados. Vamos, como si estuvieras ahí. Como era de esperar, España, junto con Francia e Italia son los tres países del mundo que más fotografías tienen en el Google World Wonders, debido a su patrimonio. Lo que hay que esperar es a ver con qué nos sorprende Google en su próxima iniciativa.

Más Andalucía

Jesús Cabrera | 31 de mayo de 2012 a las 7:00

El alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, desveló ayer en Radio Córdoba que quiere negociar con el presidente de la Junta, José Antonio Griñán la dedicación de un espacio a la comunidad autónoma, algo que está muy bien. El que ya se cuente con la plaza de Andalucía, el puente de Andalucía o la calle Veintiocho de Febrero no es óbice para que haya otro “detalle” más en la ciudad, que bien podría otra gigantesca bandera como la que desde hace unos días ondea en los Llanos del Pretorio. Aparte de los edificios oficiales son escasos, por no decir nulos, los espacios en los que las personas pueden ver sus banderas, en plural. La de Córdoba, en cambio, si se encuentra en numerosas esquinas de la ciudad, pero más que a la voluntad política del gobierno municipal del momento respondió a la oferta presentada por una empresa, francesa por más señas, que participó en el concurso para hacerse con el mobiliario urbano de la ciudad. Ésa fue la oportunidad en que los cordobeses descubrieron que tienen bandera, como en otras ciudades en las que ondean desde antiguo. En este caso sólo faltó que se incluyera el escudo oficial de la ciudad, que también lo tiene y que se vuelva a usar sin complejos de ningún tipo a la par que el sello de la noria y el puente. Después vino la de España, que da color a la monocroma pradera del Pretorio y ahora vendrá la duda de saber dónde se ubicará la blanca y verde, que tanto cantara Carlos Cano.

El Góngora más universal

Jesús Cabrera | 30 de mayo de 2012 a las 7:00

Hay asuntos en los que nos obsesionamos tanto en su faceta local que nos olvidamos de la repercusión que pueda tener más allá de nuestras fronteras. Góngora es tan cotidiano que pocas veces tenemos en cuenta su faceta internacional, siendo de los autores españoles de los que no falta su obra en ninguna universidad de letras del mundo. La exposición inaugurada ayer nada menos que en la Biblioteca Nacional viene a recordar a todos la importancia que en las letras españolas tuvo y tiene don Luis, de ahí el acierto que la muestra lleve como subtítulo “la estrella inextinguible”. Góngora es uno de los activos más importantes de la cultura cordobesa de ayer y de siempre, por lo que no se le puede marginar en favor de la modernidad porque, precisamente, él también es modernidad. Córdoba tiene presente a su laureado poeta, aunque ayer fuese rácana en su presencia en la inauguración de la muestra, pero haría falta una mayor penetración de su obra en la sociedad, para que no pase como con Séneca, que todo el mundo lo cita pero nadie lo ha leído. A Góngora ni siquiera lo citamos. Una vez que desde hace casi un siglo se le puso en el lugar que merece en el panorama de las letras, ahora hace falta que su producción llegue al gran público, algo de gran dificultad cuando vamos más allá de sus letrillas o de algunos de sus sonetos. Éste es el reto que se deben marcar las instituciones para que Góngora pase a ser algo más que una estatua en la plaza de la Trinidad.

Se acabó el copiar

Jesús Cabrera | 29 de mayo de 2012 a las 7:00

Uno de los colectivos más beneficiados con la llegada de las nuevas tecnologías fue el de los estudiantes. Las plataformas para el acceso al mundo de la información y el conocimiento hicieron que todo estuviera al alcance de la mano para lo bueno y para lo malo. Para lo bueno, porque no es lo mismo buscar en la biblioteca de la facultad aquello que se desea que tenerlo al instante en la pantalla del ordenador; para lo malo, porque esta abundancia de materia incita al viejo vicio de copiar. Aunque haya docentes que miren para otro lado, la mayoría de ellos reconocen que sus alumnos copian y pegan lo que encuentran por internet. Han sido unos profesores chilenos hartos de esta práctica los que han dicho que ya está bien y han diseñado una herramienta que analiza el texto para ver si hay plagio. Este moderno sistema no sólo detecta la picaresca del alumnos, sino que también es capaz de descifrar las frases originales y las que se han alterado, la página de la que se ha extraído el material y sí ha intervenido más de una mano. Este sistema va a ser la salvación del profesorado universal y la perdición de los estudiantes haraganes, porque devuelve el proceso educativo a su esencia más tradicional y que ha sido la clave del mismo durante siglos: el esfuerzo. Los partidarios de la relajación educativa lo tendrán crudo a partir de ahora, porque se pierde definitivamente uno de los grandes mitos de internet. Es algo así como cuando cerró Megaupload.

El cetro

Jesús Cabrera | 28 de mayo de 2012 a las 7:00

Si durante la Edad Media alguien veía a alguien con un cetro en las manos sabía que esa persona es la que tiene el poder. Los tiempos han cambiado, los reyes ya no tienen cetro pero los símbolos siguen vigentes. Ahora, quien tenga el mando a distancia de la televisión es quien tiene el poder en el hogar. Da igual que sea hombre o mujer, porque el poder no entiende de sexos y en nuestros días se plasma de esta manera. La persona que ha hecho esto posible falleció la pasada semana y en todo el mundo se le ha llorado por las ventajas que ha supuesto para el género humano. Eugene Polley, el inventor del mando a distancia, nos dejaba y todos calibraron la importancia de que las personas dejaran de levantarse del sillón cada vez que querían cambiar de canal o poner el volumen más alto o más bajo. Polley aportó esta mejora al bienestar colectivo, pero sin saberlo reventó los esquemas del poder tradicional doméstico. Mientras las instituciones subvencionan infinidad de estudios sobre el patriarcado, ninguno de éstos refleja que esta jerarquía no es tal, puesto que el mando a distancia del único plasma del hogar está en manos femeninas. Y esto es lo que realmente cuenta. En los domicilios en los que haya más de un televisor se ha llegado a esta situación para compatibilizar los gustos de cada uno. Así, aunque haya varios mandos a distancia todos saben que en el territorio de cada uno no se permite ni la más mínima injerencia.

Que no nos liberen

Jesús Cabrera | 27 de mayo de 2012 a las 7:00

Ningún occidental en su sano juicio ha prestado el más mínimo interés al comunicado de los yihadistas de Ansar alDin de que iban “a liberar” a Granada, Valencia, Sevilla yCórdoba para “restaurar Al Ándalus”. Este aviso desvelado por la Cadena Ser no ha despertado el más mínimo interés en nadie, que yo sepa. Los mensajes de tranquilidad lanzados desde distintas instancias del Gobierno Central no han alcanzado su objetivo, puesto que no había la más mínima preocupación. El aviso de la conquista islamista ha coincidido en plena Feria de la Salud y ha pillado a los cordobeses más jóvenes de botellón en el Balcón del Guadalquivir, y a los más mayores entre jarras de rebujito y platos de jamón y flamenquines por doquier. Nadie está dispuesto a renunciar a estos placeres por mucho que lo digan los chiflados de Ansar al Din.

Inem

Jesús Cabrera | 26 de mayo de 2012 a las 7:00

El Instituto de Estadística de Andalucía hacía públicos hace un par de días los clásicos dato de los nombres que son más comunes entre los andaluces. Constituye una bocanada de aire fresco comprobar que Antonio, Manuel o José son los más frecuentes entre los hombres y María del Carmen, María o Dolores, entre las mujeres. Si usted tiene tiempo le recomiendo que busque estos datos y verán la curiosa influencia de las patronas y los patronos en la población. Bueno, a lo que íbamos, que resulta que esta encuesta nos dice que el clasicismo se mantiene vigente y que, al parecer, remite la tendencia de imponer a los niños los nombres de personajes de telenovelas, de jugadores de fútbol o lo primero original que se les ocurriera a los padres. Ha sido una moda pasajera y como tal queda para la historia. Pero aún hay culturas que consideran que cualquier vocablo es válido a la hora de imponérselo a una persona. Ahí tenemos el hecho ocurrido esta semana de la mujer nigeriana, que responde al bellísimo nombre de Clarice, que dio a luz mientras esperaba en la cola del paro. Pues ha decidido que la pequeña criatura se llamará Inem “para que se acuerde de dónde ha nacido”. Por la misma regla de tres le podía haber puesto Alcorcón, que es el municipio donde vino al mundo o Madrid, que es la comunidad autónoma. Clarice no es consciente aún de que ha estigmatizado a la pequeña criatura para los restos. Con lo fácil que hubiera sido llamarle Antonio y explicarle lo del Inem cuando tenga uso de razón.