La luz de Trassierra

Jesús Cabrera | 10 de noviembre de 2011 a las 7:00

Luchó por dignificar la acuarela para que dejase de ser considerada como un arte menor, de aficionado, que carece de las claves para expresar lo que la contemporaneidad reclama. Hizo que una pincelada reflejara tanto el atardecer sobre las encinas y los pinos de El Salado como las densas brumas de la costa cantábrica. Lucas Prado falleció ayer y con él se va una forma concreta de sintetizar en pocas manchas la luz del verano en una calleja o las más diversas texturas sobre la siempre firme rugosidad del cartel. Prado fue un maestro de la acuarela, calificativo nada gratuito en su caso, puesto que disfrutaba enseñando la precisión con que había que deslizar el pincel. Aparte de acuarelista práctico fue también acuarelista militante y no escatimó energías en presidir asociaciones y colectivos para divulgar la expresiva sobriedad de la mancha de agua. Creó premios y se convirtió en lo que ahora se conoce como un agitador cultural, aunque con la diferencia de que las administraciones públicas le regatearon siempre su favor, lo que dice mucho a su favor. Lucas Prado optó por vivir en Santa María de Trassierra para tener la naturaleza al alcance de la mano, para no tener que esperar ni un minuto para sumergirse en una fragosidad de la que analizaba sus múltiples matices cromáticos que luego sintetizaba en el papel. Hoy ha vuelto a amanecer en Trassierra, pero Lucas Prado ya no podrá enamorarse de su luz.

El estreno de don Miguel

Jesús Cabrera | 9 de noviembre de 2011 a las 7:00

El concejal de Deportes, Miguel Reina, ha tenido la suerte de que su faceta política no ha eclipsado a la profesional. Cuando se le ve se ve en él al autor de glorias deportivas, como la de haber sido el portero del Barcelona que ha mantenido más minutos la portería invicta, el guardameta internacional que paseó su cordobesismo allá donde estuviera. Como cualquier persona, Miguel Reina también tiene su corazoncito político y éste está en el PP, de cuya lista electoral formó parte en las últimas municipales. La victoria de esta formación le metió de cabeza en el gobierno municipal y el alcalde, José Antonio Nieto, no podía encomendarle otra concejalía que no fuera la de Deportes. Y ahí está el hombre dale que te pego con las instalaciones municipales, los campos de fútbol de los barrios, los torneos diversos y el fomento del deporte escolar. Hasta ahora no había tenido oportunidad de lucirse en el Pleno y ayer el portavoz socialista, Juan Pablo Durán, le brindó la oportunidad. Le hizo un ruego relativo a la instalación de hierba artificial de Las Palmeras, muy reclamada por los vecinos de la zona. Reina respondió con pelos y señales y en tono tan formal como castizo señaló que espera que este campo esté en funcionamiento “para el día del padre”. Durán agradeció la contestación a “don Miguel Reina” porque “es una lástima que otros ilustrados no sean tan humanos como usted”. Ahí queda.

La cama de IU

Jesús Cabrera | 8 de noviembre de 2011 a las 7:00

Es lo que le faltaba a esta formación política. IU ya no es la federación que agrupa a la izquierda plural, la alternativa al PSOE, la esperanza del futuro, sino la cama donde todos están abrigados bajo un cálido edredón. La pena es que no me puedo atribuir este magnífico hallazgo porque la paternidad del mismo corresponde nada menos que a su coordinador regional, Diego Valderas. Sin que nadie le preguntase en la rueda de prensa de ayer soltó que “en Córdoba hay que pedir que no voten a fuerzas políticas están encabezas por el transfuguismo político”, en clara referencia al PSOE cordobés. Valderas no se quedó conforme con este apunte, que están en la línea de lo que IU mantiene desde que Rosa Aguilar dejase la Alcaldía de Córdoba, sino que decidió ir más allá con arte. Describió el momento en que la exalcaldesa pasó a ser consejera de Obras Públicas de la Junta pero lo hizo con una imagen que desveló cómo son las interioridades de Izquierda Unida. Habló de esta noche en que Aguilar se acostó como regidora y se levantó ya en la Junta de Andalucía. “Vamos, saltó con tanta rapidez de la cama de IU que no me di ni cuenta. ¿Donde está esta chica?”, se preguntó al ver que se había volatilizado de su lado. Si Diego Valderas describe así la marcha de Rosa, cómo ambientará en la cama las relaciones entre IU y el núcleo duro del PCA que tanta puñeta le está haciendo. Mejor es no imaginárselo.

El debate

Jesús Cabrera | 7 de noviembre de 2011 a las 7:00

Esta noche se cumplirá unos de los ritos más importantes de toda campaña electoral, junto con la pegada de carteles, la publicación de encuestas o los mítines finales previos a la jornada de reflexión. El ver cara a cara a los dos, o más, máximos aspirantes tiene un morbo que el electorado no deja de lado, pese a estar hastiado de todas estas grandilocuencias que no sirven para mucho. El debate de esta noche será a buen seguro lo más seguido de la programación televisiva. El despliegue de muchas cadenas de televisión así lo justifica pese a que sabemos cómo será el antes, el durante y el después del mismo. Salvo alguna improbable metedura de pata de alguno de los dos contendientes o algún rasgo de brillantez dialéctica, que tampoco entra dentro de lo probable, el debate no va a alterar significativamente el resultado de las elecciones del próximo día 20; es más, antes del mismo se pueden anticipar los titulares que va a dar el mismo y las valoraciones que cada formación política hará una vez que Manuel Campo Vidal se despida de la audiencia. Toda la atención se centrará esta noche frente a la pantalla del televisor, como si fuese un derby en la cumbre, como si tocara una entrega de los Goya presentada por Rosa María Sardá. Por eso, cuando quedan unas horas para que Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy se vean las caras, usted puede hacer su quiniela de lo que los demás opinarán del resultado del debate. Esta noche verá que no se ha equivocado.

La cultura como meta

Jesús Cabrera | 6 de noviembre de 2011 a las 7:00

La reunión del miércoles del patronato de la Fundación Córdoba Ciudad Cultural vino a ratificar aquello a lo que se comprometieron las instituciones cuando el 28 de junio pasado vimos volar la oportunidad del 2016. Se habló de ahormar la iniciativa a un horizonte sin fuertes subvenciones externas y aprovechar el impulso social y los proyectos presentados para no perder un impulso ciudadano que no se conocía en Córdoba en el último medio siglo. Está muy bien que las instituciones que forman parte de este órgano no se hayan olvidado de que la cultura formaba parte destacadísima de sus discursos hasta hace muy poco, pero está muy mal que algunas de éstas, principalmente el Ayuntamiento, se destaquen ahora como gurruminos de excelente calidad y no hayan aflojado aún los 300.000 euros que estaban comprometidos, lo que lastra considerablemente el normal desarrollo de la iniciativa.

Como en el siglo XIX

Jesús Cabrera | 5 de noviembre de 2011 a las 7:00

El siglo XIX es uno de los que mayor culto a los muertos ha rendido en nuestra historia reciente. Hubo una fiebre generalizada por la búsqueda de muertos para desenterrarlos y ponerlos juntitos en otro lugar. Así nació la historia del Panteón de Hombres Ilustres de Madrid, que hizo que el Estado se gastase un pastón en rastrear en archivos el rastro de los cadáveres más ilustres de la nación. El dispendio llegó también a una legión de hombres que levantaron tumbas, excavaron iglesias y abrieron nichos en busca de unos huesos que en la mayoría de los casos no aparecieron. El fracaso fue generalizado y en vez de convertir la iglesia de San Francisco el Grande en este macropanteón se pensó en una cosa mucho más modesta, en Atocha, que aún sigue y en donde sólo está actualmente el cadáver de José Canalejas acompañado de una colección magnífica de mausoleos huecos. Cuando aquello se daba por olvidado, ahora se vuelve a iniciar una campaña, como la de entonces, con el objetivo de encontrar los restos de Miguel de Cervantes, que no aparecieron en su momento. Un historiador está convencido de que éstos se encuentran en el subsuelo del convento de las Trinitarias de Madrid, que será meticulosamente rastreado por el módico precio de 100.000 euros. El Arzobispado, la Real Academia Española y el Ministerio de Defensa están convencidos del éxito de este proyecto, como si los huesos de Cervantes fuesen a servir para revalorizar su obra.

El lazo verde

Jesús Cabrera | 4 de noviembre de 2011 a las 7:00

El color verde, aparte de terapéutico, es el que simboliza la esperanza, ese estado de ánimo desde el que vemos como posible aquello que deseamos. Desde hace casi un mes la sociedad cordobesa, la onubense y la española en general desean que cuanto antes se ponga fin a la desaparición de Ruth y de José, que estos niños vuelvan cuanto antes y que se ponga fin a una pesadilla que está durando más de la cuenta. En Córdoba convivimos dolorosamente desde hace semanas con carteles en los que los rostros de Ruth y de José nos claman por su situación. Ahora ha surgido el lazo verde como muestra de solidaridad individual con esta situación. De lo colectivo a lo particular. Con el lazo en la solapa se pretende que nadie se olvide de estos dos niños y que la falta de noticias del mismo no nos haga desentendernos de una preocupación que debe mantenerse viva como el primer día. El lazo verde y las concentraciones que se realizarán en los días sucesivos tienen que convertirse en el silencioso grito colectivo que pida el fin de una situación que atormenta a muchos más que a los familiares. Pero el sentimiento frente a este lazo es también contradictorio, tremendamente contradictorio, porque si por una parte es la unión de los que se sienten solidarios con esta causa más que justa, por otra se siente el deseo de que no se use porque el fin se ha logrado y los pequeños Ruth y José ya se encuentran en su hogar.

Los trucos de los bancos

Jesús Cabrera | 3 de noviembre de 2011 a las 7:00

 

Los sufridos usuarios de la banca estamos más que acostumbrados a las artes –malas artes– que usan para sacarnos el dinero de la manera más cruel posible. Mantienen el tipo sin asumir responsabilidades y son los impositores quienes cada día pagan más por servicios más que cuestionables y que en la mayoría de los casos no son más que atracos por la cara. En los últimos años hemos sufrido impávidos al crecimiento desorbitados de comisiones que nacen de la noche a la mañana y que apuñalan sin pudor al ciudadano de a pie. Esta situación no es exclusiva de España, puesto que en la emergente China también están hasta las narices de los abusos bancarios por ningunear, como aquí, al usuario. Resulta que en la provincia de Fujian están proliferando los billetes falsos y el Banco de China dio un paso al frente haciendo público un correo electrónico al que debían dirigirse todos aquellos que quisieran cambiarlo por un billete normal. Pero los del banco no tendrían muchas ganas de atender estas reclamaciones cuando hicieron pública la dirección de un correo electrónico con nada menos que 76 caracteres y en carteles que se pegaron en la calle, para que no hubiera más remedio que anotarlo a mano. Si fuese una sucesión de palabras no pasaría nada, pero es la combinación de cifras y letras, lo que vuelve loco a cualquiera. Por ejemplo, las diez primeras son: 0xLJB3F6C4 y así hasta la número 76. Hay que ver lo que se parecen los bancos chinos a los españoles.

La oficina enferma

Jesús Cabrera | 2 de noviembre de 2011 a las 7:00

 

La ciencia ha dado la razón a la sabiduría popular cuando decía que tal o cual persona tiene cara de oficinista. Un trabajo ralizado por la doctora Carmen Torrejón ha confirmado que estar muchas horas sentado en una mesa, frente a un ordenador o en reuniones interminables acaba afectando a la estética de la persona, sobre todo en el sobrepeso o en la calvicie. Esta médico ha estudiado la evolución de las personas que están toda la jornada laboral encerradas en una oficina, respirando un aire acondicionado que no está bien purificado, sin contacto con el sol y bajo una iluminación artifical, entre otros aspectos. Además del sobrepeso y la posible calvicie, el síndrome de la oficina enferma afecta a la circulación sanguínea de las piernas, consumo discreto pero habitual de alcohol y tabaquismo. Todos ellos son factores que afectan tanto en la estética como en la salud. Torrejón ha concluido que el oficinista español, que va desde el administrativo hasta el alto ejecutivo, caen con facilidad en la tendencia de no cuidar su aspecto externo, con lo que se acentúan estos síntomas. Esta situación no está generalizada, puesto que si se compara el aspecto de los ejecutivos españoles con los que aparecen en la lista Forbes la diferencia es abismal. La solución que aporta la doctora es la práctica de deporte o de algún tipo de ejercicio que tonifique un cuerpo acostumbrado al sedentarismo. Así, poco a poco, se desterrará la triste cara de oficinista de nuestro paisaje urbano.

¿Truco o trato? ¡Gachas!

Jesús Cabrera | 1 de noviembre de 2011 a las 7:00

El día de Todos los Santos, fiesta luminosa donde las haya, más allá de marcar la llegada del otoño es el tiempo para el recuerdo de quienes nos antecedieron. Los psicólogos recomiendan cada vez más que se vuelva a las tradiciones existentes en torno a la muerte, porque la negación de la misma no trae más que problemas. “Fulanito se ha ido”, dicen quienes no entienden que la muerte, con más o menos temor, forma parte indisoluble de nuestras vidas. Después de una serie de años en los que estaban mal vista estas tradiciones, ahora se pretenden revitalizar para evitar esos traumas que cada vez abundan más al no superarse el fallecimiento de una persona querida. Los expertos recomiendan la visita a los cementerio, algo injustamente denostado, y el mantenimiento de las tradiciones que han llegado hasta nosotros y que, según señalan los que entienden de esto, tienen hasta su aspecto positivo. Quienes cree que Halloween es el sustituto de las costumbres occidentales y mediterráneas sólo logra participar de un remedo cinematográfico que no pasa de ser de un carnaval gore donde tras lo macabro se echa en falta la reflexión. Los colegios han incorporado en su calendario esta fiesta norteamericana donde a los niños se les pone la careta, la calabaza, el murciélago y la telaraña. Todo se simplifica a un divertido truco o trato que aprenden en el aula y que fracasa en la mayoría de los casos cuando al llegar a sus casas se encuentran con unos progenitores que les responden que no, que gachas.